Capítulo 19: "La verdad me ha causado nada más que dolores de cabeza; no quiero lo mismo para ella."
Resumen:
Scully empieza a buscar una segunda opinión y decide confrontar a Mulder. Esta situación hace que los obligue a hablar de algunas cosas.
Notas:
Snow Patrol - "Run"
I'll sing it one last time for you
Then we really have to go
You've been the only thing that's right
In all I've done
And I can barely look at you
But every single time I do
I know we'll make it anywhere
Away from here
Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you, dear
Louder, louder
And we'll run for our lives
I can hardly speak, I understand
Why you can't raise your voice to say
To think I might not see those eyes
Makes it so hard not to cry
And as we say our long goodbye
I nearly do
Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you, dear
Louder, louder
And we'll run for our lives
I can hardly speak, I understand
Why you can't raise your voice to say
Slower, slower
We don't have time for that
All I want's to find an easier way
To get out of our little heads
Have heart, my dear
We're bound to be afraid
Even if it's just for a few days
Making up for all this mess
Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you, dear
La mañana del miércoles 1ro de septiembre, Scully se dirigió hacia el centro de D.C al edificio de 'Columbia Fertility Specialists' en M Street. Después de esperar en la recepción unos 20 minutos, fue recibida por el Doctor Rafat Khan. Ella lo siguió a su despacho y se sentó en una silla de color crema frente a su escritorio.
"Ok..." Dijo Khan, después de sentarse, y comenzar la lectura de un portapapeles que estaba delante de él. "Tengo aquí sus datos. Recibimos el vial ya congelado de sus óvulos, el 8 de febrero de 1997. Comprobé que los óvulos congelados no eran viables para la inseminación y la fecundación in vitro (IVF). Fox Mulder, su pareja, pidió que los guardemos en nuestro banco de óvulos. Le dije que no era necesario almacenarlos, como los óvulos no se podían utilizar... Pero insistió."
Ella suspiró. "¿Y todavía los tiene?"
"Por supuesto que sí." Khan inhaló. "De todas formas, usted dijo que quería una segunda opinión."
Se dio cuenta de que parecía ofendido por su pregunta. Ella no quiso dar a entender que eran incompetentes. " Sí, me gustaría tener otra opinión médica. A ver si hay alguna posibilidad de que los óvulos se puedan seguir utilizando."
El doctor Khan la miró detenidamente. "Señora Scully... Columbia Fertility Specialists está constantemente clasificado y rankeado como uno de los centros de fertilidad más importantes del país. Nuestros médicos y especialistas están certificados en todo el espectro de la medicina reproductiva, y hemos pasado años al dominio de las últimas tecnologías y técnicas disponibles para que todos nuestros pacientes puedan lograr la paternidad. No veo cómo otro médico pueda revisar sus óvulos y darle una respuesta diferente a la que le hemos dado a usted y a su pareja.
Ella asintió. "Es sólo que no quiero dejar pasar la oportunidad de averiguar si todavía hay otras opciones."
Rafat Khan suspiró y la miró con simpatía. "Bueno, está bien entonces. Necesitamos que nos informe del nombre del médico que usted y el señor Mulder van a utilizar y después de esto podremos hacer los arreglos necesarios para transferir sus óvulos congelados a sus instalaciones."
Scully parpadeó. Khan, obviamente, pensaba que ella y Mulder eran pareja en la vida. "Está bien, se lo haré saber tan pronto como sea posible."
No había encontrado otro médico todavía. Estaba contenta de haber tomado la semana libre en el trabajo para poder dedicar su tiempo a esto. Quería estar segura de encontrar el médico adecuado.
El doctor Khan la acompañó a la recepción. Estaba a punto de decir: 'adiós', cuando Khan la interrumpió. "Señora Scully... Dana, espero que sepas que te deseo toda la suerte del mundo. Espero que, si llega el momento, consideres volver a nosotros. Tenemos un programa de donación de óvulos maravilloso. Sé que nunca es lo ideal, para una persona, utilizar el óvulo de una donante anónima, pero todo el mundo merece que el sueño de ser padres se haga realidad."
Scully tragó saliva. Sintió que su garganta se comprimía.
Khan suspiró. "Me gustaría que hubieras visto la cara de tu pareja cuando le dije que los óvulos no eran viables. Se notaba que tenía el corazón roto. Sólo quiero que ambos sepan que hay otras opciones disponibles para que cumplan ese sueño."
Scully parpadeó para contener las lágrimas. "Gracias, doctor Khan." Se volvió para irse, pero de repente pensó en algo y giró hacia él. "Doctor Khan, ¿Qué pasa con la cuota? ¿Cuánto debo por el almacenamiento de los óvulos?"
Él le dirigió una mirada de perplejidad. "Creo que tu pareja ya pagó la factura de agosto." Dijo antes de mirar hacia abajo en el portapapeles levantando la hoja superior. "Sí, la cuota fue abonada mediante un cheque el 14 de agosto. No deberán abonar septiembre si transferimos tus óvulos antes del 6."
No sabía qué decir sobre esto, así que solo asintió y se despidió antes de salir del edificio. ¿Mulder había estado pagando todo ese tiempo? Él escribió un cheque todos estos meses que sus óvulos estuvieron almacenados, dirigido a: Columbia Fertility Specialists ¿y ni una sola vez creyó que era el momento correcto de contarle sobre la existencia de sus óvulos? No sabía si sentirse conmovida o más enojada que antes.
Cuando llegó a casa, Scully llamó a 'Capital Women's Care' y pidió hablar con su ginecóloga, la doctora Rausch, pero ella no estaba disponible. Dejó un mensaje y, a continuación, decidió dedicar el resto del día a limpiar su apartamento. Frotó, pulió, fregó, acomodó y aspiró hasta que no pudo frotar, pulir, fregar, acomodar, o aspirar más. A eso de las 13:38 horas, la doctora Rausch regresaba su llamada telefónica. Scully le pidió una lista de los especialistas en fertilidad que le recomendaba a sus pacientes, y Rausch acordó enviarle las recomendaciones para el final del día.
Al ponerse el sol y el crepúsculo, Scully se estableció, se duchó y se sentó en su sofá. Mulder no había hecho ningún intento de contactarse con ella aparte del breve mensaje en su contestador del martes por la tarde diciéndole sólo que había usado a Columbia Fertility Specialists para almacenar los óvulos. Pensó en todo lo que el doctor Khan le había dicho más temprano ese día. Tal vez debería llamar a Mulder. Todavía estaba enfadada, pero prefería estar enojada y decírselo, en lugar de no hablar con él en absoluto. Scully se desatornilló del sofá, se puso un par de zapatos, y tomó las llaves del coche.
Mulder estaba sentado en la oscuridad en su sofá, sin molestarse en encender las luces. La televisión en silencio disparaba imágenes en la pantalla, pero él no trató de comprender lo que miraba. Se había pasado todo el día en el trabajo sin Scully y lo odiaba. Ella no lo había llamado, no es que él realmente esperaba que lo hiciera. Cada vez que tomó el teléfono para llamarla, se recordó que ella lo quería lejos. ¿Qué pasaba si por casualidad en el transcurso de la semana ella comenzaba a pensar realmente las cosas? Acerca de su vida y lo que había hecho con ella. Acerca de cómo se había ido su carrera por el inodoro. Sobre el asesinato de su hermana, su cáncer, su infertilidad. Los diversos psicópatas y las fuerzas gubernamentales oscuras que habían amenazado su vida más veces de las que podía contar. ¿Y si finalmente descubría que él no valía la pena y que él nunca la había valido?
Alguien llamó a la puerta. Miró el reloj; eran las 20:16 horas. No esperaba a nadie. Instintivamente, tomó su pistola del cajón del escritorio y caminó hacia la puerta.
Otro golpe. "Mulder, soy yo."
Vaciló, pero luego abrió la puerta para ver a Scully de pie allí con el pelo ondulado aún húmedo, y vistiendo pantalones negros con una camisa púrpura. Él la miró fijamente.
"¿Puedo pasar, o qué?" Preguntó con irritación.
Mulder suspiró. "No soy una compañía adecuada."
Scully frunció los labios. "No he venido aquí por la compañía."
Caminó hacia él, lo que lo obligó a hacerse a un lado, y entró al apartamento. Él volvió a suspirar mientras cerraba la puerta.
Scully escaneó a su alrededor y notó que no había luces encendidas y la televisión estaba en silencio. Ella lo miró y vio la pistola en su mano. Sus ojos volaron a su cara asustada.
Mulder frunció el ceño. "Scully, cálmate. Sólo tomé el arma cuando golpeaste." Volvió a su escritorio y dejó la pistola en su funda, cerrando el cajón.
Ella activó el interruptor de luz. No había nada sobre la mesa de café. Miró hacia el escritorio y sólo vio el computador, el teléfono, algunos libros y archivos apilados. Echó un vistazo a la cocina y no encontró nada en los estantes, mesa, mesada o sobre la estufa.
"Mulder, ¿cuándo fue la última vez que comiste algo?"
Pensó en ello. "Comí una rebanada de pizza de Jerry en el almuerzo."
Ella frunció el ceño. "Eso fue hace como ocho horas."
Su compañero suspiró y se sentó en el sofá. "¿Y?"
Scully negó con la cabeza y entró en su cocina. Abrió la heladera, rodó los ojos, y la cerró molesta. Se acercó al escritorio, se sentó tomando el teléfono.
"Hola, me gustaría hacer un pedido para domicilio" Habló después de marcar.
"No quiero comer, Scully" Susurró Mulder en su tono muerto.
No le hizo caso. "Sí. Una porción de 'Drunken Noodles', una de 'Arroz frito Bangkok con pollo', una ensalada de papaya, y dos 'Spring Rolls'... Mulder... 2630 Hegal Place, # 42... 555- 9355... Muy bien, gracias."
Scully colgó el teléfono. Se dio la vuelta en la silla para enfrentarlo. Estaba inclinado sobre el sofá, con los codos sobre las rodillas y mirando sus manos entrelazadas. Ella suspiró y miró al suelo. Se sentaron así, en completo silencio, durante unos 10 minutos. Estaba esperando que él hablara, pero luego quedó claro que no sería Mulder el que iniciaría la conversación.
"¿Por qué no me hablaste de los óvulos, Mulder?"
Él la miró. "Te lo dije. Tú estabas enferma. Estabas en ese hospital en Allentown. Penny Northern acababa de morir. No podía soportar la idea de decirte algo así." Ella todavía estaba enojada. Dios lo ayude.
Scully asintió. Estaba tratando de controlar sus emociones. No quería pelear ni discutir más. "Pero luego me puse mejor, Mulder. Yo me mejoré. Cuando me enteré hace dos años acerca de mi insuficiencia ovárica, fuiste la primera persona a la que se lo dije. Ni siquiera se lo dije a mi madre hasta meses después. ¿Por qué no me lo dijiste entonces?"
Tragó saliva y miró a sus manos. "No lo sé. Me sentía culpable, supongo."Por favor, sólo matame ahora. No quería hablar de esto.
Ella lo miró fijamente, la ira comenzaba a arder. Necesitaba una razón mejor que esa. Luego continuó, su voz elevándose de a poco. "Cuando nosotros nos enteramos sobre Emily, viniste a San Diego y te sentaste allí y le dijiste al juez que durante mi secuestro fui sometida a experimentos, que ellos extrajeron mis óvulos. ¡Algo sobre lo que no tenía ni idea hasta entonces, ya que lo habías mantenido alejado de mí también! ¡Y aun así, no me dijiste que en realidad los habías encontrado, los habías hecho examinar probando que no eran viables y habías estado pagando una puta factura cada puto mes para mantenerlos almacenados en un maldito banco de óvulos por alguna puta razón desconocida!"
Ni siquiera podía mirarla. Él era un maldito pedazo de mierda. Dios, ¿qué podía decirle? ¿Cómo podría incluso ponerlo en palabras?
"¡¿Y BIEN?!" Ella había levantado la voz ahora de verdad. "¿Vas a explicarme algo? ¿Cómo pudiste mantener algo así alejado de mí? Quiero decir, ¡es increíble! ¡¿Y durante más de dos años?! ¡¿Cómo pudiste hacerlo, Mulder?!"
Saltó del sofá. "¡Scully!" Dijo, entrando en pánico. Entonces todo comenzó a manar antes de que pudiera evitarlo, y él estaba gritando también. "¡Scully, yo no podía decírtelo! ¡Yo no quería hacerlo! ¡Debido a que si lo hacía se convertiría en algo real! ¡Y la idea de que te quitaran, te robaran la posibilidad de la maternidad en ese secuestro sólo porque querían castigarme... Sólo hace que me den unas putas ganas de apuñalarme a mí mismo! ¡La idea de que nunca podrás ser madre ya era demasiado doloroso! ¡No quería pensar en ello! ¡Yo no quería hablar de eso! ¡Me odio a mí mismo por hacerte esto! ¡Me odié cada puto día desde que me enteré lo que te hicieron! ¡Y al mismo tiempo tampoco podía decírtelo por miedo a que tu también me odies de la misma manera que lo hacía yo! ¡Porque a pesar de saber que soy una mierda que solo trae desgracias a tu vida no puedo alejarme de tí! ¡No puedo ni quiero perderte! ¡No soporto la culpa, pero no puedo alejarme de tí! ¡¿Es eso lo que quieres oír?! ¡¿Es esa explicación lo suficientemente buena para ti?!"
Mulder volvió a caer en el sofá, con los codos, una vez más en las rodillas, enterrando la cabeza en sus manos. Los ojos de Scully se llenaron de lágrimas, y ella se sentó en silencio aturdida por lo que su compañero había dicho.
Rápidamente se enjugó las lágrimas que caían sin control. Ella no quería que él se culpara por lo que había pasado. ¿Qué podía decirle para hacer que no se sintiera de esa manera? " Mulder..." Lo llamó en voz baja, casi en un susurro. "No es tu culpa."
Era igual el infierno si no lo era.
Scully esperó una respuesta, pero ninguna llegó. "Mulder, si el médico te dijo que los óvulos no eran viables, ¿por qué seguiste pagando para mantenerlos?"
Él suspiró, se inclinó todavía más con los codos sobre las rodillas, sin mirarla. "No quería decirte que había encontrado los óvulos y que eran inútiles. Pensé que si trabajaba lo suficientemente duro, iba a encontrar las respuestas a lo que te hicieron para que nosotros pudiesemos arreglarlo de alguna manera. El chip curó tú cáncer. Tal vez hay algo por ahí afuera que pueda curar tu infertilidad. Quería ser capaz de decirte que podías ser madre."
Las lágrimas de Scully estaban comenzando a fluir libremente. Se levantó del escritorio, y se trasladó al sofá para sentarse junto a Mulder. Deslizó su brazo izquierdo alrededor de su derecho, corriendo la palma de su mano izquierda lentamente por su brazo hasta encontrar su mano derecha, y entrelazó sus dedos con los suyos, apoyando la cabeza en su hombro, y comenzó a llorar en silencio.
"Yo no te merezco, Scully." Susurró con la voz quebrada.
"Mulder, no hables así."
"Scully, es cierto. Los X Files son mi vida. Tú te mereces mucho más que eso."
Ella se secó las lágrimas con la mano derecha. "Te mereces las mismas cosas que yo, Mulder. ¿No hay nada que quieras de la vida que no esté en los Expedientes Secretos X?"
Su estómago se hizo nudos. ¿Debería decirle lo mucho que la quería? ¿Lo mucho que la necesitaba? ¿Que no podía vivir sin ella? ¿Cuánto quería hacerla feliz? ¿Cuánto quería quedarse dormido junto a ella cada noche y despertar a su lado cada mañana? ¿Cuánto quería tenerla en sus brazos y sentir su piel presionada contra la suya? ¿Cuánto quería complacerla? ¿Debería decirle lo mucho que su corazón sufría ante la idea de perderla? ¿Cómo su corazón se rompería y se desangraría si alguna vez ella se fuera? ¿Cómo haría cualquier cosa para evitar que eso suceda, incluso si eso significara nunca tomar todo lo que deseaba de ella?
Mulder suspiró. Era un maldito cobarde.
Un golpe en la puerta anunció que su cena había llegado. Desprendió su mano de la de Scully y caminó hacia la puerta, pagándole al tipo del domicilio.
"¡Será mejor que le des una propina decente al chico, Mulder!" Gritó ella desde el sofá.
Le sonrió al chico que le guiñó un ojo de manera divertida, haciéndole un gesto para que se quedara con el cambio. Acomodó la cena en la mesa de café. Entró a la cocina y sacó dos cervezas de la nevera, tomó platos y cubiertos, y regresó a la sala.
Se estiró para alcanzar el control de la tele y subió el volumen. "¿Qué quieres ver?"
"Algo divertido" Respondió ella sin dudarlo. Pensó que lo mejor para ambos era que pudieran reírse de algo esa noche.
El reloj estaba por dar las 21:30 horas, y Mulder puso: The Drew Carey Show. "No estoy seguro de si esto califica, pero supuestamente debería." Le sonrió.
Mientras cenaban mirando la TV, Scully pensó en su pregunta a Mulder y su no-respuesta: ¿Realmente no quería nada más de la vida que lo que estaba en los Expedientes Secretos X? ¿Podría vivir así? ¿Para siempre? Quería salir, ir a casa y llorar a moco tendido. Pero se quedó junto a él, porque tal vez había venido aquí por la compañía después de todo. Porque tal vez prefería sentirse miserable y estar con Mulder, que sentirse miserable y estar en casa sola.
CONTINUARÁ…
