Notas de la Autora: Hola lectores de fanfiction, si lo se otra vez subí el capítulo medio tarde, lo siento. En fin mil gracias por seguir esta historia y sus Reviews, sus Favoritos, sus Follow y también a los lectores invisibles, ¡los quiero a todos! Ahora sin más preámbulos el sexto capítulo.

Disclaimer: Big Hero 6 no me pertenece, es propiedad de Disney/Marvel.


Capítulo 6. Pesadillas

Gogo y Hiro aterrizaron junto con Baymax afuera de la casa de Fred, ambos estaban agotados y por si fuera poco en cuanto estaban por entrar por la ventana, para hacer la menor cantidad de ruido posible, Baymax empezó con sus locuras de la batería baja.

-Wiii –soltó Baymax.

-¡Baymax cállate! –pidió Hiro posando sus manos en la línea que se supone es la boca de Baymax como si con eso evitara que Baymax siguiera haciendo ruido.

-¿Siempre ocurre esto? –pregunto Gogo sosteniendo a Baymax por uno de sus brazos mientras intentaba contener su risa por como actuaba el robot.

-Solo cuando tiene la batería baja –contesto Hiro con una cara de disculpa.

-¡Saltamos por una ventana! –soltó Baymax recibiendo un "shuuu" de parte de ambos pelinegros.

-Debemos entrar por la puerta –dijo Gogo-, ni de broma podremos entrar por la ventana que salimos.

-Lo sé –contesto Hiro llevando a Baymax junto con Gogo hasta la entrada de la mansión de playa, Gogo estaba a punto de abrir la puerta con una horquilla cuando Heathcliff abrió la puerta viendo la escena de Hiro cargando a su robot en su armadura que parecía estar a punto de abrazarlo y a la adicta a la adrenalina a punto de abrir la puerta como si se tratara de una delincuente, el mayordomo los dejo entrar sin pedir explicaciones y cuando por fin cerró la puerta solo les dijo.

-Amo Hiro, madame Gogo, el amo Fred me pidió que los esperará para cuando volvieran de la misión, espero que el vuelo de regreso haya sido agradable, el cargador de Baymax está en su habitación amo Hiro –Hiro y Gogo se dieron una mirada y luego voltearon a ver al mayordomo que seguía con su estoica expresión-, buenas noches –se despidió el mayordomo dejándolos solos.

-El mayordomo de Fred es muy… eficiente –dijo Hiro.

-Tanto que da miedo –agregó Gogo mientras veía como Baymax empezaba a abrazar a Hiro y le acariciaba la cabeza.

-Bebe… ¡pelinegro! –Decía Baymax en un tono que parecía como de un ebrio-, bebe pelinegro.

-Esto es un nuevo nivel de comedia –dijo Gogo viendo la escenita y soportando la risa.

-No te parecería tan gracioso si tú estuvieras en mi lugar –le contestó Hiro mientras se separaba de Baymax y lo guiaba hacia su habitación junto con Gogo. Cuando Baymax por fin entro en su centro de recarga y comenzó a inflarse y su armadura empezó a guardarse automáticamente en el centro de recarga. Hiro se sentó en el borde de su cama y Gogo se sentó junto a él.

-Tenemos que volver a San Fransokyo –dijo Gogo.

-Lo sé, Callahan es el mayor de nuestros problemas pero no el único –contestó Hiro revolviéndose el pelo con una mano-, solo unos pocos días fuera de la ciudad y ve lo que sucede.

-No es tu culpa Hiro, apuesto a que Callahan ya había planeado su escape desde hace tiempo, que nosotros estuviéramos fuera, fue una coincidencia –le dijo Gogo bostezando.

-Deberíamos dormir –le dijo Hiro a la pelinegra que solo asintió y se levantó dirigiéndose a la puerta.

-Buenas noches genio –lo despidió Gogo y cerró la puerta de la habitación del pelinegro. Hiro empezó a quitarse la armadura y ponerse su ropa para dormir.

-Buenas noches Hiro –dijo Baymax al pelinegro mientras este apagaba las luces de la habitación

-Buenas noches Byamx. Estoy satisfecho con mi cuidado –y con esto el pelinegro cayo rendido.

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San Fransokyo 1:30 a.m.

Ya era la madrugada en la gran metrópolis de San Fransokyo cuando en una bodega subterránea entraba cierta figura vestida de traje caminaba junto con un yakuza totalmente tatuado a su lado.

-Se rehúsa a hablar, hemos intentado de todo pero no ha servido de nada –habló el yakuza a la figura.

-¿De todo, Kuno? –Habló aquella figura de forma fría-, si él no ha hablado es porque no lo han intentado todo.

-¿Usted que sugiere? –Preguntó el yakuza llamado Kuno.

-¿Qué sugiero? –Dijo aquella voz repentinamente más fría haciéndole helar la sangre a Kuno, pero luego la voz se convirtió en una melodía cálida, como si le hablará a un niño-, Mi querido Kuno ¿no has aprendido nada de mí?

-Mi seño… -empezó el yakuza pero la figura lo interrumpió.

-Un verdadero guerrero no ataca al cuerpo o a la mente, ataca al corazón.

-¿Cómo lo hacemos?

-Tiene una hija ¿no? –Dijo aquella voz-, úsenla.

El yakuza hizo una reverencia cuando su jefe se alejó hacia la puerta de la bodega subterránea.

-No se atrevan a tocar a mi hija –una voz ronca sonó desde una celda al fondo de la bodega.

-Si hablas nada le pasará –habló el yakuza encarando al hombre atrapado dentro de aquella pequeña prisión-, vamos no es tan difícil, solo denos lo que le pedimos profesor Callahan.

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Calor. Fuego. Mucho fuego, Tadashi buscaba al profesor Callahan, gritaba el nombre de su maestro en medio de las llamas. Un sonido de algo derrumbándose sobre su cabeza, escombros cayendo sobre él y más al fondo una preocupación más allá de su vida, dejo a su hermano solo.

¡Hiro! ¡Hiro! ¡Hiro!

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San Diegasaki 4:00 a.m.

-¡Hiro! ¡Hiro! –se levantó Tadashi gritando en la cama de hospital y haciendo que una enfermera entrará a su habitación a calmarlo.

-¿Estas bien? –Pregunto la enfermera-, llamaré al doctor Ryder.

-No, no es necesario –le contestó Tadashi a la enfermera-, solo fue una pesadilla.

La enfermera asintió y después de checar los signos vitales de Tadashi se retiró dejando al pelinegro tratando de volver a dormir, aunque la verdad dudaba que recuperará el sueño pronto, los recuerdos lo abrumaron de repente, la presentación de los microbots, todos saliendo del edificio festejando el triunfo de su hermano, la plática con Hiro, el edificio en llamas, el corriendo hacia el interior tratando de salvar a su mentor, el profesor Callahan, un sonido sobre su cabeza, nada.

Eso era todo lo que recordaba.

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¡Tadashi! ¡Tadashi! –se levantó gritando Hiro y respirando agitadamente, la misma pesadilla que lo había abrumado durante 6 meses, las llamas, el edificio explotando y Tadashi adentro de todo ese desastre. Hiro se llevó las manos hacia su cabeza y trato de reprimir las lágrimas.

-¿Hiro? –una voz fuera de su habitación saco a Hiro de su ensimismamiento, se levantó y abrió la puerta y ahí estaba Gogo con los ojos somnolientos y una ligera mueca de preocupación-, ¿sucede algo?

-Gogo lamento haberte despertado –se disculpó Hiro

-No lo hiciste, regresaba del baño de hecho –argumento Gogo-, ¿estás seguro de que no sucede nada?

-No, solo una pesadilla –dijo Hiro tratando de sonar tranquilo a lo que Gogo levanto una ceja y entro al cuarto del muchacho sentándose en su cama.

-¿Q-que haces Gogo? –preguntó Hiro viendo como la pelinegra se acomodó en uno de los lados de la cama.

-Ven aquí nerd –le dijo la chica palmeando el otro lado de la cama en señal de que se sentará. Hiro cerró la puerta y se sentó junto a ella sintiendo sus mejillas sonrojarse "Tranquilo Hiro no sobreactúes solo porque estas en un cuarto a oscuras con la chica de tus sueñ… Gogo y ambos estamos en la cama"

-Hiro ahora por favor dime honestamente ¿Qué te pasa? –le cuestiono Gogo en la oscuridad.

-Tadashi –contesto Hiro soltando un suspiro-, desde su muerte he tenido pesadillas con él, más bien con su muerte.

Gogo abrazo a Hiro y este correspondió a la muestra de afecto rodeándola con sus brazos también, en ese momento Hiro comenzó a llorar, no le daba miedo abrirse ante ella, no ante Gogo, ella era su mejor amiga, su cómplice, su segunda al mando en el equipo y la única que podía verlo llorar entre sus brazos.

-Yo también lo extraño –dijo Gogo haciendo que Hiro la viera a la cara-, él era mi mejor amigo sabes.

Hiro vio que la cara de Gogo también se ensombrecía, todo este tiempo concentrado en su propio dolor y nunca se puso a pensar en el dolor de los demás, ni siquiera en el de ella. "Tadashi era nuestro mejor amigo" recordó Hiro que había dicho la pelinegra alguna vez.

-¿Estabas enamorada de él? –preguntó Hiro teniendo miedo de la respuesta ¿Por qué esa pregunta era tan importante? ¿Por qué le dolía tanto que la respuesta pudiera ser un "si"?

-No –respondió Gogo apretándolo más contra ella-, Tadashi era casi mi hermano, es por eso que se lo que sientes, tal vez no de la misma forma pero te aseguró que se de lo que hablas cuando dices que lo extrañas.

Hiro se sintió aliviado, no sabía porque exactamente, si por la confesión de Gogo de que no estaba enamorada de su hermano o por saber que había alguien más que sabía que era lo que él sentía. Quizá fueron ambas cosas.

-Quédate –las palabras salieron de su boca antes de que Hiro siquiera pudiera pensar en lo que estaba diciendo. Gogo agradeció la oscuridad ya que sentía sus mejillas arder "¿Quedarme aquí a dormir con Hiro?"

-Hi-Hiro yo…

-Lo-lo lamento Gogo no sé qué dije, no es necesario que… -Gogo puso un dedo en los labios del pelinegro haciéndolo callar.

-Está bien, Hiro –dijo Gogo recostándose en la cama mientras que Hiro hacia lo mismo aunque ambos nerviosos. Al final el cansancio fue más que la pena entre ambos y cayeron victimas del sueño.

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San Diegasaki 7:30 a.m.

-Buenos días Tadashi –saludo Rapunzel al ver como su paciente despertaba de su pesado sueño.

-Hola Rapunzel –saludo Tadashi con una voz ronca matutina.

-Te tengo una buena noticia –le dijo la rubia acercando una bandeja con comida para que el pelinegro desayunara-, alguien vino a buscarte, pago toda la cuenta del hospital y dice que en cuanto te recuperes te llevara a casa.

-¿Quién es? –Preguntó Tadashi entusiasmado de que quizás su familia lo hubiera encontrado-, ¿es acaso una mujer castaña de ojos verdes? ¿Puedo verla? ¿Viene con mi hermano?

-Oye tranquilo Tadashi, no debes exaltarte, en realidad no era mujer, era un hombre y venía solo –respondió Rapunzel tratando de calmar al muchacho.

-¿Un hombre? –preguntó confundido Tadashi

-Si un hombre algo mayor, con un traje muy elegante, de hecho vine a ver si ya estabas despierto ya que él quiere verte –dijo Rapunzel-, claro si tú quieres.

-Claro me gustaría conocer quién ha venido por mí –contesto Tadashi acomodándose en la cama mientras que Rapunzel le sonreía en aprobación.

-Ok, entonces le diré que pase –dijo la ojiverde saliendo de la habitación.

¿Un hombre? ¿Quizás algún pariente? No él no tenía ningún pariente cercano hombre, además de Hiro, pero él estaba descartado, además, ¿Quién pudo haber pagado por una cuenta de hospital de seis meses?

-Tadashi Hamada ¿no es así? –habló una voz desde la puerta sacando a Tadashi de sus pensamientos. Cuando volteo la vista vio a un hombre con canas y lentes, un traje azúl marino y un elegante pañuelo en la camisa, le daba un aire familiar pero no el suficiente.

-Disculpe pero ¿Quién es usted? –preguntó Tadashi y a esto el hombre respondió riéndose.

-Es cierto, no me conoces pero si conoces a mí hijo–habló el hombre.

-¿Su hijo? –pregunto Tadashi.

-Mi nombre es Stan Lee –habló el hombre sentándose en el borde de la cama de Tadashi-, mi hijo es Frederick Lee.

-¿Fred? ¿Usted es el padre de Fred? –Preguntó Tadashi aún más confundido para luego empezar a soltar todas las preguntas que se le venían a la cabeza-, ¿Mi familia sabe que estoy vivo? ¿Por qué pago la cuenta del hospital? ¿Usted sabe que Fred recicla su ropa interior? ¡Tengo demasiadas preguntas!

-Lo sé muchacho, pero cálmate tenemos mucho de qué hablar pero no aquí –habló Stan calmando a Tadashi-, mañana te darán de alta y yo te recogeré, iremos a mi mansión y ahí aclararemos todo ese asunto ¿de acuerdo? –Stan se levantó de la cama y se dirigió a la puerta para irse.

-¡Esperé! –Gritó Tadashi hacia el hombre-, solo respóndame, mi hermano, Hiro ¿está bien? Después del incendio…

-Hiro Hamada, te sorprendería lo fuerte que es tu hermano, Tadashi. Él está bien y sospecho que pronto estará mejor –le dijo Stan desde la puerta con una sonrisa-, nos vemos mañana, Tadashi.

Tadashi se quedó solo de nuevo en su habitación de hospital. Hiro estaba bien, eso era suficiente para él.

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Hiro estaba cómodo, mejor que nunca, no recordaba que la almohada fuera tan cómoda. Poco a poco el pelinegro abrió los ojos y se encontró a si mismo recargado en los pechos de Gogo… ¡LOS PECHOS DE GOGO! El puberto saltó de la cama gritando y cayó al suelo.

-¿Hiro? –preguntó Gogo despertándose al escuchar el gritó de Hiro y sentir que una agradable presión cálida de su pecho desaparecía. El pelinegro se levantó del suelo y encaró a la pelinegra mientras Baymax se activaba.

-Hola yo soy Baymax tu asistente médico personal, escuche un ruido de angustia ¿sucede algo?

-No es nada Baymax –contestó el pelinegro muy nervioso.

-En una escala del 1 al 10 ¿cómo calificarías tu dolor? –preguntó el robot a Baymax.

-¿Hiro estas bien cariño? –preguntó una voz femenina detrás de la puerta, era la tía Cass, ambos pelinegros abrieron mucho los ojos ¿Qué demonios iban a hacer si la tía Cass los encontraba en la misma habitación? Claro no es que hubieran estado haciendo algo malo pero ya saben lo que dicen, no hagas cosas buenas que parezcan malas y esa situación era exactamente eso-, Hiro ¿te paso algo?

-No nada tía –contestó rápido Hiro-, solo me caí de la cama.

-¿Quieres que pase? –preguntó la tía Cass desde el otro lado de la puerta.

-¡NO! –Gritó Hiro-, es decir, aquí esta Baymax y me está atendiendo.

-Oh está bien, te espero abajo para desayunar.

-Si está bien tía Cass –respondió Hiro soltando una risita nerviosa aliviado, cuando escucho los pasos de su tía alejarse él y Gogo soltaron un suspiro de alivio.

-Si vamos a dormir juntos de nuevo debemos tomar precauciones –dijo Gogo levantándose de la cama y abriendo la puerta para ver si había alguien alrededor, al ver que no había nadie salió del cuarto-, nos vemos en el desayuno Hiro.

Gogo cerró la puerta y Hiro se enrojeció tremendamente "¿Acaso dijo si dormíamos juntos de nuevo?"


Notas de la Autora: Poco a poco se va armando la historia ¿quién es esa figura que dirige a los yakuza? ¿Por qué tiene al profesor Callahan? ¿Stan Lee sacando a Tadashi del hospital? ¿Por qué Fred recicla su ropa interior? Si quieren las respuestas a todo esto sigan leyendo este fic ;) Eso es todo… ¡No! Un saludo especial a Isai. Hdzr me encantó tu comentario y lo aprecio mucho gracias, y eso de que dejaras de ser una lectora fantasma solo por mi fic me hace sentir especial *ojos de estrellitas luminosas con arcoíris* además no te preocupes yo también soy una chica Disney (la animación y el fangirlismo corre por mis venas), también un saludo a AnonimusFem chica tus comentarios son geniales (aunque tuvieras la cabeza rostizada hahaha) y Ethan eres un ángel por saber convivir con una fangirl enserio yo lo sé porque soy una hahaha y finalmente Valeri12 Riffin no te preocupes mi querida pandicornio lector yo te entiendo si a veces no puedes dejar Reviews ;) aun así yo sé que sigues la historia y eso basta para mi. Bien ahora si esto es todo nos leemos luego bye.