Candy estaba saliendo hacia el laberinto para encontrarse con Terrence cuando se tropezó con Albert.
-Buenos días pequeña
-Buenos días, no te vi en el desayuno ¿Te sentías indispuesto?
-No, lo que pasa es que la Reina me invitó a uno de los salones para desayunar con mi prometida también conversé un poco con Lady Masham la que será mi suegra.
Candy sintió algo extraño dentro de ella, no lo podía explicar- ¿Y cómo es el carácter de tu prometida? ¿Te gustó físicamente?-lo cuestionó
-La verdad ella no habló durante el desayuno, Lady Masham fue la que indagó todo sobre mi padre.
-No me contestaste lo que te pregunté ¿Te gusta tu prometida?-lo miró fijamente esperando su respuesta
Albert se dio cuenta que tenía fruncido el ceño, arrugó la nariz y apretó los labios como si estuviese molesta.
-No te niego que me parece bonita, pero le falta mucho para llegar…
Casi se le salía la frase: Le falta mucho para llegarte a ti, pero se detuvo
-¿Llegar a qué?
-Para que nos lleguemos a conocer a fondo.
Candy hizo una mueca, era tan trasparente que no podía ocultar sus emociones
-¿Y qué sentiste al estar en presencia de la Reina?
-Es un honor estar a la mesa de nuestra soberana ¿No que tienes una cita?
-¡La cita! Ya se me había olvidado, después que pase platicaremos tengo que preguntarte sobre algo muy importante.
Albert asintió y observó cómo se alejaba de él. Ella llegó al lugar de la cita Terry estaba sentado en el pasto esperándola
-¡Vaya! veo que uno de tus defectos es la impuntualidad
-Perdona es que me encontré con mi amigo William y se me fue el tiempo platicando con el
Terry arqueó la ceja- ¿Y qué platicabas con él? ¿Era más interesante su conversación que yo?
-Claro que no, discúlpame ¿Sí? trataré de que no vuelva a pasar
-Te perdono pero si dices la frase que estás pintita como una papita
-¿Por qué quieres que diga eso?
-No cuestiones al que será tu esposo, todavía no te he perdonado por llegar tarde
-Está bien si eso te hace feliz: Estoy pintita como una papita
-Ja, ja, ja ya lo sé, Si has visto que las papas tienen puntos cafés como tus pecas ¿Verdad?
Candy lo miró seria e hizo una mueca.
-Bueno a lo que venimos— Terry la agarró de la mano y la guió hacia adentro del laberinto, ella se sentía un poco nerviosa, la detuvo cuando estaban a la mitad del camino, Candy se mordía el labio inferior.
-Bien aquí nadie nos molestará-Terry la miró seductoramente
Candy en un arrebato se le abalanzó y lo besó como si se estuviera comiendo un pedazo de tocino, logrando así sorprenderlo, él pensó que actuaría con timidez pero ella no hizo caso al consejo de Albert, no dejó que Terry tomara la iniciativa y se le acercara sutilmente, él con cuidado se apartó de ella y se agarró la barbilla pensativo.
-Me habías dicho que nadie te había dado tu primer beso
-Sí eso te dije y lo sostengo ¿Qué te pareció? ¿Beso rico?
Terry no supo que responder ciertamente ese beso fue fogoso pero el besaba así cuando estaba en medio de una noche apasionada, él tenía otra expectativa pensó que cuando besara por primera vez a su prometida sería un momento sublime algo para recordar toda su vida con ternura, se imaginó que sería como una escena de amor de las novelas que acostumbraba a leer, aunque era hombre le gustaba esa clase de lectura para enamorar a las muchachas, estudiaba el modelo masculino con el que soñaban las jovencitas, se aprendía algunos diálogos y algunos versos para recitarlos en el cortejo.
-Es mejor que regresemos, ve tu primero, regresa por el mismo camino, yo saldré al final del laberinto, nos vemos mañana a la misma hora en la fuente.
Candy se sintió un poco decepcionada, pensó que sería más bonito que lo de Albert, se fue a la letrina, no había tenido ninguna reacción con Terry estaba completamente seca.
Albert había salido de la casa de retiro porque su padre lo mandó a llamar.
-¿Cómo te ha ido William? ¿Cómo están las cosas en la corte?
-Desayuné con la Reina, mi suegra y mi prometida
-A esa prostituta no le llames suegra, haz todo lo posible por desagradarle así ella misma influirá en la reina para cambiarte de pareja. ¿Qué hablaron?
-Me cuestionó sobre ti, si mi mamá todavía vivía, a que te dedicabas, tus ingresos etc.
-¿Y fuiste tan tonto como para decirle?
-Traté de desviar la conversación, sólo mencioné la cuarta parte de tu riqueza.
-Pues tu trabajo será enamorar a Candice, ya no la trates más como una niña, si no te has dado cuenta se ha convertido en una hermosa mujer, ¿Dejarás que el hijo de ese perro te la quite? Si te la dejas quitar no verás ni una sola libra de mi fortuna.
-No me interesa tu fortuna, yo sé trabajar, soy yo el que ha triplicado tus ganancias, conquistaré a Candy no por tus amenazas sino porque la quiero para mí.
-Me alegra que nos entendamos.
Albert regresó a la casa de retiro por la tarde.
Candy esperaba en el jardín su llegada.
-¡Pequeña! ¿Qué haces asoleándote?
-Te estaba esperando para platicar
-¿Cómo estuvo tu primer beso con tu prometido?
-Después hablamos sobre eso, quería preguntarte algo-dijo Candy en voz baja
-¿Qué pasa pequeña?
-Ayer cuando nos besamos…
A Albert le brillaron los ojos, sintió calor en su cuerpo-Sigue, recuerda que puedes confiar en mí.
-Fui a la letrina—Albert abrió los ojos sorprendido-Y de mi emanaba un líquido espeso pero transparente, te confieso que lo toqué y era pegajoso , ¡Nunca antes me había salido! ¿Qué crees que sea? Me dio pena preguntarle a Annie o a Paty porque de seguro me iban a regañar.
Albert contestó con la voz un poco quebrada, luego se aclaró la garganta para hablar bien: Candy estas cosas son íntimas no le debes de contar a nadie más
-Lo sé por eso recurrí a ti
-¿Le dijiste a Terry que tú y yo…
-No
-Um Bueno, sobre tu pregunta no tengo experiencia con eso, pero escuché en las tabernas en las pláticas de algunos marineros, que las mujeres se humedecen cuando se excitan ante las caricias de su pareja, también te confieso que he leído libros prohibidos, ¡no vayas a decirle a nadie por favor!
Candy abrió los ojos desmesuradamente mientras Albert le explicaba
-¡Pero tú no me acariciaste! ¡Sólo me besaste!
-Lo sé nena, quizás fue por el nerviosismo que sentiste un poco de excitación
-Pero hoy también me sentí nerviosa y cuando fui a la letrina estaba seca, y eso que me besé con Terry más atrevidamente que contigo.
Albert soportó sus celos y trató de no reclamarle pero por dentro estaba ardiendo del coraje.
-Pues sólo hallo esa explicación-contestó Albert al mismo tiempo que pensaba: ¡No tuvo reacción con Terry! Es decir que conmigo sintió pasión.
-Quiero que le preguntes a Terry que le pareció mi beso
-¿Cómo crees que le preguntaré eso?
-¡Por favor! ¡Necesito saberlo o no podré dormir!
-Y yo no podré dormir si Terry me cuenta lo romántico o hasta donde llegó con ella-pensó Albert
-Está bien, veremos si me lo cuenta
-¡Gracias! Sabía que podía contar contigo-lo abrazó Candy sonriente
Candy dejó solo a Albert y este se puso a recorrer la casa hasta que encontró a Terry en la Biblioteca.
-¡William! la verdad trataba de evitarte
-¿Por qué? Se supone que somos amigos ¿o no?
-Si, por eso mismo, yo no tuve culpa de que la reina me cediera a la mujer que quieres para ti
-Lo sé Terrence, se cómo se dieron las cosas y no te culpo
-Entonces ¿Entre nosotros pueden seguir las cosas como antes?
-Claro que sí, una mujer no logrará destruir nuestra amistad de años-dijo Albert mintiendo pues estaba furioso por toda la situación que se estaba dando-¿Dime que te ha parecido Candice?
-No sé si contarte, es la niña a la que quieres, no se me hace buena idea
-Vamos, quiere decir que de tu parte si cambiaran las cosas entre nosotros
-¡Bueno que no se diga que es por mí! Yo te he contado sobre todas mis conquistas ¿No es así?
-Sí, cada vez que nos reunimos para negociar
-Bien, Candice me había dicho que nunca la habían besado así que la cité para darle su primer beso pero ella nada tímida se me abalanzó y no me quería soltar la lengua
Albert se detuvo para no írsele encima a Terry durante su relato
-Pensé que era una linda chica inocente, pero con ese acto, perdóname que te lo diga pero creo que no es v…
-¡No la ofendas con eso! Ella es pura –dijo enardecido Albert
-Ves porqué creo que no es buena idea que te platique sobre ella
-Disculpa no vuelvo a interrumpir tu relato.
Chicas lindo inicio de semana, espero que Dios esté de su lado, ayer por fin se subió el primer tomo del manga de Candy a todo color en la página de Facebook Candy Candy Manga a color, si motivan a Mariela Rivera ella continuará con los demás tomos, pueden hacerlo dando like a la página, calificarla con 5 estrellitas y dejándole un buen comentario, recuerden que es gratis y lo hace con mucho cariño para las Candy fans, se llevó un mes completo de trabajo, sus palabras de agradecimiento es su única retribución, en cambio de eso como siempre en una página de burlas del bando contrario la atacaron, tristemente por eso es que me abstengo de aportar algo para Terry porque esa es la forma que tienen ellas de agradecer. Dice Dios en Mateo 5:44 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
Esto quiere decir que devolvamos bien por el mal que nos hagan, es por eso que Mariela pintará los tomos donde también sale Terry pero creo que primero pintará los tomos de las Albert fans que es a donde le hemos mostrado nuestro cariño.
Por cierto si me motivan actualizo más fics.
