Yop; esta próxima fue muy rapida.

Ks: si.

Yop: ¡gracias a Chiyo Azakura por el betaje!

ks: disfruten.


El sombrero rodó sus figurativos ojos, al momento de sentir la fria rafaga de viento que anunciaba la llegada de cierto espíritu invernal, sin embargo había algo muy diferente a las veces que había venido.

Esta vez el viento soplaba en una forma preocupada y conmovedora, como buscando alguna forma de alegrar a su pequeña carga.

-¿Jack?- pregunto algo preocupado el sombrero.

unos segundos más tarde, un pequeño hipo se escuchó.

-¿Hatto?- la voz era muy pero muy diminuta y en gran necesidad de protección.

Tanto que el sombrero dejó pasar el pequeño desagrado que le quedaba respecto al apodo.

Habían pasado más de dos siglos y el eterno niño era una visita común en el castillo, durante todos esos años el espíritu invernal y el sombrero seleccionador crearon un vínculo especial, como si de un abuelo y un nieto se tratase, el apodo de Jack había salido tras una visita a japón y escuchar cómo intentaban pronunciar el vocablo inglés para la palabra "sombrero" y a pesar de que el sombrero buscaba a todas partes una forma de dar un nuevo apodo al chico, no podía salir con algo.

-¿si, Jack?-

otros pequeños hipos se escucharon, y el niño invernal apareció en la puerta de la oficina. por un momento el sombrero reconoció lo realmente joven que era el chico, lo realmente cruel que podía ser la vida.

Cupido era representado como un niño con alas, pero en realidad era un hombre de aproximadamente 34 años, pero… Jack… jack no.

El pequeño espíritu, el sombrero estaba seguro que tendría entre 10 y 13 años pero la forma en que se manejaba demostraba una madurez y sabiduría única, una persona que fue obligada a crecer pero al mismo tiempo no podía evitar ser el espíritu libre que era en si.

Ahora, viéndole ahí parado en el pequeño cuarto, ropas sucias, cabello más despeinado que lo de costumbre, lágrimas saltando como cristales de sus pequeños ojitos, y la duda, dolor y esperanza reflejados en ellos le hacían recordar en una dolorosa forma al sombrero que aún era un niño.

-yo… yo no soy una amenaza ¿verdad?, n no soy un asesino o.. o esas cosas ¿verdad?-

El sombrero se mordió un labio.

¿quien en su santa mente le había metido esas ideas a la mente de tan inocente criatura? apenas fuese descubierta, el sombrero movería algunos favores por ahí.

-No Jack. Tu no, puede que tu seas el invierno, pero el invierno no es tu, eres solo un niño y accidentes pasan-

-¿cómo puedes estar tan seguro?- preguntó en una voz pequeña.

-Porque soy un sombrero que lee mentes, ve el alma y habla-

eso logró sacar una pequeña risa del niño.

-¿sabes que hago también?- el sombrero debía hacer que el niño volviese a ser su persona, y tenía la mejor idea de como hacerlo, después de todo… fue gracias a una de sus visitas que decidió empezar su propia tradición de predecir algunas cosas en una canción para el inicio de año.

-¿que cosa?- pregunto curioso y ansioso.

El sombrero sonrió, definitivamente eso había funcionado.

-Canto-

el niño parpadeó, sonrió y luego río.

-¡jajajjajajaja! ¡Hatto! ¡¿enserio sabes cantar?!-

El sombrero sonrió.

puede que el pequeño apodo ya no fuese tan malo después de todo.


yop: solo un capitulo mas y listop.

ks: ¿enserio?

yop: sip

ks: …

yop: *se voltea a ver a los lectores* ¡Muchas gracias por los favoritos y seguidores! realmente lo aprecio. n.n

ks: ¿algo más que decir?

yop: no mucho, solo que muchas gracias por seguir leyendo.

ks: en ese caso..

yop: ¡Ica mayolo xinompaqui!

ks: y nos vemos pronto.