como siempre,ningún personaje me pertenece, solo use sus nombres

Capitulo 19

Reacciones


Rose terminó de desempacar. Finalmente había salido de aquel cuarto pequeño, aunque era un hotel residencial (más bien de mala muerte) había ahorrado lo suficiente para mudarse a un departamento más decente, al igual que el barrio.

— Rose, estoy feliz por tí, pero... — Alice frunció el ceño pensativa. — No crees que estás esforzándote demasido, es decir puedes pedir ayuda a tu padre.

Rose sonrió de manera forzada. — Quizás, pero no sería lo mismo

— Solo no lo entiendo. — Alice vio de manera sería a su amiga.

A pesar de que Rose quería mucho a Alice aveces sentía que no la entendía. Era cierto que podía pedir ayuda a sus padres. Pero sus padres Tienen problemas y Hugo necesita dinero todo el tiempo. Ser supervisor de Aurores que es lo que su papá hace, da un vivir cómodo. Pero no como para ayudar a sus hijos por siempre.

Alice, por otro lado, es hija de un destacado profesor y su madre tiene un buen negocio, claro sin contar con su hermano quién es medimago . Todo lo que tiene que hacer cuando necesita dinero es pedirles un poco a sus padres y ellos le darán lo que necesite, sin hacer preguntas. Ella es la que ha estado trabajando en el sector minorista —y antes de eso siendo besorama viernes y sábados por la noche durante toda su vida libre, lo que le negó una vida social apropiada— durante el último año, sobreviviendo con el salario mínimo y negándoce con los placeres más caros de la vida (películas, salir a comer, un champú mejor que Suave, un auto y otros) para así ahorrar lo suficiente para un día escapar de su casa y seguir su sueño. No es como si se estuviera quejando, Rose sabe que sus padres hicieron lo mejor que pudieron. Pero es molesto ver que Alice no entiende que no todos los padres tienen dinero en efectivo como los de ella. Incluso aunque Rose haya tratado de explicárselo.

—No podemos permitirnos volvernos esclavas del dinero —continúa Alice—. No podemos tomar grandes decisiones en la vida, como dejar de darnos algunos placeres, por ahorrar dinero. Si comenzamos a hacer eso, estamos perdidas. Aun somos jóvenes, tenemos que divertirnos

Rose Simplemente la observó, no tiene idea de dónde saca cosas como esas. Alice continua hablando tratando de hacer entrar a su amiga en razón y que trate de ser más sociable

—Si es por el dinero —dice ella— y no quieres contactar a tus padres, Scorpius te hará

un préstamo. Sabes eso.

Scorpius, quien viene de una larga lista de millonarios, está cargado. No sólo porque sus familiares siguen muriendo y le dejan sus finanzas a él, sino porque además de su efectivo, también ha heredado la austeridad de su madre e invierte todo mientras vive modestamente, al menos en comparación a su patrimonio, el cual es incluso más que el de sus primos. No es que Scorpius tenga un castillo en Francia para demostrarlo, el castillo estaba en Gales y era de su familia, así que eso no contaba.

—Alice —Rose interrumpe—, Scorpius es solo Mi novio. No tomaré dinero de mi novio. ¿En qué se diferencia eso de vivir con mis padres? seguiría dependiendo de alguien

—En que Scorpius no te pedirá nada a cambio, porque el es así, incluso con los buenos para nada como Albus—señalo Alice con su usual aspereza—. Será un arreglo de negocios, estrictamente impersonal.

Rose pensó aquello. Pero por alguna razón, la idea de pedirle a Scorpius un préstamo (incluso aunque sabe que él no lo pensaría y diría que sí inmediatamente) no funcionaba para ella. Además, no se trata realmente del dinero. Nunca fue por eso.

—La cosa es —dijo lentamente—, que no es sólo por el dinero.

Alice dejo salir un gemido y deja caer su rostro entre sus manos.

—Oh, Dios —dijo hablándole a su regazo—, sabía que esto iba a suceder. Es lo que llaman el orgullo de los Weasley. Realmente pensé que solo era un mito. Vamos sabes que Scorpius haría cualquier cosa por ayudarte, es una especie de príncipe en escoba

—¿Qué? — Rose No entiendia por qué su amiga está tan molesta. Es decir, ella sabe que Scorpius no es un príncipe y todo eso — ¿Es difícil que no quiera dinero de nadie? — pregunto la pelirroja. Lurgo reacciono ante la imagen de Scorpius sobre una escoba.

— No Realmente; no serías tú misma si hubieras aceptado mi idea de pedir dinero a tu novio. — Alice sonrió, tomo a su hijo en sus brazos, últimamente su hermano y su mamá le habían dicho que debía salir más y no tener a su hijo en casa. Frank también le había dicho que le diría a su padre que había estado encerrada como alma en pena.

Rose asintió; realmente Alice podía ser más extraña de lo que aceptaría. Pero era sin duda una gran amiga.

— Alice...— Rose la observó antes de siquiera poder preguntarle lo que quería.— ¿Has notado extraño a Scorpius?

— Sí. — Admitió la rubia. — Lo he notado, es como si no fuera el mismo. — Alice negó. — No, mejor dicho es como si aveces fuera el mismo Scorpius que conocía antes de su accidente, él no lo nota, pero tiene momentos donde se comporta de esa manera.

— También lo note, la manera de hablar, luego no sabe lo que dijo ¿Crees que tu hermano sepa algo?

— Aunque lo supiera, jamás lo diría, tiene esa ética molesta de no mezclar amistad con trabajo. Y su ética como médico es inquebrantable.

Se creó un silencio incomodo entre ambas hasta que Henry comenzó a llorar

— Aún somos jóvenes. — Murmuró Alice. Rose asintió, porque sabía que su amiga trataba de ayudarla.

— Tengo hambre. — Rose aprovecho ese pequeño momento de interrupción para ordenar una pizza.

5 Comidas rápidas que ama Rose.

5. Burritos, no sabe quién los invento, pero sin duda sabían lo que hacían.

4.- Papas fritas. Sin duda una de las mejores comidas fritas del mundo.

3. Hamburguesa: Sin palabras, sin duda valían la pena sin importar cuántas calorías consumiera en una mordida.

2. Comida china: realmente no está segura si es comida rápida, pero la pide por teléfono.

Pero lo que Rose más ama sin duda es la pizza, tiene una gran variedad de ingredientes, un paraíso para sus papilas gustativas.

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James firmó el último autógrafo de la tarde. Como odiaba hacer eso, sobre todo porque la mayoría siempre le recordaban que era hijo de Harry Potter; como si su apellido no se lo recordara todo el tiempo.

— Lo hiciste bien James. — Athena sonrió al ver al chico voltear a verla.— Bueno, para ser un Potter.

James hizo un gesto al escuchar lo último.

— Eres insoportable, como un Malfoy. — Siseo el chico. — ¿Qué quieres Athena?

Por un breve momento Athena se cuestionó lo que le gustaba de James, cuando era obvio que el no sentía nada por ella, probablemente jamás sintió nada. Quizás lástima por la manera que todos hablaban de ella en la escuela.

— Solo te traje esto — Le extendió unos papeles. — Tu entrenador dijo que tenía que dártelos personalmente, aunque a mi en lo personal no me importa. — La chica mordió su labio inferior, sabía que estaba mintiendo, observó a James fijamente, aún sentía cosas por él «Joder, es más lindo de cerca» trato de controlarse, últimamente James no parecía muy alegre, aunque Athena odiaba al chico (en parte por su hermano) una gran parte de ella sentía muchas cosas y eso la aterraba.

James le dedicó una de sus habituales sonrisas burlonas. Como las que solía hacer en la escuela. Aún recordaba la vez que hablo por primera vez con la chica, parecía lejano, pero viéndola frente a él era imposible que no la comparará con la chica solitaria que solía ser...

El día había sido soleado cuando pensó por primera vez en la chica de otra forma...

Cuando la clase acabó, Athena, para liberarse de los muchos ojos que se le habían pegado, abandonó rápidamente el aula. Al chocar con otro estudiante en la puerta, se detuvo, mostró su perfecta sonrisa de princesa, y le hizo señas con la mano para que siguiera adelante. Viendo esto, algunos de los estudiantes que estaban cerca de James comentaron: «qué forzado» «siempre lleva nada más que cosas de marca», «¡porque sus padres tienen dinero, por supuesto!», «eso, ¿o está haciendo trucos?», «algún chico se lo compró, seguro», y así sucesivamente, lanzando palabras mordaces por todos lados.

La sociedad siempre es dura hacia cualquier cosa que sea diferente, aquello había sido una ironía, Aunque había sentido pena por ella seguía siendo una Malfoy, hija de un criminal. Pero la chica había llamado su atención de una manera especial, jamás la molesto a pesar de que las personas murmuraban cosas a sus espaldas. Más bien era algo hipnótico observar como caminaba con la frente en alto, pero claro debía descargar con alguien esos sentimientos que sentía por las personas de apwllido Malfoy, aunque jamás debió ser su problema, había escuchado tantas veces como la guerra había arrebatado vidas, que solo pensar que varios criminales estuvieran libres y sus hijos caminarán al lado de él. ¿Acaso no podía sentir rencor? Y Scorpius Malfoy era la representación de lo que estaba mal. Aquello había sido Estúpido, solo había sido un niño estúpido sosteniendo una varita creyendo que sería un protector de las buenas costumbres que pensaba que debían existir.

James frotó su mano contra su boca, aquellos recuerdos lo alteraron y la chica seguía delante de él. Su garganta se sentía reseca, tenía ganas de una copa de whisky de fuego, recordó la botella en su auto, la que pertenecía a su hermano, se pudo imaginar el líquido en su garganta ¿Cuando había tomado la última vez? En la fiesta de Lysander

— ¡Oye! — Athena levanto la voz al ver como el chico parecía ignorarla (como si no lo hubiera hecho antes.) — El contrato ya está firmado, los nuevos afiches estarán listos. Debes venir a la siguiente firma de autógrafos. Se que odias venir al Hotel de mi familia, pero es lo que tus patrocinadores aprobaron.

— Porque no es suficiente llenarse los bolsillos con nuestro juego, ahora debemos llenar el de los Black y Malfoy. Sí, eso me quedo claro. — James trago pesado, ahí estaba la sensación de enojo que sentía en la escuela... Era como si realmente no hubiera combinado, después de todo quizás solo había sentido culpa, pero jamás había considerado a Scorpius su amigo ¿Cómo podría? De nuevo frotó su mano contra sus labios, necesitaba un trago. Últimamente se sentía molesto por todo.

— Athena — James se acercó hasta ella. — Siempre he pensado que eres muy lista y linda como para ser de esa familia. — Se acerco peligrosamente a ella. — Solo que no eres tan linda para que me gustes realmente. Tenías razón, nosotros no somos tan buenos, como tu familia jamas sera del todo perdonada por las personas.

Por un momento la chica sintió pena por James.

— No solo eres el hijo de Harry Potter. — La chica sonrió antes de alejarse. — Eres James Sirius — Athena sonrió de lado al alejarse. «Creo que mi amor de escuela Finalmente ha sido superado»

James la observó alejarse con la elegancia que la caracterizaba...

«Alguna vez pensé que era una pobre chica... Claro que lo pensé «pobrecita», ¿verdad?

No me hirió, pero me dolió, ¡pero por encima de todo me humilló!» ahora más que nunca necesitaba ese tragó.

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Scorpius se quedó viendo el elevador, sentía un miedo abismal a entrar en él. Su corazón se aceleró, dió un paso corto, luego otro, sus piernas se negaban a moverse, esa era una de las cosas que Scorpius odiaba, sentir que no podía controlar su cuerpo.

«Aveces también me daban miedo los ascensores» El fantasma observó a Scorpius sudando al apretar el botón, de cierta manera comprendía aquella fobia de este Scorpius hacia aquellos aparatos. Aquel sentimiento aterrador y claustrofóbico que sentía. «Como si el hueco del ascensor fuera a comerte y nada pudiera ayudarte, ni siquiera la magia» Ver de aquella manera a Scorpius, el fantasma sentía que debía ayudarlo, pero solo podía observar, era lo que hacía. Su imagen seguía siendo como en la escuela, con su cabello rubio alborotado y su ropa desarreglada llena de hollín.

Scorpius salió del ascensor pálido, parecía que había visto un fantasma, tuvo que sostenerse para no caer.

— Tengo miedo — Susurró conteniendo las lágrimas. Seguro se veía patético; incluso el se sentía patético.

— Tú realmente me sorprendes. — Frank toco su hombro. — Sabía que eres extremista, pero deberías consultarme primero antes de intentar estás cosas.

— Solo necesito sentir que mi cuerpo es mío — Hablo bajo, por si había espías de su abuelo. — Quizás solo soy idiota.

Frank no dejo de observarla a su amigo, había odio a buscarlo después del almuerzo por algo importante, una noticia había despertado su curiosidad.

— Scorpius ¿Conocías al chico que murió?

— No realmente, creo que jamás lo ví.

El fantasma detrás de Scorpius suspiro, hubiera querido decirle que sabía quién era, que Edward lo conocía. Pero tampoco hubiera echo alguna diferencia, por el contrario el fantasma como el mismo se llamaba, encontraba interesante las pláticas con Frank, jamás lo había conocido antes, salvo por ser el hijo de su profesor, aveces sentía envidia y otras veces lástima por Scorpius quien era una hoja en blanco.

— Por cierto. — Frank observó a Scorpius, y por un momento el fantasma podía jurar que lo vio a él. — Has cambiado mucho. — Alboroto el cabello recién teñido de castaño de Scorpius. — has cambiado — Repitió con un gesto fraternal.

Scorpius jamás había visto a Frank hacer eso. — ¿Co... como nos conocimos? — Aquellas palabras claro, no tenían sentido, Scorpius sabía cómo había conocido a Frank ¿Porque había echo esa pregunta?

Frank abrió los ojos sorprendido, pero volvió a sonreír al chico.

— Vaya, esa es una buena pregunta, también me preguntó eso. Bueno, creo que está vez fui yo quien te visito sin cita previa, es solo para que entiendas que no debes ir a mi oficina solo porque sí. — Frank dio media vuelta. — Dile a tu hermana que deje de preocuparse por el embarazo de tu madre.

Scorpius se quedó confundido parado en el pasillo. ¿Que había pasado? Ni siquiera sabía dónde estaba, salvo subir a ese ascensor que parecía la boca de un monstruo. Y sin recordar cómo había llegado frente la puerta de su oficina.

«¿Conocías al chico?» Frank había ido a preguntarle, abrió la puerta de su oficina, pero esa acción lo hizo sentir que si lo había conocido, en alguna forma similar a como habría la puerta de su oficina, había abierto otra puerta en algún momento anterior.

"No vayas, ni siquiera recuerdes la puerta" por alguna razón aquellas palabras parecían salir de su propia mente.

— Me volveré loco. — Susurró al estar en su oficina. Ya no entendía nada, y a su mente siempre volvía la imagen de Rose, como si solo su imagen lo tranquilizara, recordó que eso la hizo perseguirla, cuando la veía sus migrañas desaparecían como ahora.

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La noticia de la muerte del joven mago se recomienda como pólvora, sobre todo por aquellas heridas. Harry Potter no había visto nada así desde la guerra. ¿Quién podría hacer eso? Quizás después de tantos años aún había mortifagos rebeldes. Demasidas preguntas, las pistas no llegaban a ningún lado.

Padrino. — Teddy hablo detrás de Harry, solo había una razón por la que había ido a visitar a su padrino. — Necesito un consejo, en verdad estoy aterrado de la boda, es decir la amo pero es el paso más grande de mi vida.— Teddy trato de parecer sinceró, esperaba que su padrino no viera a través de su mentira. Teddy necesitaba saber si sabían algo sobre la muerte de Gabriel. Él también necesitaba saber que había ocurrido esa noche en aquella habitación. Una parte de él sentía culpa por haber mencionado lo que ocurría en esos encuentros secretos, aquel secreto detrás del accidente de Scorpius Malfoy, después de todo James y Albus no sabían lo que había pasado un día antes de quedar atrapados en el fuego. Eso era algo que solo tres personas sabían y una estaba muerta.