La mansión Malfoy cambió mucho en los últimos años, Astoria en su época de gran señora de la casa y con autorización de Draco hizo y deshizo todo, cuartos completos demolidos y reconstruidos, colores nuevos por todas las paredes, decoraciones, adornos, objetos de dudosa procedencia entregados al ministerio, en poco tiempo una casa completamente diferente a la mansión Malfoy de siempre, pero Draco Malfoy estaba encantado con el cambio, era mejor la transformación de su hogar que vivir seguido del pasado y los errores de sus padres.

La reconstrucción de la mansión Malfoy fue lo primero que hizo Astoria como señora Malfoy, y lo segundo y último con ese título fue tener a Scorpius.

La relación matrimonio/amor/pareja nunca lo fue, pero como buenos amigos eran perfectos, y ni hablar de ser padres ejemplares del pequeño, al bebé rubio nunca le faltaron los cuidados de ambos de sus progenitores, en la niñez fue el típico niño querido por sus padres, aunque a los ocho años Astoria se mudó a Paris, nunca se apartó de él como madre y de su Draco siendo esa confidente y amiga excepcional . Desde ese entonces El pequeño Scorpius Malfoy quedó solo al cuidado de su padre, pero en sí la crianza siguió a la perfección y la unión padre-hijo creció.

La relación del par de hombres rubios era la mejor, casi casi como amigos pero respetando igual las órdenes y la imagen paterna, los dos eran inseparables, uña y mugre, padre-hijo contra el mundo y contra todos.

Scorpius comenzó a notar cambios extraños desde las vacaciones de la navidad pasada, primero en la casa habían cosas nuevas, más comida para preparar, libros de autores muggles en la mesa de lectura de su padre, que le decían de una nueva amistad, y un cepillo de dientes rosado confirmaban que la amistad era femenina, y no le molestaba saber que su padre estaba con alguien hasta se alegraba de que por fin le de otra oportunidad al amor, pero durante las vacaciones para entrar a cuarto año la situación su padre enamorado era un descontrol.

El ser uña y mugre cambio de la noche a la mañana, Draco Malfoy se dedicaba hablar por teléfono a la hora que normalmente veían televisión juntos, salía a citas seguido sin avisarle, en fin no compartían como antes.

Sí, Scorpius Malfoy estaba celoso de la novia de su padre, molesto por ser desplazado por un par de piernas femeninas, enojado por ya no tener momentos para compartir juntos, pero más que todo estaba furioso por la falta de confianza y sinceridad de su progenitor, eso era en sí lo que más le dolía al joven Malfoy, dos semanas le dio de oportunidad para que le dé más detalles de la famosa mujer, pero Draco Malfoy falló con el silencio, y Scorpius prefirió pasar sus vacaciones en Paris con su madre.

- Bonjour hijo mío, anoche llegaste muy tarde o debo decir que llegaste muy temprano?.- Astoria estaba tomando su típico expreso con croissants de avellana de acompañante. - Tengo que admitir querido Scorpius me estás poniendo difícil esta situación, eres adolescente lo sé, pero no sé cómo actuar ante tus salidas nocturnas, creo que como madre debería ser un poco más exigente con el horario pero no puedo pedirte que llegues temprano si yo no lo hago tampoco. - se tomó el último sorbo de café. -Necesitamos arreglar esta situación de horarios.

- Buenos días mamá. - contestó el rubio mientras se sentaba en la mesa ignorando el comentario de la hora ahorrándole a su madre un dolor de cabeza más, los castigos o regaños no eran algo natural para Astoria. No se demoró ni un segundo en aparecer Lulú,la elfa domesticó de su madre, para servirle la taza de latte y su cake de vainilla favorito. - Lulú esta vez el cake te quedó tal cual el que prepara Miles. - nombró al elfo principal de la mansión con mucho cariño, ese pequeño elfo viejo era él que más lo consentía de todos, y durante toda su vida los viernes de desayuno comía el mismo cake de vainilla.

- Creo que Miles fue el que más se alegró al enterarse que venía a verte a Paris que no dudó en preparártelo.

- ¿Papá?.- Scorpius observó a su padre sorprendido, estaba en pijama igual que todos en la cocina.

- ¡Sorpresa! - se rió Astoria disfrutando la cara de asombro de su retoño. - Hijo mío tus horas de libertinaje descontrolado permitidas por tu querida madre ya deben acabar. - Astoria añadió sonriendo, todos los días desde que Scorpius llegó a su casa hablaba con Draco sobre él, sabía que algo estaba mal, después cuando averiguó cómo se sentía su único hijo referente a que su padre esté con alguien le preocupo, ella quería a sus dos hombres felices, más de una vez desde ese día Astoria le pidió al obstinado de su ex esposo que le cuente a su hijo sobre Hermione, que se suba a un avión, chimenea o que pague lo que costaba el transbordador o el permiso de aparecerse, pero Draco le explicó que todavía era pronto, que el divorcio de los Weasley recién se hizo público para que todos se enteren que estaban juntos y eso incluía a sus hijos, y le pidió que por el momento tenga a Scorpius en Paris como él mismo eligió.

Astoria entendió el motivo sin estar de acuerdo por completo, pero los hijos no eran excusa, hasta creía que tenían que aprovechar que los hijos de ambos eran mejores amigos en Hogwarts, de seguro eso ayudaría para que pueden aceptar la posibilidad de ser hermanastros, por qué Astoria sabía que toda la historia Draco y Hermione tenía que terminar en eso, matrimonio. Pero los tórtolos no hicieron caso y como siempre sé los repetía: " Si siguen escondiendo será peor".

Y así lo fue, Rosie Weasley se enteró hace dos semanas atrás, en medio de un plan elaborado, como Hermione le relató por teléfono, fue de una manera tranquila sin remordimientos ni discusiones. Pero la historia con Hugo Weasley hace unos cuantos días atrás fue completamente diferente. La sorpresa del joven pelirrojo fue mucha al llegar a su casa y encontrarse con un carro negro parqueado en el porche y su madre besándose como adolescente con un rubio, como buen hijo de Ron Weasley salió a enfrentar a gritos al hombre que besaba a su madre apasionadamente en la puerta de la casa.

Supuestamente ya las cosas estaban tranquilas y como Draco le contó a su ex esposa al llegar de noche a Paris, fueron los Potter con el mismo Ron Weasley quienes hablaron con el muchacho.

-No se si celebrar que al fin estás aquí para hablar con tu hijo, o castigarte y hacerte dormir en el patio junto con la plaga de gnomos por esperar que los hijos de Hermione sepan primero que el tuyo.

- Astoria..

- Nuestro hijo está sufriendo por tu culpa, eres su ejemplo, su modelo a seguir. - Astoria Greengrass podía ser una loca extrovertida pero cuando sacaba su lado maternal era una fiera. - Me encanta que estes con Granger, recuerda que fui yo quien prácticamente los junto pero vas hacer que me arrepienta si por ella dejas a un lado a Scorpius.

- Astoria yo no deje a un lado a nuestro hijo.

- Entonces explícame que hace aquí en Paris y no está contigo? ¿por qué no han ido ni a un solo partido de quidditch estás vacaciones? y lo más importante por qué hace unos días me dijo que te extrañaba y que no sabía nada de ti?.- Astoria fue dura con sus palabras, nada de lo que decía era mentira ni exageración.- Draco Malfoy haz algo para remediar toda esta historia y haz que este viaje para tu hijo sea más que un "mi papá está de novio con la mamá de Rose Weasley".

Y la noche pasó, Draco espero a su hijo hasta muy tarde pero el adolescente no llego a casa,y eso le sirvió para pensar en cómo corregir sus errores.

- Tu madre está en lo correcto Scorpius, pero como técnicamente no estás bajo mi techo, está ocasión no tomaré manos al asunto. - sonrío maliciosamente a su ex esposa quien se atoró con el último pedazo de pan. - Querida pagó la casa pero no pongo las reglas. - se burló de Astoria y ambos rieron.

- ¿ Que haces aquí? - Scorpius seguía sorprendido de ver a su papá ahí, riendo y tomando café cargado.

- Vine a verte para que me acompañes a Suiza tengo una reunión de trabajo el sábado muy temprano por la mañana y luego tendríamos fin de semana libre para ir a esquiar, ya mande a Miles a que limpie todo para nuestra llegada a la casa de campo en los Alpes . - La ventaja de ser un Malfoy era tener propiedad por todos lados, y todos los lugares en excelente estado.

- Pero hoy es viernes. - trató de no mostrar emoción, el desayuno cada vez se ponía mejor, sus padres, su cake de vainilla favorito y ahora la oportunidad de ir a la casa de Suiza, esquiar era el único deporte muggle que le gustaba practicar y el plan era con su papá, demasiado perfecto para ser cierto.

- Tenía libre desde hoy y quería verte.- Draco Malfoy estaba hablando con toda la verdad, extrañaba mucho a su hijo. - Además la liga de quidditch francesa está en su mejor momento,si deseas podemos ir al partido de hoy de la noche, los Notre Dame están bien en la tabla.

- No te gusta el quidditch francés, siempre dices que son muy lentos para encontrar la snitch.

- Pero tu siempre me contestas diciendo "Quidditch es Quidditch".- ambos sonrieron. - Y vale recalcar que prefiero mil veces más a los caracoles de los franceses que ir a un partido de alemanes, eso es ver las bludgers volar por todos lados.

- Ustedes dos me están aburriendo, mejor me voy. - se levantó Astoria feliz de ver a sus hombrecitos conversar como si nada. -Mis amigas me invitaron a un fin de semana relajante en un yate. - se acercó a su hijo. - Cuídate y eres bienvenido en mi casa cuando quieras, pero respetando las horas por favor.- le dio un abrazo de despedida y lanzó un beso volado a su ex esposo antes de desaparecer.

El plan paso tal cuál Draco lo organizó, quidditch viernes, sábado en la mañana estuvo en la reunión de trabajo más corta de su vida y enseguida como todo un muggle fue a esquiar con su único hijo, para la noche ya estaban en la casa de campo, jugando cartas bombas. La botella de whisky estaba casi vacía, Draco se encargó de eso, claro que Scorpius ayudó con 2 o 3 vasos, pero no era de importancia, nadie veía como un padre le estaba sirviendo alcohol a un menor de edad, y la verdad que no era la primera vez.

- Bueno papá ¿ Qué mismo pasa contigo?- Scorpius pregunto al notar como su padre se terminaba el último shot de whisky. -Cartas y whisky, te conozco tan bien para saber que estás deprimido, ¿pasó algo?

- Ahora No puedo compartir un fin de semana con mi único hijo?

- Puedes y las veces que desees. - Scorpius dijo con seguridad ese viaje a Suiza había arreglado todas sus vacaciones, y eso que en Paris se dedicó a salir a fiestas y pasar un buen rato con amigos y nuevas amigas. - Pero últimamente tu único hijo no era prioridad, así que dime, que paso con tu novia. - Scorpius lanzó la pregunta sorprendiendo al rubio. - Se que estás con alguien, lo sé desde las vacaciones de navidad, así que sáltate todo el discurso de que me querías decir pero no sabias como, y vamos directo al grano: ¿Por qué discutieron?

- Scorpius no fue así, siempre he hablado contigo sin problemas y sobre todo tipo de temas. - en lo borracho que estaba Draco Malfoy comprendió su error. - La verdad es que moría de ganas de decírtelo desde el inicio pero ella me pidió que no lo haga. - con un movimiento de varita apareció otra botella de whisky de fuego en la mesa. - Fui un idiota respetando sus deseos, fui un idiota dando todo por ella y dejarte a un lado, un completo idiota escondiéndote la verdad escondiéndonos de todos,idiota dando lo mejor de mi por la relación, ambos sabíamos que estar juntos era difícil, pero quedamos que lucharíamos por lo nuestro. - Draco Malfoy se confesaba. -Pero no se que paso, una discusión con su hijo y quiere terminar todo. - las lágrimas se formaron. -Scorpius la peor parte es que soy un gran idiota por amarla tanto, maldita sea extraño a Hermione.

¿Hermione? El nombre retumbaba en la cabeza de Scorpius, no era un nombre común, y solo conocía a una persona. La mamá de Rose Weasley era la novia de su padre, poco a poco cuadraba todo, las cosas muggles en su casa, el motivo de mantenerlo en secreto hasta de los propios hijos, era obvio Hermione estaba casada, el divorcio según lo que le contó Albus en cartas era reciente lo que significaba que en diciembre cuando note que su padre salía con alguien ella seguía casada, que obviamente era el motivo mayor para guardar el secreto. - Lo siento que me desahogue contigo y al mismo tiempo gracias por estos dos últimos días en los cuales decidí dedicarme a ti y corregir mi error. Pero en verdad no puedo dejar de pensar en ella.

- ¿Papá pero que paso? ¿Por qué Terminaron?.- Ver llorar a su padre estaba en la lista de cosas que no quería volver a ver nunca, verlo llorar por la muerte de la abuela Narcisa fue suficiente.

- No lo sé, pero me pidió tiempo, tuvimos una discusión la mañana siguiente que el hijo nos atrapó en la previa.- explicó como si nada. - por si acaso Tu mamá cree que solo fue un beso fuera de la casa,hubiera sido burla eterna que se entere que el mini clon de Weasley m encontró semidesnudo besando más que solo los labios de su madre, y bueno ella estaba encima mío disfrutando...

- Por favor para ya. - cerró los ojos para olvidarse de la imagen de la mamá de Rosie Weasley descrita con tanta pasión, mal o bien era hombre hormonalmente alterado -Demasiado detalles del momento.

- La cosa Scorpius, que el chico pelirrojo se volvió loco, le doy la razón por un lado debe ser traumático ver a tu madre en ropa interior, ¿pero insultarme y botarme de la casa?. - Bostezó , ya estaba más tranquilo, el subidón del enojo hizo que el cansancio llege enseguida. -Y luego pedirle a su madre que no me vea más! Pero la peor parte es que ella aceptó! Apuesto que si el mini pelirrojo le pide a Hermione que vuelva con su padre aunque esté desgraciado animal le ponga mil veces los cuernos, ella aceptaría encantada. - Draco se acomodó en el mueble y cerró los ojos quedándose profundamente dormido.

- Papá no todo está terminado, te pidió tiempo y se lo has dado. - tomó la manta que estaba a un lado y arropó a su padre. -Pero ya es hora de que recuperes a tu chica. - Lo dejó dormido en el mueble y fue a buscar su móvil, tenía algunas llamadas que hacer.