Disclaimer: Los personajes que aparecen en este fanfic son de propiedad de las maravillosas señoritas de Clamp, pero la historia es completamente mía!
Capítulo 4. Nuevo Vecino
Tarde algunos días para dejar el apartamento habitable, si bien el lugar estaba conservado necesitaba muchos arreglos, que Tomoyo se encargó de solucionar con el pretexto que debía entregarme un lugar en condiciones óptimas, así que después de ser casi renovado por completo termine de amueblarlo con lo último del dinero que me quedaba, estaba bastante contenta con el resultado final, era la primera vez en mucho tiempo que sentía tenía algo me pertenecía
- tu apartamento quedo muy bonito – Rica miraba todo con mucha atención – te quedo muy acogedor
- creo que me quedare a vivir contigo – sonrió Tomoyo – me encanta como dejaste todo, esta diferente
- no me importaría tenerlas aquí – conteste con sinceridad – sería estupendo
- me encantaría, pero mi novio estaría algo descontento – Rica se sonrojo tan adorablemente que no pude evitar sentir ternura – además que pensamos en vivir juntos
- vaya Yoshiyuki sí que no pierde tiempo – dijo con picardía Tomoyo – me alegra que su relación este yendo por buen camino
- gracias – fue todo lo que pudo decir tras sonrojarse aún mas
Estaba muy feliz por Rica, pero verla tan ilusionada y feliz, me hizo recordar cómo me sentía yo hace años atrás cuando creía que estaría con el amor de mi vida para siempre, esperaba desde el fondo de mi corazón que ella lograra alcanzara la felicidad que yo no pude
- Sakura hay algo que necesito hablar contigo – Tomoyo me miro seria – como sabes estamos preparando todo lo necesario para la próxima colección que lanzaremos y para ello tanto Rica como yo tendremos que viajar y tu tendrás que quedarte a cargo de la boutique y de algunas otras cosas
- pero es muy poco el tiempo que llevo trabajando aquí – respondí preocupada – no sé si estoy preparada para asumir semejante responsabilidad
- sé que podrás hacerlo – me dio una pequeña sonrisa – confió en ti, además es necesario que alguien se quede, no podemos dejar el lugar cerrado por varios días y también vendrá en esos días una de nuestras clientes más importantes a recoger su encargo y créeme cuando te digo que no es una opción fallarle
- entiendo – respondí tratando de tranquilizarme – es lo menos que puedo hacer para pagar por todos los favores que has hecho por mi
- entonces te indicare todo lo que debes hacer en nuestra ausencia – dijo Rica sonriendo
Pasaron los días hasta que llego el inminente viaje de Tomoyo y Rica dejándome sola en la boutique, debía admitir que estaba siendo bastante difícil ya que las clientes que llegaban a buscar asesoramiento y me veían atenderlas no separecian encontraban muy convencidas cuando las atendia, y quien yo no podría juzgarlas, pues si alguien se preguntara, con solo verme, donde era que yo trabajaba… lo último que dirían seria que era en una boutique
Si bien era cierto que yo no vestía sofisticadamente o por lo menos a la "moda" me parecía una exageración sus reacciones pues tampoco es que me viera como una indigente… yo diría que mi forma de vestir es conservadora, hace mucho tiempo atrás había dejado de usar ropa juvenil para cambiarla por conjuntos de trajes que hacían verme un poco mayor y si a eso le sumábamos que mi cabello, por lo menos durante las horas de trabajo, siempre estaba sujeto en un firme moño y debía utilizar unos lentes algo gruesos, pues en palabras de mi madre parecía una secretaria anticuada y amargada
- volveremos cuando Tomoyo o Rica regresen – me dijo una cliente bastante joven que me veía con algo de burla – pienso que ellas podrán darme un mejor asesoramiento
Me sentí frustrada al verla salir de la boutique, ¿cuantas clientes ya habían dicho lo mismo? Y no solo eran ellas, también estaban los proveedores que en cuanto me veían ponían cara de preocupación, definitivamente si me quedaba por más tiempo sola en la boutique haría que Tomoyo entre en quiebra pronto
Decidí cerrar pronto pues estaba agotada tanto física como mentalmente, después de asegurarme que todo estuviera en orden apague las luces y subí a paso lento a mi apartamento, necesitaba una buena cena y un largo baño, todavía faltaban algunos días para el regreso de mis amigas y me sentía sola, ya estaba acostumbrada a los arranques de locura de Tomoyo y a las sonrisas amables de Rica pidiendo paciencia, pero lo que más extrañaba era su compañía, a veces me preguntaba si realmente las personas podían hacerse tan buenas amigas en tan poco tiempo, ambas son una bendición en mi vida y pienso que sin ellas a mi lado probablemente en este momento o estaría mendigando en las calles de Paris o estaría en Japón tratando de no causar lastima a mis padres
Negué con la cabeza y me sumergí en la bañera tratando de borrar pensamientos que no me ayudarían en nada ahora, aunque pero sabía que tarde o temprano debería enfrentar todo lo que deje atrás, si realmente quería salir adelante y empezar de cero tenía que liberarme de todo mi pasado.
Mire la hora por última vez, ya era pasada la medianoche y Tomoyo aún no había llamado, probablemente estaría muy ocupada para hacerlo, asi que decidí apagar la luz de mi mesa de noche y guardar el libro que había comenzado a leer, me acomode en la cama tratando de conciliar el sueño, pero tener tantas cosas en la cabeza no ayudaba, de pronto escuche el sonido de un auto estacionarse frente a la boutique y el sonido de risas de una par de mujeres, me pareció extraño aquello ya que el lugar donde estaba ubicado la boutique era bastante tranquilo y no era común escuchar ese tipo de bulla, me tape la cabeza con la almohada tratando de no escuchar pero entonces sentí que la puerta principal era abierta, me asuste y puse de pie pues nadie más que yo podía entrar, me puse la bata y abrí un poco la puerta de mi apartamento, escuche las mismas risas y la voz de un hombre que les decía a las mujeres que guardaran silencio pues tenía una vecina un poco enojona, entonces lo recordé que Tomoyo me había mencionado que su primo llegaría pues el seríapara ser el encargado de la publicidad para el desfile de esta temporada modas, escuche un abrir y cerrar de puerta y luego silencio, bufe un poco molesta recordando las palabras de Rica, "el primo de Tomoyo es un playboy asi que no te sorprendas si cada noche llega con distintas mujeres", decidí dejar de lado a mi "nuevo vecino" y me metí en la cama esperando que el día siguiente fuera mejor.
Que equivocada que estaba, las cosas solo empeoraban y la actitud de las clientes de Tomoyo no ayudaban, mi padre siempre había dicho que era de una naturaleza tranquila al igual que mi madre pero estaba comenzando a dudar de ello, no solo había tenido un par de desacuerdos con las "señoras" que venían a la boutique, también había discutido con algunos proveedores que querían verme la cara de tonta porque era nueva y para rematar todas las malditas noches llegaba el idiota de mi vecino con mujeres escandalosas y no me dejaban dormir y para adornar mis problemas llego la mujer de la que tanto Tomoyo me había advertido. Su nombre Arlette Fontaine, una mujer de unos cincuenta años, por su forma de vestir y caminar podías saber que se trataba de alguien de alta sociedad, y que miraba a todos los que consideraba inferiores, como en mi caso, como si fuéramos insectos. y Lla primera impresión que le di no fue nada buena, pues cuando entro a la boutique me encontró discutiendo con una persona, y entonces todo fue de mal en peor con esa mujer, para empezar, me equivoque al entregarle su vestido pues confundí las etiquetas, después cuando comencé a anotar los ajustes que ella quería lo hice en japonés puesto a que pensaba traducirlo después a francés para que Tomoyo lo leyera asi que cuando ella me pidió mostrárselo para que pudiera leer lo que escribí y asegurarse que puse lo correcto frunció el ceño pues ella no entendía ni un poco y tuve que leer todo y ella se enojó aún más diciendo que no era eso lo que ella había pedido, y eso no era cierto, pero como el cliente siempre tiene la razón tuve que tragarme mis palabras y pedir disculpas… en pocas palabras su visita fue horrible, salió enojada y diciendo que no entendía como una diseñadora de renombre como Tomoyo podía contratar personas tan incompetentes y que esperaba que la próxima vez que viniera yo no estuviera trabajando para ella
Sin importarme la hora cerré la boutique y decidí salir a caminar o explotaría en cualquier momento, fui a una cafetería a beber algo para relajarme, me sentía tan inútil y frustrada y las cosas parecían no mejorar, pues sentía las miradas burlonas de un grupo de mujeres que me veían de pies a cabeza, al inicio no entendí la razón hasta que vi mi reflejo en una de las ventanas que daban hacia la calle, no solo me había puesto el abrigo al revés, sino que también aún tenía un lápiz cruzado en mi oreja derecha y unas cintas de colores pegadas en mi espalda… no pude evitarlo y golpee levemente mi cabeza contra la mesa, me sentía tan fuera de lugar definitivamente trabajar en el rubro textil en la capital del mundo de la moda había sido mi peor elección, pero no podía renunciar y dejar sola a Tomoyo y menos ahora que estaba tan ocupada y contaba conmigo para salir adelante
Agradecí mucho al mesero cuando me trajo unami humeante taza de café, me dedico una pequeña sonrisa pues no era la primera vez que iba a ese lugar y parecía tentando a decirme algo pero solo me miro y después se fue sin decir nada, lo mire un poco extrañada pero no le di importancia, encendí mi celular y entre a internet para buscar algunas noticias sobre cómo estaba yendo el evento al que Tomoyo había ido y me encontré con una fotografía que hizo me atorara con el café, sentía nuevamente como mi corazón era destrozado, ahí con una radiante sonrisa se encontraba Meiling del brazo de Shaoran ambos sonrientes mientras posaban para las cámaras, no pude entender muy bien lo que decía al pie de la fotografía pues estaba en alemán pero por un comentario en ingles que dejaron debajo de ella supe que ya habían comenzado los rumores de que Shaoran me había abandonado por otra mujer y que ambos se veían felices y enamorados, si en ese momento hubiera estado sola en mi habitación probablemente mi celular se encontraría destrozado por haber sido arrojado pero estaba en un lugar público y no podía hacer eso, decidí apagarlo y terminar mi café lo más pronto posible, solo quería irme y dormir
- disculpa que me siente a tu lado de improvisto, pero necesito que me sigas la corriente – dijo un hombre sentándose junto a mi mientras me miraba algo nervioso
- que…
- me dijiste que tenías una reunión importante – frente a nosotros se paró una mujer bastante voluptuosa y vestida de forma vulgar a mi parecer – era tan importante reunirte con… esta y dejarme plantada
- te dije que no era mi obligación llamarte – contesto restándole importancia
- claro que lo era – alzo la voz – no puedes botarme como si nada
- mira no es el lugar ni el momento para hablar de esto – le dijo el hombre mirándola fijamente – te dije que fuiste el desliz de unas noches, además no me interesa tener ninguna relacion contigo pues como podrás ver la mujer que está a mi lado es mi novia
Ambas lo miramos con los ojos abiertos, ¿de qué demonios estaba hablando este hombre?, admito que era muy guapo, estoy casada pero no soy ciega, sin embargo, venir a decir semejante mentira con una cara tan tranquila. Sentí un escalofrió bajar por mi espalda y al girar un poco la cabeza me di cuenta que esa mujer me miraba furiosa, si las miradas mataran ya estaría 15 metros bajo tierra
- no me salgas con esa mentiras – me miro con desprecio – jamás te llegarías a fijar en una mosca muerta como ella
- no la insultes
- ¿y qué esperas que diga? – se enojó aún más – si me estuvieras cambiando por otra mujer de mi nivel lo entendería, pero solo mírala, viste como una anciana y es tan anticuada… ella no es el tipo de mujer con la que acostumbras salir
- ya basta
- pero es verdad – continúo mirándome burlonamente – nadie jamás creería que sales con alguien que es tan poca cosa
Y entonces el delgado hilo que me mantenía cuerda se rompió, esas malditas palabras resonaban en mi cabeza una y otra vez, "es tan poca cosa", ¿Cuántas veces había escuchado lo mismo en los últimos años?, muchas veces cuando me presentaba a algún lugar con Shaoran y solo me humillaban y como siempre el no hacía nada al respecto
- mire… señorita – le dije con voz calmada – yo no sé cuál sea la relacion que tenga con él, pero no le da derecho a insultarme
- ¡tú no te metas en esto! – chillo – las moscas muertas como tu solo deben desaparecer
- prefiero ser una mosca muerta que una mujer desesperada por enganchar al primer idiota con dinero que encuentre – sonreí burlona ante la mirada atónita de ambos – como vera yo no necesito de estar mostrando mis… atributos para conseguir un hombre
- como te atreves
- oh! ¡Ya entiendo! – la mire seria – ¿acaso necesitas engancharte a este tonto para pagar tu siguiente cirugía?... puedo entenderlo, porque las siliconas que tienes por pechos están desiguales y medio deformes – cruzo sus brazos sobre su pecho y me miro furiosa – lamento decirte que estás perdiendo el tiempo
- ¿a qué te refieres? – me miro confundida
- ¿no lo sabias? – sonreí – te dejaste llevar por las apariencias y la ropa cara que él lleva, pero déjame decirte un secretito – bajé la voz y ella se acercó un poco – este idiota está en quiebra asi que lamento romper tu burbuja
- estas mintiendo
- ¿Por qué lo haría? – di un sorbo a mi café – la verdad es que soy su abogada y nos reunimos para hablar sobre el embargo al que se tendrá que enfrentar tras la demanda de divorcio de su esposa, sabes ella era la del dinero, asi que sin esposa no hay dinero y sin dinero no hay siliconas asi que…
Pude ver como el hombre que estaba a mi lado estaba mordiéndose los labios tratando de aguantar la risa por la cara que aquella mujer estaba poniendo
- ¿eso es cierto?
- lo es – dijo el hombre con tono arrepentido – siento haberte mentido
- eres un idiota!, perdí mi valioso tiempo tras un pobretón – grito saliendo del lugar
Ambos nos quedamos en silencio mientras el resto de personas regresaban su vista a sus respectivas mesas, pues había sido inevitable que voltearan a ver el escándalo que esa mujer había armado
- gracias – fue todo lo que me dijo
- no importa – termine mi café y aliste el dinero para pagar, pero él me detuvo
- aunque sea pobre aun puedo pagar tu café como agradecimiento – dijo sacando su billetera
- no es necesario, no lo hice por ti – lo mire fijamente – estoy cansada de estar rodeada de mujeres huecas… digamos que tu amiguita termino de acabar con mi paciencia
- aun asi, me gustaría agradecerte por la ayuda – me sonrió y sentí como mi ojo derecho comenzaba a tener un tic nervioso, por todos los cielos ¿pensaba que caería con ese truco tan viejo? – me gustaría poder invitarte a cenar
- mira…
- Hiraguizawa… Eriol Hiraguizawa – me dijo guiñándome el ojo
- mira Hiraguizawa – tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para no golpearlo – no necesitas agradecerme pues no hice nada… además ya tengo suficiente con tener un idiota playboy en mi vida como para agregar a otro, asi que gracias, pero no gracias
Me puse de pie dejando el dinero por el café y tome mis cosas para irme rápidamente, mientras salía me choque con un hombre alto de cabello platinado que me miraba burlón, no le di importancia y salí del lugar
Mientras esperaba que un taxi apareciera pues al parecer llovería, busque en mis bolsillos mi celular, ya lo había tenido mucho tiempo apagado y probablemente Tomoyo llamaría pronto para preguntar cómo me había ido con la señora Fontaine, me golpee la frente al darme cuenta que por salir rápido lo había dejado en la cafetería, asi que a regañadientes tuve que regresar, al llegar me acerque a la barra y pregunte si alguien había visto o dejado mi celular y me dijeron que efectivamente alguien lo había dejado y que irían a buscarlo pues lo había llevado adentro para registrarlo en objetos perdidos, me quede parada esperando que regresara el mesero con mi celular y entonces escuche una voz conocida, me di la vuelta y reconocí el cabello azabache de aquel odioso hombre
- debiste ver su cara – dijo divertido – parecía que iba a estallar por lo roja de ira
- que esperabas – le contesto el hombre de cabello platinado – pero debiste poner las cosas claras con ella desde el principio, sabes que mujeres como ella solo están tras hombres como nosotros por el dinero
- y se lo dije cuando empezamos a vernos – soltó un suspiro – pero era tan terca que no me dejo otra opción
- pero no te desagrado el tener que fingir que tu novia era esa mujer tan fea – dijo soltando una risa – digo está bien que estuvieras desesperado por alejarte de Adeline pero llegar a fingir eso con una mujer como aquella… perdóname amigo pero eso nadie nunca te lo creería
- ya lo sé – refunfuño – no es el tipo de mujer con el que saldría, pero no estaba tan mal… digo tenía un carácter muy interesante, me fue divirtidoó escuchar como ponía a Adeline en su lugar
- pues A mi ni siquiera no me pareció que su carácter fuera agradable – continuo el platinado – es decir, cuando la vi salir parecía un demonio
- ya no importa
- tienes razón después de todo hiciste un favor a esa mujer – tomo un trago de su vaso
- ¿de qué hablasCon qué?
- por dios hombre – le golpeo el brazo – es evidente que a esa mujer en su vida se le acercaría un tipo de buen ver como tú, asi que por un momento pudo disfrutar de tu compañía, solo debías mirarla era tan fea y patética… tan poca cosa
- disculpe la tardanza señorita – se acercó el mesero que me había atendido antes – aquí está su celular
- le agradezco mucho que lo cuidaran por mí – respondí
- no debería – me dijo apenado – fue un hombre quien nos entregó su celular, asi que es a él a quien debería agradecer… mire esta justo sentado aquí
El tal Hiraguizawa se dio la vuelta y abrió los ojos como platos mientras escuchaba al mesero decir que gracias a él habían podido devolverme el celular, me hubiera puesto a reír por su expresión y lo pálido que se puso al darse cuenta que había estado escuchando todo lo que había hablado con su amigo, pero estaba tan enojada y dolida que solo me incline levemente y le agradecí por haber entregado mi celular para que me lo devolvieran y luego salí sin mirar atrás mientras sentía como la lluvia me mojaba por completo y camuflaba las pocas lagrimas que escapaban de mis ojos debido a la ira y frustración, definitivamente había sido un mal día
- no entiendo cómo fue que terminaste tan resfriada – me dijo Tomoyo mientras me pasaba un par de pastillas para tomar con el té que Rica estaba preparando
- nos asustamos mucho cuando llegamos y vimos la boutique cerrada – Rica me entrego la taza y se sentó junto a nosotras – creímos que te paso algo malo
- fue porque estuve mucho tiempo bajo la lluvia – respondí algo avergonzada mientras recordaba cómo había llegado ese día completamente empapada – pero el doctor dijo que con un poco de descanso estaré como nueva en un par de días
- es bueno oír eso – Tomoyo sonrió
- tus ojos están algo hinchados – me miro Rica – ¿no has podido dormir bien?
- digamos que mi nuevo vecino es algo bullicioso – trate de restarle importancia – llega muy tarde y se va temprano, además sus amiguitas no son muy sigilosas que digamos
- ese idiota – Tomoyo se puso de pie – le dije que dejara de traer a esas tipas a este lugar… pero me va a escuchar, te debe una disculpa
- no, Tomoyo – pero ella salió hecha una furia dejándome sola con Rica quien me veía apenada
- no es un mal tipo – me dijo en tono serio – es solo… que se toma la vida muy a la ligera, como te habrás dado cuenta Tomoyo se preocupa mucho por él y solo quiere que sienta cabeza de una buena vez
- supongo – fue todo lo que pude decir, no tenía ganas de hablar del susodicho primo, ya lo conocería después, cuando tuviéramos que trabajar juntos para el desfile de Tomoyo
- ya te dije que lo siento – escuchamos una voz y el sonido de un golpe
- y yo te dije que no es conmigo con quien debes disculparte es con Sakura – la puerta se abrió entrando una Tomoyo enojada – ella está muy enferma y tú te pasas las noches trayendo a tus amiguitas sin importar si dejas o no dormir a las demás personas, si vivieras en otro lugar ya te habrían echado
- pero tú no lo harás porque sabes que soy tu primo favorito – contesto sonriendo
- da gracias de que eres mi único primo – bufo Tomoyo – de lo contrario ya te hubiera desconocido
- yo también te quiero – escuchamos otro golpe y un quejido
- Sakura, déjame presentarte al inútil que tengo como primo – dijo parándose frente a mí – su nombre es Eriol Hiraguizawa y a partir de mañana estaremos trabajando juntos para el próximo desfile
- es un gusto – fue todo lo que pude decir tras reconocerlo
- el gusto es mío – me dijo serio y algo pálido
Dios debía odiarme mucho para volver a ponerme a este idiota en mi camino, y para colmo no solo tendría que soportarlo en las horas de trabajo sino también como mi nuevo vecino, definitivamente debí haber hecho algo muy malo en mis vidas pasadas para recibir tanto castigo
Capitulo nuevo! oh si!
Tenemos nuevo personaje! sip sip Eriol llego para quedarse fu fu fu
Gracias por sus reviews me alegraron mucho y me disculpo por no poder responder ahora pero me quede sin tiempo u.u ya que también saque capitulo nuevo de mi otra historia ademas de otra sorpresilla para aquellas que leyeron Beautiful Desaster!
Bien, espero que les haya gustado y tratare de sacar un nuevo capitulo pronto n.n
Saludos!
.:Nymeria:.
