Contestando comentarios

Hermy Evans Black: Muchas gracias por comentar. Me alegro de que te gusten los capítulos y espero que este también te guste

Arysia: Muchas gracias por comentar. Me alegro de que te pareciera bueno. Aun me quedan por dar un par de pinceladas a la personalidad de Bella

Lyra MacMillan: Muchas Gracias por comentar. A mí también me encanta Bella y como Rowling la describe también me gusta. Si la hubieran dado más escenas o como era de joven podríamos haberla visto más humana. Es un placer haberte dedicado el capitulo. Me encanta tener lectoras tan atentas y buenas

Nee-Chan: Muchas gracias por comentar. Si Cissy es un pelín cruel. Me alegro que te gusten los flashs backs (La verdad me cuesta hacerlos). Ya te conteste a tu review personalmente.

Mangetsu Hyuga: ¡Bienvenida! Muchas gracias por comentar. Me encantan que te encanten mis capítulos y espero que este también lo disfrutes mucho.

A las personas que me pusieron en favoritos y a las que me siguen también muchas gracias

Disclamaire

Todo pertenece a JK Rowling

Dedicatoria

A todas mis lectoras que me ayudan y dan ánimos

Capitulo tres: Misión

Bellatrix estaba histérica. Acaba de llegar de la primera reunión mortifaga desde su salida de Azkaban. Lo que su Señor quería hacer era una soberana locura. Lord Voldemort no podía asegurar que fuera a tener éxito su plan

En la sala de la mansión Malfoy estaba colocada una mesa grande de caoba negra que originalmente estaba en el comedor principal de la mansión. En la cabecera de la mesa había un hombre aunque su apariencia actual no era común. Bellatrix recordaba de sus tiempos en Hogwarts las historias que su madre le contaba. Su madre, Druella Rossier, había estado en Hogwarts solo un par de cursos por debajo de Tom Riddle o, como era conocido ahora, Lord Voldemort. Según ella, Tom era un chico apuesto, inteligente y con mucho encanto y ella confirmo sus palabras por medio de los recuerdos de su madre. Cuando Bellatrix conocido a Voldemort espero encontrar al joven que había visto en los recuerdos de su madre pero en vez de esto se encontró a un hombre que no era ni una sombra del guapo joven que había sido. Bella miro a su Señor.

- Mis leales servidores – siseo el Lord – os preguntareis porque os he sacado de la prisión – Su Lord miro uno a uno a sus mortifagos, deteniendo su mirada en Bellatrix. Bella daba gracias a que era buena en oclumancia sino estaría perdida – Vamos a atacar el departamento de misterios del Ministerio de Magia – revelo Voldemort

Con eso cundió la anarquía entre ellos. Alecto y Amycus Carrow hablaban a voces con Evan Rossier alabando sin parar a su Señor, Rabastan y Rodolphus solo hablaban de cuantos aurores caerían, Lucius estaba impasible y Bella, Bella solo pensaba en lo loco que estaba su amo. Eso era otro billete de ida a Azkaban. Si Lucius entraba en Azkaban sería su Draco el que tomaría su lugar como mortifago y eso no podía permitírselo.

Bella sopesó sus opciones. Podía callarse o bien podría tragarse su orgullo e ir a hablar con Sirius. Bellatrix suspiro. Le tocaría tragarse su orgullo para proteger a Draco después de todo su sobrino estaba por encima de todas las cosas, incluida ella misma. Bella empezó a escribir una carta a Sirius pero se vio interrumpida por la entrada de Rodolphus en la habitación. Rápidamente, Bella oculto la carta entre los libros que había en su escritorio.

Rodolphus entro y se acerco demasiado a ella para su gusto.

- ¿Qué intentas Rodolphus? – pregunto Bella

El susodicho la miro e intento poner una sonrisa seductora y sexy

- Bella hace mucho que no… - no termino la frase pero la mayor de las hermanas Black lo entendió a la perfección

Bella rompió a reír. Esto era graciosísimo. En su vida le había gustado tener relaciones con Rodolphus. La única noche que la dejo tocarla fue en su noche de bodas y porque no tenía más remedio. Bellatrix le miro y sonrió como una serpiente. Estaba aburrida y ese pequeño hombre le serviría de entretenimiento.

La pareja empezó a besarse cada vez con más pasión pero cuando Rodolphus intento tocar más de lo que Bellatrix le tenía permitido este se doblo de dolor.

- Asi aprenderas que soy demasiada mujer para ti, querido – dijo Bella mientras se agachaba a la altura de su marida – Vete a buscar a otra que caiga en tus redes – finalizo.

La sangre pura salió de su cuarto y hecho un hechizo a la puerta de la habitación bloqueándola. Su hermana que pasaba por ahí la miro.

- Tranquila Cissy. No hay nadie del que tu tengas que preocuparte hay dentro – dijo su hermana mayor – Creo que Lucius está en la planta baja hablando con los Carrow – añadió invitándola a marcharse.

Bellatrix miro como su hermana se iba. Suspiro. En esta mansión había demasiada gente para su gusto. Bajo las escaleras y se dirigió hacia fuera. No sabía dónde podía ir. Solo sabía que si quería comunicarse con Sirius y, por ende, con la orden necesitaba un sitio tranquilo.

- Piensa, Bella, piensa – se decía a sí misma. De repente se le ilumino la mente – La Antigua Casa Familiar – murmuró

Bella paso apresurada por los jardines de la Mansión Malfoy solo fijándose en pequeños detalles. Entre ellos el jardín de Narcissa. Como su madre, Narcissa tenía un jardín privado dentro de su mansión. Bella recordó el jardín de su madre, era hermoso sobretodo en primavera.

Una pequeña niña con la cabeza llena de rizos negros corría por el jardín de la Mansión Black. La niña se detuvo cerca de una mujer ya un poco mayor

- Mama, mama – gritaba la niña. La mujer, Druella, miro a su hija mayor y sonrió – Mama, Meda y Cissy no dejan de llorar – hablo la niña

Druella suspiro. Siempre era igual con sus hijas. Cissy lloraba y cuando lo hacía, automáticamente, Meda también lloraba

- Tranquila Bella – dijo su madre plantando mas semillas – Los elfos las atenderán – dijo su madre con una sonrisa

Bellatrix miro a su alrededor. Nunca había tenido permiso para pasar a esa zona del jardín. Estaba llena de tres clases de flores: narcisos blanca, caléndulas naranjas y pervincas azules.

- ¿Te gusta, pequeña Bella? – pregunto su madre sin dejar de hacer lo que hacía – Hay una planta por cada una de vosotras. Cuando naciste plante las pervincas, con Meda las caléndulas y con Cissy los narcisos – hablo su madre

En el jardín de su hermana había una única planta: Rosas. Bella no sabía porque las rosas pero tampoco le interesaba. Su madre tenía sus razones para elegir las flores en su jardín. Los narcisos por el nombre de su hermana, las caléndulas por los ojos de Meda y las pervincas porque habían supuesto un reto para Druella al igual que Bellatrix cuando nació.

Ya pronto entra Draco en escena.

Un aviso de última hora: Estos días puedo actualizar bastante seguido pero cuando empiece las clases de nuevo ralentizare este ritmo pero no abandonare la historia sin darle un cierre.

Como siempre se acepta todo reviews, crucios, imperius, avadas…