Los personajes no me pertenecen.
Las vacaciones del colegio empezaron apenas se subieron con todas sus cosas al andén que los llevaría a Londres. Algunos de los estudiantes de Hogwarts se asomaban en las ventanas para calcular cuánto del trayecto faltaba para llegar a casa, otros ya cambiados de ropa conversaban en sus compartimientos, los primos Weasley como siempre viajaban juntos en andenes continuos riéndose de las cosas más graciosas que pasaron durante el año.
Era realidad que la vida en el castillo era una y la vida en casa era otra pero la familia siempre era la misma en los dos lugares, y como toda familia extensa siempre durante las vacaciones pasaba cualquier cosa, los Weasley no eran la excepción, siempre había alguna noticia o sorpresa sea buena o mala ,un puesto nuevo de trabajo, aviso de algún viaje, invitación a un partido de quidditch, o en la parte de malas noticias, el accidente laboral del tío Bill, o la enfermedad de la abuela Molly, bueno o malo siempre tenía que pasar.
Justo en el momento que bajaron del andén, la estación estaba repleta de familiares,todos los primos la mayoría pelirrojos poco a poco recogieron sus cosas y despidiéndose de sus amigos se dirigieron al punto de encuentro, entre todos los llegados solo una persona notó el mínimo cambio, la noticia de estas vacaciones para el clan Weasley, sería una negativa.
Lo primero en que se fijó Rose Weasley fue en su madre, la deslumbrante sonrisa de par en par y brillo de ojos no era algo habitual, y solo con verla fijamente por un segundo pudo sentir la liberación, no estaba viendo a Hermione Weasley estaba viendo a Hermione Granger, se notaba a leguas que se había quitado un gran peso de encima, y ese peso en realidad era muy liviano, un anillo de alianza del supuesto matrimonio que tenían sus padres.
Rosie nunca fue ninguna tonta y desde muy corta edad sabía lo que pasaba en su casa, las múltiples infidelidades de su papá y la forma de aguantar de su mamá no eran secretos para ella ni para su hermano menor, hasta ambos de mala suerte fueron testigos y conocieron para su desgracia una de las amigas de su padre. Por todo eso y más si los hijos Weasley Granger tenían que elegir con quien vivir era obvio que elegirían vivir con su madre. Y exactamente eso fue lo que pasó. Ron Weasley se despidió después de la cena donde junto a Hermione actualizaron a sus hijos con la novedad del divorcio . Ninguno de los chicos se enojó por la decisión de sus padres y aunque era algo necesario para el bienestar de toda la familia, Rosie no pudo controlar las lágrimas al abrazar a su padre, sabiendo que nunca más se levantaría en la madrugada por culpa de los ronquidos de león de él, ni se reiría de sus chistes malos a la hora de preparar el desayuno, claro que el premio de mejor padre no se lo ganaba por nada en el mundo, pero el peor tampoco era, y como siempre se repetía cada vez que su progenitor metía la pata "igual es tu papá ".
Y así entre lágrimas y tristeza Ron Weasley se despidió de sus hijos y de Hermione, para meterse en la chimenea camino a la Madriguera donde viviría con la familia de George y su viejo padre.
Al pasar los días de vacaciones, la casa Weasley Granger era otra, se sentía la paz por todos lados, no se escuchaban las típicas discusiones ni reclamos. Y así como Rosie Weasley fue la única que noto el divorcio de sus padres desde la estación, en los pocos días de regreso a su casa noto más cosas de su mamá, la felicidad exagerada no solo podía ser por el divorcio, llamadas a media noche con risitas, hasta salidas Justo los días que ellos tenían planes, cosa que su madre nunca hacía de forma habitual, si no era donde tía Giinny, Hermione no se movía de la casa.
Pero aún no estaba completamente segura de que su madre estuviera viéndose con alguna persona.
Un miércoles, Rosie estaba viendo una película en casa de los Potter donde dormiría, cuando se enteró por James que Hugo iría a jugar quidditch nocturno a la Madriguera, eso significaba que su mamá tenía toda la noche sin hijos, y ahí se le ocurrió el plan para atrapar a su mamá, actuó como enferma para poder irse a casa , su tía Ginny trató a como de lugar que se quede descansando, pero perdió la batalla y Rosie Weasley pudo escapar, a lo que llegó su mamá estaba en el baño y en la cama un vestido azul nuevo, obviamente tenía una cita, junto al vestido se encontraba el celular muggle de su madre con llamadas perdidas de Ginny Potter, se rió por dentro al darse cuenta a que venía toda la insistencia de su tía para que se quede, era un hecho que la pelirroja sabía la verdad de su mamá y que la apoyaba, un cargo de conciencia sintió al borrar las llamadas y poner el móvil en modo avión, pero el plan tenía que seguir.
Tomo un libro y se sentó en el mueble que daba Justo hacia la escalera.
- ¡Hola mamá!- saludó sin alzar la mirada al escuchar los pasos en los escalones.
- ¿¿Rosie??- Hermione se encontró frente a frente con su hija. -¿Qué pasó?, ¿Estás bien?.- El tono usado no era el de "atrapada", Hermione sonaba a una madre preocupada.
- ¡Wow mamá!- Rosie estaba sin palabras, su madre en realidad estaba hermosa con su vestido azul, tacos y maquillaje no tan cargado, todo perfecto.
Como hija se sentía la peor del mundo, su madre al fin era feliz después de vivir tantas cosas con su padre, y ella tratando de atraparla, y la peor parte de todo es que con su grandiosa idea lo que había conseguido era asustar a la mujer. Pero ¿ cuál era la finalidad de atrapar a su madre?, ¿que importaba si estaba saliendo con alguien?, su mamá estaba contenta con su vida y eso era lo único que debía importar en este momento.
- Rosie por favor di algo más! ¿pasó algo en la casa de tus tíos? ¿ Tu Hermano está bien? ¿ Pasó algo durante el quidditch nocturno?.- Hermione estaba desesperada, su único pensamiento era que su hija no estaría ahí si algo no hubiera pasado algo malo.
- Estamos todos bien mi hermano Primos u yo, no te preocupes por nada.- Rosie se sentía pésimo y decepcionada de ella mismo .- Discúlpame por estar aquí en este momento.- corrió a los brazos de su mamá,llorando. - Soy una tonta, no sé por qué actué así. - seguía llorando, la vergüenza la mataba. - No no si lo sé! Fueron celos, tenía celos de perder a mi mamá.
- Rosie hija, nunca me perderán- acurrucó a su hija por el tiempo que sea suficiente para que ella se desahogue. - ¿ Me puedes decir por qué pensaste tremenda locura?- lanzó la pregunta minutos después de dejar de sentir sollozos y lágrimas.
- Estás saliendo con alguien. - dijo la adolescente rápido y sin rodeos.
- Entiendo. - Hermione se sentó en el mueble seguida por su hija, se venía una larga charla. - La que tiene que pedir disculpas soy yo, en verdad no quería ocultarles esto, pero me pareció que ya tenían mucho con una sola noticia para tener que recibir otra así de importante, ahora me doy cuenta que estaba en un gran error.
- ¿Qué al fin se divorcien es por el?
- Indirectamente. - le tomó la mano a su hija, catorce años en edad pero toda una adulta para pensar. -En realidad el divorcio dependía de mi, como sabes hace mucho tiempo que con tu papá no somos nada pero yo no definía la situación, me acostumbré a vivir así, pero en el momento menos esperado llegó alguien, y todo cambio, comencé a pensar al fin en divorcio, y aunque tu padre nunca lo admita, aceptó el divorcio de muy buena manera sabiendo que estaba con él.
- ¿Es Muggle?
- No imposible. - se rió por la ocurrencia, Draco Malfoy muggle.- Y antes que preguntes, también divorciado desde hace mucho tiempo y creo que lo conoces, es padre de un amigo de ustedes, el papá de Scorpius Malfoy. - contestó las preguntas de su hija sin necesidad de escucharlas.
- ¿Malfoy padre?- se sorprendió al saber quién era el hombre misterioso de su mamá, ya sabía por Scorpius que su padre estaba con alguien, pero él también pensaba que era muggle. - Me imagino el escándalo de Ron Weasley!. - soltó inconscientemente lo primero que se le ocurrió, sintiéndose mal de nuevo porque no quería que su mamá malinterprete su comentario sobre su papá , pero fue difícil contenerse por el historial. Rosie sabía como su papá no soportaba a Draco Malfoy, siempre escuchaba lo mal que hablaba de él, le guardaba un rencor que hasta se podía decir que algo de odio, Ron Weasley no olvidada el pasado. Nunca olvidaría el escándalo que hizo su padre en su primera Navidad en casa después de entrar al colegio cuando llegó una lechuza plateada con regalos para ella y Albus de parte de Scorpius Malfoy. Ni la mala cara que le puso al rubio cuando se lo encontró en casa Potter hace unas cuantas vacaciones. Ahora que Draco Malfoy salía con su ex esposa era más que seguro una reacción similar.
-Conoces muy bien a tu padre.- contestó Hermione sonriendo a su primogénita quien le sonrió de respuesta. Tema Ron Weasley terminado. Pero Rosie seguía sorprendida de la nueva relación de su madre, pero era por qué nunca se imaginó que Hermione Weasley estaría con alguien completamente diferente a su pelirrojo padre, por qué claro que sabía quien y como era Draco Malfoy, no en vano era amiga del único hijo, y hablar de los padres era siempre tema de conversación entre Scorpius y Albus. El nuevo trio dorado como siempre se burlaba el profesor Neville cuando los veía juntos.
- ¿Y celebran hoy algo especial?. ¿Tal vez Aniversario?
- No en realidad no celebramos nada, ¿ por qué lo preguntas?
- Mamá estas usando vestido solo por que si??!! - su grito fue de emoción. - Tú la que siempre dices que solo son para eventos importantes.
- Últimamente estoy usando bastante vestidos, a Draco le gusta. - comentó sin pensar que sería el detonante para el mar de risas de su hija.
- Noooo!!!! - Rosie continuaba riendo a carcajadas. -No puedo creer que seas de las mujeres que se visten por qué "a él le gusta".
- Siempre he dicho lo mucho que te pareces a mi, pero cuando te burlas de esa forma eres una Weasley más. - estaba sonrojada pero seria al mismo tiempo. - Ya deja de reírte por favor. - le pidió ahora también con risas.
- Lo siento mamá pero debes admitir que es graciosa la situación, nunca me imagine que tú actuarías como Victorie o últimamente como está Molly con su chico Hufflepuff.
- Ya te quiero ver enamorada hija mía, para reírme también de ti y tus locuras. - Rosie solo sonrió al escuchar decir a su madre con tanta seguridad que estaba enamorada.- Ahora Espérame que llamó a Draco para cancelar la salida y mientras tanto piensa que quieres pedir para comer y ver una película.- se levantó Hermione a buscar su móvil, que seguía en modo avión.
- Fácil pizza. - Se levanto detrás de su mamá. - Pero no estás tan linda y tienes puesto ese lindo vestido para quedarte en casa con tu aburrida hija mayor. - le quitó el celular de las manos. - Yo voy a regresar a la casa de mis tíos, ahí también cenaríamos pizza.
- Rosie...
- Mamá se sigue con el plan de siempre, yo regreso donde mis tíos lugar que nunca tuve que dejar por cierto. - aclaró disculpándose entre líneas una vez más por su comportamiento. - Tu anda sal con Draco Malfoy, y nos vemos mañana en el desayuno familiar en casa Potter o mejor le digo a la tía que irás almorzar para que tengas la mañana libre y despiertes tranquila. - le guiño el ojo con picardía, Rosie sabía que su mamá no solo iría a comer con su novio.
- Rosie..
-Nos vemos mañana!!. - le dio un abrazo y se metió en la chimenea, hoy tendría una noche larga hablando con Albus.
Gracias por leerme
Nanda
