Nuevo capítulo!

Los personajes no me pertenecen.

Nanda

Ron Weasley llegó a su casa con comida china, era viernes siete de la noche y toda la semana fue puntual en la llegada a casa, el lunes hasta fue a recoger a Hermione a la oficina, la tomó de la mano por los pasillos del ministerio pero solo unos segundos por qué ella se soltó enseguida. El martes le llevó flores a lo cual ella se asombró pero ni agradeció el detalle y cuando él trató de besarla lo esquivó, el miércoles Hermione no durmió en la casa, Ron esperó hasta las dos de la mañana y mientras veía los minutos pasar en el reloj se imaginó todas las veces que él no llegó por dormir en otros lados, la sensación de esperar a alguien que no llegaría era horrible, el jueves trató de ser más directo, se metió en la cama que antes era de él también pero obviamente ella lo rechazó y además lo botó de su cuarto con un hechizo, y lo amenazó que no vuelva a intentarlo más, pero ya era viernes y trataría con algo más relajado, conversar y comida China como en sus inicios de matrimonio.

Quería a Hermione, la deseaba de nuevo como esposa, por eso llevaba un mes sin salir con nadie y restregándolo cada vez que podía, en la madriguera lo repitió tanto que hasta Ginny le creyó el cambio y lo felicito por tratar, claro que Hermione solo lo miraba y dudaba de todo lo que hacía el pelirrojo, lo único que cambio fue que comenzaron a conversar más, los temas más fáciles era sobre sus hijos y los trabajos de cada uno de ellos. Pero era esta última semana en la que trató de reconquistar. Semana que oficialmente estaba llegando a su fin y el resultado hasta el momento: un completo un fiasco.

Ahora solo quedaba una noche, la última oportunidad de rescatar la semana, comida china en casa para intentar algo diferente.

Ron Weasley nunca se imaginó que estaría así tras el perdón de Hermione, pero una pregunta se le pasaba por su cabeza. ¿ desde cuando se le ocurrió regresar con su esposa y salvar su matrimonio después de tantos años haciendo lo que le daba la gana?. Y claro que Ron Weasley tenía la respuesta, exactamente hace un mes y medio, sábado once de la noche, el pelirrojo discutió con su nueva mujercita y no le provocó tener nada con ella, regresó a la casa para no encontrarse con nadie en casa y todo apagado, no había ni señales de Hermione, esa noche Ron confirmó lo que llevaba sospechando en los últimos meses, su esposa estaba con alguien, había sido un ciego al no darse cuenta antes de las señales, las sonrisas, las llamadas en secreto por ese artefacto muggle, el nuevo corte de cabello y el maquillaje más seguido para impresionar, pero él tuvo que esperar la señal más fea de todas para sacarse la venda de los ojos, no verla dormir en casa. Esa noche invadió el cuarto de Hermione y buscó cajón por cajón, libro por libro, encontró una rosa amarilla no tan vieja en el velador, y en el cajón de ropa interior se encontró con prendas de seda que en su vida hubiera imaginado que su esposa usara y entre los papeles del escritorio facturas de compras recientes, ropa de playa y más ropa interior, Ron no pudo aguantar y se llenó de coraje, los celos aparecieron ni bien pensó en su esposa en traje de baño frente a otro hombre, no quería compartir a Hermione con nadie, ella era suya, la madre de sus hijos, y creía que tenía un punto a su favor, Hermione seguía en la casa y nunca lo botó, eso le daba esperanzas. El plan de salvar su matrimonio era difícil pero estaba jugando su última carta.

- Amor pero entonces como vas hacer para arreglar el problema.- Ron se acercó a la puerta del que era su cuarto, una vez más ella hablando con ese aparato muggle y diciéndole "Amor" a otro hombre, aunque él siempre fue solo Ron.

- Hermione hola.- abrió la puerta para sorprenderla. La mujer estaba en pijama cruzada de piernas sobre la cama con el celular de un lado y revisando carpetas del trabajo.

- ¿Ron? - Hermione se asustó a ver al pelirrojo, ya estaba cansada de la insistencias.- Ayer te dije que no quería que entres de nuevo a mi cuarto. - dijo seria y con voz amenazante y visualizando su varita, tenía que estar preparada para cualquier cosa.

- te dije que debías venir a dormir a mi casa después de lo que esa comadreja hizo, pero insististe que acá no podías terminar tu bendito trabajo. - habló el otro hombre a través de la línea, también se escuchaba molesto.

- Lo se Hermione y no vine a molestarte solo traje comida China, tú favorita. - levantó las fundas demostrando que su visita era segura. -te acuerdas de ese lugar en el que siempre querías comer cuando estabas embarazada de Hugo?

- Dile que no sea un bobo, que tú favorita es la comida japonesa. Aunque por lo menos no se equivocó de continente.

- Espérame que te llamó enseguida y tranquilo por favor.- le colgó a Draco con el tono más calmante posible, pero sabiendo que se venía una discusión con el rubio por preferir hablar con otro. - ¿ Ron que quieres? . - dijo seria era momento de parar toda esa estupidez.

- Que bueno que cerraste la llamada, es de mala educación que hables por teléfono justo cuando tú esposo quiere hablar de algo importante mientras cenamos en el cuarto.- dijo sacando los paquetes para llevar del restaurante, se sentó en el mueble alejado de la cama, para demostrar que si respetaba el espacio que le pidió.

- ¿Que es lo importante que quieres hablar?. - preguntó Hermione abriendo su arroz frito, iba a comenzar a comportarse menos agresiva. - Por cierto Gracias por la comida, moría de hambre.

- Todo por ti Hermione.

- Ron menos cursilerías y más palabras.- comenzó a comer en realidad que hace años que no comía nada de ese lugar. - Dime.

- Es que he estado pensando, y en verdad siento que he perdido mucho tiempo junto a ti y quiero recuperarlo, además creo que deberíamos hablar de nosotros, estoy dispuesto a estar contigo y salvar nuestro matrimonio, creo que el hechizo para evitar divorcios mágicos nos serviría. Ya saqué la cita.

- Ron Weasley que carajo te sucede!- gritó asustada casi atorandose con el arroz. -Yo no aceptaría nunca ninguna de esas locuras.

- ¿ Por qué el plural? ¿ Cuáles son las locuras para ti?

- Bueno la primera y que no tengo que explicártela mucho, es la del hechizo ese, no estoy de acuerdo de ese método de esclavitud.

- Se que no es lo mejor, pero nos ayudaría a estar juntos y comenzar de nuevo.

- Y justo eso Ron es la segunda locura. Yo no quiero comenzar de nuevo contigo, no hay matrimonio que salvar, no hay ninguna relación que recuperar. - explicó lentamente. - Tal vez hace unos años atrás cuando aún sentía algo por ti, quien sabe como nos hubiera ido conversando sobre el asunto. Pero no pasó, lo único que vivimos fue más y más separación, con cada mujer nueva, cada noche que llegabas súper tarde o no llegabas, con Cada infidelidad tuya me hice fuerte y desde ese entonces sabía que ya no eras mío y sinceramente mejor así.

- Te fallé, pero quiero remediarlo, quiero cambiar.

- Es muy tarde para eso ya.

- Te estás revolcando con otro por eso no quieres saber nada de mi.

-No Ron, tú te revolcaste con cada mujer que se te cruzó y mostró algo de piernas. Lo mío es completamente diferente Yo estoy enamorada, en una relación de lo más perfecta y lo que hago con él es amor, un amor que nunca lo sentí contigo.

- Hermione no quiero perderte, por favor. - A Ron le comenzaron a ponerse los ojos rojos, las palabras de Hermione le dieron Justo en el orgullo, no solo por la verdad de lo que hacía con cada mujer, si no por lo del amor.

- Pero si te dedicaste a perderme desde el inicio de todo, nos casamos solo por que Rosie estaba en camino, luego tratamos de ser una familia, tratamos de ser esposos, pero no te comprometiste a la causa, hace más de ocho años te perdone la primera vez, pero tu seguiste y seguiste. - trató de bajar el tono, lo que menos quería era comenzar una pelea. - Al amor además de cultivarlo hay que tratarlo para que vaya creciendo, y eso no existió en nuestro matrimonio. - suspiró la morena, después de la semana intensa nunca pensó que terminarían hablando seriamente. - No sé si sea difícil de entender pero yo no te amo Ron y desde hace mucho tiempo.

- Entonces explícame ¿ qué haces en mi casa todavía?.

- Esta también es mi casa Ronald, y si sigo aquí es por mis hijos y tú mamá.

- No metas a mi difunta madre en esto! No te atrevas a nombrarla después de lo que me estás haciendo. - La irá de Ron Weasley se encendió.

- ¿Que yo te estoy haciendo? ¡Estás loco Ron! tu te lo hiciste solito!- le dejó claro, nadie la iba a pintar de culpable en la historia más grande de infidelidad. - Tú has hecho todo mal, y que quede claro que tengo derecho en nombrar a tu mamá, fue la mejor de las mujeres y fue una madre excepcional en todo momento hasta para mi que solo era su nuera, siempre estuvo ahí cuando más se la necesitaba, una mujer ejemplar que siempre se preocupó por su familia y sus queridos. - suspiró era momento de confesar por qué seguía ahí. - No te deje hace años, no te bote de la casa ni nada, por qué tu madre me lo pidió antes de morir. - se rascó la cabeza era el momento, muchas cosas tenían que ser dichas. -Yo estaba decidida a dejarte, no soportaba ni un minuto más junto a ti, verte me daba asco, tenía los papeles listos para divorciarnos hasta estaba viendo opciones de donde vivir si decidíamos por mutuo acuerdo vender la casa, todo estaba listo mi abogado iba a ir a buscarte y justo la noche antes tú madre se enfermo. - recordó como todos se reunieron en la madriguera esperando que el sanador diga algo positivo, pero el tiempo que le dio fueron meses como maximo. A Molly Weasley le diagnosticaron una de las enfermedades mortales entre muggles y magos, cancer, y ya era tarde para muchos tipos de tratamiento . -Me sentí fatal y puse en pausa el trámite, ni loca iba hablar contigo sobre divorcio teniendo a tu mamá así, después llegó la promesa que le hice. ¿ Te acuerdas cuando llamo a uno por uno a su cuarto?. - preguntó y enseguida volvieron al pasado, al lecho de muerte de Molly Weasley. - Ella sabía que no te amaba, tampoco sé cómo se enteró que estaba tramitando el divorcio, converso conmigo y me hizo dar cuenta que no te odiaba y que te seguía queriendo aunque sea solo como amigo, y es verdad has sido mi mejor amigo por mucho tiempo. En fin le prometí que no me iría de la casa, que sea lo que sea me quedaría con mis hijos y que te cuidaría. - las palabras de Molly se repetían en su cabeza. -Mi plan desde ese entonces fue vivir aquí como si nada, y en realidad no me molestaba compartir el espacio contigo por qué repito eres mi amigo, por mi podías estar con mil mujeres nuevas o la secretaria esa que te encanta a mi me daba igual, ya no teníamos nada de nada, nos llevamos bien, reímos y conversamos como si estuviéramos en Hogwarts, pagamos juntos las cuentas de la casa, nuestros hijos son maravillosos y de los mejores en el colegio, tenemos nuestra vida juntos pero no estamos revueltos.

- ¿querías divorciarte?- Ron preguntó sorprendido, su mente se bloqueo con solo le inicio de lo dicho por Hermione. - Mi mamá lleva muerta más de 6 años!- se sentía lo peor en el mundo, y lloraba desconsolado. - No puedo creer que tengas tanto tiempo viviendo conmigo, y siendo mi esposa si ya no querías. Pero la verdad Hermione, por lo menos tú cumpliste tu promesa, yo fallé en la mía.- cálculo el tiempo perdido era mucho y al fin se dio cuenta que era tarde para cambiar.- Fui un idiota, mi mamá también me hizo prometer, me dijo a mí ese día que te conquiste, que vuelva a ser el adolescente romántico contigo que pasaba minutos perdido viéndote, me pidió que deje de estar de loco que ese no era yo, que me dedique a ti y a mis hijos. - Hermione en ese momento se fijó que el pelirrojo estaba destrozado. - No te das cuenta, ella te pidió a ti que no me dejes confiando en que yo iba a cumplir mi parte, mi mamá estaba sufriendo, tenía mucho dolor que no se calmaba ni con medicina muggle ni con ninguna poción, y en esos momentos pensó en la mejor forma para unirnos.- las lágrimas caían a cantaron. - Confío en mi y yo le fallé.

- Ron...- Hermione se acercó al pelirrojo, el tema de Molly siempre era delicado, pero ahora también ella descubría la verdad, el deseo de su suegra era unirlos, pero Ron no hizo su parte.

Molly lo siento mucho pero tú hijo permitió que me enamorara de otro. pensó Hermione librándose al fin de la carga.

-Fui un completo idiota, creí que seguias conmigo por qué me amabas. Me decía a mi mismo " Mamá no tengo nada que conquistar, esta mujer me ama a pesar de todo". - se rascó la cabeza viendo al fin la verdad. -Deje tanto tiempo pasar, te veía todas las noches aquí y me sentía seguro, y feliz, por eso creo que cuando deje de verte todo se derrumbó, sentí un vacío dentro de mio, me di cuenta que te estaba perdiendo y no lo acepté. - Ron decidió intentar por última vez. - Hermione Weasley prometo que nunca mas escucharas esto, pero por favor dame una oportunidad, perdóname todo lo que hice, seamos una familia. Ayúdame para poder cumplir juntos las promesas a mi mamá. Te amo y soy capaz de todo para recuperarte.

- Te juro Ron las cosas cambiaron y en verdad lo siento mucho por tener que repetir esto pero yo ya no te amo. Y respeto mucho la memoria de tu madre, pero no puedo más con la promesa, en realidad llevo ya mucho tiempo cuestionado el tema.

- ¿ Entonces decidido Se acaba todo entre nosotros?

- Se acabó todo desde el día que llegue a esta casa con nuestros hijos después del cumpleaños número dos de Lily y tú estabas tomando whisky de fuego con una mujerzuela prácticamente desnudar en la sala, se acabó todo cuando le fallaste a Hugo y no fuiste con él a ese partido de quidditch que tanto quería, se acabó todo cuando preferiste salir a no sé qué en vez de con Rosie al teatro. - enumeró Hermione cosas básicas. - Y esto son solo algunas cosas con los chicos, no me hagas enumerar las que me hiciste a mi.

- Gracias por hablar conmigo Hermione. - los ojos celestes de Ron demostraban derrota pero al mismo tiempo tranquilidad, ya la perdió y no haría nada. - Voy a buscar la carpeta del abogado de Harry para leer los términos.- se limpio la cara con las mangas de la camisa y se paró dejando la comida fría a un lado, él hambre se habia ido. Ya no tenía ganas de decir nada más y el divorcio era la mejor opción.

- Esta en el librero de la sala, hace unas semanas con lápiz corregí y aumenté cosas, revísalas también. - se levantó de la cama y le dio un abrazo a su amigo. -Es muy bueno terminar todo en paz contigo Ron, será bueno para nosotros y para los chicos.

- Digamos que si. - medio sonrió respondiendo el abrazo.

- COMADREJA SUELTA A HERMIONE EN ESTE MOMENTO!!- un grito feroz lleno el cuarto, un rubio se aparecía en la puerta con la varita en alto, sorprendiendo a Ron que soltó inmediatamente a la mujer para observarla fijamente, la mirada de tranquilidad y paz se había ido muy lejos.

- Dime que no es verdad?.- se tapo la cara decepcionado por el descubrimiento. - Draco Malfoy!!