Notas de la autora: Este capítulo lo hice antes de regresar a la universidad, espero que les guste. El titulo quizá les suene extraño pero no se me ocurrió otro gracias por esperarme tanto tiempo, les mando un gran saludo y un beso, no a sido fácil pero para no aburrirlos (a) a leer.

Kkkkk Pensamientos

(kkkkk) Acción que estén realizando

-Dialogo del personaje

/

CAPITULO 7: Una sorpresa trágico-adorable.

Los días pasaban demasiado rápido para el gusto de la mayoría de personas que vivían en esa casa, unos sentían que eran días felices, otros sentían que eran días tristes y otros que eran días demasiado horribles. Kagome sentía que moría con cada día que pasaba, sus sueños se iban marchitando tan lentamente como las flores que en ese mismo momento observaba tratando de encontrar en ellas un atisbo de esperanza para ella, todos los días eran lo mismo, tener que soportar al duque Naraku y sus ideas de la perfecta esposa. De solo recordar lo que tuvo que soportar hace cuatro días la irritaba y entristecía en demasía.

*********************************FLASH BACK*************************************

Kagome paseaba tan tranquila en el jardín tratando de aceptar el destino tan fatídico que le esperaba, solo faltaban once días para su cumpleaños y para que esa noticia tan horrible se diera a conocer cuando sintió unas manos tomarla de la cintura y una sensación de terror mezclada con repulsión, sensación que solo experimentaba con una persona.

-Buenos días mi hermosa prometida (dándole un beso en la mejilla)

- Bue… buenos días duque de Stanford.

- Ya te he dicho que me digas Naraku, no hay razón para que nos portemos tan respetuosamente, muy pronto serás mi esposa.

- Lo… lo sé, es solo que aún no me acostumbro a la idea.

- Es mejor que te vayas acostumbrando ya que a partir de que nos casemos tu única obligación será atenderme como debe hacer toda esposa y verte bonita ante los demás.

- Pero… entonces… ¿No me dejaras seguir aprendiendo a curar a los enfermos?

- Esas son tonterías sin sentido, tú no tendrás nada que ver con esos pobres diablos, que los atendían otros, tú no tienes por qué hacerlo.

- Pero… me gusta ayudar a otros además así puedo…

- (La interrumpe) Que parte no has entendido y no seguirás con esas clases que dices, no hay razón para ello.

- Supongo que podre leer cualquier libro que yo desee o ¿No?

- Para que quedrias hacer eso, los libros solo le llenan la cabeza de ideas insulsas y tontas a las mujeres, solo que te refieras a leer novelas románticas, eso quizás si te lo permitiría.

- Pero me gusta leer no solo novelas sino también el periódico o libros de animales, sabía q los colibríes…

- (La vuelve a interrumpir) Por favor, no me dirás que esa cara bonita quiere mortificarse con cosas tan absurdas como los animales, dejemos las cosas claras, a partir del día en que nos casemos solo leerás lo que yo te diga, aras lo que yo ordene, te vestirás como yo lo desee y si no quiero que hables no lo aras, las mujeres solo se ven bonitas cuando están calladas y hacen lo que se les ordena, ¿A quedado claro?

- Eso me parece algo absurdo yo no pienso aceptar eso (Se suelta del fiero agarre que el duque tiene sobre su cintura).

- (Sujetándola con fuerza de la muñeca derecha) Que mal para ti porque si no aprendes a hacer lo que te digo, ese hermoso rostro y cuerpo pagaran las consecuencias (Le apretar con un poco más de fuerza la muñeca) Reconsidera tu actitud, querida (La suelta y se va).

- (Al observar que ya iba lejos cae al suelo) ¿Por qué me tiene que pasar esto? ¿Qué es lo que estoy pagando? ¿Qué puedo hacer? ¿A dónde huir?

Mientras ella se hacia esas preguntas una persona observo todo desde arriba de un árbol, se sentía tan impotente de no poder ayudarla, no aun por lo menos y mientras ella seguís en el suelo el veía en el cielo un par de aves volando lejos de ese lugar.

***************************FIN DEL FLASH BACK*************************************

Cada día que pasaba era como ir a la orca o por lo menos ella no encontraba con que más comparar tan fatídica situación, ya no distinguía los días buenos de los malos, para ella ahora todos eran solo días era un tiempo que se iba y que jamás regresaría así como las flores que estaban en ese jarrón blanco y que se marchitaban poco a poco, siempre le había gustado ese jarrón, quizá le gustaba por el ave que tenía como relieve.

- Es mejor que deje de pensar en lo que pasara, nunca encontrare una salida, ya no me quedan esperanzas de no pasar por tan desagradable momento.

- (Tocando la puerta) Kagome ¿Estás aquí?

- Adelante Shipo

- Disculpa que te moleste Kagome pero quería saber si me acompañarías al puerto.

- Claro que si Shipo, es mejor que estar aquí aguantando a tan insufrible sujeto.

- Kagome… ¿Aun recuerdas la pregunta que te hice hace tiempo?

- Si Shipo aun la recuerdo pero ya no hay solución, no hay forma de huir de aquí, el tiempo ya es escaso, supongo que solo me queda aceptar mi destino.

- Pero… Si en realidad existiera una forma de lograr que no te casaras con ese sujeto ¿LO arias?

- Si Shipo, lo aria sin dudar, a pesar de que mis padres se entristezcan y sea la causa de su vergüenza… Lo aria. Pero mejor vámonos de una vez antes de que alguien nos detenga.

- Si Kagome

Mientras ellos tomaban el carruaje para poder salir de la mansión, en un puerto sucedía algo en uno barco, dos niñas gemelas jugaban con un pobre pirata, a pesar de ser tan iguales en apariencia su actitud era muy diferente pero cuando jugaban parecían ser idénticas.

- Ahí señor Jacken dígame porque es tan gruñón (Le tira un barril para que no la atrapara)

- Niña insolente veras cuando te atrape (Corriendo atrás de ella)

- Señor Jacken porque es tan lento (Tira un trapeador)

- Yo no soy lento maldita escuincla. (Agarra el barril) y corre tras la otra gemela

- Señor Jacken porque cocina tan mal (De una patada tiraba el agua de una cubeta)

-Rin y Lin cuando el agarre las atare del mástil (Se cae con el trapeador y se va derrapando de cara al piso hacia la puerta de la bodega donde cae por las escaleras)

- (Ambas niñas se asoman por la puerta) Lo ve señor Jacken eso le pasa por no fijarse donde va (Sierran la puerta de la bodega)

-Ahora... ¿Qué hacemos Lin?

- No se tu pero yo comeré una manzana mientras esperamos al capitán (Con una cara muy seria se aleja)

- Siempre haces lo mismo Lin, eres a veces tan seria como el capitán, creo que no me escucho, mmmmm (con cara pensativa) Supongo que si bajo del barco no me pasara nada, además solo me alejare un poco.

Kagome y Shipo ya estaban en el puerto así que como siempre que iban Kagome se quedaba cercas de algunas tiendas del puerto y Shipo iba a los muelles en busca del capitán y a pensar cómo se llevaría a Kagome con el sin saber que los hilos del destino se enredan de muchas formas.

Kagome observaba unos libros a través del vidrio cuando una niña de siete años choca con ella.

- Disculpe señorita no la vi.

- No te preocupes pequeña pero dime ¿Porque estas solita aquí?

- Es que me perdí y no sé cómo regresar (Casi a punto de llorar)

- No pequeña, no llores (Se agacha para poder verla mejor) primero que nada dime ¿Cuál es tu nombre y quien venía contigo quizá no esté tan lejos?

- Mi nombre es Rin y yo no venía con nadie, solo que me baje del barco en el que estaba y al perseguir una mariposa no vi por donde caminaba.

- Ahí pequeña entonces ¿Cómo encontraremos a tus padres?

- Rin no tiene padres, Rin solo tiene a su hermana Lin.

Pero supongo que tu hermana mayor te debe estar buscando en este momento, quizás ya fue por ayuda para poder encontrarte.

- Rin no tiene hermana mayor, Lin tiene la misma edad que Rin.

- Entonces si no es tu hermana mayor ¿Qué edad tiene Lin?

- Lin y Rin tiene siete años.

- Mmmmm, y si no tienen padres como tú me has dicho ¿Quién las cuida?

- El señor Jacken nos cuida porque el capitán se lo ordena pero estará en problemas si yo no estoy en el barco

- Tranquila pequeña, yo no me puedo mover de aquí porque espero a alguien pero que te parece si te llevo a mi casa y mañana buscamos a la personas de las que me hablas.

- ¿Me lo promete señorita?

- Claro que si rin, mientras esperamos ¿Te gustaría comer algo?

- Claro que si

/

Shipo iba subiendo al barco buscando a Jacken, él conocía el barco durante la pequeña temporada en la que estuvo viajando con el capitán así que encontró al pobre de Jacken al abrir la puerta de la bodega.

- Señor Jacken me podría decir ¿Qué hace ahí?

- (Sobándose la cabeza) Malditas escuinclas, ya me la pagaran cuando las atrape, las dejare sin cenar y encerradas en sus camarotes en todo el tiempo que nos reste de estar aquí.

- ¿De qué escuinclas habla señor Jacken?

- Son cosas que no te incumben mocoso así que dime ¿Qué haces aquí?

- Busco al capitán y quería hablar con usted.

- ¿Con migo? ¿Cómo para qué?

Solo quería saber si aún estarían aquí dentro de siete días ojala diga que sí, sería perfecto para mi plan

- Me parece recordar que ya te había dicho hasta que día estaríamos aquí así que si, todavía nos queda una semana de estar aquí, nos iremos en la noche ¿Por qué vuelves a preguntar?

- Solo quería saber si no me había confundido y dígame ¿Aun abra víveres que subir ese día?

- Pues algunas cajas grandes y barriles con algunas provisiones ¿Por qué preguntas eso?

- Solo era curiosidad y dígame ¿El capitán esta?

-No chamaco, no está salió hace un rato.

- Tengo tan mala suerte, le podría decir que vine y que si me puedo unir a la tripulación, me gustaría hablar en persona con él pero tal parece que la suerte no está de mi lado.

- Esta bien, le preguntare al capitán para que cuando vuelvas a venir yo te dé una respuesta por cierto, la última vez que viniste no te pregunte con quien te estas quedando.

-La verdad una señorita me encontró hace unos días y me ha estado ayudando mientras yo esperaba a que el capitán regresara aquí.

- Supongo que te tratan bien.

- La verdad es que si pero yo quisiera ir con el capitán, claro si él lo permite.

- Yo supongo que no se negara, a pesar de ser frio algunas de sus acciones dicen lo contrario.

- Bueno señor Jacken yo me retiro, espero venir pronto quizás ahora si tenga suerte.

- Lo mismo digo chamaco.

Kagome y Rin comían tranquilamente a pesar de no saber qué hacer, Rin parecía ser una niña muy alegre a pesar de ser huérfana, quizás el tener una hermana y personas que la cuidaban y querían era lo que hacía que la niña fuera alegre y despreocupada a Kagome le hubiera gustado ser de más ayuda para ella pero no podía alejarse o Shipo se pondría como loco buscándola.

- (Tapándole los ojos) Adivina quién soy.

- Shipo no agás eso, Pude haberme asustado.

- Lo siento Kagome, perdón por tardarme tanto.

-No te preocupes además no me…

- (Interrumpiéndola) Kagome ¿Quién es él?

- ¿Quién es ella?

- Rin él es Shipo la persona que te dije que estaba esperando.

-Mucho gusto en conocerte Shipo.

-El gusto es mío, pero Kagome ¿De dónde la conoces?

-Pues el acabo de conocer, al parecer se extravió y no sabe cómo regresar al barco en el que viajaba.

- Ya veo, es una niña adorable pero ¿Cómo la ayudaremos si no sabe dónde está su barco? además ya es tarde y tenemos que regresar a la mansión o tus padres se molestaran.

- Quizá podríamos volver mañana y buscar entre los barcos a alguno que ella se le haga familiar.

- Pero Kagome que pasa si no podemos volver mañana y si su barco no tarda en zarpar y la dejan aquí.

- Mmmmm… Creo que no pensé en eso, entonces ¿Qué hacemos? No la podemos dejar aquí sola, tú sabes bien que las calles son peligrosas sobre todo para una niña.

- No se preocupen por Rin, el barco donde viaja Rin no zarpara hasta que ella este en el barco, el capitán no lo permitiría además el señor Jacken le dijo a Lin y Rin que en una semana nos iríamos de aquí así que aún hay tiempo para buscar el barco de Rin.

- Has dicho Jacken o ¿Acaso escuche mal?

- Si, el señor Jacken cuida a Lin y a Rin y aunque no lo diga nos quiere, a su modo pero nos quiere, ¿Por qué preguntabas si había dicho Jacken? (Con carita curiosa)

- Por nada Rin, pensé que había escuchado mal, solo eso. Sera posible que sea el mismo Jacken, no lo creo, existen muchos hombres con el nombre de Jacken

- Ya no tarda en anochecer así que será mejor irnos, por hoy ya no podemos hacer nada.

Ellos subieron a un carruaje para poder llegar a casa, Kagome no sabía que les diría a sus padres cuando llegara pero esperaba de corazón que entendieran la situación y el por qué le había ofrecido ayuda a la niña, ellos debían de entender que una niña sola y de noche es peligroso rogaba al cielo que la dejaran ayudar.

/

Por suerte o gracias a alguna deidad los padres de Kagome aceptaron las explicaciones que su hija les había dado aunque omitiendo que la había encontrado en el puerto, además la niña se había ganado un poquito el afecto de los señores condes con su sonrisa amable y mirada curiosa quizás también se debía a lo trágico de su historia y a que les recordaba a su hija Kagome cuando era una niña pero no todos estaban felices, el duque Naraku no parecía feliz, la niña parecía ser una mugrosa de la calle sin ninguna clase de modales y que quizá estropearía sus planes, ya tenía suficiente con el escuincle que había acogido su futura esposa como si de un hijo se tratara como para sumarle una escuincla que salió de cualquier mugroso barrio pero no podía hacer nada, no aun, el esperaría pacientemente y quizás hoy pudiera lograr un poco de lo que quería sin que el entrometido del escuincle se diera cuenta.

Una vez que todos terminaron de comer y en sus respectivas habitaciones Kagome había decidido que la pequeña Rin dormiría con ella, al parecer la pequeña estaba tan cansada que se quedó dormida en cuanto ella termino de arroparla, se le hacia una niña tan adorable y esperaba encontrar a ese tan mencionado capitán del que tanto hablaba la niña sin embargo la pobre Kagome no se había dado cuenta que alguien entraba muy silenciosamente a su habitación.

- Mi querida Kagome no sabes cuánto espere poder tenerte solo para mí (Mientras la agarraba de la cintura y le besaba el cuello)

-(Con cara de asco y terror) ¿Qué está haciendo? Suélteme o gritare.

-Claro que no te soltare, muy pronto serás mi esposa y no tiene nada de malo que este aquí, además al final te tendré desnuda en mi cama sin que te resistas ¿Por qué no saltarnos la parte de la boda e ir directo a la noche de bodas?

- (Pisándolo lo más fuerte que pudo para que la soltara) Que me suelte (Alejándose de él rápidamente) El que sea mi prometido no le da ningún derecho a entrar a mi habitación de esa manera, ahora lárguese o gritare.

- Puedes gritar todo lo que quieras pero tu padre no me ara nada, o acaso piensas que él no pensara lo mismo que te acabo de decir (Con sarcasmo) Querida Kagome al final serás mía y ni ese escuincle ni tu misma evitaras la boda, hasta a la idea de una vez o la noche de bodas para ti será un infierno. (Sale de la recamara de la joven)

- (Sentándose en la silla de su tocador mientras lloraba) Es un maldito, como lo odio, ¿Por qué tenía que venir? No era necesario que me recordara mi desdicha, (Volteando su cabeza para ver a la pequeña) por lo menos no despertó a Rin, quiero irme de aquí… Quiero estar lejos… ser libre y feliz, quiero… quiero tantas cosas, ¿Por qué no se pueden hacer realidad? ¿Por qué no puedo ser feliz? (Levantándose y llendo al balcón) Luna, mi querida luna… tu que todo lo vez, tu que alumbras en medio de tanta obscuridad, ¿Podrías ayudarme si pudieras? ¿Podrías llevarme a mi felicidad?... O mí amada luna, ¿Cuánto mas debo soportar? ¿Qué he hecho para sufrir tanto? Podrias contestarme aunque sea en sueños, podrias decirme que hacer, ayúdame por que yo ya no lo se (se va a la cama y se acusta con la pequeña)

Ella trataba de encontrar repuestas en la luna; repuestas que quizá no podría tener aun. Lejos de ese lugar un capitán estaba furioso a pesar de no demostrarlo para no asustar a la niña que estaba en su cama llorando sin parar con un hombre que imploraba por su vida.

-(Llorardo) ¡Quiero a mi hermana! ¿Donde esta?

- No lo se Lin, la encontraremos ahora tranquilízate y duérmete.

- Nunca emos estado separadas, ¡La quiero conmigo!

- Capitan le juro que las estaba cuidando, no se en que momento bajo del barco y se perdió, por favor no me mate.

-Jacken ya cállate o de verdad te matare, ¿Cómo es posible que nadie en esta maldita tripulación la ahiga visto? ¿Cómo carajos se les perdió? Son 25 hombres contra una niña de siete años, ¿Cómo se les pierde una niña? Son unos estúpidos.

- Lo lamento señor, ellas me encerraron en la bodega pero estaban las dos yo pensé…

- No necesito que pienses, necesito que actúes, manda a toda la maldita tripulación a buscarla, una niña perdida y la noche es una mala combinación.

- Si capitán.

- ¿Qué esperas? Mueve.

- Si capitán, de inmediato (Sale corriendo para alertar a la tripulación)

- Menos mal que ya se durmió (observando a la niña) Tanto llorar la a agotado, nunca la había visto llorar, de las dos gemelas ella se parece un poco a mi. Ojala Rin este bien o de verdad matare al inepto de jacken (Se levanta y va a la ventana que tiene el camarote) Lo lamento mi diosa de sueños, hoy no podre verte, por mas deseos que tenga de verte hoy no puedo estar a tu lado. En que idioteces pienso, yo pidiendo perdón y a una mujer que no conozco soy un estúpido o que, mejor are algo de provecho en vez de perder el tiempo.

Esa noche Kagome no pudo soñar a su misterioso hombre y el no durmió en toda la noche esperando noticias de la gemela perdida.

.CONTINUARA...