Capitulo 12: Un impulso frustrado.

"El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación."

Por alguna razón su reloj había sonado una hora antes de lo estipulado, aunque gracias a eso ya se encontraba levantado, debido a lo temprano que era decidió esperar un rato antes de salir a la escuela, así que fue al taller a preparar el encargo del profesor mientras que se comía su desayuno, un simple sándwich; al salir ya preparándose para su viaje matutino cogió su mochila y al ver que no se le quedaba nada dejo rápidamente su casa.

De camino saco el móvil y pensó que aun era demasiado temprano para ir, pero ya era tarde para retractarse, mientras que seguía una idea un poco loca para su persona cruzo por su cabeza, volviendo a sacar el móvil busco el correo de Nanime con cierto cuidado, no quería encontrase con la sorpresa de que todo había sido un hermoso sueño; para su suerte no lo fue y ahí estaba el correo de la chica, se fue a la opción de mensaje y empezó a escribir.

-"Buenos Días Namine" lo que mostraba la bandeja de salida de su móvil, el rubio ya empezaba a arrepentirse de haberlo enviado, por un lado lo consideraba demasiado simple y por el otro un abuso de su parte, sin pesarlo tanto siguió su camino como si nada, oculto su móvil consciente de que no sabía que le daba más miedo: que constatará el mensaje o que no lo hiciera.

Al llegar a la entrada de la escuela pudo observar las rosas ya tan típicas en aquella época y como el día anterior todo parecía un pueblo fantasma, se acerco al banquillo de la entrada y se dispuso a esperar a que las horas pasaran. Pero su tranquilidad fue pasajera ya que su móvil había sonado y como temía, este mostraba que le había llegado un mensaje de la chica que tanto le ilusionaba…

-"Buenos días Roxas"- ponía el mensaje, algo tan simple como eso le hizo feliz pero a la vez pensaba si era bueno preguntarle como estaba, después de todo el mensaje no daba para más, pero como si le hubiesen leído el pensamiento otro mensaje apareció en la pantalla -"¿Cómo estás?"- eso no lo esperaba y de la misma forma que recibió el mensaje este se dispuso a contestarlo.

-"Bien ¿y tú cómo estás?"- respondió el joven pero segundos después de haberlo hecho escucho el sonido de un móvil al otro lado del jardín, se levanto solo por curiosidad pero no contaba con el hecho de encontrase con la joven que tanto admiraba.-¿N-Namine?

-¿Roxas?- esta vez la sorprendida fue la chica. -¿Qué haces aquí tan temprano?-dijo algo curiosa acercándose a donde estaba el rubio.

-M-Madrugue, creo.- El rubio no sabía que decir, en verdad el que estuviera ahí a esa hora era pura casualidad, lo que menos quería era que la chica pensara que este la estuviera acosando. – ¿y tú? – pregunto luego de unos breves segundo, en su mente surgió algo que había olvidado, Kairi le había dicho que llegara temprano, aunque claramente se había olvidado de eso.

-Mis labores de delegada continúan hasta que inicie la clase, debo preparar los salones y ese tipo de cosas.- se explicaba la chica con una sonrisa, esta vez lucia uno de sus vestidos y sobre este tenía una chaqueta azul claro.- que sorpresa encontrarte aquí, digo a estas horas.

-Seee- el rubio aun estaba nervioso.- Para mí también es una sorpresa, encontrarte aquí quiero decir. – Dejaba notar que era un inexperto en el tema de ser delegado.- S-Si quieres te ayudo con lo que tengas que hacer.

-No, eso ya sería causarte mucha molestia, sin mencionar que ayer me ayudaste- la chica se preparaba para irse.

-No digas eso, lo de ayer me lo busque yo y tampoco es que haya sido una molestia del todo.- dijo con una sonrisa en su rostro, pensado que fue genial el tiempo que había pasado con ella- Además no es que tenga nada mejor que hacer. – dicho eso la chica acepto y ambos se dirigieron al colegio, unos de los tantos profesores les había dejado pasar y una vez en el aula ambos empezaron a ordenar las cosas, luego de varios minutos estos ya habían escrito en el pizarrón las actividades del día.

-Gracias –dijo la chica luego tras un largo suspiro.- debo admitir que fue más rápido terminar con tu ayuda.

-No es nada- Rox se sentó a un lado del escritorio de los profesores con una sonrisa a la vez que su mirada se cruzaba con la de la chica, ambos se quedaron viendo por un par de segundos hasta que no pudieron mas y terminaron desviando la mirada

-¿Y qué tal estuvo tu tarde ayer?- pregunto la joven acercándose a la ventana del aula.

-N-Normal se podría decir. – No lo pensó demasiado al responder.- ya sabes la rutina de siempre.- En su mente cruzo su encuentro con Vanitas.- ¿Y tu tarde como estuvo?

-También normal, aunque un poco rara por algunas cosas que pasaron.- el rubio no dejo de pensar en lo que le habían contado unas horas antes. – Pero nada grave, no te preocupes.- termino con una sonrisa, al girarse a donde estaba el rubio este vio que había dibujado un corazón con la humedad de la ventana.

-Vale, por cierto- eso llamo la atención de la chica - ¿Sabes a que universidad iras? – pregunto el rubio considerando la conversación que había tenido con Kairi.

-Ah– claramente eso había cambiado el ánimo de la chica, haciendo que el joven se arrepintiera de preguntar – Es algo complicado… – dijo luego de una pausa- Veras es probable que no vaya a Vergel Radiante – El rubio se exalto ante dicha información pero siguió en silencio al ver que su compañera iba a seguir hablando. – Mi madre quiere que vaya a Twilight Town, después de todo ahí fue donde crecí y donde ella estudio.- la chica se había volteado nuevamente mirando hacia la ventana, la luz del amanecer ya se filtraba al aula. - Y no es que me desagrade la ideal de todo, es solo que yo planeaba seguir estando con Kairi y los demás- la chica suspiro antes de proseguir- pero todos irán a Vergel Radiante…

-Vaya…-El rubio siguió en silencio, sabía que no podía hacer mucho al respecto, después de todo el sí tuvo la facilidad de elegir donde estudiar, su madre al ver que su primo y él irían al mismo lugar no se preocupo por eso. – ¿Y no se lo has comentado a tu madre?, digo que quieres ir a Vergel Radiante.

-Aun no y no creo que le agrade la idea, cada vez que el tema de la universidad surge solo habla de lo mucho que quiere que su hija estudie en la universidad donde ella se graduó- explicaba con cierto desgano.

-¿Kairi y las demás saben de eso? – el rubio sabía que estaba preguntando demasiado pero ya era tarde para volverse atrás.

-No, aun no he podido hablar de eso con ellas.- esta vez la chica se mostro sin muchos ánimos.

-Bueno deberías contarles.- trataba de cuidar las palabras.- creo que si se enteran te apoyarían y si llegas a estudiar en Twilight Town creo que te visitarían de igual manera que tu lo harías con ellas.

-Lo sé pero ambas ciudades están muy distante entre sí.- se excuso la joven.

-Eso no tiene nada que ver, para una verdadera amistad eso es lo de menos, además, yo si te visitaría.

-¿Eh? – la chica se mostro sorprendida de repente mientras que el rubio se sonrojaba al darse cuenta de lo último que dijo.

-D-Digo es…- no podía articular palabra alguna pero para su sorpresa la chica empezó a reír haciendo que se sonrojara aun más, al final no pudo hacer más que dar un largo suspiro.

-Sería lindo que lo hicieras. – Concluyo la chica, el rubio ya no sabía cómo ocultar su rubor. – pero, ¿qué me aconsejarías que hicieras?

-Personalmente, creo que lo mejor es que lo hables con tu madre, hasta puedes alegar que Vergel está más cerca de la ciudad-ya se encontraba un poco más calmado- lo peor que puede pasar es que diga que tienes que ir a Twilight Town de todas manera, que sería estar como ahorita, solo que no tendrás la interrogante del "Qué hubiese pasado si…"

-Visto de esa manera tienes razón.- su mirada pensativa solo dejaba entender que estaba considerando la idea- puede que lo haga.

-¿En serio? – pregunto al ver que la chica se mostraba igual que siempre.

-Sí, pero con una condición.

-¿Uhm cuál?-

-Que me visites de vez en cuando si llego a ir a Twilight Town - el rubio no sabía si la chica iba en serio hasta que vio extender su mano con su meñique extendido y una sonrisa en el rostro.

-¡Seguro!- el rubio entrelazo su meñique junto al de ella y en ese breve instante donde sus miradas se cruzaron, una ola de emociones proveniente de su corazón hizo que pudiera armarse de valor, más de lo que había sentido en toda su vida.- Sabes yo… - pero todo se fue al olvido ya que ambos escucharon que alguien se acercaba al aula y como si de un reflejo se tratara sus manos se separaron dejando atrás cualquier rastro de la promesa hecha…

-¿Qué hay chicos, todo en orden?- pregunto Demyx que entraba al aula con tranquilidad y con un estuche que se podía ver que se trataba de su guitarra, al parecer no sospechaba de nada y no se mostraba extrañado del hecho de que su compañera y él se encontraran solos.

-Todo bien y ¿tu?- contesto la chica que se dirigió a su asiento.

-Bien por suerte – dijo el chico con una sonrisa dejando a un lado su guitarra- ¿y tú Rox?, me contaron que ayer fue un día interesante en la clase de deporte.

-Igual, estoy bien– se preguntó que tanto le habían contado del día anterior pero no le dio importancia- si estuvo divertido debo admitir, me dijeron que fuiste al odontólogo.

-¿Ah?- el joven guitarrista se quedo pensando- ah sí, sí, odontólogo – continuo con una sonrisa- me hubiese gustando haber participado, digo no todos los días puedes retar directamente a Tidus. – dicho eso varios de sus compañeros entraron entre ellos su mejor amigo cuya expresión daba entender lo raro que era verlo temprano.

La clase que le tocaba enfrentar esa mañana era la última de la profesora Aqua y como la vez anterior, dejo rienda suelta a la imaginación de sus alumnos, aunque el rubio decidió hacer nada tan elaborado como la ultima vez, pasado casi hora y media desde que empezó la clases el joven si dispuso entregar su trabajo junto a Axel que había terminado al mismo tiempo que él, la profesora se limito felicitarlos por haber llegado al final del curso deseándole un futuro promisorio.

-Con que esa fue la última clase de mi amor prohibido. – Comento Axel con cierta nostalgia mientras que ambos se dirigían al comedor, el rubio se mantuvo en silencio sabia que tanto para su amigo como para él le parecía mentira que todo acabaría la semana siguiente, al final solo le quedaban dos o tres clases antes de terminar; por un momento quiso contarle todo lo que sucedió más temprano, sobre todo lo de ayer pero decidió pasar de eso, lo que más quería contarle era del plan.- ¿Sabes?- interrumpió el pelirrojo, ambos ya estaban comprando sus respectivos desayunos. – ¿Si organizamos una salida todos juntos durante las vacaciones?

-¿Me estás leyendo la mente?- se sorprendió mientras que su amigo le sonreía.

-Si- el rubio no dejaba de estar sorprendido pero al ver que el pelirrojo no aguantaba la risa le dio un breve golpe en el hombro. -Me alegra de que pensemos lo mismo.- ambos empezaron a comer mientras que en el comedor empezaban a entrar sus demás compañeros.

-Por cierto y ¿Xion? – No se había dado cuenta que su compañera había faltado en la primera hora.

-Se quedo en casa ayudando a su madre – el joven no le pareció raro, su compañera iba eximida en casi todas las materias, así que faltar en estos días no afectaba mucho en sus calificaciones.- ¿Dónde sería el mejor lugar para visitar?

-¿Visitar donde?- esta vez fue Riku quien pregunto, estaba sentándose en la misma mesa que ellos, seguido de Roxas y Ventus.

-¿De qué hablan? – pregunto el peli castaño con un emparedado en su boca, que estuvieran todos hacia las cosas mas fácil y como Sora estaba presente este eventualmente le diría a Kairi, poco después el pelirrojo le conto sobre los planes.

-Me agrada la idea- comento Ventus que se mostraba sorprendido que su primo sugiriera una salida de ese tipo, al parecer Axel hizo que se llevara todo el crédito.

-¿Qué tal Spira? – volvió a comentar el peli castaño pero Axel rechazo la idea de inmediato.

-Es una isla, eso quiere decir que tendremos que usar un avión que no todos podemos costear o un barco, y pasar dos semanas en alta mar no es algo que me llame mucho la atención.

-Estoy de acuerdo- comento Riku y por el gesto de Ventus se noto que el también lo estaba, en la mesa de al lado estaban las chicas disfrutando de su desayuno.

-¿Por qué no Vergel Radiante?- Sugirió el rubio.- digo, así nos vamos familiarizando con la ciudad y hasta podemos ver la universidad y quien quita que no podamos elegir la zona donde residiremos en ese entonces.

-Estas con buenas ideas hoy, ¿eh?- dijo Axel a la vez que Ventus le revolvía el cabello, al parecer a todos le gusto esa idea, pero todo el ambiente fue interrumpido por una persona que abrió la puerta del comedor de golpe, se trataba de Zack que se dirigía a donde estaban las chicas.