Notas de la Autora: Hola mis queridos lectores. Si lo sé no es miércoles, no pude subir capitulo porque tuve que entregar un proyecto que me consumió mucho tiempo todas las últimas semanas además de que, lamentablemente, la mamá de una amiga falleció y estuve dándole todo mi apoyo estos últimos días y este capítulo aún no estaba terminado así que el tiempo no me ajusto y hasta ahora lo vengo subiendo, sorry. Pero en fin espero no me maten y disfruten de este capítulo :D
Disclaimer: Big Hero 6 no me pertenece, es propiedad de Disney/Marvel.
Capítulo 29. Una oportunidad de amar
Kuno estaba dormido, a causa de los sedantes que recorrían su cuerpo, sus heridas estaban sanando dejando cicatrices que no desaparecerían nunca. Meses atrás esas cicatrices no le habrían preocupado pero ahora entre sus pocos y fugaces momentos de conciencia, que usualmente no duraban más de un minuto, él pensaba en ella y si esas cicatrices le producirían asco al verlas, si lo rechazaría por ellas o cualquiera de las demás razones por las que aquella hermosa chica lo rechazaría.
El yakuza sintió la conciencia llegar pero aún no podía abrir los ojos, no iba a durar mucho, alguno de los otros yakuzas que lo vigilaban lo notaria y le daría una buena dosis de morfina haciéndolo caer de nuevo. Kuno uso todas sus fuerzas para evitar hacer un sonido que delatara su conciencia, no quería volver a estar sedado, no sin pronunciar su nombre y escuchar como este se envolvía en el aire y acariciaba sus labios al salir de su boca.
-Aiori –susurro Kuno.
-Está despertando –escucho que dijo una voz a lo lejos.
-Aquí está la morfina –contestó otra y luego a los pocos segundos sintió esa inconfundible sensación de pesadez y adormecimiento.
-¿Entendiste los que dijo? –preguntó una de las voces.
-No –contestó la otra voz. Eso fue lo último que escucho Kuno antes de volver a su mundo de inconciencia.
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San Fransokyo 1:00 p.m.
-Esa es mi casa –dijo Wasabi señalando la puerta de una casa típica de San Fransokyo.
-¿Vives tu solo ahí? –preguntó Tomoyo observado la fachada.
-Sí, hace un par de años me independice –explicó Wasabi.
-Debe ser grandioso –dijo Tomoyo-, pero ¿no te sientes muy solo?
-A veces, pero la soledad jamás me ha molestado, además tengo amigos –explicó Wasabi-, ¿quieres entrar?
-No, de hecho, debo irme –dijo Tomoyo algo nerviosa acomodándose el cabello detrás de la oreja un gesto que hacía a Wasabi sonrojar-, le prometí a unas amigas hacer cosas con ellas y no quiero llegar tarde.
-Cla-claro, la puntualidad es importante –dijo Wasabi lamentándose un poco que la pelinegra ya tuviera que irse.
-Te veo luego, Wasabi –dijo Tomoyo sonriendo.
-Sí, nos vemos –respondió el afroamericano viendo a Tomoyo dar media vuelta y caminar un par de pasos, pero, antes de avanzar más, la pelinegra giró sobre sus talones y acercándose rápidamente al chico, se paró de puntitas y beso su mejilla para luego salir corriendo de ahí con las mejillas sonrojadas y dejando a Wasabi como una estatua de sal. Después de algunos minutos de que el pobre chico se quedara tieso por causa de aquel sorpresivo beso sintió su celular vibrar en el bolsillo de su pantalón.
-¿Hola? –dijo Wasabi contestando.
-"Wasabi, soy Tadashi, oye quiero preguntarte algo ¿tú ya descubriste algo sobre el significado del haiku? Por más vueltas que le damos Honey Lemon y yo nada se nos ocurre".
-Es el puerto –dijo Wasabi cayendo en la cuenta de que había descubierto la respuesta pero que jamás le había avisado a nadie sobre ello-, la respuesta es el puerto de San Fransokyo
-"¿El puerto? ¡Wasabi eres un genio!" –Dijo Tadashi desde el otro lado de la línea-, "Honey y yo iremos a la mansión Lee, al parecer el señor Stan quiere avisarnos sobre algo pero quiere que estemos todos"
-Claro, iré para allá –contestó Wasabi colgando el teléfono y entrando a su casa para tomar las llaves de su van e irse de ahí.
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Krei estaba algo nervioso, no le pasaba eso con las chicas con las que usualmente salía: empresarias, socias de grandes empresas, abogadas, alguna vez había salido con una mujer extranjera más o menos famosa, pero para él todas aquellas mujeres eran iguales, algunas muy aburridas, otras demasiado frívolas, ninguna había logrado algo más allá de captar la atención del exitoso empresario para luego perderla, pero Cass era, tal vez demasiado cliché, pensaba Krei ante las palabras que usaba para definir a Cass pero, ella era diferente.
Era hermosa, alegre y cálida, una mujer sencilla, no necesitaba de luces, cámaras, diplomas o cualquier tipo de reconocimiento que la sociedad podría darle, ella misma era todo lo que necesitaba para brillar. Luego estaba esa cabellera corta castaña y esos ojos verdes como esmeraldas que no hacían más que irradiar alegría, aquella bellísima sonrisa con labios rosas que hacían pensar al rubio empresario en las fresas frescas, tenía un buen físico, no lo más importante pero Krei se sorprendía a si mismo viendo las curvas de la mujer, aunque era inevitable, a veces simplemente era un hombre.
También le sorprendía su buen humor, él pocas veces conocía a mujeres que tuvieran sentido del humor mientras que Cass era de sonrisa fácil, bastaba un comentario divertido o un chiste, incluso uno malo, para hacerla reír, pero sobre todas las cosa que esa hermosa mujer podían volverla perfecta había una que simplemente amaba: su autenticidad. Había conocido a pocas personas como ella en la vida, una de ellas fue a su madre, quién había muerto años atrás. Cass guardaba esa personalidad de auténticos sentimientos, una persona que confiaba en los demás, era amable con todos sin importarle quién era y que juzgaba a base de la persona y no de su importancia. Eso le encantaba.
-Alistair estás muy callado ¿sucede algo? –preguntó Cass mientras ambos caminaban entre un parque de cerezos.
-Lo siento es que me abstraje entre mis pensamientos –dijo el hombre ojiazul dedicándole una sonrisa a la castaña.
-Oh vaya, pensé que yo era a la única a la que le pasaban ese tipo de cosas –dijo la ojiverde riendo-, y dime ¿te sientes bien después de todo lo que paso con las Fujitas?
-Sí, estoy mejor honestamente, tu sobrino llegó justo a tiempo. Le debo mucho a ese chico –dijo Krei.
-Bueno, supongo que es el deber de los héroes –dijo Cass sonriendo pero mordiéndose el pulgar con nerviosismo.
-¿Ocurre algo? –preguntó Alistair viendo a la castaña con este gesto de angustia.
-Sí, no, ¡no! no es… no quiero molestar con mis problemas de tía sobreprotectora ni nada de eso –dijo Cass riendo nerviosamente.
-Puedes contarme lo que sea, no diré nada y ayudaré en lo que pueda, lo juro –dijo Krei levantando la mano de forma solemne tratando de hacer sonreír a Cass, cosa que funcionó.
-Alistair, eres muy amable. La cosa es que… estoy preocupada por Hiro y Tadashi, ya perdí a uno de mis sobrinos una vez y, por causa de un milagro, lo recuperé, pero ahora que Hiro es un héroe, siento un nudo en el estómago cada vez que se va por ahí a salvar personas, claro estoy orgullosa de él, pero…
-No quieres perderlo. Cass es normal que te sientas así, ellos son prácticamente tus hijos y que te preocupes por ellos es de lo más natural –le dijo Krei tomando la mano de la mujer castaña.
-Alistair, gracias –le contestó Cass sonriendo y con sus mejillas ligeramente teñidas de rosa-, enserio lamento contarte todo esto pero, a veces, no sé con quién desahogarme.
-No pidas disculpas por nada, siempre es bueno tener a alguien que te escuche –le contestó Krei con una sonrisa-, te invito a comer.
-N-no es necesario…
-Insisto –dijo Krei ofreciendo su brazo a Cass quién gustosa lo aceptó.
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YuziTec 2:00 p.m.
La hora de salida llegó y todos los empleados comenzaron a salir del laboratorio, con excepción de cierto par de pelinegros y una castaña que estaban revisando el avance que habían hecho ese día.
-Maravilloso –dijo Aiori viendo la cantidad de nano-neuronas en completa función que estaban contenidas en una unidad de almacenamiento especial de cristal, a simple vista parecía un líquido negro platinado algo espeso pero viendo con más atención se veían como granos de arena y con un microscopio se notaban lo que realmente eran, nano-neuronas-, esto es más que suficiente para hacer la primera prueba con la candidata –dijo Aiori sonriendo.
-¿Enserio? –preguntó Hiro también algo entusiasmado.
-Sí, y todo gracias a su trabajo –dijo Aiori sonriéndoles-, hare los arreglos con el hospital para pedir un quirófano y un permiso para hacer la prueba en la paciente. Hasta entonces descansen.
-¿Cómo? –preguntó Gogo confundida por la última parte.
-Descansen, no es necesario que vengan a la empresa si no lo desean, han trabajado muy duro estos últimos días, merecen un descanso –dijo Aiori retirándose del lugar-, les avisare la respuesta del hospital para que estén presentes durante el proceso. Felicidades por su logro.
El laboratorio quedo abandonado con las únicas dos presencias de Hiro y Gogo, ambos voltearon a verse.
-Gran trabajo, nerd –lo felicitó Gogo.
-Tú hiciste tanto como yo –dijo Hiro encogiéndose de hombros-, además no lo hubiera hecho sin ti.
-Sigues siendo un cursi –dijo Gogo algo sonrojada por el comentario del pelinegro.
Hiro comenzó a mover su mano hasta alcanzar el rostro de Gogo, la pelinegra lo miro con ambos ojos llenos de una combinación de sorpresa y enamoramiento, una mirada que muy pocas veces se presentaba en la pelinegra.
-Casi estoy de tu altura –dijo Hiro acercándose a la chica y haciendo notar su punto.
-Es verdad, estas creciendo –dijo Gogo desviando su mirada de los ojos marrones de Hiro y con las mejillas color cereza. El pelinegro no quitaba su mano del rostro de Gogo y ella no quería que lo hiciera, poco a poco Hiro se acercó a ella y fue cerrando los ojos. Gogo empezó a hacer lo mismo y finalmente terminó por cerrar el espacio entre sus labios.
Poco a poco el beso comenzaba a avanzar, primero fueron los labios de ambos en contacto simplemente, luego Gogo abrió los suyos y con algo de prisa convencieron a los de Hiro de abrirse, el pelinegro separo sus labios y permitió que la lengua de la pelinegra entrara en él para saborear la suya. Ella sabía a chicle de fresa combinado con un no sé qué, siempre, y la de él sabía a ositos de gomas combinado con un no sé qué, siempre era así, pero también siempre era diferente. Ninguno de los dos sabía porque esto ocurría cuándo probaban sus labios, pero tampoco era como si les importará mucho, mientras pudieran seguir besandose el mundo podía acabarse. De repente el celular de Hiro comenzó a vibrar, al principio el pelinegro considero dejar que el aparato sonara pero con cada nueva vez que timbraba el zumbido se hacía más y más molesto.
-Debo contestar –dijo Hiro entre el beso separándose de este causando que Gogo gruñera un poco cosa que hizo reír al pelinegro-, ¿Hola? –respondió Hiro.
-"Hiro ¿por qué no contestas?" –preguntó Tadashi desde la otra línea.
-Eh ho-hola Tadashi, yo estaba ocupado –dijo Hiro sintiéndose mal por no decirle la verdad completa pero que se supone que le dijera "Hola Tadashi, estaba besando apasionadamente a Gogo y no quería dejar de besarla" no definitivamente no diría eso-, ¿Qué sucede?
-"Reunión en casa de Fred, es urgente" –dijo Tadashi-, "¿estás solo?"
-No, Gogo está conmigo –dijo Hiro guiñándole un ojo a la pelinegra quién solo rodo los ojos.
-"¿Y ustedes dos están… solos?" –preguntó Tadashi.
-Sí, no te preocupes –respondió Hiro-, le diré a Gogo, iremos para allá ahora mismo.
-"Bien, los esperamos" –dijo Tadahi colgando al igual que Hiro.
-¿Y ahora qué pasa? –preguntó Gogo recargándose en una mesa de trabajo del laboratorio.
-Al parecer hay una reunión en casa de Fred –dijo Hiro acercándose a la pelinegra.
-¿Por qué?
-No lo sé, pero debemos ir pronto –dijo Hiro dando un gran suspiro para luego acercarse a la pelinegra con un sonrojo en las mejillas-, o-oye quieres, ya sabes, continuar.
-Nerd –dijo la pelinegra pasando sus brazos alrededor del cuello del chico-, tal vez luego.
Hiro estaba vuelto un tomate, esa chica lo iba a volver loco.
-Vamos nerd, camina o te dejo aquí –dijo Gogo dirigiéndose al elevador donde pronto la alcanzó Hiro.
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Tomoyo llegó al parque donde aún había algunas fujitas entrenando, entre ellas reconoció a Kira, que estaba en medio de una batalla cuerpo a cuerpo con otra fujita mucho más alta que la pequeña rubia, por otro lado estaba Sora observando todo desde la sombra de un árbol, Tomoyo corrió hacia ella y se le unió en la sombra del gran árbol.
-Así que decidiste levantarte –dijo Sora pasándole una botella de agua fría a la pelinegra.
-Tenía que hacerlo, además fui a pasear por ahí y me encontré con Wasabi –dijo la chica con una mirada triste.
-¿Sucedió algo malo? –preguntó Sora notando el cambio de humor repentino de su amiga,
-…
-Tomoyo ¿qué sucedió? –preguntó Sora más insistente.
-¡TOMOYO! –Gritó Kira corriendo hacia la pelinegra y prácticamente echándosele encima-, me alegra verte afuera de la cama.
-¡Kira! –la regaño Sora pero la rubia simplemente le saco la lengua y se sentó al lado de Tomoyo.
-¿Ya te sientes mejor? –preguntó Kira a su amiga.
-Si
-¿Entonces porque tienes esa cara de sufrida? –preguntó Kira de nuevo.
-Se encontró con Wasabi –dijo Sora haciendo que a la rubia se le abrieran los ojos con sorpresa.
-¿Y qué pasó? –preguntó Kira.
-Yo… le dije que no quería nada con él –dijo Tomoyo abrazando sus rodillas.
-¡¿Qué?! –gritaron Sora y Kira al mismo tiempo.
-¿Po-por qué le dijiste algo como eso? –preguntó Kira.
-Porque… imagina el daño que podría causarle si él se entera de todo lo que soy y lo que he hecho. Mientras menos relacionada este con él mejor –dijo Tomoyo.
-No lo puedo creer ¡Él era tu boleto de salida! –dijo Sora.
-¿Qué? –preguntó Tomoyo.
-Ese chico, por todo lo que nos dices, tú lo amas y él también te ama y si el descubre lo que eres o fuiste no creo que importe –dijo Sora-, ¿por qué no le das una oportunidad?
-¿De qué? ¿De que le rompa el corazón? ¿De que termine odiándome? ¿De que algo le suceda? –preguntó Tomoyo.
-¡Dale una oportunidad de que te amé y te demuestre que puedes volver a iniciar! –Dijo finalmente Sora-, ¡Date a ti misma esta oportunidad!
-No puedo, no después de lo que sé que pasará –dijo Tomoyo soltando algunas lágrimas.
-¿De qué hablas? –preguntó Kira.
-Los matará, me lo dijo anoche, quiere a los héroes muertos –dijo Tomoyo. Sora y Kira se quedaron en shock.
-No puede ser –dijo Sora-, ¿estas segura? No te estarás sugestionando.
-No, lo dijo de forma directa, sin rodeos, los quiere muertos –dijo Tomoyo.
-El héroe verde –dijo Kira.
-Ni me lo recuerdes, no puedo pensar siquiera en él –dijo Tomoyo ocultando su rostro entre sus manos.
-¡Podemos avisarle! Tomoyo, solo debemos decirle –dijo Kira levantándose.
-No me escuchará ¿Por qué habría de creerme? –preguntó Tomoyo.
-¿Porque no? Tal vez seamos enemigos pero tú y él tienen un vínculo especial, si hay alguien que nos escuchará será él y si hay alguien a quién él escuchará será a ti –dijo Kira.
-Kira tiene razón, no perdemos nada con intentarlo –dijo Sora.
-Estamos hablando de traición ¿se dan cuenta? Traicionar a los Yakuzas –dijo Tomoyo.
-No tienen por qué saberlo –dijo Kira-, podemos hacer un desastre y pelear con ellos, tú te escapas unos minutos con el héroe verde y le dices, nadie sospechará.
-Tenemos que intentarlo –dijo Sora-, mira sé que somos las malas del cuento, pero esto va demasiado lejos incluso para nosotras.
-¡La próxima pelea de robots! –Dijo Kira ganando la atención del par de pelinegras-, cuando anunciemos la última pelea de robots podemos aprovechar para distraer a todos y tú puedes hablar con él.
Tomoyo lo pensó un momento y luego asintió con la cabeza.
-Entonces así será –dijo Sora y todas sonrieron. En ese momento el celular de Tomoyo, al ver la pantalla sus ojos se abrieron enormemente y contestó.
-Tomoyo –habló la pelinegra mientras Sora y Kira la veían con curiosidad-, ¿e-es seguro? –después de unos segundos Tomoyo sonrió y comenzó a llorar-, Gracias.
-¿Qué sucede? –preguntó Kira mientras Tomoyo colgaba el teléfono.
-Llamaron de YuziTec. Tsubasa… por fin despertará –dijo Tomoyo llorando y ocultando su rostro entre sus manos. Kira y Sora abrazaron a la pelinegra-, Despertará, por fin Tsubasa despertará –dijo Tomoyo con una pequeña sonrisa en el rostro.
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Mansión Lee 2:30 p.m.
Hiro y Gogo fueron los últimos en llegar, ahí reunidos estaban el señor Lee, Fred, Honey Lemon junto a Tadashi y Wasabi.
-Lamentamos llegar tan tarde –se disculpó Hiro.
-No hay problema viejo –dijo Fred relajado, sin embargo al señor Lee parecía incomodarle algo.
-¿Qué es lo que sucede? –peguntó Hiro notando la actitud del hombre mayor en la sala.
-Hay una intervención –dijo el señor Lee haciendo que todos voltearan a verse.
-¿Una intervención? –preguntó Wasabi algo durativo acerca de lo que se refería el señor Lee.
-Anoche hubo una pequeña falla momentánea en el sistema de vigilancia de la ciudad, el monitor de SHIELD lo detectó pero duro solo algunos minutos, estas cosas suelen suceder de vez en cuando pero hoy por la mañana al revisar de nuevo las conexiones note que había otra señal –explicó el hombre encendiendo una gran pantalla plana que estaba en el lugar mostrando algunas de las imágenes de las cámaras de la ciudad que parecían fallar.
-¿Qué es lo que sucede con las cámaras? –preguntó Honey Lemon.
-Eso mismo me pregunte, al rastrear el problema me encontré con que había una señal que también esta, al parecer, recibiendo la imagen de las cámaras. Alguien más vigila la ciudad.
-¿Y no puede rastrear la señal? Así sabremos quién monitorea las cámaras además de SHIELD –sugirió Wasabi.
-Es inútil, intente triangular la señal, rastrear el punto de origen, incluso desconectarla pero no funciona.
-Lo que sugiere que está en contacto directo con la corriente de información –dijo Tadashi analizando el asunto.
-¿Ósea que alguien se conectó directo a la red de información de las cámaras? –preguntó Wasabi.
-Es lo más probable –afirmó el señor Lee-, una conexión directa no daría señales del punto de recepción de la información ni del origen, ya que este puede estar en cualquier lugar físico donde pase la información.
-Eso no nos ayuda en nada –dijo Hiro preocupado.
-¿Y qué hay de nuestras identidades? –Preguntó Gogo-, las cámaras pudieron habernos captado en cualquier puno de la ciudad.
-No realmente –dijo el señor Lee-, ¿creen que no sabría de ese problema? En cuanto me entere de su trabajo como héroes arregle el sistema de seguridad de la ciudad, las cámaras que son cercanas a sus hogares se desconectan en cuanto una misión se completa, sus identidades jamás han sido vistas.
-Wow papá eres la onda –festejo Fred.
-Bueno creo que la intención de robar la seguridad de las cámaras es muy obvia y creo que sabemos quién lo hace.
-Yakuzas –dijo Gogo cruzando sus brazos-, la señal seguramente va a la computadora de quién sea que este liderando a los Yakuza en la ciudad.
-Es cierto, ¿quién más estaría interesado en saber quiénes somos? –sugirió Honey Lemon.
-Necesitamos encontrar a ese jefe Yakuza a como dé lugar –dijo Hiro.
-¿Ósea que aún no encuentran pistas de quién es? –preguntó el señor Lee.
-Nada –dio Gogo secamente.
-Eso es grave, mientras más tiempo avance sin que conozcamos la identidad de quien sea que dirige al clan en la ciudad más tiempo ellos tendrán ventaja.
-Pues sea quien sea, sabe esconder muy bien sus huellas –dijo Hiro.
-Revisamos cada oficina, cada computadora y documento en ella y no había nada con ningún inversionista –dijo Hiro-, bueno excepto por Richard, aún no hemos revisado su computadora, tal vez él es quién está recibiendo la señal de las cámaras.
-O tal vez Aiori o Daisuke –señalo Gogo.
-Sea como sea deben tener más cuidado, un paso en falso y los Yakuza sabrán sus identidades y solo eso hace falta para que todo se venga abajo –dijo el señor Lee-, por cierto, ¿descubrieron la locación de la próxima pelea de robots?
-Sí, la pelea de robots será en el muelle. Una vez que pones atención al haiku es demasiado obvio –dijo Wasabi.
-Entonces podremos aprovechar para investigar un poco más acerca de los "patrocinadores" del evento –dijo Honey Lemon.
-Pero todo lo que conseguimos son solo rumores –dijo Wasabi-, no es que no hayan servido de nada pero, solo es información que no sabemos de dónde salió o incluso si la inventaron.
-Odio decirlo pero Wasabi tiene razón –dijo Tadashi-, a pesar de que la información encaja ninguno de nosotros podemos confirmarlo.
-Podríamos –dijo Hiro-, estoy seguro de que la respuesta está en la computadora del jefe Yakuza que se esconde en YuziTec.
-Al menos hemos eliminado sospechosos –dijo Gogo-, solo tendríamos que revisar las computadoras de Aiori, ese anciano Richard y la que está en la oficina que se supone es de Daisuke.
-Pero en teoría solo tenemos hasta mañana para hacerlo –señalo Hiro meciendo con su mano el cabello que le caía por la frente.
-¿Por qué? –preguntó Tadashi.
-Acabamos el proyecto –dijo Hiro-, todos las nano-neuronas que tenían que hacerse para la primera prueba fueron terminadas.
-¿Ósea que solo los querían para crear unas cuantas nano-neuronas? ¿Qué no se supone que, al ser suyos los planos base, deben estar siempre presentes en el proceso? –preguntó extrañado Wasabi.
-Pues al parecer Aiori ya no nos quiere ahí –dijo Gogo cruzándose de brazos.
-O tal vez buscan hacer la prueba antes de hacer más nano-neuronas –dijo Hiro defendiendo la razón obvia.
-Es lo más probable –dijo Honey Lemon-, pero aun así ¿creen poder entrar a las computadoras de Daisuke, Aiori y Richard en un solo día sin que los descubran?
-Créeme no habrá problemas, además en teoría no tenemos que revisar la del anciano –dijo Hiro orgulloso de sí mismo-, instale un acceso directo que me permite ver todos los documentos de su computador en el mío, así que puedo revisar todo llegando a casa.
-Aun así deben registrar la computadora de Aiori y su hermano el raro desaparecido –dijo Fred contando los nombres con sus dedos.
-Estoy casi seguro de que encontraremos todo en la computadora de Daisuke y no la de Aiori –dijo Hiro confiado en que la amable directora no sería la responsable de ningún delito.
-Eso no lo sabemos –dijo Gogo amargamente.
-Eso es verdad, solo lo sabremos hasta que encuentren algo –dijo el señor Lee-, pero hasta entonces los rumores de las peleas de robots son lo único que tenemos.
-Entonces no queda más opción que ir –dijo Tadashi resignado-, será mejor prepararnos.
-Ok viejo –dijo Fred tomando al mayor de los pelinegros y arrastrándolo con él.
-¿A dónde me llevas? –preguntó Tadashi.
-¡A Narnia! –respondió Fred-, traducción a mi closet para que te pongas algo que no grite ¡Soy Tadashi!
-¿Qué tiene de malo que mi ropa grite que soy Tadashi?
-Que en las peleas de robots uno eres Tadashi, tu eres Kyle –señalo Fred levantando el dedo índice como si estuviera diciendo un dato de historia mundial.
-Él tiene un punto –dijo Gogo recibiendo un pulgar arriba por parte del rubio una mirada de ¿enserio? De parte de su mejor amigo.
-Entonces ¡A Narnia! –dijo Fred jalando a Tadashi fuera del lugar.
-Iré al cuartel de SHIELD de las afueras de la ciudad –dijo el señor Lee-, tal vez desde ahí obtenga los recursos necesarios para eliminar al intruso de las cámaras de seguridad, si algo sucede háganmelo saber.
Así el señor Lee dejo el lugar también.
-Iré con Tadashi, tengo miedo de que Freddy lo haga usar cosas ridículas para luego tomarle fotos –dijo Honey Lemon levantándose de donde estaba sentada.
-Yo voy, si Tadashi usa algo ridículo quiero una fotografía de ello –dijo Hiro con una sonrisa maquiavélica sobre el rostro-, Gogo, Wasabi ¿vienen?
-Ahora vamos –dijo Gogo guiñándole un ojo a Hiro cosa que no pasó desapercibida por Honey Lemon. Justo cuándo la rubia y el pelinegro Gogo se volteó hacia su amigo afroamericano.
-Necesito más información –dijo Gogo.
-¿Qué?
-La chica, la que quieres que investigue. Solo me diste su nombre, no hay apellido, ni dirección, ni siquiera sé si estudia en algún lado, si quieres que investigue acerca de ella necesito algo más que un nombre y una descripción física –dijo Gogo cruzándose de brazos mientras que Wasabi negaba con la cabeza.
-Ya no importa –dijo el fornido chico.
-¿Qué? ¿Por qué? –Preguntó la pelinegra confundida-, pensé que realmente querías saber más.
-Si lo sé, pero hoy la vi y… ella no está interesada en algo así –dijo Wasabi sonriendo de forma triste-, de todas formas no tengo tiempo de tener una novia, mucho menos con todo esto de los Yakuzas y las Fujitas.
-Supongo que no –coincidió Gogo sintiéndose mal por su amigo aunque mostrando su rostro serio de siempre.
-Nakahara –dijo Wasabi después de unos momentos de silencio-, su apellido es Nakahara, vino a vivir a San Fransokyo hace un par de años, tiene una hermana mayor que se llama Tsubasa pero casi no habla de ella…
-Espera ¿Tsubasa Nakahara? –preguntó Gogo sorprendida.
-Sí, bueno supongo que es su nombre completo –dijo Wasabi confundido por la reacción de la pelinegra-, ¿Por qué, te suena el nombre?
-Sí, la paciente a quién le harán la prueba de las nano-neuronas se llama así –dijo Gogo.
-¿Qué? –preguntó sorprendido Wasabi.
-Sí, esta mañana Hiro y yo hicimos las pruebas en simuladores con los datos médicos de la chica.
-Tal vez solo sea una coincidencia –dijo Wasabi aunque no muy convencido-, además no es como si eso involucrará a Tomoyo con los Yakuzas o lo que sea que esté pasando en YuziTec, ella solo tiene una hermana enferma ¿cierto?
-Tal vez –dijo Gogo-, Wasabi, creo que investigaré a tu chica quiera o no.
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Lucky Cat Café 3:00 p.m.
Robert Callahan estaba algo preocupado por Cass, la mujer aún no regresaba y era obvio que un Yakuza había estado ahí, pero en cuanto la mujer se fue el Yakuza salió del lugar sin dejar rastro.
-¿Señor Jonh esa bien? –Preguntó Anna notando como el hombre daba vueltas como león enjaulado-, ¿se siente bien? ¿Debo llamara a una ambulancia? –preguntó la menor de las Arendell.
-¿Qué? No solo es que… Cass no ha regresado y estoy preocupado –dijo el hombre ojiazul recibiendo una sonrisa de parte de Anna.
-¿A usted le gusta la señorita Cass verdad? –Preguntó Anna tomando en curva al profesor quién solo abrió los ojos desmesuradamente dándole a entender a Anna que estaba en lo correcto—, Tranquilo, su secreto está a salvo conmigo.
Robert iba a detener a Anna para negarlo todo pero en ese momento apareció Cass en la puerta dirigiéndose hacia la cocina.
-Robert ¿Cómo estuvo la clientela? –Preguntó la mujer castaña con su enorme sonrisa y ojos brillantes causando la parálisis que siempre causaba a Callahan-, ¿todo bien?
-¿Estas bien? –fue lo primero que salió de los labios de Robert sorprendiendo a Cass.
-Sí, el yakuza no nos siguió y todo estuvo bien –dijo Cass dándole una sonrisa al hombre.
-Me alegra –contestó Callahan sin mucha emoción.
-Robert ¿hueles eso? –preguntó la castaña para que ambos notaran que el olor provenía del horno. Cass rápidamente se puso los gantes de cocina y abrió el horno para que luego Callahan sacara lo que había adentro, encontrándose con unas galleas algo requemadas.
-Lo siento, no puse atención –se disculpó Callahan en cuclillas frente al horno viendo la bandeja de galletas en las manos de Cass.
-Los accidentes pasan –le contestó Cass también en cuclillas y tomando una galleta-, mmm, de hecho, no saben tan mal. Están más tostadas de lo normal pero están deliciosas.
Callahan tomó una galleta y la puso en su boca, Cass tenía razón, estaban crujientes y tenían esta sazón requemada muy leve pero no sabían mal.
-Bueno, al menos no eche a perder algo esta vez –comento Callahan con una sonrisa recibiendo una de parte de Cass.
-Vamos Robert, no es como si siempre fueras un desastre –le comento Cass.
-Últimamente lo soy –dijo Callahan levantándose y ofreciéndole la mano a Cass quién acepto el gesto amablemente.
-No para mí –le contestó Cass ya estando arriba.
-Especialmente para ti –dijo Robert demostrando algo de toda la culpabilidad que sentía por sus acciones pasadas.
-No, ya no más –dijo la ojiverde sonriéndole y saliendo de la cocina, dejando a Robert sorprendido ante aquellas palabras y con un peso menos de la espalda.
-Soy yo o aquí huele a romance –dijo una voz desde el mostrador de la cocina donde se asomaba Anna Arendell.
-¿Qué no se supone que deberías estar atendiendo a los clientes? –le preguntó Robert.
-Claro y usted debería estar invitándola a salir –dijo Anna señalando discretamente a Cass. Robert solo negó con la cabeza pero al mismo tiempo una sonrisa apareció en su rostro, tal vez aquel sentimiento que empezaba a tener por Cass estaba creciendo demasiado.
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-¿La vigilaste? –preguntó aquella figura.
-Todo el tiempo hasta que se fue –contestó el yakuza vestido con una larga gabardina y ropa civil ocultando lo más posible sus tatuajes.
-¿Algún movimiento extraño? Ya sabes, vigilancia o agentes que estuvieran cuidando os alrededores –preguntó la figura con interés particular.
-No detecte a ninguno –contestó el yakuza.
-Es extraño, a estas alturas ya deberían por lo menos sospechar que estamos aquí –dijo la figura casi aburrida-, pero bueno supongo que no saben dónde buscar. Retírate.
El yakuza obedeció la demanda de la figura quién tecleaba cosas en su computadora, después de insertar algunos códigos un video apareció.
-"¡Pero el volvió para salvarte!"
-"El error fue de él"
-"Baymax destruye"
La figura sonrió ante el video lo detuvo.
-Hiro Hamada, nuestro héroe. Si tan solo la ciudad viera como su héroe se corrompe ¿seguirían confiando en ti, Hiro? –susurro la figura adelantando el video hasta cuando hace la confrontación con sus amigos.
La figura observo que la mayor tensión de la pelea fue cuándo se efectuó entre Gogo y el héroe purpura.
-¿O ella seguiría confiando en ti si volvieras a corromperte? –dijo la figura con una sonrisa.
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Hospital General de San Fransokyo 4:00 p.m.
Tomoyo sostenía la mano de Tsubasa entre las suyas, las lágrimas habían cesado pero las marcas que habían dejado en su rostro seguían ahí, el sonido constante de la máquina que monitoreaba los latidos del corazón de la chica de 21 años de apariencia dormida.
-Despertarás, estoy segura de eso –dijo Tomoyo-, de lo que no estoy segura es de lo que sucederá después.
Tomoyo sintió sus lágrimas volver pero las retuvo.
-Hay algo que debo hacer, sé que es lo correcto, pero tengo miedo. Tú sabes que hacer lo correcto cuándo eres Fujita significa traicionar –dijo Tomoyo en voz baja-, pero no puedo dejar que él… ellos mueran, no soy una asesina y siento que, si al menos no intento algo para detener esto, seré una.
Tsubasa seguía dormida y tranquila, Tomoyo ya se había acostumbrado a su silencio, pero no importaba, mientras aquel monitor siguiera sonando su hermana estaría ahí, incluso si ella no pudiera contestar todas sus interrogantes, abrazarla y consolarla como cuándo eran niñas o incluso si aquel silencio no terminaba, Tsubasa estaba ahí.
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Lucky Cat Café 5:00 p.m.
Tadashi y Hiro fueron llevados por Gogo al Lucky Cat Café después de que Fred le diera al pelinegro mayor algo de ropa que "no gritara Tadashi" después de eso la pelinegra se despidió de ambos y se fue dejando a ambos pelinegros solos en el garaje donde Hiro comenzó a revisar todos los documentos que el anciano Richard tenía en su computadora,
-Esta… limpio –dijo Hiro sorprendido-, no lo entiendo.
-¿De qué hablas? –preguntó Tadashi acercándose a la computadora.
-De que no hay contactos con mafiosos, documentos de transacciones ilegales, cuentas bancarias en las islas caimán o algo que ver con los Yakuzas, está limpio. El anciano inversionista del que estaba seguro de que sería el culpable está limpio –dijo Hiro molesto y frustrado.
-Tranquilo Hiro ¿revisaste documentos con claves de seguridad?
-Si
-¿Accesos directos?
-Si.
-Documentos empresariales.
-Si
-¿Carpetas de imágenes? Quizá ahí oculte algo.
-Si las revise, tenía una foto con un hombre más joven que él, parecía un empresario pero nada más.
-¿Solo una foto?
-Solo una.
-Muéstramela –pidió Tadashi. Hiro abrió la fotografía y Tadashi la observo con detenimiento-, ¿No te recuerda a alguien?
-¿Debería? –preguntó Hiro, Tadashi busc o en internet y de repente apareció el hombre. El dueño de las empresas Yuzika padre de Daisuke y Aiori.
-¿Lo han investigado a él? –preguntó Tadashi.
-No realmente –contestó Hiro.
-Sí, Daisuke realmente está relacionado con los Yakuzas supongo que alguien más de su familia debe estarlo, usualmente es familiar ese asunto de los jefes Yakuzas, y si es así tal vez…
-Su padre está involucrado también y por lo tanto también Richard.
-Es muy posible, tal vez es cuestión de encontrar la ubicación de Daisuke, creo que esa es la clave de todo –aseguró Hiro.
-Si logran entrar Gogo y tú a la computadora de él en YuziTec tal vez encontremos todo lo que necesitamos –dijo Tadashi.
-Sí, es muy probable –dijo el menor con una sonrisa luego aprovecho el momento a solas con su hermano y decidió que era hora de hablar con él sobre lo de su relación.
-Tadashi ¿puedo preguntarte algo? –preguntó Hiro con un leve sonrojo en las mejillas.
-Claro, lo que sea –dijo Tadashi dándole confianza a su hermano.
-¿Qué opinarías si yo, hipotéticamente, estuviera en una relación con alguien como, no sé, mayor o algo así? –preguntó Hiro.
-¿A qué viene la pregunta? –preguntó Tadashi cruzándose de brazos.
-Solo es un caso hipotético Tadashi, no es como si estuviera saliendo con Go-alguién –dijo Hiro riendo nerviosamente.
-¡¿Estas saliendo con alguien mayor?! –preguntó Tadashi.
-¿Por qué estas molesto? –preguntó Hiro viendo la reacción de Tadashi.
-¡No estoy molesto, estoy sorprendido! –Dijo Tadashi-, espera, ¿en verdad estas saliendo con alguien?
-Yo... mmm… rayos, se podría decir que sí –dijo Hiro con una cara de inocencia.
-No puedo creerlo –dijo Tadashi llevándose una mano al cabello y desacomodándoselo para luego abrir los ojos de forma exagerada-, por favor dime que no es quien creo que es.
-Depende ¿quién no quieres que sea?
-Hiro ¿quién es?
-Es alguien que te agrada mucho, podría decirse que es tu mejor amiga –dijo Hiro sonriendo ampliamente.
-Es Gogo ¿cierto? –aseguró el mayor de los Hamada.
-…
-…
-¡Ella me gusta y yo le gusto! ¿Qué tiene de malo eso? –explotó finalmente Hiro.
-¡Ella es mucho mayor que tú! –le reclamó Tadashi.
-¡Solo 4 años! Tadashi, ella es perfecta ¿acaso ves que yo te juzgo por salir con Honey Lemon?
-Es diferente, nosotros estamos en iguales condiciones. Mira Gogo es mi amiga y no negare que es genial pero, dime honestamente, ¿crees que podrás alcanzarla?
-Oye la altura es algo que cambia con la edad, estoy en pleno crecimiento.
-Sabes que no me refiero a eso, Hiro, tal vez ustedes sientan lo mismo el uno por el otro y creas que toso es maravillosos pero siempre hay un punto de quiebre, dime, ¿Cómo sabes que estás enamorado de ella? ¿Cómo sabes que no es admiración? ¿Qué tal si simplemente estas deslumbrado por ella?
-Admiración es lo que tengo por ti, por Honey Lemon, conozco la diferencia, Gogo es distinta, jamás había conocido a alguien que fuera así.
-Jamás habías conocido a nadie –le dijo Tadashi recordando que Hiro jamás había sido bueno haciendo amigos en la escuela por causa de su edad, de hecho las cosas iban más allá de eso, Hiro era agredido verbal y físicamente, los demás se burlaban de él y el único amigo que realmente tenía era Tadashi, su hermano.
-Jamás había conocido a nadie porque nunca estuve interesado en conocer a nadie, y nadie estaba interesado en conocerme a mí –dijo Hiro molesto por recordar esa parte importante y dolorosa (como casi todas) de su pasado.
-Ese es el problema, Hiro, ella es… no creo que sea correcto que ustedes estén juntos –dijo Tadashi llevándose una mano a la nuca y sobándose el cuello como si estuviera cansado-, Gogo es muy intensa y tú eres un chico de 14 años que está ansioso por ser un adulto, pero no lo eres.
-Soy como un adulto, tengo la inteligencia de uno –se defendió Hiro.
-Tal vez la inteligencia mental, pero no emocional –dijo Tadashi.
-Entonces lo aprenderé –dijo Hiro decidido.
-Esas cosas no se aprenden, se sienten –dijo Tadashi.
-¡Entonces déjame sentirlas! –le reclamo Hiro enojado.
-¡No quiero que ella te lastime!
-¡Lastimarme no te molesto cuando corriste a ese maldito edificio en llamas! –Le gritó Hiro de vuelta a su hermano mayor quién se quedó pasmado ante la rudeza de las palabras-. Ella estuvo ahí, siempre estuvo ahí Tadashi –Hiro se veía afligido pero aun así una pequeña sonrisa cursaba su boca-, sé que no es admiración porque cuando la conocí la admiraba, era una chica increíble, hermosa e inteligente que tenía mil y un cualidades, una inspiración, pero después, cuándo tu no estuviste, ella me consoló, ella se preocupó y de repente me di cuenta de que me parecía más hermosa cada día y que solo esperaba a que ella llegara al laboratorio nerd, que cuando ella hablaba toda mi atención era solo para ella, que al volver a casa la esperaba así podríamos pasar más tiempo juntos, me di cuenta de que solo a mí me abrazaba y que solo quería que me abrazara a mí, me di cuenta de muchas cosa mientras tu no estabas Tadashi. Tienes razón en algo, no sé lo que es estar enamorado porque jamás lo había estado, pero si no estoy enamorado entonces ¿Cómo se llama esto?
Tadashi se quedó en silencio por algunos momentos, Hiro estaba siendo honesto con lo que sentía, cosa rara en él que usualmente se ocultaba detrás de su inteligencia y arrogancia para desviar el tema, y ahora ahí estaba su hermano tratando de explicarle todo lo que sentía por su mejor amiga.
-Debo hablar con Gogo –dijo Tadashi dando un gran suspiro-, Hiro ¿te das cuenta de lo que significa estar en una relación si quiera?
-Jamás lo sabré si no lo intento –se excusó el pelinegro encogiéndose de hombros-, Tadashi, estaré bien, créeme.
-Aun así quiero hablar con ella –dijo Tadashi tomando su celular y enviándole un mensaje de texto a su amiga.
-Y… ¿Sobre qué quieres hablar con ella? –preguntó Hiro curioso.
-Cosas –contestó simplemente Tadashi guardando su celular y estirándose-, tomaré un baño y me pondré la ropa de "No soy Tadashi"
-¿Y de que hablaras con Gogo? –insistía Hiro.
-Cosas, Hiro, solo cosas de amigos ¿ok? –Tadashi desapareció del garaje haciendo que Hiro se volviera algo paranoico sobre lo que podría hablar con Gogo ¿Y si la convencía de que no salieran? ¿Qué tal si la presionaba para que lo dejara? O… "Tranquilo Hiro, Gogo también quiere estar contigo y Tadashi jamás te haría eso" ese pensamiento tranquilizó al pelinegro quien simplemente siguió investigando sobre el padre de Aiori y Daisuke.
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Gogo estaba investigando sobre Tomoyo Nakahara, no había mucho sobre ella en internet, prácticamente nada, solo una noticia vieja en la que se mencionaba que su padre había sido enviado a prisión y otra pequeña columna de un periódico local de San Fransokyo que hablaba sobre el accidente que habría sufrido su hermana, fuera de eso. Nada. No había registros de que estuviera estudiando actualmente en alguna universidad o que hubiera estudiado en una preparatoria de la ciudad ni tampoco había algún registro de que estuviera en alguna red social como Facebook, Twitter, Tumblr, ni siquiera FanFiction. Era extraño, una chica no puede estar borrada de la sociedad así.
-Tendré que usar mi último recurso –se dijo a sí misma la pelinegra sacando su celular y viendo que tenía un mensaje de Tadashi.
"Hiro me lo dijo todo. Tenemos que hablar"
Gogo al leer el mensaje se tumbo en su cama con un revoltijo de emociones en su interior ¿cuánto le habría contado Hiro? ¿Qué le diría Tadashi? ¿Acaso debía confiar en que puede convencer a Tadashi de que lo que siente por Hiro es legítimo?
-¡Agh ¿por qué todo es tan difícil?! –preguntó la pelinegra realmente molesta sobre lo que pasaba respecto a Hiro y ella.
Por un momento se quedó imaginando en lo fácil que hubiera sido simplemente no enamorarse del hermano menor de su mejor amigo, simplemente marcarse ese límite y no permitirse sentir nada por aquel chico de ojos castaños profundos con ese cabello azabache enmarañado, con esa sonrisa encantadora que se volvía tierna al dejar ver la pequeña separación entre sus dientes, fácilmente no caer rendida por su caballerosidad, su astucia, su energía, su audacia y valentía, hubiera sido sencillo simplemente ignorar todo eso y enfocarse en que solo era el hermanito de Tadashi.
La ojicastaña le dio tantas vueltas al asunto llegando a la misma conclusión de siempre, no lo ignoraría nunca, aunque lo hubiera intentado cuando aún había tiempo (ahora ya era demasiado tarde) no lo hubiera hecho por mucho. Hiro tenía todo ese encanto que buscaba en los chicos, valentía, audacia, astucia, adrenalina en la sangre, gusto por lo desconocido, fuerza de voluntad, pero también tenía este otro encanto que sorpresivamente también la atrapaba, era genuino, dulce, protector, caballeroso, inocente, un alma alegre aunque no efusiva como la de Honey Lemon, sabía escuchar y también sabía ser fiel. Era lo que ella quería, pero más importante, también era lo que ella necesitaba.
Gogo se levantó de su cama y observó el mensaje de Tadashi de nuevo. Era demasiado informal pero era serio, no se podía deducir mucho de esto pero una parte de ella creía que existía una oportunidad, después de todo Tadashi siempre fue una persona razonable ¿Por qué no lo sería ahora?
"Te veo en el Lucky Cat Café. Llego en 20" respondió la pelinegra al mensaje. No iba a rendirse, ella estaba enamorada de Hiro y no iba a darse por vencida antes de pelear.
"Siempre está la opción de ser amantes secretos" pensó Gogo con una pequeña sonrisa en el rostro imaginando lo ridículamente romántica que podría ser esa relación. Antes de irse Gogo recordó la investigación sobre Tomoyo, sin perder tiempo tomó su celular y marco un número que esperaba no tener que marcar de nuevo pero que siempre lo tenía pro casos como estos.
-¿Jason? –habló Gogo al escuchar que contestaban la otra línea de teléfono-, soy Gogo… no, no quiero volver idiota, necesito un favor… ¿qué quieres a cambio?... no estoy tan desesperada… puedo conseguir eso… por última vez no quiero volver… ¿dónde nos vemos?... claro que se donde será… iré entonces… ¡Si vuelves a preguntarme eso te tiro todos los dientes!... Entonces esta noche será, más te vale que sea información útil.
Después de esa corta charla por teléfono Gogo tomo su chaqueta de cuero y salió en camino hacía el Lucky Cat Café.
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Lucky Cat Café 6:10 p.m.
Fred y Wasabi llegaron al Lucky Cat Café donde encontraron a las hermanas Arendell trabajando junto con la tía Cass de forma ardua, las chicas parecían normales pero la tía Cass se veía algo estresada, volteaba a todos lados como si buscara a alguien a quien no quisiera encontrarse.
-¿Qué le pasa a la tía Cass? –preguntó el chico rubio notando la extraña actitud de la castaña.
-No lo sé, tal vez Tada- ¡Auch! –Wasabi fue envestido por un codazo de parte de su rubio amigo.
-Querrás decir Kyle ¿cierto Wasabi? –dijo Fred con una gran sonrisa mientras que el afroamericano lo fulminaba con la mirada.
-Fred, agradece que soy pacifista porque si no…
-¡Chicos bienvenidos! –dijo Anna Arendell llegando con el par dispar.
-Hola Anna –saludo Fred con una sonrisa-, ¿puedes traerme uno de esos muffins de pasas?
-Claro Fred, ¿Algo para ti? –preguntó la pecosa chica al alto chico.
-No, estoy bien –contestó simplemente Wasabi-, oye, ¿qué le pasa a Cass?
-No estoy segura. Pero ha estado rara desde que llegó de su cita con Krei.
-¿Cita con Krei? –preguntaron ambos chicos.
-Si, por la tarde salió con ese tal Krei y volvió muy feliz pero, desde que llegó esta algo… distante –dijo la menor de las Arendell.
Ambos chicos se voltearon a ver realmente intrigados por la información que la chica les había dado. Ambos chicos se sentaron en una mesa cercana a la entrada residencial del café. Al poco rato Cass se acercó a ellos.
-Chicos que tal, ¿quieren que llame a Tadashi?
-Hola tía Cass –saludo Fred a la mujer a quién realmente veía como una tía-, si, podrías decirle que estamos aquí.
-Claro querido –dijo la mujer castaña volteando a ambos lados como si estuviera cuidándose de algo. En ese momento por la puerta entró Gogo y ubicó rápidamente a los chicos en la mesa y se sentó con ellos.
-Hola Gogo –saludo Fred a la pelinegra quién solo hizo una señal con la cabeza a modo de saludo para senarse en la mesa y dirigirse directamente a Wasabi.
-Tu chica es como un fantasma –dijo Gogo sin rodeos-, me la pase buscándola en los registros digitales de todas las universidades, academias y preparatorias de San Fransokyo, en redes sociales e incluso prove con su nombre en el buscador y nada, solo esto –terminó la pelinegra dándole a Wasabi una impresión de pantalla con la noticia acerca del padre de Tomoyo y la otra de su hermana.
-¿De qué me perdí? –Preguntó Fred al ver una de las noticias-, ¿acaso hablan de Tomoyo?
-Si –contestó Wasabi leyendo una noticia y luego la otra-, ¿estas segura de que buscaste en todos lados?
-Todos los lugares donde podrías encontrar a una persona en internet pero no hay nada –dijo Gogo para luego agregar de forma más molesta-, tuve que usar mi último recurso.
Wasabi y Fred la voltearon a ver con cara de total sorpresa, ellos sabían perfectamente cuál era el último recurso de Gogo, pero jamás creyeron que alguna vez lo utilizaría.
-¿Hablas de Jason? –Preguntó Fred algo nervioso lo que Gogo solo asintió-, No. Gogo, él siempre pide algo a cambio y no son cosas fáciles de conseguir.
-Por favor dime que aún no cerraste el trato –dijo Wasabi casi como si suplicara que la pelinegra no lo hubiera hecho pero todas esas esperanzas cayeron de lleno al ver a la pelinegra negar con la cabeza tranquilamente.
-El trato está cerrado –dijo Gogo seria pero sin ningún tipo de preocupación-, pero tranquilos tengo lo que me pidió, o bueno lo tendré.
-¡¿Lo tendrás?! Gogo no te tomes esas cosas tan a la ligera –le pidió Wasabi algo estresado.
-¿Qué fue lo que te pidió? ¿Un dinosaurio? ¿Un helicóptero? ¡Oh lo tengo! ¡Una mochila aerojet! –dijo Fred intrigado y emocionado por la posible respuesta.
-Esas son cosas que pedirías tu Fred –dijo Gogo rodando los ojos-, lo que Jason pidió es más accesible, de hecho es… -Gogo fue interrumpida por Anna que llegó a la mesa con la orden de Fred.
-Un muffin de pasas recién horneado –dijo la pecosa notando la nueva presencia en la mesa-, ¡Hola Gogo! ¿Algo para comer?
-No, estoy bien –dijo la pelinegra viendo que detrás de la menor de las Arendell estaba parado Tadashi, Gogo se puso algo tensa pero aun así se levantó y fue directamente hacia él sin darse cuenta de que Wasabi y Fred la siguieron.
-Tadashi –dieron los tres al mismo tiempo, el pelinegro veía seriamente a Gogo.
-Hola chicos –saludo Tadashi sin quitarle la mirada a Gogo.
-Tadashi habla con ella –pidió Wasabi recibiendo una mirada de duda del pelinegro.
-No es lo que crees Hamada –dijo la pelinegra notando la mirada de Tadashi.
-Hiro está en el garaje –dijo Tadashi dirigiéndose a Fred y Wasabi-, ¿por qué no van con él?, hay algo muy interesante que descubrimos, será mejor que lo vean por ustedes mismos.
-Ok –dijo Fred comiendo su muffin y bajando por las escaleras que conectaban al garaje junto con Wasabi. Gogo estaba cruzada de brazos viendo al pelinegro mayor frente a ella.
-Sera mejor salir ¿no crees? –peguntó Tadashi, Gogo siguió sin hablar solo lo siguió afuera de la casa, estando los dos afuera se miraron fijamente, ninguno decía nada y la tención solo iba en aumento.
-Anda dilo ya –dijo Gogo rompiendo el silencio de mala gana.
-Bien. No creo que tú y Hiro deban estar juntos –Gogo frunció el ceño y sintió la ira ir en aumento-sin embargo, eres mi mejor amiga, honestamente jamás pensé que esto sucedería pero sucedió, y, bueno creo que no hay nadie mejor que tú para estar con mi hermano.
Gogo se sorprendió ante las palabras de Tadashi ¿acaso jugaba con ella? No Tadashi no jugaría con algo que involucrara a su hermano.
-¿Qué te hizo cambiar de opinión? –preguntó Gogo.
-Te conozco, Gogo, jamás te aprovecharías de una relación para sacar un beneficio y jamás te aprovecharías de Hiro. Tú estuviste ahí para él cuando yo no lo estuve y veo que lo que él siente por ti es genuino, aunque tuve mis dudas. Supongo que no puedo forzarlos a que dejen de sentir lo que sienten y, conociéndolos, sé que, aunque yo no aprobara todo esto, ustedes seguirían juntos. Así que supongo que lo que tienen entre ustedes está bien –dijo Tadashi resignado pero con una sonrisa en el rostro.
-Bueno, Gracias supongo –dijo Gogo sintiendo una gran alegría aunque apenas demostrándola.
-Pero, si le rompes el corazón… Gogo eres mi mejor amiga, pero, él es mi hermano y no te permitiré que le hagas daño –le advirtió Tadashi.
-No lo haré… cuñado –Gogo se rio un poco al decir esto último mientras que Tadashi solo rodaba los ojos.
-Gogo por favor no me hagas repensarlo –dijo el pelinegro mayor mientras caminaba calle abajo hacia la entrada del garaje donde estaban todos los demás junto con su ahora cuñada-, dime ¿Por qué Hiro?
-Vamos otra vez con eso. Hiro es especial, punto, no me pondré a decirte cada detalle de lo que siento por él y porque lo siento, porque ni siquiera yo misma lo entendido ¿Acaso tu podrías describir todo lo que pasa entre tú?
-Podría empezar con sus hermosos ojos verdes y esa sonrisa, también con la forma en que me abraza…
-¡Agh Tadashi! –Dijo Gogo empujando al pelinegro-, no hables más de eso es incómodo.
-Vaya Hiro reaccionaría similar –dijo Tadashi-, creo que empiezo a entender.
Gogo sonrió ante esto. Ambos amigos llegaron al garaje donde estaban Hiro, Wasabi y Fred. Al entrar Hiro volteó a ver a Tadashi que tenía una sonrisa indescifrable y luego a Gogo quién estaba sería pero al hacer contacto con los ojos del Hamada menor una sonrisa surgió junto con un guiño. Hiro sonrió de regreso, sabía que Tadashi había dado su consentimiento, y si no era eso siempre estaba la opción de besar a la pelinegra n algún armario de escobas.
Notas de la Autora: Otra vez disculpennnn por no subir capítulo a tiempo, pero las cosas de la vida ya saben. ¿Review?
Nightspider: Hola Nigth gracias por tu review, si estoy volviendo a Hiro y Gogo más unidos y Wasabi y Tomoyo también aunque ahora los separe poco pero no te apures no será por mucho ;) y nop lamentablemente Tomoyo es un OC ósea que es de mi invención pero sería genial que estuviera con Wasabi en los comics *u*
Pyro Phoenix-bird: Aiori y todos en YuziTec se dieron cuenta de lo que hay entre los pelinegros hahaaha, pero además también al parecer aquella figura misteriosa se ha enterado de esta relación. Ben y Carl son inspirados en Erick y Craig de Drake y Josh es por eso que a veces uso chistes de ellos en esos personajes. Gogo se preocupa por Hiro porque lo ama y Hiro se vuelve intrépido porque quiere demostrarle a la pelinegra que es valiente esa es la razón, espero te haya gustado el capítulo.
Frozen-Winter-Heart: Hola, ahora si me pase del tiempo de actualización :c sorry, pero este capítulo es largo y espero que eso compense. Tomoyo tiene muchos conflictos internos y es por eso que le preocupa tanto la seguridad de Wasabi, quién ha sido una de las pocas cosas buenas que le han pasado y también desea proteger al héroe verde, por otro lado Wasabi desea estar con ella pero también tiene sentimientos encontrados con respecto a la fujita que siempre lo ataca, si tan solo spieran que son ellos mismos. Tadahoney is love es por eso que me encanta hacer escenas tiernas entre ellos además de que es una relación fuerte que se alimenta de cariños, una relación que se daría muy natural de esta forma entre ellos, según mi juicio. Y otra cosa ¡No se llama Robert! Se llama Richard el inversionista pero no es tu error sino mío ya que ciertamente en algunas partes le puse Robert en vez de Richard, pero bueno mi error. Tsubasa Nakahara, nop, no lo saque de un anime simplemente los se me ocurrió. Captaste la referencia de UP *te da una estrellita dorada* si esa escena la volví algo divertida ¿acaso alguien no se divierte con Fred y sus ocurrencias? Triangulo amorosa a la orden con Cass, Callahan y Krei, ahora se suma el peligro Yakuza. Las cosas entre Wasabi y Tomoyo se pondrán intensas conforme se acerque el climax de la historia, (climax, no final) así que por ahora decidí ponerlo todo algo tranquilo pero créeme está lejos de acabarse. El comentario de Aiori puede tomarse de muchas formas, todo depende de si crees que es inocente, como Hiro, o si crees que está involucrada en algo más, como Gogo. Te envío un abrazo y espero te guste este capítulo.
Conuk: Hola Conuk ¿dime tu mandíbula está bien? ¿Y qué hay de tus ojos? Espero que nada grave suceda porque enserio esto preocupada XD Saludos desde Guadalajara.
Amy Tanaka Overland: Hola Zuri, sip puse el juego de UP como una pequeña referencia ;) Hirogo al máximo, Wasabi declarándosele a Tomoyo y la pelinegra totalmente triste porque no quiere poner en riesgo al chico, espero que este capítulo también te guste, ¡Hiroshi-san y Harumi-chan hola! Espero leer sus creepypastas e.e y me alegra mucho que les guste mi fic les mando un saludo macabro a ustedes dos y también uno para Amy the killer que supongo esta por ahí. Espero les guste este capítulo.
AnNa FrosT OF: ¡Hola! No has llegado demasiado tarde un review siempre es bien recibido cuando sea ;D y entiendo eso de estar ocupada (creeme) ¿enserio ya escogerás prepa? Que emoción, la prepa es lo mejor. Espero este capítulo te guste :D
Super-Om3g4: Hola, lamento no haber subido el miércoles, sorr, sorry, sorry, espero esto no afecte tu amor por la historia. Espero te guste este cap. Nos leemos luego ;)
DanLiz Viveros: Hola DanLiz, sip fanfiction estuvo presentando algunos problemas las semanas pasadas pero creo que ya todo está bien, ¡Malditos citadinos y sus máquinas voladoras! En fin, sip Hirogo es hermoso y claro que ninguno de los pelinegros se rendirán en su relación, especialmente por simples comentarios. También te mando un saludo y un abrazo.
Krish 2016: Tarde o temprano todos caeos por los triángulos amorosos, pero siempre hay una pareja preferida :D La razón por la que shippeas el Cass x Callahan es muy válida, yo también creo en las segundas oportunidades, especialmente para el amor pero esto no asegura que vaya a ser la pareja que quede en mi fic (ya sabes tal vez si, tal vez no) me encanta dejarlos intrigados.
Pyro-Assasin 2901: Ok aclarando la duda Kuno es un yakuza que estuvo involucrado en el "suceso" de 6 meses atrás donde cometió un gran error que fue perdonado por "la figura" luego en la actualidad cometio otro error dejando escapar a Callahan cuándo este lo estaba interrogando, otro error perdonado por la figura pero pagando un precio, y esa es la razón por la que Kuno estuvo siendo torturado y ahora siendo tratado por los Yakuzas con un propósito que pronto será revelado. ¿Qué te pareció Diario de Amor y Pasiones? Hahaha si soy una pervertida, y por lo de que no deberías leerlo pues, mi deber como escritora es decirte que "No deberías leerlo" pero realmente no puedo prohibírtelo así que es tu decisión si lo lees o no ¿quién soy yo para prohibirte que leas lemmon Hirogo? (Aceptémoslo todos queremos leer algo así de nuestros OTP).
Bueno queridos lectores les mando un abrazo. Eso es todo por ahora, nos leemos luego bye.
