Capítulo 10: "Ey Scully, ¿esta demostración de agilidad juvenil no te excita?"

Resumen:

Mulder y Scully se meten en problemas en el trabajo. Luego monta en una canoa con ella, y duermen en una tienda de campaña.

Este capítulo contiene material sexualmente explícito.

NOTA DE LA TRADUCTORA:

De nuevo mil y mil gracias a Marisu y a Fernanda quienes aportaron el 80% de estas traducciones. El trabajo se hizo muchísimo mas fácil con su ayuda chicas, sobre todo en las escenas Hot, me salvaron!

Notas:

Imperial Mammoth – "Requiem On Water"

Slow, we paddle through the lake
Straight to the very center
Of the darkest water
Where we can embrace
The shadows on the surface
The eyes that look up lifeless
From our twins below

And though your arms and legs are under
Love will be the echo in your ears
When all is lost and plunder
My love will be there still

True, it's chilling to behold
Up close we stumble backwards
Laughing in our boats till
The image sinks away to
Someplace far but certain
A land of mere suspension
Where someday we must go

And though your arms and legs are under
Love will be the echo in your ears
When all is lost and plunder
My love will be there still

Though your arms and legs are under
Love will be the echo in your ears
When all is lost and plunder
My love will be there still

El fin de semana, después de la desgraciada noche del viernes pasado en su cocina con un melancólico Mulder, Scully no había oído nada sobre él. Hubo una marcada frialdad en la forma en que Mulder se despidió de ella cuando se fue, que la dejó con una sensación de temor inexplicable. Scully podía contar con una mano el número de veces que Mulder había estado legítimamente enfadado con ella en los últimos seis años, y esa incómoda sensación volvió su estómago. Cada vez que iba a tomar el teléfono para llamarlo, cambiaba de opinión. No tenía idea que decirle. Scully pensó en pedirle disculpas, pero no creía haber hecho algo que ameritara hacerlo.

La mañana del lunes 9 de agosto, Scully se abrió paso a través de la entrada de los empleados en las oficinas centrales del FBI y se metió en el ascensor. Dentro se encontraba otra agente que la saludó calurosamente.

"¡Hola, Dana! ¿Cómo estás?"

"Oh, hola Natalie... bien, bien... lo siento, no te vi. ¿Cómo te va?"

"Bien. ¿Irás al Seminario de Trabajo en Equipo (Team Building Seminar) este fin de semana?"

"¡¿Este fin de semana?!" Scully no recordaba si había oído algo acerca de esto o no.

"Sí. La conferencia será en Philadelphia este año." respondió Natalie. "Es este sábado. Será divertido. ¿Tú y el agente Mulder irán?"

"Um... no, no este año. Mulder sigue de baja médica, así que vamos a terminar perdiéndonos el Seminario." Desde luego, el muy hijo de puta estaría encantado de haberse escapado del Seminario de Trabajo en Equipo una vez más.

Natalie parecía un poco decepcionada. "Esa es una mala noticia." El ascensor se detuvo en el tercer piso, y comenzó a hacer su camino de salida. "Bueno, espero que nos vemos pronto, Dana. Debemos almorzar juntas para charlar en estos días. Ah, y dile al agente Mulder que le envio un saludo." Le sonrió y las puertas se cerraron.

Scully salió del ascensor en el cuarto piso y se dirigió a la oficina de Skinner. Fue recibida por su secretaria, diciéndole: "Debe estar feliz por tener al agente Mulder de vuelta, ¿eh?" Mientras abría la puerta de Skinner para ella. Scully le dirigió una mirada de perplejidad antes de girar y ver Mulder, vestido con su traje oscuro, sentado en una silla frente al escritorio de Skinner.

Ella se detuvo y lo miró fijamente.

"Gracias por venir, Agente Scully." Skinner saludó mientras se levantaba de su escritorio. "Toma asiento."

Mulder no dijo una palabra, y ni siquiera la había mirado desde el momento en que llegó. Scully se sentó en la silla de al lado.

"Para empezar." Skinner comenzó. "Buen trabajo en Arkansas, Agente Scully. Los análisis forenses que hizo de los cuerpos de las víctimas los llevó a hacer el arresto. La Oficina de Campo de Little Rock (The Little Rock Field Office) está muy agradecida con usted y su trabajo. Felicitaciones."

"Estoy feliz de haber podido ayudar en el caso, señor. - Respondió Scully, todavía confundido acerca de la presencia de Mulder en la oficina."

"En segundo lugar, el agente Mulder..." Skinner continuó. "Bueno... Sinceramente, hubiera estado sorprendido si hubiese completado toda su licencia médica. En realidad estaba esperando su solicitud para volver al trabajo hace semanas."

"Encontré la manera de mantenerme ocupado." respondió Mulder.

"Ahora, la verdadera razón por la que estamos aquí..." dijo Skinner, mientras sostenía un pedazo de papel. "Es sobre su solicitud para ir a África, al sitio donde la agente Scully hizo ese... descubrimiento."

Scully volvió rápidamente la cabeza y miró a Mulder. Esto era nuevo para ella. Mulder tragó saliva, pero siguió mirando resueltamente a Skinner.

"¿Qué tiene que decir acerca de esto? - Skinner le preguntó a ella.

"Uh... No sé, señor." Scully vaciló. "Las posibilidades son... creo que lo más probable es que la nave no esté ni siquiera allí."

"Bueno, independientemente de eso, la solicitud del Agente Mulder ha sido denegada."

"¿Por qué? - Preguntó Mulder acaloradamente."

"Odio tener que decírtelo, Mulder." Respondió Skinner, con una mirada exasperada. "Pero Costa de Marfil está en África Occidental y África Occidental no está bajo la jurisdicción del FBI."

"Pero la agente Scully fue allí." Mulder insistió, todavía sin mirarla. Scully se sentía como que estaba hablando de ella como si no estuviese en la habitación.

"Sí, ella lo hizo." Murmuró Skinner, mirando a Scully. "Extraoficialmente, y sin permiso."

"Para salvar la vida del Agente Mulder, señor." Ella no estaba dispuesta a pedir disculpas por eso. Scully miró la boca de Mulder justo cuando hacía una ligera contracción, pero no dijo nada.

"No estoy tratando de invalidar sus acciones, Scully. "Skinner respondió en un tono más suave. "Usted hizo lo que sentía que tenía que hacer. Sabe que la apoyo y hasta voy a omitir algunas cosas en el informe. Pero el agente Mulder pide ir a África como una investigación oficial de los X- Files, y eso es algo que la Oficina no puede permitirse."

Scully suspiró. Deseó que Mulder hubiese hablado con ella sobre esto. Deseaba que le hubiera dicho que iba a volver a trabajar. Deseó que Mulder al menos la mirara.

"¿Es la decisión final?" Preguntó Mulder lacónicamente.

"En lo que a usted respecta, sí." Respondió Skinner secamente. "Pueden retirarse ahora, agentes."

Mulder y Scully se dirigieron a la oficina del sótano en silencio. Mulder abrió la puerta, y fue a sentarse en su escritorio. Scully lo siguió dentro, acercó una silla y se sentó frente a él con los brazos cruzados. No tenía ni idea de qué podía decirle. Quería oponerse a él, a lo que dijera o hiciese por seguir manteniéndola apartada de las cosas, por dejarla fuera de todo. Pero Scully ya había tenido un fin de semana miserable y sólo quería las cosas volvieran a la normalidad.

"Así que... ¿Cuándo ibas a decirme lo de África, Mulder?" Le preguntó, asegurándose de que su tono no era argumentativo o acusatorio. "¿Por qué no me dijiste que ibas a volver a trabajar? ¿O que pensabas volver sobre ese asunto?"

"Quería darte una sorpresa" Mulder respondió con evasivas.

"Bueno, funcionó." Ella arqueó la ceja.

"Scully, todavía hay respuestas que deben hacerse." dijo. "Esa nave espacial no puede ser la única. Debe haber más por ahí para encontrar. A veces siento que no estamos llegando a ningún lado."

"Mulder, esa pieza que encontramos..." comenzó.

"Encontraste, Scully. Tú la encontraste" La corrigió, mirando hacia el escritorio. Podía sentir que se sentía decepcionado.

Ella frunció los labios y suspiró. "No hay un 'yo' en los X- Files, Mulder. Es 'nosotros'. Algo que haya logrado de forma individual cuenta como tu éxito también."

Ante eso, Mulder levantó la vista y la miró a los ojos como si la viera por primera vez. Pensó que no había nadie en el planeta menos egoísta y mejor persona que ella.

"¿Scully? ¿Vas a ver a Kresge de nuevo?"

"No, Mulder. No voy a verlo nuevamente."

En el transcurso de la semana, Scully y Mulder se las arreglaron para mantenerse ocupados en el trabajo. Una de las fuentes de Mulder le había enviado un correo electrónico con un artículo de periódico sobre una adolescente que, según los informes, había sido 'secuestrada/abducida' en su casa bajo extrañas circunstancias que implicaban: 'luces brillantes'; 'puertas temblorosas' y 'una figura misteriosa' entrando en la casa. Mulder y Scully se condujeron a Lewistown, Pennsylvania para investigar, sólo para descubrir que las 'circunstancias extrañas' del secuestro que había sido relatado por su hermano fueron provocadas por alucinaciones causadas por el consumo de drogas. La joven fue encontrada en una ciudad cercana, a unas 70 millas de distancia en una habitación de motel con su novio.

Mulder también había encontrado la manera de presentar una solicitud de permiso por: 'Razones de Salud Mental' como una manera de salir del seminario en Philadelphia ese fin de semana.

"Mulder, en los seis años que hemos sido compañeros, no hemos ido a un solo Seminario de Trabajo en Equipo." Señaló.

"¿Por qué tendríamos que ir, Scully? Otros agentes podrían pasar 75 años en el Bureau y ni siquiera acercarse a ver o hacer las cosas que hemos hecho juntos. No veo cómo pasar todo un sábado en una sala de conferencias de hotel escuchando charlas sobre 'Superación de límites' (Going the extra mile), y tener que dirigirme para encontrar un artículo en la sala con los ojos vendados va a ser algo útil. Pero si realmente quieres probar algunas de las actividades de trabajo en equipo conmigo, Scully, puedes vendarme los ojos, a lo mejor le encontramos un uso divertido." Mulder movió las cejas.

Ella rodó los ojos y sacudió la cabeza. Scully pensó que la construcción de algunas habilidades de trabajo en equipo podría no ser una mala idea.

Viernes 13 de agosto

16:00 horas

Mulder y Scully se dirigieron a la oficina de Skinner para repasar su informe sobre el caso Lewistown, PA. (Pennsylvania) Mientras estaban sentados frente al escritorio de su jefe viéndolo reeler sus notas, este parecía molesto por algo.

"Buen trabajo en Lewistown."Skinner comenzó. "Su informe es muy minucioso."

Mulder asintió. Scully frunció los labios. Les parecía que Skinner estaba incómodo. Un momento después, su secretaria Kimberly anunció por el intercomunicador que la Subdirectora (Deputy Director) Jana Cassidy estaba en la línea. Skinner suspiró y pareció prepararse a sí mismo para lo que iba a escuchar. Luego puso a Cassidy en el speaker del teléfono.

"Buenas tardes, Subdirectora. Tengo a los agentes Mulder y Scully en mi oficina."

"Gracias, Walter. Agente Mulder... recibí un formulario de solicitud suyo ayer por la mañana con respecto a su deseo de investigar el lugar del accidente UFO extraterrestre en África, que negué con prontitud y con asiduidad. Creo que el AD Skinner le había informado que ese tipo de investigación no estaría respaldada por el Bureau. Y ahora me entero de que no sólo hizo una vez más oídos sordos a la orden de su superior directo, sino que también lo hizo sobre la mía, pasó por sobre nuestras cabezas y envió su solicitud ridícula esta mañana al propio Director."

Scully volvió su cara sorprendida e incrédula hacia Mulder. Él la miró a los ojos, lo que confirmaba lo que acaba de decir la Subdirectora Cassidy.

"¿Sabía algo sobre esto, Agente Scully?" Exigió Cassidy.

Miró nuevamente hacia Mulder, quien le dio un ligero movimiento de cabeza negativo para que ella contestara con total sinceridad. "No señora, no lo sabía."

"Agente Scully, ¿el propósito de enviarla a esa oficina de mala muerte en el sótano no era para que este tipo de tonterías fueran controladas? ¿Cómo es que no tiene ni idea de lo que su compañero está haciendo?"

"El agente Mulder decidió no compartir esto conmigo, señora." Scully lo miró fijamente. Estaba furiosa.

"Ah, ya veo... Bueno, entonces, ¿qué hacemos al respecto? Veo aquí que ustedes dos han estado juntos como compañeros desde 1993 y ni una sola vez han asistido al Seminario de Trabajo en Equipo. De hecho, el agente Mulder, a principios de esta semana presentó una solicitud de permiso por: 'Razones de salud mental' derivadas de su estancia en el hospital a principios de este año a la División de Formación (Training Division) de modo que usted, agente Mulder, no tiene que asistir a las conferencias del Seminario en Philadelphia. Porque usted, agente Mulder, debe tener serios problemas de salud mental ya que creyó que enviarle dicha solicitud absurda al Director era una buena idea.

Él suspiró conteniendo la ira.

"Viendo que como es casi la última hora del viernes por la tarde, las localidades para las conferencias del Seminario de mañana están todas llenas. Sin embargo, por suerte para usted, hay vacantes en otros lugares."

Mulder le lanzó una mirada inquieta a Scully.

"Algunas de las oficinas ubicadas sobre el medio oeste estarán tres días en un: Retiro de Equipo (Team Building Retreat), que se celebrará en Colorado el próximo fin de semana. Usted y la Agente Scully deberán presentarse allí. Ambos parecen tener la necesidad de trabajar en equipo para lograr que la comunicación sea más eficaz entre ustedes. El AD Skinner les informará sobre sus planes de viaje. Eso es todo."

La Subdirectora Jana Cassidy colgó el teléfono. Skinner suspiró. Mulder miró al techo. Scully se sentía nerviosa e impaciente.

La noche del jueves 19 de agosto, Mulder y Scully llegaron a Colorado Springs. Después de registrarse en un motel, Mulder puso el bolso en el suelo y se sentó en el extremo de su cama. Scully estaba justo al otro lado de la puerta de sus habitaciones contiguas. Reflexionó acerca de ir a ver lo que estaba haciendo su colega, pero se frenó, y decidió no hacerlo. Los impulsos que estaba sintiendo en ese momento podrían hacer que su viaje a la habitación de Scully resultase desastroso.

Mulder se sentía más conflictuado que nunca. Por momentos, deseaba decirle a Scully que lo mejor para ella era que se fuera de los X- Files y ejerciera su carrera como médica. Unos instantes después, el sólo pensamiento de ella alejándose de él lo dejaba tambaleándose, revolcándose en profundos sentimientos de miseria. ¿Cómo iba a trabajar con ella todo el tiempo y aún así mantener una distancia segura? ¿Cómo podía tomar lo que quería de ella sin poner en peligro su asociación, o su vida? Lo que sentía por Scully era demasiado intenso como para solo ignorarlo. Ya no podía hacerlo. Es más, había estado a punto de saltar sobre ella los últimos malditos días, solo dios sabía cómo había logrado controlarse. Se tomó la cabeza con las manos mientras se dejaba caer en la cama suspirando. Encendió la televisión y pasó todos los canales. Nada le interesaba, pero los impulsos, los deseos que sentía eran ahora abrumadoramente poderosos y necesitaban una urgente liberación.

Entró en el cuarto de baño y abrió la ducha, asegurándose de que el agua estuviese tan caliente como fuera posible sin quemarlo. La habitación se llenó de vapor mientras él se quitaba la camiseta y los pantalones. Después de eliminar calcetines y boxer, se metió en la ducha, dejando escapar un suspiro de alivio cuando el agua caliente cayó sobre su miembro duro.

Puso su antebrazo izquierdo contra la pared debajo de la ducha y se inclinó hacia adelante, luego colocó la mano derecha alrededor de su pene, dándole un golpe lento. "Dios, Scullyyyy..." Jadeó, y creció con más fuerza. Cerró los ojos. Su imaginación lo llevó desde la ducha a estar de vuelta en su habitación, sentado en el extremo de la cama del motel, pero esta vez Scully había entrado por la puerta que los separaba.

Ella estaba de rodillas delante de él, y se deshacía de sus jeans, deslizándolos hacia abajo, por sus piernas junto con sus boxer. Se movió, extendiendo sus piernas para separarlas. Scully bajó la cabeza, pasando su lengua de arriba a abajo con fuerza sobre el eje de Mulder.

Sus propios dedos acariciaban suavemente hacia arriba y hacia abajo, y de golpe, giraban sobre la cabeza de su sexo como el agua caliente sobre sus hombros y al segundo apretaban con fuerza la base. Un ronco gemido salió de su garganta.

Scully envolvió su mano izquierda alrededor de sus bolas apretando suavecito, con la mano derecha tirando más y más de él mientras se metía la punta dentro de su boca.

"Carajo, siiií..." Siseó dentro de la ducha, y se acarició más rápido. Sus fuertes gemidos resonaban en las paredes de la ducha.

Scully estaba moviendo la mano hacia arriba y abajo a un ritmo más rápido, mientras que su lengua se arremolinaba sobre la cabeza de su sexo. Ella estaba gimiendo y mientras lo lamía tenía los ojos clavados en los suyos.

Un sonido bajo y desesperado escapó de la garganta de Mulder. Cerró los ojos cuando comenzó a ver estrellas. Estaba bombeando rápido, más rápido, forzándose a alargar la sensación sintiendo que la liberación era inminente. Sus piernas temblaban, y clamaron: "¡Ahhh, carajo Scully! ¡Ahhhhh!" Cuando su clímax se derramó contra la pared de la ducha. Se quedó allí jadeando, acariciando suavemente su miembro suavizando su respiración mientras bajaba de su orgasmo, murmurando el nombre de Scully repetidamente, inclinando todo su peso contra la pared apoyando su frente en su brazo. Dejando que el agua caliente lo limpiara.

Despues de unos minutos, cuando se recuperó finalmente, se dio una dura rápida. Después de secarse, se puso un par de pantalones cortos de los Knicks y una camiseta blanca. Hubo un golpe suave en la puerta que separaba su habitación de la de Scully.

"¿Mulder? ¿Estás cambiado?" Scully preguntó abriendo la puerta unos centímetros. "Iba a pedir algo para cenar. ¿Quieres que comamos algo juntos?"

Él suspiró. Gracias a Dios por esa ducha, o tendría que rechazar el plan. "Claro, Scully. Me parece bien."

A las 8:00 de la mañana del viernes, Mulder y Scully fueron hacia River Dance Wilderness Lodge justo fuera de los límites de la ciudad de Colorado Springs. La sala de conferencias estaba llena con otras 10 parejas del FBI, de varios estados diferentes, todos sentados en mesas circulares. Cuando el reloj dio las 09 a.m. exactamente, dos hombres de mediana edad vestidos con uniforme de camuflaje se pusieron de pie en la parte delantera, presentándose a la habitación.

"Mi nombre es Bob Miller y él es Randy Avery. Nosotros somos los co- fundadores del "Team Builders Ex". Como ex graduados TOP GUN, nuestra amplia experiencia de liderazgo como militares profesionales haremos de este equipo y este taller de creación algo que nunca olvidarán."

Mulder se inclinó hacia Scully, susurrando: "Mátame ahora." Ella sonrió.

Randy comenzó a dirigirse al grupo. "Como se puede ver, les pedimos que todos ustedes viniesen con ropa casual, y no con su ropa de trabajo habitual. O sea, sin sus trajes. Si ustedes pensaron que esto iba a ser sólo asistir a algunos seminarios donde nos sentamos en una rancia sala de conferencias de un hotel, y pasamos todo el día construyendo torres de muebles y haciendo que su confianza caiga día tras día, se equivocan, piensen otra vez. Estamos aquí para hacer que dos individuos se conviertan en una unidad insular de confianza, fuerza y comunicación."

"Y lo hacemos... - añadió Bob." Por que empujarlos a un escenario de la vida real los obligará a trabajar juntos para sobrevivir.

Mulder y Scully se miraron aprensivos. Luego asistieron a un discurso de apertura que duró una larga hora que cubría desde las habilidades necesarias para el trabajo de un equipo eficaz, una mejor comunicación, la resolución de problemas y la toma de decisiones, y, por último, hacer frente a los conflictos de equipo.

"Ahora vamos a poner la cabeza fuera. ('head out' Salir. Modismo del Medio Oeste)" Concluyó Randy entusiasmo. Scully echó una mirada incómoda a Mulder, que estaba mirando al techo y sacudiendo la cabeza.

Todo el grupo se amontonó en varios jeeps que esperaban fuera, y partió al albergue. A medida que el rastro de los vehículos se alejaba de la carretera, Scully notó un cartel que decía: 'Golden Gate Pointe State Park' de '70.000 acres' en letra más pequeña debajo. Se preguntó qué habría en la tienda.

Los jeeps llegaron a una zona de aparcamiento, donde ya había una gran tienda de campaña establecida y llena de varias mesas de picnic con mochilas puestas sobre ellas. También había dos mujeres con portapapeles, vestidas con uniforme militar. El grupo hizo su camino a la tienda, y luego fue abordado por Bob y Randy.

"Ahora, ya que este es un refugio natural, todos ustedes serán repartidos por pareja por los distintos espacion verdes dentro del parque estatal." dijo Bob. "Cada pareja recibirá una unidad de GPS y un mapa, y cada persona recibirá una mochila llena con todo lo que puedan necesitar. Si ustedes terminan llegando a algún lugar por accidente, necesitando algo más de lo que les dimos, entonces es que no están trabajando juntos correctamente."

"Es absolutamente vital aquí que cada persona se "pegué" con su propia pareja." añadió Randy. "No hay separación. No pueden unirse a otros grupos. Sólo hay tres rutas de senderismo, dentro de las muchas otras, que los llevará directamente al reservorio en el lado opuesto del parque. Los tres senderos llevan más de 36 horas para ir de excursión cuando se va a un ritmo de 20 millas por día, y la parada de la noche. No esperamos que todos vayan a ese ritmo, pero esperamos que todos ustedes puedan alcanzar el reservorio antes de la medianoche del sábado."

"Esta zona puede ser un parque estatal, pero es salvaje." añadió Bob. "El terreno puede ser duro. Van a tener días de calor, como hoy, pero por la noche la temperatura suele caer varios grados y sentirán un frío real. Ustedes pueden caminar más rápido o comprender el mapa mejor que su pareja. Es posible que se sienten frustrados con el otro. El punto es el trabajo a través de las frustraciones y conflictos; para trabajar en la resolución de problemas mediante la paciencia, la confianza y la comunicación."

Randy continuó. "A cada pareja se le asignará un camino diferente, y ese es el camino que debe seguir. No aconsejamos dejar el recorrido asignado. Los tres primeros equipos que lleguen al embalse obtendrán un trofeo y los derechos plenos de fanfarronear frente al resto. Y espero que todos ustedes puedan adquirir de este trabajo las herramientas para lograr un equipo más eficaz y un nuevo sentido de aprecio por su pareja."

Los equipos se alinearon en la carpa frente a las mujeres que sostenían los portapapeles. Las mujeres gritaban nombres, y luego entregaban la respectiva mochila y la pista de asignación. Bob y Randy de pie a la derecha de la tienda, supervisaban el proceso y respondían a cualquier pregunta que podía surgir en el grupo.

"¡Fox Mulder y Dana Scully!" Gritó una de las mujeres, con su pelo negro brillante fijado firmemente en una cola.

Cuando Mulder y Scully se acercaron y fueron entregadas sus mochilas y la unidad de GPS, Bob y Randy se acercaron.

"¿Agentes Scully y Mulder? Del FBI headquarters en D.C?" Preguntó Randy.

"Sí, esos somos nosotros." respondió Mulder.

Bob y Randy se miraron el uno al otro. "Recibimos una llamada de teléfono especial sobre ustedes dos. No solemos tener agentes de la costa este." dijo Bob.

"De hecho, tenemos una directiva especial para ustedes dos." Continuó Randy. "Parece ser que su Subdirectora quería asegurarse de que haremos esta experiencia extra- especial para ustedes."

Scully parpadeó. Mulder gimió internamente.

"No es tan malo." Bob rió. "Como algo especial, no vamos a asignarles un recorrido. Vamos a dejar que recojan cualquier pista que deseen. En todo el parque. Sólo pedimos que permanezcan aquí una hora, de modo que los demás pueden llegar a sus rutas asignadas inadvertidos."

Bob y Randy se alejaron para liderar el grupo a sus rutas de senderismo designadas. Mulder y Scully miraban en pos de ellos, y luego con resignación se sentaron en una mesa de picnic en el interior de la tienda.

"Solo piénsalo, Scully..." dijo Mulder. "Podríamos haber pasado un aburrido sábado sentados en un hotel de Philadelphia. En cambio ahora estamos por pasar un fin de semana perdidos en un bosque."

"No tengo ninguna intención de perderme, Mulder."

"¿Crees que, si lo hiciéramos, alguien incluso vendría en busca de nosotros?"

"Creo que la Subdirectora Cassidy tiene la esperanza de que no lo hagan." Scully bromeó.

Después de esperar una larga hora, Bob regresó a la tienda y les dijo que ahora eran libres de hacer su camino al embalse. Luego se volvió y se metió en un jeep con Randy y las dos mujeres. Mulder y Scully los observaron marcharse rápidamente. Scully miró su reloj, era un poco más del mediodía. Luego volvió su atención al mapa del parque estatal.

"Ey Mulder... ¿has montado alguna vez una canoa? ¿Hecho piragüismo?" Preguntó Scully sonriendo. Había encontrado algo que la alegraba en el mapa.

"Un par de veces cuando era más joven." respondió Mulder. "Mi padre y yo éramos Guias Indios, ¿recuerdas? ¿Y tú has montado en canoa alguna vez?"

Ella le dirigió una mirada irónica y murmuró un soberbio: "¡Pssst!" Que hizo que Mulder comenzara a reír. " Mira... Hay tres senderos de canoas en el mapa." Scully continuó, señalando el lugar en el papel. "El camino azul nos moverá muy por delante de las rutas de senderismo por el final del día, por muchas millas. Entonces podemos navegar en canoa el sendero azul hasta que nos encontremos con una bifurcación de tres vías con las rutas de canoa rojo y naranja. Parece que hay un camping allí donde podemos parar por la noche, y dormir un poco. La ruta de senderismo C pasa justo por ese lugar, y desde allí son sólo 10 millas a pie hasta el embalse. Podríamos llegar muy por delante de los demás."

"Bueno, entonces... ¡Vamos por ellos, G- Woman!" Alentó.

Mulder y Scully caminaron en la dirección opuesta por donde Bob y Randy se habían llevado al resto del grupo. Llegaron a un muelle, con canoas boca abajo, tumbadas en la hierba junto a un atracadero de botes. El encargado del muelle del Parque estatal, un tal: "Pat Paige" que no parecía ser mayor de 25, verificó que estaban con el grupo Team Building Ex, y dejó que ellos eligiesen una canoa.

"Buena suerte." Les dijo el joven. "Nunca vi a nadie de su grupo comenzar el recorrido en canoa antes. ¿Están seguros de que saben lo que están haciendo?"

Mulder miró a Scully y ella repitió sonriendo: "¡Pssst!"

"Creo que podemos manejarlo, Pat." Le respondió Mulder divertido, mientras él y su compañera se ponían cada uno, un chaleco salvavidas naranja.

Scully sacó una gorra con viscera verde militar y gafas de sol de su mochila. "Supongo que realmente hicieron bien los deberes y empacaron todo lo que necesitamos."

Mulder y Scully giraron una gran canoa verde, situaron las paletas en su sitio, colocaron sus mochilas en el interior, y la llevaron a la orilla del agua. Una vez que la parte delantera de la canoa golpeó las aguas poco profundas, Mulder la sostuvo firmemente mientras Scully se subia y se sentaba en el asiento delantero. Mulder empujó la canoa unos cuantos pasos, y luego saltó en la parte trasera de esta. Luego la empujó sacándola del agua poco profunda para adentrarse con sus remos.

Después de practicar piragüismo durante dos horas, llegaron a un lago. El sendero de canoa azul recuperó impulso de nuevo al otro lado, por lo que Mulder y Scully comenzaron a hacer su camino a través de este. Scully se sentía completamente en paz. El sol brillaba, el agua estaba en calma y no era demasiado exuberante la vegetación que se veía por todas partes a su alrededor.

"¿No es esto hermoso, Mulder?" Preguntó. Scully estaba agradecida de poder ser capaz de experimentar eso con él, cuando no hacía mucho tiempo que la había atacado el temor de nunca volver a verlo.

"Mm- hmm." Mulder estuvo de acuerdo, y luego se detuvo. "¿Scully? ¿Alguna vez pensaste en abandonar el FBI?"

No sabía exactamente cómo responder a eso. "Por supuesto, Mulder. Creo que todo el mundo imagina dejar su puesto de trabajo, o imagina cualquier número de escenarios que harían su vida diferente de lo que es. ¿Tú lo pensaste?"

Silencio. "Estuve pensándolo bastante últimamente. Scully, ellos nunca van a permitir que vaya a África, si la nave espacial está aún allí. Pero tal vez deberíamos ir de todos modos. O tiene que haber otra nave en alguna parte. El FBI está solo sofocando mis esfuerzos en la búsqueda y hallazgo de alguna. El Hombre Cáncer y quienes trabajan para él, tal vez están detrás de esto. Es inútil pensar que alguna vez seamos capaces de llevar adelante lo que buscamos sin que nos detengan y pongan traba tras traba. ¿Cómo es justo? No quiero sentarme y esperar para susurrar informes sin fundamento. Tal vez podríamos salirnos del FBI. Ir por nuestra cuenta. Encontrar un barco, seguir la pista de estos hijos de puta y abatirlos.

Escucharlo decir todo esto hizo que Scully se sintiera nerviosa. Él no podía estar hablando en serio. "¿Salirnos del FBI, Mulder? ¿Hablas seriamente? ¿Ir por fuera de la ley? ¿Dejar de seguir órdenes? ¿Para perseguir nuestros propios intereses? Al igual que Alex Krycek... ¿Quieres hacer eso, Mulder?"

"¡Vamos, Scully! Nosotros somos los chicos buenos."

"Mulder, perderíamos nuestro acceso, nuestra protección. ¿Qué justicia posible podríamos lograr que no ser moralmente repugnante? En el momento en que empecemos a actuar fuera de la ley, nuestra condición de "chicos buenos" se convertirán en nula y sin efecto."

Mulder no protestó, y siguió remando en silencio.

"Sabes que tengo razón. Mulder, sé que estás frustrado. Parece como si estuviéramos en un 'stand- still' continuo. No hemos sido capaces de avanzar realmente hacia adelante desde tu enfermedad. En muchos sentidos..." Scully suspiró. ¿Podrían hacerlo alguna vez?

Mulder miró fijamente la parte posterior de la cabeza de Scully pensando si le había dado algún otro sentido a esa frase.

Luego de unos 40 minutos, habían hecho su camino hacia el extremo opuesto del lago y encontraron la gran pegatina azul colgando en un árbol cerca de la boca de un rastro de agua. Continuaron durante varias horas, parando un par de veces tirándose boca arriba sobre el césped para luego arrastrarse para continuar, comiendo las mezclas de frutos secas que encontraron en sus mochilas echados junto a la orilla, "Estos tipos deben pensar que son realmente ingeniosos", dijo Mulder inexpresivo, o simplemente encontrando un espacio privado para hacer sus necesidades.

Llegaron a la bifurcación de tres vías, donde los senderos de canoa azules, rojos y naranjas convergían, justo cuando el sol empezó a ponerse. A unas 15 yardas de la orilla del rastro de agua, divisaron un camping despejado con una mesa de picnic y un fogón. Mulder y Scully sacaron la canoa hasta la orilla, y se dirigieron al campamento.

Después de sacarse la mochila apoyándola en el suelo, Scully se quitó la gorra y los lentes de sol, poniéndolos en la mesa de picnic, y observó como Mulder desempaquetaba la suya. Sacó de ella: una tienda de campaña, un par de sacos de dormir, bomba de aire con baterías, silla plegable, hacha, cuerda, kit de reparación, 2 cepillos de dientes, crema solar, cantimplora, y hot dogs. Mulder le dirigió una mirada confusa. Scully tomó su mochila y comenzó a quitar los elementos rápidamente. Desempaquetó: estacas, postes, bolsa, colchón de aire, martillo, silla plegable, botiquín de primeros auxilios, fósforos, pasta de dientes, otra gorra y lentes de sol, cantimplora, y malvaviscos.

"Wow, no estaban jodiendo cuando dijeron que los compañeros tenían que permanecer juntos." Expresó Scully, sonriendo a Mulder. El se rió en respuesta.

Mulder y Scully trabajaron juntos y en silencio para configurar rápidamente su tienda antes de que se pusiera demasiado oscuro para ver lo que estaban haciendo. A continuación, reunieron un poco de leña, y dentro de unos 30 minutos obtuvieron un alentador chisporroteo, el fuego estaba en marcha. Se sentaron en sus sillas plegables a una distancia segura del calor, y asaron las salchichas sobre las llamas para cenar perros calientes, dejando los malvaviscos como postre.

"Esto no es tan malo, ¿verdad, Mulder?" Preguntó Scully. Se sentía perfectamente feliz de estar allí junto al fuego con él. Pero ella quería estirarse para alcanzarlo y sostener su mano, y deseó que las cosas pudieran finalmente ser diferentes entre ellos.

Él sonrió. "No está nada mal, en lo absoluto."

Una vez que el fuego se extinguió, se dirigieron a la tienda y se metieron en sus sacos de dormir que yacían sobre los colchones de aire. La temperatura había descendido de manera constante a un frío de menos de 5 grados, algo que no habían notado demasiado mientras estaban sentados junto al fuego. Pero ahora estaban en su tienda de campaña, y pronto Scully estaba temblando a causa de los escalofríos.

"¿Scully?" Susurró Mulder, se volvió acostándose sobre su lado derecho para poder verla.

"¿Hmmm?"

"Tus dientes están castañeteando."

"Lo siento, Mulder... Estoy helada." Respondió, todavía temblando.

Él suspiró. Abrió la cremallera de su saco de dormir, y luego se inclinó hacia ella y abrió la cremallera de su bolsa. "Ven aquí, Scully."

La envolvió con su brazo derecho alrededor de su torso y la atrajo hacia él, ella se arrastró (scooched) hasta conseguir entrar en el saco de dormir de su compañero. Scully se encontró acurrucándose contra él, respirando su aroma, con los brazos cruzados contra el pecho, cuando él subió la cremallera de su bolsa. Ella dio un gran suspiro de alivio por el calor en el interior. A continuación, se deslizó a sí misma un poco, acostándose sobre su lado izquierdo, para poder estar cara a cara con Mulder.

"Gracias" susurró.

"Ey, eso es algo que el Seminario de Trabajo en Equipo te enseña." Sonrió, mirándola a los ojos.

Scully se rió entre dientes pegándose un poco más a su cuerpo. "¿Mulder?" Murmuró. "¿De verdad quieres dejar el FBI?"

"No sé lo que quiero, Scully."

No sabía qué contestar a eso, inclinó la cabeza hacia abajo y se quedó unos segundos mirando el pecho de su compañero. Se preguntó si debía abordar el tema de su relación, si ahora era el momento adecuado, pero se encontró con que había algo más urgente y preocupante que necesitaba hablar. La sensación de que Mulder estaba creando una incómoda distancia entre ellos había estado royendo en ella. Él estaba tan reservado últimamente. ¿Y si realmente iba a dejar el FBI? ¿Era eso acerca de lo que había estado pensando y no le decía desde el 4 de julio? ¿La dejaría atrás? La idea misma de que eso sucediera la aterrorizaba.

Ella levantó la cara para mirarlo a los ojos. Mulder pudo ver que su compañera había adquirido una mirada suplicante.

"¡Ey! ¿Qué sucede, Scully?"

Vaciló. "Mulder, ¿qué estuviste haciendo todo el verano? ¿Qué estás escondiéndome?"

Suspiró y cerró los ojos. "Scully..."

"Mulder, dime. Por favor. No me dejes afuera. No vayas a donde no puedo seguirte... Por favor, estoy asustada."

La miró a la cara, y sus ojos se encontraron. En ese momento, el recuerdo de Scully llorando al lado de su cama de hospital apareció delante de sus ojos. Mulder podía oír su voz que le hablaba, diciéndole que debía aferrarse a la vida por lo que había encontrado; la llave a todas las preguntas que alguna vez había pedido; un rompecabezas que debían armar en conjunto. Pero esa memoria contenía otra voz, también de Scully, más débil, en el fondo, pero clara como el día. Esa voz le decía que se aferrase a la vida porque no podía vivir sin él. 'No me dejes sola. No vayas a algún lugar donde no pueda seguirte'. ¿Cómo podía haber olvidado que había oído los pensamientos de Scully esa noche?

Y Mulder supo, en ese momento, que Scully estaba irrevocablemente unida a él por el resto de sus días. También supo que lo amaba, un amor que era tan profundo que ni siquiera podía empezar a comprender sus profundidades. Pero mientras la miraba a los ojos, notó instantáneamente que se llenaron de un sentimiento de desesperación y nunca jamás sabría sobre los pensamientos detrás de ellos.

"Estuve trabajando con los Pistoleros Solitarios." Mulder dijo finalmente. "Cuando volvamos a D.C, vamos a ir a verlos. Se explicará todo. Te lo prometo."

Scully sonrió, y luego cerró los ojos. Se acurrucó aún más cerca de él suspirando, hasta que apoyó la cabeza en el hueco de su cuello, apoyándose en su hombro. Mulder le colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. Pronto la lenta respiración constante de Scully le avisó que estaba dormida. Y él se dejó llevar por el sueño, lo consoló saber que, a pesar de la perspectiva de nunca más poder leer y conocer la mente de Scully, ella siempre lo sorprendería con una inesperada idea, opinión, o emoción. Ella siempre lo mantendría adivinando, y tal vez eso era mejor.

CONTINUARÁ…