Capítulo 9: "No puedes ocultarme la verdad, porque si lo haces estas trabajando en contra mía y de ti misma."
Resumen:
Descubriremos que es lo que ha estado haciendo Mulder que lo ha mantenido tan ocupado.
Para compensar el capítulo anterior tan corto, este está más largo.
Notas:
Fleetwood Mac – "No Questions Asked"
When I see him, I feel him
There's an intenseness
In him, in his eyes
He wants me to be with him
He wants me with him now
'Cause she just seems to be missin'
How could that happen anyhow?
So how can you say
Well I don't know what love is?
You haven't and you have no time for it
You feel completely different
You feel pushed up against the wall
And then one day it just almost goes away
You spend lots of time alone and
Sometimes you spend years
And you miss those arms that used to go around you
Night after night
No questions asked and
Who cares, the cold wind of it all, every time
Well it's hard to be civil
And it's real hard to be nice
But you did it my love, every time
So how can you say "well I can't see you"
Not now, not tomorrow, not until it's right
Not until
None of us is pushed up against the wall
I don't know, the wind doesn't get you anymore
So today she says, "Well I've changed my mind"
"That's a woman's right," they say
Well I'm frightened and I'm lost and I
Can't give you up, not now
I need you now, I'm brokenhearted
Broke down like a little girl
Well I need you now, well I'm brokenhearted
Well I broke down like a little girl
I need you now, no questions asked
I broke down like a little girl
Chapter Text
Mulder no podía volver a dormir después de ese sueño. Se acostó despierto en el sofá durante una hora, pensando en Scully, y tratando de no pensar en el Fumador. De pronto salió disparado, sentándose frente a su computador. Sacó un cd del cajón superior derecho y lo insertó en la unidad de CD- ROM. Mulder había estado tratando de evitar ese momento, pero sabía que tenía que hacerlo tarde o temprano. Era posible que los hombres Pistoleros se hubiesen perdido algo, o pasado por alto la importancia de una observación hecha por Diana. Tenía que leer lo que había en ese cd por sí mismo.
Se pasó las siguientes tres horas leyendo cada archivo, cada informe que Diana había guardado en el disco. Algo llamó su atención: Las 30 mujeres MUFON en las que habían hecho las pruebas de embarazo habían sido inoculadas con la vacuna antes de que se activaran sus chips para comenzar la ovulación; la misma vacuna que él había utilizado para salvar la vida de Scully en la Antártida. ¿Por qué? ¿Estaba el ADN alien ramificado en la naturaleza? No, eso no tenía sentido. ¿La ovulación causada por el chip tenía un efecto sobre el ADN ramificado, tal vez haciéndolo mutar? ¿Habría problemas con el embarazo si la madre no tenía ninguna inmunidad contra el virus extraterrestre?
Estaba empezando a dolerle la cabeza. ¿Cómo podía siquiera empezar a encontrar las respuestas? Diana estaba muerta y enterrada. Todo el Sindicato se había quemado. Quizás Marita Covarrubias podría proporcionarle algo de claridad, si estaba aún con vida. Ella no se veía demasiado bien la última vez que la vio. Supuso que Krycek estaba todavía en alguna parte, sobreviviendo como una cucaracha. El Hombre cáncer estaba en algún lugar ahí fuera, también. Mulder mentalmente se reprendió a sí mismo; NO PIENSES EN EL.
Dejó escapar un profundo suspiro. Necesitaba a Scully para ayudarlo a hacerse una idea sobre lo que leía. Entonces ese familiar sentimiento horrible de culpa se alzó en su cabeza. Creyó que contarle esto a Scully no era una buena idea, pero no estaba muy seguro de por qué. ¿Por qué la participación de Diana lo hacía sentir tan culpable? Se sentía sucio de alguna manera, como si los pecados de Diana se hubieran convertido en suyos también. Tal vez se sentía de esa manera porque la había defendido firmemente siempre que Scully comenzaba a lanzar acusaciones sobre su naturaleza.
O tal vez fue por el sueño. El sueño en el que Mulder, conociendo la verdad sobre la duplicidad de Diana, había abandonado voluntariamente a Scully, y elegido una vida donde fue encarcelado inconscientemente en un Suburbio de Mentiras. Mulder sabía que era tonto vapulearse a sí mismo por las decisiones tomadas en un sueño, donde no se tenía ningún control. Pero pensó que era humillante que, para alguien tan obsesionado con la búsqueda de la verdad, el haber tenido cero problemas en aceptar la mentira donde Diana Fowley lo había involucrado.
Mulder estaba decidido a encontrar algunas respuestas. Pudo haber sentido que no debía mezclar a Scully en esto, pero eso no significaba que tendría que trabajar solo. Se puso un par de zapatos y tomó las llaves.
"¡Mulder!" Exclamó Frohike mientras abría la puerta de la guarida de los Pistoleros Solitarios. "Tienes una sincronización perfecta. Estamos haciendo huevos rancheros."
Mulder miró la frase en el delantal de Frohike: 'Kiss the Cook' ('Besa al cocinero') "No vine por la comida. Así que me perdona si no pongo mis labios sobre ti."
Frohike le dedicó a Mulder su mirada 'stink- eye' mientras este pasaba por la puerta sentándose enfrente de Langly y Byers.
"Entonces, ¿qué te trae por aquí?" Preguntó Byers, cuando Frohike se unió a ellos en la mesa.
"Oh, sólo quería ver si mis muchachos estaban interesados en algún trabajo de investigación no oficial." Respondió Mulder.
Los Pistoleros levantaron sus cejas. "Estamos escuchando." dijo Langly interesado.
"El ensayo clínico que Diana llevó a cabo con las mujeres MUFON..." comenzó Mulder. "¿Creen que se limitó sólo a Europa, o que algo similar podría haber estado pasando aquí en este país?" Los tres lo miraron fijamente. "Creo que tenemos que mirar más allá en las secciones de MUFON aquí." continuó. "Tiene que haber por lo menos un miembro femenino que fuera sometida a esta prueba de embarazo. Debe haber un registro de ello en alguna parte. Tenemos que encontrarlo."
"¿Nosotros?" Byers cuestionó.
"Yo estoy bajo cierta emoción." dijo Langly. "Ha sido un verano lento hasta el momento."
"Así que..." Frohike hizo una pausa. "¿Será que tu dulce compañera se unirá a nosotros?"
"Cálmate, Melvin." dijo Mulder rotundamente. "Y no, Scully no estará trabajando en esto."
Byers lo miró inquisitivamente. "¿Por qué no?"
Mulder vaciló. "Debido a que técnicamente estoy de baja médica para el trabajo. Esta investigación será estrictamente no- oficial. Si tuviera que traer a Scully aquí, quien actualmente además está trabajando como agente activo, corro el riesgo de meterla en problemas con el Bureau. Ella está enterada, pero no participará activamente... o físicamente, mejor dicho... Tú sabes cómo Scully es con eso de cumplir todas las reglas."
"Estoy seguro de que Scully querría estar aquí."Advirtió Langly seriamente.
"Ella ya tiene suficientes manchas en su archivo personal por mi culpa, ¿no te parece?" Respondió Mulder secamente.
"La agente Scully no se ve muy preocupada por eso." Le lanzó Frohike con cierto desdén.
"Yo sí lo hago." Expresó cortante.
Los Pistoleros Solitarios intercambiaron miradas, y luego cambiaron rápidamente de tema.
"Así que... ¿por dónde empezamos?" Preguntó Byers.
"Empezamos poniéndonos en contacto con la Mutual UFO Network." Mulder respondió. "A ver si hay algún registro de informes sobre alguna de sus miembros que haya sido estéril y que de repente pudo quedar embarazada."
A última hora de la tarde del viernes 16 de julio, Mulder entró por la puerta de su apartamento, arrojó las llaves sobre la mesa, y se sentó en su escritorio. Había pasado toda una semana con los Pistoleros Solitarios conduciendo su furgoneta de arriba a abajo por el noreste, para hablar con los miembros de MUFON o al menos tratar de hacerlo. La mayoría de los miembros femeninos estaban todos muertos de cáncer cerebral. Los hombres pertenecientes a los, ahora disminuidos, grupos no tenían conocimiento sobre algún embarazo. Mulder miró su contestador automático, tenía cinco mensajes no escuchados, pulsó el botón de reproducción.
"Hola, soy yo. Recibí el mensaje que dejaste en la oficina. Estaba almorzando en el John Marshall Park. ¿Olvidaste que me gusta almorzar allí cuando el clima es agradable? Te estoy llamando porque Charlie y Jennifer se preguntaban si te gustaría ir a cenar alguna vez. Házmelo saber." No sabía cómo sentirse acerca de eso.
"Hola Fox, soy tu madre. Sólo me preguntaba cómo estabas. Llámame cuando tengas oportunidad." Suspiró. La llamaría más tarde.
"Hola Marty, soy Vanessa. Ha pasado tanto tiempo desde que oí tu sexy voz. He estado tan sola y me haces falta terriblemente. Marty, sólo para ti estamos ofreciendo una baja tasa especial de 45 centavos por minuto adicional y $2,99 para el primer minuto. Llámame pronto, amante." Rodó los ojos y apretó el botón de eliminar.
"Mulder, soy yo. Recibí tu mensaje. Estaba en mi hora de almuerzo. En el parque. Como de costumbre. Al parecer lo has olvidado. De nuevo. De todas formas, para responder tu pregunta, no he estado haciendo realmente nada emocionante últimamente. Sólo he estado trabajando en una monografía sobre el genotipo PCR para el "Forensic Sciences Journal". ¿Qué estuviste haciendo tú, Mulder?"
Sintió una fuerte punzada de culpabilidad.
"¿Sabes, Mulder? Tal vez deberías intentar llamarme en cualquier otro momento que no sea a la hora del almuerzo. O bien, aquí está una idea novedosa, si necesitas hablar conmigo cuando estoy almorzando solo llama a mi celular, ¿Ok?"
Mierda, ella estaba enojada. Mulder no la había visto desde el sábado pasado por la mañana, cuando había pasado por su casa con el desayuno después de hacer una corrida al Dunkin 'Donuts. La echaba muchísimo de menos. Trabajar con los Pistoleros Solitarios era mejor que trabajar solo, pero no ellos no eran Scully. Nadie lo era.
A las 18:25 horas, Mulder estaba llamando a la puerta de Scully llevando una pizza grande con doble queso, una película de Steve Martin encima, y un paquete de seis Rolling Rock. Scully, vestida con camiseta blanca y jeans negros, abrió la puerta y frunció los labios al verlo. Podía decir que estaba debatiendo cómo reaccionar ante su presencia no anunciada en su apartamento después de evitar sus llamadas telefónicas durante toda la semana. Scully luego suspiró y se apartó de la puerta, permitiéndole entrar.
Dejó la pizza y las cervezas sobre la mesa de la sala.
"¿`The Jerk'? Mulder, Estás jodiendo?"
"Es un clásico de la comedia americana, Scully."
Ella rodó los ojos. Mulder pensó que ella todavía parecía irritada con él.
"Y también es una disculpa." dijo, soportando la caja del VHS contra su cara y haciendo pucheros.
Scully se rió y negó con la cabeza. Fue a la cocina para buscar un par de platos y un abridor, regresó a la sala de estar, se sentó en el sofá abriendo dos de las botellas de Rolling Rock en total silencio.
Mientras comían la pizza, Scully le preguntó qué había estado haciendo todo el tiempo que permaneció ausente. Mulder desvió el tema y le preguntó por su familia. Luego disfrutaron sentarse muy juntos en el sofá, riendo con la película. Scully le dedicó un montón de rodaduras de ojos y miradas punzantes lanzadas durante las partes más ridículas de la película. Él se reía divertido, levantaba los hombros o le guiñaba un ojo, a cambio, cada vez que eso sucedía.
Scully estaba sentada lo suficientemente cerca de él para que Mulder simplemente se estirase y así poder alcanzar y sostener su mano. O, quizá, tirar de ella hacia su cuerpo y poner sus brazos alrededor de Scully. Él quería hacerlo con urgencia. De vez en cuando durante la película, su mente vagaba en un universo alternativo en el que se dirigían con urgencia hacia el dormitorio, mientras frenéticamente se buscaban a tienta en la oscuridad y rasgaban la ropa del otro, hasta que sus dedos encontraban su sexo húmedo y su pequeña mano caliente acariciaba su sexo duro.
"Mulder, ¿estás bien?" Preguntó Scully preocupada. "Tus ojos están vidriosos y estás agitado."
Mentalmente se contuvo y se maldijo por permitir que sus pensamientos lo llevaran a esa situación incómoda. "Sí, estoy bien, Scully. Sólo estoy un poco cansado."
Mientras Mulder conducía a su casa esa noche, se preguntó cuánto tiempo más podría estar solo con su compañera en alguno de los apartamentos antes de perder el control. No podía soportar estar tan cerca de Scully sin rozarla, y sin embargo, no podía hacer eso tampoco. Pero ¿por qué iba a querer ella algo así? Podría arruinarlo todo. Y la situación se estaba convirtiendo en un tormento constante.
Cuando llegó a casa, se encontró con un nuevo mensaje en su máquina y en cuestión de segundos pudo escuchar la voz de Byers.
"Mulder, contactamos con una sección de MUFON ahora extinta en Raleigh, Carolina del Norte. También se encuentra en Raleigh el único 'Lombard Center for Reproductive Medicine' (Centro Lombard de Medicina Reproductiva), ahora cerrado, ya no está en funcionamiento. ¿El nombre Lombard te enciende alguna campana? Elimina este mensaje y llama al volver."
Mulder y los Pistoleros Solitarios pasaron la siguiente semana en Carolina del Norte, realizando entrevistas con ex miembros de MUFON. Incluso se las arreglaron para entrar en el 'Lombard Center for Reproductive Medicine', pero encontraron el edificio completamente vacío. Varios de los hombres con los que hablaron sabían de nueve mujeres de la sección Raleigh, todas casadas, cuyo cáncer había entrado repentinamente en remisión hasta desaparecer y después de un mes o dos estaban embarazadas luego de recibir tratamiento en el 'Lombard Center'. Esto causó muchas especulaciones e incluso la discordia dentro del grupo, fue creciendo el enojo y las sospechosas sobre estas mujeres que habían estado de acuerdo en llevar los chips nuevamente colocados en sus cuellos.
Todas las mujeres sufrieron abortos involuntarios, pero regresaban al 'Lombard Center' y poco después estaban embarazadas de nuevo. Sólo para sufrir una vez más otro aborto involuntario. El viernes se reunieron con Paul Solometo, uno de los ex miembros de MUFON y abducido extraterrestre profeso. Les dijo que el ciclo de embarazo/aborto involuntario ocurrió tres veces antes de que el 'Lombard Center'cerrara. También les habló de los computadores robados reportados en todas las casas de los miembros de MUFON poco antes que el Centro cerrara el pasado verano. La sección MUFON también se había disuelto el año pasado debido a la división en el grupo, y las mujeres habían muerto finalmente.
La mañana del sábado 24 de julio, Mulder y los Pistoleros Solitarios subieron a la furgoneta y se dirigieron a D.C Durante el trayecto de vuelta a casa Mulder no dijo mucho, se sentó en silencio escuchando la charla de sus amigos y sólo ocasionalmente añadió algo a la conversación.
"Así que, Mulder..." Langly habló después de un prolongado silencio. "¿Qué es lo que opina la Agente Scully de todo esto?"
"¿Qué?" Respondió, saliendo de su ensimismamiento. No sabía muy bien cómo responder a eso sin levantar sospechas. "Oh, está tan confundida como el resto de nosotros."
"Bueno, si alguien puede entender algo de esto, esa es ella." dijo Frohike con confianza.
Byers no dijo nada, pero en silencio miró a Mulder por el espejo retrovisor. Captó su mirada, y luego rápidamente desvió la suya.
Cuando Mulder llegó a su casa esa tarde, se alegró de no haber encontrado más mensajes molestos. Eso fue principalmente gracias al hecho de que, a pesar de que le dejaba mensajes de voz en el trabajo, tomaba su celular y la llamaba todas las noches desde su habitación de hotel en Raleigh al acostarse. La mayoría de las noches terminaban discutiendo sobre la nave extraterrestre que Scully había encontrado en África, y sobre el conocimiento destinado a la evolución de sus sistemas de creencias. Ahora que ya estaba en su casa, Mulder, desesperadamente deseaba verla. Pero no creía que aparecer en su casa esa noche fuera una buena idea. Sus pensamientos se estaban volviendo mucho más difíciles de dominar, y mientras más explícitos eran sus pensamientos, tanto más cruel se convertía su voz interior.
Mulder ahora estaba totalmente convencido de que el amor que Scully sentía por él no superaba el de una estrecha amistad, porque... ¿cómo podría posiblemente suceder algo así? Con todo lo que ella había sufrido por su causa. Lo mejor para Scully sería irse lo más lejos posible de él. Podría tener la oportunidad de una vida normal, tal vez incluso una familia, pero al menos una vida en la que no estuviera en peligro cada minuto del maldito día, solo por trabajar en los X- Files. El Gobierno Oscuro, el Fumador y sus Socios, constantemente la habían usado como un peón en sus juegos para enviarlo por el camino equivocado, para engañarlo y manipularlo. Hicieron que Scully sufriera lo peor solo para castigarlo, y si alguna vez se enteraran de que su relación de camaradería se había convertido en algo más, podrían fácilmente volver a lastimarla.
Pero esta vez sería mucho peor que antes, porque en el pasado Mulder había estado dispuesto a hacer casi cualquier cosa para salvar la vida de Scully, casi cualquier cosa. Pero si permitía que Scully tuviera acceso sin restricciones a su corazón, y a su cuerpo, no estaba seguro de si su brújula moral permanecería intacta si amenazaban su vida de nuevo. Él fácilmente podría ir más allá del punto de no retorno, donde nadie quedaría en pie si sus enemigos se encontraran en la mira del cañón de su pistola. Él podría incluso estar dispuesto a hacer lo impensable: vender su alma al diablo y ponerse bajo el poder del Fumador.
A pesar de que estos pensamientos agresivos eran útiles en el control de sus deseos momentáneos, sin protección hacia Scully, todavía sentía que podía cruzar fácilmente la línea y perder el control. Así que a la mañana siguiente, se presentó en el apartamento de su compañera a las 9:00 am. Había conseguido reservar dos entradas para ver el partido del domingo: Yankees contra Cleveland Indians. Un estadio de baseball parecía el lugar perfecto, y también una caja fuerte, para pasar horas en compañía de Scully sin el temor de saltar sobre ella como un adolescente con las hormonas alborotadas.
Su viaje en coche a New York fue una agradable experiencia. No hablaron en ningún momento de trabajo o de Bill Jr. Mulder mantuvo la radio en la estación de rock clásico, y Scully se encontró divirtiéndose cuando él comenzó a cantar casi a los gritos 'Comfortably Numb' de Pink Floyd o 'Panamá' de Van Halen. La visión de Mulder golpeando rítmicamente el volante y meneando la cabeza, pronunciando en silencio los sólos, lograron que a Scully le diera un ataque de risa.
"Realmente estás viéndote muy suelto, Mulder. Mira lo que las vacaciones han hecho contigo."
Le lanzó una mirada sarcástica en dirección a Scully. "Sólo estoy disfrutando del paseo, Scully. Tal vez si la radio pasara algún tema de Fleetwood Mac, podrías 'verte suelta' también." Contraatacó inexpresivo.
Ella rodó los ojos. "¿Qué hay de malo con Fleetwood Mac? Son geniales."
Scully nunca había estado en el 'Yankee Stadium' antes, y a Mulder le encantó jugar a ser su guía turístico. Pasaron la tarde viendo el partido, con los comentarios de Mulder ante cada mala o buena jugada, comiendo hot dogs, compartiendo palomitas de maíz, y bebiendo cerveza helada. Mulder disfrutaba muchísimo ver una enorme sonrisa casi constante en el rostro de Scully.
En la parte final de la octava entrada, Scully comenzó a bostezar.
"¿Estás cansada?" Preguntó Mulder.
"Mm- hmm" Scully respondió, y luego ahogó otro bostezo.
Ella deslizó su brazo derecho bajo el izquierdo de Mulder, doblando el codo contra el suyo, y poniendo su mano en el antebrazo de su compañero, a continuación, apoyó la cabeza en su hombro. Mulder sonrió. Casi dormitando, ella distraídamente comenzó a pasar suavemente la punta de sus dedos arriba y abajo por su brazo. Mulder cerró los ojos. Su corazón se hinchó, y el casi olvidado sentimiento esperanzador regresó. En ese momento, Mulder deseó poder pasar el resto de su vida haciéndola feliz.
A última hora del miércoles 28 de julio, Scully lo llamó para informarle que debía asistir al 'Little Rock Bureau' en Arkansas para ayudar con un caso de asesinato con posibles connotaciones de cultistas satánicos, viajaba esa noche. A Mulder no le gustaba la idea de que ella volara al otro lado del país sin él, pero no le dijo nada sobre eso. Sabía que estaba desesperada por salir del sótano.
Al día siguiente, lo había llamado llorando desesperada. Realizar autopsias en niños le había costado un alto precio a sus emociones, y lo habría hecho en cualquiera. Mulder se alegró de que ella lo llamara, y que él fuera capaz de proporcionarle una cierta comodidad y un oído atento. Scully siempre fue tan independiente; no permitía que él ni nadie la viese llorar, no compartía sus miedos, no queriendo que Mulder se sintiera con la necesidad de protegerla; sus vulnerabilidades siempre ocultas bajo la superficie. Y había sido así siempre. O hasta hacía muy poco lo era. Se sintió aliviado cuando su compañera llamó el viernes para decirle que estaba volando a D.C
Scully pasó el fin de semana en Baltimore siendo la niñera de Charlie y Jennifer, por lo que Mulder no supo nada de ella hasta la mañana del lunes después de que llegara al trabajo. Había un mensaje de voz para él que se había grabado en la tarde del sábado. Era alguien llamado Paul Solometo de la Mutual UFO Network pidiendo que Mulder lo llame cuando tenga la oportunidad. Dejó un número de teléfono con un código de área 919: Raleigh- Durham. Scully había asumido que era una de sus fuentes habituales, y Mulder no la corrigió. Ella le preguntó qué pensaba que el tipo querría, pero él le dijo que no tenía idea. Scully le informó que estaría entrando y saliendo de la oficina en la semana, porque uno de los patólogos de Quántico le había pedido hacerse cargo de algunas tareas mientras él salía con su familia de vacaciones.
Más tarde, Mulder manejó hasta la oficina de los Pistoleros Solitarios, desde allí llamaron a Solometo. Este le dijo que recordó algo que había olvidado completamente y pensó en llamarlo para contarle al respecto, quizás la información podría serle útil. Después de que los embarazos fracasaran por tercera vez, una agente del FBI "una mujer, alta y morena" llegó a la ciudad para investigar sobre eso y habló con las mujeres acerca de su tratamiento de infertilidad. El Lombard Center inesperadamente cerró unos días más tarde y todos los médicos dejaros sus hogares en Raleigh. No los habían visto ni sabido nada sobre ellos desde entonces. Todas las mujeres MUFON poco después sufrieron la reincidencia de los tumores cerebrales.
Mulder y los Pistoleros se sentaron en silencio. No había habido otros informes de los grupos MUFON en otras zonas del país, sobre embarazos sorprendentes experimentados por miembros estériles. El episodio Raleigh había sido el único. Tampoco hubo informes sobre algún otro Lombard Center apareciendo en otro sitio. Mulder no tenía idea de a dónde ir desde aquí.
"Tal vez deberíamos llamar a la agente Scully." Sugirió Frohike. "Ella podría saber qué demonios hacer..."
"Ella está en Quántico." Mulder respondió bruscamente. "No quiero molestarla."
"Pero Scully realmente podría ayudarnos." Añadió Langly. - Podría investigar el uso de los canales oficiales, tal vez averiguar qué más hacia Diana cuando trabajaba para el FBI.
"Por última vez, Scully ya tiene suficiente en su plato de trabajo dentro de los X- Files." Mulder habló con firmeza. De ninguna manera iba a hablar sobre Diana con ella de nuevo. "Ella no tiene tiempo para estar corriendo por ahí con nosotros."
"¿No tiene una teoría? - Langly continuó. "¿Una idea que pueda sernos útil? Ella tiene que tener algún tipo de opinión sobre este tema."
Mulder suspiró. "Si Scully tuviese una teoría o una sugerencia, no crees que ya lo habría dicho? Ella no sabe qué hacer más de lo que hacemos. Con toda probabilidad, esos experimentos ya se detuvieron y cubrieron sus huellas bastante bien."
Se puso de pie y caminó hacia la puerta, pidiéndoles que lo llamaran si algo más aparecía. Frohike y Langly negaron con la cabeza desorientados, mientras que Byers observaba la espalda de Mulder hasta que la puerta se cerró. Cuando Mulder estaba por subirse al auto, una voz lo llamó.
"¡Ey, Mulder!"
Se dio la vuelta y vio a Byers caminando hacia él. "¿Sí?"
Byers titubeó nervioso, pero luego pareció bañarse en acero al decirle: "¿Por qué no le dijiste nada a la agente Scully acerca de esto?"
Él parpadeó. "¿Qué quieres decir?"
"No le dijiste a Scully ni una sola cosa acerca de lo que estavimos haciendo últimamente. Ella no tiene una maldita idea acerca de estos experimentos en las mujeres MUFON. Ni siquiera le hablaste sobre el disco que te dejó Diana, ¿verdad? ¿Por qué?"
Mulder paso saliva. "Decidí que era mejor dejarla fuera de todo esto."
"Eso realmente no responde a mi pregunta." Él suspiró y movió los pies. "¡Ella va a matarnos cuando se entere, Mulder!"
Pensó que era un poco cómico pero Byers en realidad parecía asustado. "Byers, cálmate. Todo estará bien. Mira, me tengo que ir."
Byers sólo podían ver con impotencia como Mulder comenzó a alejarse. De repente, Mulder se volvió y le lanzó una mirada siniestra.
"Ah, Byers... Ni se te ocurra decirle algo. Es mejor para Scully no enterarse de esto."
A las 20:30 del viernes 6 de agosto, Mulder se presentó en el apartamento de Scully. Se imaginó que iba en contra de su mejor juicio, pero decidió lanzar la precaución al viento. Ella no estaba en casa. ¿Dónde podría estar a esa hora de la noche? Oh, bueno, él la esperaría. Sólo necesitaba verla. El pasar de estar con Scully todo el día, casi todos los días, a sólo una vez a la semana minimamente lo estaba haciendo sentir miserable, por encima de todo lo demás de lo que lo estaba haciendo infeliz por esos días. Su propia maldita culpa.
Sabía que tenía que tomar una decisión sobre Scully. Se sentía atrapado entre la espada y la pared, y no podía seguir mucho más tiempo así. Tenía que ser todo o nada. ¿Pero porque? ¿Por qué debía hacer una elección entre la búsqueda de la verdad y estar con Scully? Mulder se había sentido atormentado por sus sueños últimamente. Cada noche soñaba con Scully en esa playa, la tomaba entre sus brazos y cumplía todos sus deseos. O al menos lo intentaba. Cada noche, el Hombre Cáncer invadía su momento de pasión, lo alejaba de Scully y colocaba el chip en la base de su cuello. Scully gritaba, y Mulder se despertaba sudando y lleno de ansiedad. Pensó que era una señal, una advertencia de algún tipo.
Mulder pensaba que nunca podría tener a Scully en la forma en que él realmente quería tenerla, no a menos que renunciara a su búsqueda. Por el contrario, ellos nunca dejarían de buscarla sino. Debía olvidarse lo que esas personas de mente cerrada dentro el FBI pensarían sobre ellos. Él no sólo estaría poniendo en peligro su reputación, pero sí su vida. Mulder seguía buscando respuestas, para su hermana. Había elegido a Scully en su búsqueda, y la había puesto por encima de su hermana, antes. ¿Estaba dispuesto a alejarse de esa vida de búsqueda por completo? ¿Podría tener una vida con Scully? Y quién podía decir que Scully lo quería de esa manera. A veces se sentía seguro de que ella lo hacía, y otras veces se convencía de que su vínculo no era nada más que una simple amistad. Pero esto ya no podía continuar más así. Tenía que hablar con ella sobre eso, sobre su futuro. Scully no vería con buenos ojos el ser expulsados de los X- Files, pero él tenía que trazar una línea en alguna parte. Sería por su propio bien, de todos modos.
Estos eran los pensamientos que corrían por su mente mientras estaba sentado en la mesa de la cocina de Scully, a la espera de que ella vuelva a casa. Con el tiempo la puesta de sol y el apartamento se oscurecieron, pero Mulder no estaba lo suficientemente motivado para levantarse y encender las luces.
Entonces, justo después de las 22:30 horas, pudo oír las llaves de Scully en la puerta. La vio entrar y caminar a oscuras dentro del apartamento, tiró las llaves sobre la mesita junto a la puerta, y se quitó los zapatos. Llevaba un vestido que le llegaba por sobre las rodillas. Y para su sorpresa estaba tarareando una melodía.
¿Dónde carajo había estado toda la noche?
Scully se sorprendió/ asustó cuando lo vio sentado allí, y él pudo sentir por un segundo que reaccionaba con un cierto grado de furia cuando le preguntó dónde había estado. Aunque se alivió al instante cuando Scully le preguntó si quería tomar un poco de helado. Pensó que solo había imaginado su molestia, ella no parecía tan enojada ahora. ¿Había estado bebiendo? Espera... ¿acababa de decir que había estado en una cita?
La observó fijamente mientras cerraba la puerta del congelador y ponía el pote de helado en su extremo opuesto de la mesa. La observó fijamente mientras caminaba hacia uno de los armarios y lo abría. Mulder pensó en ofrecerle ayuda pero parecía que había echado raíces en su asiento, sólo quería quedarse así: mirándola fijamente.
Ella estaba hablando de Kresge, pero le resultaba difícil concentrarse en lo que le estaba diciendo. Llevaba un vestido azul sin espalda, y él había visto el tramo superior de su espalda mientras tomaba los dos cuencos del armario. Sintió como se le aceleraba el corazón. Su mirada siguió su movimiento a través del fregadero y al abrir un cajón para sacar las cucharas. Se le secó la garganta. Scully regresó a la mesa y comenzó a repartir el helado, y Mulder observó los músculos de su brazo derecho al contraerse y extenderse. La respiración se le espesó. En medio de su nebulosa mental pudo escuchar que estaba hablando de Emily. ¿Había algo horrible que no le hubiese sucedido a Scully?
Scully se dirigió hacia su extremo de la mesa llevando las copas de helado, y se sentó viéndose como una: gatita- acorralada fente a él. Mientras tomaba su helado, todas las cosas que había planeado decirle a Scully se le escaparon de la mente, y por eso dejó que ella llevara la conversación. Tal vez ese no era el momento adecuado.
Mulder no podía creer que Bill Jr le pidiese a un desconocido al azar, alguien a quien Scully no había vuelto a ver desde la Navidad del '97 y bajo circunstancias extremas, que la invitase a salir sólo para tratar de apartarla de él. Pero pensándolo bien, él sí podía creerlo. Bill Jr era un tonto del culo. ¿Y Scully estaba diciendo que había pasado un buen momento de todos modos? ¡CARAJO!
Para disgusto de Mulder, al parecer compartir una pizza y una noche de cine, o ir al estadio de los Yankees no contaba como una cita para Scully. Claro, tal vez para Scully pasar el día viendo un partido de baseball no podría compararse a cenar en un restaurante de lujo, pero para él ese había sido sin duda uno de los mejores días que había tenido durante todo el puto año. Lo que sea. ¿Qué carajo le acaba de decir? ¿Acababa de mencionar a Jerse? ¡Maldita sea!
A Mulder no le gustaba la forma en que esta conversación se iba desarrollando. ¿Qué le hacía pensar que pasar la noche con un desconocido que conoció en un salón de tatuajes en un barrio de mierda era una buena puta idea? ¿Estaba enojado con él por algo? Tenía que ser algo más que no tener un escritorio maldito. 'No todo se trata de ti, Mulder. Es mi vida'. Yeah, bueno ¿adivinen qué? Su vida era ahora su vida también. Lo que pasaba con ella era su maldito asunto también.
Se alegró de que Scully nunca hiciese algo tan estúpido de nuevo, pero que no quería hablar del maldito Jerse del demonio ahora.
"Kresge." Mulder respondió a su pregunta.
"Me preguntó si tenía planes para cenar, y contesté con honestidad. Realmente no podía pensar en una razón legítima para rechazar su oferta... Me gustó que me invitara... Simplemente." respondió Scully levantando los hombros.
"Oh." Mulder miró su cuchara. No había una razón para rechazar salir a una cita con algún otro tipo, ¿eh? Bueno, eso lo resolvía todo, entonces.
Todavía tenía una semana más de licencia médica, pero, a la luz de los recientes acontecimientos, sintió que ya era hora de volver al trabajo. Cuando Mulder entró por la puerta de su apartamento, no mucho después de la medianoche, decidió llamar a Skinner por la mañana. Sin falta.
CONTINUARÁ...
