CAPITULO 6: ¿SUEÑO O REALIDAD?
Y era costumbre de ella hacer lo mismo de siempre, ver el amanecer le traía una ligera esperanza, ya habían pasado tres semanas desde que se enteró de su compromiso, cada día ese tal duque Naraku estaba con ella, no la dejaba sola y eso la mantenía bajo mucho estrés, no soportaba tenerlo cerca, algo le decía que no podía confiar en él y aunque le había dicho a su madre, que no lo quería cerca, ella estaba empeñada en que lo amaría y que serían felices. Eso era la mentira más grande que pudiera decir su madre, era como decir que el agua del mar era morada. Lo único q la animaba era ver a aquel joven llamado Shipo seguirla y cuidarla como si fuera algo valioso y eso le agradaba ya que de ese modo el tal duque no podía hacerle nada, como cada día desde que decidió dar cobijo a Shipo en su casa lo acompañaba al puerto para ver al joven que lo había ayudado hace mucho tiempo, pero el barco nunca llegaba al puerto.
-(Toques en la puerta) ¿Puedo pasar Kagome?
- Claro Shipo adelante, ¿Qué necesitas?
-(Ya dentro de la habitación) Solo quería saber ¿Si me acompañaras al puerto?, es que me gustaría saber si…
- Ya se Shipo y no te preocupes, te acompañare. Pero sabes bien que te esperare algo lejos ya que si alguien me ve ahí podrían decirle a mi padre y ya no me dejaría salir.
- Lo se y no se preocupe, también quería hacerle una pregunta.
- No importa Shipo, no me molesta que me preguntes.
- Usted… ¿Ha llegado a amar a alguien?
- La verdad Shipo no sé lo que es eso, me gustaría sentirlo, saber que es pero creo que mi destino esta sellado al tener que casarme con aquel hombre que me causa tanto miedo.
- Y si alguien te diera la solución ¿La aceptarías a pesar de todo?
- No lo sé Shipo, pero supongo que aria lo que sea con tal de no casarme con alguien a quien no amo, ahora hay que apurarnos o nunca llegaremos al puerto.
Después de aquella pequeña platica, se fueron al puerto a probar suerte, quizá hoy ese joven podría haber llegado.
/
Mientras tanto en el puerto de Santa Rosa un barco llegaba, todos los tripulantes estaban tan apurados ya q al fin después de tantos meses podrían pisar tierra firme, re abastecerse de suministros y quizá porque no pasar algunas noches con algunas de las jóvenes de los burdeles del pueblo, pero otros no pensaban igual, el capitán de aquel barco solo pensaba en obtener alguna pista sobre aquel tesoro, según la leyenda una joya mostraría el camino y la misma seria la llave para llegar a él, pero no solo tenía eso en mente sino que también pensaba en tan esplendida joven, ella no dejaba de atormentarlo en sueños, su largo cabello y esos hermosos ojos que mostraban unas ganas de libertad que nunca más creyó ver en alguien más que no fuera el mismo.
- Maldita bruja, desde hace varias noches que me visitas en sueños, y me dejas con ganas de saber más de ti, me despierto sintiendo en mis ropas el suave olor de tu cabello y creyendo que estas a mi lado, maldita seas perra no sé cómo puedes tener tanta influencia sobre mí, yo el ser más carente de sentimientos según muchos y el cual cree que no los tiene, ahora se da cuenta de que los tiene y lo peor es que se ha enamorado de un sueño… Enamorado… tonterías e idioteces pura y sencilla basura…
- ¿Que es basura capitán?
- Nada Lin, nada… ¿Has sido buena niña?
- ¡Si capitán, Lin y Rin han sido muy buenas!
- Muy bien
- Capitán, todo está listo, ya hemos soltado el ancla y los demás han ido por los suministros, algunos hombres se preguntan ¿Cuánto tiempo nos quedaremos?
- Nos quedaremos quizá una semana, dos a lo mucho así que más les vale aprovecharlo bien.
- Si capitán, con su permiso.
- ¿Capitán Lin y Rin podrán abandonar el barco?
- No, a menos de que yo baje o lo indique, ¿Ha quedado claro Lin?
- Si capitán, iré a jugar con Rin y el señor Jaken.
- Estas niñas… Me sorprende que no me tengan miedo después de todo lo que han visto. Ahora que recuerdo que habrá pasado con Reik… Ese anciano ya estaba muy viejo cuando le deje a cargo a ese niño… ¿Que abra pasado con él?... supongo que lo averiguare luego.
El capitán ya cansado de estar en su barco decidió dar un paseo, bajo del barco no sin antes dejar a Jaken encargado de las pequeñas niñas que lo acompañaban y querían como un padre, sin darse cuenta quizá ese mismo día conocería a aquella persona que el tanto amaba en sus sueños.
/
Una vez ya en el puerto el joven Shipo y Kagome bajaron del coche, no había cambiado en lo absoluto el puerto y no se les así raro que fuera así, ya que ellos iban muy seguido solo que Kagome se quedaba en alguna tienda para despistar a la gente y que nadie le dijera a sus padres mientras Shipo era el que se adentraba a averiguar si el barco había tocado puerto.
Kagome ya algo fastidiada decide salir de la tienda en la cual solo fingía estar interesada, solo caminaría un pequeño tramo, no quería que Shipo regresara y se aterrara al no encontrarla, al salir de la tienda lo primero que la recibió fue una brisa con olor a agua salada, lo cual encanto tanto a Kagome que cerró los ojos solo unos momentos, con aquella acción se sentía libre, camino unos pasos lejos de la tienda.
-(Ya con los ojos abiertos) Que bien se siente la brisa. Ahora que lo pienso… Nunca había pisado el puerto hasta ahora, mis padres nunca me dejaban venir aquí… ¿Porque?... Ahora q lo pienso cada q les preguntaba se les veía una mirada de miedo… Es como si ocultaran algo… Sobre todo mi madre, siempre se le veía una mirada de tristeza, miedo y preocupación… ¿Acaso me ocultan algo?, aunque también llevo muchas noches con el mismo sueño, ¿Quién será? Porque cada que sueño con el me siento tan tranquila, su mirada fría es tan cálida a veces, cada que lo veo se lo que piensa, como se siente y hasta que quiere preguntarme con tan solo ver sus ojos… Son tan fríos, pero a la vez cálidos y su cabello, parece la luz de la luna que cada noche cuida mi sueño y me da un poco de libertad. Es tan tierno a veces, no lo conozco en la vida real, pero sé que estando con él en mis sueños puedo estar tranquila, sin preocupaciones sintiéndome libre y feliz, ¿Existirá acaso o solo es algún loco intento de mi mente por ser libre? Ahí no ya me aleje mucho, será mejor que regrese o Shipo le dará un ataque.
/
En las tiendas del puerto, un joven de mirada ambarina y fría, con cabello plateado y de un metro noventa caminaba como si nada le importara y sintiéndose el dueño de donde pisaba, veía como había cambiado el puerto desde la última vez que estuvo en él, también veía como caminaba la gente y como eran tan vanidosos, ese joven no sabía que quizá el destino le tenía algo preparado.
-(Con un tono frio) Que aburrido, este pueblo no ha cambiado en nada, todo sigue igual.
Al querer girar en una esquina, sus ojos captan al otro lado de la calle, algo que pensó era una ilusión, ahí con un hermoso vestido de color blanco y con sus característicos cabellos negro azulado a la joven que cada noche veía, no lo podía creer, esa joven tenía un gran parecido con aquella a la que acariciaba su cabello y vio llorar la primera vez que se le apareció en sus sueños, con la que veía una gran desesperación de ser libre, sin querer perderla de visto trato de seguirla, cuando creyó que por fin la alcanzaría, ya no la vio, y eso que le entrara una gran desesperación la cual no eso notar en su níveo rostro.
- Maldición la he perdido de vista…. Era real o solo una maldita ilusión. Maldita bruja… ¿Acaso eres real?
Con la incertidumbre de no saber qué había pasado siguió caminando, pero lo que vio no dejaría su mente hasta saber la verdad.
/
Mientras tanto en donde estaban anclados todos los barcos un joven al fin había encontrado el barco que esperaba volver a ver desde hace mucho, procedió a preguntar por Jaken, el cual era considerado como el segundo al mando.
- Disculpe señor Jaken ¿El capitán esta?
- ¿Para qué lo buscan? Y ¿Quién eres?
- ¿No se acuerda de mí? Claro, es usted tan viejo que no recordaría lo que comió ayer si no se lo dijeran.
- Maldito chamaco quien te has… ¿Shipo?
- Por kami hasta que se acuerda, creía que tendría que hacerle alguna maldad para que me recordara.
- Baya que as crecido maldito escuincle, ¿Cómo está el viejo Reik?
- La verdad es que murió hace bastante tiempo.
- Si ese viejo ya estaba muy grande, dime ¿Qué haces aquí?
- Ya le dije que vengo a buscar al capitán.
- Lo siento mucho muchacho, pero el capitán ha bajado del barco desde hace mucho y no sé a qué hora vuelva, ya sabes cómo es el.
- Si lo se creó que regresare mañana, ¿Cuánto tiempo se quedaran?
- El capitán dijo que una semana, dos a lo mucho.
- No importa, regresare mañana, que este bien Jaken. Creo que podre salvarte de un destino que no quieres Kagome, él ya está aquí, el único problema sería convencerlo o quizá yo pueda meterte al barco de otra manera, aún tengo tiempo.
Con esos pensamientos, el joven fue a rencontrarse con Kagome para así poder regresar los dos a casa, y evitar que los padres de la joven se enteraran de donde estaba.
/
Ya en casa, procedió a hacer su misma rutina, gracias a kami pudo evitar el resto del día al odioso del duque Erick Naraku, ese sujeto era terriblemente odioso y desagradable.
- Es tan fastidioso, si tan solo dejara de insistir en estar pegado a mí a cada rato, no lo tolero, sobretodo mi madre con su eterno monologo de que tengo que conocerlo, que será un buen esposo, si como no, yo lo dudo en realidad. Por qué quieren decidir mi futuro. Sera mejor dormir, estoy muy cansada.
/
En un barco un joven dormía profundamente, y como cada noche la misma mujer se le aparecía, ya no se molestaba en saber lo que pasaba, si era real o era una ilusión, lo único que sabía era que tarde o temprano lo averiguaría…
….CONTINUARA...
