Hola a todos, creo que ya era tiempo de publicar xD. Si me tardo mucho es porque realmente estoy de muy mala suerte, primero se malogra mi pc y después pierdo mi teléfono :,v por lo que he estado escribiendo por partes en un pc de la escuela, siempre cuidando que la profesora no me pillé Xd.
Como sea, gracias por el apoyo que están brindándome y aquí les dejo un capítulo más de esta historia quema mundos.
Habían pasado ya cuatro meses desde que comenzó la vida en Tokio para Yuzu y su madre, meses en los que lamentablemente, aún no se acostumbraba al ritmo que su madre y Matsuri parecían seguir con total normalidad.
Primero; debía levantarse más temprano de lo que estaba acostumbrada, pues la distancia de su hogar a la universidad era más larga que en su anterior ciudad, con toda la flojera en su cuerpo, era su prima la que tomaba el rol de despertador, cosa de la que estaría agradecida, de no ser porque la levantaba media hora después y vaya que debía apurarse, de algún modo u otro, la rubia se las ingeniaba para salir a la misma hora que Matsuri a clases.
-¿Hasta cuándo te levantarás por tu propia cuenta?- Era la frase que la señora Okogi repetía regularmente mientras apresuradamente Yuzu comía su desayuno-Matsuri no siempre estará para hacerlo.
-No te preocupes tía, no me cuesta nada hacerlo- Decía con una sonrisa la pelirosa desde la cocina, mientras terminaba de lavar los platos que ella y su tia habían usado.
Después de una mañana llena de reprimendas y burlas, finalmente partían rumbo a la estación, donde se encontraba el metro que las llevaría a su destino. Si había algo que destacar de esos meses, era que se lograban llevar bien, aunque la pelirosa le gastara bromas o se burlará de ella, se querían como hermanas, incluso Matsuri había comenzado a llamar "mamá" a su tía en ocasiones, esto a pedido de la señora el camino hablaban de diversos temas, hasta que llegaba el momento de separarse y tomar cada quien camino hacia su facultad.
Hoy al momento de llegar a casa, Yuzu entró apresuradamente y como nunca antes, empezó a arreglar su habitación, incluso tuvo la molestia de tomar la escoba y barrer el piso, cosa que normalmente hacía su madre, ya que tanto la rubia como la pelirosa pasaban por alto la delgada capa de polvo que se formaba en el suelo.
-¿Qué sucede? ¿Estás enferma o qué?- se burló Matsuri al ver el énfasis que le ponía en la limpieza.
Yuzu por su parte, sin desviar la mirada de su trabajo respondió.
-Una amiga vendrá esta tarde a estudiar conmigo, así que debo dar una buena impresión.
Matsuri rió por lo bajo, se le hacía gracioso y un poco adorable ver a su prima de esa forma, dejó que siguiera en sus asuntos y fue a tomar una ducha. La verdad, ella no era ese tipo de persona que le gustara mucho meterse en asuntos de los demás, pero tenía curiosidad en saber de quien hablaba Yuzu; sea quien sea, lo sabría más adelante.
Matsuri se encontraba ahora sentada en la sala viendo televisión, afortunadamente, a diferencia de su prima, ella había salido de una ardua semana de exámenes y podía relajarse por algunos días. La señora Okogi se encontraba en la cocina y Yuzu seguía en su habitación. Su atención fue interrumpida debido al sonido del timbre de la puerta.
-Oh, debe ser la amiga de Yuzu, Matsuri, ve a abrir la puerta por favor-dijo la señora desde la cocina. Obedeciendo la indicación de su tía, la pelirosa se levantó del mueble y se dirigió a la puerta.
-Buenas tardes.
Pero no se esperó encontrar a Mei Aihara parada en las afueras de su casa; estaba a punto de hablar, hasta que escuchó la voz de Yuzu bajando las escaleras.
-¡Ah! Mei, buenas tardes, se bienvenida. La rubia hizo pasar a la chica de cabello negro, la presentó a su madre para después subir a su habitación.
¿Qué había sido todo eso? ¿Desde cuándo su prima se llevaba de esa manera con Mei Aihara? Eran las preguntas que tenía en la cabeza en esos momentos, junto a un extraño sentimiento en el pecho, que decidió ignorar y seguir en lo que estaba haciendo.
Pasadas unas horas, Matsuri es llamada por su tía para que termine de ayudarla en la preparación de la cena.
-Antes de comenzar, llévales a Yuzu y Aihara san este pequeño refrigerio que les hice- le dijo la madre de Yuzu, entregándole una bandeja con dos onigiris y dos vasos de jugo. Lo que menos quería ahora era cruzarse con la pelinegra, pero ya que la señora se lo pedía no tuvo opción más que tomar el encargo y subir las escaleras hacia su habitación.
Afortunadamente la puerta estaba entreabierta y solo tuvo que empujarla ligeramente para pasar.
-Con permis….- No termino de hablar, puesto que jamás esperó ver a su prima, besándose con la hija del director de la universidad, tan pronto como entró a la habitación, las muchachas se separaron rápidamente y fue la rubia la primera en hablar.
-Ah…Matsuri qu..Que se te ofrece- se podía notar el nerviosismo en la voz de Yuzu
La menor fingió no haber visto nada y se acercó dejando el encargo en el escritorio.
-Bueno, mamá, me pidió que les trajera esto- Afortunadamente, Yuzu parecía haber caído y creer que ella no había visto nada, pero no podía decir lo mismo de Mei, quien la miraba fijamente.
-Mu…muchas gracias Matsuri.
La pelirosa salió de la habitación dejando solas a las otras muchachas; se quedó en el pasillo pensando unos momentos en lo que acababa de ver, pero sobre todo en esa sensación de molestia y angustia que se hacía presente al recordar la escena.
Ya en la noche, cuando Mei ya se había ido, Yuzu se encontraba lavando el servicio que habían ocupado durante la cena, se le podía oír tarareando una alegre melodía mientras realizaba la actividad, cosa que su prima no pasó desapercibida y ya se hacía una idea del porqué de esa actitud.
-Entonces…¿Desde cuando eres pareja de Aihara san?- preguntó acercándose desde atrás y susurrando en su oído.
La ojiverde casi deja caer el plato que estaba en sus manos en ese momento, se quedó estática y su rostro no podía estar más rojo que ahora. Lentamente dirigió su atención hacia Matsuri, la cual le daba una mirada llena de picardía.
-¿Tu…no…nos viste?
A la menor, ganas no le faltaban de capturar el rostro actual de la rubia en una fotografía, no obstante, siguió "molestándola" un poco más.
-Bueno, si tú y tu novia querían más privacidad, pudiste haberle puesto el seguro a la puerta.
Yuzu reaccionó nerviosamente, moviendo bruscamente sus brazos en forma de negación.
-No...no, no ella no es mi novia...yo no… Las constantes burlas de Matsuri estaban poniéndola muy nerviosa- No lo sé, aún no hay nada decidido.
Matsuri dio un suspiro, y esta vez habló en un tono más serio.
-Te dije que no te involucraras con ella, es alguien muy problemática y puedes salir perjudicada.
-Tú dijiste que solo eran rumores, y hasta ahora Mei no ha hecho nada malo a mi paracer- Contestó la rubia. Matsuri parecía iba a decir algo, pero cayó por unos momentos.
-Precisamente en esos rumores puedes verte envuelta tú, y no será nada bueno- dijo Matsuri cruzándose de brazos.
-Matsuri ¿Hay algo que sepas de Mei o has visto algo que quieras decirme? Preguntó Yuzu.
La menor se quedó pensando un poco, suspiró y volvió a hablar.
-No, simplemente, no quiero que salgas lastimada.
Yuzu, se acercó a la pelirosa y comenzó a revolver su cabello con la mano.
-Me alegra que te preocupes por mí, pero creéme, yo sé lo que hago, puedo cuidarme sola ¿Bien?
La pelirosa miró hacia el costado y afirmó con la cabeza.
-Ahora por favor, prométeme que no le dirás nada a mamá de esto ¿Si?
Es entonces cuando la sonrisa traviesa de la menor regresa y mira hacia la más alta.
-Bien. Pero con una condición
Yuzu bufó ante la respuesta, esperando ya algo así, sabiendo que no era más que una forma de su prima para molestarla.
-Bien bien ¿Qué es esta vez?
Pero definitivamente no se esperaba esa clase de pedido.
-¿Me das un beso?
-¡¿Qué!?- Quería asegurarse de que había escuchado bien.
-Pero no cuenta uno en la mejilla, debe ser en la boca.
Yuzu podía sentir como el calor de la sangre de su cuerpo subía hasta su cara.
-¿Y eso a qué viene?
-Umm- Matsuri agudizó más su voz, dándole una faceta de inocencia, que sabía tenía un gran efecto en la rubia- Los labios de Onee-chan han sido profanados, es mi deber purificarlos. (Nota de Autor: Me comenzé a reir al imaginar esto)
A Yuzu la cabeza parecía darle vueltas y haberse quedado en blanco.
-De…deja de bromear así Matsuri.
La mencionada suspiró y comenzó a salir de la cocina.
-Bien, entonces creo que mamá estará feliz de saber que tiene una nuera.
Al oir esto la rubia alcanzó y tomó a Matsuri del brazo y la llevó nuevamente a la cocina, cosa que tomó por sorpresa a la menor, la tomó de los hombros y hablo:
-Bien, bien, pero solo por esta vez.
Yuzu comenzó a acercarse lentamente a Matsuri, la cual solo seguía inmóvil al ver cada vez más cerca el rostro de su prima o; se había congelado, su cuerpo no respondía y su ritmo cardiaco aumentaba cada vez que sentía más cerca el aliento de Yuzu, el sentimiento era sofocante pero agradable, no fue hasta que sintió la nariz de la mayor chocar con la suya que reaccionó.
-Espera, era una broma-dijo alejando el rostro de la mayor con sus manos.
-Me lo hubieras dicho antes, parecías hablar muy en serio- protestó la rubia, actó seguido comenzó a reírse- jaja…pero valió la pena, realmente estás muy asustada, solo...jaja… deberías ver tu rostro.
No necesitaba verlo, podía sentir sus mejillas hirviendo, incluso podía oír su pulso cardiaco acelerado.
-Bueno, iré a ver un poco de televisión ¿Vienes?- preguntó Yuzu.
-Si...claro- dijo después de unos momentos de silencio.
Que era lo que le pasaba, creía tener una idea, pero quería estar al cien por ciento segura, para saber si enfrentarlo o no.
Espero hayan disfrutado de este capítulo, dejen sus reviews y no sean tímidos en dejar sugerencias, teorías, consejos para mejorar la escritura, todo será bienvenido.
¿Por qué Matsuri quiere que Yuzu se aleje de Mei? Eso se verá más adelante.
¿Y Haurmin? No se preocupen no me he olvidado de ella
¿Alguien para pokimon shomdow? xd
Hasta la próxima.
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