Notas de la autora: Bueno chicas tengo mucho que decir así que lo enumerare para mejor comprensión:
1.- Este capítulo trata sobre el padre de Kagome, el cual es importante también.
2.- Han leído bien, es la primera parte, la segunda es de Naomi.
3.- Gracias por su apoyo y es bueno que lean este capítulo, ya que se aclara por qué la actitud del padre de Kagome.
Sin más que decirles. Que lo disfruten.
Capítulo 3: Olas de mentira 1ra parte.
Ya había pasado dos semanas desde que el conde Noa fuera a un viaje con el fin de comprometer a Kagome, en ese tiempo sin estar al lado de su familia el conde recordó su vida, el como conoció a Naomi y cómo fue que al final terminara educando a alguien que no tenía ni una sola gota de sangre ni de él, ni de su amada, en ese tiempo recordó también la pérdida de su hijo Sota, ese fue un duro golpe para la vida de su esposa y la de él, Kagome trataba de darles su apoyo creyendo siempre que así podría disminuir un poco la tristeza que se veía en sus ojos, el jamás había sido alguien muy cariñoso y el conde lo aceptaba, quizás era por cómo fue criado pero eso en ese momento no importaba, al perder a su único hijo fue lo que termino por hacer que el de una u otra forma odiara quizá un poco a Kagome y que no se tomara la delicadeza en pensar en lo que ella quería. Pero de algo estaba seguro, el no permitiría que la palabra que su esposa diera a la que fue la verdadera madre de esa niña, que conoció cuando apenas esa pequeña tenía 2 meses de nacida dejara de tener valides alguna. Fue así que el conde empezó a recordar cómo fue que el término siendo parte de una inmensa mentira, que al final terminaría destruyéndolo todo.
****************************FLASH BACK******************************************
Como siempre era un día tranquilo en el pueblo de Santa Rosa, como cada mañana salía al pueblo tan solo para ver el parque…
- (Cae al suelo y junto con él una mujer) Lo siento, iba algo distraído.
- (Levanta un poco la cabeza) No, disculpe usted a mí. Iba caminando muy deprisa y pensando si no se me olvida nada que sin querer choque con usted, en verdad lo siento mucho.
- En verdad es hermosa, nunca la había visto en el pueblo, quizá se acaba de mudar
- Disculpe ¿Está bien?
- Ehhh… A si estoy bien. (Levantándose del piso y extendiendo la mano a la joven para que pudiera levantarse) Permítame presentarme soy el Conde Noa Higurashi (Haciendo una pequeña reverencia) un gusto conocerla señorita…
- Naomi Roser (Haciendo una pequeña reverencia) Un gusto en conocerlo Conde.
- El gusto es mío Naomi, espero no le moleste que la llame por su nombre.
- No es ninguna molesta conde, solo si usted me permite llamarlo por su nombre.
- Por mi encantado.
Esa había sido la primera vez que ambos se habían visto, llevan 2 meses viéndose en el parque hasta que un día en la invito a salir, fue así como el conoció a la pequeña Kagome…
- Buenos días, ¿Qué desea?
- Buenos días, soy el conde Noa Higurashi me gustaría ver a la señorita Naomi por favor
- (Llevándolo a una pequeña sala con una puerta roble) Claro conde pase, es un placer conocerlo, mi niña no deja de hablar de usted, me presento yo soy Kaede Miko, la nana de la señorita Naomi.
- Encantado de conocer a la persona de la cual tanto se me ha hablado.
- (Entrando con una bebe en brazos) Kaede ¿Dónde estás? La pequeña ya dejo de llorar se ha quedado dormida y…
- (Parándose con una cara de sorpresa) ¿Esa niña es tuya?, ¿Por qué no me lo habías dicho?
- Noa yo… Creo que tenemos que hablar, nana podrías retirarte.
- Claro mi niña, ¿Quieres que me lleve a la pequeña?
- No nana, yo me quedare con ella.
- Con su permiso. (Sale de la habitación y cierra la puerta)
- Por favor toma asiento, todas tus preguntas serán respondidas pero solo te pido lo siguiente, escoge bien porque habrá algunas que quizá no pueda contestarte.
- (El conde se sienta) Respóndeme por favor las que ya te he dicho antes.
- La niña no es mía, pero la siento como tal, y el por qué no lo dije antes es para protegerla.
- ¿De qué tienes que protegerla? Y si no es tuya ¿Por qué la tienes tú?
- Yo la tengo por petición de una amiga y la protejo de su pasado.
- ¿De qué pasado? No te estoy entendiendo.
- Esa es la pregunta correcta, debiste de empezar por ella y no por las demás, La niña es la hija de una amiga, la cual se enamoró del hombre equivocado, fue feliz por tres años pero al final resultó dañada, regreso embarazada y su madre le dio la espalda, yo y mi nana la encontramos y cuidamos pero… el día del parto ella no lo soporto, murió a los pocos minutos, como su última voluntad me pidió que le prometiera que cuidaría de la pequeña y que nunca dejara que su padre la encontrara, que no dejara que callera a ese mundo tan lleno de maldad. Es por eso que estoy aquí, es por eso que nunca antes me habías visto y es por eso que también no te lo había dicho.
- Naomi, debiste decírmelo, sé que no soy un hombre demasiado cariñoso, que casi no te demuestro lo mucho que me importas, pero… ¿Por qué ocultarlo?
- (Con algunas lágrimas en sus hermosos ojos) Tenía miedo… Miedo de que al saberlo te alejaras de mí, de que no la quisieras junto a nosotros, yo también te quiero… Lo sabes pero… Si me hacías escoger entre esta pequeña y tú… Con todo el dolor de mi corazón… La escogería a ella.
- (Levantando su cabeza y limpiando sus lágrimas con sus dedos) Mi pequeña Naomi, en verdad que a veces puedes ser tonta, nunca te hubiera hecho eso, como te dije, sé que a veces puedo ser muy frio pero yo siempre te apoyare.
- En verdad, ¿No lo dices solo para hacerme sentir mejor?
- En verdad Naomi, además he comprobado que tienes un gran corazón (viendo a la pequeña bebe y tomándola con sus manos) Sé que esta pequeña no podría tener a una mejor madre que tú.
- ¿Lo dices en serio Noa?
- Es la verdad Naomi (La bebe da un bostezo y empieza a abrir sus hermosos ojos color chocolate) Además casi podría jurar que tiene tus ojos aunque los de ella son un poco más oscuros.
- Gracias Noa, nunca pensé encontrar a alguien como tú.
- (La bebe agarra el dedo del conde y no lo suelta) No te preocupes además creo que a alguien le agrado, hola pequeñita.
- Sí, creo que no te quiere soltar.
- Si eso creo Naomi… cásate conmigo.
- (Muy sorprendida) ¿Qué has dicho?
- Que te cases con migo Naomi, sé que es muy apresurado y que nos conocemos desde hace poco pero quiero estar contigo, así que ¿Que dices?
- Noa, claro que me quiero casar contigo solo te pido algo.
- Lo que quieras.
- Quiero que nunca le digas la verdad a la pequeña, pase lo que pase ella nunca debe saberlo.
- No te preocupes, de mí nunca lo sabrá.
**********************FIN FLASH BACK*********************************************
Fue así como se conocieron y el término siendo parte de una mentira, después tuvo la gran alegría de tener a Sota entre sus brazos, como lo extrañaba…
*********************************FLASH BACK*************************************
Ya había pasado un año desde que se casó con Naomi, él siempre estuvo cuando la pequeña Kagome, empezó a caminar, ese hecho había sido uno muy gracioso, aun lo recordaba la habían sacado al jardín y la habían dejado sentada cercas de la puerta para poder vigilarla mejor, cuando todo sucedió, todo por querer agarra a una mariposa empezó a caminar y cuando la pequeña menos lo espero, callo a un pequeño charco de agua ensuciándose de esa manera su hermoso vestido, en ese instante la pequeña empezó a llorar y él fue en su auxilio pero cuando vio que no estaba donde la habían dejado la empezó a buscar, lo bueno es que no había ido muy lejos, cuando la vio cercas de un hermoso árbol de cerezo a unos cuantos metros de donde la habían dejado, al ver la situación en la que se encontraba empezó a reír como nunca lo había hecho, la pequeña al verlo dejo de llorar y esbozo una hermosa sonrisa, se empezó a poner de pie y a caminar, el conde se sorprendió mucho y la cargo.
- En verdad que eres valiente
- (A lo lejos) Noa!... Noa! No encuentro a Kagome!
- Naomi acá estamos, por el árbol de cerezo
- (Corriendo a lo lejos) Me han asustado pensé que… Pero Kagome, mira como estas ¿Qué es lo que te ha sucedido pequeña?
- Tranquila Naomi, no pasó nada malo, lo que pasa es que esta pequeña se cree una aventurera de primera.
- Pero como es que ha llegado hasta acá ¿Tú la trajiste?
- No querida, como te lo he dicho esta pequeña se cree aventurera, a mí también me asusto por que la escuche llorar, pero cuando llegue ella estaba tirada en el charco que esta cercas del cerezo y no me pude contener, me empecé a reír, la pequeña me vio se levantó y empezó a caminar hacia mí.
- Me estas queriendo decir que… ya empezó a caminar
-Eso es justamente lo que te estoy diciendo.
- PPP…Aaaaa..Ppaaa… Pppaaa… Papa… Papa.
- Ella te acaba de llamar papa.
- Así es lo hizo, me sorprende, apenas tiene 1 año y 4 meses y en un solo día izo 2 cosas, ¿Acaso nos tienes otra sorpresa?
- Ella quizá no, pero yo sí, estoy embarazada.
- (Muy sorprendido) ¿En serio Naomi?
- Sí, tengo 2 meses de embarazo.
- Te amo Naomi.
*********************************FIN DEL FLASH BACK*******************************
Después de la gran noticia pasaron 7 meses, y la condesa dio a luz a un varón idéntico a su esposo al cual le pusieron por nombre Sota, fue algo muy extraño ya que desde hace semanas Kagome no dejaba de llamarlo Sota así que ese fue el nombre que se le dio, en verdad era un suceso raro ya que ella quizá sabía que era un varón, aunque nunca se supo porque nunca dejó de llamarlo de esa manera, después de ese suceso empezaron a transcurrir los años y Kagome siempre cuidaba de su pequeño hermano, le encantaba poder jugar con el pero toda esa alegría se convirtió en tristeza, al cumplir Kagome 12 años paso algo que nunca se hubieran esperado.
*******************************FLASH BACK***************************************
Kagome y un pequeño niño de 10 años iban muy contestos jugando en el parque, su amada madre estaba leyendo no muy lejos de donde estaban y su padre estaba en casa arreglando algunos asuntos con respecto a sus tierras, cuando de repente la pelota del pequeño se le fue de las manos.
- Kagome mi pelota se ha ido.
- ¿A dónde Sota?
- A esos arbustos pero como me has dicho que no me aleje no puedo ir por ella.
- Ven te acompaño además mama está cerca.
Los dos fueron a buscar la pelota pero Kagome no se dio cuenta de que los arbustos si estaban algo lejos de donde estaban.
- Sota ¿Estás seguro de que tu pelota está aquí?
- Si hermana, yo vi que se vino para acá.
- Yo no veo nada.
- ¿A caso buscan esto?
- (Los dos muy asustados) Si, disculpe señor, sería tan amable de darnos nuestra pelota.
- Y ¿Qué me darán a cambio?
- No tenemos por qué darle nada, la pelota es mía.
- Sota, no digas eso, Disculpe, pero no tenemos nada.
- Yo creo que si (Agarrando a Kagome del brazo) que tal… Tú.
- ¡Suélteme! no sé de qué habla.
- Claro que si sabes muñeca.
- Suelte a mi hermana (Jalando la manga de su traje)
- Suéltame maldito mocoso.
- Sota corre, ve por mama.
- No te dejare sola.
- Te dije que me soltaras (Soltando a Kagome y agarrando una pequeña navaja que traía, se la clava a Sota en un costado)
- ¡Sotaaaa!
*****************************FIN DEL FLASH BACK***********************************
Ese fue el día que marcó el inicio de su completo cambio, quizá su odio era mal infundado, ya que quizá en algún lugar de su conciencia se decía que la culpa no era de Kagome, sino de el mismo, ya que si le hubiera dicho a su esposa que iría con ella, quizá eso nunca hubiera sucedido, dejaría que Kagome se casara estando enamorada y Sota estaría aprendiendo como ser un buen conde en el futuro, pero el pasado no se puede cambiar, él lo sabía por experiencia propia.
