Capítulo 11: "Sé a qué le tienes miedo. Yo tengo miedo de lo mismo."
Resumen:
Mulder y Scully llegan a la reserva y se dan un chapuzón en el lago.
Este capítulo contiene material sexual explícito.
Notes:
Coldplay – "What If"
What if there was no lie
Nothing wrong, nothing right
What if there was no time
And no reason, or rhyme
What if you should decide
That you don't want me there by your side
That you don't want me there in your life
What if I got it wrong
And no poem or song
Could put right what I got wrong
Or make you feel I belong
What if you should decide
That you don't want me there by your side
That you don't want me there in your life
Ooh ooh-ooh, that's right
Let's take a breath, jump over the side
Ooh ooh-ooh, that's right
How can you know it, if you don't even try
Ooh ooh-ooh, that's right
Every step that you take
Could be your biggest mistake
It could bend or it could break
That's the risk that you take
What if you should decide
That you don't want me there in your life
That you don't want me there by your side
Ooh ooh-ooh, that's right
Let's take a breath, jump over the side
Ooh ooh-ooh, that's right
How can you know when you don't even try
Ooh ooh-ooh, that's right
Ooh ooh-ooh, that's right,
Let's take a breath, jump over the side
Ooh ooh-ooh, that's right,
You know that darkness always turns into light
Ooh-ooh, that's right
Scully estaba corriendo por un pasillo y tratando de abrir puertas, pero todas estaban bloqueadas. Podía oír la voz de Mulder. Estaba detrás de una de esas puertas; sólo tenía que encontrar la correcta. Finalmente se abrió una de las puertas y ahí estaba Mulder. De repente estaban en la cama y él estaba acostado encima de ella, pero ella no podía recordar cómo había sucedido eso. Podía sentir su clítoris latiendo, adolorido. Oyó un sonido, como un golpeteo, y de golpe, todo estaba empezando a desvanecerse. No no no. Sólo un poco más. La cara de Mulder estaba por encima de la de ella. Él estaba acariciando su clítoris palpitante. No se había sentido tan bien en mucho tiempo. Ella iba a acabar, estaba tan cerca. Pero se estaba desvaneciendo...
Scully abrió los ojos. ¡Maldita sea! Todavía estaba un poco oscuro, y el sol iba a aparecer pronto. Podía oír un pájaro carpintero en un árbol cercano. Ese había sido un buen sueño, pero ahora no podía recordar bien los detalles. Fue desapareciendo de su memoria tan rápidamente como la arena se escurría a través de los dedos. Pero la sensación de hormigueo se mantenía intacta haciendo que se retorciese en el lugar. Había un cuerpo caliente detrás de ella, y el brazo izquierdo de Mulder la sostenía con fuerza contra él. De pronto recordó dónde estaba y qué estaba haciendo allí; en esa tienda de campaña, en la profundidad del bosque de un Parque Estatal de Colorado, en un "Seminario de Trabajo en Equipo" del FBI.
Miró su reloj; eran las 5:28 am. Y Mulder seguía durmiendo. En silencio y tratando de hacer el menor movimiento perturbador posible, se aflojó del abrazo, giró su cuerpo arrastrándose para el otro lado, y lo miró. Se veía tan tranquilo. Se preguntó si estaba soñando, y si esos sueños eran felices. Esperaba que lo fueran. Scully comenzó a acariciarle la frente con la punta de su dedo índice derecho, trazando las cejas y la nariz, suavemente rozando su mejilla con la parte posterior de los dedos, antes de trazar sus labios.
Sus dedos suavemente viajaron por el cuello y la clavícula que sobresalían de la camiseta de mangas largas azul navy. Una idea fugaz de ir más lejos por su cuerpo entró en su mente. ¡PARA, Dana! Scully apartó la mano y empujó esos sentimientos fuera. A pesar de que había hecho todo lo posible por ignorar y suprimir su amor por Mulder, ahora ya no podía dejar de hacerlo, los sentimientos sexuales hacia su compañero habían sido enterrados aún más profundo pero la fuerza de todo lo que sentía por él era mucho más fuerte que la pared que los contenía. Él era todo para ella, y pensar en Mulder en un contexto sexual siempre le había parecido demasiado riesgoso. Scully se había obligado a no pensar en él de esa manera, por miedo; miedo a la pérdida, miedo al rechazo, miedo al cambio; miedo por que su asociación quedara arruinada si las cosas no salían bien, miedo de las posibilidades si eso que deseaba sucediera.
Mulder abrió los ojos. Miró a Scully, parpadeando despierto.
"Buenos días." Scully le habló en voz baja. "¿Dormiste bien?"
Él suspiró. " Fue el mejor descanso que he tenido desde que me acuerdo... hasta que apareció ese maldito pájaro carpintero. ¿Dónde está mi arma, Scully?"
Ella sonrió. "En el suelo de la carpa al lado del colchón, donde la dejaste."
"Voy a dispararle a ese puto pájaro."
"Vamos, Mulder. Tenemos que levantar el campamento."
"Scully, no. Quedémonos aquí todo el día."Cerró los ojos y la apretó con más fuerza a él.
"No, no vamos a volver a dormirnos. No podemos quedarnos aquí todo el día, porque entonces no vamos a ser los primeros en el reservorio."
"Ugh, Scullyyyy... ¿A quién carajo le importa? Todo esto es ridículo."
Scully se sintió un poco decepcionada, y no respondió. El silencio prolongado causó que Mulder abriera los ojos y la mirara.
"No quise decir que era ridículo estar aquí contigo, Scully..." dijo amablemente. "Me refiero a todo el propósito de esta cosa. ¿Cómo podrá el senderismo y el camping supuestamente hacer que nosotros trabajaramos mejor juntos? Es imposible."
"Técnicamente, este tipo de retiros no es para parejas que han estado juntas durante todo el tiempo que nosotros llevamos como compañeros." respondió Scully. "Todos los del grupo sólo llevan un año, como máximo, de colegas. Esto no está diseñado para personas que se conocen entre sí, así como nosotros lo hacemos... con este grado de intimidad. Pero eso no quiere decir que este viaje no ha sido beneficioso. Finalmente tú te comunicaste conmigo, ¿no?"
Él frunció los labios y soltó un bufido.
Scully sonrió e inclinó su rostro más cerca del suyo. Las facciones de Mulder se suavizaron. A continuación, ella rozó la punta de su nariz contra la de su compañero. "Vamos, tenemos que comenzar el día."
"Pero, ¿quién se preocupa por un estúpido trofeo, Scully?" Gimió resistiéndose. "Yo digo que deberíamos ser los últimos en llegar allí. Quedémonos aquí a disfrutar de nosotros mismos.
"Mulder, tenemos que llegar al reservorio antes que todos los demás." dijo con firmeza, arrastrándose para poder liberarse del abrazo, y se dio vuelta para abrir el saco de dormir.
"Scully, ¿de dónde salió esa vena competitiva y tan repentina? Nunca había visto ese lado tuyo."
- La derrota de todos los demás no es realmente lo que me interesa. "Susurró mientras bajaba del colchón y abría la cremallera de la tienda. "Sólo quiero que le des el maldito trofeo de "Primer Lugar" a la Subdirectora Cassidy."
Se volvió para darle una mirada de complicidad a Mulder. Él sonrió, y luego comenzó a moverse fuera del colchón siguiéndola fuera de la tienda.
A las 06:16 am el sol se había levantado, y a las 6:30 Mulder y Scully habían empacado su campamento y se trasladaban a la "Ruta de Senderismo C" a sólo unas 20 yardas al norte del camping. Eran 10 millas hasta el embalse, y normalmente sólo les tomaría un poco más de tres horas hacer la excursión, pero el tiempo era muy caluroso y la pista contenía numerosas pendientes pronunciadas y descensos. La caminata no era fácil, pero en un par de ocasiones llegaron a un prado inundado de flores silvestres o a una cascada, lo que les permitió tomar descansos cortos y volver a llenar sus cantimploras con agua fresca.
Caminaron juntos a un ritmo constante, Mulder iba firmemente de tres a cinco pasos detrás de Scully disfrutando de ser guiado por su compañera. Ella iba contando historias de viajes de campamento con su familia alrededor de Maryland cuando era una niña, Mulder también compartió algunas experiencias de su infancia dentro del Programa de Guías Indios YMCA. Le gustaba estar así con Scully; pasar tiempo a solas con ella, mientras que no estaban trabajando en un caso, ni en busca de respuestas y sospechosos, sin estar temiendo por sus vidas. Simplemente disfrutar de su mutua compañía. Tal vez en realidad podría salir del FBI de una vez y tener una vida real.
Pero ¿qué pasaba con esa nave espacial? ¿Qué iba a pasar con su hermana? ¿Qué pasaba con ese chip en el cuello de Scully? ¿Podría realmente sólo irse, caminar fuera sin conocer las respuestas? ¿Y si se pasaba buscando por siempre y nunca encontraba esa verdad? ¿Podría hacer eso para siempre? ¿Realmente sería lo que Scully quisiera hacer? Se había estado engañando a sí mismo pensando que sería capaz de hacer esto sin ella. Apenas terminaría de empujarla fuera de los X- Files y ya sentiría que le cortaban su brazo izquierdo. Pero... ¿qué hacer con ella? La quería, pero no sabía hasta que punto era capaz de hacer caso omiso a eso y mantener el status quo entre ellos. Aunque se esforzaría por hacerlo por el bien de ella. Incluso si eso lo atormentaba.
Pero... ¿Qué quería Scully? Mulder no podía imaginarla dejándolo, o tal vez casándose y siguiendo adelante con su vida lejos de él, a pesar de que en realidad, eso podría ser bueno, lo mejor para su compañera. Ella ya se había sacrificado lo suficiente por él, y sabía que la estaba, invariablemente, obligando a vivir una vida solitaria al mantenerla a su lado. Sabía, por supuesto, que era la vida de Scully y que ella tomaba sus propias decisiones. Pero Scully era leal y tal vez incluso se sentía obligada a permanecer a su lado sin importar qué sucediera. Nunca lo había abandonado, aunque el sentido común le decía que debería hacerlo.
Mulder suponía que no había nada de malo en mantener su amistad como estaba. A lo mejor no tendría todo lo que deseaba de ella, pero aún así podía mantenerla en su vida. Cuando ella rozó la nariz contra la suya, deseó tanto, con tantas fuerzas, tomar su rostro entre sus manos y besarla. Rodar sobre ella y hacerle el amor en esa tienda. Habían dormido al lado del otro durante toda la noche, compartiendo un saco de dormir, pero no habían cruzado ninguna línea. No hubo espacio personal entre ellos, invadieron todo y sin embargo las fronteras estaban implícitas. Los límites entre ellos estaban claramente definidos. Sin embargo, aún estaba esa intimidad entre ellos, Mulder podía sentirla en el aire.
Ellos estaban juntos, punto y aparte; sí. Pero mantenimiento una distancia constante. Si fueran a saltar esa distancia, si su dinámica cambiara de manera que estuviesen juntos en todos los sentidos, eso podría... ¿hacer las cosas mejor entre ellos? ¿O peor? ¿Obtendrían mucho más de lo que ya tenían? ¿O sería algo que finalmente se interpondría entre ellos? ¿La perdería? No... Eso sería insoportable. La sóla idea lo llenó de angustia y cierto temor.
A las 12:48 horas Mulder y Scully, acalorados y pegajosos por la caminata de 10 millas, llegaron a la: "Golden Creek Reservoir". No había nadie más allí. El lago azul era brillante y podían ver las Cheyenne Mountain a la distancia. La brisa fresca llenó el aire con un olor fresco y limpio. Había varias mesas de picnic esparcidas, junto a las fogatas.
Sobre una mesa, a unas 10 yardas al oeste, había una gran caja de madera. Junto a ella había un portapapeles con una hoja de registro. Pusieron sus mochilas sobre la mesa. Mulder escribió su nombre junto al de Scully en la primera línea, mientras que ella abría la caja. Sacó unas hojas engrapadas, en la página superior contrastaba el logo de: "Team Builders Ex". Se veía como una carta, y notó que Bob y Randy habían firmado la parte inferior. Scully entregó el papel a Mulder, y siguió examinando el contenido de la caja.
Él comenzó a leer en voz alta: "Felicitaciones por llegar a la: Golden Creek Reservoir. Esperamos que su experiencia de vivir la excursión por este lugar haya sido positiva. Estamos seguros de que usted descubrió la necesidad de quedarse junto a su pareja a medida que trabajaban juntos para sobrevivir en la reserva natural. Ustedes, sin duda, ahora ven el valor de las muchas habilidades destacadas en el discurso de apertura, las formas de comunicación y prácticas especialmente eficaces para hacer frente a los conflictos. Ustedes, sin duda, tienen un nuevo aprecio por todo lo que su pareja tiene para ofrecer, y esperamos que su asociación sea más armoniosa ahora de lo que era antes de empezar este viaje juntos...".
Scully volvió la cabeza para mirar de frente a Mulder y sus ojos se encontraron. Él le hizo una mueca y ella sonrió.
Volvió a la carta: "También esperamos que su experiencia en el embalse acumule aún más sobre este fundamento a medida que aprendan a trabajar juntos como socios, como compañeros mientras trabajan dentro de un grupo aún más grande. Este paquete contiene más indicaciones". Miró a Scully desconcertado. "¿Qué hay en la caja?"
"Varias cañas de pescar, carnada y, cuchillos de caza, líquido para encendedores, sartenes, teteras, y carbón. ¿Qué dicen las instrucciones?"
Mulder volteó la página. "Una vez que hayan llegado al embalse, comenzará la: "Rescue Mission" del retiro de espacios naturales. Ustedes deberán trabajar en conjunto para que todo el grupo pueda sobrevivir hasta que se los rescate. No vamos a indicarles cuándo será. Podría ser en cualquier momento del sábado por la noche o incluso la mañana del domingo. Esperamos que se unan como un grupo, al tiempo que se esfuerzan por cultivar la comunicación y el trabajo en equipo con sus demás compañeros".
Scully se resistió a la noticia. "¿Vamos a estar atrapados aquí hasta mañana? Quería estar de regreso esta noche en el motel."
Mulder suspiró. Ella sacudió la cabeza con incredulidad. Luego regresó a las indicaciones.
"Regla #1: Deben permanecer todos juntos en el embalse. No pueden separarse e irse a otra parte. Regla #2: Debe haber un agente masculino "Y" una agente femenina despierta en todo momento por seguridad".
Scully se sentó delante de la caja en el asiento de la mesa. "Realmente esperaba poder bañarme, Mulder. Siento asco de mí misma."
"Bueno, no hay nadie alrededor, Scully…" respondió. "Y probablemente no lo habrá durante mucho tiempo. Toma un baño en el lago."
Ella le dedicó una mirada aprensiva. Bañarse en el lago y ser sorprendida desnuda y desprevenida por los demás agentes no era precisamente lo que tenía en mente.
"Scully, nadie va a llegar aquí por el momento, por lo menos no pronto. Hemos llegado horas por delante de todo el mundo gracias a tu descubrimiento en el mapa de la ruta en canoa."
Todavía se sentía insegura al respecto.
"Esto es lo que vamos a hacer..." Mulder suspiró, poniendo los papeles sobre la mesa. "Voy a meterme al agua también. Estoy seguro de que apesto. Y así ambos tomaríamos un baño, y podremos usar ropa limpia."
Scully se sintió mejor, en un primer momento. Pero mientras caminaban hacia el lago, el estómago se le lleno de mariposas. Cuando llegaron a la orilla del agua, se quedaron en silencio, dudando. Ella volvió la cabeza para mirarlo y lo sorprendió mirándola fijamente. Se sintió muy tímida de repente.
"Está bien…" dijo Scully. "Si te quedas aquí, voy a ir alrededor de la curva justo a la derecha para bañarme y lavar mi ropa. No vamos a vernos, pero aún así seremos capaces de escucharnos por si necesitamos algo."
Mulder asintió con la cabeza. "Estoy de acuerdo."
Ella hizo su camino a lo largo del borde del agua, que se curvaba hacia la derecha y luego abruptamente volvía hacia el interior, creando algo parecido a una pared. No podía ver a Mulder, pero podía oírlo quitándose las botas Timberland. Oyó cuando se desprendía el cinturón. Esto le dio una sensación reconfortante, saber que no estaba completamente sola ahí, sobre todo porque ella se estaba desnudando. Mulder estaba a un grito de distancia si lo necesitaba. Scully se quitó la chaqueta que había atado alrededor de su cintura, se quitó las botas, los jeans y la camisa y los apiló sobre la hierba. Luego dirigió una mirada nerviosa a su alrededor. Nadie podía verla ahí, y lo único que se escuchaba era a Mulder aullando cuando entró al agua.
"¿Está realmente tan fría, Mulder?" Le gritó preocupada.
"Es shockeante al principio, pero ahora no está tan mal." Respondió. "Gracias al cielo que es un día caluroso."
Scully se quitó el sujetador y la ropa interior, y los lavó en el lago frotando suavemente con una piedra lisa. Los puso en la hierba, a secar, junto a la pila de ropa. Luego entró al lago, jadeando cuando el agua fría la envolvió. Pero pronto se aclimató a la temperatura y se sintió muy a gusto. Era un placer librarse del sudor y la suciedad de su cuerpo. Se frotó los brazos y piernas, nadó un poco y paró para frotarse la cara con el agua fresca.
"¡Oye, Scully!" Gritó Mulder. "¿Sabías que hay amebas que residen en los lagos que pueden comerse tu cerebro?"
"¿Estás hablando de la Naegleria fowleri?" Le contestó.
"¿Así se llama? Como sea... ¡No te aconsejo poner la cabeza bajo el agua! Yo no voy a hacerlo por lo menos. Ya tuve bastantes problemas cerebrales este año."
"Mulder, este no es un lago de agua cálida. ¡No te preocupes por eso!"
Scully se metió bajo el agua, usó sus dedos para frotarse el cuero cabelludo y peinarse. Empezó a nadar sin preocuparse. El agua se sentía tan bien contra su piel. Se preguntó qué estaría haciendo Mulder. Se había quedado en silencio. Nadó hacia la curva pronunciada de la orilla tan silenciosamente como le fue posible para alcanzar su punto máximo alrededor del borde.
Estaba de pie, de espaldas a ella, y el agua le llegaba a la cintura. Se refregaba los brazos, el pecho y la cara, y luego se vertía agua sobre la parte posterior de los hombros. Su espalda brillaba bajo el sol. Es realmente hermoso, pensó. Quería ir hasta él y abrazarlo, pasarle los brazos alrededor de su cintura y besarlo. Realmente deseaba besarlo, perderse entre sus labios, saborear su boca, enredarse con su lengua, sentirlo reaccionar contra su cuerpo y finalmente decirle que lo amaba. Pero de repente, todos sus pensamientos fueron superados por un profundo sentimiento de tristeza, y no estaba muy segura de por qué. De repente se sintió desesperada, las cosas entre ellos iban a quedarse para siempre en un stand- still. Las cosas nunca cambiarían. Quiso llorar.
Scully salió del agua y se acercó a la pila de ropa en la hierba. Su sujetador y bragas estaban suficientemente secas. Su cabello se había rizado, pero no había nada que pudiera hacer al respecto. Se vistió rápido gritándole a Mulder para decirle que ya había salido del agua. Esperó a que la llamara y se dirigió hacia él. Buscaron sus mochilas, y decidieron armar la tienda en el camping más alejado de las mesas y fogatas centrales. Una vez que la carpa estuvo armada, Scully infló el colchón y lo puso en el interior, mientras que él tomaba el hacha y se dirigía al bosque para recoger leña.
Mulder regresó con bastante leña y algunas ramas más grandes entre los brazos, mientras colocaba todo en el pozo de la fogata, notó que Scully estaba bostezando.
"Ha sido un día muy largo..." Le dijo, mientras comprobaba su reloj; eran las 14:31 horas. "¿Tienes hambre?"
"¡Siií!" Gimió "Me muero de hambre."
Tomó el líquido inflamable de la caja y los fósforos de su mochila, y comenzó a encender el fuego. Puso los hot dogs restantes en los pinchos, los puso al otro lado del fuego, girándolos constantemente para que se cocinen de manera uniforme. Scully tomó los sacos de dormir y los puso uno sobre el otro en la hierba a pocos pies de distancia del campamento designado. Se quitó las botas y se sentó de espaldas al fuego. Él la miró detenidamente, observó como su cabello ondulado de color rojo brillaba al sol mientras ella cerraba los ojos disfrutando del momento. Mulder se sentó en el saco de dormir junto a ella para comer, cuando terminaron se quedaron en silencio recostados uno al lado del otro, al cabo de unos minutos, Scully se acomodó de costado y se durmió. Cuando Mulder notó que estaba dormida se quedó muy quieto observándola descansar, se sintió contento de haber sido enviado a ese retiro. Tal vez no era tan ridículo después de todo.
CONTINUARÁ…
