Capítulo 3: Legnano


Su vida estaba yéndose al carajo.

O eso creía, pero la verdad era que ya estaba ahí.

Las mañanas no eran precisamente el mejor momento de Law, pero aquella mañana en particular se le proyectaba peor. Para empezar, en lugar de acortar camino a la escuela parecía que cada paso que daba lo llevaba más cerca a la mierda. Lo único que había deseado al amanecer era quedarse en cama y dormir, pero como seguir inconsciente era algo que había olvidado cómo hacer y sin esperanza alguna de conciliar el sueño otra vez, había terminado por levantarse e ir a clases. Si bien siempre tenía problemas de insomnio, se las arreglaba para dormir un par de horas durante el día en algún rincón de la escuela, y ya después dormía otro tanto tras su habitual lectura nocturna en casa. Las ojeras más profundas delataban que no había dormido en absoluto la noche anterior, empero.

La inercia de su rutinaria caminata a la escuela lo llevó en piloto automático hasta su aula. Apenas cayó en la cuenta de que había llegado al aula cuando el cerebro le recordó que tenía que abrir cualquier puerta antes de intentar atravesarla. Ya dentro y en su carpeta, miró el reloj en lo alto de la pared: había llegado demasiado temprano. Faltaban casi dos horas para que la primera clase comenzara. Estrelló su cabeza contra su carpeta esperando coger sueño o quedar inconsciente, lo que llegara primero.

Tan pronto cerró los ojos la puerta se abrió de golpe.

-Te odio -dijo Law al reconocer al pelirrojo que acaba de abrir la puerta a patadas.

-¿Qué haces aquí a esta hora?

-Odiándote desde temprano.

-Pues, qué detalle -dijo Kid, cerrando la puerta con un escándalo casi mayor al que hizo al abrirla. Se acomodó en su silla y cruzó las piernas sobre su carpeta, haciendo que la madera crujiera.

-¿Estás esforzándote por ser más condenadamente escandaloso hoy?

-Qué va, si eso lo logro sin esfuerzo.

-Muérete.

-Te ves del carajo -señaló Kid.

-Es un efecto secundario de estar vivo.

-Hoy detecto menos entusiasmo por la vida que de costumbre.

-Descuida -dijo Law-: te odio más de lo que odio mi vida. Ahora cierra la boca.

-No te pongas nena. Es tu puta culpa por llegar tan temprano. Supongo que algo ha tenido que sucederte. ¿Qué coño es? -preguntó Kid-. Además, sabes que la única razón por la que me callaría sería para esperar a que te duermas y disfrutar el despertarte a patadas -agregó.

Law entrecerró los ojos, haciendo que sus ojeras se viesen aun más amenazadoras, aunque bien sabía que Kid no iba a dejarlo en paz ni aunque le saltara encima y le cortara la yugular.

-No he dormido nada -explicó Law al ver que no tenía escapatoria-. Anoche me la pasé en casa de Corazón.

-Ah, ese sujeto -soltó Kid-. Su sonrisa es tan radiante, que cada vez que muestra los dientes siento que nos roba años de vida a todos los demás. Y, bueno, ¿qué pasó? ¿Tuvieron reunión familiar con tu jodido viejo también o qué carajos?

-Arg… -se quejó Law. Le daban arcadas cada vez que alguien mencionaba a su padre-. Cenamos con sus vecinos. -Law hizo una pausa estratégica-. Son gente con una sonrisa como la de Corazón.

-Ya te imagino con tu cara de culo entre tanta gente sonriente con sus ganas de vivir -se rio Kid.

Law pensó que de haberle dicho la verdad, Kid no se hubiese ahogado de risa. Después de un par de segundos lo pensó de nuevo y se retractó: de saber la verdad, Kid se habría ahogado de risa, pero sobre su cadáver. Volviéndolo a pensar, no era como si todo fuese mentira: sí había pasado la noche en casa de su tío/padre adoptivo, y sí había cenado con sus vecinos. El que Luffy y su hermano fueran esos vecinos era un detalle que Kid no necesitaba saber en esos momentos.

Muy probablemente, el momento para decírselo nunca llegaría.

La noche anterior Law había tenido una cita que no fue cita con Luffy, el novio de Boa Hancock e interés romántico de Kid, quien también era hermano menor de Ace, el vecino bombero de Corazón. Y como si aquello no hubiera sido señal inminente de que algo iba a explotarle en la cara, Law había ignorado todos los indicios apocalípticos para besar a Luffy.

Puto imbécil, pensó Law, recordándolo. Había repasado los acontecimientos cientos de veces y la única explicación que podía darle un motivo convincente de porqué hizo lo que hizo yacía en el hecho de que era, con toda certeza, eso mismo: un puto imbécil. De qué otra manera podía explicarse a sí mismo que había terminado besando a un sujeto que tenía novia. A un sujeto que había conocido aquel mismo día.

-Te odio -le escupió a Kid por segunda vez en el día.

-De nada -respondió el pelirrojo sin prestarle atención, interesando como estaba en leer las revistas que acababa de sacar de su mochila y que parecían ser catálogos de bicicletas.

Law recordó de pronto que Kid había quedado con Luffy para reparar su bicicleta. El moreno había visto la bicicleta en cuestión -o lo que quedaba de ella- y no creía posible que Kid fuera a poder repararla, a menos claro que hubiese desarrollado la habilidad de regenerar metal o cagar fibra de carbono y Law todavía no se hubiera enterado. Entonces ¿qué haría? ¿Acaso Kid le compraría otra? ¿Por eso estaba revisando catálogos? Y de ser así, ¿por qué se daría tantas molestias? Aquello ni siquiera podía ser calificado como un regalo para tratar de seducirlo porque se acercaba más a una obsesión que a un regalo. Y además estaba el hecho de que alguien tan ególatramente egoísta como Eustass Kid no podría darle tanta importancia a alguien que no fuese él mismo. Pero entonces... ¿por qué?

Porque es Luffy, se respondió Law a sí mismo.

Después de haberse comportado como un imbécil la noche anterior sin otra explicación para su actitud salvo la de haberse encontrado en un estado de estupidez en su pico más alto, Law había decidido zanjar su debate mental con dos conclusiones básicas y reiterativas.

Primero: era un imbécil.

Segundo: Luffy tenía que ser parte de la ecuación.

En su defensa, en base al estado que había manifestado tan puramente el día anterior, Law sospechaba que debía existir un factor que desencadenaba su estupidez. Algo así como un Efecto Luffy que hacía que cosas inexplicables e improbables sucedieran.

Y Law no albergaba ni el más mínimo indicio de querer que Kid o Boa se enterasen de lo que había sucedido, pero aquello no dependía sólo de él.

Corazón y Ace habían llegado después de que Law sufriera aquel inexplicable impulso de sincera estupidez y besara a Luffy, por lo que no fueron testigos de nada. Aparecieron justo a tiempo para evitar que Law dijera o hiciera algo (más) de lo cual arrepentirse, aunque el hecho de que él mismo no entendiera qué había pasado y permaneciera en un estado de shock ayudó a que nada más ocurriese. Los hechos siguientes transcurrieron demasiado rápido: Law prácticamente fue secuestrado por Corazón y Ace, quienes no cabían en la dicha de ver que todos se conocían. Llenos de rebosante alegría, los tres sonrientes entes arrastraron a Law a cenar a un restaurante, dispuestos a pedir y devorar todos los platos de la carta.

Durante la cena y lo que vino después, Law se sintió como una hoja al viento pero en un tornado. Aquellos tres sujetos ya representaban un desastre natural por separado y tenerlos juntos significaba una lucha épica por la supervivencia humana; Law, carente de demasiadas ganas de seguir viviendo en aquellos momentos, simplemente se dejó arrastrar. Además, Luffy no había dicho nada al respecto hasta entonces, quizás porque parecía que para él comer era más importante. Así que Law no sabía si sentirse aliviado por no tener que darle explicaciones u ofendido porque su beso fue visiblemente menos importante que la cena.

Luego de cenar fueron a casa de Corazón por unas copas porque si bien la venta de alcohol a menores estaba prohibida, el consumo no, de modo que terminaron tomándose parte de las reservas alcohólicas del rubio. Pasada la media noche tuvieron que despedirse porque todos tenían trabajo o clases por la mañana.

Antes de irse, Ace ayudó a apagar un pequeño y espontáneo incendio que emergió en el hombro de Corazón mientras que Luffy y Law esperaban en la puerta, habiendo decidido dejar que el bombero se encargara del asunto. Law estaba distraído viendo cómo Ace terminaba de extinguir el fuego que había saltado de Corazón a los muebles y por ello las palabras de Luffy antes de salir lo dejaron frío.

El moreno sonriente le había dicho como despedida: "No le digas a Hancock". Ante su desconcierto, había agregado: "Se lo tengo que decir yo".

Tras ello, Luffy saltó al jardín seguido por Ace unos segundos después. Ambos hermanos se despidieron moviendo las manos, cruzaron el jardín y entraron en la casa contigua.

Idiota, se quejó Law recordando aquello. No sólo había besado a un sujeto que tenía novia, sino que ni siquiera se había disculpado. Ni explicaciones ni disculpas: simplemente no había dicho nada.

Law sabía que si permanecía ahí terminaría haciendo alguna otra estupidez. Como, por ejemplo, montar guardia fuera de la casa de Luffy y esperar que amaneciera para hablar con él y, muy probablemente, empeorar más las cosas. Y aunque Corazón le había dicho que se quedara, Law pidió un taxi por la madrugada y volvió a su departamento con la excusa de que si bien tenía ropa en casa de su padre adoptivo, debía volver por su uniforme de escuela.

-Eres un idiota -dijo de pronto Kid, sacando a Law del mar de pensamientos en los que se estaba ahogando-. Si sufres de insomnio por qué carajos vienes tan temprano a clases. Deberías estar en tu puta cama.

-No estoy en mi puta cama porque sufro de insomnio -lo corrigió Law.

-Mejor tu puta cama que aquí.

-Estaba bien aquí hasta que llegaste, puto.

De pronto, algo en la insana mente de Law recordó algo.

-¿Qué haces tú aquí? -le escupió al pelirrojo.

-¿Justo hoy tengo que explicarte que estudiamos juntos desde hace años?

-¿Y precisamente hoy tenías que venir más imbécil que de costumbre?

-Efecto secundario de estar junto a ti desde tan temprano.

-Éso -señaló Law-. ¿Qué haces aquí tan temprano? ¿No deberías estarte maquillando la jodida cara para ver al novio de Boa?

-Ah, éso -dijo Kid-. Quedamos para luego de la escuela. ¡Y ya estoy maquillado! -agregó, lanzándole la revista que tenía en las manos.

-Bastardo -se quejó Law después de recibir la revista con la cara-. Te ves igual que siempre.

-Los feos no lo entenderán nunca -explicó Kid, pasándose una mano por su pelirrojo cabello perfectamente peinado.

Law ignoró el súbito ataque de amor hacia sí mismo que Kid estaba experimentando en esos momentos, en parte porque ya estaba acostumbrado a esos subidos arrebatos megalómanos de su amigo y sabía que le tomaría unos minutos más en regresar a su mundana y vil existencia terrenal. Entre tanto, ojeó la revista que le había lanzado y miró sin mucho interés páginas y páginas de bicicletas sin que nada llamara su atención, hasta que dio con la fotografía de un pelirrojo sonriente al que le faltaba un brazo. Posaba sentado sobre un pequeño taburete de madera y detrás de él resplandecía una bicicleta rojo brillante colgada de la pared. Las grandes letras del título decían "Shanks, el Cometa Rojo"[1]. Law recordaba aquel nombre: Luffy le había contado la noche anterior que había decidido dedicarse al ciclismo después de conocer a un tal Shanks.

-¿Interesado en Shanks? -preguntó Kid al notar que Law leía el artículo.

-No realmente -mintió Law-. Sólo me llamó la atención la foto.

-Así de buenos somos los pelirrojos -agregó Kid, complacido con su propio elogio-. ¿Ves su bicicleta detrás? Es una Legnano[2] roja, muy poco común, casi única. El color característico de las Legnano es verde olivo, pero la de él es especial.

-¿Por qué se supone que él es tan importante? El artículo no lo explica.

-Porque el artículo asume que si compraste la revista ya sabes quién es Shanks.

-Por eso yo no la compré.

-Por eso te va mal en la vida -se quejó Kid-. Shanks es uno de los 4 Emperadores del Ciclismo.

-¿Emperadores?

-Tienen el título de Emperadores aquellos que han ganado el Tour de Grand Line[3] más veces. El récord histórico está en cinco victorias y sólo existen cuatro personas[4] que lo han logrado ganar esas cinco veces. Probablemente Shanks hubiera sido el primero en ganar por sexta vez, pero perdió un brazo y se retiró del ciclismo profesional.

-¿Cómo perdió el brazo?

-Nadie lo sabe -dijo Kid, encogiéndose de hombros-. En una entrevista dijo que participaría en el Tour de aquel año y la siguiente vez que apareció en público le faltaba un brazo. Nunca ha dicho qué le pasó.

Law miró con atención la fotografía de la revista: el rostro sonriente de Shanks no mostraba ni una pizca de remordimiento o nostalgia por sus días de gloria. Parecía feliz de estar como estaba. Law podía hacerse una idea de porqué Luffy lo admiraba: aquella radiante sonrisa podía alentar a cualquiera a pedalear hasta el mismo fin del mundo.

-Como sea, ¡deja de mirar a Shanks y presta atención a este hermoso pelirrojo! -reclamó Kid, quitándole la revista a Law-. ¿En verdad no ves diferencia?

-¿Diferencia de qué? -preguntó Law-. ¿Se supone que tengo que ver algo distinto? Ya lo dije. Te ves igual que siempre.

-Arg -se quejó Kid-. Hasta una puta piedra tiene más sensibilidad estética que tú.

-Si te hace feliz, puedo ir a buscar una piedra y tirártela en la cara.

-Ja, qué sabes tú de felicidad.

Law miró a Kid sonreír a lo estúpido, perdido en sus pensamientos. Suponía que estaba pensando en Luffy y en que lo vería después de clases. Y entonces cayó en la cuenta de que había cosas que no le cuadraban en la oración.

-¿Por qué quedaste con el novio de Boa después de clases? No es como si te interesara estudiar.

-Lo dice el que se pasa la mitad de las clases durmiendo.

-Incluso dormido presto más atención que tú.

-Bleh, detalles -resopló Kid-. Fue él quien dijo que sea después de clases para que yo no perdiera ninguna. Digo, no quiero faltar a la escuela y que Boa piense que estoy desesperado por tener tiempo a solas con él.

-Lo estás.

-¡Pero no quiero que ella lo sepa! Boa tampoco va a admitir que para ver a su propio novio tiene que faltar a sus clases para rogar por un poco de atención. Estoy seguro de que ella también vendrá.

-¿Cómo estás tan seguro?

-Porque Luffy entrena por las mañanas y Boa lo sabe. Aunque ella se muera por ir a verlo entrenar, no querrá parecer una novia celosa y asfixiante... ¡Por más que lo sea! Y en lugar de quedarse en casa a patear cosas, vendrá a clases a aparentar que todo está perfectamente bien porque así de orgullosa es.

-Sólo la entiendes porque se parecen.

-Nos parecemos y por eso tengo que destruirla.

-Suerte con eso -le deseó Law.

Él sabía que destruir a Boa Hancock sería imposible, pero si Kid le ponía verdaderas ganas al asunto quizás, con mucha suerte de por medio, ambos terminarían acabándose entre sí. Y Law tendría dos problemas menos de los cuales preocuparse.

-Por cierto, ¿cómo vas a hacer para quitarte de encima a Boa por la tarde? -preguntó Law. Estaba interesado en saber cómo hacía Kid para lidiar con aquella mujer cuando tenían a Luffy de cuerpo presente.

-Ella también irá.

-¡¿Qué?! -dijo Law, consternado-. ¿La invitaste?

-Yo no la invité. Sólo le dije a Luffy que su novia también podía ir si ella quería -explicó Kid.

-O sea que no invitaste a Boa Hancock, sino a la novia de Luffy -repitió Law-. Tienes un maldito problema. Estás desperdiciando la oportunidad de estar a solas con él y...

Law se calló de pronto. Acababa de darse cuenta de que estaba aconsejando a Kid sobre formas de estar con Luffy.

-¿De qué hablas? -preguntó Kid-. Obviamente no puedo hacer planes a solas con él. Luffy tiene novia. ¿Qué clase de puto bastardo crees que soy?

-¡Momento! Tú mismo dijiste que querías quitarle el novio a Boa.

-Claro que quiero hacerlo -corroboró Kid-, pero el puñal será de frente, no por la espalda. No conspiro contra Luffy o su novia: mi problema es con Boa, no con su relación con Luffy. Si ella quiere seguir a su lado pues tiene que ganarse ese lugar o no merece estar ahí. Por ahora están bien juntos, pero Luffy puede aburrirse o ella puede cometer un error y yo voy a aprovechar esa oportunidad.

Law se llevó una mano a la cabeza. No podía creer la dirección que había tomado la conversación pero, muy a su miseria, tenía que reconocer que dentro de todo el cinismo que Kid había enunciado, no le faltaba completamente a la verdad con sus palabras. El día anterior, cuando le dio su celular a Luffy para poder hablar con él después, no lo había hecho clandestinamente, sino que se lo había entregado con Boa presente. Por supuesto que el que Boa hubiera estado mirando hacia otro lado en ese momento era, técnicamente, culpa de ella.

-¿En verdad me creías tan maldito? -se burló Kid-. ¿Pensaste que inventaría chismes contra la reputación de Boa? ¿O que la atacaría por la noche y le rompería las piernas?

-Eso sí es probable.

-Bueno, sí. ¡Pero sería de día! Para que me vea bien.

-Le dolería más el verte.

-¡Precisamente ése es el punto! -señaló Kid-. Sea lo que sea que haga, será de frente, con Boa mirándome fijamente para que vea que soy mejor que ella.

-Maldita diva -dijo Law-. Sólo quieres tener público.

-Obviamente -confirmó Kid-. ¿Qué esperabas? ¿Que actúe solo y de noche? ¿Como un vil criminal? ¿Que me tire sobre él y lo bese a espaldas de Boa? ¡¿Como un vulgar hijo de puta?! No, qué asco. Cuando lo bese será de día y con público, sin novia ni nada que evite que esté conmigo.

Law golpeó su cabeza contra la mesa de su carpeta.

-Te odio -dijo en silencio y casi para sí mismo. Kid era la última persona de la cual quería escuchar aquellas palabras.

Antes de que Law pudiera continuar esparciendo su odio, la puerta se abrió de golpe para dar paso a una morena hermosa en cuya mirada ardían las llamas que incinerarían toda vida sobre el planeta.

-Trafalgar -dijo Boa Hancock-, tenemos que hablar.

.


[1] Cometa Rojo, apodo de Char Aznable, personaje legendario de la saga Gundam y que además tiene el mismo seiyuu que Shanks.

[2] Legnano, es una marca italiana de bicicletas que data desde 1902. Gino Bartali, mi ciclista favorito, corría sobre una Legnano.

[3] Tour de Grand Line, la versión del Tour de Francia para este fic. El Tour de Francia es la carrera por etapas del ciclismo en ruta más importante del mundo.

[4] 4 Emperadores, una referencia a los 4 Yonkou de OP. En la real life son 4 los únicos que han podido ganar 5 veces el Tour de Francia: Jacques Anquetil (francés), Eddy Merckx (belga), Bernard Hinault (francés) y Miguel Indurain (español). No cuento a Lance Armstrong (estadounidense) quién ganó 7 Tours consecutivos porque fue acusado de dopaje y se le retiraron las 7 victorias del Tour, además de ser suspendido del ciclismo profesional de por vida.


Créditos y agradecimientos a mi beta reader: Scyllua.


NOTAS DEL FIC

El capítulo anterior se llamó Giant por la bicicleta que Luffy estaba manipulando cuando llegó Law. En ese capítulo Luffy explica su motivación por el ciclismo y al decir aquello de "hacerse fuerte" es una referencia a Fukutomi Juichi del manga Yowamushi Pedal (el capitán del Hakone Gakuen, imposible de olvidar sus cejotas), la bicicleta que utiliza Fukutomi es una Giant.

El nombre de este capítulo es en referencia a Gino Bartali, como escribí antes, es mi ciclista favorito. En youtube hay un pequeño documental de 20 minutos que resume la vida de Bartali y que recomiendo ver, se llama "El Secreto de Gino Bartali" del Informe Robinson. Probablemente con poner en el buscador de youtube "Gino Bartali" sea uno de los primeros videos en salir.


Como comenté antes de irme a hiatus (que es algo frecuente la verdad) pasé 3 meses mochileando por Japón y entre tanto conseguí material LawLu porque así de grande es mi amor por mi OTP. Oh, sí, a veces la vida es buena.


Gracias por los reviews.

Guest, para mala suerte tuya a mí no me gusta Nami (tampoco la odio), simplemente no le doy protagonismo en mis fics. Por eso generalmente de la presencia femenina de la banda siempre uso a Robin o Perona.

nathaly-ab, gracias por esperar. En mi defensa, cof, al menos avisé que estaría en hiatus un par de meses por el viaje. Además que estoy tratando de actualizar y, con algo de fe, terminar algunos de los fics que tengo, ya llevan varios años y en verdad espero poder terminar con algunos fics en los siguientes 2 meses.

Nihil Nemorum, tu review estuvo largo, thanks for that, me gusta responder (insertar emoji de estrellas):

1. Me gustan los hermanos Donquixote y la razón por la que no escribo Doflamingo x Rocinante es porque me gusta más el Doflamingo x Crocodile. De hecho tengo toda la colección de doujinshis Billiken de la pareja Dofla x Croco (también tengo doujins de Dofla x Cora y x Law de Billiken). Desde hace algún tiempo estoy escribiendo un fic donde Dofla y Croco se han casado y cada quien tiene un hijo, quienes obviamente son Law y Kid. Si bien la historia gira en torno a la pelea de los hermanastros por Luffy escribir sobre el disfuncional matrimonio Donquixote-Crocodile es jodidamente divertido. Algún día le enviaré el fic a mi beta reader para que lo lea, pobre de ella, odia el LawLu.

2. Yowapeda, soy fan de Yowamushi Pedal. Los mangas/animes que más sigo son de deporte pero debido a que soy una maldita friki de Law, sólo me dedico a escribir fics de él. En Yowapeda mi personaje favorito es Makishima seguido por Naruko en Sohoku. En Hakone es difícil de decir porque amo a Arakita pero vivo enamorada de las cejotas de Fukutomi. Y como amo el LawLu, la relación "el hijo de puta con el lindo", me gusta el Midousuji x Onoda, luego cosas más pacíficas como el Makishima x Onoda o el Fukutomi x Arakita.

3. Yo he seguido OP prácticamente desde que se publicó (1997) y me gustaba el Zoro x Luffy, por eso el que a Zoro le guste Luffy es un común denominador de todos mis fics. Cuando apareció Law en el cap 498 en 2008 me enamoré del desgraciado casi instantáneamente. En 2010 sale a la venta el 1er muñeco de Law (y aunque a penas había aparecido en un par de capítulos en la presentación de las 11 Supernovas) decidí comprar su muñeco... Y no he parado hasta ahora. En 2012 compré el domain trafalgar-law . net que aún conservo como mi blog, en 2013 me tatué los dedos igual que Law, en 2014 le puse Rocinante a mi auto, jaja, ash. Sí, lo admito: tengo problemas pero no me arrepiento de nada xD

Anonima-Traumada, mira que esta vez sólo esperaste 3 meses y no 3 años (como del cap 1 al 2, cof, cof). La idea es ir bajando el tiempo, pero me temo que primero le dedicaré actualizaciones a mis otros fics porque me urge terminar con, por lo menos, 2. Tener 4 LawLus y 1 MihoLaw al mismo tiempo no es saludable.