Yo: halo jóvenes ninjas. Antes que nada no me han secuestrado, es que tuve muchos exámenes y tuve que estudiar mucho.

Donnie: no sé por que te quejas tanto. Si la física es muy fácil.

Yo: claro para ti es fácil decirlo, como eres el mayor científico de la ciudad...

Donnie: claro que no.

Mikey: claro que si D- le abraza-. Eres el más inteligente de todo el mundo.

Donnie: gracias hermanito.

Raph: pero si encima tienes que recuperar un exámen.

Yo: ya lo sé.

Raph: y encima dice que ha estudiado.

Yo: Raph, amigo, hazme un favor- aparece una puerta abierta- cierrame la puerta pero desde fuera, quieres?

Raph: no.

Leo: debo reconocer que esa a sido buena.

Mikey: si. Ha estado...

Yo: je. Je. Je.

Mikey: por qué te ries así? Me das miedo.- se pega a Leo.

Yo: por nada. Aquí aún no hay acción, pero para que no sea muy tranquilo decidí hacerte sufrir un poco, psíquicamente.

Donnie: vaya. No sé pero me está dando un mal presentimiento.

Yo: y aún será peor. Por cierto Leo toma. Para ti.- le doy un libro que trata sobre el código bushido.

Leo: ala- se le iluminan los ojos-. Me voy a leerlo.- sale corriendo.

Raph: ven aquí intrépido- le persigue.

Yo: mientras encuentro otra cosa para distraer a Donnie como siempre nos leemos abajo y que empiece el show.

Ps: aquí ay una canción que os ruego que la escuchéis cuando aparezca. El cantante es Kinox y se llama "el rap de Asriel". Ruego que primero escuchéis luego leáis.

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-Ahora sí que el rey rojo lo lleva claro.- dijo Raphael. Todos asintieron con la cabeza.

-Pues como veo que ya no me necesitais- dijo el mini-mikey dando volteretas-, creo que ya es hora de que os vayáis.

-Y dicen que los locos somos Leo y yo.- dijo Usagi al ver el comportamiento de la tortuguita.

-¿Y qué quieres? Al estar en este lugar la locura te domina. Al final te acostumbras a la locura jajaja.- dijo mientras empezaba a reírse.

-Vale. ¿Cómo salimos de aquí?- preguntó Mikey.

-De eso me encargo, pero yo que tú me taparia los oídos.

-Vale.- se puso las manos en las orejas. El pequeño Mikey dijo un conjuro en otra lengua y de repente todos empezaron a escuchar el pitido. Mientras cerraban los ojos para aguantar el dolor desaparecieron de ese lugar. Mini-mikey sonrió y después dijo.

-Bueno, ahora os toca a vosotros. Será más fácil si os veo a todos.- con su mano hizo otro portal como el de la casa de campo y dejó ver a las tortugas.

-Pero que...- estaban todos alucinando.

-¿Puedes...vernos?- preguntó Donnie.

-Ja pues claro.- dijo el mini-mikey.

-Entonces fuiste tú el que interrumpió la pantalla hace un rato.- dijo enfadado Raph.

-Así es, y lo hice por obligación.- dijo el mini-mikey quedándose boca abajo en el aire como si estuviera haciendo el pino.

-¿Cómo que por obligación?- preguntó Leo.

-No podía dejar que vierais la conversación entre el rey y Mikey.

-¿Por qué?- preguntó impaciente Raphael.

-Por que allí la magia es muy fuerte y os hubiera detectado- explicó con su sonrisa-. Y si el rey supiera que hay un portal dimensional en su reino se hubiera vuelto tarumba, como yo, jajajajaja.- empezó a girar y a estirar sus brazos. Todos pusieron caras raras ante eso.

-Entonces el rey negro es capaz de hacer magia.- dijo Casey.

-Así es gato-normales- bromeó el pequeño-. Si siente la magia por la cual estáis viendo a vuestro hermano intentará romperla o eliminarla, y así no podríais ver lo que le pasa más adelante.

-Pues gracias.- dijo April.

-Aún no me agradezcais.- dijo el mini-mikey.

-Me está dando un mal presentimiento.- dijo Raph.

-Bueno es hora de que os vayáis- dijo la tortiguita-. Solo le podréis ver cuando el rey negro no esté. Chao.- dicho eso hizo un chasquido con su mano y el pequeño portal desapareció. Las tortugas y sus amigos se quedaron un poco...sorprendidos.

-Pues vale.- dijo Casey.

-Vale las narices- dijo Raph-. Si le pasa algo a Mikey le..le...- Raph estaba furioso.

-Tranquilo Raph.- dijo Donnie con las manos en sus hombros.

-Raph, no servirá de nada que te enfades. Es mejor que estés tranquilo y relajado.- dijo Leo. Raphael le miró.

-Vale, tienes razón- todos abrieron los ojos impresionados-. Qué.

-Acabas de darle la razón a Leo.- dijo Donnie asombrado.

-Y sin discutir.- agregó Casey.

-Ni que fuera tan raro.- dijo Raph.

-Anda que lo es viejo.- dijo Casey.

-Bueno chicos ya basta.- dijo April para evitar una posible pelea.

-Leo, ¿intervenimos?- preguntó Donnie.

-Creo que April lo lleva bien.- dijo Leo con una sonrisa mientras veía a April deteniendo a Raph y Casey.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Mikey y sus amigos aparecieron delante de la roca de la cueva.

-Guau, aún no me creo que tenga mi propio sable.- dijo Yukî manejando su sable.

-Y yo no me creo que esos dos tengan armas. Son dos peligros andantes.- dijo Raphael señalando a Leo y Usagi que estaban jugando con sus katanas.

-Tampoco te pases- rió Mikey-. En mi dimensión Leo es el mejor de los cuatro.

-¿Enserio?- preguntó Leo incrédulo.

-Sip- sonrió Mikey-. Y es el mejor espadachín del...aaaahhhh...mundo.- bostezo con sueño.

-Jeje, creo que alguien tiene sueño.- dijo Donatello mientras abría la entrada.

-Puede.- dijo Mikey.

-Ves, si eres adorable.- dijo Usagi subiéndose a una roca y apoyando su cara en la cabeza del pequeño.

-He dicho que no soy adorable.- dijo malhumorado Mikey mientras avanzaba por la puerta junto con Leo y Usagi. Donatello iba a ir con ellos pero Raphael le cogió del brazo.

-¿Qué pasa Raphael?- preguntó Donnie.

-Gran Sabio, me preguntaba si esta noche podría...bueno...dormir aquí. Es que los caballeros Biphop y el rinoceronte me vieron cuando fuimos a ayudar a Mikey y seguro que el rey ya lo sabe. No me gustaría llegar al castillo y...

-Claro que puedes, y seguro que el rey está de acuerdo conmigo.- dijo el Sabio al entrar con Raph en la cueva.

-Muchas gracias. Y ya tengo ganas de probar estas cosas.- dijo Raph mientras observaba sus sais.

-Peligro me das.

-Más peligro que esos dos no.- dijo Raph mientras señalaba a Leo y Usagi.

-Eso es bastante cierto.- sonrió. Todos se fueron a sus habitaciones. Mikey iba a la suya cuando vio a Yukî en una rama de árbol colgado en ella que al parecer sobresalía de la pared. Yukî ya estaba a punto de dormir cuando subió encima de la rama y se tumbó en ella para dormir.

-Pero que...- Usagi se puso a su lado.

-Yukî siempre duerme así.

-¿Pero entonces por qué durmió en una cama en el molino?

-No lo hizo. Normalmente duerme en el árbol donde está la mesa pero ese día no podía, así que tuvo que dormir en la cama pero le ofrecí un tronco antiguo que había en el pajar.

-Vaya.

-Bueno gran héroe de Habilon, me voy a mi lecho. Chao.- dicho esto se fue a dormir. Mikey miró extrañado a la puerta donde entró el conejo y fue a su cama.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

-Ves, ya se calmaron.- dijo Leo a Donnie. Raph y Casey ya estaban sentados y calladitos en el sofá con April en medio.

-Si, es verdad.- sonrió Donnie.

-Genial, hasta mañana la pantallita esa va a estar apagada.- se quejó Raph.

-Pues ya que va a estar apagada podríais entrenar o dormir en una cama.- dijo April.

-Yo prefiero la primera opción.- dijo Leo ansioso por entrenar.

-Yo lo segundo- dijo Casey subiendo las escaleras-. Buenas noches.

-Yo voy al granero a hacer unos experimentos- informó Donnie-. Chao.

-Leo creo que te voy a seguir en tu "entrenamiento especial".- dijo Raph mientras salía por la puerta con Leo.

-Me parece bien.- los dos salieron por la puerta. April dio un pequeño bostezo y subió a su habitación.

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Mikey estaba durmiendo en su cama cuando empezó a moverse.

-No...no...- balbuceaba en sueños. Tenía una pesadilla.

**Mikey se encontraba en una gran oscuridad. Miraba a todos lados.

-¿Chi-chicos?- preguntó girando la cabeza a los lados. Fue entonces cuando escuchó las voces de sus hermanos riendo.

-¿Her-hermanos?- al fondo podía ver la silueta de los tres-¡Chicos!- empezó a correr en su dirección, pero cada vez estaban más lejos. Mikey corría lo que sus piernas podían pero no los alcanzaban. En ese sitio mientras resonaban sus pasos pudo escuchar lo que al principio fueron murmullos. Después se fueron haciendo más entendibles y altas y pudo ver que eran recuerdos. Pudo ver como pompas de los peores momentos de su vida lo rodeaban.

En una de ellas se podía ver como él y sus hermanos iban cayendo rendidos uno a uno ante Shredder. Era del recuerdo de cuando lo vieron y pelearon contra él la primera vez. En otra aquella vez que Leo se quedaba en una nave Kraang para salvarlos. Minutos después la nave caía al agua dando una enorme explosión y sin rastro de Leo. La siguiente era de cuando esas avispas mutantes infectaron a sus hermanos y casi se los come. Otra era de cuando las Ardillanoides se lo llevaban por la alcantarilla y no podía salir. La siguiente era de cuando Leo quedó gravemente herido por culpa de Shredder y junto a esa estaba la de Splinter siendo tirado por la alcantarilla.

Todas tenían sonido y podía escuchar cada palabra de los peores momentos de su vida.

-No, NO. PARA.- corrió más rápido. Cerró los ojos para no verlos y únicamente se concentraba en correr. Al final de aquel sitio estaba esa luz. Pero cuando iba a cruzar la luz desapareció y pudo escuchar un grito. No le gustó la voz de aquel grito. Se giró asustado.

-¿Leo?- el sitio donde estaba era la alcantarilla. Estaba en su querida casa, la guarida.

-¿Pero qué...? Si antes no estaba aquí- se acordó del grito-. Leo.- entró al lugar para ver si le encontraba a él o a alguien de su familia.

Pero por desgracia para él sonó una risa. En la puerta de la entrada estaba Shredder. Pero era el Shredder Rojo.

-Ja ja ja ja.

-¿¡Qué haces aquí?!- preguntó asustado.

-Te dije que me encargaría de ti niño. Y de tu familia.- bajó las escaleras y tiró el cuerpo inconsciente de su hermano.

-Leo!- se acercaba cada vez más.

-Sí, pero tengo que decir que dio más guerra que el de morado.- enseñó su mano derecha y tenía la bandana morada de Donnie.

-Que...qué le has hecho...- Mikey tenía los ojos dilatados.

-Nada en comparación con lo que te haré a ti.- alzó su mano que tenía unas garras rojas. Pero antes de que le tocase lo más mínimo unas sais con mangos rojos le detuvo.

-De eso nada monstruo.- Mikey, que tenía los ojos cerrados y los brazos cruzados delante de su cara para evitar el ataque, abrió los ojos y pudo ver a su rudo hermano.

-Raph!

-¡QUÉ LE HAS HECHO A MIS HERMANOS!- gritó Raphael.

-Ahora mismo lo vas a sentir.- y dicho eso con la otra mano le dio un puñetazo en el estómago y lo mandó a volar.

-NO. RAPH.

Raph cayó en el suelo desarmado, y el Shredder Rojo se acercó a él para aplastarle el tobillo.

-AAAAAAAHHHH.- gritó Raphael de dolor.

-PARA- dijo Mikey-. ¡PARA!

-No- Shredder cogió a Raph del cuello y lo levantó. Casi no se movía-. Aún falta lo mejor.- acercó su mano libre a su hombro izquierdo.

-Nonono, NO. NO! PARA. PARA.

-No.- y clavó las garras en el hombro de Raph, el cuál gritó tan alto que lo hubiera oído todo NY.

-NOOOOOOOOOO.- Mikey estaba helado. Podía ver un pequeño hilo de sangre correr por su plastón. Sacó sus garras del cuerpo inerte de Raphael y lo tira al suelo. Se gira y va hacia un Mikey en estado de Shock.

-R...Raph...- tenía lágrimas corriendo por su cara.

-Ahora toca acabar con otro.- dirigió su garra al cuello de Leo que estaba en el suelo.

-Es un sueño...esto es mentira, ¡esto es mentira!- se agarró de la cabeza con las manos y cerró los ojos- Mis hermanos están bien, están bien. Están vivos y en casa. No es real, no es real.

-Tarde o temprano esto pasará- Mikey miró a Shredder-. Tu peor pesadilla se hará realidad.

-¿Qué pesadilla?- le temblaba el labio del miedo. Shredder habló en un susurro.

-A estar solo- Mikey abrió la boca- y saber que nunca más volverás a tenerlos junto a ti- le miró a los ojos-. Si no lo hago yo, lo hará el de tu dimensión.- se dispuso a instalar la garra en el cuello de Leo.

-NO. NOOOOOOOOOOOO**

-NOOOOOOOOOOO.- Mikey se despertó de golpe en su cama. Estaba hiperventilando y temblaba. Tenía la mirada en la nada. La repentina entrada y salida de aire de su boca era lo único que escuchaba.

-Era, una pesadilla. Nada más. Solo una horrible pesadilla- empezó a llorar. Fue ahí cuando noto su cara húmeda. Había llorado en sueños-. Chicos, os echo de menos- se rompió a llorar-. Qui-quiero estar en...en casa, con vosotros tres y con Splinter. Qui-quiero que vo-vosotros entréis en mi... en mi cuarto y que me...me tranquilice con vuestras palabras. Quiero que...que...que Donnie me abrace, que Leo me acaricie la cabeza como...como hace siempre y que Raph m-me diga que deje de llorar como un bebé, que so-solo era una estúpida pesadilla y que no hay nada que temer- se había echo bolita-. Qui-quiero sentir vuestro cariño y que... estéis ahí para ayudarme. Me siento muy solo aquí y...y os necesito. Os necesito y mucho.- las lágrimas ya no salían pero sus ojos estaban rojos e hinchados. Su respiración volvía a ser normal.

-Necesito tomar el aire.- dicho eso se levantó de la cama y con sigilo ninja salió de su habitación. Ando por los pasillos de la cueva en puntillas para no despertar a nadie. Pero por desgracia no vio cómo Yukî abría los ojos y le vio.

-¿Mikey?- susurró Yukî mientras se rascaba un ojo. Mikey no le escucho y salió por la puerta de la cueva. Yukî se despertó completamente y fue corriendo a la habitación de Leo para avisarle.

-Leo. Leo.- Yukî estaba sacudiendo a un Leo completamente dormido.

-Hum, por favor una taza más...

-Este hasta sueña con el té- dijo Yukî-. Leo, Leo...

-Una y otra y otra vez, cae de la tetera el té.- empezó a cantar en sueños.

-Y empieza a cantar- a Yukî le empezaba a acabarse la pacienia, pero se le ocurrió una idea. Se acercó a su oído y dijo-. Leo si no despiertas ahora, Usagi se bebera todo el té.- dicho eso Leo abrió los ojos y se puso de pie en un salto.

-Usagi no, yo también...eh?- cuando se dio cuenta de que estaba en su habitación miró a los lados confundidos hasta que vio al conejito- Yukî, qué estás...

-Leo, es Mikey. Acabo de ver cómo salía por la entrada y se veía mal.

-¿Cómo que mal? ¿Está bien?- preguntó preocupado Leo.

-No lo sé, sólo se me ocurrió llamarte.- Leo miró al conejo.

-Vale. Vamos a avisar al resto para ir a ver al pequeñín.

-Entendido. Me pido avisar a Raph y Chesire.- salió pitando a su habitación. Leo sacudió la cabeza.

Yukî entró a la habitación del mensajero, el cuál estaba roncando como una motosierra.

-Raphael!- saltó encima suya, haciendo que se despertara.

-Auch! ¡Yukî que haces! Más te vale que sea algo importante o...- el conejito le interrumpió.

-Es Mikey, a salio fuera de la cueva. Tenemos que salir a buscarle.- en eso Leo entró junto con Usagi.

-Tranquilo. Vamos a buscar al chico.- Raph se levantó de la cama y se puso de pie. En ese momento Donatello entró en el lugar.

-¿A qué viene tanto jaleo?- preguntó Donnie.

-He visto cómo Mikey salía de la cueva.- dijo Yukî.

-Y vamos a buscarle, ¿verdad?- Chesire apareció de repente en la habitación con su sonrisa.

-Oh, quería despertarte.- se quejó Yukî.

-Si ni siquiera sabes donde duermo.- dijo Chesire acercándose al conejo boca abajo.

-Pues...yo...eh...- Yukî se quedó sin palabras cayendo en la cuenta de que tenía razón.

-Venga vamos no perdamos el tiempo y vamos a buscar al chico.- dijo Raph mientras salía por la puerta de la habitación.

-¿Y April? ¿No la avisamos?- preguntó Chesire.

-No, ha tenido un día y una noche muy agotadora y necesita descansar.- dijo el Sabio.

-Vamos.- todos salieron por la puerta de la entrada donde estaba la roca y salieron a toda prisa.

Afuera estaba haciendo un aire helador. Las estrellas aún gobernaban en el cielo y sólo algunos animales ya estaban despiertos.

-¿Dónde puede estar?- preguntó Donnie.

-Ches, ¿no puedes ir a echar una ojeada por ahí?- preguntó Raph.

-No sé si podré encontrarlo, amigo.- respondió el gato.

-No va a ser necesario.- dijo Yukî.

-¿Y eso por qué?- preguntó Usagi.

-Por que dudo que estas huellas sean de un animal salvaje.- dijo Yukî mientras señalaba unas pequeñas huellas que parecían las de Mikey.

-Vamos.- todos siguieron a Raph.

Caminaron durante unos minutos por el bosque siguiendo las huellas de Mikey. Después de unos 10 minutos llegaron a una especie de claro donde la luz blanca de la luna iluminaba el sitio. Ahí vieron a Mikey, en un sitio precioso.

Mikey se encontraba sentado en un tronco caído, y justo delante del tronco se encontraba un pequeño lago de unos 8 metros de radio. Se podía ver el tono plateado del agua gracias al reflejo de la luna, y algunos pececillos nadaban tranquilamente sobre el agua. Los árboles que rodeaban ese sitio sonaban gracias al viento y a las hojas que se mecian tranquilamente. Mikey miraba a algunos peces en el agua para olvidar esa pesadilla, pero nada. Cuando sus amigos estaban a punto de salir de las sombras para preguntarle qué hacía allí Mikey tomó aire y empezó a hacer algo que le relajaba, cantar. Y para relajarse decidió cantar una canción de su juego favorito. (Por favor ver el vídeo primero para así podáis saber el ritmo y el tono de voz de nuestro pequeñín.)

- Asriel oyó su llanto,

él cayó desde muy alto.

Se acercó para asegurarse de que

no se había echo daño.

Mikey estaba rapeando una canción con una voz muy bonita y relajante.

No contestaba, él ya temía lo peor abrió los ojos, su corazón se calmó.

Le llevó con sus padres,

Asgore y Toriel,

los que le adoptaron como

a su segundo hijo.

Los chicos al escuchar a Mikey cantar no querían interrumpirle, así que se sentaron en el suelo y le escucharon cantar esa canción.

Fue el Primer Humano aquí en caer,

llenó el mundo de los monstruos

de un color muy distinto.

Mikey ya estaba más relajado, y en su cara dejó ver una pequeña sonrisa.

Ahí estaba él, era su amigo,

crecieron juntos.

Todos le querían, él el que más

pero un día el humano enfermó.

Temió volver a estar solo

era más que un amigo,

era parte de su familia.

En eso la cara de Mikey se puso rígida. No sabía por qué pero esa canción le recordaba a cuando Leo fue herido de gravedad por culpa de Shredder.

Su última petición

fue ver esas flores doradas.

Al día siguente

él murió en aquella cama.

Se acordó de la pesadilla. Esa canción en vez de ayudarle parecía que lo deprimia más. Pero le encantaba esa música, y quería al menos terminar la mitad.

Golpeado por el dolor

él decidió absorber su alma.

Y con decisión subió

a la superficie humana.

Llegó su parte favorita de la canción, el estribillo.

Quiero entender lo que sucedió porque duele tanto.

Porque hoy siento este dolor

no quiero dejarte.

Poco a poco todo este dolor,

se desvanecera.

Mikey paró de cantar. La canción le recordaba a ese momento. Le recordaba ese miedo de perder a su hermano que tuvo. El miedo de llegar a ser sólo tres hermanos y no cuatro. Miedo de tener que despedirse de él para siempre. Miró al agua triste pero escuchó los aplausos de sus amigos. Giró su cabeza y pudo ver a las contra partes de sus hermanos y a Yukî , Chesire y Usagi que aplaudían. Bueno, Leo y Usagi aplaudían muy exageradamente.

-¿Qué hacéis aquí? ¿Y porqué aplaudis?- preguntó confundido Mikey.

-Es que te vi saliendo de la cueva y avisé a los otros.- dijo Yukî.

-Y aplaudimos amigo mío por tu gran talento para la canción.- dijo Usagi mientras aún aplaudía.

-¿Talento?- dijo incrédulo- Pero si no canto bien.- dijo sin importancia.

-De eso nada. Si decías que nosotros cantabamos bien, tú eres un fenómeno musical.- dijo Leo con total sinceridad.

-¿De verdad que canto tan bien?- preguntó con un ligero rubor.

-Cantas genial.- dijo Yukî.

-Concuerdo con el conejito.- dijo Chesire flotando en el aire.

-Gracias.

-¿Qué canción era esa?- preguntó Usagi poniéndose enfrente suya y abriendo los ojos.

-Era de mi juego favorito. Me la encontré en Internet.- explicó.

-Mikey- el nombrado miró a Yukî-, ¿en tu dimensión por la noche tenéis los ojos rojos?- preguntó inocentemente.

-¿Qué?- todos le miraron y sus ojos estaban rojos a causa de las lágrimas de antes.

-¿Eh? A bueno, es que...

-¿Qué te pasó?- preguntó Leo con preocupación.

-Nada, es que...tuve un mal sueño.

-¿Una pesadilla?- preguntó Yukî.

-Si, exacto- sonrió Mikey-. Tuve una muy mala pesadilla y salí para relajarme.

-Pues te relajas muy bien.- dijo Chesire flotando en el aire.

-¿No puedes estar ni dos minutos de pie en el suelo?- preguntó Raph.

-No amigo.- Mikey se echo a reír ante eso.

-Veo que eres bipolar Mikey.- dijo Usagi.

-¿Por qué lo dices?

-Por que hace nada estabas triste y ahora te estás riendo.

-Eso no es ser bipolar.

-¡Claro que sí!- entre cerró los ojos con enfado mientras se ponía de puntillas.

-Fue a hablar el indicado.- dijo Leo.

-Vosotros dos sois únicos.- susurró Yukî.

-Venga, volvamos a la cueva. Mañana será un largo día.- dijo Donatello mientras emprendia el camino a casa.

-Claro.- todos siguieron al Sabio hasta la cueva. No sabían el día que les esperaba.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Yo: hasta aquí el episodio. Dentro de poco tendréis el episodio.

Raph: ya veremos.

Yo: pues sí. Y cuando acabe esta historia voy a escribir otra que será oscura y siniestra.

Leo: das miedo.

Yo: je. Buenos pues nos vemos en la siguiente escritura y os mando un gran booyakasha!