Yuzu se incorporó de la cama estirando su cuerpo mientras apretaba fuertemente los párpados en un acto por evitar la molestia que le provocaban los rayos solares al golpear su rostro en la mañana, después de frotar un poco sus ojos, dirige la mirada a la cama de al lado.
Allí se encontraba su prima, dormida profundamente, se quedó así, por unos segundos contemplándola cual pintura se tratase, un sentimiento de culpa y angustia la golpeaba en ese instante.
-"¿Era correcta la decisión que tomaría?"
Sacudió su cabeza de modo de alejar el pensamiento, no importaba si estaba bien o no, era el único modo que se presentaba para salir de esa situación.
Se levanta finalmente de la cama y se dirige al baño, con la falsa esperanza de que el agua aleje de su cabeza esos pensamientos.
Una hora después, la familia se encontraba en el comedor desayunando, la señora Okogi hablaba amenamente mientras Yuzu buscaba la mirada de Matsuri quien parecía estar totalmente concentrada en sus alimentos
- ¡¿Yuzu?!
- ¿Eh?
Tal parece que su madre le había hecho una pregunta, más su poca falta de atención le impedía saber que era.
-Te pregunte como te iba en los estudios.
Bueno, ahora era la oportunidad de hacerles saber lo que tenía en mente, era lo menos que merecían su madre y Matsuri.
-Sabes, en la facultad hay un concurso de becas para estudiar en el extranjero.
- ¿Y estás pensando en participar?
Vuelve a dar una fugaz mirada a su prima, que seguía con un semblante normal mientras comía.
-Si, la verdad lo he pensado y sería algo muy beneficioso para mi futuro, es una oportunidad única y me gustaría aprovecharla.
Una vez más la observa; sigue con ese gesto de indiferencia.
-Bueno, ya tomaste tu decisión, siempre tendrás mi apoyo en todo hija, estoy segura que con tu esfuerzo lo conseguirás- alentó la señora Okogi.
-Gracias mamá-esbozó una media sonrisa la rubia.
-Aunque, te extrañaremos mucho cuándo te vayas, verdad Matsuri chan.
La mencionada reacciona tensando su cuerpo por unos instantes.
-Yuzu chan es muy testaruda, cuando se le mete una idea a la cabeza es imposible sacársela, no importa si le rogamos que se quede, en fin, que tengas buena suerte One chan- dijo sonriéndole a la oji verde.
Un escalofrío recorrió su columna vertebral, puede que su madre no se haya dado cuenta, pero ese para nada era un gesto de amabilidad, ocultaba tristeza, dolor, ira, cosa que solo la hacían sentir peor de lo que ya estaba.
-Cierto, cierto, al menos me quedaré contigo, a no ser que tú también estés pensando en irte Matsuri chan.
-Aún estoy en el segundo ciclo de mi carrera, no tengo nada definido por el momento.
En momentos así, un impulso de reír a carcajadas se presentaba en Yuzu, era como un mecanismo de auto defensa en respuesta a situaciones tensas.
- ¿Dije algo gracioso?
Lo único gracioso en esos momentos era el caos de emociones en su cabeza.
Y vaya que era cómica la situación, cuando todo había empezado era Matsuri quien se alejaba y la evitaba a toda costa, Yuzu era ahora quien buscaba no acercarse a la pelirosa, volviendo al inicio de su caótica relación, ahora se dedicaba a largas jornada de estudio ya sea en la biblioteca o en casa de Harumi, evitaba cruzar horarios con su prima, lo más cerca que estaba de ella era solo tarde en la noche, incluso se quedaba horas extra en la universidad, dejando que la menor regresara sola a la casa.
Se amanecía estudiando incluso.
-Solo son unas semanas-fue la respuesta que le dio a su madre cuando esta le hizo saber que se estaba sobre esforzando.
Semanas en las que Yuzu y Matsuri apenas habían cruzado palabras.
Se encontraba en este instante en casa de su amiga Harumi, estudiando arduamente pues el examen era en dos días.
-Oye Yuzuchi ¿Me acompañas a comprar bocadillos? - preguntó Harumin a su amiga durante una sesión de estudios.
A decir verdad, se había saltado el almuerzo para venir y no consiguió nada que llevarse a la boca en el camino.
-Ve tu, yo trataré de resolver esto mientras tanto.
La castaña iba a insistir, pero últimamente Yuzu estaba muy metida en el estudio que convencerla era imposible en ocasiones.
-Bien, pero, no te esfuerces mucho ¿Si?
La rubia asintió despidiendo a su amiga, volvió a mirar el ejercicio de matemática que le costaba entender, estuvo concentrada por unos minutos hasta que un pequeño sonido en la ventana llamó su atención.
"Pat"
Nuevamente oyó el golpe, levantándose de su lugar se dirige a la ventana con cuidado. La abre con cautela y asoma su cabeza.
- ¡Auch!
El siguiente golpe fue recibido por su rostro.
- ¡¿Qué demonios?!
Para su sorpresa era Matsuri quien producía los golpes, lanzando pequeñas piedras a la ventana.
- ¿Matsuri? ¿Qué haces aquí?
La menor baja el brazo que preparaba para lanzar otra piedra.
-Quería verte.
- ¿De qué hablas? Iré más tarde a casa.
-Sabes exactamente a qué me refiero.
No era tonta, sabía que tarde o temprano Matsuri la encararía, al menos esta vez sabría que decir.
- ¿Por qué no tocas el timbre?
-De esta manera es más romántico ¿No crees?
Punto para Matsuri.
Salió de la habitación y bajó a darle el encuentro a su prima.
-Matsuri yo…
- ¿Qué crees que haces? ¿Qué es todo eso de ir al extranjero? ¿Por qué huyes de esta manera?
Yuzu tensó su cuerpo, sabía que algo así llegaría, debía actuar de forma madura ahora y enfrentarla.
-Tal vez, estoy huyendo, puede que te parezca una cobarde, pero, no hay nada que tu o yo podamos hacer, si damos rienda suelta a nuestros sentimientos ¿Qué futuro nos espera? Tal vez, el mundo sea más tolerante con las relaciones entre personas del mismo sexo, pero nosotras somos familia, no importa cómo nos sintamos, está mal ¿Qué crees que pensará mamá? ¿Nuestros amigos? Aunque los ignoremos ¿Seremos felices viviendo entre el desprecio? Lo más seguro es que nos terminen separando de todas formas; no podemos cambiar, somos primas, este lazo nos une, pero a la vez nos separa, por favor no nos hagamos más daño Matsuri.
Que lamentable, se había puesto a llorar incluso.
Matsuri se acercó y la abrazó fuertemente, ella parecía estar llorando también.
-Yo no deseé que esto fuera así lamentablemente eres mi prima, lamentablemente no tuve elección y acabé perdidamente enamorada de ti…Perdón por arrastrarte en esto, fui egoísta, me convencí de que lo que pensaran los demás no me afectaría, pero… no tome en cuenta lo que pensabas… bueno fue divertido intentarlo.
¿Por qué se sentía así? ¿Esperaba que Matsuri no se rindiera tan fácil? ¿Qué la menor llegara y la convenciera de seguir esa locura?
Si esta era la mejor decisión ¿Por qué dolía tanto?
Se separaron y miraron por unos segundos, un fuerte viento sopló agitando sus cabellos y ropas.
-Ven a casa, ya te esforzaste demasiado, descansa hoy.
La rubia asintió con una sonrisa.
-Bien solo déjame mandarle un mensaje a Harumin.
Después comenzaron a caminar juntas a casa, hablando de cosas triviales, actuando como lo que eran, fingiendo quererse como hermanas.
Fin, tmre tengo un conflicto interno respecto a los personajes y el final que debería darles ¡Arceus ilumíname!
Comenten que tal les pareció, conmigo será hasta el próximo cap.
