ATHENA ASAMIYA Y LA GENERACIÓN DORADA
CAPITULO 2 EL TORNEO
CIUDAD DE MÉXICO, 2011-2018
DISCLAIMER: Edward Mckraken y los demás personajes son (OC) originales, por lo cual me pertenecen.
"En ajedrez, aprenderás más de una partida perdida que de cien ganadas."
José Raúl Capablanca, ajedrecista cubano
Hace tres años…
13/agosto/1999. 9:00 am
Ciudad de México.
James Edward Mckraken III, el joven ex-campeón de ajedrez Irlandés, conocido como Chessmaster, llegó temprano por la mañana a las Instalaciones del World Trade Center de la ciudad de México para asistir al torneo Juvenil intercontinental de Ajedrez. Al arribar, se impresionó por la convocatoria que tuvo en todo el planeta: estaban reunidos más de 200 participantes a las primeras horas de la mañana. Fue sorprendente la cantidad de espectadores reunidos para aquel evento; y lejos de ponerlo nervioso, lo emocionaba profundamente; se sentía como pez en el agua.
Al entrar al W.T.C. confirmó su registro en la mesa de los organizadores, ubicada en el lobby principal. Después de recibir su gafete de jugador, vio tanto a los participantes como a los millares de espectadores que tomaban sus lugares en el lobby —entre ellos, su familia y algunos de sus amigos— mientras que Edward y el resto de los competidores, jueces, y organizadores, entraron a la sala magna de conferencias a fin de dar las instrucciones y reglas generales del torneo: seria un torneo suizo de 9 rondas, cada una durara una hora, con intervalos de 5 minutos entre cada ronda. Cada tres rondas, habrá un receso de media hora; dos puntos al ganador de cada match, un punto a cada contrincante en caso de tablas, y ningún punto al perdedor.
El torneo empezó para Edward a las 9:05 de la mañana, cuando su rival, la albanesa Valentina Kadare, de aproximadamente 17 años, especialista en aperturas cerradas —es decir abrir la partida con el peón de la Dama en d4— y en gambitos de Dama. Ella movió su primer peón a d4, mientras que él seguía un esquema táctico de aperturas irregulares: Inicio con Caballo c3. Luego de desarrollado el juego, Edward logro capturar la dama por cuenta de una combinación entre caballo y alfil, lo cual forzó a su rival a la rendición, con solo casi 25 minutos de duración.
El siguiente enfrentamiento, derrotó fácilmente al experimentado norteamericano John K. Lincoln. Le tomo al menos 15 minutos en darle mate, luego de que su rival intentara presionarlo a base de juego rápido —Blitz—, para desesperarlo. Sin embargo, Edward no cayó en el juego y tomó el control del partido, descubriendo rápidamente las debilidades de un rey mal enrocado, y las ventajas de haber desarrollado la dama y alfil al iniciar la partida.
Antes de su siguiente partida, el joven McKraken observo con atención aquel ambiente: el silencio en la sala solo era interrumpido por los murmullos de los demás jugadores y del constante uso de los relojes profesionales. Al mismo tiempo, en sus manos observaba las notaciones de sus partidas y reflexionaba que cuanto más ganara las partidas, mas difíciles iban a ser sus rivales, por lo que debía prepararse para cualquier situación.
Para la tercer ronda le tocó abrir con blancas frente a una hermosa joven Italiana llamada Francesca Gramsci, de aproximadamente 21 años, quien estaba acostumbrada a vestir de manera exuberante — Un Top ajustado que resaltaban sus senos, sin tener que ser vulgar— y aprovechando su belleza para distraer a sus rivales, para realizar tácticas contraofensivas. Sin embargo, y a pesar de las distracciones de su rival, el joven Irlandés consigue tablas, al ahogar con sus torres y alfiles, a un rey negro arrinconado entre un peón propio y a4. Resignada, Francesca se despidió de Edward con un beso en los labios, lo cual dejó un poco atónito al irlandés.
En el primer receso de media hora, McKraken aprovechó para ver la tabla de posiciones: en ese momento, se encontraba entre los 10 primeros lugares, en la cual la mayoría eran chicas europeas. Así se dio cuenta que recientemente, las mujeres en Europa han ganado terreno en el ajedrez; sin embargo, el primer lugar lo ocupaba un serbio, el campeón de Europa: Andrija Djokovich, quien tenía marcha perfecta. Solo vio por unos momentos la tabla de posiciones, antes de ir por un refrigerio a la cafetería.
Luego de comer una dona de chocolate con un capuchino clásico, Chessmaster se enfrentó en su cuarta partida al australiano Roger S. Turner, quien inicio con una apretura irregular: peón a4. Al irlandés le llamo la atención aquel movimiento, por lo que decidió contrarrestarlo moviendo peón en e6. Turner respondió con otro peón en b5; sin embargo, se tardo un poco para responder con su dama en Df6. Fue una partida lenta, no obstante tuvo la paciencia de la que careció su rival: en un momento de la partida, este se rinde luego de quedar comprometido el rey y la dama frente a las torres y la dama de del joven Mckraken.
Pero en la quinta partida, Edward enfrenta al líder del torneo: Andrija Djokovich, quien comenzó con la clásica posición de gambito de Dama, a lo que Edward reforzó sus posiciones sacando los caballos, sin pensar que el campeón dedujo sus movimientos, y lanzo su defensiva de peones antes que él pudiera atacar. Así fueron las jugadas y cada uno de los movimientos de ambos rivales: mientras el irlandés atacaba sin descanso, el campeón mantenía la calma y contrarrestó cada una de esas jugadas sin que Chessmaster se ocupase de su propia defensa y con un movimiento impulsivo y poco prudente, Djokovich aprovecho ese momento para contraatacarlo, siendo sorprendido y sintiendo la presión de las torres de su oponente cerca de derrumbar su precaria defensa: su situación en el tablero era irremediable: en cuestión de unos cuantos movimientos el serbio le dio mate.
La derrota le cayó como un balde de agua fría. Para la sexta partida, lidió con la presión de la anterior partida, la cual seguía en su sistema, cuando enfrento a una chica de Bosnia, de quien apenas pudo negociar tablas luego de una partida cerrada, en la cual el irlandés se encontraba errático y vacilante a la hora de realizar sus jugadas.
Al comienzo del segundo receso, Chessmaster, estaba hecho un manojo de nervios al borde del colapso y notablemente frustrado luego de perder contra el campeón serbio, cuando se encuentra con sus dos hermanos mayores: James y Julia. Ambos hermanos se dirigieron a su hermano menor
— ¿Qué fue lo que pasó en la última partida, Eddie?— le inquirió su hermana, a lo que agregó su hermano Jimmy.
—¡No puedo creer que hayas dejado escapar tu victoria así de fácil!— A lo que el Joven Eddie solo contestó.
— ¿Vieron mi partida contra el serbio? ¡Por el amor de Dios! ¿Qué fue eso?— Pero fue interrumpido por James, quien le comento.
—FORGET IT! Juega cada partida sin presiones— Y Julia agregó.
—Además Ed, eres uno de los mejores de este torneo, y toda la familia cuenta contigo; No te dejes vencer, ¿OK?— a lo que Edward solo asintió levemente con la cabeza.
Al reanudar la tercera y última parte de la contienda ajedrecística, el joven Mckraken inicia obteniendo el triunfo sobre el español Andrés Torreblanca, un ajedrecista veterano de 21 años que no esperaba las jugadas agresivas y arriesgadas del irlandés, en contraste con su estrategia conservadora y a la defensiva. El triunfo del irlandés atrajo la atención de los espectadores sobre el discreto jugador, quien demostró tener madera para reclamar el titulo.
A pesar de la presión recibida de la atención de los espectadores, no resultó estresante en esta ocasión para McKraken, incluso lo motivó en su octava partida contra la mexicana Justina Sierra, la campeona juvenil de México, apodada la reina roja, una competitiva jugadora especializada en partidas rápidas enfocadas en el ataque de su dama; y una vez iniciadas las hostilidades, inició una de las partidas más importantes para Chessmaster, en contra de su más encarnizada rival.
Tanto el irlandés como la "Reina Roja" iniciaron un temprano intercambio rápido de piezas menores, lo cual fue error táctico de parte de la campeona mexicana, que termino por lamentarlo demasiado tarde, cuando se dio cuenta de su error, al beneficiar el juego táctico del irlandés, al destrozar la débil defensa y atacar con su dama, torres y alfiles. La débil defensa de Justina fue evidenciada y en dos turnos, Edward le derrotó a Justina. La victoria fue sorpresivamente fácil para el Edward, ya que esperaba más de la mexicana.
Con este triunfo, Edward se volvió el centro de atención de todos los espectadores en la antesala del campeonato solo quedaban él y el campeón serbio en la competencia. Sin embargo, Chessmaster solo podrá aspirar al campeonato si gana su siguiente Match y el campeón Djokovich pierde. El joven McKraken sabía de antemano que eso casi imposible, por lo que decidió no preocuparse por ello y centrar su atención en su novena y última partida en contra de una de las competidoras con peor actitud en el torneo: la británica Jennifer D. Thompson. Fuerte candidata al campeonato hasta que el campeón Djokovich la derrotó. Con cinco triunfos, tres tablas y una derrota, Jennifer estaba en la misma situación que Edward: con un triunfo aseguran el subcampeonato del certamen.
La Última ronda del torneo inició a las 12:00Pm para "Chessmaster", quien escuchaba a la británica, alardeando de forma arrogante, acompañada de un tosco acento londinense, lo que incomodaba a Chessmaster, quien tomó la iniciativa en la posición central, mientras que Jennifer atacó inmediatamente con un infructuoso gambito de Dama, el cual solo consolidó la posición en el tablero del joven Mc Kraken. Sin embargo, esta partida solo estaba comenzando para ambos. Inmediatamente, la británica inicio el ataque de Alfiles, caballos, dama y al final las torres, tratando de mermar los puntos débiles de la defensa de peones de McKraken, quien estaba obligado tarde o temprano a contestar con un fuerte contraataque. Este llego, luego del enroque corto de su rival, el cual fue aprovechado al poder capturar La dama negra de Jennifer, lo que le molestó notablemente. En ese momento, Edward paso a la ofensiva y con cada movimiento aseguraba su propia victoria, y Jennifer defendía sus posiciones esperando cualquier error, el cual jamás llego; en ese momento descubrió que no podría ganarle a Edward por las buenas
—¡Muy bien, entonces será por la mala!— se dijo a sí misma.
Y en un tono serio pero con su típica arrogancia, le cuestiono a Edward.
—¡OYE MCKRAKEN! De una vez te digo que este juego quedará en tablas, Es lo que más puedes a aspirar, si declaramos tablas, ambos aseguramos el subcampeonato ¿Qué dices?— al terminar de hablar estiro la mano en la respuesta de McKraken, quien reflexiono sobre lo cerrada que se volvía la partida con cada jugada, y al fin le contestó.
—Puede que tengas razón, pero tengo una mejor Idea: ¡Darte mate antes que decidas salirte de la trampa en la que has caído! Dxg7++— Fue el mate más inesperado que recibió Jennifer, porque ella esperaba un ataque con uno se los caballos, sin imaginarse que la pieza que provocaría su ruina fuera la Dama apoyada por un Peón, la torre libre del rey, y un alfil en e5.
En un arranque de ira, Jennifer arrojo el tablero al suelo y a gritarle a Edward, quien ignoraba la rabia de su contrincante, quien solo se gano ser expulsada del edificio y descalificada por conducta antideportiva. Y tal como se esperaba, el Campeón de Europa Andrija Djokovich, derrotó a su rival en menos de 15 minutos, con lo que aseguró el campeonato, y Edward tuvo que resignarse con el 2do lugar de torneo, el cual, le dejó con un buen sabor de boca, porque reflexiono que el haber perdido con el serbio, le enseño más que todas las partidas en las que pudo haber ganado. Pero sobre todo, Edward agradeció tener a James y a Julia, no solo como sus mentores, sino como sus hermanos mayores.
