Capítulo 2: "Les han dicho alguna vez que no saben ir al grano?"

Resumen:

Mulder finalmente empieza a abrir los ojos.

Aviso: El dialogo del capítulo "The Sixth Extinction II: Amor Fati" no me pertenece, no lo escribí. Fue escrito por Chris Carter y David Duchovny (de hecho, la escena que estoy citando esta escrita específicamente por DD) y le pertenece a 1013 Productions y la 20th Century Fox.

Notas:

Snow Patrol - "Open Your Eyes"

All this feels strange and untrue
And I won't waste a minute without you
My bones ache, my skin feels cold
And I'm getting so tired and so old

The anger swells in my guts
And I won't feel these slices and cuts
I want so much to open your eyes
'Cause I need you to look into mine

Tell me that you'll open your eyes

Get up, get out, get away from these liars
'Cause they don't get your soul or your fire
Take my hand, knot your fingers through mine
And we'll walk from this dark room for the last time

Every minute from this minute now
We can do what we like anywhere
I want so much to open your eyes
'Cause I need you to look into mine

Tell me that you'll open your eyes

All this feels strange and untrue
And I won't waste a minute without you

El mes de Junio llegó a su fin y Mulder estaba ya en su sexta semana de incapacidad laboral. La mayoría de la gente se extasiaría de solo pensar que va a tener todo el verano libre de trabajo, pero él no estaba muy emocionado con la idea .Tendría casi dos meses de libertad para descansar su mente, recobrar fuerzas y tomar las cosas con calma. Las seis semanas de libertad se le presentaban ante él como una eternidad. Él preferiría estar en la oficina haciendo alguna investigación o ir a donde los pistoleros solitarios o inclusive donde su amigo Chuck Burks para ver si han encontrado algo nuevo o raro. El definitivamente preferiría ir tras alguna pista de algún hecho paranormal por todo el país. El preferiría estar con Scully.

Mulder no podia evitar la sonrisa que se le dibujaba en el rostro cuando pensaba en Scully. Desde el dia en que ella vino a su apartamento para contarle lo de la trágica muerte de Diana, hace unas dos semanas, el sintió un cambio notable en la dinámica de ambos. Las palabras que se habían dicho uno al otro en el pasillo se sentían más como unos votos o una confirmación. Una vez más Mulder repasó la escena es su mente….

Scully estaba parada frente a él, con lágrimas en los ojos, teniendo una crisis de fé, y él era el tonto que estaba parado allí tratando de esconder los vendajes de su cabeza con una gorra de los yankees y algunos chistes flojos. "Ya no se cuál es la verdad, no sé a quién escuchar, no sé en quien confiar." Ella dijo mientras empezaba a llorar "Diana Fowley la encontraron asesinada esta mañana. Nunca confié en ella, pero ayudo a salvarte tanto como yo. Ella me dio ese libro, su ayuda me condujo hasta donde estabas, Lo siento, lo siento, sé que era tu amiga".

Scully tenía que tener una verdadera crisis si le de repente le estaba dando crédito a Diana por algo. Fue Diana realmente su amiga? Tal vez ella si fue la que ayudo a Scully a tener acceso al edificio de departamento de defensa, pero el daño estaba hecho. Ella había ido a visitarlo mientras estaba tirado en aquella cama de hospital y le había dicho que lo amaba, mientras que al mismo tiempo lo estaba vendiendo al hombre que él más despreciaba. Diana fue débil y egoísta. Casi toda la interacción que ellos habían tenido desde el principio había sido una completa manipulación. Ella había estado trabajando con él todo el tiempo. Scully había tratado de alertar a Mulder, de hacerle ver la verdad sobre Diana, pero él se había rehusado a escucharla. Por primera vez en seis años, él se cerró con ella y ni siquiera había intentado oír un poco de lo que ella tenía que decirle. Él fue un maldito estúpido. Diana no era su amiga, nunca lo fue.

El rodeo a Scully con sus brazos mientras ella lloraba. ¿Cuándo fue la última vez que la pudo sostener así? Ni siquiera podía recordarlo. ¿Qué había pasado con ellos? ¿Por qué habían gastado casi un año de sus vidas llevándose la contraria uno al otro? Oh Dios, apenas estaba cayendo en cuenta que casi la pierde, y no a causa de su enfermedad. El no supo cuánto más hubiera podido Scully quedarse junto a él si hubiera permitido que Diana siguiera metiéndose entre ellos .Él tenía que hacer esto bien. ¿Cómo podría decirle que Diana nunca había sido una verdadera amenaza? ¿Cómo podría él hacerle ver que nadie más podría significar lo que ella significaba para él? Él tenía que hacerle ver…

"Scully, yo fui como tu alguna vez —No sabía en quien confiar. Pero elegí otro camino, otra vida, donde encontré a mi hermana. Y aunque mi mundo era irreconocible y todo estaba al revés, había una cosa que mantenía igual." Él sostuvo su cara en sus manos y la miró a los ojos. Ella mientras se aferró a sus muñecas. Él tenía que hacerla ver.

"... eras mi amiga, y me dijiste la verdad. Inclusive cuando el mundo se caia a pedazos, tu eras mi constante…mi piedra de toque"

"Y tu la mía" dijo ella.

Por un segundo, Mulder pensó que Scully iba a besarlo, pero ella en cambio besó su frente. La forma en que ella lo miraba, acariciándole la cara y pasando sus pulgares por sus labios. Miles de palabras no pronunciadas pasaron en medio de ellos dos. Algo iba a pasar. Pero entonces, ella se alejó y camino hacia el ascensor sin decir una palabra. ¿Qué estaba pasando?

…Mulder ahora sentía una gran sensación de alivio, era como si hubiera estado llevando a sus espaldas un gran peso por mucho tiempo y de repente ya no lo tuviera más. Las últimas conversaciones con Scully se habían sentido mucho más livianas de lo que habían sido en mucho tiempo. Se había ido ese sentimiento sobrecogedor que había tenido durante tanto tiempo: La sensación de que ninguno de los dos era feliz, pero ninguno decía nada sobre eso tampoco, ni siquiera de la tensión tan palpable que se sentía entre ellos. Volver a lo de antes era un sentimiento edificante, positivo y casi podía pensar que… esperanzador. Con el gran descubrimiento de Scully en África y el trabajo que ella había hecho allí, Mulder sintió que sus puntos de vista por fin empezaban a tener algo en común. Se sentía emocionado por lo que eso significaba en el futuro y por lo que todavía tendrían que enfrentar. Además, había algo mas, mucho más profundo, algo más allá del trabajo. Pero aquello que le hacía sentir más esperanza, aun no lo podía descifrar.

Mulder había notado que ese sentimiento se hacía más fuerte cada vez que hablaba con Scully por teléfono, y más poderoso aun cuando había tenido la oportunidad de verla en las últimas semanas. Ella había tomado el hábito de ir a su apartamento cada mañana antes de irse para la oficina y él se había descubierto sonriendo como idiota cada vez que pensaba que ella no estaba mirándolo. Allí era cuando de repente se sentía nervioso, con esa sensación de mariposas en el estómago y esas ganas de correr por toda la habitación. Mulder estaba confundido con todo esto, este nuevo sentimiento de esperanza, esos nervios extraños y realmente él no sabía que hacer sobre eso. Así fue como se encontró desviando conversaciones serias con chistes más flojos que de costumbre. Afortunadamente, Scully no parecía notarlo.

Algo había pasado. Scully no lo sabía y no podía explicar porque se sentía de esa manera. Que era ese sentimiento? Ella paso la mayor parte del año pasado con un nudo de miedo en la boca del estómago, y había empezado a desaparecer desde la noche en que ella había jugado Beisbol con Mulder hace ya unos meses. Pero eso parecía tan lejano ahora y tantas cosas habían pasado desde ese entonces. La reciente pesadilla por la que tuvo que pasar él y la reaparición de Diana Fowley había causado que ese nudo se apretara de nuevo. Pero definitivamente algo había pasado en el corredor del apartamento de Mulder. Podría ella sentirse posiblemente… feliz? Scully se sorprendía ella misma sonriendo sin razón aparente, como por ejemplo cuando doblaba la ropa o lavaba los platos. Esto no pasaba tan seguido en el trabajo, pensó.

Ella aún estaba repleta con trabajo de oficina y papeleo. El FBI quería un reporte detallado de todo lo que había ocurrido en África y de como ella había podido encontrar a Mulder en el Departamento de Defensa, pero Scully no estaba muy segura que esa fuera una buena idea. Permanecer en la oficina del sótano sin Mulder era increíblemente aburrido. Ella no tenía idea de que había hecho Mulder allí abajo los dos años antes de que ella se hiciera su compañera de trabajo. No había mucho que hacer en todo caso. Se encontró a si misma saliendo muy a menudo para evitar la monotonía y aliviar la banalidad de los días.

Mulder había tratado de hacer un receso de su licencia, pero Scully fue firme en su decisión de que no volviera a trabajar antes de tiempo. Todavía existían muchas cosas desconocidas acerca de su estado anterior: Que lo había causado, que tanto daño había hecho esa operación, y que consecuencias podría tener. Scully prefería tener a Mulder en la oficina por supuesto, pero ella sabía que un par de meses fuera del trabajo eran buenos para él. Solo una cosa no había podido evitar y ella tampoco quería hacer mucho esfuerzo en evitarlo, y era la frecuencia con que la llamaba a la oficina para hablar con ella. Aparentemente él sentía que estar en casa era tan trivial como ella se sentía al trabajar en una oficina vacía.

Sus conversaciones telefónicas podrían comenzar con cosas relacionadas con el trabajo para luego rápidamente cambiar a temas relacionados con recuerdos de infancia o cualquier cosa que Mulder hubiese visto en el History Channel. Pero, aquellas llamadas no solo se habían limitado al horario de trabajo. La semana pasada, una llamada de Mulder despertó a Scully de su sueño profundo a las 2:30 a.m. Ella entró en pánico pensando en algo horriblemente malo y de inmediato salto de la cama para tomar el teléfono. Pero no había de que alarmarse, solamente que él no había podido dormir y le había decidido llamarla para comentarle sobre su ultima teoría relacionada con los "Antiguos Extraterrestres" y los Navajo.

Al principio, Scully se ponía furiosa. Que cosa en el mundo le hacía pensar a Mulder que era una buena idea despertarla en medio de la noche solo para charlar? Esa conversación fácilmente podía haber esperado a una hora más decente, pero ella luego ella cayó en cuenta de que era algo que el necesitaba hacer todo el tiempo. Ella de repente recordó que llevarse el teléfono a la cama cada noche antes de acostarse se había convertido en un hábito tan común como ir a cepillarse los dientes.

La silenciosa tensión que había existido entre ellos, había empezado a crear un abismo igualmente. Ella se dio cuenta de que él había no había vuelto a hacerle esas usuales llamadas nocturnas desde todo ese calvario con Cassandra Spender, y a eso se sumó el asunto de Diana Fowley. Aunque eso no era del todo cierto. Había existido solo una llamada nocturna desde aquello…

La primavera pasada, cuando ellos regresaban a casa de su estadia en el hospital de Carolina del Norte, Mulder llamó a Scully bastante tarde en la noche porque no podía dormir.

"Solo quería escuchar tu voz" dijo él "Y asegurarme de que no estuviéramos aun atrapados en ese campo con aquel hongo gigantesco"

"Definitivamente, estamos sanos y salvos Mulder" ella respondió. "No hay de que preocuparse".

"Mi intención no era despertarte, lo hice Scully? Él preguntó

"No, no podía dormir tampoco"

Después de un incómodo silencio, el finalmente habló "No te pregunte como fue que descubriste que ambos teníamos la misma alucinación?"

"No tengo idea, Mulder. No tiene mucho sentido realmente, pero supongo que eso es algo normal con nosotros," ella respondió "No tengo la más mínima idea de cómo podré explicarlo en el reporte."

"Tu encontraras la manera" le dijo él. "Buenas noches, Scully. Te veo en la mañana." Luego él colgó sin esperar una respuesta.

Claro, Ella lo hará. ¿Cómo demonios podía explicar cómo un hongo gigante sabía que ella y Mulder eran tan intrínsecamente co-dependientes que tendrían que estar en la misma alucinación? Pensó Scully.

… Y esa fue la última vez que los dos compañeros habían compartido una charla telefónica de media noche, hasta la semana pasada, donde eso ya se había convertido en un hecho casi todas las noches. Nuevos rituales habían sido adheridos a sus respetivas rutinas. Cada mañana antes del trabajo, Scully hacia una parada en su apartamento con desayuno en mano. Al principio, Scully se decía a ella misma que como la doctora de cabecera de Mulder, tenía que asegurarse de que él estuviera cuidándose. Pero luego después de unos días, ella dejó las excusas y admitió para ella misma que simplemente quería la compañía de él.

Sorprendentemente, durante el desayuno no se hablaba de trabajo, de los X files, naves espaciales o conspiraciones gubernamentales. En cambio, ellos hablaban de sus vidas, preguntaban acerca de sus familiares, y se contaban historias que no se habían contado aún. Mulder siempre estaba sonriéndole. Él parecía feliz, más feliz de lo que nunca ella le había visto. Si, algo definitivamente estaba pasando.

CONTINUARÁ...