Notas de la Autor: ¡Noticias de último momento! La autora si entró a la universidad ¡YES! Y les manda a todos sus lectores un abrazo y galletas imaginarias de Hirogo.

Disclaimer: Big Hero 6 no me pertenece, es propiedad de Disney/Marvel. Nagisa Tomoe es un OC de la creación de Frozen-Winter-Heart que hace aparición en este fic por un convenio entre ambas escritoras.


Capítulo 25. Solo un beso.

Hiro y Gogo entraron al laboratorio y decidieron irse cada uno por su cuenta, del lado de Hiro los empleados trabajaban desarrollando el programa que utilizarían las nano-neuronas que permitiera transmitir información sin modificarla ni alterarla. Por otro lado con Gogo trabajaban en el diseño en miniatura que con Hiro se había desarrollado junto con los materiales que el día anterior habían aprobado, el pelinegro le había confiado a ella los planos de los microboths para que no hubiera problemas durante la construcción.

-Buenos días señorita Leiko –saludaron a coro Carl y Ben recibiendo solo un gesto de parte de la pelinegra.

-Vengan aquí –dijo Gogo al par de chicos caminando hacia su equipo de trabajo-, escuchen todos, estos son los pasos a seguir para la construcción de la nano-neuronas. No son muy complicados pero al ser robots de tamaño celular será algo más demandante –la pelinegra comenzó a explicar que material iba en que pieza y como hacer un escaneo de calidad para verificar que ninguna pieza estuviera defectuosa, en el caso de los diseñadores industriales, pero con los médicos fue cosa distinta, ella les pidió que hicieran más pruebas a los materiales para estar completamente seguros de que no habría reacciones alérgicas o rechazos por parte del cuerpo humano. Todos pronto comenzaron a hacer su trabajo, mientras Gogo junto con sus nerds supervisaba.

-Haces un magnífico trabajo como jefa –dijo Aiori acercándose a Gogo-, en serio, créeme que me gustaría poder ofrecerte trabajo en otras áreas donde también ocupo la disciplina y liderazgo que tú tienes.

-Solo soy mandona –contestó Gogo simplemente.

-Te ves exhausta, también note eso con Hiro cuándo los salude por la mañana ¿sucedió algo? –preguntó Aiori dándole una cálida sonrisa que le dio escalofríos (irónicamente) a Gogo.

-Nada importante –contestó Gogo.

-Además de ti ¿Hay alguien más supervisando? –preguntó la castaña.

-Sí, Carl y Ben –dijo Gogo señalando a los nerds.

-Bien, ¿Por qué no vas a descansar? –Dijo Aiori-, me quedare a supervisar también.

-No es necesario –refutó la pelinegra pero Aiori sonrió de nuevo con algo más de insistencia.

-Vamos, no serás despedida por esto, yo soy la jefa ¿recuerdas? –dijo Aiori con esa sonrisa fija en su rostro. Gogo decidió no discutir e ir a la oficina.

Mientras el elevador iba subiendo hasta llegar al piso de su oficina pensó que sería buen momento para espiar, así que saco su tarjeta de acceso y decidió probarla. Primero en una oficina toco la puerta para asegurarse de que no hubiera nadie, al parecer estaba solo así que decidió entrar. La oficina era igual que la que compartían ella y Hiro, una pared ventanal, un escritorio, algunos estantes y sillones. Gogo decidió ir al escritorio, pero sobre este solo estaba una computadora y algunos papeles, al parecer eran documentos personales, pero nada fuera de lo común. En el escritorio había cajones que también usaban tarjeta de seguridad, Gogo probó suerte pasando la tarjeta para abrirlo y este cedió "Nada mal Hiro" pensó Gogo revisando las cosas del cajón. Nada importante, solo documentos de la empresa.

-Bien, ¿que habrá en los estantes? –dijo Gogo moviéndose rápidamente pero solo había una colección de esferas de cristal de varias ciudades alrededor del mundo y algunas fotos de su familia. Nada sospechoso-, creo que eres inocente amigo –dijo Gogo viendo al socio dueño de la oficina en una fotografía con su familia.

La pelinegra salió de la oficina cerrando la puerta sin hacer ruido cuándo de repente sintió una mano en su hombro, bruscamente Gogo tomó la mano y doblo completamente el brazo del propietario de está dejándolo contra la pared.

-Gogo suéltame –dijo Hiro con algo de dolor haciendo a la pelinegra reaccionar soltándolo-, oye que ruda.

-Tú me asustaste –dijo Gogo en respuesta-, tienes suerte de que no te haya roto la muñeca.

-Que afortunado –respondió Hiro sarcásticamente moviendo su brazo adolorido y haciendo su camino hacia su oficina seguido de Gogo.

-¿Qué haces aquí arriba? –preguntó Gogo cerrando la puerta tras de ellos.

-Aiori me dijo que era buena idea descansar, que ella se encargaría de todo abajo –respondió Hiro sentándose en uno de los sillones-, supongo que a ti te dijo lo mismo.

-Algo así –respondió Gogo sentándose en el sillón junto con el pelinegro-, debo admitir que la oferta pareció muy tentadora –dijo Gogo bostezando.

-Si lo sé –respondió Hiro bostezando igual y recargándose en el brazo del sofá-, ¿qué hacías en esa oficina?

-Buscaba algo que relacionara a ese socio con los Yakuzas-dijo Gogo recargándose en el respaldo acolchado.

-¿Encontraste algo? –preguntó Hiro recargando su cabeza sobre el brazo del sofá y bostezando.

-Nada, incluso me arriesgo a decir que, es un buen hombre –dijo Gogo cerrando sus parpados.

-Debemos seguir buscando –dijo Hiro ya con los ojos cerrados.

-Sí, lo sé –respondió Gogo de igual forma cayendo en un profundo sueño.

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Lucky Cat Café 8:00 a.m.

La tía Cass estaba cansada, muy cansada, tan cansada, pero aun así tuvo que levantarse para abrir el café. Primero que nada una ducha, luego se puso su perfume favorito (con esencias de frutos rojos) y después de limpiar el piso del café comenzó a acomodar las sillas del lugar, aunque en algún punto noto que Robert también ayudaba, gracias a él terminó más rápido, aún faltaban 15 minutos para abrir.

-Gracias por la ayuda –menciono Cass sentándose en una de las sillas mientras que Robert se sentaba en otra en la misma mesa, trataba de empezar una oración pero el hombre no sabía cómo.

-Yo… sé que no soy la mejor presencia en tu hogar –comenzó Callahan-, y comprendo que no es fácil perdonarme por… todo lo que hice, pero realmente, espero algún día ganarme ese perdón. No un perdón forzado u obligado por la situación, sino un perdón real.

-¿Por qué crees que no te he perdonado? –preguntó Cass mirándolo fijamente.

-Lo veo en tu mirada. La madre de Abigail solía tener esa mirada también –dijo Callahan sonriendo un poco tristemente-, no se ve esa mirada muchas veces en la vida.

-Alistair Krei cometió un error también –dijo Cass captando la atención de Callahan-, Hiro me lo contó. Tú también deberías perdonarlo o al menos intentarlo –Callahan se quedó mudo ante aquellas palabras-. Inténtalo y te prometo que yo intentaré hacer lo mismo.

Robert solo asintió con la cabeza. Cass satisfecha se acercó a la puerta y cambio el letrero para indicar que estaba abierto.

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YuziTec 9:00 a.m.

Gogo se sentía tan cómoda, realmente necesitaba ese descanso. Al abrir un poco los ojos se encontró con que aún estaba en la pequeña sala de la oficina y ella estaba recostada sobre Hiro, el pelinegro se había quedado recargado en uno de los brazos del sofá mientras que ella se había quedado recargada sobre él, al principio Gogo se levantó bruscamente, como si el simple contacto de piel con el pelinegro le quemara, pero después de verlo tan tranquilo, tan indefenso quiso ser parte de aquella escena otra vez, así que volvió a recostarse sobre él. Las respiraciones acompasadas del pelinegro rozaban su avente el cabello de Gogo, sus latidos cardiacos sonaban a través de su pecho llegando hasta los oídos de la pelinegra, su calidez cubría a Gogo de una forma tan tranquilizante. La pelinegra se preguntaba constantemente ¿Por qué se había enamorado de Hiro? Pero estando ahí junto a él era fácil saberlo, no podía expresar con palabras la increíble sensación de familiaridad y sincronía que tenían sus latidos con los de ella, ni tampoco lo tranquilizante que era sentir su respirar, o lo cómodo que era estar en contacto físico con él, o sabía describir esa necesidad de que algo como eso era vital para ella, como el oxígeno del cuál no sabíamos de su existencia pero que en cuánto la descubrimos sabemos que sin ello no podríamos vivir. Hiro era algo así, no era alguien con quien podrías vivir, era alguien sin él que no podrías vivir.

El pelinegro sintió como aquella presión cálida sobre él se había esfumado, pero, en cuestión de nada volvía a aparecer, luego sintió el cabello de Gogo debajo de su barbilla, daba cosquillas y olía a fresas, como las del chicle que siempre mascaba. Sus mejillas enrojecieron al sentir las manos de la pelinegra posarse alrededor de su cuello, ¿acaso lo estaba abrazando? Si, lo estaba haciendo. Ella lo confundía demasiado, más que cualquier fórmula matemática o cualquier cálculo cuántico usado para sus creaciones, ella lo hacía enloquecer, le provocaba latidos rápidos en su corazón y ella causaba esa necesidad de impresionarla, mientras Hiro pensaba en ello se dio cuenta de cuántas veces lo había intentado: cuándo la conoció y no supo que decirle simplemente menciono el funcionamiento de su bicicleta y decidió entrar al ITSF, al concluir la presentación de los microboths en lo primero que observo fue en si ella aplaudía y si lo estaba haciendo, cuándo construyo los trajes se esforzó en crear uno que le fascinara y lo logró. Más de una cosa que él había hecho fue a causa de ella.

La puerta sonó, alguien tocaba. Gogo se levantó y Hiro fingió seguir dormido.

-Hola señorita Leiko –saludaron ambos nerds con una sonrisa al ver que Gogo abría la puerta.

-¿Qué hacen aquí? –preguntó la pelinegra algo irritada.

-Bueno, nosotros solo veníamos a ver si… -Carl no sabía cómo continuar, ya que la pelinegra lo intimidaba demasiado.

-Queríamos ver si algo se ofrecía –terminó Ben.

-No, nada. Aquí todo está bien –dijo Gogo-, ¿algo más?

-Eh... no creo que no –dijo Carl sonrojándose al igual que Ben.

-Bien, pues sigan con él trabajo que es confié allá abajo Ben –le dijo la pelinegra a Carl.

-Soy Carl –la corrigió el chico.

-Cómo sea, vayan y háganlo –dijo la pelinegra cerrando la puerta, al voltearse se encontró con Hiro sentado en el sofá.

-Esos dos solo querían verte –menciono algo molesto el pelinegro.

-¿Importa acaso? –dijo Gogo sentándose a su lado.

-¿Cuánto tiempo dormimos? –preguntó Hiro.

-Alrededor de 2 horas –mencionó la pelinegra.

-Creo que deberíamos bajar –dijo Hiro levantándose y estirándose.

-O podríamos espiar –dijo Gogo haciendo lo mismo.

-Bien pensado –dijo Hiro sacando su tarjeta y dándole una sonrisa traviesa a Gogo.

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San Fransokyo 10: 00 a.m.

Tomoyo estaba exhausta pero ya no podía dormir más ya que si lo hacía estaría aún más adolorida de lo que ya estaba. Al levantarse tomo una ducha y se vistió para luego ir con Sora y revisar su herida, al parecer estaba bien, Kira por otro lado estaba dormida como una piedra, por más que intentara despertarla no podía. Al final ella salio sola a la ciudad a caminar.

La pelinegra sujeto su largo cabellos en una coleta y encendió su iPod para escuchar música. La noche anterior había sido un revoltijo de emociones, la confesión de Nagisa con respecto a la historia de su hermana, luego como fue a KreiTec a intentar sacarle información a Alistair Krei para poder saber que había intentado robar hacia 6 meses, luego beso al héroe verde, casi muere, el héroe verde la salva y ella no puede hacer más que pensar en si debía besarlo otra vez y al final caminar por las calles pensando en que se estaba traicionando a si misma… y a Wasabi. Ella sabía que no había nada entre ellos pero ¡Diablos! Ese chico le gustaba, no estaba enamorada de él (o eso se decía a si misma) pero le agradaba su compañía y de cierta forma sintió que al besar al héroe lo traiciono. Era confuso, ese beso se sintió tan bien y al mismo tiempo tan incorrecto.

-¡Basta! –gritó Tomoyo parándose en seco "¡Solo fue un beso!" pensó.

-¿Tomoyo? –esa voz, como si su día no pudiera estar ya de por sí de cabeza.

-Hola Wasabi –dijo la pelinegra sonriéndole al chico.

-¿Estas bien?

-Sí, solo algo frustrado –dijo ella aun con la sonrisa-, la noche de ayer fue algo… intranquila.

-Entiendo a lo que te refieres –dijo el afroamericano pensando en el beso de anoche pero quitándoselo de la cabeza para acercándose a Tomoyo-, ¿quieres sentarte y hablar?

-Eso sería genial –menciono Tomoyo. Wasabi evitaba mirarla a los ojos, esa chica era linda y le gustaba mucho, pero de recordar solamente a aquella fujita que lo había besado, algo dentro de él se disparaba "Basta Wasabi, Tomoyo es una grandiosa chica y la fujita es… solo una fujita"

-Te invito a comer –dijo Wasabi algo nervioso.

-¿Es una cita? –preguntó Tomoyo.

-No… no tiene que serlo, es decir, puede ser una cita si quieres, pero si no, puede ser solo ir a comer, es decir… -Tomoyo le dio un beso en la mejilla dejando helado al chico fornido.

-Me encantaría –respondió Tomoyo sonrojándose.

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YuziTec 10:15 a.m.

-Creo que aquí no hay nada –dijo Hiro revisando los estantes mientras que Gogo revisaba el escritorio.

-Ni aquí –dijo la pelinegra-, salgamos de aquí antes de que alguien venga.

Ambos pelinegros ya habían revisado 3 de las oficinas de los socios, además de la que Gogo había revisado sola. Al salir de aquella oficina escucharon pasos así que decidieron entrar a la propia pero era muy tarde, los pasos estaban a la vuelta de la esquina y ellos a un pasillo de distancia de su oficina. Gogo vio una puerta y la abrió empujando a Hiro dentro de ella y cerrando tras de sí.

-¡Auch! me pisaste –se quejó el pelinegro para luego sentir las manos de Gogo cubriéndole la boca.

-Shh hay alguien afuera –susurro la pelinegra al oído de Hiro provocándole un temblor y un sonrojo al chico.

-Señor, la secretaria de la directora no me permitió entrar a su oficina –escucharon ambos pelinegros la voz de un empleado, al parecer afuera del armario de escobas estaban dos personas hablando.

-¿Por qué no? después de todo esa oficina a estado vacía desde hace ya un buen tiempo –dijo el anciano inversionista, ambos pelinegros reconocieron la voz y abrieron los ojos con sorpresa.

-No lo sé señor, pero ella me impidió entrar. Dijo que eran órdenes de la directora –dijo el empleado.

-Ya veo. Bueno al final no me serviste de nada, retírate antes de que decida despedirte –ambos pelinegros escucharon al empleado ahogar un sonido y retirarse a paso rápido, después de unos segundos los pasos del anciano también se dirigieron hacia su oficina.

-Maldito anciano –susurro Gogo-, se ve que es un desgraciado.

-Y es sospechoso que quisiera entrar a una oficina ajena –mencionó Hiro-, el empleado dijo que la secretaria de Aiori no sé lo había permitido.

-Y también mencionaron que era una oficina vacía

-Daisuke –dijeron ambos pelinegros llegando a la misma conclusión.

-No hemos revisado su oficina, es la única que nos falta –dijo Gogo-, además de la de Aiori y Daisuke claro está.

-¿Aún crees que Aiori está involucrada? –preguntó Hiro incrédulo.

-¿Por qué la defiendes tanto? –preguntó molesta Gogo.

-¿Por qué estas contra ella? –preguntó de vuelta Hiro-, hasta ahora ella no a hecho nada que la marque como una sospechosa real.

-Pidió tus microboths

-Y hace algo increíble con ellos, algo que ayudará a muchos.

-¿Y qué tal si usa los planos para hacer algo más? –arremetió Gogo su argumento contra la castaña chica que Hiro tanto defendía.

-Eso es imposible porque nadie más que yo tiene los planos –contestó Hiro-, solo se los he confiado a otra persona además de mí.

-¿A ella? –preguntó Gogo obviamente molesta para luego sentir la mano de Hiro en su cadera, la pelinegra corto su respiración al sentir esto, la mano de Hiro seguía ahí pero se movía, como buscando algo, finalmente encontró el bolsillo del short de Gogo y tomo la memoria que había ahí.

-A ti es a la única que se los he confiado –dijo Hiro poniendo la memoria entre ellos, aunque se notaba muy poco ya que la oscuridad era casi absoluta, por excepción de la poca luz que se colaba por el marco de la puerta de madera-, en ti es en la única que confió lo suficiente como para manejar algo tan importante –dicho esto Hiro tomo la mano de Gogo y dejo la memoria en ella, al querer separarlas Gogo no lo dejó, sino que lo tomo y entrelazo sus dedos con los de él.

-Gracias –susurro Gogo. Hiro podía sentir el calor en sus mejillas y el aliento de Gogo rozar levemente su rostro.

-¿Por-por qué seguimos haciendo esto? –preguntó el pelinegro.

-¿Haciendo qué? –preguntó Gogo en un susurro causándole a Hiro aún más nervios.

-Es-esto –dijo Hiro acariciando con su pulgar un poco de la mano de Gogo.

-¿Te desagrada? –preguntó Gogo a la defensiva.

-¡No! –Contestó rápidamente Hiro-, me gusta pero no sé… que significa.

-¿Necesitas ponerle una etiqueta para entenderlo? –preguntó Gogo posando la mano libre en la pared a espaldas de Hiro a la altura de la cabeza de este. Lo estaba acorralando.

Había algo en el tono de voz de Gogo que lo inquietaba, algo había cambiado en ella, y en él. Era tan evidente que incluso en la oscuridad podía notarlo. Podía sentir el aliento de Gogo cerca, estaba caliente e impregnado de un aroma al café de la mañana. En algún punto su espalda había quedado pegada a la pared y su ritmo cardiaco había aumentado.

-¿Go-gogo? –preguntó Hiro nervioso sacando de su transe a la pelinegra que había quedado hipnotizada pensando en estar tan cerca de Hiro.

-Hiro… yo lo siento –dijo la pelinegra separándose de él.

-¿Es así como intimidas? –preguntó Hiro con un deje de nerviosismo en su voz.

-No, ¿Por qué? –preguntó Gogo.

-Es que de verdad me pusiste nervioso –contestó algo apenado el pelinegro, sus manos seguían entrelazadas.

-Lo siento –se disculpó de nuevo Gogo-, es que yo tampoco sé cómo se llama esto –dijo acariciando la mano de Hiro con su pulgar.

-No te preocupes, no necesito un nombre –dijo Hiro sonriendo.

-Yo si –dijo Gogo de repente sorprendiendo a Hiro-, ¿puedo contarte un secreto?

-Sabes que si –dijo Hiro.

-Pero este no puedes contárselo a nadie, en especial a Tadashi –dijo Gogo de forma casi amenazante.

-Lo prometo –dijo Hiro levantando su mano libre de forma solemne.

-Bien –dijo Gogo acercándose al pelinegro lentamente, como si fuera a susúrrale algo a su oído. Pero en vez de eso Hiro sintió la presión de los labios de Gogo sobre los suyos, la mano libre de Gogo se había enredado en el cuello del pelinegro, mientras que él solo mantenía los ojos abiertos sintiendo la suave textura de los labios de la pelinegra sobre los suyos, poco a poco Hiro cerró los ojos y sintió como los labios de Gogo se abrían un poco, por instinto los de Hiro hicieron lo mismo. Obviamente Gogo era más experta en esto que Hiro, fue por eso que la pelinegra dirigió el beso, primero paso las murallas de los labios del pelinegro, estando ya dentro movió su lengua con delicadeza, disfrutando del sabor que le ofrecía el pelinegro, Hiro no sabía mover su lengua pero de alguna forma esa torpeza de principiante la compensaba con una especie de talento innato por satisfacer la demanda de seguirle el paso a la pelinegra. Después de un largo rato ambos se separaron por la falta de aire.

-Me gustas –dijo Hiro sin rodeos-, cielos, estoy perdidamente enamorado de ti.

-Tú hermano me va a matar pero… si, tú también me gustas –respondió Gogo.

-Tranquila, no le diré nada a nadie –dijo Hiro-, sigo sin entender como se le llama a esto.

-Para ser honesta, yo tampoco sé cómo se le llama a esto –contestó la pelinegra besando de nuevo a Hiro en ese diminuto armario de escobas.


Notas de la Autora: ¡BESO CONCEDIDO! ¿Felices y contentos?

Frozen-Winter-Heart: hahaha hoy no subí temprano ni largo, pero ¡hubo beso! Inuyasha es genial y si a mí también me cae mejor Ahome, Kikyo me parece muy seca. Mi ortografía a veces es del asco lo sé, pero intentare mejorar lo prometo. Hoy no hubo ninguna pelea divertida entre hermanos pero bueno no siempre se puede. ¡Wasamoyo es cannon! Hahaha gracias por todo tu apoyo a este fic :*

Hanitamungui012: Amemos el Hirogo con todo nuestro ser hahaha, los amores prohibidos son lo mejor, espero te guste este cap.

DannyMichell08: hahaha celopata me mataste con eso, por supuesto que ire a ver Suicide Squad, ¡vamos a verla! Hahaha, sip la frase de la figura misteriosa vino de ahí hahaha no esperes más el beso está aquí.

Amy Tanaka Overland: Otra sorpresita para esta semana ¡beso Hirogo! Ya se la semana pasada estuvo llena de noticias impactantes. Espero te guste el cap de hoy, mandale un saludo a Amy the killer y Jack.

DanLiz Viveros: Sip fue de Mulan esa frase hahahaha la humanidad ante todo. INTENCIDAD es el segundo nombre de este fic hahahaha

Pyro Phoenix-bird: Todo puede pasar con ellos bajo el mismo techo, Wasabi y Tomoyo son una historia complicada pero que funcionará.

Conuk: hahaha ahora siento que no hay mucho de que reírse pero aun asi espero que te haya gustado el cap. Saludos desde Guadalajara.

Nestor: ¡aahhh! No he ido a ver Antman, quiero verla espero te haya gustado el cap de hoy.

ROSH studios: ¿?

Wenn: Tiendo a poner drama desde el titulo hahahaha es para agregar emoción. La chica hipotética ya hizo su movimiento con Hiro :D Y veremos que hace Tadashi si se entera. Espero este cap también te haya gustado.

IsaiHdzr: Otra "cita" secreta en el armario de escobas hahahaha creo que tomare tu propuesta de Wasabi sería divertido ver como funciona ;) y también me gustaría ver a Gogo con el corazón roto pero no revelare más sobre ello ya que es spoiler muahahhaahhahaaha y sobre tu propuesta soy toda oídos para lo que quieras proponerme.

Creo que eso estodo por ahora, lamento las contestaciones tan cortas, nos leemos luego bye.