Aquí está el segundo capítulo de este nuevo fic,
Gracias por leerme, los reviews y follows.
Como todos sabes los personajes no me pertenecen.
Nanda
Había pasado una semana de la cena que Hermione tuvo prácticamente solo con Draco en el restaurante muggle, una semana de la mejor conversación que tenía desde hace mucho tiempo, una semana exactamente de ese fabuloso beso que le había quitado más de un sueño, siete días pasaron de esa noche que nunca olvidaría.
Que la nueva mujercita del momento de Ron Weasley se haya apoderado de él toda la noche fue lo mejor que le pudo pasar a Hermione, primero por que tuvo la oportunidad de reencontrarse con Draco Malfoy y segundo por qué gracias a esa misma mujer no fue descubierta por Ron en su actitud de adolescente, sonrojándose cada vez que cerraba los ojos para volver a saborear el momento de los labios de Draco Malfoy sobre los suyos, ese toque a vino tinto, desde ahora en adelante su favorito.
Y mentalmente toda la semana pensó en ese beso, y en las palabras de Draco.
"Esta noche fue muy especial para mi y sé que sentiste lo mismo"
¿Pero como podía definir lo que sintió?, ese era el gran problema, Hermione tenía que descifrar exactamente qué era lo que estaba sintiendo desde ese día por Draco Malfoy, por qué eran muchas cosas positivas y negativas, estaban Las mariposas que volaban chocando contra las paredes del estómago, las cosquillas recorriendo todo el cuerpo justo cuando tomo su mano, el sentir sonrojarse por la intensa mirada, el calor que quemó todo por dentro después del beso, la ira por la falta de respeto del rubio ante una mujer casada además del coraje por ser tan perfecto seductor, y finalmente la vergüenza a ella misma por disfrutar el momento de estar con otro hombre.
Draco Malfoy fue directo a lo que quería, no dejó ni un milímetro de duda que la deseaba sin importar que estuviera casada. Draco Malfoy la quería a ella, y para el ser mujer de Hermione le encantó sentoese deseable una vez más.
Volvió a cerrar los ojos para imaginarse de nuevo los labios de Malfoy sobre ella, pero ahora esos labios recorrían otras áreas de su cuerpo, el poner mentalmente esos labios por otros lados la excitaba, por eso toda la semana paso sin permitir que Ron la besara para no perder el rastro de el gran beso del rubio y todo lo que podía sentir gracias al recuerdo.
Aunque evitar ser besada por Ron Weasley era una misión fácil ya que como esposos no se besaban ni lo promedio bajo,eran secos sin detalles ni romanticismo, el amor se había ido desde hace años pero seguían viviendo con el compromiso y las apariencias. Más en estos momentos que Ron estaba con otra, cuando el pelirrojo estaba en sus andanzas se olvidaba de su casa y esposo, pero cuando finalmente se cansaba de sus mujercitas la buscaba a ella lo cual desde hace dos años no era nada fácil por qué Hermione ya no cedía.
Ron Weasley le era infiel desde el inicio de todo, desde antes de casarse se descubrió una aventura, pero era tarde para una decisión definitiva. La noticia del embarazo y las lágrimas suplicando perdón de Ron, fueron los motivos para que Hermione Granger le diera la primera oportunidad, organizaron todo para casarse se antes de que se note que serían padres.
Los primeros años de matrimonio fueron muy buenos y con verdadero amor de pareja y de familia, Rosie crecía como una hermosa flor cada día, Hermione en su trabajo a favor de los elfos domésticos iba escalando respeto en el Ministerio y Ron ayudando a George en la tienda, todo perfecto. Llego el segundo embarazo alegrando a toda la familia, el obstáculo de la infidelidad estaba aparentemente cruzado.
Unos cuantos años más pasaron sin novedades, pero el mismo día del cumpleaños número cinco de Rose Weasley, llegó en la columna de chisme del Profeta,la noticia del año para Rita Skeeter, nada más y nada menos la secretaria de sortilegios Weasley estaba saliendo con uno de sus jefes, lo cual ya daba que hablar por que los dos hermanos eran casados. La noticia venía hasta con foto del beso incluida donde claramente se podía ver a Ron Weasley devorándose a la muchacha de diecinueve años.
La perfecta Hermione sin un matrimonio perfecto?
Rita Skeeter no podía dejar de atacar y con esa frase final lo demostró.
Tres semanas estuvieron Hermione y los niños viviendo en la madriguera, sin querer saber de nada ni de nadie, pero por las visitas constantes de Ron una vez más suplicando el perdón y Molly abogando por su hijo y la felicidad de sus nietos, Hermione accedió de mala gana y la segunda oportunidad llegó, ahora Hermione sabía que ahí estaba el error.
Parecía que todo estaba bien pero solo duro por un par de años, enseguida Ron comenzó hacer de las suyas de una manera más profesional y discreta, nunca nada formal o grande para ganar nuevamente un titular del profeta, pero si lo suficiente obvio para que toda la familia Weasley se entere, parecía que al fin llegaba el final de toda la historia de amor fallida entre los mejores amigos de Harry Potter, pero una promesa pudo más.
Hermione Weasley comenzó acostumbrarse a la situación, sabía que su esposo no era solo de ella.
Y ahora con Rosie y Hugo en Hogwarts, Ron podía vivir su vida con toda mujer que quiera, y ella cumpliría con la ridícula promesa, las oportunidades eran infinitas, pero el amor ya no existía desde hace tiempo, con cada mancha de labial, cada olor de perfume diferente, o marca en el cuerpo de Ron, el poco amor que quedaba fue desapareciendo hasta ya ser actualmente nada, ni respeto ni amor, solo la rutina y costumbre.
- ¿Y que tal la semana pasada en el lugar italiano muggle? - Una pregunta la levantó del sueño de sus recuerdos. Ginny Weasley se apareció por la chimenea y ella ni se había dado cuenta que tenía visitas.
- ¿ Qué? ¿ Como sabes lo de la semana pasada? - Hermione se puso nerviosa se sentía atrapada en su propia casa.
- ¿Hermione estás bien?. - Ginny se asustó al ver a su cuñada nerviosa- Voy a preparar té y me cuentas en qué quedaron con Ron.- ahora Hermione salió de su saco de nervios y recordó que su amiga si sabía lo del restaurante, no como paso al final pero sí que estaría ahí con Ron.
- Tu hermano no fue y durante la semana tampoco hemos hablado mucho, en realidad no hemos hablado casi nada.- Ron llegaba tarde y se iba temprano, y eso los días de la semana que durmió en la casa, por qué dos noches ni se apareció.
- ¿Seguirán así!? ¿Como si no pasara nada?. - se desesperó la pelirroja por la situación. - Ya te dije la única forma de que esto acabe es que hagan ese nuevo juramento legal mágico de prohibir que esposos se vean con otros. Es lo nuevo del ministerio para evitar que la tasa de divorcio entre magos aumente.
- ¿ Ginny estás escuchando lo que dices?. - Hermione se exaltó, odiaba la esclavitud, y el nuevo hechizo que ofrecía el departamento de matrimonio era eso para una pareja. - Esa nueva opción para los matrimonios es terrible! - dijo enojada con solo la idea de esa nueva forma de seguir con los matrimonios mágicos. - Ademas que aunque quisiéramos sería muy tarde para nosotros, Son ya mismo trece años de matrimonio con tu hermano y creo que desde nuestro octavo aniversario si no es desde antes no hay un año seguido que Ron haya sido fiel. Esa porqueria de juramento no nos servirá, y por seguir insistiendo con eso, será tu culpa que tus sobrinos se queden sin padre.- Según las noticias el que era infiel moría enseguida.
- Entonces ya deja de una vez al idiota que tengo por hermano!- le contestó igual de seria haciendo notar el verdadero motivo de su desesperación por el tema, el deseo de Ginny no era que sigan juntos por siempre, era la felicidad de su cuñada.- Hermione no te mereces seguir con una vida así, llevamos años diciéndote lo mismo y no me haces caso, la familia te apoya en cualquier cosa que decidas. - bajo el tono ahora con preocupación sincera. - En verdad que No creo que sea vida estar pendiente de si tu esposo llega o no, y si es que llega a la casa pensar si estuvo con otra antes.- explicó mientras la tetera comenzó a chillar y con un movimiento de varita sirvió dos tazas en la mesa.
- Ginny no estoy pendiente de eso hace años, por lo que a mi me respecta Ron puede hacer con su vida lo que quiera. - se sentó junto a la taza de té recién servida.- Lo único que me une a él son nuestros hijos y la formalidad de estar casados. Nada más.
- Exactamente por eso creo que lo mejor sería que se separen de una vez por todas ya oficialmente por qué la forma de vivir que tienen es como si ya lo estuvieran, luego para firmen al fin los papeles de divorcio de la carpeta que Harry les trajo del abogado el año pasado. - se sentó a su lado y se tomó su té. - Harry está muy preocupado por ustedes, ahora más que antes, parece que recién lo descubrió a Ron con una nueva, según me dijo cree que es la misma desde hace unos años atrás, la famosa secretaria.
- Es la misma con la que comenzó toda esta historia, y no es la primera vez que aparece, hace unos tres años también fue con ella.- dijo acordándose de como ella mismo vio a Ron salir con la mujer esa de un hotel. - Te aseguró que estuvo con ella el miércoles, por eso no fue al restaurante ni vino a dormir a la casa, y ya por favor no quiero hablar más del tema de tu hermano. - Se sentía una tonta cada vez que recordaba las cosas que le hacía Ron y ella ahí como si nada pasara, una completa idiota, la bruja más inteligente de su generación usando cachos como adorno diario sin hacer nada para cambiarlo.
- Lo que tú quieras Hermione pero solo diré la última cosa sobre este tema, mereces ser feliz y vivir con mi hermano no lo es, así que analiza bien esa promesa tuya. - le regalo una sonrisa, el tema de la promesa era hasta más delicado que el de Ron para tocar y hablarlo con Hermione. - Ahora cuéntame mejor qué pasó el miércoles?
-Tu hermano no fue ya te lo dije apenas llegaste.- sonrió tratando de ocultar mentalmente lo que en realidad pasó ese día, una cena con Draco Malfoy y su ex esposa, un beso con sabor a vino tinto, y unas ganas de sentir de nuevo. Gracias a Merlín una lechuza se chocó con la ventana para evitar que Ginny descubriera en qué pensaba su cuñada.- Harry necesita que vayas a su trabajo de manera urgente.
- Este amigo tuyo, últimamente anda intenso. - se comenzó a reír la pelirroja de la vergüenza. - La verdad es que desde que los chicos volvieron al colegio tiene unas ocurrencias, ahora quiere hacerlo en su oficina, la semana pasada fue la cocina no me imagino que me espera la próxima semana. - ambas se rieron por las ocurrencias del niño que vivió. - A este ritmo no podré ni caminar al final de la semana. - se comenzó a reír la pelirroja esposa del héroe de guerra para enseguida sentirse incómoda por la situación, ella con Harry eran felices y disfrutaban cada momento de su amor. Pero su amiga lo más seguro es que llevaba semanas o meses sin tener nada con Ron. - Lo siento, acabo de ponerme en tu posición y sé que tú vida sexual con mi hermano debe estar más fría que el helado.
- En realidad más frío que los polos pero no te preocupes por eso que yo estoy bien. - o eso era lo que creía hasta el beso de Draco y la marea de sentimientos que despertaba en ella. -Con tu hermano ni en nuestros mejores momentos de casados fuimos intensos. -recordó que en la época despues de Hugo, cuando se suponía que todo estaba bien, una vez pasando dos días era el mejor ritmo, y eso que en esos tiempos ella lo provocaba y buscaba, vistiéndose y complaciendo en todo lo que Ron le pedía sin recibir nada a cambio, después de un tiempo y gracias a tantos engaños Hermione se consideraba una inútil en la parte sexual, reprobada tantas veces que por eso era cambiada, o simplemente era como una vez Luna le explico, que ella y Ron no tenían química de pareja y por eso nunca les iba a ir bien en la cama.
Pero la falta de química era una teoría difícil de comprobar, aunque actualmente existía la posibilidad de hacer el experimento, ya que en un lugar no tan lejos estaba un rubio que la deseaba y que besaba como un Dios, dispuesto a todo, pero Hermione ¿ Estaba dispuesta?.
- No lo hagas esperar tanto. - trató de desviar su actual pensamiento del rubio. - Te recuerdo que tu Harry Potter no tiene nada de paciencia.
- Si si lo sé. - sonrió Ginny feliz de poder tener una gran relación de amistad con Hermione aunque su hermano sea una bestia con ella. - Pero volveré para que me cuentes que paso el miércoles y me digas en que tanto piensas que te pierdes en las nebulosas de tu cabeza. - se burló, la pelirroja no era tonta y su amiga debía confesar que le estaba sucediendo y por qué estaba tan nerviosa, se despidió y camino hasta la chimenea. - Cuidate Hermione.
- Prometo que seré feliz. - se despidió de su amiga con esas palabras finales, segura de lo que haría.
Tomo papel y pluma de su escritorio y comenzó a escribir con su mejor caligrafía.
Autoriza tu chimenea. Necesitamos Hablar.
