Notas de la Autora: Y de repente la autora recibió el beso del verdadero amor otorgado por uan rebanada de pizza despertando de su largo letargo y recordando que era lunes y que ya había pasado mucho tiempo y que debía publicar o la matarían con antorchas y la quemarían en la hoguera. Aviso importante abajo.

Disclaimer: Big Hero 6 no me pertenece, es propiedad de Disney/Marvel. Nagisa Tomoe es un OC de la creación de Middonaito Hanabira Taishoque hace aparición en este fic por un convenio entre ambas escritoras.


Capítulo 31. Armadura.

San Fransokyo 10:00 p.m. 7 meses atrás.

Daisuke tenía entre sus brazos a Tsubasa, ambos estaban parados frente al gran ventanal de la oficina perteneciente a la dirección general de YuziTec.

-No es necesario que lo hagas tú –dijo Daisuke tomando el rostro de la chica-, es demasiado riesgo.

-Soy tu empleada ¿recuerdas? La fujita que pediste para trabajar a tu servicio. Es mi trabajo, además tú y Nagisa no pueden hacerlo solos –dijo la fujita presionando su rostro en una de las manos de Daisuke.

-Es un simple asalto a KreiTec, ella y yo podemos hacerlo, no quiero arriesgarte –dijo Daisuke pegando su frente a la de Tsubasa-, ya te he puesto en demasiado riesgo con…

-¿Con esto? –respondió Tsubasa acercándose a Daisuke y besándolo en los labios, al separarse el chico castaño cerro los ojos y negó con la cabeza.

-Te amo, es por eso que no quiero involucrarte más en todo esto.

-Ya estoy involucrada –dijo Tsubasa posando una mano en el rostro de Daisuke-, estuve en esto desde que me contrataste para trabajar contigo, desde que me enamoré de ti. No puedes evitar que yo esté en riesgo, soy una fujita.

-Eso se terminará, en cuanto obtenga el control de todo –dijo Daisuke poniendo esa mirada que impacientaba un poco a Tsubasa-, te protegeré, ni tú, ni tu hermana dependerán más de las Fujitas.

-Tal vez ser una Fujita no sea lo mejor pero ellas son mi familia, o lo más cercano que mi hermana y yo hemos tenido a alguna.

-Lo sé, lo lamento, pero eso ya no tiene por qué ser así –Tsubasa empezaba a negar con la cabeza pensando en si una vida fuera de las Fujitas era posible pero después sintió como un frio anillo entraba en su dedo anular, en ese momento la pelinegra volteo a ver a su mano y vio el pequeño arillo dorado con un hermoso diamante-, quiero que ahora tu y yo seamos una familia, una nueva familia, quiero que estemos juntos por siempre.

-¿De verdad? –peguntó Tsubasa con lágrimas en los ojos-, ¿tú y yo por siempre, una familia juntos?

-Sí, y tu hermana también será parte de esta nueva familia y mi hermana también, las personas que en el pasado nos hicieron daño no volverán a hacerlo –Daisuke se incoo y en la oscuridad de aquella oficina dejando que solo las luces de San Fransokyo que entraban a través del ventanal reflejaran sus siluetas, hizo

la pregunta-, Tsubasa ¿quisieras ser mi nueva familia, mi esposa?

-Sí, sí quiero Daisuke –la pelinegra fujita estaba llorando de felicidad mientras que Daisuke la tomo entre sus brazos y la beso apasionadamente sin saber que la tragedia llegaría a ellos en poco tiempo.

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Lucky Cat Café 6:30 a.m. Tiempo actual

Hiro escucho el despertador y se levantó con cansancio, anoche él y Tadashi habían llegado muy tarde a casa después de las peleas de robots. 6:30 a.m. marcaba el reloj, el pelinegro se froto los ojos y se dispuso a ducharse.

Estando en el agua pensó en lo que debía hacer esa mañana. Entrar a la oficina de Daisuke y descubrir sus secretos, si es que tenía alguno. Daisuke, parecía un fantasma, lo poco que sabían de él era a base de rumores o comentarios, las veces que el equipo había tenido la oportunidad de ver su rostro era por fotos, o en el caso de él mismo, por la pintura colgada en la oficina de la directora. Aiori. Hiro confiaba en la inocencia de la joven directora de 18 años, no parecía una criminal y aunque fuera así ¿cuál era podría ser su motivación? ¿Poder? Ella era la directora de un plantel de una de las más grandes empresas tecnológicas de San Fransokyo y la hija del dueño, ¿Dinero? Su familia nadaba en eso y ella no parece sufrir de carencias económicas ¿Venganza?, ¿Vengarse de quién?

Hiro no entendía como Gogo estaba tan segura de que la castaña ojiazul era culpable de algo, era cierto que su hermano, e incluso su padre, estaban en malos pasos pero de lo poco que él la conocía solo le había demostrado estar interesada en una cosa, ayudar.

El agua caliente empezó a tibiarse y Hiro entendió el mensaje como que era tiempo de salir de la ducha. Las ideas se despejaron por algunos momentos para volver y atacar de nuevo pero esta vez con otro rostro… Gogo. Hiro sonreía mientras pensaba en ella y se vestía, en cualquier momento la pelinegra llegaría por el para ir a YuziTec e investigar. Finalmente la pelinegra llegó y el subió al auto.

-Te ves cansado –dijo Gogo notando las leves ojeras de Hiro.

-Igual tu –respondió el pelinegro dándole una sonrisa que la hizo sonreír un poco también.

-Espero que esto no lleve mucho tiempo –dijo Gogo con ese tono de voz rudo y decidido que ella tenía.

-Igual yo, no podemos darnos el lujo de investigar todo pero al menos de crear un acceso a su información y ver que la oficina este limpia –dijo Hiro pensando en la posible evidencia que podrían encontrar en ese lugar.

Ambos pelinegros llegaron a la empresa dirigiéndose inmediatamente al ascensor, cuando este estuvo a punto de cerrarse, Richard, el inversionista más anciano, entro. El silencio era tan tenso que podría fácilmente haber sido cortado con tijeras, sin embargo lo que lo cortó fue la voz rígida e increíblemente irritante de Richard.

-Felicidades a ambos, lograron completar el prototipo del proyecto en menos de una semana –la voz del hombre estaba llena de falsa honestidad-, un logro admirable para ser de un par de… estudiantes.

-Era cuestión de interés e iniciativa –contestó Hiro.

-No lo dudo –replico el hombre dándoles a ambos una fría mirada-, sin embargo, el reto real será ver si funciona en la paciente. Si no es el caso entonces ustedes serán un gran fracaso, y, en ese caso creo que me corregiré y en vez de mi felicitación les desearé suerte, creo es más apropiado.

Hiro y Gogo estaban que ardían de enojo pero ambos simplemente proyectaban un rostro serio. Las puertas del elevador se abrieron y el hombre sonrió de forma venenosa y salió al pasillo.

-Buena suerte –les dijo mientras las puertas del ascensor se cerraban. Cuando elevador comenzó a andar de nuevo Gogo soltó una maldición y Hiro simplemente susurró un "idiota" después de eso ambos comenzaron a reír.

-Es un horror de anciano –dijo Hiro sonriendo.

-Lo sé, espero ver su cara cuando vea que las nano-neuronas funcionan –dijo Gogo haciendo sonreír a Hiro.

-¿De verdad crees que funcionen? –preguntó el pelinegro.

-Claro que sí, son tu creación básicamente ¿Acaso dudas de lo que hiciste?

-No, pero es bueno saber que tengo tu voto de confianza.

-Siempre lo has tenido –dijo Gogo tomando a Hiro por los hombros y haciéndolo quedar frente a ella, por unos segundos el mundo alrededor de ellos dos se desvaneció, eso siempre pasaba cuando los ojos de ellos se cruzaban y el espacio entre ellos estaba tan disminuido, Gogo comenzó a acercarse y Hiro lentamente cerraba sus ojos esperando el esperado roce de los labios de la pelinegra frente a él, pero el elevador se detuvo y abrió sus puertas en el piso donde se encontraban las oficinas de los inversionistas.

La atmosfera intensa que había entre el genio y la adicta a la adrenalina se rompió pero dejo su estela entre ellos, en el caso de Hiro en un ligero cosquilleo en sus ansiosos labios y en el caso de Gogo un enrojecimiento leve en sus mejillas.

-¿Qué hacemos aquí? –preguntó Hiro.

-No podemos ir ahora a la oficina de Daisuke –dijo Gogo-, la secretaria de Aiori sale a almorzar a las 10:30 ¿recuerdas? Tratar ahora mismo sería una tontería.

-Entonces…

-Hay que esperar –dijo Gogo abriendo la puerta de la oficina que le correspondía a ella y a Hiro.

-Hay que esperar –coincidió el pelinegro entrando a la oficina junto con Gogo y cerrando la puerta detrás suyo.

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Lucky Cat Café 8:00 a.m.

-Un café americano y un latte de vainilla.

-Enseguida –contestó Cass sonriéndole a la pareja de chicas a la que estaba atendiendo para luego ir a dejar la nota en la cocina volteando hacía todos lados.

-¿Estas bien? –preguntó Callahan notando el comportamiento paranoico de Cass.

-Sí, no… no sé, es lo del…

-Yakuza –dijo Callahan y Cass cubrió la boca del hombre ojiazul con su mano.

-Shhh no lo digas en voz alta –dijo la tía Cass-, no quiero que algún cliente te escuche o Tadashi.

-¿No les has contado aún? –preguntó Robert sorprendido.

-¡Tu estas aquí 24/7! Debiste darte cuenta de que no les he comentado nada –contestó Cass asomándose por la barra que daba directo al café funcionando como mostrador y que separaba a la cocina, viendo a todos los clientes nada sospechosos y a las hermanas Arendell trabajando, en ese momento Callahan posó sus manos en los hombros de Cass haciendo que la mujer sintiera un escalofrió que al pasar dejó una cálida calma. "Una sensación de seguridad" pensó Cass.

-Tranquila –le susurro Robert a su espalda y cerca de su oreja-, estoy para protegerte, te prometo que nada te pasará, primero tendré que morir yo.

-Robert… –susurro de vuelta Cass sin saber cómo continuar, en ese momento las manos de Cass se posaron sobre las del hombre, que aún estaban sujetas en sus hombros, y con dulzura se liberó de ellas para quedar de frente a él-, Gracias.

La distancia entre ambos era bastante corta, Robert veía con atención cada detalle del rostro de Cass, era hermoso, de facciones finas y delicadas, labios finos y la nariz igual y esos ojos verdes como esmeraldas, no, más bien como el bosque, de ese verde rebelde e intenso, todo enmarcado por el cabello castaño ondulado. Por otra parte Cass no podía hacer otra cosa más que notar los ojos azules de Callahan, tenían un azul particular, uno muy claro que, al principio ella había juzgado como pálido y triste, pero que más de cerca se volvía intenso, sus ojos tenían pequeñas líneas en el iris de tonos dorados que agregaban luminosidad.

-Eres hermosa –dijo Callahan acabando con la pequeña hipnosis en la que había quedado atrapada Cass. La mujer castaña parpadeo un par de veces procesando las palabras que acababa de escuchar mientras que el hombre frente a ella procesaba también lo que acababa de decir-,… Yo… l-lamento si fue inapropiado, no sé qué me pasó.

-N-no te disculpes –contestó Cass llevándose un mecho de cabello detrás de la oreja y sonriendo-, debo volver al trabajo.

-Igual yo –contestó Callahan dando un paso atrás y separándose de Cass dejando que ella saliera de la cocina sin notar que Tadashi había escuchado la conversación desde las escaleras.

Sin que nadie lo notará, el pelinegro, subió por donde vino y tomó el teléfono.

-Fred necesito hablar con tu padre… los Yakuzas han estado aquí… ¡Estoy seguro!... No correré el riesgo –Dijo Tadashi frotando su mano derecha en su cabello mientras que con la izquierda sujetaba el teléfono-, por favor dile que debe encontrar una manera de desconectar esa señal de las cámaras ya… Señor Lee… no aún no han atacado a nadie… ¿qué? ¿Cuándo?... ¿qué significa?... voy ahora mismo.

Tadashi colgó el teléfono y tomo su gorra ocultando parte de su rostro con ella y saliendo del Lucky Cat Café por la puerta de la residencia, evitando que alguien lo notara.

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-Anoche no hubo muchos resultados –dijo Gogo recostada en el sillón más amplio de la oficina con Hiro a su lado.

-Empiezo a pensar que eso de la peleas de robots ya no importa, solo es una pantalla de humo en la que creímos habría algo más –dijo Hiro entrelazando sus dedos con los de Gogo-, estamos tan lejos de saber algo…

-Eso no es verdad, ¿Qué me dices de los hackers? Es una pieza clave para el plan Yakuza, eso lo descubrimos en el torneo –dijo Gogo-, sabemos que de ahí sacaran su pequeño ejército de hackers para apoderarse de la red de armas tecnológicas en San Fransokyo.

-Es una sospecha…

-Una bien fundamentada –dijo Gogo apretando la unión entre sus manos-, sé que vamos por el camino correcto. ¿Por qué comienzas a dudar ahora? –Hiro dudo un momento antes de contestar.

-En cuestión de horas entraremos a la oficina de Daisuke, esto puede ser la respuesta a todo y quiero… deseo con todas mis fuerzas estar en lo correcto.

-Tranquilo tarde o temprano las respuestas llegarán –dijo Gogo-, ninguno descansará hasta dar por terminado esto.

-Pero mientras más tardemos hay más peligro, los Yakuzas nos llevan la delantera.

-Por ahora. Sabes que yo jamás permito que me lleven la delantera y tú tampoco, estaremos bien, encontraremos lo que necesitamos y si no es aquí será en otro lugar, Hiro –Hiro solo dio un fuerte suspiró mirando al techo y Gogo aprovecho para darle un beso en la mejilla y levantarse del sofá.

-¿Qué haces? –preguntó Hiro mientras veía que Gogo conectaba una memoria y el escritorio comenzaba a proyectar la información de la paciente Tsubasa Nakahara.

-Está bien, pareces algo estresado por lo de los Yakuzas y crees que el único lugar que tenemos para investigar es la oficina de Daisuke, pero de hecho podemos investigarla a ella también –Gogo empezó a leer el expediente médico de la chica.

-Ya leímos eso, no hay nada –dijo Hiro-, solo datos básicos y ya.

-Exacto, mira esto –dijo Gogo señalando a los contactos de la paciente.

-Tres números de teléfono –dijo Hiro revisando la información-, dos de ellos agregados más recientemente que el otro.

-Uno debe ser el de su hermana, Tomoyo –dijo Gogo escribiendo el número y mandándole un mensaje a Wasabi para confirmar su teoría-, ok Wasabi podría responder a eso.

-Ese número es de Aiori –dijo Hiro señalando a otro de los teléfonos agregados-, es el que está en su tarjeta de presentación.

-Entonces solo falta por descubrir de quién es el contacto más antiguo –dijo Gogo mirando el mensaje de respuesta de Wasabi-, dice Wasabi que el número es de Tomoyo.

-Y eso solo nos lleva a otro callejón sin salida –dijo Hiro pero Gogo tomó su celular y marcó el número desconocido-, ¿Qué haces? –preguntó el pelinegro.

-Averiguo de quién es el número –contestó Gogo mientras esperaba que la línea conectará pero esto no sucedió.

-¿Qué pasa? –preguntó Hiro.

-No conecta la línea.

-Tal vez este descargado o desconectado, de cualquier modo, no es como si fuera alguna pista –dijo Hiro pensando-, tal vez si el papá de Fred lo rastrea.

-Tal vez, le enviare el número de teléfono a Fred para que se encargue del asunto –dijo Gogo para después ver que el pelinegro se encontraba muy pensativo recargado en el otro extremo del escritorio, la pelinegra se acercó a él y se puso a su lado en silencio.

-Estamos dando vueltas en círculos –dijo Hiro-, no quiero que esto empeore, quiero saber a lo que nos enfrentamos y detenerlo antes de que te… nos haga daño –Gogo asintió.

-Yo también tengo miedo de perderte –dijo la pelinegra haciendo a Hiro sonrojar, ella lo tomo por la barbilla y lo obligo a verla para luego besarlo, después Gogo se separó para seguir revisando los datos de Tsubasa.

-Debes dejar de hacer eso –dijo Hiro volteando a ver a Gogo.

-¿Qué? ¿Besarte? –preguntó la pelinegra con sorna.

-Si… ¡No! No dejes de besarme –esa última frase hizo sonreír a Gogo y a Hiro sonrojar-, solo no quiero que busques formas de tranquilizarme.

-Lo hago porque eso te está consumiendo, piensas demasiado en lo que podría salir mal, estas comenzando a frustrarte y cuando todo eso pasa te alejas, no quiero eso, quiero que sepas que estoy aquí contigo y que alejarse no es una opción esta vez, porque esta vez me tienes a mi y no te dejare ir.

Hiro vio fijo a Gogo y ella lo miró a él, sin romper el contacto visual el pelinegro se acercó a la chica mayor y la abrazó y ella correspondió al gesto.

-1 hora y media más y dejare de molestar con el tema lo prometo –dijo Hiro separándose del abrazo al igual que Gogo-, que tal si te ayudo. Tal vez aquí hallan más cosas que pasamos por alto.

Gogo asintió y ambos decididos comenzaron la búsqueda entre los documentos digitales. Hiro volteaba a ver a Gogo en intervalos y sonreía. Ahora comenzaba a entender otra de las razones por las que estaba perdidamente enamorado de Gogo.

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San Fransokyo 9:45 a.m.

Tomoyo estaba entrenando duro junto con otras fujitas, su short negro corto con franjas blancas a los lados estaban pegados a sus piernas al igual que su blusa verde de tirantes estaba empapada con sudor. Había empezado a las 7:00 a.m. corriendo 5 kilómetros y luego haciendo sentadillas, abdominales, elevaciones, algo de yoga y finalmente saltando la cuerda, no se había detenido para nada, no había tiempo para eso y no quería tenerlo, sabía que si no se concentraba en el ejercicio empezaría a pensar en Wasabi, el héroe verde, las palabras que aquella figura le había dicho la noche anterior y el hecho de que estaba planeando una traición.

-Tomoyo basta –ordenó una voz haciendo la pelinegra se desconcentrara y que la cuerda que estaba saltando se emredaraen sus piernas causándole un desequilibrio que la dejo de rodillas en el suelo.

-Nagisa ¿Por qué me distraes en pleno entrenamiento? –preguntó la pelinegra a su superiora pelirroja que traía puestos sus habituales lentes oscuros y un conjunto deportivo totalmente negro.

-¿Distraerte? Una fujita debe estar preparada para todo –dijo Nagisa ofreciéndole ayuda a Tomoyo para levantarse.

-Lo sé –contestó Tomoyo aceptando la ayuda de la pelirroja-, pero estaba muy concentrada en esto.

-Sí, lo noté ¿y eso a que se debe? –preguntó Nagisa.

-Solo quiero estar fuerte, los trabajos de los Yakuzas no son cosas simples –respondió Tomoyo cruzándose de brazos.

-Pensé que pronto acabarías con ese trabajo –dijo Nagisa también cruzándose de brazos.

-Aún falta, pero terminare lo más pronto posible.

-Eso espero, sabes que los Yakuzas son clientes que pagan bien pero no son buenos clientes –se quejó la pelirroja.

-Da igual, para cuándo termine este trabajo quedaré libre de ellos y de las Fujitas también –dijo Tomoyo cosa que llamo la atención de Nagisa.

-¿Qué quieres decir?

-Que con lo que me pagarán de este trabajo será suficiente para solventar la deuda que tengo con las Fujitas y también la de mi hermana –respondió Tomoyo.

-Tú hermana no le debe nada al clan, ella pago todas sus deudas cuando completó el último trabajo –contestó Nagisa.

-¿Entonces porque ella no…

-¿No nos dejó? Fácil, porque tú también tenías una deuda y ella no quería que trabajaras como Fujita así que estaba dispuesta a pagarla por ti –contestó Nagisa-, de cualquier forma ya no importará, al parecer nos abandonarás. Eso es bueno, no le deseo una vida como está a nadie, si puedes salir de ella es lo mejor.

-Si supongo que si –contestó Tomoyo-, iré a descansar.

Nagisa asintió mientras Tomoyo se alejaba de ella e iba hacía las gradas donde Kira estaba sentada.

-Tomoyo, te ves agotada –dijo la chica rubia dándole una botella de agua a la pelinegra-, todo bien.

-Sí, solo entrenaba.

-¿Ansiosa por ver de nuevo a tu héroe verde? –preguntó Kira causando que Tomoyo rodara los ojos.

-Para con eso quieres

-Oh entonces se trata de Wasabi, chica que de no tener vida amorosa quedas atrapada en este triángulo amoroso. Por un lado el chico de tus sueños, un adorable e interesante chico que puede ofrecerte lo qué siempre has anhelado, una vida normal. Y luego el héroe de color verde, misterioso, fuerte y compasivo, que te salvó la vida una vez y cuando te besa te elevas hasta el cielo como una nu-

-Yo jamás dije eso –se quejó Tomoyo interrumpiendo a Kira.

-Lo dijiste con tu mirada –respondió Kira-, aquí el unto es que, ambos te gustan pero solo puedes escoger uno.

-Bien, elijo a Wasabi, listo –dijo finalemente Tomoyo-, seamos realistas, el héroe verde no tiene interés en una criminal y además, Wasabi me hace sentir especial y el si me hace flotar sobre el cielo como una nube.

-Entonces tu último encuentro con el héroe verde será cuando ejecutemos el plan ¿cierto?

-Así debe ser.

-Sabes, tengo miedo. Una traición es algo muy grave, no solo en las fujitas, sino que también en los Yakuzas, si nos descubren…

-No lo harán. Nadie lo sabrá jamás.

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YuziTec 10:30 a.m.

Ambos pelinegros estaban en las escaleras yendo hacía el último piso, esperando a que la secretaria de Aiori dejara su lugar para entrar a la oficina del sub-director. De repente lo escucharon, el llamado al ascensor, esperaron y después las puertas cerrándose. Era hora.

Ambos pelinegros llegaron a la salita de espera que había y viendo el escritorio de la secretaria vacío y a un lado la puerta que daba a la oficina de Aiori. A simple vista la otra puerta, la de la oficina del subdirector, no se notaba pero después de observar bien estaba justo enfrente a la de Aiori, justo a espaldas de la sala de espera. Hiro se acercó y abrió la puerta con la tarjeta que había modificado y entró junto con Gogo cerrando la puerta detrás.

-Muy bien comencemos –dijo Gogo yendo directo a los estantes y Hiro hacía la computadora.

La pelinegra noto la gran cantidad de libros que había ahí pero también notó que, al igual que Richard, había una pared completamente llena de katanas. Con rapidez se puso a revisar cada una de ellas notando que estas tenían ¿polvo? Pero ¿qué no había servicio de limpieza en ese lugar?

-Gogo aquí hay algo –dijo Hiro, la pelinegra dejo la katana en su lugar y fue directo con el pelinegro-, mira –y la pelinegra lo hizo. Había un documento que tenía planos de KeiTec, de armas y de otro lugar.

-Guárdalo todo, podría servirnos de algo –dijo Gogo. Hiro asintió y comenzó a pasar todos esos archivos a una memoria.

Gogo continuó con su trabajo y en una de las katanas encontró algo en una de ellas, al principio pensó que no era nada pero al verla más de cerca notó algo que la dejó sin palabras.

-Hiro…

-¿Qué? –preguntó el pelinegro sin siquiera voltear a ver.

-Es sangre –dijo la pelinegra llamando la atención de su novio.

-¿Qué? –preguntó Hiro acercándose y viendo la katana, era cierto, no estaba llena de sangre, de hecho parecía que la habían limpiado pero aun así en la parte más cercana al mango había una mancha de sangre bastante seca-, esto es grave.

-¿Enserio? –Respondió Gogo sarcásticamente-, buscaré para ver si hay algún objeto más pequeño con sangre, así podremos sacarlo de aquí y llevárselo al señor Lee, seguro él podría obtener un examen de ADN.

-De acuerdo, sigue buscando, yo haré lo mismo –contestó Hiro-, mientras continuaba en la computadora.

El tiempo pasaba y Gogo se había quedado sin lugares por revisar pero una idea cruzo por su mente y decidió tomar un papel y usarlo con un poco de agua del baño, mientras que Hiro se veía bastante atareado tomando la información que creía era la que necesitaba, por supuesto la computadora tenía mil y un códigos de seguridad pero ninguno que el joven Hamada no pudiera esquivar. Finalmente ambos terminaron, Hiro había creado el acceso a su computadora y toda la información que había podido copiar estaba en la memoria, pero lo que ninguno de ellos dos notaron fue que el reloj marcaba las 11:05 a.m. lo cual solo podía significar una cosa. La secretaría de Aiori ya estaba en su lugar.

-Maldición –musito Gogo viendo el reloj.

-¿Se te ocurre alguna forma de salir? –preguntó Hiro.

-Tu eres el genio ¿recuerdas? –contestó Gogo.

-No se me ocurre nada –dijo Hiro pero de repente afuera empezaron a escucharse gritos provenientes de una voz que bien conocían ambos, Richard.

-¡Empleada de pacotilla te estoy dando una orden! –se escuchaba la voz del anciano inversionista.

-Señor le pido que no me hable en ese tono –esa era la voz de la secretaria sin duda.

-¡Tu no me dices que hacer! ¡Te exijo que me digas donde está la directora!

-Señor yo-

-¡Nada de señor! Quiero una respuesta.

-¿Qué sucede aquí? –preguntó una tercera voz. Aiori.

-Es esta secretaria que no respondía a mis órdenes.

-Y no tiene porque –respondió Aiori-, ¿Qué es lo que necesitas Richard?

-Hablar contigo.

-Bien, entra a mi oficina –pidió Aiori, en ese momento se escuchó el azotón de una puerta y luego la voz de la directora pero más tranquila-, ve a tomarte un té.

-No es necesario señorita.

-Insisto, ve tomate unos minutos, yo arreglaré esto.

Después de algunos minutos Hiro y Gogo decidieron que era lo suficientemente seguro para salir, así que sin desperdiciar tiempo ambos salieron de la oficina de Daisuke y bajaron las escaleras yendo directo a su oficina cerrando la puerta detrás suyo. En cuando ambos estuvieron adentro se voltearon a ver fijamente a los ojos y comenzaron a reír.

-¿Tienes algo bueno? –preguntó Gogo.

-Suficiente evidencia –dijo Hiro alzando la memoria-, aunque hubiera sido bueno tener la muestra de esa sangre en la katana.

En ese momento Gogo sacó un papel arrugado y dentro de él estaba la sangre impregnada.

-Use el agua del baño para mojar el papel y humedecer la sangre, no sé si sea suficiente pero era mejor que dejar la oportunidad pasar –dijo la pelinegra con una enorme sonrisa mientras que Hiro tenía otra en el rostro, la adrenalina aún se sentía en sus cuerpos y combinada con la dopamina que también estaba presente, provocaron que ambos adolescentes descargaran su energía en un apasionado beso.

Gogo tomo la delantera apresando los labios de Hiro con los propios, cosa que al pelinegro no le molestó sino que, al contrario, la respondió con igual de intensidad posando sus manos alrededor de la cintura de la pelinegra y ella alrededor de su cuello. Poco a poco el beso se convirtió en uno francés haciendo a ambos respirar con dificultad hasta que finalmente se soltaron.

-Eso... fue… increíble –dijo Hiro con la respiración entrecortada.

-Eso no es todo lo que tengo para ti, pero tendrás que esperar para lo demás –dijo Gogo seductoramente haciendo a Hiro sonrojarse como una manzana mientras que en su mente las palabras "flor" y "abeja" no dejaban de sonar-, bueno ¿y qué encontraste?

-T-tengo mucha información –contestó Hiro conectando la memoria y dejando ver todo lo que había conseguido-, mapas de KreiTec, armas, listas con nombres, negocios por firmar y, lo que más me llamó la atención, una cuenta que estaba dirigida a una paciente que está internada en el Hospital General de San Fransokyo.

-¿Quién es? –preguntó Gogo, Hiro tecleo algo y vio el rostro de su paciente. Tsuabasa.

-Era su prometida –dijo Hiro leyendo los datos-, y el número de celular que no identificábamos es de él.

-Lo sabía, ella está relacionada. Y su hermana. Si lo que dijo Jason era cierto, probablemente está en malos pasos.

-Lo cual nos da una sospecha mayor acerca de todo, aunque no sabemos eso con claridad –dijo Hiro-, me tomara algo de tiempo revisar toda esta información.

-No tienes que hacerlo tú solo –dijo Gogo-, todos podemos ayudar. Es cosa de que llevemos la información con el señor Lee, él tiene más recursos que nosotros –culminó la pelinegra.

-Gracias –dijo Hiro besando a Gogo en la mejilla.

-¿Y eso porque fue? –preguntó la pelinegra llevándose una mano hacia donde el pelinegro le hbaía plantado el beso.

-Porque siempre estás ahí –contestó Hiro dándole una sonrisa que dejaba a la vista la separación entre sus dientes.

-Nerd –dijo Gogo tratando de dispersar la aurora tierna/romántica que se había formado. Un aura con la que Gogo apenas se estaba enseñando a lidiar (la hacía sentir vulnerable) y que prefería evadir por el momento.

-Tú también eres una nerd –contestó Hiro dispuesto a besarla de nuevo pero el momento fue interrumpido por unos nudillos tocando en la puerta. Hiro y Gogo vieron la información de Daisuke que estaba a simple vista, por un segundo entraron en pánico pero luego, la pelinegra, entró en acción encargándose de cerrar los archivos de la memoria mienras le indicaba a Hiro que fuera a abrir la puerta. El ojicastaño abrió la puerta, justo cuando Gogo quitó la memoria, y vio a Aiori parada frente a la él.

-Hola, ¿pensé que les había dicho que ya no era necesario que vinieran?, es decir, el proyecto está en espera hasta lo de las pruebas y no quisiera hacerlos venir por nada –dijo Aiori.

-Solo vinimos a recoger unas cosas que dejamos aquí –dijo Gogo un poco amarga.

-Ya veo, de cualquier forma es bueno verlos aquí, así les diré personalmente –la castaña entro a la oficina y cerró la puerta detrás suyo-, los inversionistas temen que… las nano-neuronas sean defectuosas.

-¿Qué? ¿Por qué? –preguntó Hiro entre molesto y consternado.

-Dicen que el proyecto se desarrolló de forma muy rápida y temen que él producto sea defectuoso y eso cause perdidas monetarias importantes en la empresa.

-Pero las nano-neuronas están bien, pasaron todas las pruebas de calidad impuestas hasta ahora –reclamo Hiro.

-Lo sé, yo confió totalmente en lo que ustedes hicieron pero ellos no están tan seguros, por ahora logre que las cosas se apaciguaran un poco pero ellos me dieron algunas exigencias –dijo Aiori casi disculpándose y posando una de sus manos en el hombro de Hiro haciendo que Gogo entrecerrara los ojos-, así que para empezar me pidieron que fuera un solo líder de proyecto, lamento tener que hacer esto pero, solo uno de ustedes puede ser nombrado el líder de proyecto, no ambos, aunque claro que me encargare de que los dos sean reconocidos por esto.

-Pon el nombre de Hiro –dijo Gogo acercándose y posando su mano en el otro hombro del pelinegro-, después de todo fueron sus microboths la clave del proyecto –Hiro iba a protestar pero Aiori se adelantó.

-Entonces así será –dijo Aiori sin discutir-, y hay otra cosa, la cita para hacer la prueba en la paciente Nakahara estaba programada para el viernes pero en visto de lo que ocurrió con los inversionistas la reprograme para mañana –concluyó Aiori-, espero verlos en el hospital a ambos.

La ojiazul dio una de sus sonrisas calidas y salió del lugar dejando a Hiro y Gogo solos otra vez.

-Bueno creo que deberíamos irnos –dijo Hiro tomando la memoria de las manos de Gogo-, no hay nada más que hacer aquí –Gogo asintió y también tomó sus cosas saliendo de ahí junto con Hiro.

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Mansión Lee 11:10 a.m.

-¿Cómo paso esto? –Preguntó Tadashi sorprendido-, ¿es posible?

-Claro que lo es, lo qué no entiendo es porque hacerlo –dijo el señor Lee.

-Tal vez porque ya tiene lo que quieren –dijo Tadashi llevándose las manos a su mata pelinegra-, ya descubrieron la identidad de Hiro y probablemente la de todos.

-No puedo coincidir en eso –dijo el señor Lee-, he estado encargándome de las cámaras de seguridad, sus rostros están protegidos.

-¿Entonces porque había un yakuza en el café ayer? –preguntó Tadashi dejando ver su enojo y frustración latente.

-Entiendo lo que dices hijo, pero Callahan está ahí y también un par de agentes que envié desde hace tiempo, la seguridad de tu tía esta, valga la redundancia, asegurada.

-Aun así, no solo es mi tía, es mi hermano también.

-Lo sé, pero ellos están seguros, igual que tú –dijo el señor Lee-, lo que realmente me consterna ahora es ¿porque desconectaron su conexión con las cámaras de seguridad?

-Tal vez se dieron cuenta de que no les servían de nada al no poder identificarnos –dijo Fred aportando a la discusión.

-No suena tan descabellado –dijo Tadashi apoyando a su amigo.

-De cualquier forma, perdimos un camino para descubrir algo acerca de los Yakuzas –dijo el señor Lee frotándose las cienes-, solo esperemos que tu hermano y su novia logren algo.

-Confió en que sí .respondió Tadashi.

-Seeee…. –dijo Fred relajado y luego abriendo desmesuradamente los ojos-, aguarden, ¡Hiro y Gogo son oficialmente novios! ¡SANTA MASCARA DE MEGAZORD! ¡ESTE ES EL AÑO DE MIS OTPs!

-¿Qué? .preguntó Tadashi pero su amigo estaba más allá que acá como para contestar-, señor Lee ¿usted tiene idea de lo que está hablando?

-No, per se ve feliz así que por mi está bien –contestó el señor Stan.

-Oigan recibí un mensaje de Gogo –dijo Fred interrumpiendo su frenética felicidad-, dice que ella y Hiro viene para acá, al parecer si encontraron algo importante.

-¡Exelsior! –dijo el señor Lee-, esto puede ser la clave para todo.

-Hay que llamar a todos, que vengan aquí –dijo Tadashi-, le llamaré a Honey, tu llama a Wasabi.

-Ok –contestó Fred marcando el número de su amigo mientras que Tadashi marcaba el de su novia.

-¿Honey? –preguntó Tadashi al escuchar que la llamada era tomada.

-"Tadashi, hola. ¿Qué sucede?" –preguntó Honey desde la otra línea.

-Reunión en la mansión Lee, al parecer Hiro y Gogo encontraron algo –dijo el Hamada mayor.

-"Entiendo, yo también tengo algo que podría ayudar" –dijo la rubia con emoción.

-Excelente hermosa –dio Tadashi soltándole el cumplido de paso a su novia.

-"Gracias guapo, te veré allá ¿ok? Te amo" –dijo Honey de paso.

-También te amo… enserio lo hago –dijo Tadashi poniéndose sentimental.

-"Lo sé, llegaré pronto" –terminó Honey colgando el teléfono al igual que Tadashi.

-Wasabi llegará en 20 –dijo Fred.

-Honey también viene para acá –dijo el pelinegro algo pensativo-, saben, si los Yakuzas no descubrieron los rostros de ustedes tal vez descubrieron otro objetivo.

-¿Quién? –preguntaron ambos Lee realmente interesados,

-Yo -dijo Tadashi completamente seguro de su hipótesis.

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San Fransokyo 11:20 a.m.

-¿No eres demasiado joven para pedir una orden de 20 costales de pintura en polvo? –preguntó el conductor del camión de la empresa distribuidora "Nakuma Island" a la pequeña de 8 años frente a él.

-Sí, si lo soy –contestó la niña de forma sería, el hombre simplemente se encogió de hombros y le dio la tabla para que firmara por la entrega.

-No hagas travesuras –dijo el hombre descargando el camión y dejando a la pequeña niña con la gran cantidad de bolsas con pintura en polvo.

-Gran trabajo Vitani –dijo Kira dándole unos cuantos billetes de gran denominación.

-Todo por una hermana fujita –dijo la niña con una sonrisa-, ¿puedo ayudarles con la pintura?

-Claro, pero a la hora del show solo podrás ver desde lejos –dijo la fujita rubia cargando un par de costales mientras que Sora y Tomoyo hacían lo mismo.

-¡Genial! –dijo la pequeña tomando un costal y ayudando a llevarlo a la base fujita ubicada calle arriba-, cuando sea grande quiero ser una fujita tan asombrosa como ustedes.

-No, no quieres –dijeron las tres amigas dejando confundida a la más nueva y joven integrante de su clan.

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Lucky Cat Café 11:20 a.m.

Cass estaba algo distraída, confundía algunas órdenes y casi chocaba con Anna y Elsa 7 veces en lo que llevaba del día, pero ahora no era por el pendiente de que un Yakuza entrará al café, sino por ota cosa… diferente.

-¿Cass estas bien? –preguntó Elsa cuando Cass estaba a punto de chocar con ella, otra vez.

-Sí, querida ¿por qué? –preguntó Cass como si de verdad no entendiera a que se debía su pregunta.

-Te ves algo… distraída, eso es todo. Descansa, Anna y yo nos encargaremos –dijo Elsa pero Cass negó con la cabeza.

-Ustedes dos me han ayudado demasiado últimamente, yo estoy bien –dijo Cass con una sonrisa amable y yendo a entregar la orden que llevaba mientras que Elsa se acercaba al mostrador donde se encontraba Callahan.

-Jonh –dijo Elsa llamando a Callahan por su nombre falso-, ¿podrías convencer a Cass de que descanse? Ya me está preocupado.

-¿Qué? ¿Por qué? –preguntó Callahan con más preocupación de la que pretendía expresar.

-N-no es nada grave, solo creo que debería descansar ¿podrías convencerla? –pidió Elsa.

-Claro, lo que sea por ella.

-Que dulce –dijo Elsa alejándose del mostrador para ir a hablar con Cass, mientras tanto Robert comenzaba a sudar frio. "Ok, tranquilízate Robert, seguramente Cass ya se olvidó de lo que le dijiste más temprano ¿cierto? Además actuar a estas alturas de la vida como un puberto de secundaria no es lo más adecuado" pensó el hombre ojiazul mientras que Cass entraba por la puerta de la cocina.

-Robert ¿Qué sucede? Elsa dijo que querias hablar conmigo –dijo Cass acercándose con cautela al hombre frete a ella.

-Si, e-es sobre… -"¡piensa en algo!"-, esa foto –dijo Callahan sin darse cuenta siquiera de que foto apuntaba pero haciendo que la mujer castaña entristeciera su mirada.

-Robert, esto… no me mal interpretes pero es una fotografía de la que no me gusta hablar –dijo Cass mirando al piso, fue entonces cuando Robert observó mejor la fotografía a la que había apuntado viendo ahí a los padres de Hiro y Tadashi.

-Lo lamento –expreso Callahan sin saber que más expresar.

-No lo hagas, de hecho creo que es tonto de mi parte no poder hablar de ellos siendo que Tadashi y Hiro siempre hacían preguntas, tal vez es porque después de lo de Tadashi me volví más sensible a…

Callahan bajo la mirada y Cass también. Ahí estaba, ese pequeño punto que los unía y los separaba, el incendio. Robert tuvo un vistazo fugaz, cortesía de su memoria, viendo a ese chico correr entre las llamas, un chico que, en ese momento, no le paso por la cabeza que fuera su alumno predilecto, ni siquiera le parecía parecido, pero que, afrontando la verdad, no era otro (y no podría ser otro) más que Tadashi.

-Tarde o temprano pasaremos este punto sabes –dijo Cass levantando la mirada-, te prometí que intentaría perdonarte, y no fallaré a mi promesa.

-No lo merezco…

-No soy quién para decidir lo que mereces o no, solo sé que quiero intentar no guardar ningún rencor. No es sano para nadie –dijo Cass sonriendo de forma casi imperceptible mientras se acercaba a la fotografía de su hermana y su esposo-, creo que hablar de ellos puede ser una forma de comenzar a reparar el daño. ¿Te gustaría intentar?

-Haré lo que me pidas –contestó Robert mientras Cass le daba una fugaz sonrisa y acercaba una silla para sentarse en la cocina mientras Callahan preparaba algunos cafés y los dejaba listos para que las hermanas Arendell no interrumpieran la historia. Cass dio un profundo respiro y habló.

-Ella era brillante y atrevida, él era dulce y un completo genio, pero al momento de hablar con mi hermana se le trababa la lengua, creo que jamás aprendió bien a manejar los impulsos aventureros de ella, pero creo que esa una de razones por las que la amaba…

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Estaba seguro de que esa era una de las razones por las que la amaba. Hiro observaba como Gogo evadía automóviles de forma increíblemente veloz, su forma de conducir tan osada estaba combinada con su semblante confiado, creando una imagen electrizante de ella misma, una imagen de la que Hiro había quedado embelesado.

-MALDITO TRÁFICO –dijo Gogo evadiendo un par más de automóviles y dando vuelta por una calle estrecha que los saco directo a la calle principal donde se encontraba la elegante residencia Lee.

-Justo a tiempo –dijo Hiro viendo el reloj-, veinte minutos exactos.

-¡JA! Aún tengo el record –dijo Gogo bajando del automóvil igual que Hiro mientras ambos caminaban hacía la entrada, donde fueron recibidos por Heathcliff. Ambos pelinegros entraron a la sala donde ya estaba Honey Lemon, Fred, Tadashi y el señor Lee.

-Justo a tiempo –dijo el señor Lee mirando detrás de los pelinegros donde Wasabi acababa de aparecer-, bien, ya que estamos aquí, me gustaría que tiene para mostrarnos.

Hiro sacó de uno de sus bolsillos de su pantalón cargo la memoria donde estaba toda la información de Daisuke. El señor Lee la tomó y la conectó a la computadora que automáticamente la proyectó en la gran pantalla plana que había ahí. Lo primero en abrir fueron los archivos donde estaban los planos de KreiTec.

-Bueno eso solo confirma que el asalto a KreiTec fue ejecutado por orden de Daisuke –dijo Honey Lemon, después de eso el señor Lee abrió otro archivo donde habían planos de varías armas.

-Esas armas deben ser algunas de las que se fabricarían en KreiTec antes de que cerraran la división del ejército –dijo Hiro notando que entre las armas se encontraba una bomba con alcance de 250 metros a la redonda, demasiado grande para usar como un simple explosivo, demasiado pequeña para derribar alguna edificación notable, también entre los planos de las armas se encontraba uno llamado "Proyectó Silver Samurái".

-¿Qué es todo esto? –preguntó Tadashi vindo los planos del proyecto.

-Una armadura samurái y una katana hechas de… ¿adamantium? –preguntó Wasabi.

-Jamás había escuchado de ese material antes –dijo Honey Lemon.

-No es un material común –dijo el señor Lee con voz preocupada-, es un metal muy escaso, muy resistente, prácticamente indestructible.

-Supongo que es algo que debería preocuparnos ¿cierto? –preguntó Hiro aceptando un asentimiento de parte del señor Lee.

-Sí, quién sea que pueda conseguir ese material es alguien con poder y recursos suficientes, pero lo que realmente me preocupa es el objetivo de este traje –dijo el señor Lee.

-¿A qué se refiere? –preguntó Wasabi.

-Miren el plano con más detenimiento –todos lo hicieron y notaron a lo que se refería, el traje estaba hecho de una forma que este no solo fuera usable sino que fuera prácticamente irremovible, tenía agujas en la parte donde estaría la espalda, señalando que estas estarían conectadas a la espina dorsal del usuario, también al parecer tenía otras aguas con la función de inyectar otra cosa.

-Por Dios –dijo Honey Lemon llevándose una mano a la boca-, ¿con clase de maniaco estamos lidiando?

-Uno que está dispuesto a todo y que no tiene duda de lo que hace –dijo Tadashi señalando un pequeño recuadro donde decía "PROYECTO EN PROCESO/ETAPA FINAL"

-Esto es más grande de lo que pensábamos –dijo Hiro removiéndose el cabello de forma frustrada.

-¿Hay más proyectos como este ahí? –preguntó Wasabi señalando a la computadora, el señor Lee comenzó a buscar entre los archivos encontrándose con más armas, que si eran nuevas y peligrosas, ninguna se le acercaba al proyecto Silver Samurái.

-Enviaré los archivos de armamento a SHIELD, tal vez ellos puedan brindarnos más información –el señor Lee hizo lo dicho y comenzó a abrir otras carpetas, en una de ellas había una larga lista de nombres.

-Reconozco ese nombre –dijo Fred señalando a uno de los de la lista-, salió en las noticias meses atrás. Lo recuerdo bien, eran las noticias que pasaron antes del especial mensual de superhéroes.

-¿Quién es? –preguntó Tadashi.

-Es un… empresario, creo, de una compañía de automóviles en Japón –dijo Fred-, la noticia era sobre su repentina muerte en un accidente de automóvil extraño.

-Eso no nos da ninguna pista –dijo Gogo- ¿qué hace el nombre de un fabricante de automóviles en una lista de nombres de un Yakuza?

-Tal vez él fue un blanco –dijo Hiro, en ese momento el señor Lee comenzó a teclear los nombres en la lista que estaban arriba del nombre del empresario… todos tenían pasados turbios y todos habían muerto hacía cerca de 8 meses o más, sin embargo los que estaban más abajo no habían sufrido nada, muy por el contrario al parecer tenían negocios fructíferos a gran escala.

-Una lista de blancos es lo más probable –dijo el señor Lee-, pero ¿por qué detenerse?

-Tal vez porque los necesita vivos –dijo Wasabi.

-Enviare también la lista a alguno de mis agentes de SHIELD, que busquen atentados que hayan ocurrido en el último año a las personas restantes de la lista –dijo el señor Lee

-¿Qué más hay ahí adentro? –le preguntó Gogo a Hiro.

-Demasiadas cosas, no tuve tiempo de revisarlo todo –dijo Hiro a modo de respuesta recibiendo una mirada de comprensión de parte de la pelinegra.

-Miren eso –dijo Fred apuntando al nuevo archivo abierto, era otro mapa-, ¿Qué no ese es uno de los edificios del Instituto?

-Sí, es donde se hacen las conferencias –dijo Honey Lemon acomodándose los lentes y observando mejor el plano expuesto en la pantalla.

-¿Dónde expuse mis microboths?

-No, más bien, donde hacen conferencias habladas, no precisamente de demostración –aclaró Honey Lemon.

-¿Por qué tendrían planos sobre ese lugar? –se preguntó Tadashi confundido.

-Tal vez nuestras suposiciones acerca de que quieren los inventos que hay en el ITSF no son tan erróneas –dijo Gogo con los brazos cruzados.

-Sí, pero ¿porque no planos de toda la escuela? ¿O de los laboratorios? –Preguntó Hiro-, no tiene mucho sentido tener el plano de un auditorio para conferencias habladas.

-Esto o nos lleva a ningún lado –dijo el señor Lee quitando el mapa actual y abriendo otro-, este me interesa más. En todo San Fransokyo no hay construcción de tal magnitud.

Y era cierto, el plano era de un lugar inmenso, tenía laboratorios, un ala de lo que parecía ser enfermería, centro de cirugías y un gimnasio, era una construcción de un solo nivel. Pero por la forma y el tamaño de esta es imposible que estuviera en la ciudad.

-Según las coordenadas esto está cerca de los muelles de San Fransokyo, lo que lo deja con manos sentido aún –dijo Wasabi.

-No, de hecho, tiene más sentido –dijo Gogo-, ¿y si es subterráneo?

-¿Qué? –preguntaron todos a unísono con excepción de Hiro quién simplemente se quedó pensativo.

-Es verdad, el torneo pasado de las Fujitas fue en una arena subterránea ¿Y si no es la única? ¿Qué tal si hay más construcciones subterráneas? –dijo Hiro relacionando todo.

-Una base secreta en las profundidades de la ciudad, no sería la primera vez que un villano usa esa técnica –dijo Fred entusiasmado por la idea.

-Pero no sabemos dónde puede estar la entrada o la salida de ese lugar, son kilómetros de construcción –dijo Wasabi tratando de aportar realismo a la situación.

-Nosotros o, pero hay alguien que si –dijo Hiro con una sonrisa que dejaba ver la separación entre sus dientes, una de esas sonrisas que mostraba seguridad en sí mismo y que al mismo tiempo le robaba sonrojos a cierta pelinegra.

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Base Yakuza 12:30 p.m.

-Despierta –dijo una voz melodiosa entre sus sueños "¿Aiori?" Se preguntó pero la voz fue cambiando su tono por uno más rígido y áspero, una voz que no era la de su amada-, despierta, ya es tiempo.

Kuno abrió los ojos y se encontró cara a cara con un yakuza que sostenía en una de sus manos un vaso con agua, el cuál Kuno se lo arrebato sin cuidado y lo bebió de un solo sorbo.

-Oye tranquilo, debes estar seco para la operación –dijo el Yakuza quitándole el vaso de la mano.

-¿Qué operación? –preguntó Kuno más para sí mismo que los presentes en la habitación.

-Tu redención Kuno –dijo otro Yakuza-, es hora de que cumplas con tu parte.

Kuno estaba algo confundido, el efecto de la morfina aún estaba presente y hacia que sus ideas se cruzaran.

-¿Estará aquí? –preguntó Kuno, ambos Yakuzas supieron a quién se refería.

-Sí, quiere supervisar tu intervención, después de todo es su proyecto –terminó de decir el Yakuza con una sonrisa maliciosa.

-Estoy listo. Hagan lo que deban –dijo Kuno. Los otros dos yakuzas asintieron y lo llevaron al ala de cirugía donde lo prepararon para la cirugía. La mesa quirúrgica estaba lista, los instrumentos también y Kuno estaba ahí en medio esperando que la anestesia hiciera efecto.

-Prometo que será la última vez que te dopemos –dijo de repente la figura misteriosa al lado de Kuno haciendo que este abriera los ojos en sorpresa.

-Y-yo… -pero el yakuza no pudo terminar la frase ya que la anestesia termino noqueándolo.

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Entre los sueños que Kuno tenía mientras estaba dormido por la anesesia había uno al que simplemente se aferró, un recuerdo.

La primera vez que la vió. Él estaba en un hotel del amor con una chica envuelta en las sabanas a su lado de la cuál ni siquiera recordaba su nombre, su trabajo como Yakuza no era el ideal como para tener una relación y tampoco era como si le interesara, la chica a su lado estaba completamente dormida, mientras que él estaba viendo las noticias, en ese momento aparecieron en la pantalla la familia Yuzika, el padre, Daisuke y Aiori. Kuno ni siquiera vio el rostro del que sabía sería su próximo jefe, sino que se centró en el de la bella chica de ojos azules y cabello castaño con sonrisa cálida. El primer pensamiento de Kuno había sido "Podría pasar una noche con esa belleza" pero si quiera considerar eso era una tontería, sabía que si se le acercaba de cualquier forma que a ella le incomodara podría significar su cabeza separada de su cuerpo.

La segunda vez fue cuándo ella llegó de visita, él llevaba trabajando más de un mes para Daisuke y aún no le había visto ni siquiera la cara, el chico de la familia Yuzika era algo caprichoso y confidente con lo que hacía, eso causaba que muy pocos de los Yakuzas y solo dos Fujitas fueran los únicos empleados del ámbito "ilegal" que lo hubieran visto a la cara. Sin embargo ese día recibió una llamada de su jefe pidiéndole que recogiera en el aeropuerto a su hermana y que la distrajera todo el día, Kuno quejándose de que lo usaran como chofer y niñera obedeció la orden, cuando la vio descender de las escaleras del aeropuerto con una blusa blanca de botones y unos simples jeans, pensó, que el estilo casual le sentaba de maravilla. Ella era muy cordial, una verdadera niña de alcurnia con modales de plata. El chico la llevo a conocer todo San Fransokyo pero ella seguía diciendo lo kismo "No entiendo que fue lo que vio mi hermano aquí" decía la chica pero Kuno sabía lo que él había visto. Poder, armas y las bellas piernas de una fujita, o eso decían los rumores. Ese día recibió otra llamada de su jefe, lo necesitaba para un asalto al ITSF, Kuno no entendía bien de que se trataba pero obedeció.

Después de una larga tarde con Aiori, Kuno, la llevó al hotel donde ella se estaba hospedando y antes de cerrar la puerta ella le había dado un dulce beso en la mejilla y esa fue la primera vez en muchos años que Kuno sentía mariposas en el estómago. Luego el incendio ocurrió en el ITSF y todo se volvió oscuro, hubo un error, un grave error cometido no solo por él, sino que por otros más, que finalmente perdieron la vida a manos de… desde entonces no la había vuelto a ver, ella había regresado a Japón y se había quedado ahí, hasta ahora. Ahora era su oportunidad, no tenía otra, debía conquistarla, demostrarle que él tenía honor y que sus errores no lo definían, que todo lo que hacía era por ella y que él estaba dispuesto a lo que sea.

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La figura estaba sentada al lado de la cama de Kuno viendo como este dormía pacíficamente aún noqueado por la medicina.

-¿Le borramos la memoria? –preguntó un yakuza.

-No, quiero que se mantenga así –contestó con voz fría la figura.

-Pero, el dolor combinado con los recuerdos… se volverá loco –dijo el yakza asustado.

-Los recuerdos son su motivación, emociones, sentimientos, metas… todos son productos de los recuerdos y si se los arrebatamos tendré simplemente una marioneta y yo quiero a un guerrero, no una marioneta.

-Como usted ordene –respondió el yakuza haciendo una reverencia y saliendo del lugar. La figura se quedó sentada ahí un rato más, al lado de la cama de Kuno y sonrió macabramente.

-Mi guerrero Samurái está listo, ahora solo necesita un digno oponente –la figura entonces tomo un sobre y lo abrió revelando fotografías de Gogo y Hiro en YuziTec-, ¿morado o amarillo? ¿Ella o él? ¿Romeo o Julieta? Dime Silver Samurái, ¿a quién le destrozamos el corazón y a quién la vida?


Notas de la Autora: ok AVISO, este fic, como ya saben o tal vez no, ha sido el primer fic que publico en fanfiction, y honestamente me he encariñado mucho con él y también con ustedes mis queridos lectores, así que empecé a hacer recuentos de lo largo que es este fic y el gran recibimiento que ha tenido y eso… lo cual me ha llevado a tomar esta difícil y complicada decisión… así es, este fic tendrá una secuela, aunque esto no significa que ya este por acabarse, nada de eso, pero debo admiir que estamos en el principio del fin y solo quería aclarar eso. EN fin ¿les parece uan buena idea? Porque siendo honesta tengo muchas ideas buenas para una secuela pero tal vez ustedes crean que no es necesario y que mejor debería empezar a escribir un fic con una historia distinta o algo así, de cualquier forma, díganmelo en los reviews ok ;)

IsaiHdzr: Hola, primero que nada siento que me quieres linchar con una antorcha y una multitud enardecida por no publicar capítulo cuando dije pero yo prometo no dejar esta historia inconclusa o a la deriva (a mí también me molesta que dejen buenos fics sin completar), así que ¡por favor no me mates! Dejando eso de lado empezare con tu review (y PM) Ok primero que nada, tienes razón quería un poco de trama light con avance lento para los capítulo pasados porque eran como el final de la parte media de la historia (¿no se sime doy a entender?) algo así como la calma previa a la tormenta hahaha y tienes razón fue una especie de capítulo repetitivo sin mucho avance pero este es diferente y ya no hay tiempo para divagar así que no te apures evitare los capítulos repetitivos como el anterior. ¡Todos amamos a Zuko! Y ahora como regalito especial te puse un flashback de la historia de Aiori y Kuno, espero te guste, habalando de los comics de Facebook, si vi los comics pero no vi tus criticas hahahaha, no las encontré ¿? Se me hizo raro, así que decidí evitarme la crítica propia… por el momento, no te preocupes, los comentarios siempre tienen algo de bueno o de malo y no dependen que algo este bien o este mal, sino de la propia visión, así que expersa tus criticas con total libertad ¡YEÍ! Y como siempre gracias por todas tus aportaciones realmente me ayudan un buen.

Nightspider: hahaha tome tu consejo de hacer cameos (¿cameos es el termino correcto?) en el fic con otros personajes, en especial con Real Steel que es una película de lo más genial. Zeus lo pronuncian Sus porque en ingles la pronunciación es así, creo, y claro que conozco Sword Art Online, es un anime súper genial.

AnNaFrosTOtaKuF: Si, todos amamos a los hermanos Hamada, Hio tan tierno y Tadashi tan sepsi hahaha, espero ese capítulo no te decepcione ;) y el próximo capítulo tendrá algo de Wasamoyo ;3 para que estes al pendiente.

Pyro Phoenix-bird: hahaha ¡si! Jason es un personaje inspirado en Taejo, hahaha debo darte créditos por la inspiración :D Lamentablemente no pude poner a todos los robots que me hubiera gustado para el torneo pero todavía falta uno más, así que hay que ver.

Tassa: Hola Tessa, espero también hayas soltado grititos con este capítulo, ¡HIROGO AL MAXIMO! "Pinche figura del mal" cuando leí eso morí de risa ¿enserio crees saber quién es? ¿Y estas segura o cambiaron tus sospechas en este capítulo? El próximo capítulo será el encuentro Fujitas/Héroes, claro que lo voy amseguir, no pienso dejarlo y menos ahora. Espero disfrutes este capítulo, con más misterio para tu deleite muahahahaaha.

Strawhat Amagon: Todos tienen sospechas pero nadie sabe la verdad acerca de la figura misteriosa ¿o sí? Me encanta que te encante mi fic, espero este cap allá resuelto algunas dudas y si no, sorry.

Ethel Miyatzaky Tanaka: ¡HIROGO MANDA! Lego el Hidashi y el Tomadashi es solo platónico (amistad/familiar) sorry es que no me convence el Tomadashi romántico, simplemente no lo veo pasar pero bueno cada quién con sus ships, espero este capítulo les guste a todas y también a Jack que lo has enido medio abandonado hahahaha, un beso helado para todas.

JesusSanchez: hahaha molestar a Wasabi debe ser el deporte oficial entre los héroes hahaaha, pronto leeras las peleasy habrá ¡SANGRE, LAGRIMAS Y PERDICIÓN! Ok tal vez exagere un poco… o no. En fin espero te guste este capítulo.

Middonaito Hanabira Taisho: hahaha por supuesto que no me molesta, es tu nombre ¿Por qué debería molestarme? Si lamento las preocupaciones que les doy por actualizar tanto tiepo después, sorry, pero heme aquí, bueno empecemos con que las risas del capítulo anterior no se repiten casi en este pero al menos en algunas parte use a Fred para darle algo de comedia al cap, considerare la pelea con Nagisa, aunque ella no es tan importante con respecto a peleas, creo que la estoy utilizando más bien como un personaje importante en el desarrollo de la historia, ya sabes como de esas piezas claves del rompecabezas que resuelven el panorama completo.

Nastinka: hahaha no hay problema, pero mira te fuiste y volviste y hay mucho que leer así que relájate, la historia aún no acaba y llegaste a buen momento. Inssito todos tienen ssopechas de la figura misteriosa ¿Daisuke? Tal vez, no sé, puede ser, quizás, no dire nada al respecto, gracias por apoyar mi fic y espero este cap te guste.

Conuk: No te apures por no dejar review de inmediato, es decir yo tardo siglos en publicar, en fin me alegra el buen recibimiento que han tenido las apariciones de otras películas en este fic y no te preocupes lee cuando tengas un rato libre.

Briisy07: Hola, bueno priemro que nada gracias por apoyar mi fic, eres un encanto, segundo ¡me da tanta emoción cuando me dicen que por mis fics comenzaron a shippear Hirogo! Es aghhh genial, si tengo cuenta en Wattpad pero ahí casi no subo nada, de hecho tengo solo mis one-shots que también están publicado aquí, no se, se me dificulta mucho usar Wattpad, prefiero Fanfiction, y sobre lo de otros personajes pues si trato de incluirlos en ocasiones, solo para darle sabor al fic y no oner tantos OCs. Espero este cap te guste ;D

OK ahora si, creo que eso es todo por ahora, nos leemos luego bye.