Capítulo 10: Un largo día #parte 4

"Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado"

-¿N-Necesitas que te ayude en algo?-pregunto algo tímido el rubio que no dejaba de ver como la chica hacia sus deberes, ya habían pasado unos minutos desde que el profesor se había ido, y más allá de observar la sala rápidamente se encontró sin más nada que hacer que mirar a la chica.

-Por ahora no – contesto la chica con una gran sonrisa- para poder hacer algo necesito terminar con esto – señalo la joven que siguió organizando los papeles.

-V-Vale – avergonzado el joven se acerco un poco a la chica para ver que estaba haciendo - ¿Y eso que es?

-Son todos los informes presentados en nuestra clase durante este periodo, lo organizo para que le sea más fácil y rápido al profesor corregirlo, no es difícil, solo trabajoso por la cantidad de informes, aunque probablemente necesite de tu ayuda- comento la chica que se giro para sonreírle – digo, al ser tanto resulta ser un poco pesado.

-Seguro – dijo con una sonrisa, habiendo pasado unos minutos el rubio se encontraba revisando su correo respondiendo los mensajes de Axel y Xion que notificaban que habían llegado a sus respectivas casas pero fue interrumpido por la chica que ya había terminado de organizar todo.

-Si quieres agarras la mitad así cada uno lleva una parte – hablo la chica señalando la pila de papeles.

-No te preocupes – dicho eso el rubio se coloco la mochila y agarro toda la pila de papeles de una vez – para eso estoy aquí- termino de decir con una sonrisa, ella le respondió de la misma manera.- No te olvides de tu mochila.- dijo ya estando fuera del aula mientras que esperaba que su compañera cerrara con llave la puerta.

-Vale, ahora tenemos que ir a la oficina del profesor y colocar los papeles en su escritorio y luego a la del director a buscar los papeles de graduación – explicaba la chica que ya había empezado a caminar mientras que el rubio se mantenía a su lado – tenemos que poner esos papeles en el buzón para que le llegue a cada uno de nuestros compañeros y después – hizo una breve pausa buscando que no se le olvidara nada – encontrarnos con el profesor Terra y eso sería todo.

-¡Bien!- exclamo pero al ver que la chica lo miraba se sonrojo un poco, de hecho procuraba que no se le cayera las hojas- quiero decir, no parece ser tanto, pensé que serían más cosas. – sonrió causando que la chica también lo hiciera.

-Por lo general si suelen ser muchas cosas, pero como es final de curso no hay mucho que hacer, al menos nada tan atareado – comentaba la chica sin dejar de mirar al rubio- por ejemplo a Kairi le toco en el primer periodo ser delegada y por cómo se veía ella en ese entonces, se podía entender que no era fácil, a diferencia de ahora que muchos profesores terminaron de dar sus asignaturas.

-Entiendo- respondió Roxas pensando en lo que Sora le había dicho mas temprano.

-¿Y cuál es tu historia?- pregunto de repente la chica, ambos ya habían llegado a la oficina del profesor y se disponían salir de esta.

-¿Cómo así?- pregunto sorprendido.

-La razón por la cual el profesor te haya hecho quedar – decía la chica que cerraba la puerta. – ahora vamos a la dirección. – el rubio solo asintió antes de responder.

-¿No estabas ahí?

-Nop- lo dijo con una sencillez que al rubio no le dejaba de parecer encantadora. -Salí un poco después de que el profesor nos revisara, tuve que sacar unas copias y luego fui a la sala de maestros.

-Ya veo. – le resultaba lógico aunque eso le pasa por despitado. –Sin querer – "creo" pensó el rubio - me quede dormido en clases… - hizo una pequeña pausa – y esa es toda la historia- se disculpo con una sonrisa ante la simpleza de esta.

-No es de extrañarse.

-¿EH?

-Fue un día duro en deportes –contesto la chica estando ya enfrente de la dirección.- hasta yo estoy algo cansada.

-Pero no te dormiste en clases.

-Estuve a punto.

-Si claro – se rio el rubio, le costaba creer que estuviera hablando normalmente con ella, aunque no dejaba de tener lo que dijo Sora en su cabeza.

-En serio, no te rías –se defendió la chica que ya tenía los papeles en sus manos- vamos a enviar esto y ya terminamos por hoy.

-Vale – contesto el joven siguiendo a la chica.

-¿Axel, Xion y tú son muy buenos amigos, verdad? –pregunto Namine.

-Sí, nos conocemos desde pequeños de hecho.- seguía caminando al lado de la chica que no dejaba de verlo- aunque al principio no nos llevamos bien, pero con el tiempo eso fue cambiando.

-Ya veo, es como Sora y Riku, que desde pequeños se conocen.- ahora que recordaba, ella había entrado muchos años después de todo eso.

- Lo mismo pasa contigo y Kairi, ustedes se ven que tienen una buena amistad.

-Eso no lo niego, a veces me ha salvado el día con sus consejos.

-Ni que lo digas.- pensó en todas las veces que ella lo puso a pensar con su forma de decir todo.

-¿Qué cosa?

-No nada – se disculpo el rubio- pienso que es genial, además que hace una bonita pareja con Sora.- no sabía por qué dijo eso ultimo.

- Ellos se ven bien, además que se nota que es como el verano.

-¿Verano?

-Sí- la chica miro a otro lado – quiero decir, que estando juntos se ve la calidez que hay entre ellos, y es lindo ver que sigan así después de varios años.- el chico solo afirmo.

-Según me dijo Sora, capaz terminen estudiando juntos en la universidad – contesto sin pensar demasiado, aunque noto que la chica se quedo callada por unos instantes.- Bueno hemos llegado.

-Sip – la chica que volvía a sonreír- bueno busquemos al profesor Terra seguro esta en el jardín. – prosiguió mientras que sacaba su móvil y el chico se preguntaba que hacía el profesor ahí.- listo.

-¿Qué cosa?

-¿Lo dije en voz alta?- al ver que el rubio sonreía la chica se sonrojo un poco – le estaba pasando un mensaje a mi mamá para que me viniera a buscar.

-¡Oh! –escuchar eso desanimo un poco al rubio, aunque pensó que era lo normal, ahora que lo pensaba recién eran las tres de la tarde, aún podía reunirse a tiempo con Vanitas.

-¿A ti no te vienen a buscar?

-No, mis padres trabajan en la ciudad, así que me voy a la antigua.

-¿En autobús? – trato de adivinar la chica.

-A pie.

-Debe ser agotador.

-Ni tanto, normalmente hago más de la mitad del camino con Axel, suele ser entretenido.

-Ya veo…- se aproximaban al jardín cuando de la nada de este aparecía el profesor Terra corriendo.

-¿Profesor? – dijeron ambos al ver que este corría en su dirección.

-Hola chicos, espérenme en el jardín vuelvo en seguida.

-Per…- pero antes de que la chica siguiera hablando el profesor se había ido de largo.

-Mejor será que lo esperemos ahí – ambos entraron al jardín preguntándose a donde iba ido el profesor, pero al estar ahí se dieron cuenta la razón de su prisa, unas cuantas flores del director se encontraban destruidas y dispersas como si de un asesinato se tratara.- Vaya…

-Si…

-Mejor esperemos por allá, no quiero que piensen mal si nos ven cerca de este desastre.

-Te apoyo – ambos se alejaron al otro extremo donde se toparon con el mural que había hecho su acompañante.

-Aquí está bien – la chica no hizo más que asentir, luego ambos se sentaron en unos banquillos a esperar a su inoportuno profesor.

-A veces me da vergüenza.-Dijo después de un largo suspiro.

-¿Qué cosa?

-El mural.

-¿Por qué? – el joven se sorprendió ante aquella confesión.

-Creo que no lo hice bien – dijo apenada.

-¿Es en serio? – Ante aquella respuesta la chica se giro hacia el rubio- no deberías decirlo, para mí es una obra de arte, es como si hubieses inmortalizado la amistad que hay entre nosotros, que perdurara aun así pase el tiempo, eso es lo que yo veo- termino sonrojado dejando muchas otras cosas por decir-

-Gracias –sonrió la chica que se mostraba más animada- Me hace feliz que lo veas así.

-No tienes que agradecer – se volvió a sonrojar, seguramente ese sería el día en que su corazón iba a explotar, para su sorpresa la chica había sacado una libreta negra y sus lápices.

-¿Qué haces? – pregunto curioso

-Dibujo.

-¿Puedo ver? – decía mientras que se acercaba a ella.

-Nop- dijo la chica moviendo la cabeza a un lado a otro- es secreto.-el chico sin dejar de verla se volvió a su asiento y soltó un largo suspiro causando que la chica le volviera a sonreír.

Pasaron así unos diez minutos hasta que escucharon el sonido de una bolsa al otro lado del jardín, al ver de quien se trataba decidieron acercarse.

-¿Qué hace profesor? – Pregunto el rubio al ver que metía todo el desastre en una bolsa negra, la chica llego poco después de haber guardado su libreta

-Si ustedes no dicen nada yo no diré nada – soltó el profesor sin dejar de recoger las flores.

-¿Crees que el director no se dará cuenta?- el profesor se detuvo en seco unos segundos y después siguió con lo suyo.

-¿Cómo es que termino todo así?- esta vez fue el rubio quien hablo

-Ustedes hacen muchas preguntas. – El profesor se acerco a Roxas y coloco su mano en su hombro – las abejas son peleadoras muy persistentes – confesaba a la vez que dejaba entender que el derrotado fue él- muchacho, el amor te hace cometer cosa tontas.- La joven a su lado empezó a reírse.

-¿Trataba de recoger unas flores para la profesora Aqua? – pregunto la chica entre risas.

-¿Ya lo sabías?

-Era obvio.-El profesor se lamento en silencio.

-Bueno, ustedes no digan nada- dijo el profesor luego de recoger el ultimo pétalo del suelo – a la larga ustedes son cómplice de este asesinato.

-¡¿QUÉ?! – Gritaron los dos sorprendido – pero si nosotros no hicimos nada – continuo Namine.

-No han escuchado el dicho que dice "Quien ve un delito es tan culpable como quien lo hizo"

-Creo que no era así – protesto Roxas.

-Bueno bueno, ni una palabra – esta vez el profesor estaba suplicando a su manera, al ver que sus alumnos aceptaban sin decir nada los dejo ir- que tengan una linda tarde –el profesor se fue llevando la bolsa negra sobre sus hombros.

-Eso fue raro. – Namine aun trataba de dirigir eso.- Aunque igual lo descubrirán.

-Estoy de acuerdo, lo mejor será que nos vayamos de aquí – la chica asintió en seguida.

-Yo me voy por la salida del este – eso ya lo sabía el rubio.

-Te acompaño.

-No quiero ser una molestia – dijo ella sonrojándose un poco.

-No lo es- él empezaba a sonrojarse de nuevo- además que por ahí igual se llega al camino que tomo para ir a casa. – la chica acepto sin decir nada más; ya estando de camino, el rubio volvió a ver lo desolado que estaban los pasillos aunque no se dejo llevar por aquel sentimiento, después de todo tenia a la chica de sus sueños a su lado.

-¿Roxas? – aquella pregunta hizo volver en sí al chico.

-¿Si?

- ¿Te gusta alguien? – El rubio sintió que su corazón se le salía – es broma – dijo con una sonrisa y moviendo sus manos en forma de negación, aunque claramente ambos estaban sonrojados, el rubio otra vez no sabía ni que decir ni cómo actuar.

-¿Y-Y a ti?

-No te lo puedo decir ya que tú no me lo has dicho.

-P-Pero… - La chica se había adelantado unos cuantos pasos y caminaba de espalda mirando al chico – está bien - al final el rubio se coloco a su lado y se quedaron en la salida, para su suerte su madre aun no había llegado.

-Si quieres…

- No-Interrumpió el rubio – que clase de chico seria si dejo a una herm…- se paro en seguida e hizo como si estuviera tosiendo- una chica esperando sola a su madre.

-Vale vale – se pudo notar la alegría de los dos.- ¿y qué vas a hacer en vacaciones?

-Seguramente me la pase con mis amigos y vaya a Vergel Radiante, a conocer la ciudad ya sabes, ¿y tú?

-Casi lo mismo – esta vez la chica se alejo un poco cosa que el rubio pudo notar, aunque no supo que decir después.

-Quizás – la joven volvió a mirar al rubio – podamos reunirnos con los demás en vacaciones.

-Seria genial…

-De hecho deberíamos planteárselo a los demás- sugirió emocionándose con la idea de salir con Namine, estarían los demás, sí, pero aun así le hacía ilusión que ella estuviera con ellos. – no creo que se opongan.

-Se lo comentare a Kairi luego, seguro convence a Sora.

-Bien dicho – ambos rieron, pero a lo lejos se acercaba el fin de su momento junto, aunque le apenaba pensar de esa manera en la madre de la chica que adoraba.

-Creo que me tengo que ir – se levanto mirando al chico a los ojos.

-Si…

-Sera hasta mañana entonces – la chica empezaba a recoger sus cosas.

-Hey Namine…

-¿Uhm?

-¡Me podrías dar tu correo!- dijo casi gritando aunque por la vergüenza que sentía no se percato de eso, para su sorpresa la chica estaba riéndose.-Digo, para hablar mejor de la salida de verano.- se excuso el chico

-Seguro – dicho eso ambos compartieron sus correos, su madre ya había llegado y la estaba esperando y justo cuando ella estaba por partir fue y le beso la mejilla.- que tengas una linda tardes Roxas.

-I-Igualmente- eso fue lo único que pudo decir justo antes de que ella se marchara, su beso produjo choques eléctricos en su persona, en el buen sentido de la palabra, era la segunda vez que lo hacía y aun así lo dejaba sin poder decir nada, era como si le robara por completo el aliento, fue tan especial que llegó a pensar que no se lavaría nunca la mejilla, después que vio irse a la chica que tanto suspiro le causaba observo su móvil y vio que faltaban media hora para las cuatro de la tarde- ¡Rayos Vanitas! – el chico salió corriendo hacia su casa, esperando llegar a tiempo para encontrarse con su compañero de clases…


Yare Yare Daze xD