Como siempre espero sus comentarios que me hacen saber que vale la pena seguir adelante, se los aseguro es mas rápido escribir un pequeño comentario que un capitulo y es mi única paga.

[De ante mano me disculpo por la cacofonía]


Beautiful Chaos

Capitulo 11

¡Esto no es un secuestro!


-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Ron Weasley podía decir que ese momento era de los más incómodos que había vivido frente a él estaba Hermione, muy pocas veces habían hablado en los últimos años. No es que siguiera enamorado de ella, ¡Claro que no! No es que él, la hubiera evitado los últimos años solo por el hecho de que ella parecía que lo había superado hacia bastante tiempo, él también había seguido adelante, se había casado y tenido hijos, para efectos prácticos el había continuado con su vida

—Ronald ¿Me estas escuchando? —Hermione lo vio de forma curiosa— ¿Sabes si Harry ira a la reunión de los jefes de departamentos?

¿Ronald? No se hablaban hacía muchos años y ella le decía "Ronald" con una frialdad digna de la reina de las nieves, además ¿Harry? ¿Por qué pronunciaba ese nombre con más cariño? Ella hacía parecer que su nombre podía causar cáncer con solo decirlo o peor con solo pensarlo.

—No lo sé—dijo sin verla directamente a los ojos

Hermione parpadeo confundida, en un momento parecía que la veía como si de un basilisco se tratara y al segundo evitaba su mirada

—Podrías decirle que necesita confirmar una semana antes

—Se lo diré—Ron levanto la mirada, debía admitir que los años habían hecho algo muy malo con Hermione, la habían puesto muy linda, tenía un porte diferente al que solía tener cuando estaba con ellos, esa chica rebelde y despreocupada ahora era una mujer elegante, aun conservaba ese brillo inigualable en sus ojos. Ron podía decir que parecía asquerosamente feliz, como si la vida le hubiera dado todo lo que podía querer, bueno el dinero de Malfoy podía dar muchas cosas… aunque odiaba tener que admitirlo, estaba seguro que había mas detrás de todo, Hermione jamás fue interesada, no importa lo mucho que Draco Malfoy le hubiera ofrecido, ella no se hubiera vendido. ¿Por qué estaba con él? realmente se había enamorado de esa serpiente. Entonces lo que Lavender le había dicho de ellos dos; sobre que habían estado en Hogwarts juntos, podía ser verdad. Suspiro tratando de evitar pensar eso

—Bueno un placer verte Ronald. —Hermione se alejo

De nuevo le decía Ronald. Casi podía jurar que sonaba como Malfoy cuando decía "Weasley" con un tono arrogante y burlón, aunque quizá solo era su imaginación

—La señora Malfoy se ve bien—la voz de Albus lo sorprendió—Quizá esto no me interese, pero se dice que ustedes dos fueron algo. Lo menciono mi madre el otro día, siempre he tenido curiosidad sobre eso…

Vaya esas eran noticias nuevas, la curiosidad de su pequeño sobrino. Además su hermana había mencionado eso frente a sus hijos. Volvió su vista hacia donde Hermione había dado vuelta, entonces comienza a preguntarse cuando había comenzado a volver a suspirar por ella ¿Acaso alguna vez lo había dejado de hacer? Ron quería creer que si, después de todo tenía dos hijos. Quizá su matrimonio no había sido precisamente el mejor, pero le tenía cariño a Lavender, habían estado juntos 10 años, los suficientes como para guardar aprecio y una que otra tarjeta de abogados de divorcios.

—No preguntes cosas que no te importan ¿Sabes cuál es el problema de los jóvenes? –Pregunto Ron viéndolo—que se toman todo como un juego, creen que tener un hijo es fácil y luego cuando las cosas se ponen mal vuelven con sus padres llorando y pidiendo ayudas… Pero eso es algo que tú sabes mejor que yo. Si ya terminaste de querer saber cosas que no son del trabajo puedes retirarte… Pero sé que eres un chico maduro que sabes que las cosas del trabajo no se mezclan con lo personal, como lo que has estado haciendo con la hija de Blaise Zabini… que irónico que tu padre crea que eres lo mejor del mundo. Te daré un consejo—Ron se inclino un poco—deja de ser un idiota, madura un poco. Harry no te podrá salvar siempre de todo, un día debes de afrontar tus responsabilidades, deja de culpar a los demás, pero sobre todo deja de hacer que tus amigos hagan tu trabajo, el chico Malfoy no tiene porque asumir tu responsabilidad como padre. Eres mi sobrino a pesar de todo. Te digo esto porque te aprecio, quizá Scorpius Malfoy crea que te está ayudando, pero tú sabes que solo lo estas utilizando y eso no es un amigo. —Ron se sorprendió por sus últimas palabras, jamás había pensado que él pudiera hablar bien de algún Malfoy. Pero al escuchar como Hermione pronunciaba su nombre, había comprendido lo mucho que se había alejado de sus amigos. El famoso trió dorado era una historia linda, pero era solo eso ahora un historia de tres chicos que se enfrentaron a todo. Pero lo cierto era que ya no existían esos amigos, había resentimientos, malos entendido y todo eso se había acumulado durante tantos años, que quizá jamás volvería a existir el trió dorado.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-


Lucius Malfoy camino entre los Muggles con la mirada de quien está por matar a alguien, solo el hecho de estar ahí se le hacia lo mas horroroso, prefería el beso del Dementor que pasar más tiempo con esos odiosos seres insignificantes.

—Scorpius —dijo con una sonrisa al ver a su nieto en el pasillo, sin duda era un Malfoy. Desde su cabello hasta su forma de hablar destilaban superioridad. Recordó que en algún momento su hijo lo había hecho sentir igual de orgulloso. Pero había sido seducido por Granger. Bueno de los males lo mejor, había aceptado esa unión por el hecho que con llevaba, un Malfoy con la heroína de guerra, era casi profético. Eso haría que el apellido Malfoy volviera a caer en gracia y agrado de la comunidad mágica —Cuanto me alegro de verte

«Preguntarle a alguien hasta cuando siguió creyendo en Santa Claus es tan absurdo que no sirve ni como tema de conversación para pasar el rato. Si aún así insistes en preguntar cuánto tiempo de su infancia la paso creyendo en un hombre mayor metido en un traje rojo, puede decirte sin ninguna duda que nunca creyó en él desde el principio. Ya sabía que el Santa de preescolar era falso. Y si mal no recordaba, por la cara que ponían el resto de chavales al ver al director vestido de santa, ellos tampoco debían creer que fuera real. Como tampoco creía que su abuelo realmente se alegrara de verlo ¿Por qué hacer esa comparación? Bueno es porque hay cosas que simplemente sabes que jamás son verdad»

Scorpius suspiro y sonrió a Lucius. Él hecho que no le agradara no quería decir que sus padres no le habían enseñado lo que significaba respeto, algo que sin duda solo sus padres creían que existía en esa familia, porque sin duda ni Lucius, ni algún miembro de la familia Black o Malfoy de la vieja escuela sabía lo que era

Draco vio a su hijo... ¿Por qué estaba ahí?

—Scorpius—dijo acercándose. — ¿Por qué estas en las empresas Malfoy? Creí que estarías en las empresas Black.

No era un secreto que Lucius Malfoy ambicionaba las dos empresas, primero había puesto sus esperanzas en él. Pero claro él se había casado con una hija de Muggles, lo cual a pesar de arruinarle sus planes de poder hacerse con el control de las empresas Black le ayudo mucho para que el apellido Malfoy volviera a circular en el mundo de los negocios.

—No es sorpresa que este aquí, después de todo un día él manejara ambas empresas y hasta donde recuerdo el también tiene acciones y debe estar presente en la votación para sustituir al gerente principal

Vaya, la ironía de la vida ¿Quién decía que las serpientes no muerden a menos que las molesten? Quien dijo eso no conocía a Lucius Malfoy, sin duda era una forma de querer controlar a Scorpius, Draco lo sabía, eso era muy rastrero incluso para alguien como su padre, aunque analizando la situación era de suponer que algo así pasaría tarde o temprano

—Padre, no necesitas todo esto para decir las cosas, quieres algo de mi hijo a cambio de dejarme seguir trabajando en la empresa

Lucius sonrió, estaba orgulloso que su hijo fuera tan listo hubiera sido un excelente sucesor, si no hubiera caído victima de la enfermedad del amor

—Draco, recuerda que fuiste tú el que volvió pidiendo mi ayuda hace muchos años

—No—dijo Draco de forma tajante—Mi hijo no hará nada que no quiera, y si crees que puedes presionarlo a través de mi. —Draco sonrió—Haz olvidado que también soy un Malfoy y se jugar sucio, como el hecho que he presentado mi renuncia anoche mientras planeabas toda esta reunión

Scorpius suspiro, había escuchado una vez que la felicidad se escapa cada vez que suspiras, bueno quizá eso estaba dicho por él. Lo cierto era que realmente se había imaginado algo de ese tipo. Lucius Malfoy —Su Abuelo —parecía que podría lanzarle a su padre un buen Crucio. Ambos emanaban una clara tensión que, cualquiera que lo supiera debía saber que no deben acercarse a ellos, sin embargo hay gente idiota en el mundo que no puede notar esas cosas, si no ¿Por qué otra razón Blaise Zabini estaría ahí? Pero no era el hecho de que estuviera ahí, era lo que había hecho. Scorpius conto los segundos antes de que su abuelo adquiriera un color rojo inhumano, recordándole a Rose, era tan extraño como parecía que últimamente su mente buscaba cualquier pretexto para pensar en ella.

Blaise como buen hombre de negocios sabía que la mejor forma de adquirir poder en un mundo competitivo es tomarlo, de una forma rápida, cruel y muchas veces despiadada. Draco sabía bien que la amistad y los negocios no se mezclaban, por eso mientras sostenía una pelea de miradas con Lucius, él muy alegremente se interpuso anunciando que sería el nuevo gerente de las empresas Malfoy. No es que hubiera sido su idea, de hecho el preferiría estar alejado de esos dos hombres en ese momento, su desgracia — podía llamarlo maldición—era ser accionista y carismático, los Muggles lo amaban, así que mientras Lucius era entretenido por Draco. Blaise había logrado asegurar la mayor cantidad de votos de los accionistas, quizá Lucius era el dueño, pero incluso el sabia que los negocios Muggles eran un poco diferentes a los mágicos, al parecer existía algo llamado democracia a la hora de decidir.

Draco respiro tranquilamente mientras la junta daba su puesto a Blaise, era algo que debía hacer, no dejaría que su padre tratara de manipular a su hijo usándolo como escusa, y pensando en su hijo había algo que tenía que averiguar con respecto a su NO relación con Rose Weasley. Pero para eso necesitaría ayuda, sin duda esa ayuda le saldría un poco cara.


-.-.-.-.-.-.-.

Neville volvió a revisar su maleta, pronto volvería a Hogwarts. Amaba su trabajo demasiado, aunque eso le causara tener que estar alejado de su familia mucho tiempo, no había sido tan malo cuando sus hijos estudiaban, ya que podía estar cerca de ellos, pero ahora ellos eran mayores. Frank era medímago y Alice… Bueno Alice tenía salud y eso era importante.

— ¿Puedo hablar contigo?—pregunto Frank

Neville vio a su hijo mayor, debía agradecer que no se parecía demasiado a él, Frank y Alice habían heredado el físico de su madre, lo cual era sin duda una bendición. Aunque su hijo se parecía un poco a él a la hora de estar serio.

— ¿Qué ocurre?

—Veras, necesito un consejo—Frank se sentó frente a su padre—El primo de un amigo tiene un problema

— ¿El primo de un amigo?—pregunto Neville confundido

—Sí, veras este chico tiene un problema y no sé cómo debería aconsejarlo

— ¿Al amigo? o ¿Al primo?—pregunto Neville— ¿Qué clase de problemas tiene?

—Pues… él tiene problemas de salud, pero nadie puede saberlo…últimamente me cuesta más trabajo ayudarlo

Neville pensó unos segundos. Primero su hijo era muy malo para mentir, sin duda sabia de quien hablaba, pero viendo el rostro preocupado de su hijo lo mejor era no evidenciar que sabía de quien estaba hablando. Aunque se pregunto ¿Por qué siempre era el primo de un amigo?

—Deberías decirle a tu amigo… Que le diga a su primo que tiene algo malo con su salud…La sinceridad siempre es lo mejor, más si son amigos

Frank asintió, bueno sin duda su padre era la mejor opción en cuanto se trataba de consejos.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.


Rose sintió un escalofrió recorrer su espina dorsal esa tarde, ella sabía que Scorpius acostumbraba a ir a esas horas. Habían pasado cuatro días desde el delicioso beso que ambos habían compartido, no podía decir que no le había gustado, de hecho lo había disfrutado. Aun no estaba dispuesta a decir que realmente le gustaba de otra forma que no fuera física, pero era tan difícil decírselo a un chico tan egocéntrico como Scorpius Malfoy. Vio el auto de Scorpius estacionado esperándola como lo hacía siempre. Ella se preguntaba si no tenía mejores cosas que hacer que ir a buscarla en las tardes

—Malfoy, hoy no estoy de ánimo—dijo entrado al auto

Draco vio a Rose. Esa chica sin duda no tenía modales. ¿Por qué estaba en su auto? ¿Acaso sabía que había ido a verla?

—Te lo digo Malfoy, hoy no fue un buen día. Mi jefa, la cual es un amor tuvo la idea de cantar en los cumpleaños, así que estuve cantando a más de diez personas el día de hoy

—Interesante—dijo Draco finalmente, logrando que ella dejara de hablar y le prestara atención a su alrededor

Rose no estaba segura de lo que estaba pasando, solo escucho el ruido del motor y sintió como el auto se puso en movimiento ¿Ese era Draco Malfoy? ¡Oh Merlín! ¿Por qué estaba en un auto con Draco Malfoy? Viéndolo detenidamente se parecía mucho a Scorpius, el color del cabello, aunque Scorpius tratara de teñirlo no cambiaba en nada el hecho que las expresiones e incluso el color de los ojos eran idénticos a su padre. No es que creyera que Draco Lucius Malfoy era atractivo. Pero siendo sincera si lo era, no le extrañaba que Hermione Jane Malfoy estuviera felizmente casada con un hombre tan atractivo.

Sí claro. Este primer contacto con Draco Malfoy se podría catalogar como "el peor de la historia" de hecho sin duda era el momento más bochornoso que ella pudiera haber pasado en algún momento, incluso más bochornoso que darse cuenta que deseaba de forma sexual a Scorpius.

Pensar en positivo, la nueva palabra de Rose. Sin duda era mejor que divagar y culpar a la suerte por todo, su karma se lo haría pagar un día. Nunca, pero nunca te endeudes con el Karma. Aunque quizá eso ni existía, ¡pero vamos! si hay magia ¿por qué no puede existir el Karma? Estaba comenzando a creer en eso, viendo a la persona frente a ella, sin duda era su mala suerte o su karma, alguno de ellos dos la odiaba ¿Por qué otra razón estaba Draco Malfoy clavando sus ojos en ella? no era una mirada cualquiera, era una mirada acusadora como si quisiera leer su mente.
¡Oh santa barba de Merlín! Según los rumores él era experto en Legeremancia.
¿Acaso estaba usándolo en ella? ¿Qué planeaba hacer con ella? Eso podía catalogarse como secuestro

—No, no te estamos secuestrando. Así que esto no es un secuestro, no pensamos torturarte en alguna vieja mazmorra y aunque la gente diga que mi papá usa Legeremancia, mi mamá le ha dicho que espiar lo que la gente piensa es de mala educación. Y claro que existe el Karma, sobre mi hermano... Bueno no sé qué decirte —La voz de Diana salió despacio

Rose abrió los ojos de sorpresa, no la había visto sentada en el asiento trasero, esa chica era un fantasma ¡Un momento! Ella le había dicho todo lo que había pensado

—No se Legeremancia—dijo Diana sin despegar la vista de su libro—tú piensas muy alto, o mejor dicho a veces dices lo que piensas y tu rostro refleja tus emociones

—Para futuras referencias—Draco hablo tratando de no reír—procura no subir en autos de extraños, te diré que vi a mi hijo esta mañana, pero no quiero sonar grosero… no creas que te estaba acosando, los Malfoy no hacemos eso

«Aja, si y el sol sale de noche» pensó Rose

— ¿Dónde está Scorpius?

—Bueno eso no lo sé, yo vine porque Diana quería venir por un postre y su hermano le dijo que aquí vendían los mejores de todo Londres

Draco empezó a cuestionarse si sería mejor no involucrarse con ella. Pero la chica le recordaba a Hermione a esa edad, quizá por eso le gustaba a su hijo ¡ojala no fuera eso!.. No quería pensar que su hijo tuviera síndrome de Edipo

El celular de Rose sonó

—Rose, lo siento tanto, mi padre tomo mi auto y mi hermanita a insistido en ir al lugar donde trabajas... Espero estés bien

—No me digas—contesto Rose con sarcasmo—no lo había notado—dicho esto colgó

Diana suspiro y vio a Rose. Sin duda la chica era extraña

Cinco cosas que Diana Odia de ser la menor

5.- Que todo lo malo ya lo hicieron sus hermanos

4.- No poder tener novio sin pasar por el registro intenso de su padre y hermano

3.- Que su padre la sobre-proteja demasiado

2.-tener que escuchar "Tus hermanos nunca hicieron esto"

Pero la más importante, es que encuentra entretenido seguir a su padre en sus "Misiones especiales" (quizá no odiaba tanto ser la menor)


Hola ^^ Bueno a unas horas de salir de viaje y como habia prometido actualizar esta historia antes de irme de vacaciones.. Pasen unas felices fiestas en compañía de sus seres queridos.. y nos vemos pronto... espero poder actualizar I DO antes de que termine el año, aunque no prometo nada.

[1] Muchas gracias por sus comentarios a todos.

[2] Los invito a darse una vuelta por mi nueva historia.. Aunque no es DRAMIONE..ES UN NUEVO PROYECTO

aprieten el botón que dice Review, es gratis, rápido y es mi única paga y una escritora contenta actualiza mas rápido