Lamento la tardanza pero estaba tratando de desenvolver lo mejor que puedo la historia. Espero que les guste el capitulo y que me dejen sus comentarios sobre lo que piensan y si les esta gustando como esta tomando su curso.

Gracias por todo su apoyo y espero que sigan dejando sus Reviews, hay que hacer que esta historia llegue a mas personas. Así que si les gusta recomiendenla.

Gracias por leer.


Regina estiro los brazos lo más que su cuerpo lo permitió y emitió un suave gemido, parpadeo varias veces antes de abrir los ojos completamente. La morena ladeo la cabeza y observo el reloj que tenía el la mesita de noche junto a su cama y sonrió. Se sentía bastante bien despertar tarde. Regina solo tenía un día libre cada dos semanas así que lo aprovecharía bastante.

Se levantó de la cama y estiro sus brazos una vez más y se pasó las manos por el cabello antes de salir de su habitación. Caminó por el corredor con los brazos cruzados sobre su pecho y busco a Emma con la mirada. En la cocina había café recién hecho y una taza son restos de la cafeína sobre la barra.

La morena frunció el ceño y suspiro. Emma ya se había ido y ella no la había escuchado. Decidió meterse a la ducha y darse un largo baño. Cuando estuvo en su habitación miro el closet fijamente observando su ropa – la que Emma le había comprado y la que Zelena le había llevado – pensando en que debería usar.

Durante su ducha se le había ocurrido pasar a la estación donde Emma trabajaba e invitarla a comer. Se decidió por un par de ajustados jean negros un poco rasgados, una blusa de gasa color vino de manga larga y por su puesto sus botas negras y su chaqueta de piel. Se acomodó el cabello pasándose las manos por el y se puso un poco de maquillaje y lápiz labial.

Salió del departamento y tomo un taxi hasta la estación de policías. El cielo estaba algo nublado y los rayos del sol se escurrían entre las nubes, el viento era fresco y las personas caminaban por las calles apresuradamente.

Cuando la morena llego a la estación se tomó un par de segundos para reacomodar su cabello mientras miraba su reflejo en la puerta. Caminó por los pasillos buscando a Emma con la vista, pero no tuvo suerte.

—Disculpe — Hablo la morena a un oficial que estaba sentado tras un escritorio de metal — Estoy buscando a Emma Swan.

El oficial no respondió, simplemente señalo con su dedo sin quitar la vista de la computadora. Regina miro en dirección a donde el dedo del policía le había apuntado y pudo ver a la rubia charlando animadamente con un par de hombres. Uno le era familiar, era el que se había acercado a Emma el día en que ella la acompaño al parque; el otro era de cabello oscuro, alto y con una pinta de chico malo que probablemente no debería tener ningún policía.

Lo que a Regina más le sorprendió fue la ropa que Emma estaba usando. Llevaba una falta algo ampona que le llegaba por encima de la rodilla, usaba una blusa formal a cuadros de manga larga y sus piernas estaban cubiertas por medias negras que contrastaban con sus zapatos de tacón del mismo color. La rubia llevaba larga melena suelta y un brillo labial bastante tenue.

La morena observo como el hombre de cabello oscuro le decía algo a Emma e instantáneamente los tres voltearon hacía Regina. La rubia comenzó a caminar hacia ella con un rostro sorprendido.

—¿Qué estás haciendo aquí? — Preguntó la rubia.

—Solo quería invitarte a comer — Respondió Regina cruzándose de brazos.

—¿No tienes que trabajar?

Regina se sintió un poco incomoda y molesta a la vez. Parecía como si Emma no quisiera tenerla ahí, como si su presencia le molestara.

—Es mi día libre — La morena se encogió de hombros y miro a Emma de arriba abajo ante su aparente silencia — Te ves bien.

—Tuve una junta importante y requería de otro tipo de atuendo.

La morena asintió y ambas se quedaron ahí de pie, mirándose sin saber que decir.

—Lamento haber venido — Dijo Regina — Debí haberte llamado antes y asegurarme que no estuvieras ocupada.

—Tranquila… Dame solo un segundo y nos vamos. La comida suena bien — La rubia le dedico una pequeña sonrisa.

Emma camino hasta el fondo de la sala y tomo su chaqueta roja. Acto seguido camino hasta el detective Jones y Graham.

—¿En que estas metida Swan? — Preguntó Killian. Había reconocido a la chica, era la misma de la foto que Emma le había entregado.

—Hablamos luego — Respondió la rubia — Si algo surge llama a mi celular.

Emma volvió al lado de Regina y ambas salieron de la estación en silencio. Ambas caminaron un par de cuadras hasta el auto de la rubia, pero ninguna dijo nada.

—Lamento haberte hablado de esa manera — Se disculpó Emma — Simplemente todo me tomo por sorpresa.

—No tienes nada de qué preocuparte, yo debí de haberte avisado que venía… Es solo que creí que era una buena idea invitarte a comer para agradecerte lo que has hecho por mí…

—Hey — Emma puso sus manos sobre los brazos de Regina — Esta bien… — La morena se quedó observando a la rubia de ojos lindos y no pudo evitar sonreír. Se veía bastante hermosa — Ahora, ¿A dónde me vas a llevar a comer?

—Estaba pensando en llevarte a la cafetería… Sé que no es gran cosa pero pensé que te gustaría conocer el lugar. Además tienen unas hamburguesas deliciosas.

—Me agrada la idea.


—¡Hola chica! — Saludo Lorna animadamente — Sé que no puedes estar lejos de mí pero es primer día que tienes libre desde que entraste a trabajar.

—Solo quería presentarte a alguien — Dijo la morena con una sonrisa — Ella es Emma — La rubia levanto la mano a forma de saludo — Y le hable sobre las deliciosas hamburguesas de Saúl — Regina se encogió de hombros — Así que comeros un par.

—Gusto en conocerte chica, Regina me ha hablado mucho de ti — Lorna extendió una mano hacia la rubia y esta la tomo dándole un apretón.

Emma sonrió tímidamente ante la idea de que Regina hablaba de ella en el trabajo, le produjo un extraño placer que no esperaba.

—Igualmente — Respondió Emma.

—Pasen a sentarse, en un momento enviare sus hamburguesas.

Ambas chichas asintieron y caminaron hasta una mesa en el rincón de la cafetería. Se sentaron frente a frente con una pequeña sonrisa en el rostro.

—Lorna parece bastante agradable — Comentó Emma.

—Es una mujer bastante ruda pero tiene un gran corazón.

—Aquí tienen sus hamburguesas — Interrumpió Lorna — Espero que las disfruten.

Las chicas sonrieron en agradecimiento y comenzaron a comer. Emma sintió que sus papilas gustativas bailaron en el primer bocado, era una hamburguesa realmente buena. Regina sonrió al ver que la rubia soltaba un pequeño gemido de placer y cerraba los ojos.

No hablaron un mucho, ambas estaban concentradas en la comida y Regina no podía evitar pensar en porque la situación se estaba tornando tan incómoda. Desde el momento en que se le ocurrió aparecer en la estación de policías, todo había cambiado. La actitud de Emma era diferente y la morena sabía que algo más estaba pasando.

—Creo que estoy enamorada.

—¿Qué? — Preguntó Regina levantando la vista del plato.

—De las hamburguesas — Respondió la rubia.

El rostro de Regina se relajó y respiro profundo. De pronto se había sentido confundida y a la vez molesta por el comentario de Emma.

—Espero que les hayan gustado las hamburguesas — Dijo Lorna acercándose a ellas — Y por cortesía de la casa les traigo un poco de pay de manzana — La mujer puso dos pequeños platos con un trozo de pay en ellos — Espero que te guste tanto como las hamburguesas Emma, esta es mi receta especial.

—Muchas gracias — La rubia sonrió — Se ve realmente delicioso.

Lorna sonrió y miro a Regina quien aún estaba con la mirada fija en Emma y la boca entreabierta.

—¿Estas bien chica?

—Si — Se apresuró a responder la morena mientras movía su cabeza de un lado a otro — Necesito usar el sanitario.

Regina se levantó de la mesa rápidamente y camino hasta el baño, dejando a Emma y a Lorna mirándola bastante confundidas.


—¿Qué fue lo que paso en la cafetería? — Preguntó Emma un poco temerosa.

Ambas chicas subían por las escaleras que llevaban del estacionamiento hasta el lobby del edificio.

—Creo que estoy un poco cansada — Respondió la morena sin darle mucha importancia.

—¿Segura? — La rubia arqueo una ceja.

Regina asintió y Emma la miro sin creer una sola palabra de lo que decía. Cuando ambas entraron al departamento, la rubia se quitó los zapatos de tacón y dio un largo suspiro, estaba tan desacostumbrada a usarlos que la estaban matando.

—Voy a hacer un poco de café, ¿Quieres? — Emma camino hasta la cocina y encendió la cafetera.

—Me vendría mejor una taza de té — Respondió la morena quitándose la chaqueta.

—¿Manzanilla?

Regina asintió y observo a la rubia moverse por la cocina. ¡Dios! Se veía bastante bien en falda. Sus piernas torneadas bajo esas medias eran bastante hipnotizantes y la falda hacia que su cintura se marcara más. La morena sacudió la cabeza y se mojó los labios con la lengua. Observo como Emma se acercaba al estéreo bajo la televisión y la rubia lo encendió sintonizando una estación de radio.

—Necesito relajarme un poco — Comentó ella ante la mirada de Regina.

La morena escucho la canción y sintió como su cuerpo le rogaba que bailara. Le encantaba esa canción. Sintió como sus músculos se relajaban al escuchar "All on my mind" de Anderson East.

—Me encanta esta canción — Dijo ella en un susurro.

—Es bastante buena — Le respondió la rubia.

Regina no pudo evitarlo, comenzó a moverse al ritmo de la música levantando los brazos y contoneando las caderas.

—Baila conmigo — Dijo acercándose a Emma.

—No, no, no… Bailar no es lo mío — La rubia dio varios pasos hacia atrás.

—¡Vamos! Dijiste que querías relajarte. Esta es una buena forma de acerco.

La morena tomó las manos de Emma y la arrastró hasta la sala sin dejar de moverse al ritmo de la música. Regina le sonrió y levanto las manos sin soltar las de la rubia haciendo que se movieran rítmicamente. Emma soltó una pequeña risa y comenzó a mover su torso gracias a los movimientos de la morena.

Regina dio media vuelta sin soltar las manos de Emma y continúo moviendo sus caderas. Emma contuvo la respiración por unos segundos, sus cuerpos estaban demasiado cerca y no podía evitar ver el trasero de Regina en esos ajustados jeans. La rubia sintió electricidad recorriendo su columna vertebral cuando Regina le hizo poner sus manos sobre las caderas de la morena.

Emma sintió un nudo en la garganta cuando el trasero de la morena rozó accidentalmente con su pelvis. Regina se pasó las manos por el cabello y sonrió al sentir las manos de Emma recorrer su cadera hasta su cintura y al inverso.

La morena sintió cosquillas en el estómago y volvió a darse media vuelta para quedar de frente a Emma. Sus cuerpos estaban cerca y podía oler el perfume de la rubia. Emma siguió sin quitar sus manos de la cadera de Regina y la morena levanto sus manos para acomodar la melena rubia de Emma.

Se miraron a los ojos por unos segundos y Regina sonrió. Eran unos hermosos ojos verdes que la miraban inquietamente. Los labios de Emma comenzaron a temblar de los nervios y Regina parpadeo un par de veces antes de alejarse de ella.

—Creo que iré a recostarme por un rato — Informó ella.

Emma se aclaró la garganta pero no dijo nada y solo asintió. Segundos después escucho la puerta de la habitación cerrarse.


—Estas un poco distraída hoy chica — Regina levanto la vista de los saleros para encontrarse con Lorna.

—Lo siento, no sé qué me pasa.

—Creo que tiene algo que ver con esa linda rubia que trajiste el día de ayer — Lorna sonrió de medio lado — Es muy linda.

—¿De qué hablas? — Preguntó la morena haciéndose la desentendida.

—Algo te pasa con ella — Lorna hizo una mueca con los labios — No eres buena ocultando cosas chica… Sobre todo con la manera en que la miras.

—Estoy algo confundida — Confesó Regina.

—¿Quieres hablar sobre eso?

Regina asintió y Lorna le hizo un movimiento de cabeza señalándole la pequeña oficina que había en la esquina de la cafetería. La morena caminó seguida la mujer y Lorna cerró la puerta detrás de ellas.

—Creo que estoy teniendo sentimientos por Emma.

—Dime algo que no sepa — Bromeó Lorna — ¿Estas asuntada?

—Si… Pero no por mis sentimientos — Regina se sentó en una de las sillas — De alguna manera siempre me he sentido más atraída hacia las chicas que a los chicos.

—¿Entonces cuál es el problema?

—No puedo estar con Emma mientras tenga que estar huyendo.

Los ojos de la morena se llenaron de lágrimas y Lorna la tomo de las manos para levantarla de su haciendo. La mujer abrazo a la chica y acaricio su espalda intentando tranquilizarla.


—Creo que estoy en problemas…

Killian levanto la vista de los papeles que sostenía en las manos para mirar a Emma que entraba en su oficina a toda prisa.

—Creo que puedo ver eso… ¿Qué te paso? — Preguntó él señalándola de arriba abajo con el dedo índice.

Emma lo fulmino con la mirada ante su comentario acerca de su atuendo. Llevaba jeans, una playera y su chaqueta, pero su cabello estaba en una desordenada coleta y las ojeras eran bastante visibles en su pálido rostro.

—No estoy de humor Killian.

—Tranquila — Dijo él levantando las manos — ¿Qué está pasando contigo? ¿Tiene que ver con la chica que vino a buscarte ayer?

—¿Cómo lo sabes? — Emma puso las manos en su cadera cambiando el peso de su cuerpo de una pierna a otra.

—Bueno, es la misma chica que quieres que investigue — Killian se levantó de su asiento y caminó hasta la rubia — ¿Qué está pasando con ella Swan?

—Es una chica a la que ayude. La estaban robando y la defendí, le ofrecí un lugar en mi departamento, pero creo que está ocultándome algo — Explicó ella — Su media hermana me hizo un comentario que me dejo bastante inquiera y es por eso que te pedí que la investigaras.

—Entiendo — Killian se cruzó de brazos — El problema es que estas preocupada por tu seguridad, pero no tienes que hacerlo. Solo tienes que echarla de tu casa.

—Ese no es mi problema…

—¿Entonces cual es Swan? ¡Basta de rodeos y habla conmigo! — Exclamó él desesperado.

—No sé cómo decirlo… — Emma estaba nerviosa, le temblaban las manos y la voz.

—Solo dilo… Somos mejores amigos desde que usamos pañales. Sabes que puedes decirme lo que sea.

—Está bien… — Emma tomo largo respiro sintiendo el aire llenar sus pulmones — Creo que algo raro me pasa con Regina, creo que estoy teniendo sentimientos por ella.

Killian abrió los ojos como platos y Emma desvió la mirada al suelo metiendo sus manos a los bolsillos traseros de sus jeans.

—¿Estas segura Swan? — Emma asintió — Entonces no creo que debas estar asustada.

—Killian, no me gustan las mujeres — Le recordó ella.

—¿Has estado con una mujer antes? — Preguntó él levantando una ceja.

—No…

—¿Entonces como sabes que no te gustan? — Killian se encogió de hombros — No puedes decir que algo te agrada o te desagrada si nunca lo has probado antes… Además, esa chica es ardiente — Emma rio moviendo la cabeza de un lado a otro — No se lo digas a Belle.

—No lo haré — Dijo la rubia levantando una mano a señal de juramento.

—Sabes que quiero que seas feliz, ¿Verdad? — Killian se acercó a Emma y puso sus manos sobre los brazos de la rubia — Pero para eso debes de abrir los ojos y ver las oportunidades. Y si esta chica es lo que quieres en este momento, no dejes que se te escape de las manos.

—Eres muy bueno cuando no estas siendo un imbécil, ¿Lo sabes?

—Lo sé pero no quiero que te acostumbres — Bromeó él con una sonrisa — Además, soy tu imbécil favorito.

Emma sonrió y abrazó a su amigo con fuerza. El olor a cuero y perfume que ya le era tan familiar logro tranquilizarla un poco. Killian acarició la cabeza de la rubia y recargo su barbilla en ella.

—No te estoy diciendo que corras a sus brazos. Pero no te cierres a la posibilidad — Killian suspiró — Eres una cabeza dura Swan, pero tienes un buen corazón.

—No estoy segura de poder hacerlo — Dijo ella separándose un poco de él.

—No te apresures, no hay que correr.

—Tengo mucho miedo Killian.

—Es normal. Te estas enfrentando a lo desconocido… Pero, ¿Recuerdas cuando estábamos en la academia? Cuando entrenábamos por las noches en el bosque sin saber lo que se iba a aproximar o lo que iba a pasar — Emma asintió.

—Eras un cobarde que siempre se ocultaba tras de mí — Recordó ella con una sonrisa de medio lado.

—Mejor tú que yo — Él se encogió de hombros — Recuerdo que una vez me dijiste que no había mejor manera para superar los miedos que hacerlo por impulso. Que solo tomaría un impulso para avanzar, sin pensar en nada, y después estarías del otro lado venciendo todos tus temores… Creo que este es uno de esos momentos.

—¿Y qué pasa si por ese impulso caigo al vacío?

—Yo estaré ahí para tomar tu mano y sacarte de ahí.

Emma miro a su amigo con ternura. Estaba bastante asustada por el hecho de sentirse atraída hacia una chica. Nunca antes le había pasado, y además, no sabía que era lo que Regina ocultaba. Pero al parecer, a sus sentimientos eso no tenía importancia, solo iban creciendo más y más con el tiempo que pasaba al lado de la morena, y para eso, no había marcha atrás. Era un salto a ciegas, sin saber cuánto dolería la caída o si tropezaría antes de llegar al otro lado.


¿Qué les parece la lucha interna de las chicas? ¿Creen que se animaran a dar el paso?

PD: Si se quieren imaginar mejor el momento del baile, les recomiendo que escuchen la canción.

PD2: Me gustaría hacer un "Preguntas y Respuestas" para el siguiente capitulo. Así que si tienen preguntas sobre la historia o incluso sobre mi, dejenlas en sus comentarios y trataré de responderlas todas. Siempre es bueno crear una conexión con las personas :)