-insertar música épica barra religiosa- Y los mares y los cielos se abrieron, cuando Talia43 actualizó capítulo -insertar junto a la música el grito de la película Sparta-

Ok ya paro xD. Lo siento tenía que hacerlo.

Halo jóvenes ninjas. Cuánto tiempo no?- tiene una gota en el cráneo estilo anime- pero bueno aquí os traigo la historia. Y tengo una buena noticia y una mala.

La mala es que en menos de seis capítulos esta historia ya estará terminada.

La buena es que esos seis caps habrá feels, pelea épica, lágrimas, partes rompe kokoros... habrá de todo.

Por cierto tengo algo que comentaros. Hace una semana estaba viendo la saga de películas de Resident Evil con una amiga e hicimos una apuesta por quién moría primero. Yo aposté por una chica y...fue la que sobrevivió. Bueno, os estaréis preguntando, ¿y esto que me importa? Pues la apuesta era que si perdía tendría que escribir una historia... foncest...de las tortugas

Así es. Así que decirme de que pareja la hago. Aclaro que yo soy fuyoshi de corazón (el yaoi dominará el mundo xD) pero no me gusta el foncest (hermano x hermano) pero yo respeto los gustos. Y tendré que escribir una historia así.

Espero que me digáis en los comentarios y nos leemos abajo.

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En el espacio oscuro de entre las dimensiones la versión alterna de Mikey estaba por un lado viendo a Mikey ir directo hacia el castillo, y por otro a los hermanos de Mikey que habían escuchado todo. Se dejó ver su cara en la pantalla dimensional.

-Bueno, ¿que os parece lo que acabais de ver?- les preguntó.

-No sabía eso- dijo Raph-. Normalmente suele ser muy...Mikey.

-No queríamos que se sintiera así por nuestra culpa.- dijo Donnie un poco arrepentido.

-Bueno es que la verdad...- Casey iba a seguir pero April le tapó la boca con la mano.

-Tu calladito Casey.- le dijo.

-Bueno, sin querer nos damos cuenta de las cosas que hieren a las personas.- dijo el Mikey alterno boca abajo.

-Sí.- dijo Leo.

-Y la verdad es que eso no es nada.- dijo el mini-Mikey con cara triste.

-¿Qué?- preguntaron todos.

-Ya vereis más adelante a lo que me refiero. Adiós- dicho esto hizo desaparecer el portal. Se puso normal-. No sé si estarán preparados para eso.- dijo preocupado.

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Delante de la muralla del reino de cartas de corazones rojo había guardias armados con espadas de piedra. Los chicos se escondieron en unos arbustos justo delante.

-Maldita sea, hay por lo menos cincuenta guardias.- dijo Raphael entre dientes.

-Aunque pelearamos todos juntos serían demasiado- dijo April. Mikey miró alrededor hasta que se acercó a un árbol-. Debemos encontrar otra entrada.

-O esperar a que venga el rey.- dijo Yukî.

-No, tardaría demasiado y nos descubrirían.- dijo Donatello.

-¿Pues que hacemos?- preguntó Usagi.

-Yo lo sé, utilizar la táctica ninja.- dijo Mikey. Todos se giraron para ver a Mikey y le vieron con una liana (la planta esa de la jungla que es como una cuerda) gigante y verde.

-¿Y qué piensas hacer con eso?- preguntó Chesire.

-Pues...esto.- con la liana hizo un nudo en un extremo y la lanzó a la muralla. La liana se quedó enganchada en un hueco que había entre dos cartas. Mikey tras asegurarse de que no había peligro de que se soltara la liana empezó a subir justo cuando los guardias estaban de espaldas. April puso un dedo delante de la boca para que el resto guardara silencio. Todos juntos fueron subiendo en fila india.

Llegaron encima de la muralla. Y lo que vieron dentro no les alegró mucho.

-Diablos, está repleto de guardias.- dijo April enfadada.

-Mikey, cuál es el plan.- preguntó Usagi.

-Raph, conoces un camino para llegar hasta allí, ¿no?- el nombrado sacudió la cabeza-. Bien, uno debe distraer a los guardas mientras el resto sube. Cuando todos estén arriba el distraidor también subirá.

-Esa palabra no existe.- dijo Donnie.

-Que más da, vamos.- dijo Raphael decidido.

-¿Quién los distrae?- preguntó Usagi.

-Dejarme eso a mí.- dijo Yukî saliendo directo a los guardias.

-Yukî.- le llamó Leo.

-Ven aquí.- le susurró Raphael en tono serio, pero era muy tarde.

Yukî fue saltando por las copas de los árboles que había dentro del castillo. En uno de ellos se paró justo encima de un grupo enorme de guardias. Se tumbó en la rama y de un saquito sacó una piedra pequeña del tamaño de una canica. La apuntó al guardia que tenía delante y la disparó. La piedra le dio en el cuello al guarda que miró en todos lados.

-¿Quién ha sido?- preguntó el guarda enfadado.

-¿Quién ha sido qué?- preguntó el que estaba a su derecha.

-El gracioso que me ha tirado algo al cuello.- respondió.

-¿Qué dices?- preguntó otro guarda.

-Nada, supongo.- Yukî se aguantó la risa y tiró otra piedra a la pierna del segundo guarda.

-Oye solo por que no esté de acuerdo contigo no necesitas patearme.

-¿Y ahora qué dices tú? Yo no hice nada.

-Si, seguro- se acercó amenazante-. ¿¡Te crees que soy idiota?!

Los guardas cercanos se acercaron para ser que sucedía, y aprovechando ese momento Raphael guió a los demás por una cornisa demasiado larga.

-Por aquí- susurró. Todos fueron entrando en fila india menos Mikey, que se quedó esperando fuera.

-Yukî- el nombrado le miró-. Ya vamos.

-Je jeje. Voy.- con sigilo fue saltando por los árboles hasta donde Mikey.

Ambos entraron a dentro donde había un pasillo de color rojo con suelo y techo blanco.

-Venid, tenemos que ir por la derecha para luego...- antes de que Raph pudiera terminar de hablar tres guardas aparecieron delante suya.

-¡INTRUSOS!- el primer guarda iba a darle con la espada de piedra pero por acto reflejo Raphael se deslizó a un lado.

-Guau, ¿cómo lo hiciste?- preguntó Leo.

-No lo sé ni yo- dijo esquivando otro espadazo y dando una patada lateral-. Y eso aún menos.- dijo sorprendido al verlo desmayado en el suelo. El segundo fue directo a por Leo y Donnie. Donnie hizo girar su nuevo palo boo para distraer al guardia. Este paró al ver a Donatello.

-¿Qué haces?- preguntó y se dio cuenta de quién era-. ES EL SABIO.

-Hasta que alguien se dio cuenta.- bromeó dando una vuelta en el sitio y pasando el boo giratorio por las manos. April aprovechó eso.

-¡Nunca bajes la guardia en una batalla!- dijo dandole en el pecho con la espada. Se fue para atrás y cayó al suelo.

-Oye, se supone que tenemos que hacer algo o...- dijo Usagi parado mientras veía a los otro pelear pero el tercer guarda se acercó por detrás con la espada de piedra en la mano (no penséis mal XD).

-¡USAGI!- gritó Leo preocupado. Justo cuando la espada estaba a punto de tocar su cabeza sacó su espada y la puso en horizontal parando la espada enemiga.

-¿¡Pero qué...?!- exclamaron Usagi y el guarda a la vez y sorprendidos. Usagi de repente se agachó y con rapidez y agilidad se coló entre las piernas del otro para poder darle una patada giratoria en la espalda. El guarda cayó al suelo y Usagi le dio con el mango de la espada en la cabeza dejándolo inconsciente.

-Que guay~.- dijo el conejo saltando.

-¿Quién es el loco ahora?- dijo divertido Leonardo.

-Hey pareja, por aquí.- dijo Raph guiando a todos por el pasillo derecho. Empezaron a caminar atentos.

-Que raro, ¿no?- preguntó Yukî.

-¿Por qué lo dices, pequeñín?- preguntó Leo y Usagi a la vez.

-Por que no hay más guardas a parte de los tres de hace rato.- dijo.

-Tienes razón, lo normal es que esté lleno.- dijo el Sabio pensativo.

-¿Pero cuanto menos guardas no es mejor?- preguntó Usagi sin entender.

-Pero es muy raro- dijo Mikey-. Manteneros alerta.- todos asintieron.

-Es muy agradable andar por los pasillos del castillo sin nadie alrededor- dijo Raph tranquilo hasta que escuchó unos ruidos delante suya-. O no, no me digas que los acabo de invocar.

Al final del pasillo se podían ver las sombras de unos guardias acercándose.

-Ahora que hacemos.- dijo Yukî con miedo.

-Huuuuuummmmm...tengo una idea.- dijo Mikey con cara de alegría.

Un minuto después una manada entera de guardias pasaron por el pasillo sin ver a absolutamente nadie. Lo que no sabían era que encima de sus cabezas se encontraban los chicos sujetados al techo.

-Cómo mola.- susurró Yukî. Cuando estuvieron solos bajaron de un salto aterrizando perfectamente.

-Está bien esto de ser ninja.- dijo Raphael.

-Pues si. Estoy haciendo cosas que ni sabía que se podían hacer.- Leo seguía asombrado por sus nuevas dotes.

-Como sea, por aquí.- Raphael lea siguió guiando por los pasillos del castillo.

Por el camino se encontraron con seis o siete guardias más, pero con un par de giros y unas katas los vencian fácilmente. Por fin llegaron a una gran puerta de plata.

-¿Es aquí?- preguntó April.

-Así es. Esta es la sala prohibida, donde están los antiguos inventos del antiguo Sabio de Habilon- explicó Raphael-. Debe de estar ahí lo que buscamos.

-Muy bien, y cómo se supone que vamos a...- Usagi se apoyó en la puerta con la mano izquierda mientras se sujetaba la cadera con la otra mano, pero la puerta que estaba abierta se abrió y Usagi cayó al interior de la habitación-...AAAHHHH.- se cayó por unos diez escalones que había detrás.

-¿Usagi estás bien?- preguntó Leo preocupado yendo al lado del conejo. Los otros le siguieron.

-Auch, creo que sí- se rasco la nuca-. Aaaaalaaaaa.- se quedó boquiabierto ante lo que tenía delante.

Todos podían observar una sala enorme llena de inventos gigantes de oro. Tenían engranajes, hélices, bombonas de vapor...parecían inventos del siglo XIX.

-Debe estar cerca...- susurró Donatello pero unas voces detrás de los chicos les alertó.

-¡AHÍ ESTÁN LOS INTRUSOS!- veinte guardias entraron en la sala.

-Ehhh, ¿alguien se acordó de cerrar la puerta?- dijo Chesire.

-Ahora no es momento para bromas.- los chicos desenfundaron sus armas y se fueron a atacar.

Mikey estaba bastante orgullosos de sus versiones alternas de sus hermanos, del cómo Raphael consiguió evitar ese doble ataque de espada utilizando sus sais y luego doblarles el brazo a ambos a la vez con el arma. O cómo Donnie daba saltos hacia adelante y hacia atrás y utilizaba su boo para parar los ataques. O cómo Leo y Usagi peleaban juntos espalda con espalda cubriendose el uno al otro mientras noqueaban a los guardias.

Pero del que más orgulloso estaba era de Yukî. El conejito esquibaba con una agilidad y una rapidez que asombraba, e incluso daba patadas a la cara y los pechos de los hombres. Y encima utilizaba el mini cuchillo de antes para defenderse. Era grande ese conejo.

Mikey dio una voltereta hacia atrás para esquivar una flecha roja, pero con la mirada encontró algo fascinante. En la pared había una especie de portal kraang pero con los arcos y la máquina de oro. Esto hizo un momento de distracción en Mikey.

-¡Mikey cuidado!- al oír el grito de Yukî se puso alerta y logró esquivar una lanza de metal que iba directo a su cabeza. Pero en eso el que se descuido fue Yukî y un guardia robusto le golpea con la espada a su lado izquierdo mandandolo a volar y chocando contra la pared.

-¡YUKÎ!- gritaron todos preocupados. Mikey iba a ayudarle pero alguien le agarró del brazo. Cuando se giró para ver quién era su cara mostró miedo.

-Por fin te encuentro.

Si, era el rey rojo.

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Chan-chan-chaaaaan! Aquí os dejo con la intriga xD.

Bueno como siempre nos vemos en la siguiente escritura y os envío un gran booyakasha!