En la villa costera de Lerwick había gran júbilo pues sería el enlace matrimonial de las hijas de Lucas Somers.
Lord de Lerwick había pedido que en cada hogar se pusieran guirnaldas de flores en los marcos de las puertas para que cuando pasara el carruaje de sus hijas hacia la Iglesia fuera agradable a la vista, también porque entre los invitados estaba el Barón Jhon Somers consejero real y tío de las novias.
Los jóvenes esperaban con ansias a sus respectivas prometidas, cada uno vestía su kilt de gala, varios hombres desfilaban delante del carruaje nupcial con sus gaitas y tambores con la encomienda de escoltar a las novias hasta la puerta de la iglesia
El vestido de Candy se lo regaló su tío, era blanco de moda francesa, compuesto de un ajustado cuerpo de tafetán de seda emballenado, terminando en punta, tenía un escote decorado con una banda de puntilla de encaje, del que partía una amplia berta de encaje de aplicación de Bruselas, la cual ocultaba parte de las cortas mangas decoradas con el mismo tipo de encaje. Sendos lazos del mismo tejido y color del vestido, remataban las mangas, la falda, del mismo tejido que el cuerpo, quedaba oculta por dos enormes volantes de encaje de aplicación de Bruselas al igual que la berta. El velo era del mismo encaje, de joyería sólo llevaba un juego que constaba de collar, aretes y pulsera de perlas, en fin nada ostentoso.
Candy era la única que estaba nerviosa de las tres pues temía no ser feliz con su amado amigo, ella creía que él se casaba obligado.
Los hombres que escoltaban el carruaje se detuvieron al llegar a la Iglesia, los novios cruzaron miradas, todos se casaban enamorados irradiaban felicidad, Candy sonreía con nerviosismo, pero descubrió que en el rostro de Albert había una sonrisa sincera, ella lo conocía y sabía que no estaba fingiendo, la ayudó a descender del carruaje. Ella en un arrebato se aferró a su cuello.
-Albert todavía estamos a tiempo, si piensas que no serás feliz conmigo huye-le dijo Candy al oído
-Me caso enamorado, desde que te empezaste a convertir en una linda señorita me fijé en ti y no pude sacarte de mi mente- Albert respondió con seguridad en su voz
Ella le sonrió, sintió un gran alivio al escucharlo, se llevó acabo la liturgia nupcial, sellaron su pacto en el altar con anillos, arras, lazo y lo que no podía faltar en ningún hogar para ser completamente feliz un ejemplar de la Biblia a la cual acudirían siempre para buscar la solución de cualquier problema que pudieran enfrentar en el futuro.
El tío de las novias pagó la dote de sus sobrinas, Albert la había rechazado en un principio pero Jhon Somers le dijo que era un requisito que tenían que cumplir para que se casaran por la Iglesia.
Todos los habitantes de la villa acudieron a la celebración, hubo un gran banquete hasta quedar satisfechos, la noche de bodas fue en el castillo Lerwick, arreglaron tres habitaciones donde los esposos conocerían la desnudez de sus amadas princesas.
-¿Estás nerviosa?- preguntó Albert
-No te miento si lo estoy, sé que debo cumplir con mis deberes conyugales
Él le sonrió-Sólo déjate llevar por mí, no quiero que lo veas como deber, sino que disfrutes conmigo del momento.
La guió hacia la cama y se acostaron, mientras iba acariciando y besando lentamente su cuerpo, a Candy se le fue quitando poco a poco aquel nerviosismo. .
-Candy, quiero que mi amor te sea grato, así como la miel es al paladar
-Si Albert, siento tu dulzura en mis labios
-Me gusta tu fragancia corporal más que cualquier perfume que pudieras usar, adoro el color marfil de tu piel, pero más me está gustando sentir el calor de tu cuerpo, oh nena siento que me estás regalando este raudal que sale de tu intimidad.
Candy sentía como si flotara, las suaves caricias que le daba su amigo lograron disipar todo el temor que la embargó antes de la boda.
Albert al ver a Candy dispuesta para él se posicionó
-Hazme del todo tuya! ¡Date prisa!-Lo animó al sentir excitación
-Oh princesa esa petición es una orden para mí.
Lentamente dirigió su miembro hacia ella y la amó desenfrenadamente hasta que ambos se sintieron embriagados y plenos de amor.
A la mañana siguiente la luz entró a través de la ventana, ella despertó y vio que Albert la observaba.
Rápidamente se tapó la cara
-¡Me he de ver horrible! Despeinada ¿Por qué haces que me avergüence?-le reprochó
-Nunca te verás fea para mí, amada princesa Tus mejillas lucen hermosas, al igual que tus brillantes ojos
La enamoró con sus palabras y la convenció para dejarse amar nuevamente por él.
Pasaron algunos años y la reina murió de una lenta enfermedad, el papá de Susana logró ser consejero del nuevo Rey, Terry y su esposa ya no fueron requeridos en la corte, al principio había sido tormentoso su matrimonio pues él se casó sin estar enamorado de ella, pero Susana se lo ganó poco a poco con paciencia y ternura. El Duque de Granchester nunca pudo regresar de su destierro menos con el Barón Masham de consejero Real. Terry si disfrutaba de una buena posición económica y ya no se tuvo que esforzar mucho para mantener su fortuna.
Stear y Paty unieron sus colecciones y se embarcaron a las Indias orientales a buscar nuevos especímenes, esperarían a tener hijos porque primero deseaban explorar el mundo.
Archie y Annie vivieron en Londres y se encargaron del diseño y producción de telas finas para los Royal, Albert les dio los recursos para que iniciaran su proyecto y con su talento se expandieron.
Albert y Candy fueron amos y Señores de las Villas Kirkwal y Lerwick fueron los primeros en darle nietos a Lord William Andrew y a Lucas Somers.
Todo empezó con un amor filial, pasó a ser amor pasional y finalmente amor verdadero, se trataban con respeto, Candy siempre lo alegraba con sus ocurrencias, pero en la intimidad eran los amantes más desinhibidos y apasionados quizás de toda Escocia.
Fin
Chicas hemos llegado al fin de esta historia, en su lugar queda un nuevo fic igual de corto que este que se llama: Creí que mi destino eras tú.
Les vuelvo a recomendar las traducciones de la última novela de Candy Candy del Foro Andrew que es la más confiable, se encuentra en la página de Facebook del mismo foro o bien podemos proporcionarles el Link en la Página de Facebook Candy Candy la verdadera Historia o en la Página Anohito - あの人 así con todo y la letras en japonés no se vaya con la finta de otra página que se llama Anohito donde hay una imagen del actor y encuentran información errónea, como siempre a una servidora la pueden hallar en el grupo El príncipe de la colina y en Fanfic de Candy y Albert donde regularmente hacemos encuestas de que fics actualizar y se organizan noches de spoiler para que sepan lo que sigue de sus historias favoritas.
Les agradezco a cada una por seguir el Fic como siempre y recuerden sus comentarios son los que me motivan a dar fin y continuar mis historias.
Dios me las bendiga.
