-¡Pero tu debiste dormir en la misma habitación que tu papá!

-Mi papá dice que ronco muy fuerte, además dos caballeros durmiendo en la misma habitación aunque sean parientes no se ve bien ante los demás, voy por mi valija

Cuando regresó a la habitación, encontró a Candy lista para entrar al cuarto de ducha, tenía el cabello suelto él la contempló entre suspiros

-¿Quieres que te talle la espalda?- preguntó con una voz seductora

-No es necesario-respondió con nerviosismo Candy

Cuando salió de la ducha él estaba en interiores y sin camisa a ella le latió el corazón aceleradamente

-Tu turno

Ella se perfumó, se metió a la cama y se tapó de pies a cabeza, cuando Albert salió del baño la encontró enrollada entre las sábanas

-Creo que no quiere estar conmigo esta noche –pensó el rubio

Él se puso una loción que invadió el ambiente llegando el aroma hasta la nariz de Candy.

-Su perfume varonil siempre me ha gustado, me da pena con él, mi padre lo obligó a casarse conmigo, el de seguro tenía otros planes para su vida y se frustraron por mi culpa, quizás quería a alguien mejor que yo, Susana tenía mejores atributos

-Princesa ¿Ya te dormiste?

-No puedo

-Candy, sé que esperabas casarte con Terry, te gustó en cuanto lo viste y pues ocurrieron muchas cosas pero no quiero que me veas como tu enemigo

-No Albert yo no te veo como mi enemigo, tú has sido como mi hermano mayor y no es justo que te hayan castigado casándote conmigo

-Para mí no es ningún castigo Candy, porque en realidad yo…

-Albert ¿harías algo por mí?

-Claro que si ¿Qué quieres?

¿Podrías arañarme la espalda? así me adormecía mi mamá cuando era pequeña

Albert pensó: ¿Y si se me va la mano más abajo?

-Claro

Ella se puso boca abajo y él le acarició la espalda

-Con la mano no, con las uñitas

Albert la rascó con aspereza

-¡Ay así no! Despacito casi como una caricia

mmm ¡Que rico se siente! –pensó Candy

A los pocos minutos se escuchó la respiración profunda de la joven al quedarse dormida

Albert no pudo pegar los ojos en toda la noche saberla suya y no poder saciarse con su cuerpo era una tortura para el

Terry y Susana fueron llevados ante la Reina

-¿Cómo te atreviste a robártela si ya te la había cedido?

Terry enmudeció, ni modo de decirle a la Reina que sus intenciones fueron huir con Candy

-Ya empecé a organizar la boda de Susi-expresó la Soberana al no obtener respuesta por parte de Terry

-Majestad, disculpe pero pido permiso para regresar a mi hogar tengo que atender mis negocios

-No te irás, comunícate con tu padre y dile que desde ahora perteneces a la corte lo mismo que Susana

-Si es que he hallado gracia ante sus ojos también intercedo por mi padre, él desea ser restaurado y regresar a Londres

-No has hallado gracia ante mis ojos Terrence, sólo te acepto porque Susana se interesa en ti, no te confundas, a tu padre no lo restableceré mientras esté viva.

Por fin llegaron a Londres y se embarcaron de regreso a sus lugares de origen, Candy regresaría con su padre porque tenían que organizar todo para las tres bodas por la Iglesia.

-Debiste de insistir Terry-le reprochó el Duque de Granchester a su primogénito

-Ella hizo caso omiso a mi petición dijo claramente que mientras estuviera viva no te restablecería en la corte, lo siento mucho, pero la buena noticia es que me darán una buena cantidad por la dote de Susana

-Eso es una miseria comparado a lo que te iba a tocar si desposabas a Candy

Un mini capítulo dedicado a Aly