Contestando comentarios:

Lyra MacMillan: Gracias por comentar. Bueno eso te lo conteste por privado. Esta en mi cabeza el encuentro pero todavía quedan capítulos. Besos

Cat-aflo: Gracias por comentar. Me alegro que te guste mi historia aunque no seas partidaria del Sirius/Bella. Besos

Nee-chan (Tu sabes quien eres): Gracias por comentar. Bueno ya te conteste antes. No te lo dije pero Sirius no regresa a Azkaban

Hermy Evans Black: Gracias por comentar. Ya la sigo

Disclamaire

Todo pertenece a JK Rowling

Dedicatoria:

A Lyra MacMillan por decirme que había un error en el fic

Capitulo dos: Cargas

Narcissa miraba con mucho apuro a su hermana. La conocía muy bien como para saber que las amenazas de Bella nunca iban vacías. Ella nunca había levantado a Draco la mano intencionadamente, salvo cuando se había comportado mal, pero Merlín sabia que tampoco había impedido que Lucius lo golpeara. Si Draco contaba algo de eso a su tía, su marido iba a tener un nuevo hogar bajo tierra.

- Cissy, querida – llamo Bellatrix queriendo atraer la atención de su hermana hacia ella – Recuerdo haber escondido mi varita por aquí cuando los aurores vinieron a llevarte – dijo con un toque de saña y locura mientras revolvía todos los cajones que estaban a su alcance

Lucius miraba a su cuñada impávido. El siempre creyó que Bella se quedaría en Azkaban para siempre pero al parecer ella había logrado escapar.

- Bella queri… - no pudo continua porque un golpe en la pared con uno de los libros lo interrumpió

- Para ti Lucius – comenzó la mayor de las Black – soy señora Lestrange o madame. No quiero que con tu boca ensucies mi nombre – hablo levantando la cabeza en un gesto que Lucius tantas veces había visto hacer a Narcissa

Lucius miro a Bellatrix y bajo la cabeza. El podía ser orgulloso pero no era suicida y sabía muy bien que ante la gran mortifaga Bellatrix Lestrange no tenía nada que hacer

- Señora Lestrange su varita esta un cuarto de la parte de arriba – hablo – Pensamos que sería mejor ya que nosotros solemos dar muchas fiestas y recepciones. No podíamos correr el riesgo de que alguien la robara – tomo un respiro y miro a su cuñada – Y la recuerdo que esta sigue siendo mi casa y que puedo llamar a los aurores – termino de hablar el hombre

Bella le miro y puso una sonrisilla

- Si tú dices donde estoy Lucius, querido, yo tirare de la manta – hablo la mortifaga

Después de esto Lucius se levanto y cogiendo la copa que bebía se marcho de allí dejando a las dos hermanas solas. Bellatrix miro a Narcissa. Había hecho tantos sacrificios por ella y por Meda, tantos. Aun recordaba el día en que iban a nombrarla la futura señora Lestrange

Druella y Cygnus Black estaban hablando con Danika y Jonathan Lestrange en la oficina de la mansión Lestrange. Las dos familias querían casar a una de sus hijas con uno de sus hijos.

Una pequeña Bella de trece años se acercaba a la oficina de su padre. Su hermana Cissy de nueve años se había hecho daño y reclamaba a su madre. Bellatrix está a punto de llamar pero decide esperar cuando oye el nombre de su hermana pequeña

- Entonces esta decidido. Nuestra Narcissa se casara con Rabastan – dijo una sonriente Druella

Bella hizo memoria. Rabastan era ese chico de segundo que siempre estaba hablando de muerte y torturas. La mayor de las Black entro intempestivamente y quito la pluma a su padre

- ¡No! – grito la niña – Cissy no se casara con Rabastan – dijo

Su madre y su padre la miraron alarmados. Su Bella, la niña de sus ojos, estaba desafiándoles.

- Bella, tesoro, ¿Por qué dices eso? – pregunto con dulzura su madre

Bellatrix levanto la cabeza y cuadro los hombros. Nunca se dejaba amedrentar por nadie y menos por su madre.

- Cissy debe casarse por amor – declaro la niña. Bella miro a los señores Lestrange y puso su mejor sonrisa, la que solo utilizaba cuando quería una escoba o ropa nueva – Yo me casare con Rodolphus en cuanto salga de Hogwarts. Si es que a ustedes les parece bien – hablo con tono dulzón impropio de ella

Jonathan miro a Danika que examinaba a la niña. Bellatrix no era el prototipo de mujer que querían para cualquiera de sus hijos, era demasiado luchadora y no la podrían controlar. Pero también sabía que no podría coger nunca a las pequeñas que era a las que ella quería como esposas para cualquiera de sus hijos. Danika asintió a su marido y Jonathan sonrió a la niña

- Está bien, pequeña Bellatrix – dijo el hombre de cincuenta y dos años – Tú serás la esposa de Rodolphus – declaró.

Los Black firmaron el contrato con los Lestrange y así el destino de Bella quedaba unido al de Rodolphus Lestrange para siempre

Nadie podía decir que Bella no amaba a su familia. Incluso a los que habían repudiado había ayudado como había podido. Como cuando ayudo a su hermana Meda a huir de su casa

En medio de la noche Bella oyó un ruido. Salió de su cuarto y vio como Meda iba ya por el cuarto de Cissy. Hacía demasiado ruido pensó su la morena. Bella sabia que se iba para estar con el traidor pero también sabía que su lugar no era con ellos. Sintió la puerta de sus padres empezar a abrirse pero antes de que pudiera lanzo un fermaportus a la gran puerta barnizada. Cuando sus padres salieron, Meda ya se había escapado

No ese no era lugar para Andrómeda. Tampoco era el lugar de Cissy tener un matrimonio cruel aunque Bella tampoco aprobaba el matrimonio actual de su hermana. No todo eso era la carga de Bellatrix. Después de todo ella era la estrella de su padre. La Black que nunca podría ser domada.

Espero que os haya gustado. Me encanta recibir vuestros comentarios y me alientan mucho a subir capítulos.

Como siempre acepto tomatazos, crucios, avadas, septumsembras…