Capítulo 4

Retrospectiva de mí matrimonio

***Casa de habitación Shikamaru & Ino

-Me encontraba enfadado conmigo mismo a estas alturas de mi vida y tuve que hacer uso de la técnica nombrada por mi ex profesor de Filosofía Jiraiya sensei como: "El Piano Fantasma"…. ¡Tocarme sólo! - Sabaku no Temari, era el único nombre que se me venía a la mente- has venido a dañar mi aura de paz y tranquilidad, ¡maldita mujer invivible!.

Salí de la ducha y puse una toalla alrededor de mi cadera, dejé mi cabello suelto para que se secara al aire libre, me tiré a la cama colocando mi ante brazo en mis ojos debía aprovechar esos momentos de quietud antes de que Ino llegara a darme bronca por acostarme mojado y por la discusión telefónica.

Escuché el cerrojo de la puerta principal abrirse, de seguro era Ino, debía prepararme psicológicamente para el polvorín que iba armar.

Entró a la habitación con la cara en tres picos, cargada con bolsas de compras y sin alzarme a ver, ni se inmutó al verme tirado en la cama.

-¿Ya se te bajo la cólera?- le pregunté-Me miró de reojo y de mal modo.

-¿Ino?

-….

- ¡Mendokusai! mujer podrías al menos dejar de andar de allá para acá y prestar atención a lo que te digo.

- ¿Quieres saber que me pasa?... pues bien ahí te va- sucede que me desespera que seas tan práctico para todo, que no aprecies que esté atenta de tus cosas, que le pidas permiso a un pie para mover el otro… que no tomes en cuenta mis sentimientos.

- Pero lo único que te dije era que tenías muchos trajes en tu armario que podías usar cualquiera de ellos, tienes tantos que me atrevo asegurar que no sabes cuanta ropa hay allí metida, muchos te los has puesto una única vez, otros ni una y algunos hasta la etiqueta aún tienen pegada.

-¡Lo ves! Si es por el gasto de tu dinero no te preocupes que yo sigo comprándola de mi bolsillo, mucho del vestuario que ves allí, lo he obtenido con el sudor de mi frente.

-Ino no se trata de lo económico

-¿Entonces?

- Esta bien perdón mujer, sé qué haces esto por mi… para verte bella para mí… – era mejor dejar la contienda hasta aquí antes de que se convierta en una bola de nieve.

-¡Sí pero tú no lo valoras!

-Anda mujer… di que me perdonas

- Para que veas que soy condescendiente contigo lo haré- Ahora esposo mío me tendrás que compensar el enojo.

- Ummm y como quiere la señora Nara que la compensé- dije acercando mi cuerpo al suyo y comenzando a acariciar su cuello con mi nariz- ¿tal vez con una apasionada y rápida sesión de sexo?

- ¡Ajá! Pero también quiero de obsequio de reconciliación una pulsera de esas que están de moda, es un aro de plata que se le deben ir agregando pequeños dijes.

- Ya lo presentía, la extorsión era su habilidad más desarrollada, siempre fue así desde niños - Está bien el fin de semana iremos al centro comercial.

- ¡Te amo!

-Ven acá la acerqué a mí para darle un beso en su sien- ¡Y yo a ti!-

Terminamos haciendo el amor, el sexo era bueno ambos conocíamos a la perfección lo que le gustaba al otro y los puntos erógenos donde estallábamos en placer sin embargo, podía sentir como el amor y la pasión; poco a poco se escapaba por la ventana, a veces creo que no he perdonado su infidelidad, fue un golpe al ego y una traición a mis sentimientos, vivo en la zozobra de si aún me adorna la cabeza o no, unas veces siento que todavía la amo, en otras deseo salir corriendo al primer juzgado e interponer la demanda de divorcio pero como hacerle esto a nuestras familias y los negocios bajo la sociedad anónima Ino-Shika-Cho, era mucho lo que había en juego; y si luego me arrepentía… no… ni pensarlo, debe ser una transición matrimonial.

Fue tanta mi excitación que terminé por correrme dentro de ella pero una vez calmadas mis hormonas y pensando con la cabeza de arriba y no con la que me guinda entre las piernas, bajé todos los Ángeles del cielo para que no la haya dejado embarazada, no era el momento de traer un inocente al mundo, no con nuestros constantes estira y encoge; discusión- sexo, sexo-discusión.

-¿En qué piensas?

-En que es hora de arreglarnos antes de que nos coja tarde para la cena.

- ¡La cena! - cielos cariño se me había olvidado se levantó con rapidez dándome un encantador vistazo de su cuerpo desnudo. – caminaba rápidamente de un lado a otro, se escuchaba el eco de cajones abrir y cerrar.

Yo me levanté, abrí el guardarropa sacando el primer traje entero que apareciera ante mis ojos.

-¿Ni creas que te pondrás ese chuica?- escuché a mis espaldas a Ino.

- No irás como un fantoche a algo tan importante, dirán que tu mujer no se preocupa por ti.

-Vamos mujer que luego tu suegra me regaña por tu culpa.

- ¡Ya casi salgo!

-¡Mendokusai! salí a la terraza para fumarme un cigarrillo mientras esperaba a mi mujer, tomé una calada- sabía de antemano que ese "Ya casi salgo" era de unos veinte minutos cuando menos.- me recosté a la columna de la terraza, volví a inhalar la nicotina, metí mis manos en los bolsillos de mi pantalón, cerré mis ojos y dejé mi memoria vagar al pasado….

/Flashback/

-Llegué en cuanto pude al lugar donde me iba a encontrar con mi novia, cuando me acerqué para plantarle un piquito en su boca, noté su comportamiento muy extraño.

-¿Te pasa algo, mujer?

- ¡Estoy embarazada Shika!

-….- me quedé en blanco procesando lo dicho por la blonda sentada al frente de mí sin saber si era cierto o una broma, no sabía si había escuchado bien, me soltó la sopa de una.

Si bien un hijo es una bendición, no esperaba ser padre tan pronto aunque para ser realistas desde adolescentes somos novios, terminamos por un tiempo, luego volvimos y ni antes ni ahora en ninguna de ellas que recuerde me había puesto preservativo. – Nos habíamos librado más de una vez-

-¿Shikamaru?- sacudiéndolo con desespero.

-…

- NARA SHIKAMARU!

- ¡Oe mujer que no me grites que no estoy sordo!

- ¡Pues parece!

-¿Cuánto tiempo tienes?

-Según mis cálculos mes y medio.

-Asentí-

-¿Qué vamos hacer?, mi padre me matará

-No estás sola.

-La primer Yamanaka en ser madre soltera, seré la deshonra de la familia- dijo mientras tapaba su rostro con sus manos.

-Tranquila Ino, este niño no te lo hiciste sola, soy su padre y daré la cara por ello.

-¿Qué me tratas de decir?

- Que nos casaremos.

-¿En serio, Shika?

-¿Me ves con ganas de hacer bromas?

-No pero tampoco se te ve contento con la noticia.

- Me acabas de soltar todo de a golpe creo que aún no lo he digerido.

-Si lo siento es que estaba asustada de que me abandonaras.

-¡Cómo crees, mujer! – Ahora – secando con los pulgares las lágrimas de Ino- Vas a ir a la casa de tus padres, te pondrás la mejor de tus ropas y les dirás que iré a cenar con ellos.

-¿Que vas hacer?

-Lo que un hombre debe hacer en estos casos… pedir tu mano en matrimonio y decirles la verdad sobre tu embarazo. – Ino llevamos mucho tiempo juntos, nuestras familias se adoran y nos amamos, creo viene siendo hora de dar el siguiente paso.

-¡Oh, Shika soy tan feliz!

-¡Yo también amor… yo también!

Luego de reunirme con Ino, llamé a la casa de mis padres para decirles que por favor cancelaran cualquier cosa que tenían planeada porque tenía que hablar con ellos muy seriamente- llevaba el alma en un hilo- mi padre no daría mucha lata pero mi madre me rebanaría la cabeza de a tajo.

-¿Están seguros de lo que van hacer?- preguntó mi padre.

- Por supuesto padre, nos amamos y este niño es el producto de ello.

- ¿No creen que están muy jóvenes?

- Ustedes se casaron de una edad parecida.

- Si pero tu madre y yo teníamos claro a lo que nos íbamos a enfrentar y lo difícil que es el convivir día a día con el otro.

-Pero nos amamos.

- A veces el amor no es suficiente- concordó Yoshino.

-¡Eso lo tengo claro!

-¿Y Ino, lo tendrá claro?- añadió su madre.

-No puedo responder por ella, además las relaciones sentimentales siempre tienen sus altos y bajos.

- ¡Eso es correcto, hijo! pero ustedes tardan más volviendo que terminando. – dijo Shikaku.

-Por qué mejor no se esperan a que el niño nazca y si la situación entre ustedes mejora, piensan en casarse. – interfirió Yoshino.

-Concuerdo con tu madre.

- Podrían tener más fe en nosotros, ¡la amo… nos amamos!

- Y no lo negamos pero insisto, les falta madurar y vivir más.- mencionó Shikaku.

- Otou san, Okaa san… ¡no hay marcha atrás!

- Shikaku y Yoshino se miraron por un instante… ¡Bien! Si ya tomaron seriamente esa decisión no veo el por qué oponernos, tienen nuestra bendición.

-¡Arigato!

-¿Inoichi y su esposa ya lo saben?- preguntó Yoshino.

-¡Aún no!... saliendo de acá voy directo a la casa de los Yamanaka para hablar con los padre de Ino, ella está con ellos para darles la noticia juntos.

-¿Tremenda información y la deben dar por separado o es que eres tan vago que no te dio la cabeza para hacer una reunión y así recibirla las dos familias a la vez?

-Mujer deja de abrumar al chico.

-Tu cierra el pico Shikaku, que me estoy conteniendo la ira… a menos que quieras pagar el plato roto.

-¡Mendokusai!, vete hijo que yo calmo a la fiera.

- ¡Buena noches Papá, Mamá!- disimulé el susto, me levanté y me fui pálido como un muerto y eso que ahora me tocaba enfrentarme a la furia de mis suegros.


-¡Esto no me huele bien, mujer!-

-Ni a mí pero ni modo ya se les metió en la cabeza… ¡que sea lo que Kami quiera!

Comentaban ambos padres mientras observaban desde la ventana a su hijo marcharse.


- La boda fue de ensueño, todo un acontecimiento en el país del Fuego, Ino lucía radiante en aquel traje blanco, la hacía verse como una Princesa sacada de los cuentos de hadas que le leía a Mirai.

Una vez instalados en nuestro hogar, obviamente "bautizamos" cada rincón, la luna de miel no se había acabado, lo hacíamos como conejos, pero llegó esa mañana….

-¿Para dónde vas, Shika?

- Iré a comprar algo para desayunar.

-Podrías pasar por la farmacia y comprarme un paquete de toallas sanitarias o unos tampones.

-¡Eh! Pero mujer tú sabes que de esas cosas no se nada, esa es una dimensión desconocida para mí – espera un minuto- No es que a las mujeres en estado no les viene el periodo o al menos eso creo haber escuchado las pocas veces que presté atención o no me dormía en las clases de Biología con Orochimaru sensei.

-Si pero ya me bajó… fue una falsa alarma.

-¿Acaso no te hiciste una prueba de sangre o al menos una de esas caseras?

-No pero hacía tiempo que no menstruaba supuse que lo estaba.

-Supusiste mal, dije entre dientes- ¡Increíble! Toda una estudiante de enfermería y se confía de los azares.

-¿Que dijiste Shika?

-¡No nada!

-Salí de la casa en busca de los encargos, fui a la farmacia y pregunté donde se encontraba el pasillo de implementos de uso personal, me quedé allí sin saber que hacer o cual elegir sumergido en un mar de paquetería rosa y púrpura no tenía idea si elegir entre compresas o tampones, con alas o sin ellas, regular o fuerte, nocturna o diurna… ¡Kami sama! Por lo que deben pasar las mujeres mes a mes tras de que tienen que soportar la sangre, los cólicos y sus cambios de humor, les toca estar bajo el dilema de cual sí y cual no- Sabía sobre estas cosas gracias a la ira mensual (más de la común) de mi madre, la ingesta calórica por la que sucumbía Tayuya y la irritabilidad de Ino; para peores males, con la llegada de esa visita indeseada estás dos últimas mujeres no me lo ponían ni a oler- Sacudí mi cabeza en desesperación agarré lo primero que vi en la estantería "al Tin Marín de do pingüe."

Salí disparado de la farmacia, jurando por lo más sagrado que preferiría volver hacer una tesis investigativa sobre cualquier tema y defenderla ante los más connotados catedráticos Universitarios que pasar por una góndola de artículos de higiene femenina- ¡de seguro que tengo un trauma psicológico de por vida…! – dije para mí mismo.

Pasé por la panadería, compré lo del desayuno pero doblando en la esquina de la cuadra vi la Taberna del viejo Kenpachi, aparqué mi auto y entré al local necesitaba de algo fuerte, sorbí aquella amarga bebida que raspaba mi garganta, estaba hundido en mis pensamientos mientras los engranajes de mi cerebro analizaban todo lo ocurrido en lo que llevaba la mañana todas mis ilusiones de ver el avance de la barriga de Ino, cumplirle todos sus caprichos (más de lo que ya lo hacía) y tener a nuestro bebé en mis brazos, se fueron por la borda.

Cuando llegué a la casa, ella estaba esperándome, su rostro reflejaba su desánimo pero las únicas palabras que salieron de su boca fueron: ¡Lo siento!; yo solo la miré con ternura, la tomé de su barbilla y le sonreí tratando de ser fuerte por los dos, lo sucedido era un trago amargo para ambos y no volvimos hablar del asunto hasta el día de hoy.

********************** Fin del Flashback**********************************

- Escuché sus tacones rechinar por las escaleras, tiré la colilla de cigarro pisándola para apagarla y me giré para adentrarme a la casa.

- Y bien Shika, ¿Cómo luzco?- decía Ino mientras giraba sobre sus talones.

- No cabía duda mi señora era hermosa desde siempre y envuelta en ese traje lo era aún más. –La abracé… ¡Te ves fenomenal! – le dije.

-Shika apestas a cigarrillo, ve a lavarte las manos y ponte la colonia más fuerte que tengas para que se te vaya la hediondez- Oh por Kami si me has dejado impregnado ese olor te mato.

-Era en esos momentos donde la palabra "separación" se escuchaba como la más dulce de las melodías pero nuevamente me auto corregía- no debía pensar así… no obstante, si soy realista, en nuestro matrimonio aún con tan poco tiempo ya había mucha tela que cortar.

Antes de empezar una nueva riña con mi mujer preferí hacerle caso y subir a nuestro baño a rociarme medio frasco de perfume, mientras lavaba mis manos, la imagen de satanás reencarnado vino a mi mente… - ¡Maldita mujer, maldita…mil veces maldita!-

Prometo que si vuelvo a ver a esa hiena desértica y me la vuelvo a jalar, yo mismo buscaré un centro de ayuda para adictos al sexo o algo por el estilo- lo mío ya rayaba de lo insano… ¡Kami sama! ya tengo ampollas en mis manos.- salí del baño y bajé las escaleras.

-Ino se encontraba esperándome ataviada en algo tan extraño que ni yo mismo puedo explicar- ¡Mujer! la noche está fresca y la brisa es un tanto fría…pero llevar un abrigo de piel ¿no crees que es un poco exagerado?

- ¡Baka! La invitada a la cena no es cualquier persona es una diplomática, debo estar a la altura de ocasión.

- Es un ser humano como tú y como yo.

-Es la Princesa de Suna.

- Sabes que los títulos nobles no me importan.

- ¡Pero a mí sí!

-Otra vez no mujer, no quiero discutir por tonterías.

-¡Eres tú el que empiezas y luego me culpas!- ¡Andando que se nos hace tarde!

-Tomé el pomo de la puerta principal, le di el paso a Ino para que saliera, cubierta por aquel enorme animal. La noche estaba por empezar, se acercaba la hora cero, de nuevo tendría enfrente de mí a la mujer de mis pesadillas y no estoy hablando de mi santa madre.


Bueno un capítulo más de esta historia, agradeciendo desde lo más profundo de mi corazón su apoyo, consejos y demás. Gracias por sus reviews, también gracias aquellas personas que aún sin dejar un mensaje tienen la amabilidad de seguir esta y otras historias.

En cuanto el embarazo fallido de Ino es basado en la realidad, le sucedió a una persona cercana a mí a la cuál le pedí permiso para escribirla ya que no quiero verme involucrada en demandas legales jejeje. En cuanto la odisea de Shikamaru y el pasadizo de higiene femenina es producto de la linda, brillante e imaginativa cabecita que Dios me ha dado.

P.S. Mi recomendación "Shikatema" del día de hoy es "Use somebody" escrita por Devilka, una de mis historias favoritas de hecho hace un rato la volví a leer por millonésima vez y contando. ¡Chao!