[Antes que nada me disculpo por la cacofonía]

Beautiful Chaos

Capitulo 14

"Esto no es una intervención"


Frank vio hacia la puerta, sabía que en cualquier momento una tormenta llegaría, decir tormenta era poco. Un jodido huracán estaba por llegar a su pequeña oficina

—Debí ser profesor—dijo en voz alta.

Athena Malfoy había hecho una cita… ¿Por qué esos hermanos creían que podían hacer eso? Frank acomodo algunos libros. Sospechaba que aquella "Cita" sin duda no sería nada agradable, la última vez que Athena había hecho una cita con él. Había sido cuando comenzó a estudiar psicología Muggle, comenzaba a temer que algo hubiera pasado con ella, o algo peor, quizá se trataba de Scorpius

Sabía que últimamente no estaba bien, aquella presión por ser el heredero de una empresa comenzaba a ser una dura carga para Scorpius.

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Abre los ojos y sabe al instante que algo está terriblemente mal. Tiene esa sensación a través de su piel, sus nervios, sus sinapsis, a pesar de que, con las piernas abiertas sobre su espalda, todo lo que puede ver es la luz del techo de su habitación helada. Se incorporo lentamente, aun le dolía la cabeza. Había cierta luz molestándolo. Se da cuenta que es un día soleado y que olvidó cerrar las cortinas, así como sabe que, no puede borrar las cosas que escucho, que ha descubierto algo que todos le ocultaban, sintió un pequeño dolor en el cuello y se dio cuenta que no se había quitado toda la ropa. Por un momento aguanta la respiración, convencido de que todavía debe estar soñando. Aprieta sus ojos y luego los abre de nuevo, con la esperanza no sólo de aclarar su cabeza, sino de librarse de la visión del día anterior. Luego, con un suspiro de horror, se incorpora, como si fuera una pesadilla. El aliento se escapa de sus pulmones. Las cosas empiezan a tomar una apariencia vívida, táctil, saturada. Pone su mano en la boca, con lágrimas ante su cutícula, se siente estúpido… todo comienza a volver a su memoria lentamente.

Más allá de las ventanas, aún es de día. Las ramas de los árboles no se mueven, el cielo es de un imposible azul profundo. El sol parece resplandecer más brillante durante unos segundos. Él parece estar en un trance, mirando a su alrededor con una especie de recelo, una fascinación horrorizada. De a poco se desliza hasta el extremo de la cama y se levanta sobre sus pies, una maniobra que requiere una gran orquestación y fuerza de voluntad. Sus músculos están rígidos, adoloridos e inflexibles.

Un sonido lo pone alerta, por un momento sintió que Albus entraría como lo había hecho los últimos meses, luego recordó que Albus y Alice ya no Vivian con él. En su lugar la figura de su hermana se asomo.

—Scorpius ¿Estás bien?—pregunto Athena. Examino el rostro de su hermano, su apariencia realmente era una contradicción.

— ¿Qué ocurre?—Scorpius arrastro las palabras, como si el solo hecho de contestar fuera una molestia

—Eso debería preguntarlo yo ¿Qué ocurre contigo?

La ve unos minutos, hay algo en su expresión que indica que tiene muchas preguntas.

Athena parece percibir aquel momento de duda en los ojos grisáceos de su hermano mayor.

—Lo sé—finalmente Scorpius dice—Lo sé todo, no tienes porque verme así de nuevo

— ¿Cómo te enteraste? Es decir, es obvio que un día lo sabrías... Esas cosas no se ocultan mucho tiempo

La forma de actuar de su hermana logro desconcertarlo

—Las escuche—finalmente Scorpius dijo—A Rose y Alice, escuche todo

—Wow, es sobre el accidente —dijo con un suspiro Athena llevando una mano al pecho—eso pasaría algún día también

— ¿De qué me estás hablando? Mejor dime ¿Qué ocurre contigo?

— Estoy haciendo verdaderos esfuerzos por tomarlo con calma, ¿sabes?, porque no tiene sentido enfadarse por esto. Pero ¿cómo NO voy a enfadarme? Mi madre está a punto de ser madre. OTRA VEZ. Lo lógico habría sido que con cinco hijos hubiera aprendido la lección, pero al parecer no ha sido así. Y no digamos papá ¿Creen que son jóvenes?

— No puedo creerlo. De verdad que, por mucho que me esfuerzo, no puedo creerlo. —Scorpius tardo unos segundos antes de siquiera poder asimilar toda aquella información— ¿Estás segura de eso?

—Por supuesto —respondió la chica haciendo un puchero—de cualquier forma, no es que no quiera un hermano o hermana

— ¿Es por lo que está por ocurrir en esta familia?

Athena sintió lentamente

—me preocupa lo que está por pasar… se acerca la sucesión y me preocupas tu

Scorpius se encogió de hombros

—Tampoco hay mucho que pueda hacer… la sucesión será pronto… solo debo estar fuera del radar un tiempo y evitar que se enteren de Rose…—Scorpius giro levemente su cuerpo—Ese es el peso de la corona que debo llevar por ser un Malfoy

Athena sonrió por aquella expresión ¿Cuál es el peso de tu corona? Solía preguntar su abuelo Lucius cuando era una niña, en ese tiempo no comprendía lo que implicaban aquellas palabras… Pero ahora lo sabía, entendía cual era el peso que tenía su apellido y el precio que cada uno de ellos llevaba sólo por haber nacido en aquella familia

—He preparado una cita con Frank esta tarde, no faltes

— ¿Por qué hiciste eso?

—Porque soy tú hermana y me preocupo por ti.


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Finalmente Athena sale de su habitación. Su mente corre de nuevo a la noche anterior y lo persigue, y escenas borrosas, desapareciendo. Recuerdos estirándose y doblándose, mezclándose y combinándose como acuarelas sobre un lienzo abstracto. Todo es tan irreal y a la vez tan familiar, aquel aroma a humo en su nariz, las voces mezcladas con un efecto macabro

"Estas atrapado Malfoy" "Algunas personas no saben su lugar"

Aquellas voces se revuelven en su mente una tras otras en un baile que no termina, la cabeza le palpita demasiado que piensa que su hermana noto su pequeño malestar mucho antes de que él lo sintiera.

—Me las pagaran—dijo casi como un susurro… Scorpius quien casi nunca había tenido la necesidad de pensar que la vida es demasiado injusta, por primera vez quería que fuera injusta para otras personas, incluso si tenía que ser el mismo quien la volviera así. —Este es el precio de mi corona—dijo con una sonrisa —Se un Malfoy

Lenta y dolorosamente, empieza a recoger las pocas cosas que hay por el suelo. Trata de evitar su reflejo en el espejo pero se encuentra mirando periódicamente, al igual que un automovilista mira a escondidas los restos horribles de un accidente de carretera. De repente no puede aguantar más, y se endereza hasta enfrentar lo desconocido delante de él. Apenas se reconoce a sí mismo.

El silencio llena la habitación, tan frágil y complejo como el hielo; tanto silencio, negándose a ser agitado. Su mundo de repente aparece ante él como un camino sin marcar, con una visibilidad hasta casi cero. Su dolor de cabeza persiste, un golpeteo pesado que se niega a dejar sus sienes. Entonces, de pronto, el miedo es sustituido por la rabia, recorriendo sus venas, su furia parece dispersarse en el aire a su alrededor. ¿Qué pasaría si de repente sólo se volviera loco y comenzara a gritar? Lo asusta porque siente que es exactamente lo que va a hacer en cualquier momento.

Está lleno de un deseo profundo y negro de caer de rodillas y llorar. Es como si supiera que nunca se recuperará. Tiene la sensación de tratar desesperadamente de aferrarse a la persona que era antes, sosteniéndolo con las dos manos mientras gira lejos del mundo real.

Su vida ha terminado... Su vida acaba de empezar.

Cerró los ojos… Scorpius recordó aquellas frases que su abuelo Lucius siempre repetía «Se un Malfoy» Bien al parecer finalmente Lucius podría ver lo que era ser un Malfoy

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Diana Malfoy salió de clase de transformación

—Detente ahí —la voz de Padma Kirke la asusto —No puedes irte sin contarme lo que ocurre con Hugo y Louis

—No pasa nada con ellos —afirmo la menor de los Malfoy —ambos son primos y son Weasley...

Padma soltó una carcajada

— ¿Y? ¿Cuál es el problema con su apellido? No me dirás que eres de las personas que se fijan en ese pequeño detalle

Diana entorno los ojos, era imposible tratar de ocultar algo a Padma

—De acuerdo, algo paso, pero debes entender que esto es un secreto, si mi hermano o mi padre se enteran matan a Louis y luego me mandan a estudiar a un convento Muggle…—Diana toma aire antes de comenzar a relatar lo que había ocurrido la noche anterior— Nunca me había fijado en Louis antes de aquella noche. Primero era como si no existiera y, de repente, estaba en todas partes. Aquella noche acababa de escabullirme de una fiesta de Ravenclaw que seguía en pleno apogeo. Iba serpenteando entre las escaleras y las viejas estatuas que hay por todo el castillo. La noche era cálida y estaba preciosa; el típico ambiente en Hogwarts., era mi responsabilidad devolver entera a Erin a nuestra casa al otro lado del castillo, tanto si podía soportar otro minuto de aquella fiesta como si no.

— ¿Te fuiste de la mejor fiesta clandestina de Ravenclaw desde que los gemelos Nott se graduaron?—pregunto Padma sorprendida—me sorprendió no verte por ahí... Pero ¿qué paso con Louis?

— ¿Algo paso?—esta vez es Parvarti quien interrumpe—¡Merlín! Diana ¿en qué andas metida?

—Nada—diana dijo rápido…—Bien como decía. Me reí al pensar en el paseíllo de la vergüenza que tendría que hacer desde la sala común de Ravenclaw hasta la de nosotras, como sea fue cuando Hugo apareció y… —la chica se detuvo, aquello no debía ser contado. Al menos no a sus amigas. — Erin llego a salvo a nuestra sala común, es todo.

Diana cerró los ojos como si aquel recuerdo fuera toxico.


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Este condenado vestido te sienta muy bien, Diana —la voz salía arrastrada un poco, pero la voz era conocida. Hugo Weasley estaba demasiado cerca de ella. había salido de su sala comun, estaba tratando de relajarse después de su pequeña travesía a través del castillo

Lo primero que pensó fue: «No me llames así», pero esa objeción quedó rápidamente relegada por el terror que sintió cuando noto que una mano le subía aún más la falda. Tenía el brazo derecho inutilizado, atrapado entre la pared y su cuerpo. Se aferro con el izquierdo a su brazo junto a su cara, para intentar apoyarse e incorporarse, pero entonces la mano que acariciaba la piel desnuda de su muslo apareció y le agarró la muñeca. Grito cuando le retorció el brazo detrás de la espalda y se lo sujetó con fuerza con la otra mano. Su antebrazo estaba apretado contra la parte superior de su espalda. No podía moverse.

Oye, Weasley, quita de encima. Déjame —su voz temblaba, pero intento dar aquella orden con toda la autoridad que pudo. Olio la cerveza en su aliento y algo más fuerte en su sudor, y una oleada de náuseas surgió en su estómago y después se aplacó.

Su mano libre había vuelto a su muslo izquierdo, con todo su peso apoyado sobre su lado derecho, aplastándola. Tenía el cuerpo inmóvil, no podía sacar su varita. Intento subir la rodilla para meterla debajo de su cuerpo y él se rió de los patéticos esfuerzos de Diana. Cuando metió la mano entre sus piernas abiertas, ella emitió un pequeño grito y volvió a tratar de zafarse de él, pero ya era demasiado tarde. Empujo y se retorció, intentando quitárselo de encima, pero después se dio cuenta de que ya no la sujetaba

¿Esto es lo que haces?—la voz de Louis sonaba molesta — ¿Estás bien?

¡Suéltame! —Hugo grito

Diana jamás había visto a Hugo comportarse de aquella manera

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Padma trono los dedos… Diana parpadeo sorprendida, Hugo se había comportado de una manera extraña. Pero no tenía miedo de Hugo, tenía miedo de lo que su padre haría si se llegaba a enterar, sin duda no sería nada agradable. Además también estaba su hermano ¿Qué harían si se enteraban?

— ¿Entonces qué paso con Hugo y Louis? Esta mañana estaban muy extraños

—Nada—Diana rodo los ojos—se los aseguro, no ha pasado nada con ninguno

—Pero la forma en que Louis te veía esta mañana era como si hubiera ocurrido algo

— ¡PERO NO!—Diana levanto la voz, rápidamente corrijo su actitud, en ciertas ocasiones le habían dicho que tendía a enojarse con facilidad… además, había sido la fiesta de Bienvenida... (Clandestina) pero una fiesta. Ella estaba en quinto curso y no quería seguir siendo la patética chica que solo lee, hasta sus hermanas mayores se divertían —debemos ir a clases —dijo rápido, comenzando a caminar

—Claro, claro... Dicen que eres la viva imagen de tu madre—Padma sonrió mientras camina al lado de Diana.

Diana sabe que su mente golpea el botón de auto-preservación y lo convierte en blanco. No quiere pensar en la fiesta, en Hugo y mucho menos en Louis.

Hugo siempre ha sido la arquetípica encarnación del macho alfa de la escuela. Esta molesto con su primo. A veces puede ser un poco narcisista

—Pero que humor—Fred sonríe al verlo —En verdad pareces molesto ¿Por qué ves tanto a la pequeña Dianita?

— ¿Dianita? ¿Desde cuándo la hija de un EX Mortifago es Dianita?

Fred acomodo su cabello, evito soltar una sonrisa sarcástica, solo por el hecho que encontraba divertido aquello.

—Desde que es linda y no tan pequeña —Fred señalo el pequeño hematoma que asomaba por el rostro de Hugo. —Deberías dejar de molestar a Louis

Fred como Hugo, siempre dio por sentado que debía ser parte de la pandilla de élite. Conociendo las miradas de envidia de otros chicos, cada vez que los veían por los pasillos de Hogwarts. A veces incluso se sentía presumido por tener constantemente a chicas hermosas a su lado, alentando las travesuras y bromas sucias de Hugo, regodeado en la cacofónica comodidad de sus primos riendo y riéndose de los demás, satisfechos en su insular y privilegiada existencia.

Louis Vio pasar a Diana acompañada de sus amigas

La primera vez que la había visto estaba teniendo una discusión con uno de los gemelos Nott. Sobre el poder de los anuncios en televisión, como el casi no había tenido la oportunidad de ver esos programas no sabía que decir. Aun así, ella se le hizo la chica más linda que hubiera visto. Salió con un par de chicas antes, incluso unos años mayores, pero perdió rápidamente el interés cuando comenzaron a hacer demandas sobre su tiempo, prefiriendo gastar sus escasos momentos libres con Hugo. Pero por alguna razón inexplicable, esta chica-en-la-distancia lo cautivó. Había algo diferente acerca de ella. Parecía perdida en sus pensamientos, en otra parte, sólo encendiendo la sonrisa automática y dando una palmada superficial cuando era forzada a relacionarse con otras chicas sentadas cerca. La diferencia era tan pequeña y apenas perceptible, pero una vez que detectó esas grietas entre ella y el resto del grupo, él no podía apartar sus ojos. Se encontró a sí mismo estudiándola como si fuera una figura en una pintura. Era alta, delgada y bonita, no, hermosa, en una especie de piernas largas, jugueteando en el camino. Una camisa blanca holgada colgaba sobre la falda obligatoria de la escuela, puños desabotonados, agitándose alrededor de sus muñecas. A diferencia de los otros en su grupo su rostro carecía de maquillaje y su bronceado partía del largo verano. Su cabello era del color castaño y colgaba hasta la cintura, largo y despeinado, disimulando sus piernas mientras estaba sentada. En reposo, su rostro tenía una expresión melancólica, un poco soñadora, y sus grandes ojos marrones miraban a lo lejos en la distancia, como cayendo en la fantasía de otra posible vida. Tenía una expresión en su cara que cautivó a Louis de una manera que no podía definir.

Sabiendo que no podía verlo, la observó por tanto tiempo como se atrevió y se vio incapaz de apartar los ojos de ella. ¿Por qué exactamente? No podía decirlo. De alguna manera indefinible se sentía atraído por ella, como si ya la conociera, como si hubieran sido amigos cercanos, almas gemelas, en algún lugar en una existencia anterior. Su mera presencia parecía calmar sus pensamientos, salvándolo de las vicisitudes de su mente. Se apareció ante él como un familiar, un espíritu afín. Tal vez era algo en su cara, sus ojos. Ella parecía saber... ¿qué, exactamente? No estaba seguro. Parecía entender. O más bien, detectó en ella la capacidad de comprender.

Con una pequeña sonrisa, él levanto su mano.

Ella le devolvió el gesto, su cara encendida por un momento, y entonces se había ido, caminando de nuevo a reunirse con sus amigos. La sensación lo golpeó.

Louis la siguió con la mirada, atrayendo su labio inferior entre los dientes y mordiéndolo con confusión. La decepción bostezó abierta como una caverna en su pecho. ¿Eso fue un gesto de despedida o un reconocimiento amistoso de su existencia, una invitación para acercarse y decir hola? Pero ella volvía a hablar con sus amigos, negándole la posibilidad de cualquier otra comunicación.

Aquel primer contacto con ella parecía lejano… Louis tuvo que guardar un suspiro y evitar ir a golpear nuevamente a su primo por atreverse a tocarla.

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Frank garabateo nervioso en su hoja… aquello era sin duda una intervención ¿Pero para quién?

— ¿Por qué estamos aquí?—pregunto Draco cruzándose de brazos…

—Esto es una intervención de emergencia, ustedes deben entender que tiene un problema con el sexo… son ninfómanos —afirmo Athena

Draco enarco una ceja, el había estudiado a los jóvenes y su jerga (como le dijeran a la extraña forma en que hablaban)

Hermione susurro al oído de Draco, quien cambio la expresión de su rostro

— ¿Pero quién te ha enseñado esa mala palabra?—pregunto Draco rápidamente.

Frank anoto en su libreta, una sonrisa nada profesional se formo en su rostro

—Esta es un área segura —dijo señalando el lugar —señor Malfoy esto es lo que los Muggles llaman "Intervención" sus hijos están preocupados por su situación

—Yo no—dijo Scorpius rápido—Ni un poco preocupado, solo estoy aquí porque Athena me amenazo con rebelar imágenes comprometedoras mías a corazón de bruja.

—Ninfomanos, entendemos que alguna vez fueron jóvenes, hace mucho tiempo atrás, mucho tiempo atrás —ella enfatizo sus palabras, solo para resaltar el hecho que ya no eran tan jóvenes como ellos creían para continuar con sus sesiones de sexo tantrico (comenzaba asustarla el hecho de saber esto)

Alguien debía decirles que usar aquella palabra con sus padre, era, por mucho la peor idea.
Draco contuvo el aliento, algo que muy pocas veces había hecho.
Ahora mientras trataba de asimilar aquella descripción tan gráfica del sexo por parte de su hija, solo pensaba que debió enviarla a un convento cuando tuvo la oportunidad

— ¿Por qué es esta intervención?—pregunto Hermione, ya podía imaginarse las mil cosas que Draco estaba imaginando en ese momento, algún convento tenía una túnica con el nombré de su hija grabada a fuego en la mente de su esposo

—Lo sabemos todo—afirmo Athena —TODO

—Yo no sé nada—Scorpius levanto las manos—Ni siquiera sé porque estoy aquí…

—Es por el embarazo de mamá

— ¿Qué tu madre qué?—pregunto Draco rápido

Hermione negó con la cabeza, era más fácil lidiar con su jefe y un grupo de Aurores que con sus hijos, especialmente su hija. La cual al parecer no podía mantener un secreto

Cinco cosas que Frank Neville Longbottom odia de la psicología Muggle

5.- un sujeto Freud... Tenía algunos problemas con su madre (casi todo tiene algo que ver con la madre de uno)

4.- Tenia que lidiar con gente loca

3.- Al parecer unas manchas negras podían revelar muchas cosas (lo dudaba mucho)

2.- Deber escuchar los problemas de los demás

Pero lo que más odia Frank, es la visita de la familia Malfoy en su consulta (eso sí amerita que el mismo vaya a un psiquiatra, solo para olvidar lo que ocurre)

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Lo que ocurre por la mente de Rose Weasley ese día es tan difícil de explicar, como difícil es explicar el simple hecho de estar nerviosa.

—Deja de dar vueltas—Pidió Alice—Me vas a marear

—Lo siento—Rose volvió a sentarse al lado de su amiga — ¿Cómo esta Henry?

—Está bien, mi madre lo está cuidando y ha convertido parte de la casa en un gran gimnasio para bebes

Rose asiente, aunque realmente su mente este en otro lugar.

—Albus…—interrumpe Alice los pensamientos. —se lo que piensas de él.

— ¿Qué es un bastardo?

—Un poco —Alice se encogió de hombros. —Esto no es por Albus, es por lo que paso en la escuela ¿Cambio la forma en que veías a Scorpius?

—No, quizá… bueno un poco, aun creo que fue un reverendo imbécil, pero no todo fue su culpa

—Ya. Pero tuvo culpa—afirmo Alice…—Los chicos todos, son unos reverendos cabrones. Ni siquiera el hijo del héroe mágico es la excepción ¿Crees que nuestros padres hayan sido así?

Rose frunció el ceño de forma pensativa… imaginarse a su padre siendo un reverendo imbécil, era más de lo que podía hacer.


Hola ^^ Bueno yo por aquí de nuevo.. Espero no me hayan olvidado ;-; sinceramente lamento mucho la demora.. pero no había inspiración y bueno cosas de la vida... tratare de estar mas seguido.. como siempre espero sus comentarios