Capítulo 6: "La verdad te salvara Scully, nos salvará a ambos"

Resumen:

Un capítulo más largo que los anteriores.

Mulder descubre lo que hay en el disco con ayuda de los Pistoleros y pasa la tarde del domingo rodeado del clan de los Scully. A su vez, Scully experimenta que es un asado junto con su familia y Mulder. Juegos artificiales. Angustia.

NOTA DE LA TRADUCTORA:

Tengo que agradecer de todo corazón a Marisú quien ya tenia gran parte de este fic traducido junto son su amiga Fernanda y me lo han compartido para asi acelerar la publicación de los capítulos en español. Mil y mil gracias chicas! y Gracias también a los amables comentarios que he recibido, esto se hace con todo el amor y eso es como una especie de aliciente para seguir.

Death Cab for Cutie – "I Will Follow You Into the Dark"

Love of mine, some day you will die
But I'll be close behind
I'll follow you into the dark
No blinding light or tunnels to gates of white
Just our hands clasped so tight
Waiting for the hint of a spark

If Heaven and Hell decide
That they both are satisfied
Illuminate the No's on their vacancy signs
If there's no one beside you
When your soul embarks
Then I'll follow you into the dark

In Catholic school as vicious as Roman rule
I got my knuckles bruised by a lady in black
And I held my tongue as she told me
"Son, fear is the heart of love."
So I never went back

If Heaven and Hell decide
That they both are satisfied
Illuminate the No's on their vacancy signs
If there's no one beside you
When your soul embarks
Then I'll follow you into the dark

You and me have seen everything to see
From Bangkok to Calgary
And the soles of your shoes are all worn down
The time for sleep is now
It's nothing to cry about
'Cause we'll hold each other soon
In the blackest of rooms

If Heaven and Hell decide
That they both are satisfied
Illuminate the No's on their vacancy signs
If there's no one beside you
When your soul embarks
Then I'll follow you into the dark

Charlie y Jennifer terminaron de bailar y regresaron a su mesa en "The Old Toad" y encontraron a Scully sentada allí sola. "Donde esta Mulder?" pregunto Charlie.

"Se fue"

"A donde fue?"

"No lo sé" suspiro Scully "No lo dijo"

"Él hace esto muy seguido, cuñadita?" Pregunto Jennifer tentativamente.

"No tienes idea" dijo ella en tono de burla.

Jennifer miro a Charlie de forma triste. "Quieres ir a casa?" Pregunto Charlie mientras miraba su reloj. "De todas formas son solo las 10:00 pasadas. Probablemente deberíamos regresar a casa de mi madre y asegurarnos que nuestros chicos no hayan desgastado su paciencia."

Scully se fue en el asiento trasero del auto mientras ellos manejaban hacia su apartamento en Georgetown. Ocasionalmente, Charlie la miraba con ojos preocupados por el espejo retrovisor pero ella solo cerraba sus ojos y sacudia su cabeza en respuesta.

Cuando Mulder entró al bunker de los Pistoleros Solitarios fue recibido por tres caras sombrías. Tomó una silla y Byers dio un paso adelante para entregarle el CD. Langly suspiró y se cruzó de brazos. Frohike negó con la cabeza. Byers dirigió hacia Mulder una mirada simpática pero preocupada. Cuando se sentó, Mulder pensó que la escena se parecía a la de una película cuando al protagonista le estaban por decir que tenía cáncer terminal.

"Perdón por interrumpir tu noche con la ilustre Agente Scully" Byers comenzó. "Hemos podido eliminar la seguridad en el disco, fuimos capaces de pasarla y ahora, tu mismo, podrás leer su contenido en su propia computadora." ¿Cuál sería la palabra que definiría el tono con que le hablaba Byers? Sonaba casi... triste. Mulder comenzó a sentirse un poco preocupado. ¿Y si se había esperanzado para nada?

"¿Que está mal? El disco no estaba en blanco, ¿o lo estaba?" Preguntó Mulder.

"Lejos de eso" Langly respondió, con la voz un tanto afectada. Frohike y Byers lo miraron.

"Denme las malas nuevas, muchachos. ¿Quién murió?" Mulder dijo medio en broma, un poco molesto.

"¡Sólo un montón de mujeres inocentes!"- Frohike exclamó furioso, golpeando su mano con fuerza sobre la mesa.

Mulder clavó su mirada en ellos con sorpresa. "¿Qué demonios hay en el disco?" - Interrogó lentamente.

"Si recuerdas, en febrero..." comenzó Byers. "Scully vino a nosotros para tratar de encontrar alguna información sobre lo que Diana Fowley había estado haciendo en los años que pasó trabajando en el extranjero"

"¡Oh, claro que lo recuerdo!" Murmuró Mulder oscuramente, recordando esa estúpida pelea con Scully cuando tontamente se negó a creer que las intenciones de Diana eran cualquier cosa menos admirables, y luego hizo lo peor que podría hacer, tuvo el gran error de decirle a Scully que no se tomara las cosas personalmente. Deseó nunca haber dicho algo tan hiriente como aquello. Quería borrar esa noche de su memoria.

"Entonces recordarás también que nos enteramos que Diana había estado monitoreando los grupos MUFON en toda Europa" dijo Langly.

"Y haciendo viajes semanales a Túnez " agregó Frohike.

Mulder asintió.

"El disco contiene los datos que había estado recogiendo en los grupos MUFON" Byers continuó. "El disco es esencialmente un registro personal de Diana con notas sobre todas las mujeres MUFON, específicamente sobre su salud. A cada mujer se le asignó un número de identificación junto con la fecha en que el chip fue retirado de la parte posterior de su cuello. El número es muy similar a los números de serie incrustados en microprocesadores Pentium, por lo que podemos suponer que el número de identificación de cada mujer se corresponde con su chip."

"Entonces Diana podía controlar la cantidad de tiempo necesario para que cada mujer desarrollara el cáncer." Añadió Frohike. "Y los tipos de cáncer cerebral con que fueron diagnosticadas, así como el tiempo de vida que le quedó a cada mujer después de recibir un diagnóstico."

"Está bien" Mulder suspiró, frotando una mano sobre los ojos y luego cruzando los brazos. Se había imaginado que iba a encontrar este tipo de información.

"Ella hizo informes semanales de cada mujer" dijo Langly. "Firmó y fechó la parte inferior de cada informe... y no solo ella lo hizo... debajo de su firma aparece el nombre de un tal Strughold con una fecha de aproximadamente dos días después."

Mulder conocía ese nombre. "Conrad Strughold era un industrial alemán y un nazi. Después de que terminó la Segunda Guerra Mundial, huyó de Alemania para escapar del juicio y se supone que vive fuera, exiliado en Túnez."

Los Pistoleros asintieron con la cabeza. Mulder recordó el "Strughold Mining Facility" (Fondo para Minería Strughold) abandonado en Virginia Occidental, donde junto a Scully había encontrado esos archivos médicos que contenían los registros de vacunación contra la viruela y las muestras de tejidos.

"Bueno... gracias por toda esta búsqueda para mí, chicos."

Los Pistoleros Solitarios intercambiaron miradas oscuras. "No, todavía hay más". Respondió Frohike.

Mulder buscó a Byers con la mirada. "¿Qué más había ahí?"

"Diana también escribió informes sobre la infertilidad de cada miembro femenino perteneciente a las diferentes secciones europeas del MUFON." Byers respondió. "Parece como si ella hubiese iniciado un proyecto paralelo al que tenía junto a Strughold. El no firmó nada, a lo mejor no había aprobado esto, o al menos oficialmente su nombre no aparece en ninguno de los informes. Están firmados y fechados por Diana, y a continuación, firmado y fechado una semana más tarde por un tal C.G.B.S"

"C.G.B. Spender " Señaló Mulder. "El "Hombre Cáncer". Por supuesto ¿Acaso esperaba algo diferente?

"Ellos también estaban experimentando con las mujeres." Le informó Langly.

"¿Qué clase de experimentos?" Preguntó Mulder con resignación. No le gustaba hacia dónde se dirigía la charla.

"Diana llevó a cabo un ensayo clínico con 30 mujeres MUFON" Comenzó a recitar Frohike. "Las mujeres elegidas estaban casadas, y durante los ensayos, todas quedaron embarazadas."

"¿Qué? No entiendo. Todos eran estériles. ¿Cómo es eso posible?" - Consultó Mulder. "¿Cuáles fueron esas pruebas?"

"Las pruebas parecen ser similares a los demás experimentos realizados con el ADN alienígena y el virus alienígena, en particular los experimentos que produjeron a Emily Sim." Byers respondió.

Mulder lo miró. Ahora realmente no le gustaba a donde se dirigía esto. "¿Cómo quedaron embarazadas estas mujeres?"

"Por sus maridos, por lo que parece." Langly alegó.

"Por lo que reunimos de los registros de Diana, esas 30 mujeres MUFON accedieron a que los chips fueran colocados de nuevo en sus cuellos." Byers continuó. "Entonces Diana registró que C.G.B. Spender recibió una lista con los 30 números de identificación. Después de cuatro semanas, las 30 mujeres estaban embarazadas. Eso es todo lo que manifestó con respecto al método de la concepción. Así que estamos suponiendo que los embarazos se produjeron de forma natural"

"¿Qué pasó con los bebés?" Preguntó Mulder.

"Ellos nunca nacieron." Murmuró Frohike.

"Las mujeres los abortaron a todos en la semana séptima u octava del embarazo." Langly aclaró. "Pasados dos meses, iban por una nueva oportunidad, luego Diana comenzaba otra vez con las pruebas con las mismas 30 mujeres. Le enviaba la lista con los números de identificación al Fumador, y luego de tres o cuatro semanas quedaban embarazadas nuevamente. Y como un reloj, todas ellas abortaban en la séptima u octava semana."

"Las notas de Diana afirman que el chip proporcionaba un perfecto estado de salud para la mujer." Argumentó Byers. "Al fin de que no haya ningún defecto que podría ser transmitido al embrión por la madre. El chip aparentemente activa la ovulación. Diana menciona que los nuevos óvulos son diferentes a los óvulos cosechados de una mujer durante su secuestro inicial, porque este ahora tendría un ADN ramificado."

"Parece que Diana estaba luchando por encontrar la causa de los abortos involuntarios." Añadió Langly al relato.

"Las células madre de los fetos mostraron signos de que el virus alienígena, es el mismo tipo de ADN que se presentó en ese chico Gibson Praise hace no mucho tiempo." Le dijo Frohike.

El cerebro de Mulder había acabado brumoso con todo esto. Podía ver los puntos y se apresuró a tratar de conectarlos.

"Diana creía que si estas mujeres no podían jamás traer un niño a término..." Comenzó a decir Byers.

"Ellos podían crear un niño perfecto." Mulder terminó. "Un híbrido extraterrestre- humano en el sentido más estricto de la palabra. Uno que fuera humano y naturalmente inmune al virus."

"Yeah... - Langly sentenció. "Y con la posibilidad de poseer capacidades increíbles."

"Pero había un problema." Lo interrumpió Frohike.

"Los abortos involuntarios." Mulder concluyó.

"En los asientos de las notas finales de Diana en el ensayo clínico, con fecha de marzo del año pasado..." continuó Byers. "Ella llegó a la conclusión de que los abortos involuntarios eran probablemente causados por el ADN imperfecto transmitido por el padre, ya que es incompatible con el ADN ramificado de la madre. El ADN del padre no contiene inmunidades contra el virus alienígena. El hecho de que los abortos involuntarios siempre ocurrieran alrededor de la octava semana la llevó a hacer esta hipótesis, ya que es durante este período del embarazo que un gen disparará el sexo del niño."

"¿Qué pasó con estas mujeres?" Quiso saber Mulder.

"Pues bien... parece que la fertilidad activada por el chip era sólo temporal." Respondió Langly.

"Con base a las notas de Diana..." Añadió Byers con tristeza. "El Fumador ordenó que todas las pruebas de los experimentos realizados fueran destruidas."

"Incluyendo a las mujeres" Protestó Frohike airadamente.

"¡¿Fueron asesinadas?!" Mulder se sintió asqueado. ¿Cómo podía Diana haberse involucrado personalmente en algo como eso? No podía creer que alguna vez, por un momento, decidió ponerse del lado de ella y del Fumador. Se sentía enfermo al pensar que había acusado a Scully de 'tomarse esto de manera personal' cuando ella sólo trataba de hacerle ver la realidad.

"Con el tiempo..." dijo Byers. "Diana debía quitar los chips de sus cuellos. Esas 30 mujeres están, o bien todas muertas por el cáncer ahora, o al borde de la muerte."

Una vez que Scully estuvo en su casa, tomó el teléfono y llamó al celular de Mulder. Estaba apagado. Luego llamó a su apartamento y sólo consiguió comunicarse con el contestador automático. ¿Le habría sucedido algo? Esperaba que Mulder la llamara si estaba metido en algún problema y también esperaba que la llamara incluso si no lo estaba, sólo para decirle que estaba bien. Pero también sabía que lo más probable era que él la mantuviera en la oscuridad, al menos por un tiempo.

La capacidad de Mulder para establecer una barrera alrededor de sí mismo no era algo nuevo para Scully. El podía ser tan abierto con ella a veces, como también podía cerrarse hasta estar más apretado que un tambor. Mira quién habla, Dana, ella Sabía que se había cerrado manteniéndose alejada de Mulder más veces de las que podía contar. Pero hubo un tiempo, durante su enfermedad y muy poco después de su recuperación, donde había estado abierta a la posibilidad de que su compañerismo se convirtiese en algo más. Pensó que podría haberse siquiera insinuado una o dos veces, pero no pasó nada. Mulder se había cerrado a sí mismo manteniéndose lejos de ella. Y cuando Mulder comenzó a abrirse y expresarle lo mucho que la necesitaba en su vida, Diana Fowley emergió del pasado sembrando dudas entre ellos y Scully erigió rápidamente tantas paredes como pudo a su alrededor para que eso no pudiera herirla.

Y de pronto Mulder se encontraba enfermo y moribundo. Y ella estaba viajando al otro lado del mundo para encontrar una cura para salvarlo. Casi perdió a Mulder. Casi pierde a su compañero. Y si Diana Fowley no hubiera intervenido, sin duda lo habría perdido. Scully odiaba sentirse en deuda con esa mujer. Pero Mulder se había salvado, y mientras estaban hablando con la puerta abierta hacía unas semanas, sintió, por primera vez en seis años que ambos estaban finalmente abiertos a algo más. Que estaban listos para dar ese pasó. Hubo momentos en las últimas dos semanas cuando estuvo segura que Mulder había estado a punto de besarla o abrazarla o decirle algo que desesperadamente necesitaba escuchar. A veces ella quería acariciar a Mulder, tocarlo, con tanto afán que dolía. Hubo momentos en los que necesitó todas las fibras de fuerza de voluntad que poseía para no cruzar esa línea que habían dibujado en la arena imaginaria hacía tantos años.

Así que seguía esperando a que Mulder dijera o hiciera algo. Pero ahora, podía sentir el nudo del miedo retornando. Ella sabía, en el fondo, que Mulder la amaba. Podía tratar de negarlo o ignorarlo, pero lo sabía. Lo que no sabía era si Mulder volvería a actuar en consecuencia antes de que uno de ellos se cerraran a sí mismos de nuevo, y si alguna vez podrían salirse del camino y finalmente seguir adelante con eso que sucedía entre ellos.

El domingo 4 de julio había hecho un hermoso y soleado dia en Alexandria. Mulder llegó donde Margaret Scully alrededor de las tres de la tarde. La vereda estaba llena de coches, pero fue capaz de estacionar frente a la casa. Cuando estaba sacando las bolsas con bebidas del auto, un SUV se detuvo detrás de él. Una pareja de mediana edad se bajó, junto con un par más joven y una niña de no más de seis o siete años. Los hombres descargaban unas cuantas bolsas de la parte posterior. Todos sonrieron mientras se acercaban a Mulder.

"¡Hola! ¿Viniste a la barbacoa de Maggie?" Preguntó el hombre de más edad. "Jim Delaney, soy el padre de Jennifer. Esta es mi esposa, Meghan. Nuestro hijo Jamie, y su esposa Ryan. Y esta es nuestra nieta Charlotte."

Mulder los saludó estrechándoles la mano. El sonido de las risas dentro de la casa se oía en el frente, así que Charlotte se liberó de sus padres y corrió hacia la puerta principal para buscar a sus primos.

"Mi nombre es Mulder. Soy amigo de Scully."

"Uh... ¿de cuál de todos ellos?" Jim se rió divertido.

Mulder le dedicó una pequeña sonrisa y asintió. "Dana."

Todos se miraron sorprendidos. "¿Eres el chico que trabaja con ella? ¿El que cree en extraterrestres?" Preguntó con incredulidad Meghan.

Mulder parpadeó. Jamie y Ryan rieron incómodamente.

"Vamos, cariño..." Murmuró Jim. "No queremos asustar al chico antes de que siquiera ponga un pie en la casa."

"Bien... lo siento…" se disculpó Meghan torpemente con Mulder.

"Está bien..." respondió Mulder con buen humor. "Creer en extraterrestres ni siquiera es la cosa más rara sobre mí."

La familia se echó a reír, sin duda agradecido por el alivio de la tensión. A continuación, se dirigieron hacia la casa juntos.

Scully pasaba por el living cuando vio a su compañero parado en el frente con los Delaneys. Carajo Por mucho que quería que Mulder pasara el día con ella y su familia, estaba nerviosa por cómo habría de actúar el resto a su alrededor. No quería que se sintiera incómodo. Ciertamente no quería que varios miembros de la familia se confabularan contra él. No sabía lo que podía hacerlo sentir peor: Si la frialdad flagrante de Bill, o que otros miembros de la familia fueran más entusiastas y acamparan a su alrededor exigiéndole que explicase 'esas locas ideas de la suyas'.

Los Delaneys golpearon la puerta, que se encontraba abierta, mientras entraban a la casa. Scully los saludó a todos con abrazos y les indicó que se unieran al resto en el patio trasero. Mulder apoyó las bolsas en el piso y se quedó junto a la puerta mirando la espalda de Scully. Llevaba un vestido de verano color crema con pequeñas flores en rojo, e iba descalza. La mente se le quedó en blanco y, a continuación vívidas imagenes de él deslizando su mano por los muslos de Scully dirigiéndose debajo de ese vestido llenaron su mente. Suspiró profundamente para controlar la respiración y el tirón en la entrepierna anunciando su excitación, tratando de alejar las imágenes antes de que fuera imposible esconder la reacción de su cuerpo. Sus ojos se centraron en la pequeña cicatriz en la base de su cuello, y sus pensamientos inmediatamente se volvieron sombríos.

Scully se volvió dedicándole una cálida sonrisa después de que los Delaneys salieran de la sala. "Me alegro que hayas podido venir a pasar el día con nosotros, Mulder."

"¡¿Qué...?! ¡¿Yo no voy a recibir un abrazo de bienvenida?!" Bromeó fingiendo sentirse herido.

"¿Quieres uno? " Scully preguntó con sarcasmo.

Antes de que Mulder pudiera pensar una respuesta digna de esa pregunta, Scully había cruzado los pocos pies de distancia entre ellos, deslizando sus brazos alrededor de su cintura y espalda envolviéndolo y pegándolo a su cuerpo. "¿Así está mejor?" Ella sonrió.

Mulder respiró fuerte contra su frente y la envolvió con sus brazos. Movió arriba y abajo sus manos sobre la espalda de Scully acercándola aún más a su cuerpo. Era tan pequeña entre sus brazos. Podría quedarse a vivir en ese lugar eternamente. Se separó unos milímetros para mirarla a los ojos... las ganas de besarla eran insoportables... Acomodó un mechón detrás de su oreja acariciándole la mejilla con dos dedos. Pudo sentir como su respiración se volvía más rápida y notó que la de ella también se había acelerado. Pasó saliva e iba a hablar cuando notó que Charlie estaba al pie de las escaleras observando la escena. Mulder le dio a Scully un último apretón y luego la alejó de su cuerpo rápidamente. "Gracias. Ahora me siento como un huésped real. ¿Todos están en el patio trasero, dijiste?"

"Um.. sí, todo el mundo está ahí…" Respondió Scully un poco abochornada. ¿Qué había sido eso? ¿Realmente iba a besarla? ¿En la casa de su madre? No podía explicarlo, pero sintió que había algo fuera de Mulder. ¿Qué estaba pasando con él? ¿Otra vez se estaba cerrando a ella?

Charlie saludó a Mulder amistosamente, sin hacer mención de lo que había visto, y lo condujo hacia el patio trasero cargando sus bolsas. Scully caminaba detrás de ellos, pero fue atacado por su madre, Tara, Jennifer, Meghan, y Ryan al cruzar la cocina. Estaban sorprendidos de que Mulder haya ido. Como cuestión de hecho, así estaba Scully.

Scully observó desde la ventana de la cocina el momento en que Mulder le daba la mano a Bill, este parecía un poco rígido. Pero, finalmente, esa era la forma en que se comportaba en casi todo momento. Charlie condujo a Mulder hasta la nevera y cada uno tomó una lata de cerveza, antes de ir a sentarse con Jamie en una de las mesas de jardín. Jim Delaney estaba charlando con Bill, mientras preparaban la carne para la parrilla. Los niños estaban en trajes de baño corriendo a través de los aspersores. Todo parecía tan... normal. Ella no sabía cómo sentirse con toda esa normalidad rodeándola.

Una vez que las mujeres terminaron de recolectar las cosas para llevar a las mesas, se unieron a sus parejas en el patio trasero. Jamie y Charlie se levantaron rápidamente para ayudar con los manteles y juntos comenzaron a poner platos, cubiertos y vasos sobre la mesa. Scully se acercó con dos paquetes de servilletas de papel y se sentó frente a Mulder.

"Scully... ¿puedo hacerte una pregunta personal?" Dijo acercándose de forma sigilosa.

"Uh... seguro, Mulder."

"¿Qué carajo llevas puesto?" Susurró exagerando el tono.

Scully se echó a reír a carcajadas. Trató de responderle, pero comenzó a reír de nuevo. Después de respirar profundamente, le dijo: "Sólo soy una chica tratando de hacer a su madre feliz. Me lo dio como regalo. Ella siempre hizo que Melissa y yo usaramos vestidos de verano los 4 de julio. Es como... una tradición."

Mulder sonrió y asintió con la cabeza dándole un trago a su bebida. "Te queda muy bien." Dijo recorriéndola con la mirada.

Ella dudó unos segundos. "... Dime... ¿qué fue lo que te pasó anoche?"

Mulder sabía que esa pregunta iba a aparecer. "Los Pistoleros Solitarios llamaron. Dijeron que era muy importante."

"Oh, está bien..." - Scully notó que Mulder no estaba dispuesto a explayarse más, por lo que abandonó el tema.

Después de aproximadamente una hora de estar todos sentados alrededor de las mesas bebiendo y charlando, Bill consiguió finalmente encender un fuego decente en la parrilla logrando aplausos, gritos y silbidos del resto. Las madres estaban luchando con sus hijos en el interior de la casa para secarlos y cambiarlos de ropa mientras hacían malabares con las ensaladas. Unas horas después, se habían extendido a lo largo de tres mesas de picnic haciéndose un festín con las hamburguesas, hot dogs y pollo a la barbacoa, junto con las tartas, ensaladas varias, papas fritas y los otros alimentos con que habían llenado las mesas.

Para alivio de Scully, a pesar de que las mujeres insistían en llamarlo "Fox", nadie acosó a Mulder. Se preguntó si Charlie tenía algo que ver con eso. Si era así, le estaba agradecida. Sin embargo, observó que Bill se sentó tan lejos de Mulder como podía sin tener que sentarse en el suelo. Oh, bien. Algunas cosas nunca cambiarían. Pero a pesar de que nadie estaba siendo invasivo con él y, aún más, todos lo trataban muy amablemente, observó que él se volvía más tranquilo y silencioso conforme el día iba transcurriendo.

Eran casi las 20:30 cuando terminaron de acomodarse todos, en el menor número de autos posible, para ir hasta Oronoco Bay Park para ver los fuegos artificiales. Una vez que llegaron al parque, se acomodaron sobre las sillas de jardín y mantas que habían llevado. Encontraron una zona de césped suave, lo suficientemente alejados de la multitud para hablar y poder ser oído por los otros sin necesidad de gritar.

Mulder iba detrás de Scully para sentarse en la zona elegida. El hijo menor de Charlie, Jack (quien era el sobrino obsesionado con Babe unos años antes, y que según Scully la obligaba a verla cerca de 10 veces al día con él), le tomó la mano todo el camino desde el estacionamiento con naturalidad. Mulder suspiró.

Pasar el día en casa de Margaret Scully había sido un recordatorio constante de que en muchos aspectos la vida de Scully era muy diferente a la suya. Se había distanciado de sus padres durante gran parte de su vida adulta. La mayoría de sus recuerdos de infancia se vieron empañadas por el secuestro de su hermana y el divorcio de sus padres. Scully había crecido siendo una niña feliz, junto a unos padres que se amaban y la amaban, rodeada de hermanos cercanos y compañeros.

Y mientras Mulder observaba esas familias felices, notó lo mucho que le había quitado a Scully. Ella estaba rodeada de matrimonios felices y niños sanos. Y ella, sola y estéril. Por su culpa. Su hermana había sido asesinada. Por su culpa. Le habían inoculado cáncer, y con el fin de sobrevivir debía andar con esa cosa en el cuello haciendo Dios sabe qué carajo con ella. Todo por su culpa. Scully no merecía esas preocupaciones. Merecía una vida libre, feliz como la que su familia disfrutaba. Debería estar ahora junto a un adorado esposo y rodeada de niños pelirrojos que la llamaran "mamá". ¿Qué podía él darle? Se merecía mucho más de lo que estaba viviendo.

A las 21:30, los fuegos artificiales comenzaron. Scully se había sentado en una silla, y Mulder estaba sentado en el suelo a sus pies. Estaba cansando, llevaba varios días durmiendo muy poco. Apoyó el hombro contra la pierna izquierda de su compañera y pasó el brazo alrededor de su pantorrilla recargándose contra ella. Scully distraídamente comenzó a pasar sus dedos por el cabello de Mulder. "Mmmm, Scully..." Mulder gimoteó. "Voy a caer dormido si sigues haciendo eso."

Scully sonrió. "Entonces...vamos, duerme." Seguía acariciándole la frente y pasando sus uñas contra su cuero cabelludo.

Mulder estaba gimiendo, haciendo sonidos que sonaban casi como un ronroneo de gato. Scully trató de no reírse. Mulder estaba realmente disfrutando esas caricias, cuando sintió que alguien lo miraba, abrió los ojos para captar la mirada helada de Bill Jr. Clavada sobre ellos. Una punzada de culpa inundó su estómago.

"Gracias, Scully." Le dijo mientras le corría el brazo hacia atrás y se apartaba de ella. "Realmente no quiero caer dormido en el parque. ¿Quién sabe lo que podría pasar?" Débil intento de hacer una broma. Se levantó y caminó hasta el otro lado del grupo, dejando a Scully avergonzada, mirándose las manos sobre su regazo. Se sentó en una silla vacía detrás de Bill Jr. y Jennifer.

Charlie que había observado toda la escena también. Se acercó a su hermano, susurrando: "¿Qué diablos sucede contigo, Bill? ¿Por qué no dejas a Dana en paz?"

"No me gusta ese tipo. Eso es lo que me sucede." Profirió cortante.

Charlie se puso en cuclillas junto a él sin notar que Mulder estaba sentado detrás. "Vamos, Billy. Él no es un mal tipo. Confía más en Dana y en sus elecciones..."

"¿Tienes alguna idea por todo lo que la hizo pasar a Dana? ¿Y lo que le ha hecho a esta familia?"

"Dana toma sus propias decisiones, Bill. Mulder no la obligó a hacer nada que no estuviese dispuesta a hacer. Aunque no quieras aceptarlo, ella ya no es una niña a la que puedes sacar del asiento trasero del auto porque estaba con un tipo."

"Nunca entenderé por qué no podía ser sólo una médica. Podría ser Administradora o Jefa de un hospital ahora".

"No puedo creer que estemos teniendo esta conversación de nuevo. Ella "ES" una doctora. Ella es una médica en el FBI. Bill, ¿Te detuviste a pensar que Dana quiere algo más de emoción en su vida que llenar pilas de papeleo e interminables reuniones de junta?"

"Ridículo." Inspiró molesto.

"Dana cree que lo que está haciendo vale la pena. Ella cree en defender la ley, hacer justicia, y salvar vidas. No hay nada de malo en eso. Tú debes ser más comprensivo con ella y con su trabajo."

"¿Sí? ¿Cuántas vidas salvó persiguiendo ovnis?" Replicó. "Mira, si Dana quiere trabajar para el FBI, bien por mí. Eso no significa que tengo que aceptar a Mulder y recibirlo con los brazos abiertos."

"Sí, Bill, eso es exactamente lo que significa. Porque Dana está enamorada de él."

"Charles, no seas ridículo. Sólo trabajan juntos."

"Eres tan putamente estúpido, Bill." Escupió molesto.

Mientras Charlie se alejaba para sentarse junto a su hermana, Jennifer volvió la cabeza y se sorprendió al ver a Mulder detrás de ellos. Lo interrogó con la mirada, él negó lentamente con la cabeza y luego se quedó mirando sus zapatos desconcertado.

CONTINUARÁ…