Hola que tal meses después, siento no haber escrito anda al respecto de este fic, la razón es que creí que no había agradado; el error que a veces cometemos las personas es que creemos que porque nadie comente significa que no debemos continuar, sin embargo lo más importante es hacer lo que amamos hacer que es escribir.
Y bien, los personajes no me pertenecen a mi sino a Masashi Kishimoto ;) la trama aunque marciana es solo mía. Gracias Nohora y a Nejifan por sus comentarios :D
Capitulo II
Hideki Hyuuga no atino a decir nada, no podía hilar palabra, la chica era muy bella, ¿y que rayos que no era un maniquí?. El chico de la mudanza salió corriendo, en su camino se topó con Minako quien pensó que sería buena idea estar presente cuando llegara otro potencial comprador que la había contactado unas horas atrás.
—Vaya, ¿a este que le pasa?, ey! tú el del chaleco naranja que pasa porque esa cara?
—La muerta! Está viva!
—Cual muerto? ¿De que estas hablando?- contesto la mujer ya fastidiada por no entender que pasaba.
—Su hermano se quedó arriba con ella, la muerta, de pronto despertó y hablo, yo me voy de aquí!- dicho eso el pobre tipo asustado pego carrera dejando a una Minako con cara de What al igual que a sus compañeros. La Hyuga al ver que no podría encontrar respuestas decide bajar al sótano con su hermano.
—He! Hideki, allá un tonto que dice que hay un muerto en el sótano que ha despertado, ¿de dónde saca tanta chorrada la gente?, ¿me podrías decir que.. ah? ¿Quién es esa? ¿Alguna amiguita tuya? Al menos tus gustos han mejorado
—No, no es mi amiguita ni nada de eso, estaba dormida en esa cama, pero de pronto despertó, parece que la señorita le pareció buena idea venir a dormirse a nuestro sótano o ve tú a saber con suerte la abuela la dejaba quedarse, quizás sea la sirvienta?. Quien eres señorita eh, ¿cómo te llamas?
—Hinata, soy Hinata Hyuuga, donde esta Neji? ¿Esta Neji aquí? ¿Dónde está mi nii-san? Quiero ver a mi nii-san!
Minako y Hideki, no entendían una palabra de lo que una peli azul confundida les decía. Solo optaron por verse uno a otro, Hideki ante lo que no había podido procesar había decidido pensar que se trataba de una mala broma o alguien que la abuela dejaba dormirse ahí, pero un momento, la chica había dicho que se llamaba ¿Hinata Hyuuga? ¿Acaso había por ahí algún nieto más que peleara herencia?- No podía ser ya bastante tenían con el torpe de su hermano y ahora esta también, así que con un dejo de fastidio hablo.
—Hinata, así que ¿eres una Hyuga también?-—pregunto el mayor con un tono fastidiado, buscando hacer tiempo en lo que tenía una mejor idea— Y dime Hinata tienes donde quedarte?
—Esta es mi casa, es decir de mi padre- espeto la oji perla aún muy confundida, sabía que quizás había pasado algo de tiempo pero la ropa de esos dos frente a ella era rara, jamás había visto tales diseños.
—Querida creo que estas en un error, esta casa era de nuestra abuela Keiko Hyuga, pero ella ha muerto hace unos días, nosotros y nuestro hermano Neji somos los herederos.
— ¿Neji? ¿Neji Nii-san está aquí?, ¿puedo verlo? Necesito verlo!
— Ah ahora todo tiene sentido, es una broma de tu hermano el listo Minako, mando a esta chica a hacer tiempo, y yo que en un principio pensé otra cosa, pero no, no le servirá de nada así que largo de aquí!— Dijo el castaño visiblemente molesto
— Demo… no sé de qué están hablando, onegai, déjenme ver a Neji Nii-san!— Respondió la peli azul confundida y un poco asustada, las cosas no eran como ella las había imaginado cuando tomo su decisión.
— ¿Te estas burlando de nosotros? Yo te enseñare!— dicho esto el Hyuuga se lanza a sobre Hinata quien bloquea uno de sus puntos de chackra dejándolo inmovilizado, corre fuera de la mansión Hyuuga, corre sin ver atrás, la ciudad ha cambiado demasiado, ¿De qué se había perdido?, y donde estaba su Nii-san, ella esperaba despertar y encontrarlo frente a ella pero no, no estaba ahí, pero la última vez que lo había visto le había prometido que estarían juntos siempre. En eso estaba la oji perla cuando tropezó con algo o ¿alguien?. Cuando alza la mirada ve a alguien familiar o al menos se le parece.
— ¿Kiba kun eres tú?— Exclamo la pobre confundiendo a un chico muy similar en apariencia a su viejo amigo y compañero de equipo, afortunadamente para ella los Inuzuka conservaban su muy característico buen humor y corazón.
— Linda, creo que te has confundido, puedo ayudarte en algo?- respondió el joven mientras se rascaba la nuca.
— fue entonces que Hinata noto la vestimenta del chico, un uniforme azul, era policía y siempre estaba acompañado de su compañero canino, ya le habían dicho tantas veces que no era necesario traerlo con el siempre, pero por alguna razón para él era algo más que un compañero el can era su amigo, de hecho a veces sentía que podía entenderle cuando le hablaba.
— Etto, disculpe, tiene usted razón le confundí con alguien más, es solo que no sé dónde estoy, estoy confundida, yo..— Dijo la oji perla intentando ordenas sus ideas
— Ya veo debe haber tenido un accidente y no recuerda nada, venga vayamos a un hospital quizás ahí puedan ayudarle. – El joven la tomo de la mano al hospital más cercano donde después de una larga revisión se concluyó que no parecía tener daño alguno, quizás se tratara de algún shock por alguna fuerte impresión lo que le provoco las lagunas mentales dijo la médico que le atendió, por lo que pidió dejarla en observación. Y ahí permaneció la Hyuuga toda la noche en una cama, durante la cual no pudo pegar el ojo, ¿qué era lo que iba a hacer?, no tenía ni la más remota idea de dónde encontrar a Neji y por lo que se veía habían pasado más de cien años, a quien acudir, de que iba a vivir, sintió unas ganas enormes de llorar, se sentía indefensa y sobre todo sola. No parecía valer la pena su esfuerzo, pero un momento, esas personas de la tarde habían dicho que tenían un hermano llamado Neji y que estaría ahí pronto?, quizás no sería mala idea regresar a la casa, con suerte podría verle, con suerte era el Neji que buscaba, su Neji, y con esa consigna por fin pudo dormir al final un par de horas.
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A la mañana siguiente se despertó esperanzada, al fin tenía idea de que haría, solo había un pequeño problema, no recordaba cómo llegar de nuevo al sitio, la ciudad había cambiado tanto, para su buena suerte el joven policía había regresado para saber si estaba mejor, si había logrado recordar algo.
— KIBA kun has vuelto— Dijo con naturalidad la Hyuga cayendo inmediatamente en cuenta de que no se trataba de su amigo del pasado, así que carraspeo— es decir señor policía ha regresado usted— terminó de decir la peli azul.
— Sí, estoy de regreso, lo que no comprendo es ¿cómo sabes que me llamo Kiba? ¿Nos conocemos de algún lado?— respondió el Inuzuka un poco confundido.
— Etto, creo que está escrito en su placa señor— respondió hábilmente la Hyuuga mientras jugaba con sus dedos índices como cuando solía ponerse nerviosa.
— ha , cierto jeje, que torpeza la mía, pues bien mucho gusto… ¿cómo te llamas?.— Contesto el Inuzuka mientras se rascaba la nuca y una gotita de sudor resbalaba por una de sus sienes.
— Hinata, Hinata Hyuga. – Contesto ella
— Pues mucho Gusto señorita Hyuga, ¿hay algo más que pueda hacer por usted? Veo que al menos has recordado tu nombre—
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— Etto, si podrías llevarme a la mansión Hyuga, y-y una pregunta más, sé que sonara estúpido pero es que usted ¿conoce a Neji Hyuuga?.
— Estas bromeando quien no conoce a Neji Hyuuga, es el menor de 3 hermanos, hace dos años se separó de ellos para formar su propia empresa constructora, es un genio de los negocios y de las artes marciales, estudiamos juntos en la misma academia, de hecho a veces nos reunimos, claro cada que podemos porque por nuestros trabajos es complicado.—Respondió con soltura el castaño con una sonrisa y reprendiéndose internamente por haber dicho tanta información a una desconocida.
— Kiba kun, ¿es que podrías ayudarme a encontrarme con él? No puedo explicarte el porqué, pero necesito verlo— Dijo la peli azul mientras colocaba sus manos sobre su pecho esperanzada.
— Por supuesto Hinata chan, sabes me has caído bien no sé porque, de hecho igual si no tienes donde quedarte te ofrezco un lugar en mi casa, tengo una habitación extra, no tengas desconfianza, vivimos Akamaru y yo solamente— Rayos lo había hecho de nuevo, porque ahora ofrecía su casa, bueno ya lo había dicho por alguna razón la oji perla le parecía de confianza y sentía conocerla de toda la vida, pero caray él era un policía y … ¿no se supone que ellos son precavidos?
La Hyuga acepto la propuesta de Kiba, estaba más tranquila, por lo que se veía, al fin había encontrado a alguien de confianza, estaba segura que ese chico era descendiente de Kiba su ex compañero de equipo.
Entonces el castaño reflejo que la pobre chica estaba usando la misma ropa del día anterior por lo que se le ocurrió ofrecerse a llevarla a una tienda a comprarse un poco de ropa
— Bien Hina chan, emm no te vayas a ofender pero, igual suena estúpida mi pregunta pero…— Como decirle se preguntaba, como decirle sin que suene rudo o grosero, pensaba, y así simplemente lo soltó, así era Kiba Inuzuka espontaneo y directo — ¿no tienes otro cambio de ropa?
La pobre Hyuga se puso más roja que un jitomate maduro, era cierto tenia ¿más de cien años con la misma ropa? Seguramente hasta olía horrible, rayos! Qué vergüenza, aunque bueno, Kiba no tenía por qué saber que eran más de cien años y que bueno… hubiera seguido pensando pero fue interrumpida por el castaño.
— Oe, Hina chan ¿Estas bien?— Soltó de nuevo sin más el Inuzuka moviendo la mano frente a los ojos de la oji perla tratando de sacarla del trance donde esta parecía estar.
— H-hai, disculpa Kiba kun, me siento muy apenada y-yo— Trato de responder la peli azul mientras nuevamente volvía a hacer ese ademan tan típico de ella con sus dedos índices que denotaba su nerviosismo.
— ¿No tienes dinero verdad?— Pregunto el con obviedad, mientras esbozaba una sonrisa.
— H-hai, es decir no, no tengo— Respondió ella mientras inclinaba su cabeza ocultando su mirada bajo su flequillo.
— Ahh no te preocupes— dijo el mientras le daba una fuerte palmada en la espalda — Yo pago, ayer fue quincena!
Ella se sacudió un poco alzo su mirada y sonrío agradecida —Arigatou, Kiba Kun
— No hay de que vamos!— Dijo emocionado el castaño, pero que rayos! ¿Un chico emocionado por ir de compras con una chica? , se volvió a reprender por enésima vez. ¿Qué rayos te pasa Kiba, no estas siendo tú mismo?! Se dijo pero por alguna razón no podía negarse a ayudar a esa linda chica.
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Decir que lo paso mal seria exagerar, la realidad es que por alguna extraña razón no se aburrió y bueno quizás ello se debía a que verla con aquellos vaqueros ceñidos recreaban su pupila, ah que rayos ahí estaba de nuevo, pensando estupideces, afortunadamente Hinata no puede darse cuenta de mis pensamientos morbosos se decía el castaño y más mal se sintió cuando la Hyuga le dio las gracias claro no sin antes haberse sonrojado unas diez veces.
Carraspeo el Inuzuka —Bien Hinata, tienes suerte que es mi día libre, en otras circunstancias no podría haberte ayudado, vayamos a la mansión como pediste, por lo que me respondió Neji en el mensaje que le envié estará ahí en una media hora.— Dijo para distraer su atención de la linda silueta de la oji perla.
Y así se dirigieron a la mansión Hyuuga donde Neji ya esperaba a su amigo.
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— Que hay Neji, bro ¿cómo has estado?
— Hola Kiba, pues no tan bien como quisiera, algunos problemitas— Contesto el oji perla con un timbre de voz un tanto molesta.
Entonces el Inuzuka reflejo que no había presentado a su amiga con el Hyuga al sentir un pequeño tirón de su manga.
— Ha cierto antes de que se me olvide, traje a alguien conmigo, me dijo que quería verte, y no, no es Tenten. Ven Hinata, acércate, él es Neji, Neji Hyuuga— Dijo el peli corto.
Hinata dio un par de pasos al frente, había estado tras de Kiba, cuando Neji la vio supo que era la persona con la que había estado soñando a últimas fechas, era curioso como a veces sabes que estás buscando a alguien no sabes bien como será del todo pero lo que si sabes es que cuando le veas sabrás que se trata de ella y fue eso justamente lo que Neji sintió cuando la vio, por lo que se quedó paralizado. El mundo se detuvo, no había nadie más en la escena y si lo había no parecía escucharlos, era como tocar el cielo con los dedos ¿no? El amor de tu vida, estaba ahí frente a tus ojos, ¿cómo reaccionar?
Sin más extendió su mano presentándose no pudiendo evitar hacer la obvia pregunta— Mucho gusto, Neji Hyuuga, ¿nos conocemos de alguna parte?
— Etto, Hinata, Hinata Hyuga. Si, tal vez nos conocemos de otro lado nii… emm Neji— Dijo ella nerviosa y con los ojos a punto de derramar lágrimas. Lo había logrado, lo había encontrado de nuevo y no permitiría que nada los separase jamás.
Bien espero no haberles decepcionado con este capítulo ;) nuevamente gracias por sus comentarios! Me motivan a continuar la historia! Saludos cordiales los quiere
