Capítulo 2: Giant
El día era brillante.
En verdad, no brillaba.
Y tampoco era de día.
Apenas acababa de anochecer. Sentado cómodamente frente a su escritorio, Law terminaba de leer su última adquisición literaria, Vostok, mi amor [1]. Al salir de la escuela había pasado por una librería y, lejos de comprar el libro de nuevos procesos médicos para enfermedades bacterianas letales que tenía en mente, terminó comprando una novela. No tenía idea de porqué decidió comprar el libro; sólo recordaba que le interesó el título porque no entendía qué tenía que hacer el nombre de un satélite espacial con la que parecía ser una novela romántica [2].
Law no solía hacer compras impulsivas. Creía que era del tipo de personas que llevaba su vida en base a decisiones racionales y lógicas y, sin embargo, en el fondo de su ser yacía la innegable verdad de que las decisiones más importantes de su existencia habían sido tomadas con el corazón y no con la cabeza. Y como corolario a la contradicción de su aparente lógica existencial ahí estaba él en esos momentos, terminando de leer la historia de amor de tres personajes que se buscaban con desesperación para romper su círculo de soledad. Law no había sentido empatía alguna con ninguno de los personajes, ni con sus personalidades ni mucho menos con sus experiencias, de modo que lo único para lo que el libro le sirvió al terminar de leerlo fue a meditar sobre porqué lo había terminado de leer.
Una vez terminada la lectura, descubrió que entre todos sus títulos de medicina no había lugar en el estante para dejar el libro. No era el lugar más adecuado para ese libro, pero tampoco tenía otro estante y a él le gustaba tener las cosas bien organizadas. Sin más, dejó la novela sobre el escritorio y volcó su atención en el celular que yacía al lado.
Sus tatuados dedos jugaron con el celular haciéndolo girar sobre el escritorio. ¿Debía llamarlo?, se había preguntado antes de comenzar su lectura y ocurría que, al terminarla, la interrogante seguía fresca y sin respuesta en su mente.
Era totalmente lógico que no hiciera la llamada. De hecho, no sólo era lógico sino también racional. Y aun así, luego de darle mil vueltas al asunto y decidir no hacerlo, levantó el celular y terminó haciéndolo, es decir, marcó el número de Kid.
-¿Hola? -escuchó tras varias timbradas.
-Hola -respondió Law, sin saber qué más decir a la vez que trataba de sonar casual y espontáneo.
-Soy Luffy y tú eres Law, ¿verdad? Acabo de leer tu nombre en la pantalla.
-Sí.
Law no era bueno hablando y entablar una conversación con alguien que no conocía y con quien no tenía de qué conversar era demasiado para sus escasas habilidades de comunicación interpersonales, por lo que sólo se limitó a responder a las preguntas de Luffy.
-Kid me ha prestado su celular temporalmente. Si quieres hablar con él tendrás que llamarlo a su casa.
-No tengo su número -dijo Law.
-Yo tampoco, hmmm…
Hubo una breve pausa en la que lo único audible era cómo Luffy murmuraba algunas palabras para sí mismo. Pero si él parecía estar pensando en algo con mucho esfuerzo, entonces Law parecía no estar pensando en absoluto. Su mente estaba en blanco. No podía creer que finalmente había terminado por llamar a Luffy. No había razón para hacerlo ni mucho menos tenía un plan, sino sólo aquel inexplicable deseo de querer hablarle, de querer saber de él con desesperación.
-No se me ocurre cómo contactar a Kid -dijo Luffy al cabo de un rato.
-No importa.
-Si quieres, puedo ir a su casa y decirle que te llame.
-¿Vives cerca a él?
-No. De hecho, estoy bastante lejos- explicó Luffy-. Vivo en Going Merry.
-¿Going Merry? ¿En la villa militar?
-Sí, ¿la conoces?
-Mi padre vive ahí.
-¿En serio? Nunca te he visto por aquí.
-Sólo voy los sábados.
-Ah, los fines de semana yo no estoy en casa. Una pena, porque pareces un tipo divertido. Si un día que no sea sábado vas a visitar a tu papá, podríamos intentar vernos y salir a comer.
-Pensaba pasar hoy -mintió Law.
-¿Vienes a cenar con él?
-No. Él suele regresar tarde del trabajo. Yo ceno por mi cuenta y lo encuentro luego.
-Podemos cenar juntos.
-Sí.
-Te espero, entonces. ¿Como en una hora?
-Sí.
-¡Perfecto! ¡Nos vemos al rato!
Después de que Luffy cortara la llamada, Law tardó unos segundos más en apagar la pantalla de su celular, ocupado como estaba en procesar lo que había acontecido. No tenía ni puta idea de cómo carajos había conseguido una cita con Luffy.
Fue ahí cuando la realidad lo golpeó de lleno.
¡¿Cómo coño había terminado quedando con el novio de Boa Hancock?! El tipo que, de paso, era también el interés romántico de Kid. Si ambos por separado eran jodidamente problemáticos, el que estuviesen juntos implicaba soportar demasiada mierda al mismo tiempo y Law no estaba para la labor de hacer tanto esfuerzo.
Tratando de justificarse, repasó lo ocurrido para obtener que:
1. Él sólo había llamado casualmente a Kid y Luffy había contestado la llamada.
2. Para su buena suerte, a Luffy le iba bien hablar y había llevado el rumbo de la conversación al punto de sugerir salir a comer.
2.2. Law simplemente había aceptado.
2.3. Claro, cosas como que él nunca llamaba a Kid, que supiera de antemano que Luffy tenía el celular del pelirrojo o que no se apareciera durante la semana a visitar a su padre eran detalles que no habían hecho falta explicar.
A fin de cuentas, no era una cita, sino que sólo saldrían a comer. Alimentarse era una función básica de cualquier organismo vivo; no había nada de especial en eso, ergo, no podía ser relevante. Luffy no significaba nada para Law; no lo conocía e incluso hasta antes de esa misma tarde ni siquiera tenía conocimiento de su existencia. Su interés era sólo por curiosidad. Claro, era eso. Si no hubiera visto a Kid y Boa pelearse como un par de niños engreídos por un poco de atención de Luffy, seguramente no habría terminado llamándolo.
Sólo es curiosidad, se repitió a sí mismo.
Si bien el argumento tenía algunas cuantas lagunas en la formulación, lo que a Law no le sobraba era tiempo: le tomaría exactamente una hora llegar en bus a casa de su padre y ni siquiera se había quitado el uniforme. Luego de la escuela había pasado por la librería para regresar después a casa a continuar con lo que lógicamente seguía en la línea temporal de su existencia monótona, que era leer lo que había comprado. Y de allí todo hubiera seguido su cauce natural de no ser por el inesperado detalle de la llamada telefónica.
A esas alturas, ya no tenía tiempo para cuestionarse porqué había hecho la jodida llamada o si todo aquello era en verdad simple curiosidad: Law tenía cosas más importantes por las cuales preocuparse a inmediato plazo. Como, por ejemplo, ducharse en tiempo récord y decidir qué ponerse.
Diez minutos más tarde Law salió de la ducha. Su cabello mojado no paraba de gotear agua sobre sus hombros, por lo que tuvo que sacarse la toalla que llevaba amarrada a la cintura para colgársela al cuello y evitar mojar la ropa que trataba de ponerse. Todo al mismo tiempo que con la mano que tenía libre, en otra gesta de habilidad multitareas, se descargaba una aplicación de taxis para pedir uno.
Había decidido quedarse con su hoodie amarillo con negro y unos jeans para completar un look suficientemente casual que no levantaría sospechas. ¿Sospechas de qué? No estaba seguro, pero en todo caso era mejor prevenir que lamentar. Después de todo, tenía una cita que no era cita con el novio de una persona demasiado problemática.
Los siguientes 10 minutos de espera por el taxi lo dejaron con restantes 40 que, esperaba y deseaba, fuesen suficientes para llegar a la villa militar. Había llevado consigo una pequeña toalla de mano para tratar de secar su cabello mientras iba en camino, ya que se negaba a la idea de llegar y tener la apariencia de acabar de salir de la ducha, por más que fuese lo que acababa de hacer. Al menos, no quería que fuese tan evidente. Tomó nota mental de que había llegado el momento de su vida en el que iría y compraría su primera secadora de cabello... y ya que iría a comprar la secadora, agregó a la lista mental, bien podía escoger un perfume también. Más que limpieza personal, para Law el asunto de la higiene tenía que ver con procesos de esterilización quirúrgica, pero caía en la cuenta de que todo ello encajaba perfecto en cualquier quirófano, mas no en una cita, por más que ésta no fuese cita. Se sentía insípido: le habría gustado emitir sutilmente algún aroma y no simplemente transmitir pulcritud visual y olfativa.
Perdido en sus nuevos intereses aromáticos, Law no llevó la cuenta de la siguiente media hora hasta que notó por la ventana la señal que indicaba el inicio de la calle Going Merry. Le pidió al taxista que lo dejara en la siguiente esquina para caminar el resto de las cuadras y darle suficiente peso factual a su argumento de casualidad.
Tras dejar la toalla en el asiento del taxi, puso un pie fuera del vehículo esperando tener una común apariencia lo suficientemente casual para una normal caminata por el barrio de su padre, pero entonces cayó en la cuenta que Luffy no le había dado ni su silvestre -ni exacta- dirección. Decidió caminar hasta la sétima cuadra -en donde se encontraba la casa de su padre- para volver a llamar a Luffy.
No fue necesaria la segunda llamada: tras una pequeña caminata, a unos metros de llegar a la casa de su padre, divisó a Luffy sentado en la acera, manipulando una bicicleta.
-Hola -saludó Law cuando estuvo cerca a él, también pudo leer el nombre de Giant a un lado de la bicicleta.
-¡Oh! ¡Hola! -dijo Luffy, levantando la mirada-. No te vi llegar. Hey, linda ropa.
-Gracias -respondió Law. Se esforzó bastante por no sonar demasiado complacido con el cumplido, sobre todo tomando en cuenta que había demorado más en escoger el outfit que en ponérselo.
-Ahora acabo.
-No hay apuro.
-La verdad, sí: tengo hambre. ¿Has venido caminando?
-Sólo el último tramo.
-¿Y dónde vives, entonces?
-Cerca a la escuela.
-¿Sí? Vaya, no es que esté tan lejos, pero tampoco está cerca. Como dijiste que tu papá vivía aquí, pensaba que tú estarías por aquí también.
-Sí, en fin... Larga historia -respondió Law. No estaba acostumbrado a hablar sobre él mismo y le estaba costando seguirle la conversación a Luffy con todas aquellas preguntas-. No me llevo mal con mi padre, por si eso te preocupa. Simplemente es más práctico vivir cerca a la escuela.
-Ya -respondió Luffy, acabando de desmontar la rueda trasera de la bicicleta.
-¿Todo bien con eso?
-Más o menos. La cámara nueva no le hace bien a la llanta y siento resistencia al cambiar las velocidades -explicó Luffy al tiempo que se echaba la bicicleta al hombro.
-Ya -dijo Law, sin haber entendido mucho de la explicación.
-Y, entonces, ¿dónde vive tu papá?
-Ahí -dijo Law, señalando la casa que tenían enfrente.
-¡¿Ah?! ¡¿Corazón es tu papá?!
-Sí -respondió algo nervioso Law-. ¿Cómo lo conoces?
-Porque yo vivo ahí -dijo Luffy, señalando la casa contigua.
-¡¿Eh?! ¿Vives con Ace?
-Somos hermanos.
-¡Momento, momento! -pidió Law, tratando de hacer memoria-. Conozco a Ace y a Sabo, pero nunca te había visto a ti.
-¿También conoces a Sabo? ¡Genial! Qué inesperado que nunca nos hayamos visto.
-Ellos siempre hablaban de un hermano pequeño -dijo Law, rememorando algo a lo que no le había prestado demasiada importancia antes-. ¿…Un hermano que estaba con su abuelo?
-Ajá, ése soy yo. O era, hasta que me escapé del abuelo y ahora vivo aquí. Sabo se fue a trabajar con papá y Ace es bombero.
-Lo sé -respondió Law con una sonrisa-. Nos ha ayudado bastante.
-¡Precisamente! ¿Cómo hace Corazón para provocar tantos incendios?
-¿Talento, quizás?
-Claro -dijo Luffy, echándose a reír-. Dejo esto y vamos a comer. Me ha sorprendido bastante saber que eres hijo de Corazón. Con razón en la tarde me recordaste a Mingo. Aunque… Corazón nunca habla de su hijo, sino de su sobrino.
Si Luffy decía que estaba sorprendido, entonces Law estaba en shock. Los comentarios de Luffy lo habían dejado mudo: no esperaba que la cita que no era cita empezara con tantas revelaciones. Se limitó a seguir a Luffy a su casa pero una vez allí, en vez de la primera principal, entraron por el garaje abarrotado de bicicletas. Había tubos metálicos que cruzaban el techo en todas direcciones y de los que colgaban llantas y bicicletas, y herramientas y piezas que parecían repuestos colgando en las paredes. A un lado se veía varias mesas: un par parecían para trabajo con herramientas mientras que otra más tenía mapas y papeles desplegados.
-Se ve que remodelaste el lugar -soltó Law al observar la colección de bicicletas y los papeles desplegados.
-Sí, bueno... Tuve mucha ayuda, la verdad -se rio Luffy-. Ace tuvo que vender su auto para dejarme el garaje y ahora anda en moto. La moto la estaciona en el garaje de Corazón, que siempre nos echa la mano. El diseño me lo hizo Usopp -siguió explicando Luffy mientras señalaba con el dedo-, la instalación la hizo Franky, las investigaciones son de Robin, los mapas de ahí son de Nami, el mini gimnasio lo puso Zoro, la zona de enfermería está en esa esquina y la hizo Chopper, el sistema de sonido es de Brook porque dice que siempre tengo que tener música aunque él no esté para tocar y a Sanji no le gusta que coma en el garaje así que tengo que ir a la cocina.
-...Tienes muchos amigos.
-Ajá.
-De casualidad, cuando dijiste Robin... ¿te referías a Nico Robin?
-Sí. ¿La conoces?
-De la biblioteca -explicó Law-. Entonces el Franky del que hablaste debe ser su esposo. Es un hombre muy hábil para la construcción. Y si el que seas vecino de Corazón es parte de alguna jugada del destino, entonces Chopper y Sanji deben ser el niño genio de medicina y el chef del Baratie.
-¡Exactamente! Vaya, conoces mucha gente.
-La verdad, no. Sólo a cuatro de los ocho mencionados.
-Pero son amigos, ¿no?
-No precisamente. Conozco a Chopper porque estudiamos juntos en la biblioteca, y de ahí conozco a Nico y Franky. A Sanji lo conozco porque voy a comer al Baratie.
-Ya serán amigos. Si fueras una mala persona, ya lo habría notado.
Luffy dejó la conversación para dar un salto y colgarse del tubo metálico más cercano a él. Comenzó a balancearse como un mono entre los tubos del techo hasta dejar la bicicleta que aún cargaba sobre el hombro en su sitio y, tan ágilmente como subió, bajó.
-Bueno, me lavo y salimos.
Dicho eso, Luffy se perdió tras una puerta dejando a Law solo en el garaje. El ojeroso tenía mucho en la mente: Luffy le había soltado demasiada información en muy poco tiempo y le estaba costando asimilarlo todo. Pero interrumpió sus pensamientos al ver sobre una mesa los restos de una bicicleta roja y negra que parecía haber sido arrollada por un camión o algo igualmente contundente, y varias veces. Tras suponer que estaba frente a los restos de la bicicleta que Kid le había regalado, se acercó a la mesa para leer entre los restos las palabras "Pinarello Prince" que aún brillaban sobre el metal. Sí, aquello definitivamente gritaba el nombre de Kid aun estando en pedazos.
Al poco rato Luffy volvió al garaje y le preguntó por Corazón. Ocurría que Ace lo había llamado para avisarle que regresaría temprano a casa.
-Podrías llamar a Corazón -dijo Luffy-. Quizás él también regresa temprano y salimos todos a cenar.
-Poco probable. Corazón siempre tiene que quedarse.
A pesar de ello, Law sacó su celular y llamó a Corazón. Por alguna extraña razón, notó, no estaba desilusionado al convertir su cita que no era cita en una cena familiar porque le bastaba con tener a Luffy cerca.
-Hola, soy yo -dijo Law cuando la llamada conectó-. Estoy bien, sí, no pasa nada, que estoy bien, sí, sí, ¡que te calles! Sólo llamo para saber a qué hora sales hoy. Estoy cerca a tu casa. ¿Qué? Vaya… Ajá. Adiós.
-¿Y entonces? -preguntó Luffy.
-Dijo que salía temprano hoy -dijo Law tras colgar.
-¡Perfecto!
-Sospechoso -rebatió Law. El destino nunca era así de benévolo con él. Algo iba a suceder. Algo grande.
-Esperémoslos afuera. Hace buen clima.
Salieron del garaje para sentarse sobre el césped del jardín que Ace y Corazón cuidaban juntos. Luffy parecía divertido con el simple hecho de estar sentado mirando las estrellas, así que Law se sentó junto a él y lo imitó. Se sorprendió bastante de que no estuviera nervioso; de hecho, se sentía bastante cómodo.
-En verdad es mi tío -dijo Law. Había sentido la súbita necesidad de contarle algo a Luffy por iniciativa propia.
-¿Corazón?
-Sí.
-Entonces eres el sobrino del que siempre está hablando -concluyó Luffy, sonriendo-. Significa que Mingo es tu papá.
-Desgraciadamente.
-Suenas como si no te cayera bien. Bueno, te entiendo: a mí tampoco. De hecho, me cae bastante mal. Si yo fuera tú, también preferiría que Corazón fuera mi papá.
-¿Cómo conoces a Doflamingo?
-Bueno… Es como si él estuviera metido en todos los problemas de la ciudad y yo como que estoy metido en la mitad de esos problemas, de vez en cuando coincidimos -explicó despreocupadamente Luffy-. En uno de esos problemas conocí a Corazón y me contó que eran hermanos. Con un hermano como Mingo hasta yo puedo entender porqué Corazón se cambió el nombre y se unió a la milicia. Aunque ahora está en la policía militar, hmmm, eso es más divertido.
-¿Divertido?
-Sí, claro. La milicia es tan aburrida. Por eso Sabo y Ace se escaparon del abuelo. Él quería que todos fuéramos militares, pero como yo era muy pequeño tuve que quedarme y para evitar que también me escapara, me inscribió en el internado militar antes de tiempo.
-Por eso Sabo y Ace viven aquí en la villa militar -dijo Law-: querían estar cerca a ti.
-Ajá, siempre me escapaba del internado para venir, pero el abuelo enviaba a alguien por mí y hasta a veces venía el mismo. Nos golpeaba a todos. pero sólo me llevaba a mí de regreso -Luffy se echó a reír al recordar viejos tiempos-. Sabo y Ace me dijeron que si encontraba algo que quisiera hacer de verdad y le dedicaba todo mi esfuerzo, el abuelo me dejaría en paz.
-¿Y lo encontraste?
-Sí. Yo sólo quiero ser libre -dijo Luffy, sonriendo-. Pero nada de lo que intentaba me hacía sentir así, hasta que conocí a Shanks y me mostró lo que es ciclismo. ¡Y es genial! No importa si tienes una bici vieja o una nueva muy cara, lo que importa eres tú: llegas tan lejos y tan rápido como tú desees. Sólo tienes que ser fuerte y mientras más fuerte seas, más lejos llegarás. Si no hubiera conocido a Shanks, de seguro aún seguiría en el internado escapándome todas las noches y buscando qué hacer.
Luffy pasó a hablar de lo genial que era Shanks y de cómo fue entrenando para dedicarse al ciclismo hasta que eventualmente su abuelo lo dejó irse del internado. Aunque le siguiera la dirección general de la conversación, Law entendía poco menos de la mitad de todo aquello porque el ciclismo era terreno completamente desconocido para él. Pero comprendía lo que Luffy trataba de decir porque él también había deseado ser libre: si Corazón no lo hubiera adoptado, lo más probable es que hubiese seguido atado al malnacido de Doflamingo.
-Hice muchos amigos cuando comencé a entrenar y conocí muchos lugares. Hace algunos meses conocí a Kid porque accidentalmente lo atropellé.
-Yo lo hubiera hecho también. No accidentalmente.
-Tuve suerte de conocerlo. Resultó que es muy bueno en mecánica y me ayuda bastante con mis bicicletas. ¿Sabes? Pensándolo bien, siempre que salgo de viaje para manejar a lugares más lejanos y regreso luego de algunos meses, conozco a alguien nuevo. Ahora me ha tocado conocerte a ti.
-Es demasiada suerte para ser coincidencia. Supongo que hay algo más.
-¿Algo más? ¿Cómo qué?
No hay nada más, se dijo a sí mismo Law. Aunque quisiera, no podía haber algo más.
-Bueno, no importa -dijo Luffy-. No pienses demasiado en eso. La cosa es que yo accidentalmente destrocé a Pinarello y tuve que volver antes de tiempo a la ciudad, y casualmente decidí pasar por Hancock y ahí estaban Kid y tú.
-El que lo hayas dicho así lo hace sonar más sospechoso -señaló Law. Aquellas coincidencias casuales no podían ser simplemente... casuales.
-Ya, hombre, no pienses demasiado. Más bien... ¡Dónde están Ace y Corazón! Me estoy muriendo de hambre.
Pero Law no podía ni iba a dejar de pensar, sobre todo cuando estaba a minutos de acabar su cita que no era cita con Luffy. Ace y Corazón llegarían en cualquier momento y lo que podría pasar con Luffy, ya no pasaría. ¿Qué? Law no estaba seguro qué quería que pasara; sólo quería que sucediera algo. Algo. Cualquier cosa.
-¿Sigues pensando? -lo interrumpió Luffy.
-Sí -respondió Law-. Es un mal hábito.
-Ya.
Y sin pensarlo más, sin dejar que sus lógicas conclusiones y su ser calculador y premeditado le digan qué hacer, sin más se acercó a Luffy y lo besó.
.
[1] "Vostok, mi amor" es una referencia a la novela "Sputnik, mi amor" (Sputnik no koibito) de Haruki Murakami. Básicamente puse a Law leyéndolo porque es el libro más reciente que he terminado. Tras las 10 misiones de lanzamientos de los satélites Sputnik de la Unión Soviética se canceló el programa para dar inicio a la misión Vostok, la nave que tripuló Yuri Gagarin, el primer hombre en ir al espacio en abril de 1961.
[2] Razón por la que yo compré el libro.
CRÉDITOS
Créditos y agradecimientos a mi beta reader Scyllua.
NOTAS DEL FIC
Pinarello, el primer capítulo fue Pinarello porque de las bicicletas de ruta (o de carrera) la Pinarello es una de mis favoritas. Casualmente el modelo Prince de Pinarello en rojo y negro encaja perfectamente con el look de Kid (incluso con el nombre llamativo), la coincidencia era material idóneo para usarlo en el fic. Como referencia, por si hay algún fan de Yowapeda leyendo este fic, Naruko (otro pelirrojo escandaloso) usa una Pinarello pero en el anime figura como "Pinarrelo".
Nattou y umeboshi, la razón por la que puse a Kid y Law comiendo eso en el capítulo anterior básicamente fue porque son cosas que yo odio, lo peor es que son comidas que suelen ofrecer seguido por su alto nivel nutricional pero como mi salud alimenticia no es algo que me esté quitando el sueño ahora, me dedico a rechazarlos. Fuera de mis insights personales la escena muestra a ambos hablando de la persona que les gusta mientras comen algo que odian. Ése es el punto de la escena. Oficialmente Law odia el umeboshi: en el capítulo 700 del manga Law dice que odia el pan y Sanji le ofrece onigiris, en el SBS se explica que los onigiris tenían umeboshi y que Law los odia.
HIATUS
Sé que apenas acabo de actualizar este fic desde su publicación en 2014 y ya me voy a hiatus de nuevo pero existe una razón de peso: mañana me embarcaré en un viaje de autodescubrimiento espiritual que me llevará a ignotas tierras septentrionales para conocer gentes y participar de sus costumbres y ritos étnicos diversos. O sea: me voy de viaje mochilero a Japón por un par de meses. Pero prometo escribir fics a mi regreso.
AGRADECIMIENTOS
Gracias por los reviews:
Yuki Rivaille, tener gente detrás de Luffy es mi manera más rápida para comenzar un fic: es como sentar a Luffy en medio de un salón y preguntar "¿quién le tiene ganas?" y esperar que los que dijeron "yo" se maten entre ellos. Elegí a Boa por lo obvio, a Law porque amo el LawLu y a Kid porque me gusta el pelirrojo pero ODIO el KidLaw o LawKid. Por eso en todos mis fics son amigos que se odian o son intereses románticos que nunca se desarrollan porque me gustan cerca pero no juntos. Me divierte más poner a esos dos peleando por Luffy que peleando por encamarse entre ellos.
Tremola, si bien los 3 pueden desatar el apocalipsis el plan de Law será dejar que Boa y Kid se maten entre ellos y mientras están ocupados él se lleva el premio. Si es que lo dejan, claro.
Dulce Tiramisu, tu pedido de que actualice pronto este fic data del 2014... Espero que sigas por aquí para poder leerlo D:
nathaly-ab, ejem... Otro pedido de actualización del 2014, lo siento, no es a propósito, simplemente sufro de lapsos de tiempo en los que me olvido que escribo fics. Gracias por los 2 reviews (2014 y 2016) espero que este capítulo (2017) no esté demasiado tarde. Por lo menos queda la triste promesa de que tengo planeado acabar todos mis fics LawLu, lo que no prometo es hacerlo rápido...
NEKO-chan, claro que sí. ¿Qué serían de los fics románticos sin este tipo de mundanos y antediluvianos instintos?
WildChild, oh, gracias por leer mis LawLu y sí... Me demoro un poco en actualizarlos, como escribí más arriba: no es a propósito, sólo me olvido de que los tengo.
Korone Lobstar, sí, don't worry, sé que Law odia el pan y el umeboshi. Y no lo culpo, puede ser color rosa y verse to much kawaii cuando lo parten a medias y lo abren sobre el arroz para que parezca un corazón pero su cuteness trae truco.
gato negro, "mas te vale no hacerme esperar mucho! (ò.ó)9" este... ¿Cómo decirte que ese review tuyo es de enero del 2015? Bueno, ¿qué son 2 años? Como no recuerdo qué hice en ese tiempo alegaré haber sufrido abducción.
neko dani, lamento haberte roto el heart, espero que con estos 2 años que han pasado el heart se te haya parchado por causas naturales. Nada que años de espera no curen :D
setsuka d heel, ¿que si lo voy a continuar? Claro que sí, ¿cuándo? Este... Pues... Más que una fecha en concreto es un acto de fe. Me gustan los fics pero se me olvida que tengo que escribirlos.
Horouka, en casi todos mis fics aparece Boa porque me gusta, toda ella es genial. Pero sólo en éste fic es la novia de Luffy, por desgracia como los otros dos son unos putos malditos aquello no es impedimento para ellos.
Anonima-Traumada, gracias por leer todos mis fics LawLu. Espero que no hayas perdido la fe en mis actualizaciones y puedas leer mis actualizaciones aunque... Demoren un poco...
Nihil Nemorum, es increíble: tu review es el único que data del 2017, todos los demás son del 2014 ó 2015. Cada vez que respondo reviews que tienen tanto tiempo me siento mal. Pero como soy una cínica, al rato se me pasa la culpa, me fumo un cigarro y borro memoria. Dont worry, todo lo que escribo de OP es LawLu, aunque pronto publicaré por primera vez un fic con Law pero sin Luffy. Estoy incursionando en una pareja nueva para el ojeroso.
