Hola a todos de nuevo^^; el pronto se ha hecho mucho más que eterno :S, pero en fin... Aquí os dejo este tercer capítulo^-^, es el más largo que he hecho hasta ahora -.-' pero espero que les guste, de nuevo les doy las gracias por tomaros parte de su tiempo para leer mi historia...
Capitulo 3: una pequeña esperanza.
Treinta y dos minutos después...
Por fin había terminado, en realidad le fue sencillo realizar el dibujo y con ayuda de su juego de reglas, pudo crear un básico boceto del parque donde solía correr siempre; ya habiendo terminado con los detalles del dibujo, recogió todas sus cosas y le llevo la hoja de dibujo a su profesora...
-Tome profesora Aqua- dijo el joven rubio entregando la hoja, siendo el tercero en terminar.
-Gracias Roxas, muy buen trabajo, ya puedes salir al receso- le concedió amablemente la profesora.
La verdad aun no era la hora del receso, pero ella siempre los dejaba salir antes, cosa que a nadie le molestaba; al salir noto que Axel también estaba entregando su dibujo y que este le pisaba los talones...
-¡Hey Roxas! espérame- grito el chico pelirrojo, apresurando sus pasos- y dime, ¿no me vas a decir quién es?
-¿Quien es qué?- respondió Roxas sorprendido y nervioso al mismo tiempo por la pregunta de su mejor amigo; mientras que los dos caminaban por el largo y blanco pasillo hacia la cafetería.
-Tú sabes de que hablo- decía en forma burlona el pelirrojo, rodeando a su mejor amigo con un brazo por encima de sus hombros- sabes que no le diré a nadie, así que venga, ¿dime quien le ha robado el Corazón a mi mejor amigo?
-¡Que! ¡Estas alucinando Axel!- exclamo el rubio tratando de ocultar sus nervios.
-¡Por favor Roxas!, primero te quedas idiotizado sin decir nada y luego están esos suspiros que para decir verdad, ya lo he escuchado antes en otras personas y créeme que sé la razón por el cual suceden- explicaba Axel separándose de su amigo, al mismo tiempo que sacaba dinero de sus bolsillos- y no intentes engañarme, ¿quieres que te diga lo que te sucede?
-¡Ni se te ocurra decirlo!- protesto Roxas con expresión desafiante, que imitando la acción de su amigo, sacaba dinero para la cafetería también de sus bolsillos.
-Lo que te sucede, puede ser explicado con una simple pero muy profunda palabra de cuatro letras- Decía en vos baja el pelirrojo con un tono poético, ignorando la amenaza de su amigo y con el dinero ya en su mano- es un sentimiento muy conocido por muchos, después de todo tarde o temprano todos tenemos que lidiar con él; ese sentimiento es... A-moor.
Antes de que el rubio pudiera decir algo para defenderse, tanto como él y su pelirrojo amigo se percataron de una presencia a sus espaldas...
-¿Que hacen ustedes dos hablando sobre el Amor?- dijo una suave y melodiosa voz que provenía justo detrás de ellos.
Los dos chicos al girarse nerviosos, vieron a una chica muy familiar para ellos, de cabello negro hasta los hombros y de unos hermosos ojos azules, ella vestía un pantalón Gris oscuro, junto a un sweater de color negro que era similar a una túnica, el cual le llegaba un poco más abajo de las rodilla y está estaba adornada con algunas cadenas, por debajo del oscuro sweater se podía divisar una Camiseta magas cortas de un color blanco y llevaba unos deportivos negros como de costumbre...
-Xion- suspiro el rubio algo calmado y al mismo tiempo alegre de que fuera su mejor amiga quien los haya escuchado hablar sobre ese tema- no es nada de qué preocuparse
-¿Como que no es nada?- dijo el pelirrojo invitando a sus mejores amigos a seguir caminando hacia la cafetería- resulta que alguien le ha robado el Corazón a nuestro querido Roxas.
-En serio, no, no lo creo- decía la chica con negación pero al mismo tiempo con algo de curiosidad- y si es así, ¿quién es, ese alguien tan especial?
-No lo sé, aun estoy tratando que me diga quién es- dijo Axel con un tono de desanimó- pero por ahora mi persistencia ha sido en vano...
-Ya te he dicho que no es nadie -decía el rubio mintiéndole a sus amigos, ya que ni él estaba seguro de lo que en realidad sentía- Xion, Axel está haciéndose ideas que no son ciertas.
-Ustedes si me dan gracia- reía la chica viendo como sus dos mejores amigos se peleaban con la mirada, mientras que los tres ya cruzaban las puertas que conducían a la cafetería- Axel, si fuera cierto lo que decís, ¿qué te ha hecho pensar que en verdad Roxas esta perdidamente enamorado de alguien?- termino de decir la chica ya con un tono serio.
Antes de responder, los tres chicos vieron como Seifer y Zack salían de la cafetería por la puerta que conducía hacia el campo de juegos; ellos siguieron en silencio hasta llegar al mostrador, donde Axel empezó a seleccionar su comida y al ver que no había nadie más, retomo la conversación con sus amigos
-La verdad Xion son muchas cosas, la mirada perdida, junto a sus pensamientos profundo y sus constante suspiros- explicaba de manera seria el pelirrojo -solo no sé por qué no confía en nosotros, siendo nosotros sus mejores amigos, que sabe más que nadie que guardaremos su secreto hasta la muerte...
-Tenéis razón -dijo Xion algo pensativa- Pero tal vez puede ser otra cosa y creo que si todo fuera así en verdad, Roxas nos diría todo sin pensarlo dos veces, ¿verdad Rox?
-¡Sí, cierto!- exclamo Roxas agradecido al ver que su amiga lo ayudaba en el tema- no tengáis duda, de que si me llego a interesar en alguien, ustedes serán los primero en saberlo.
-Está bien- respondió el pelirrojo, ya dirigiéndose a las mesa del comedor- los estaré esperando ahí...
-No creo que Axel este equivocado- dijo la chica al ver que su amigo ya se había alejado lo suficiente- recuerda que Axel puede saber todo lo que sentimos con solo mirarnos, y sé que si no quieres decirnos, es porque no estás seguro aun sobre lo que sientes.
El rubio al escuchar el comentario de su amiga, no sabía que responderle en verdad, estaba sorprendido al ver que ella supiera todo lo que le sucedía.
-Sé que cuando estés seguro nos dirás quien es la afortunada- decía la joven, ya recogiendo su bandeja de comida, al ver que Haymer, Pence y Sora entraban a la cafetería- solo piénsalo bien y trata de no darle más razones a Axel, ¿sí?; por cierto recuerda que mañana saldremos los tres a la playa, te estaré esperando donde Axel- Termino de decir la joven, al mismo tiempo que empezó a irse.
De nuevo pensativo, decidió que cuando ya tuviera una idea clara de lo que sentía se los diría a ambos, Axel tenía razón, ellos eran sus mejores amigos y confiaba plenamente en ellos; y hablando del día en la playa, se le había olvidado por todo lo que ha sucedido, que hoy ya era viernes, cosa que le daba ventaja, pues tenía todo el fin de semana para pensar en todo lo que le ha sucedido e ir mañana a la playa, sin duda sería una buena forma de aclarar sus ideas, pensó el chico.
-Hola Roxas- dijo Haymer, que se había formado detrás de él para poder seleccionar su comida.
-Hola Haymer ¿qué me contáis?- dijo el rubio agarrando solo un envase de jugo de naranja.
-Nada nuevo ya deseando que lleguen las vacaciones, ¿y tú?- dijo el chico de ojos cafés claro, que ya tenía dos sándwiches en sus manos.
-Igual que tú, aunque con menos ansias de que lleguen- dijo Roxas que ya estaba pagando el jugo- pero bueno, nos vemos en la mesa Haymer.
-Adelante, nos vemos ahorita- dijo Haymer chocando puños con Roxas mientras que este se alejaba del mostrador.
-Hey Roxas- gritaba un chico de cabello castaño que estaba formado atrás de Pence- me puedes hacer un gran favor, es que sin querer he dejado mi cuaderno en el salón, para ver si lo puedes ir a buscar ¿por favor?
-Está bien Sora, descuidad- le dijo Roxas con una sincera sonrisa que demostraba que no era molestia para el- lo dejaste en tu asiento ¿no?
-Si ahí mismo, muchas gracias Roxas- decía el peli castaño amigo que se le notaba las ganas que tenia por comer.
Así el joven Rubio se dirigió a la mesa donde se encontraban sus dos mejores amigos.
-Solo tomaras jugo -dijo Xion preocupada al ver que su amigo no había traído ningún alimento.
-Sí, es que no tengo apetito - se excuso Roxas dejando su jugo y morral sobre la mesa del comedor- ya vuelvo voy hacerle un favor a Sora.
-La falta de apetito es otra prueba más de que está enamorado- le decía el pelirrojo a su amiga en tono burlón, mientras que le daba un gran bocado a su gran sándwich.
Ignorando el comentario de su mejor amigo, Roxas tomo rumbo hacia las puertas blancas que conducían al pasillo; al entrar se topo con Demyx que paso de largo al mismo tiempo que ambos chicos chocaron sus manos.
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El camino como siempre le había pareció largo, pero justo antes de llegar a la puerta del salón, escuchó una vos suave y aguda que reconoció en seguida, era Kairi hablando con alguien más...
-Son cosas que pasan, tú no tienes la culpa de que todo sucediera así -escuchaba el joven disminuyendo el ritmo de sus pasos...
-La vida es así Na...- pero antes de que pudiera seguir escuchando, apareció en frente de él, una chica de un hermoso cabello azul que reconoció en seguida...
-No estaréis espiando ¿verdad?- decía la joven profesora a su alumno en forma de broma, aunque este no lo noto así.
-N-No profesora solo vengo hacerle un favor a Sora- respondió el alumno un poco asustado.
-Está bien, ve rápido para que no te pierdas de tu receso- término de decir su profesora con el mismo tono de amabilidad de siempre.
Así la joven profesora se fue en dirección a la sala de profesores, mientras que el joven se dispuso a entrar al Aula...
Al entrar pudo observar que al lado del escritorio de los profesores, se encontraban Selphie y Olette que charlaban alegremente mientras que esperaban a las dos chicas que estaban hablando a mitad del aula, Kairi y Namine, esta ultima aun sentando recogiendo su cosas...
-Hola Rox- dijeron Olette y Selphie al unisonó, en cierta forma alertando a sus dos amigas de que él se encontraba ahí.
-Hola Chicas- saludo Roxas con un leve movimiento de mano mientras se dirigía al fondo del salón...
-Hola Roxas- saludo Kairi al ver que el rubio estaba pasando al lado de ellas- ¿y eso que estas por aquí?
- V-Vengo hacerle un favor a Sora- dijo Roxas señalando con su dedo un cuaderno que estaba sobre una mesa, tratando de no ver a Namine a los ojos, ya que igual que la chica pelirroja, ella también se encontraba mirándolo fijamente.
-¡Este chico un día se le va olvidar hasta su nombre!- exclamo Kairi colocando su mano sobre su cabeza mientras que la movía en forma de negación.
El rubio al escuchar el comentario de su compañera no pudo evitar reírse; al mismo tiempo que agarraba el cuaderno de su amigo y se iba a toda prisa aun evitando la mirada de aquella hermosa chica que seguía sentada.
-Oye Roxas, dile a Sora que en seguida vamos ¿si?- dijo la pelirroja con amabilidad- estamos resolviendo cosas de chicas.
-S-si seguro- dijo el joven sin mirar atrás, dándole una mirada de despedida a Olette y Selphie mientras que cruzaba la puerta...
Al salir del aula, pudo escuchar como Olette y Selphie se asomaban por la puerta; ya estando un poco más lejos pudo distinguir que le dijeron a Kairi que ya se había alejado lo suficiente, lo único que pudo escuchar después fueron susurro que iban desapareciendo a medida que caminaba por el largo y blanco pasillo hacia la cafetería.
Antes de seguir se detuvo unos segundos, respiro profundo y se relajo lo mas que pudo, no había estado ni un minuto en ese Salón y ya sentía que le faltaba el aire, ya habiéndose calmado un poco, decidió seguir avanzado hacia la cafetería...
Al tener el cuaderno de Sora en sus manos, el cual tenía como motivo a Majin Boo, no pudo evitar ver unos dibujos en las ultimas paginas, así que lo abrió por completo y lo que se encontró fueron mensajes de amor que se dejaban él y Kairi, con unos cuantos dibujos al lado, unas cuantas estrellas y en el centro un gran Corazón que tenia adentro las iníciales K+S, al ver eso no pudo evitar tener celos de su amigo, pero al final ese sentimiento se desvaneció y se alegro por él, porque había encontrado el amor con alguien que también lo apreciaba; ya casi llegando a la cafetería, pudo ver que alguien con traje blanco grisáceo y cabello plateado entraba a la sala de profesores, en verdad sabia quien era pero no le dio mucha importancia.
Llegando a la cafetería nuevamente pudo observar que los chicos habían unido varias mesas y que a parte de sus dos mejores amigos que se encontraban sentado, también estaban Haymer, Pence y Demyx, este ultimo hablando con Axel que ya había terminado de comer, miro al mostrador y vio que Sora aun estaba comprando y que en la formación se habían unido Vivi, Riku, Tidus, Wakka y otros chicos de diferentes cursos, al ver a Riku se le ocurrió algo para el día de mañana, así que se acerco a la mesa, donde vio que sus dos mejores amigos le habían guardado un asiento entre ellos dos.
- Te has tomado tu tiempo- dijo de manera sonriente Xion, que estaba terminando de comer lo que quedaba de su sándwich Italiano.
Al oír el comentario de su amiga no pudo evitar sonreírle, cosa que a ella no le molesto; dejando el cuaderno de su amigo peli castaño sobre la mesa, vio como Kairi y las otras tres chicas entraban a la cafetería, al ver llegar a Namine, no dudo en agarrar su jugo e irse donde estaban sentados sus mejores amigos, aun no se sentía preparado para enfrentar a esos hermosos ojos de nuevo, pero antes de que pudiera moverse, observa la expresión de alarma de Xion, preocupado se gira a ver qué era lo que había alertado a su amiga...
A partir de ese preciso momento vio todo en cámara lenta aun así todo haya sucedió demasiado rápido, observo como Sora se caía al suelo, sin querer lanzando como proyectiles los alimentos de su bandeja que se dirigían hacia él, cerrando sus ojos intento esquivar los alimentos en vano, ya que sintió el leve impacto de un liquido en su chaqueta blanca, al abrir los ojos, lo primero que ve es a Sora que estaba tratando de reincorporase de nuevo, al mismo tiempo que Kairi se acercaba para ayudar en esa desastrosa escena y su chaqueta blanca que había tomado el color purpura del jugo de mora...
-¡Roxas! Discúlpame, no ha sido mi intención lo juro- rogaba el Peli castaño recogiendo las cosas del suelo- en serio perdóname.
- Esta bien descuida, solo ha sido un accidente- dijo Roxas intentando calmar a su amigo.
- Ten Roxas- Decía Kairi que había llegado ofreciéndole un pañuelo al mismo tiempo que ayudaba a su novio a recoger los alimentos del suelo- tenéis una rara forma de agradecerle a Roxas los favores.
- No fue mi intención, en serio- se excusaba Sora de manera dificultosa- es que n...
-Sora descuida, ya os he dicho que no ha sido nada- interrumpió el rubio al ver que Sora ya no encontraba palabra para poder disculparse- solo ha sido un accidente, como te paso a ti, le pudo pasar a cualquiera.
-¡Gracias Roxas!- exclamo Sora que ya había recogido todo lo que se le había caído y se encontraba algo pensativo
- Amor será mejor que vayas a buscar más comida antes de que termine el receso- Le decía Kairi a su novio al mismo tiempo que se dirigió a la mesa donde estaban los chicos- ¿podemos sentarnos aquí?
Todo en la mesa aceptaron sin excepción y no mencionaron nada sobre aquel accidente, cosa que para Demyx y Axel le fue muy difícil en realidad, ya que trataban de contener sus risas; la pelirroja había llamado a sus otras tres acompañantes que se habían sentado dos mesas después de esa; el joven rubio al ver que ya no podía hacer nada con su blanca chaqueta, pensando en todo lo que le diría su madre respecto a eso, decide quitársela y colocarla dentro de una bolsa y al mismo tiempo colocando la bolsa en su mochila; con el jugo aun en su mano, se dirigió al lado opuesto de la mesa donde se encontraba sus mejores amigos esperándolo...
Al pasar por detrás de Axel, pudo escuchar que estaba planeando su salida semanal con Demyx y Hayner, cosa que hacían casi todos los viernes, al sentarse en la silla, el joven abrió su jugo de naranja que aun seguía frio y le dio unos pequeños sorbos; observo como Kairi y la otra tres chicas se acomodaban en sus sillas, para su suerte Namine y Olette se sentaron en el mismo lado que él, lo cual evitaba que tuviera contacto visual con Ella, siendo Kairi y Selphie las únicas que podía observar de frente...
-¿Estás bien?- preguntaba Xion algo preocupada.
- Si... Descuidad no ha sido nada- respondió el rubio despreocupado, al mismo tiempo que extendía su mano con el jugo hacia donde se encontraba su amiga- ¿quieres un poco?
-Si- dijo la joven agarrando el jugo...
-Espero que el profesor de Historia no venga hoy- escucho decir a Selphie que se le veía muy aburrida- seguro me quedare dormida en esa clase.
-Selphie, no quiero ser quien destruya tus esperanzas, pero será mejor que busques tu almohada- empezó a decir el rubio que observaba a la chica de cabello castaño- hace unos momentos lo vi entrar a la sala de profesores.
Selphie no pudo hacer otra cosa que dar un largo y profundo suspiro, causando que más de uno de sus compañeros empezaran a reír; observando a lo lejos pudo ver que Riku y Sora ya se dirigían hacia donde se encontraban ellos y al ver el joven chico de cabello plateado, se acordó sobre aquella idea que había tenido al entrar...
-Oye Xion- dijo Roxas en vos baja, observando a su amiga que estaba sentada a su derecha- se me ha ocurrido algo para mañana.
- ¿Y que es, ese algo que se te ha ocurrido?- preguntaba la joven que había dejado de prestarle atención a la conversación de las chicas para atender a su mejor amigo.
- Bueno he pensado que deberíamos invitar a Riku para que vaya con nosotros mañana- respondió el chico que había desviado su mirada hacia Riku, el cual ya había tomado asiento junto a Sora.
- ¿A Riku? - volvió a preguntar la chica, sorprendida de que el rubio sugiriera eso, después de todo esa costumbre de ir a la costa era solo de ellos tres...
- Si a Riku- contesto el rubio sin dejar de mirarlo- es que he pensado que él no sale muy a menudo, después de todo tanto como Sora y mi primo Ventus tienen sus parejas, y nosotros sabemos muy bien que ellos dos se dedican a estar con sus novias los fines de semana y si te pones a ver, cuántas veces hemos encontrado a Riku en el centro o en el parque un fin de semana, así que no le veo problemas de que él venga con nosotros...
- Si, tienes razón- decía Xion que se había alegrado con la idea de su amigo- pero aun debemos decírselo a Axel.
- Si lo sé, no creo que tenga problema con ello- dijo Roxas observando que aun tenía el pañuelo de Kairi en sus manos- Xion, ¿se lo puedes decir tu?, es que me adelantare e iré al aula de historia y así mientras que voy, aprovecho y paso por el baño- termino de decir el rubio que ya había agarrado su mochila.
- Si, lo haré, no te preocupes- respondió la chica al mismo tiempo que veía como su mejor amigo se paraba de la mesa.
- ¿Y ha donde va este?- pregunto Axel al ver que su amigo se estaba marchando...
Y así el rubio tomo rumbo hacia las puertas que conducían al campo de juego, evitando tener que mirar a aquella chica que estaba sentada al lado de Olette; antes de salir por completo lanzo el envase de jugo directo al cesto de basura...
Al cruzar aquellas puertas, se topo con el imponente Sol que iluminaba cada rincón del campo y que además lo había cegado por unos pocos segundos, al recuperar por completo su vista, el joven decide seguir su camino; el lugar era demasiado grande para decir verdad, a mitad de este se encontraba la cancha de futbol, la cual estaba desocupada ya que nadie se animaba a jugar un partido frente a ese Sol; mientras que caminaba en dirección hacia la puerta del otro lado del campo, observo a su izquierda a cuatros chicos que estaban refugiándose del sol debajo de la sombra de un árbol, Seifer y sus amigos, los cuales se encontraban comiendo y para alivio de él, no tomaron en cuenta su presencia en el campo, un poco más adelante en unas mesas, estaba su primo Ventus que se encontraba hablando con su móvil, el ya sabía con quien estaba hablando, así que decidió no ir a molestarlo...
Ya habiendo llegado a la puerta, entro sin dudarlo; ahora se encontraba en un pequeño pasillo, el cual tenía tres puertas, una al fondo que conducía a un pequeño jardín y otras dos a su derecha que eran las de los baños; el rubio siguió caminando y entro a la segunda puerta a su derecha; al ingresar dejo su mochila a un lado y se dirigió hacia los lavabos; ahí abrió el grifo y empezó a enjuagar el pañuelo de Kairi intentando quitar aquel color purpura, al ver que ya no podía hacer mas nada con aquel pañuelo lo exprime y lo coloca a un lado del lavabo, al mismo tiempo el chico se inclina agarrando un poco de agua con ambas manos y se enjuaga la cara, apenas sintió el frio liquido sobre su rostro, tuvo una gran sensación de alivio, después de todo lo que le había sucedido hasta ahora, parecía formar parte de un extraño y retorcido sueño; pero ya no, el agua fría lo había despertado por completo demostrando que todo no era un sueño y en cierta forma también animándolo...
Antes de irse del cuarto de baño, el rubio se observo en aquel gran espejo y lo que vio fue a un chico rubio de tez clara, que vestía una camisa manga cortas de un color negro junto a un pantalón blanco grisáceo, se alegro de ver que no le había caído algo más a su ropa y ya terminando todo lo que tenía que hacer ahí, cogió su mochila y salió por la misma puerta que había entrado...
Otra vez en aquel pequeño pasillo, el rubio se dispuso a salir por la puerta que conducía al jardín; al salir noto que el sol había bajado su intensidad gracias a unas nubes que lo cubrieron casi por completo, a lo lejos pudo divisar las escaleras que lo llevarían a su salón de clases; aquel jardín no era tan grande, solo media casi la mitad de lo que mide el campo de juegos, a su izquierda estaba un gran jardín con un pequeño camino que giraba hacia todos los lados y dentro de este se encontraban unos pequeños asientos que rodeaban a una pequeña fuente de agua; avanzando hacia las escaleras, el rubio sintió el dulce y embriagador aroma de muchas flores, siendo el aroma de las rosas las que más predominaba en aquel lugar; ya estando a mitad de camino se detiene al ver un gran y hermoso mural, el cual tenía a muchos chicos pintados en él y que sin duda alguna le eran muy familiares...
Y ahí estaba él, solo en ese floreado jardín junto aquel mural que había pintado la chica de sus sueños, se quedo observándolo por varios minutos, observo a sus amigos, a Axel y Xion, a él mismo y por último a la autora de ese gran mural, todo había cambiado en menos de un año, los chicos que aparecían ahí, eran con quienes había crecido desde hace mucho tiempo, y en definitiva cada uno cambio su manera de ser a medida que fueron creciendo; alejándose un poco saco de su bolsillo su móvil y se dispuso a tomarle una foto al mural, después de todo, al final quería tener una foto de sus compañeros juntos, luego se acerco un poco mas y le tomo otra foto a aquella chica de cabellos dorados y de ojos azules como el cielo, el chico se quedo observándola por unos cuantos segundos; que tenia aquella chica que lo ponía tan nervioso, que con tan solo una mirada era capaz de entrar por completo a su inquebrantable alma y llenarla de esa sensación que invitaba a quererla, cuidarla y amarla; sus dulces ojos, sus hermosos labios, sus delicadas manos, todo en ella era perfecto, era imposible no darse cuenta de eso, sinceramente ella era la perfección en persona y todo su maravilloso ser era una mezcla de la magnificencia de todo lo bueno de un ser humano junto a la grandeza de su resplandeciente alma...
Volviendo en sí mismo, el joven escuchas unos pasos que provenían detrás de él, guardo su móvil en sus bolsillos los más rápido que pudo y se giro a ver quienes venían con tanta prisa; para su sorpresa quien venía a toda velocidad era un chico pelirrojo que vestía con una camisa manga larga de color negro junto a un pantalón del mismo color el cual poseía detalles rojos, atrás de aquel chico estaba una chica que también reconoció enseguida, pero a diferencia del chico, esta empezó a bajar su velocidad...
-Hey Roxas por fin te hemos alcanzado - grito el pelirrojo intentando recuperar su aliento.
- ¿Ha pasado algo?- Pregunto el rubio preocupado al ver que sus dos mejores amigos exhausto.
- No nada grave- dijo el pelirrojo a la vez que se colocaba su mano por detrás de su cabeza y empezaba a reír- es que me ha parecido genial tu idea de invitar Riku a la playa.
- Era eso- respondió Roxas que observo a Xion que ya los había alcanzado y con una mirada dejo entender que se encontraba bien- me alegro de que te haya gustado la idea.
- Y como no gustarme- respondió Axel animado- pero hay que decirle a Riku antes de terminar con la clase de historia, capaz después de esa hora no lo volvamos a ver hasta el lunes...
- Si lo sé, y por qué no vas y se lo dices de una vez- contesto Roxas señalando a un chico de cabello plateado, que estaba saliendo del pasillo de los baños y llevaba su mochila con una mano...
-Casualidad- pregunto Xion.
No lo creo- respondió Axel sonriendo al ver a Riku a lo lejos.
- Vayan y díganle - alentó el rubio a sus dos amigos para que fueran a donde estaba Riku que se notaba muy distraído- yo me adelantare a la clase; lo estaré esperando allá.
- Entendido nos vemos en seguida- respondió Axel que salió corriendo hacia donde estaba Riku y Xion que siguió sus pasos; el rubio no pudo evitar reírse al observar la expresión de Riku, al ver que sus dos mejores amigos se aceraban a él a esa velocidad...
Sin perder el tiempo, Roxas sube por aquellas escaleras y cruza la puerta que lo conducía a otro pasillo más, pero para su suerte el aula de clases estaba a tres puertas de distancia; al entrar al aula se topo con aquel mismo sujeto de traje blanco grisáceo y de cabello plateado, aunque era más gris que plateado en realidad.
-Buenas Tardes Alumno- irrumpió el silencio aquel sujeto con su vos grave y seria
-Buenos días... profesor Xemnas - contesto el chico que estaba sentándose en unas de las mesas del aula; al ver con más detalle lo que había a su alrededor, noto que las mesas estaban ordenada en forma de arco, ya que como siempre el Profesor Xemnas solía caminar por todos lados mientras que daba su clase; Xemnas es un profesor estricto con cada letra de aquella palabra, le gustaba las cosas bien hecha y rechazaba todo lo que no iba de acuerdo a su criterio, pero gracias a todos los años de ensayo y error con él, pudo adaptarse a su manera de trabajar; lo peor de todo no era que diera clases historia sino también de literatura antigua, como si esas dos materias no fueran aburridas por sí sola, Axel lo apodo el Verdugo, nombre que le quedaba muy bien hasta que llego el profesor de Química y Física...
Ya había sonado la campana que marcaba el fin del receso e iniciaba la ultima hora del día; todos los chicos empezaron a llegar, primero fueron Seifer y los demás, que se sentaron de ultimo como siempre, Hayner, Pence, Vivi, Tidus y Wakka quienes habían faltado la clase anterior para ayudar al profesor Terra; luego entra aquel chico de cabello plateado que se dirigió directamente a donde estaba se encontraba el...
-Hey, Roxas- susurro Riku, intentando pasar desapercibido- ya me lo han dicho y estoy de acuerdo- termino de decir aquel chico con una sonrisa en su rostro mientras que se sentaba a tres asientos de donde estaba el.
Sabía que la única razón que tenia Riku para actuar de ese modo, era que de seguro Axel y Xion le hablaron sobre la única regla que tenían sobre sus salidas "no invitar a alguien que estuviera en una relación", eso también los incluía a ellos tres, la única que fue capaz de ir en contra de esa regla fue Xion, lo cual causo que ese día, Axel y el tomaran camino separados, ya que estaban en una situación incómoda y por culpa de eso, no volvieron a salir si no después de varios meses; Axel a pesar de que ha tenido incontables novias, jamás fue contra esa regla, para él sus amigos era primero que ante otra cosa...
En el aula empezaron a entrar todos lo que faltaban; así poco a poco llenando los asientos con su presencia; el rubio se dispuso a buscar su libro y cuaderno de historia en su mochila, al levantar la mirada observa que Axel y Xion estaban sentados en las mesas de al frente, dejando así una gran espacio entre sus mejores amigos y él, al mismo tiempo se da cuenta que a su derecha se había sentado Kairi y a su izquierda Sora; dando un gran suspiro, observa a sus dos mejores amigos que lo miraban con la misma expresión de sorpresa al ver que su rubio amigo estaba al otro extremo del aula; sin pensarlo dos veces trato de ir al único asiento vacío que quedaba al lado de Axel, pero fue en vano, puesto que Demyx ya había ocupado aquel asiento; dando nuevamente otro gran suspiro, el chico golpea levemente su cabeza contra la mesa...
-Es Tan malo sentarse a mi lado- Escucho decir a una fina y melodiosa voz que provenía a su derecha...
Al girarse observo a una joven pelirroja, que se encontraba escribiendo sobre su cuaderno, llevaba un sweater de un color Rosa y debajo de este una blanca camiseta de mangas cortas con detalles floreados en los bordes.
-No, no es eso- respondió el rubio siéndole sincero a aquella chica- es que quería sentarme con ellos...
La chica al oír eso, se giro y observo a aquel rubio chico con esos zafiros que tenía por ojos; al mismo tiempo el rubio y la pelirroja escucharon el sonido de una envoltura que provenía a su derecha; al girarse ambos observaron a un chico peli castaño que estaba dedicándole una mordida a una gran barra de chocolate, el peli castaño al ver que Roxas y Kairi lo observaba se quedo inmóvil antes de echarse a reír.
- No habréis comido hace poco- le pregunto sorprendido Roxas a su peli castaño amigo.
- Si, es que eso no me había dejado satisfecho- respondió Sora sonriendo.
- Desde Cuando tú has quedado satisfecho con algo que te habréis comido- respondió la pelirroja en modo sarcástico.
Sin poder evitarlo los tres chicos empezaron a reírse, al mismo tiempo que sora le daba un trozo de chocolate a Kairi y a Roxas; pero antes de que pudieran saborearlo, una figura alta de traje blanco apareció frente a ellos...
- Joven Sora, si mi memoria no me está fallando, creo que le dije de manera clara y concreta, de que si lo volvía a ver comiendo dentro de mi clase lo expulsaría de inmediato- decía Xemnas con vos autoritaria.
- Profesor es que, lo que sucedió...
- Profesor Xemnas, Sora solo me estaba sosteniendo la barra de chocolate- interrumpió Roxas al peli castaño intentando salvarlo de ese castigo...
- Es cierto eso- pregunto de manera dudosa Xemnas.
- Si es así- contesto el Peli castaño, después de que el Rubio le dijera con la mirada que todo estaba bien.
- Si es así Roxas, creo que no hace falta que os diga que lo guarde y que evite comer dentro de mi clases, ya que sabrá la consecuencia de sus actos- terminaba de decir el profesor...
Si profesor ya lo hare- contesto Roxas que había guardado la barra de chocolate en su mochila
- Genial otro glotón más en la clase- murmuraba Xemnas, mientras que se dirigía hacia su escritorio...
- Te lo regreso a la salida - dijo el Rubio dirigiéndose a su amigo peli castaño
Los tres chicos después de esa situación incómoda, empezaron a reír de nuevo; ya habían pasado treinta minutos desde que inicio la clase y el profesor se encontraba escribiendo sobre el encerado...
-Kairi, ¿quieres que Sora se siente aquí?- pregunto el rubio que estaba completando las preguntas del libro.
- No es que no era tan malo sentarse junto a mi- contesto la chica pelirroja levantando una ceja
- Es que pensé, que ustedes dos querían sentarse juntos- se defendió Roxas que no dejaba de escribir sobre aquel libro
- No, no es necesario, Sora y yo pasamos mucho tiempo juntos fuera del cole- explicaba la pelirroja que también estaba respondiendo las preguntas del libro- además está junto a Ven y Riku, y no quiero separarlo de ellos...
- Si te entiendo- suspiro el rubio que empezó a observar que era lo que tanto escribía Xemnas
- Y ya sabes en que Universidad estudiaras- dijo Kairi rompiendo el breve silencio que se había apoderado entre ambos.
- Si, supongo que la Universidad de Vergel Radiante y ¿tu?- pregunto el rubio sin prestarle mucha atención a la conversación.
-Igual, creo que muchos de nosotros iremos para allá- decía la chica que ya había terminado las preguntas del libro
-¡sí, pero no todos!- exclamo el rubio
-Tienes razón, pero aun así, la mayoría estará ahí, lo cual hace que todo sea como siempre- explicaba la chica que se puso hacer garabatos en su cuaderno
- Quizás pero aun así, no todos estudiaremos lo mismo.
- y por qué esa actitud respecto a eso- suspiro la chica, que ya había entrado en razón de lo que el rubio decía.
- es que ya sea hoy o más adelante, al final todos terminaremos separándonos- decía Roxas con desanimo- tal vez si, muchos de nosotros estudiaremos en la misma universidad pero luego de eso ¿qué?, seis años no son nada y la prueba de eso está en nosotros, la mayoría quienes estamos en esta aula crecimos juntos desde que éramos infantes, y no quiero que en el futuro cuando vea la foto de cada uno de ellos, sobre todo de Axel, Xion y ustedes con quien más me la he pasado siempre, sea solo eso, unas cuantas personas en un simple pedazo de papel fotográfico, me molesta saber que en un futuro tendré que perder a mis mejores amigos, y en si pareciera que ese destino es inevitable, cada quien escogerá su propio camino y me niego al hecho de olvidarlos...
- Ahora que lo dices has hecho darme cuenta muchas cosas- dijo Kairi que se notaba pensativa con lo que le dijo el Rubio- Tal vez sí, todo sea así al final, pero lo importante es que no te vayas a olvidar de ninguno, que cuando los recuerdes, recuerdes los mejores momentos que tuvieron y sobre todo, mantenlos siempre en tu Corazón
El joven Sonrió al escuchar aquella respuesta, ya había alguien que lo entendía casi por completo y la verdad era que Kairi siempre tenía esa manera de hacer sentir bien a cualquiera con sus palabras; los dos chicos se sonrieron, pero antes de que Roxas pudiera decir algo, Xemnas se estaba preparando para hablar...
- Bueno ya casi es hora de irnos, así que os contare la ultima historia de este año y de mi parte como su profesor de Historia- Decía Xemnas de manera segura caminando alrededor del aula, mientras que al pasar frente al asiento de Axel, este se paro y se coloco atrás de su espalda y empezó a imitar los moviente del profesor, haciendo caras graciosas- les contare la Leyenda de los guerreros de la Llave espada- termino de decir Xemnas que se giro, haciendo que Axel saliera volando a su asiento disimulando que estaba escribiendo, así el profesor se coloco al frente del encerado y empezó contar esa historia que todos ya sabían de memoria...
Hace cientos, quizás miles de años, el universo estaba regido por dos fuerzas muy poderosas, La Luz y La Oscuridad, una causaba el bien y la otra el mal respectivamente, tenían muchas manera de manifestarse, y cuando los dos se encontraban, sus batallas eran épicas e inexplicable, de todas las formas que se pudo manifestar, una de ellas fue a través de los guerreros de las llaves espadas, guerreros que luchaban junto a la luz, para mantener el orden y la justicia en el mundo y los guerreros que luchaban junto a la oscuridad, causando el caos y la destrucción por donde este pasaba, lo que hoy se sabe de ellos es muy poco, solo se han encontrado objetos que corroboran su existencia pero no la comprueba por completo, su leyenda ha sido pasada generación tras generación, muchos dicen que la razón por la cual ya no existan, es que la guerra entre la Luz y La oscuridad ya Termino, quedando así solo pequeños rastros en el mundo, por esa razón ya no hubo elegido, ni descendiente de los guerreros de la llave espada, también cuenta que algún día donde la oscuridad se levante de nuevo, aparecerá un nuevo elegido de la llave espada, pero al final todo sigue siendo una historia, una simple leyenda, que está por decisión de cada persona creerla o no, por mi parte yo sí creo en ello...
-¿Pero no es tonto creer en algo que no es cierto profesor?- pregunto Kairi levantando su mano
- Si, quizás así lo sea señorita Kairi- Respondió el profesor de manera tranquila- pero aun así, las personas suelen creer en cosas que tal vez ni existan o que se encuentren explicaciones diferentes a lo que es en verdad y como ejemplo déjeme pregúntale algo ¿Usted cree en el Amor?
- S-Si, supongo que sí, ¿por qué no creer en ese sentimiento?- dijo la joven sin dudarlo
- hay lo tiene, usted dice creer en el amor, y estoy seguro que si le pregunto, ¿ cómo es el amor?, usted me dirá que son emociones que nacen desde lo más profundo de su alma y se manifiesta en cada latir de su Corazón, y muchas personas lo creen así- explicaba el profesor- pero cuando usted ve de manera objetiva de lo que realmente es, se podría decir que el amor desde el punto de vista Bioquímico, son solo procesos fisiológicos de la corteza cerebral, el cual ocasiona la segregación de dopamina, que de todas las cosas que puede hacer en el cuerpo humano, una de ella es dar la sensación de enamoramiento; pero aun sabiendo eso, usted seguirá creyendo en la primera teoría, sin importar que esta sea falsa, y algo similar suceden con la leyendas señorita.
- si Tiene razón profesor- contesto la chica
- Bueno ya tenemos que irnos, así que anoten lo que será su última tarea de historia; ya habiendo escuchado la leyenda les daré dos opciones- dijo el profesor recogiendo las cosas de su escritorio- la primera es que creen o busquen, cualquier objeto ya sea arma, armadura, vestimenta, transporte, etc., de los guerreros de la llave espada o que me hagan un Análisis completo de cada una de las guerras que se libro en la Necrópolis de la Llave espada, solo permitiré dos personas por grupo, ustedes ya verán cómo se organizan...
Al escuchar eso, el rubio miro a su pelirrojo amigo que con una sonrisa, confirmo que harían el proyecto juntos, también observo que Xion lo haría con Vivi
-Bueno ahora sí, ya pueden retirarse- decía el profesor ya parado en la puerta - pero antes como siempre, dejare a uno de ustedes para que organice el aula, y creo que ese alguien será, nuestro Apreciado amigo Roxas, por haberse iniciado en los pasos del joven Sora- termino de decir el profesor mientras que salía de aula.
Se escucharon varias risas en el aula y así cada uno se fue retirando, Ahora tenía que quedarse para ordenar ese pequeño salón de clases...
-Te esperaremos donde siempre- dijo Axel que iba medio organizando las mesas, mientras que avanza junto a Xion hacia la salida.
El rubio asintió, agradecido de que sus dos mejores amigos lo ayudaran con eso, al recoger sus cosas nota que Kairi ya se estaba levantando de su mesa y que sus amigas la esperaban...
- K-Kairi, gracias- dijo el rubio aun recogiendo sus cosas
- ¿por qué?
- por escucharme y entenderme- explico el rubio ya levantándose
- no hay de que- dijo la chica que se despedía guiñándole un ojo y se iba juntos sus amigas
Ya no quedaba una simple alma en ese aula, salvo la suya claro está, el rubio empezó con rapidez a ordenar la mesas en filas de tres; cuando ordenaba la última mesa, vio un cuaderno floreado que estaba en suelo, no tenia por que preguntarse de quien era, ya que sabía muy bien de quien era, al agárralo confirmo sus sospechas, al ver esas seis letras que formaban el nombre de su amada; con el cuaderno en su mano, el chico agarra su mochila y sale volando de aquella aula...
Así el chico se dirigió a toda velocidad hacia la entrada norte de aquel edificio que era su escuela, al llegar observo a un montón de chicos que se despedían y salían a sus casas, entre todos ellos reconoció a su peli castaño amigo, que sin dudarlo se fue directo a donde se encontraba el...
-¡Sora!- grito levemente el rubio mientras que alcanzaba a Sora- ¿no has visto donde se ha ido Namine?
- creo que su Mamá siempre la recoge en la entrada noreste de la escuela- dijo Sora pensativo- Roxas, ten esto, es mi manera de agradecer todo lo que has hecho por mi hoy, también por haberte quedado ordenando todo por mi culpa y lo de tu chaqueta.
- Gracias Sora, ya te dije que no fue nada- se despedía Roxas que tenía en sus manos un cupón para tres helados gratis- no vemos luego.
Así el rubio volvió a correr con todo lo que podía hacia la entrada Noreste de la escuela, deseando que aquella chica, aun estuviera ahí; los pasillos ya estaban desolados, solo con un chico rubio corriendo entre ellos, al ver la luz que mostraba su destino el final de corredor, se alegra de ver entre todos los chicos que se encontraban ahí, a una chica muy especial para él, estaba dándole la espalda, obviamente esperando a su madre que aun no llegaba; ya venciendo el miedo que lo había dominado desde temprano, decide ir con paso seguro a donde estaba ella...
-Na-Namine - susurro el rubio pensando en que lio se estaba metiendo, al mismo tiempo que veía como esa hermosa chica se giraba para ver quien había pronunciado su nombre
-¿Roxas?- pregunto la chica, notándose sorprendida de ver a ese chico rubio frente a ella.
Y por segunda vez en el día, se encuentra con esos gloriosos ojos que sin duda alguna ya eran su nuevo cielo eterno, ahora estaba junto a ella, como en esa mañana, junto a esa maravillosa chica que poseía una gran y singular belleza, la cual hizo que reaccionara su confundido y loco Corazón; su cabello, sus ojos, sus labios, sus manos, su aroma, todo en ella mostraban todo lo que él había pensado y mas, ella era perfecta sin duda alguna; quería abrazarla, Besarla, pero sus emociones en ese momento le jugaban una mala pasada, teniendo en cuenta de que no quería que ella lo odiara...
- Se te ha quedado esto en el Aula de clases- dijo el rubio entregando el cuaderno a su hermosa dueña; justo en el momento en que la chica iba agarrar su cuaderno, su mano rosa levemente la del rubio, causando una gran sonrisa en ambos, notándose al mismo tiempo el rubor del rubio
-G-Gracias- respondió aquella chica mostrando su increíble y suave voz, pero antes de pudiera decir algo mas, se escucha la bocina de un auto que sin duda alguna la llamaba a ella- me... tengo que ir
Al escuchar aquellas palabras, Roxas no pudo evitar tener esa sensación de tristeza y vacio en su interior, todo lo que quería en el mundo, estaba representado en aquella magnifica chica que tenia frente suyo, todo lo que pudo haber soñado y anhelado; desviando su mirada hacia el suelo, el rubio da un gran y largo suspiro, pero para su sorpresa siente el aroma de muchas rosas junto a unos suaves labios sobre su mejilla, al levantar la mirada pudo observar un hermoso rostro que se alejaba de el...
-Nos vemos luego, ¿si?- se despidió la chica, que caminado de espalda hacia el auto de su madre, intento no dejar de mirar a aquel chico que no podía dejar de sonreír...
Ya se había ido hace unos segundos, aun tenia impregnado en su cuerpo el dulce aroma de su gran amada, ese beso, lo había dejado inmóvil, en realidad no se lo esperaba, la emociones de su Corazón se mezclaban y este se aceleraba como jamás lo había hecho en su vida, un beso de esa chica, los destruiría o le daría la eternidad de la vida, nada podía cambiar su ánimo en ese momento, no sabía en verdad que significaba ese beso, pero sea lo que sea, le dio fuerza y animo suficiente como para gritarle el mundo su amor por ella; ya habían pasado varios minutos y se acordó que sus dos mejores amigos debían estar esperándolo...
Sin querer entrar otra vez a la escuela por miedo a perder su estado de ánimo, decide rodearla desde afuera y llegar a la calle que estaba después de la entrada norte, así camino todo ese tramo hasta cruzar la calle que lo conduciría hacia su casa y donde se encontraba a final de esta sus dos mejores amigos; el rubio al observándolos de lejos, corre hacia ellos abrazándolo a cada uno con un brazo que fue bien recibido por ellos...
- Estáis muy raro hoy- exclamo Axel abrazando a su mejor amigo.
-Déjalo tranquilo- contesto Xion que también hacia lo mismo.
- C-creo que al final Axel siempre tuvo la razón- dijo el Rubio que soltando a sus amigos, salió corriendo por varias cuadras, mientras que Axel y Xion lo seguían para poder alcanzarlo...
Bueno aquí termina este laaargo capítulo xD, disculpen eso :S, es que se me hacía imposible separar todo eso en dos capítulos -.-', pero en fin... ^-^ Espero que le hayáis gustado este capítulo, como siempre les doy gracias por tomar parte de su tiempo para leer mi historia, en si es satisfactorio saber que grandes escritores como lo son ustedes la lean ^^; AbigoRaven, Muchas Gracias!, es Genial tener el apoyo de los escritores que uno admira aquí en Fanfic, sinceramente es maravilloso :'D ; también debo agradecer a todas aquellas personas que han seguido mi historia y lo han colocado como favorito, han hecho que en mi rostro se forme una gran sonrisa y en si me han ayudado seguir adelante con esta historia, gracias a todos Ustedes; y por ultimo pero no menos importante, quiero agradecer a una personita que tuve la gran suerte de conocer, sus palabras me inspiraron a terminar este capítulo, ya que para aquel momento, mi cerebro se encontraba en una especie de brick mental, así que muchas gracias para Ella^-^; bueno ya es hora de terminar, espero que el pronto no se vuelva eterno de nuevo, cuídense y ahora sí, sin más nada que decir me despido, hasta la próxima...
Mata ne…
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