Nuevo capítulo. Gracias por leerme. Los personajes no me pertenecen.

El aire se sentía pesado en la casa de los Potter ese sábado por la mañana, a Harry le dolía la cabeza pero no por su cicatriz, los culpables eran sus amigos de toda la vida.

Los Potter seguían tratando de entender qué diablos había pasado para que comenzara esa guerra en su sala, primero llego Ron, que salió gritando por la chimenea que no firmaría nada, que no aceptaría que su esposa se una con el hurón, que no iba a permitir que su matrimonio se acabe por culpa del rubio, y mil barbaridades más que Harry ni entendió.

Luego llego Hermione, tranquila como siempre, tocando la puerta principal como cualquier persona humana y decente al llegar a la casa de alguien, por más amigos casi hermanos que sean, ella siempre respetaba el lugar y el tiempo.

Con los dos juntos en la sala, comenzó la bendita guerra. Hermione pidiéndole de favor a Ron que se comporte como un hombre adulto y que asuma las consecuencias, le reclamó que por qué después de aceptar divorciarse se volvió loco.

- Ron por favor cálmate!- Ginny al fin pudo decir algo, la locura también la sofocaba, más aún que no entendía que estaba pasando, y escuchar los gritos de su hermano mayor la desesperaban.

- Anoche hablamos al fin con Ron, confirmamos que lo nuestro no podía ir a más y decidimos a firmar el divorcio.

- Pero que buena noticia, al fin después de tanto deciden algo juntos.- Harry se alegro.

- YO NO VOY A FIRMAR NADA DE NADA.

- Ron por favor deja de gritar que me explota la cabeza.- Ginny pidió enojada, su hermano estaba rojo de la furia, y Hermione en silencio viendo todo, como esperando algo, Harry conocía a la perfección cada expresión de Hermione Granger y la que tenía actualmente solo significaba una cosa, su amiga tenía miedo, pero de que?.- Y mejor explícame qué diablos tratas de decir nombrando a un hurón rubio y no sé qué más.

- Pregúntale a Hermione, donde durmió anoche. Veamos si tu fiel amiga es capaz de confesarte la verdad. - Ron seguía con la misma ropa de la noche anterior, y con las ojeras más grandes que en su vida había tenido, pasó toda la noche despierto, destruyendo cada parte de su casa para desahogarse. El peor viernes de su vida.

Draco Malfoy había llegado a su casa, lo inmovilizo Justo en el momento que él lo iba atacar con su varita, y parado sin poder moverse vio como ese rubio se acercaba a Hermione, le decía en susurros algo y acariciaba su rostro mientras ella le contestaba con un abrazo, como pidiendo consuelo. Minutos después Hermione desapareció junto al rubio frente a sus ojos.

- Hermione donde dormiste anoche?.- fue Harry Potter quien preguntó, dudando que lo que pensaba sea verdad, pero no estaba sordo, y las palabras hurón rubio, solo llevaban hacia un nombre.

- Dormí en la casa del hombre con quien estoy saliendo hace ya más de 7 meses.

- ¿Perdón?. - ahora era Ginny la que subía el tono. - ¿ Como que estás saliendo con alguien? ¿ Como carajo sales con alguien estando casada? Y peor aún ¿ Que tipo de hombre es capaz de salir con una mujer casada?

- Ginny tu mismo me dijiste que lo que tenía con tu hermano ya no era un matrimonio y que debía ser feliz.

- No uses mis palabras como pretexto de lo que has hecho, yo no te dije que te busques a alguien, mi punto era que debías ser feliz librándote del parasito de mi hermano, no haciendo lo mismo que el.

- Yo no estoy haciendo lo mismo que Ron, yo estoy en una relación seria y llena de amor.

- Por favor Hermione, ¿ Como puedes estar en una relación seria si estás casada?

- Pero que diga el nombre! - Ron grito desde su esquina. -Di el nombre! Para que entiendan por que estoy así! Para que mi hermana y Harry comprendan por qué no voy a firmar nada.- desafió Ron. - Si tanto dices que lo amas nómbralo!

- Draco Malfoy!! - gritó asustando a Harry y Ginny que se miraron sorprendidos. - Sí! Estoy saliendo con ese Draco Malfoy, el ex Slytherin que nos fastidiaba y molestaba a diario, el hijo de un mortífago reconocido que murió en Azkaban poco después de que lo encerraran, ese Draco Malfoy que lleva la marca de Voldemort en su brazo, sobrino de la loca Bellatrix que me hizo sufrir de dolor con una imperdonable, estoy enamorada de ese rubio oxigenado que hizo cosas terribles en el pasado, pero que actualmente es de lo más romántico y cariñoso del mundo y es el hombre que amo con locura.- dijo mirando fijamente a Ron y luego a sus amigos. - Se que deben creer que estoy hablando disparates, y deben estar en shock, pero es la verdad, y entiendo que no quieran verme y que me odien, pero si su odio es por que estoy con Draco, tendré que pedirles disculpas y alejarme de mis amigos, por qué no pienso dejar a Malfoy.

- Hermione, ven conmigo al estudio por favor.

- Eso es Harry haz todo lo que debes hacer para averiguar si no está bajo un hechizo, una poción de amor o hasta un imperius.- Ron les gritaba a su mejor amigo cuñado mientras se alejaba con Hermione.

- Hermano perdiste a una excelente esposa por andar de mujeriego y lo peor es que fue por ex mortífago.- Ginny terminó y se alejó hacia el estudio, necesitaba escuchar lo que Harry hablaría con Hermione. Era su casa, y se enteraría de todo.

- Harry, lo siento mucho, sé que debes estar decepcionado, pero te juro que no es ningún hechizo ni nada, sinceramente estoy enamorada de Draco.

- ¿ Como ? ¿ Cuando? Son Preguntas sencillas Hermione, que necesito que contestes para entender que paso por tu cabeza.

- Hace algunos meses estaba esperando a Ron en un restaurante muggle, se suponía que hablaríamos pero nunca llegó. Cuando me di cuenta Astoria Greengrass se sentó en mi mesa y comenzó hablarme, y de la nada me invitó a sentarme a su mesa junto con Draco, acepte pensando que mejor era esperar acompañada que sola, las horas pasaron y Ron nunca llegó, pero conocí a Draco. - sonrió solo por el recuerdo. -No era el chiquillo malcriado del castillo, el que siempre conseguía todo solo pidiendo, era un Malfoy diferente, pudimos hablar absolutamente de todo, Harry ni contigo puedo hablar tan cómodamente. - se rió acordándose de lo bien que paso esa noche, la primera de muchas noches excelentes junto a Draco.-Astoria se tuvo que ir, después me enteré que ella se fue para dejarnos solos, finalizó la noche y me besó. - el recuerdo la ruborizó y Harry tuvo que aguantar la risa de ver a su amiga actuando como una chiquilla, tenía que demostrar todavía seriedad por el tema.. -Harry, yo solo sé que desde ese día pienso en Draco Malfoy, día y noche.

- Hermione pero en verdad han pasado siete meses? Siete meses sin decir nada, ocultando algo así.- Siete meses que él no se dio cuenta la razón de la felicidad de su amiga.

- En realidad en pocos días son ocho. Te juro Harry que al inicio nunca vi problemas de tener algo con Draco, las salidas a comer, al cine, cita tras cita, y en la cama! Todo es perfecto con él.- se ruborizó. - Cuando Ginny me contaba de los fines de semana enteros que pasaban en Grimmauld place no entendía cómo aguantaban tanto, ahora para mi un fin de semana es poco.

- Demasiada información por favor. - se rió de su amiga la adolescente. - pero dijiste que al inicio nunca viste problemas, ¿que paso? ¿ Ahora los tienes?

- No problemas grandes, son más problemitas, discusiones solo por Ron pero sin mucha importancia, además que Draco comenzó a pedirme más sin necesidad decirlo, y yo fui cediendo poco a poco, por ejemplo la primera vez que amanecí en su casa para él fue lo mejor, luego cuando le conté que cambie de cuarto a Ron lo celebramos con una botella de vino, ahora me fascina el vino por cierto. - se burló de ella misma. - Y ni se diga el grito de felicidad cuando acepte la ida al crucero por aniversario. Con Draco todo es mágico.

- Y la promesa? - Ginny abrió la puerta entrando al fin a la conversación que escuchó en su totalidad.

- Ginny lo siento en verdad por lo que hice, y sobre la promesa ya llevaba mucho tiempo meditando si estaba bien continuar asi más aún ahora que necesito más de Draco, pero anoche con Ron todo se aclaró. - sonrió a su amiga, quien gracias a Dios ya no estaba enojada, lo decían sus ojos celestes. - Recuerdas todas las veces que me dijiste que tu mamá estaba mal esos días, que era imposible que me haya amarrado eternamente con su hijo, bueno tenías razón, Ron tenía otra promesa que cumplir que hubiera hecho mucho más fácil que yo cumpla la mía, tu mamá organizo todo para los dos.

- Ahora todo tiene sentido.- Ginny suspiró, siempre estuvo en contra de la petición de su madre. - Entonces con Draco Malfoy todo es perfecto.- La pelirroja no necesitaba escuchar más para saber lo feliz y enamorada que estaba su mejor amiga.

- ¿No están decepcionados?

- Un poco sorprendidos en realidad. - contestó Harry hablando por su esposa también. - Ahora que se que no estás bajo ningún hechizo saldré a tranquilizar a Ron que debe seguir gritando.

- Iré yo, es mi hermano y tengo que hablar fuerte con él ahora, ustedes sigan hablando sin mi escuchando tras la puerta. - sonrió y se fue de la oficina.

- En verdad si hay algo más que necesito hablar con mi mejor amigo.

- Pensé que me considerabas tu hermano, pero dime.

- En realidad son dos cosas, en diciembre las cosas con Draco estaban iniciando y obviamente no hable con mis hijos pero ahora que ya salen de vacaciones y con todo el relajo del divorcio me preocupa.

- Rosie y Hugo son maduros para su edad, les costará pero entenderán. - No habían chicos más lógicos y analíticos como los hijos de Ron y Hermione, la genética Granger estaba presente en todo momento a excepción de la parte física en donde los Weasley se llevaban el premio mayor, por lo menos con el pelirrojo y pecas. - Recuerda que son tus hijos, tú los criaste y conoces tan bien. Sabras como decirles lo que está pasando y ellos te escucharán, aunque eso sí creo que primero debes decirle sobre el divorcio después de Malfoy.

- Tienes razón aunque tengo miedo, Ahora dime en donde debo vivir?. - Hermione se levantó y caminó de un lado a otro en la oficina. - Ron no me quiere en la casa lo grito varias veces ya y Draco me dio las llaves de su departamento en el centro de Londres.

- ¿ Malfoy Te pidió que vivas con el?

- No exactamente, no me lo dijo directo solo me dio la llave diciendo que lo usara para no estar cerca de Ron, además es un departamento no su mansión.

- Pero es de él, si le da la gana entrará y saldrá las veces que quiera, y esto si es que sale del lugar. -se puso nervioso al contestar, no se esperaba estar en un apuro como ese, hablando con su mejor amiga sobre su relación con su enemigo en el colegio, más aún con tan poco tiempo de saber la verdad. - Esta difícil, pero creo que tienes que pensar si ya Estás decidida de subir el nivel de la relación?

- Harry Potter por eso te estoy pidiendo consejo!- se rió la mujer confundida. - No quiero dejar mi casa por vivir con Draco legalmente eso me podría perjudicar por mis hijos, pero al mismo tiempo tampoco puedo seguir viviendo con Ron, no seria sano para él, para mi ni para mi relación con Malfoy.

- Dime una cosa y contesta con toda la verdad, ¿tú quisieras vivir con Draco Malfoy?

- No todavía. - suspiró segura de su respuesta. - Creo que es pronto.

- Decidido entonces, devolverás la llave para que ese rubio no se desilusione al no verte con tus cosas en su territorio. - dijo Harry aliviado, ahora sólo tenía que encargarse del impacto "Hermione y Draco", que un "Hermione está viviendo con Draco". -Dormirás aquí hasta encontrar un punto intermedio con Ron, ademas es ilógico que salgas de la casa más aún que estamos a pocos días del retorno de los chicos. Ahora hablaré con Ron para cerrar todo esto.

Caminaron hasta la cocina donde Ron ya estaba en silencio tomando una taza de café junto a Ginny, y sin necesidad que nadie diga algo, Ron se levantó de la silla y caminó en silencio junto a su mejor amigo, pero esta vez hacia el patio.

- Harry, convenciste a Hermione de que no puede estar con ese rubio?

- Ron, eso es caso perdido, ese rubio sorprendentemente hace feliz a mi mejor amiga. - se sentó en a mesa del patio, en la misma silla donde siempre veía a sus hijos jugar quidditch.

- Y tu mejor amigo que se pudra?.- se sentó del otro lado resignado ya de perder a Hermione.

- No pero mi mejor amigo es el culpable de todo lo que paso.- movió la varita para hacer aparecer un tablero de ajedrez frente a ellos. - Tienen que hablar con los chicos sobre todo esto apenas se bajen del andén, ellos entenderán. - con su voz tranquilizaba a su cuñado. - Y puedes agradecerme el hecho que Hermione no se mudara al departamento de Malfoy, por lo menos no todavía, pero deben definir como harán con la casa. - hizo el primer movimiento. - No puedo creerlo pero está feliz con el hurón.- comentó después de algunas jugadas de la partida.

- Es repugnante Harry, ayer cuando vi al desgraciado, como se le acercó, solo quería matarlo. - el juego de ajedrez continuaba como si nada. - Aún quiero hacerlo.

- Cuidado no quiero verte en Azkaban por una locura. - advirtió ya con su voz de auror.

- Locuras llevo haciendo todos estos años enredándome con cada mujer que encontraba, locura la que hice hace unos minutos. - respiró y se encontró con los ojos verdes de Harry pidiéndole más información sobre las palabras . - Ya firme el divorcio. - Ron confesó, su hermanita le dijo las cosas como eran y tuvo que hacerlo, para no seguir discutiendo y peleando sobre lo mismo. - Oficialmente La perdí Harry.

- Si lo hiciste. - y por primera vez en la vida, Harry Potter vio la posibilidad de jaque contra el experto en ajedrez Ron Weasley.