Capítulo 35: "toda la evidencia en contra no es enteramente disuasiva"
Resumen:
Mulder y Scully regresan a casa desde California y Mulder debe ir a ver un Psicólogo del FBI
Notas:
Depeche Mode – "Somebody"
I want somebody to share
Share the rest of my life
Share my innermost thoughts
Know my intimate details
Someone who'll stand by my side
And give me support
And in return
She'll get my support
She will listen to me
When I want to speak
About the world we live in
And life in general
Though my views may be wrong
They may even be perverted
She will hear me out
And won't easily be converted
To my way of thinking
In fact she'll often disagree
But at the end of it all
She will understand me
I want somebody who cares
For me passionately
With every thought and with every breath
Someone who'll help me see things
In a different light
All the things I detest
I will almost like
I don't want to be tied
To anyone with strings
I'm carefully trying to steer clear
Of those things
But when I'm asleep
I want somebody
Who will put their arms around me
And kiss me tenderly
Though things like this
Make me sick
In a case like this
I'll get away with it
A las 7:38 am del viernes 22 de octubre, Scully y Mulder ingresaron al apartamento después de conducir desde el Aeropuerto Internacional de Dulles. Una vez que colocaron los bolsos en el suelo, Mulder llevó sus brazos alrededor de la cintura de Scully, tirando de ella hacia atrás contra él. Su boca fue a su cuello, besándola suavemente.
- Scullyyyy... - Resopló. - Tenía toda la intención de deslumbrarte al momento en que entrásemos por la puerta...
- Hmm. ¿Pero...?
- Pero estoy agotado. - Mulder suspiró.
Scully se rió entre dientes. - Estoy muy cansada también, demasiado. Estuvimos despiertos más de 24 horas.
Mulder le sonrió al oído. - ¿Qué tal si simplemente dormimos?
Ella lo envolvió con sus brazos, apretándolo contra su abdomen, y cerró los ojos. - Eso suena perfecto.
Mulder tomó Scully de la mano y la llevó al dormitorio, se desnudaron y durmieron cinco horas corridas. A las 12:55 un teléfono celular comenzó a sonar.
- ¿Hola? - Scully respondió adormilada.
- ¿Agente Scully? - Respondió Skinner. - Uh... ¿está el Agente Mulder allí?
Scully parpadeó despertando y comenzó a tocar a Mulder en el brazo, pero él sólo se quejó.
- Um, ¿por qué Mulder estaría aquí, señor?
Los ojos de este se abrieron de golpe mirándola fijamente.
- Porque usted contestó su teléfono. - Respondió Skinner.
Scully rodó los ojos y puso una mano sobre su cara, antes de cerrar los ojos negando con la cabeza, luego metió el teléfono en la mano de Mulder.
- Sí, señor. - Dijo Mulder al teléfono, mirando a Scully. - Estoy aquí... Mmm, tomamos el vuelo "red eye" de LA anoche y, uh... colapsamos en el sofá de la Agente Scully al volver del aeropuerto... el teléfono nos despertó.
Mulder negó con la cabeza, encogiéndose de hombros. Scully le sonrió.
- Estoy llamando por ese caso en California. - Dijo Skinner. - Se me informó que disparó y mató al sospechoso, un tal Robert Roberts.
Mulder suspiró. - Sí, señor, lo hice.
- Vas a tener que ir a una reunión con uno de los licenciados en psicología de la Behavioral Science Unit (Unidad de Ciencias del Comportamiento). - Le dijo Skinner.
Mulder gimió en el teléfono. Scully murmuró. - ¿Qué? - Él negó con la cabeza hacia ella, cerrando los ojos.
- Lo sé, Mulder... - Skinner respondió a su gemido de desagrado. - A nadie le gusta tener que hacer eso. Pero sabes que es parte del trabajo, y es necesario. Mataste a alguien. Tienes que hablar con un consejero.
Mulder suspiró. - Ok.
- Dispuse que te reúnas con la doctora Susan Clifford esta tarde en Quántico. - Le informó. - ¿Puedes estar allí a las 15:00?
Mulder miró su reloj; le tomaría casi una hora conducir hasta Quántico. - Sí, puedo estar allí a esa hora.
- Bien. - Respondió Skinner. - Además, el cuerpo de Roberts llegará a Quántico hoy, sólo para informarle. Dile a la agente Scully que me gustaría verla esta tarde, así me puede dar una visión general de lo que pasó allí. Voy a esperar el informe completo de ustedes para el miércoles.
- Está bien, señor. - Dijo Mulder, antes de que Skinner colgara, y lanzó el celular al colchón. - Tengo que ir a ver a uno de los psicólogos de Quántico esta tarde.
Scully asintió comprendiendo. - Oh...
- Y Skinner quiere que vayas y le informes sobre lo que ocurrió en California.
- Será mejor que vaya a tomar una ducha. - Scully suspiró, levantándose de la cama.
Mulder la observó caminar alrededor de la cama yendo hacia el baño, notó sus pechos moviéndose ligeramente debajo del sujetador de encaje blanco, y las bragas blancas que cubrían su sexo. No la había tocado desde el domingo. Parecía que hacía una eternidad.
- ¿Quieres un poco de compañía? - Mulder le sonrió.
Scully lo miró al llegar a la puerta del baño, y le sonrió. - Mmm... no. No quiero tardar mucho tiempo. Debería ver a Skinner tan pronto como sea posible. Sumado a que, todavía estoy demasiado cansada para hacer cualquier tipo de esfuerzo real.
Mulder se rió entre dientes. - Ok.
Cuando Scully cerró la puerta, se apoyó en ella y suspiró. Quería tener sexo. Quería a Mulder. Y la idea de Mulder, no sólo desnudo, sino desnudo y mojado, le provocaron unas sensaciones de deseo tan fuertes, que comenzó a sentir un hormigueo en su centro. La distancia forzada de los últimos días en California había sido frustrante. Pero la idea de tomar esta cosa que había entre ellos a plena luz del día la hizo sentir incómoda, y no estaba muy segura de por qué. Era fácil en la oscuridad. No se sentía tan consciente de sí misma. Era más fácil bajar la guardia. Sin la oscuridad, no habría absolutamente forma de ocultar lo que estaba sucediendo. Se sentiría expuesta, de alguna manera.
Cuando terminó de ducharse, se puso el albornoz y se situó en el fregadero, lavándose los dientes. Mulder entró al baño, sólo llevaba sus boxer negros aún, subió el asiento del inodoro y vació su vejiga.
Scully lo miró fijamente a través del espejo. - ¿No podrías haber esperado a que saliera del baño?
Mulder se volvió hacia ella, sorprendido. - ¿Qué? ¿Esto te molesta?
Ella arqueó una ceja. - Sabes, Mulder... estaría bien si todavía hay algún misterio entre nosotros.
Resopló, tirando la cadena. - Creo que tengo más que suficientes misterios en mi vida, Scully, sin añadir nuestra asociación a la mezcla.
Cuando salió del baño, Scully miró el asiento del inodoro en posición vertical. - Por lo menos baja el asiento. - Dijo, bajándolo.
- Oh, sí, lo siento. - Mulder gritó desde el dormitorio.
Ella rodó los ojos y suspiró, pensando en el enigma que era su asociación.
Mulder se duchó, se cambió, tomó su bolso para dirigirse a su coche, y abrió la puerta principal. - Entonces... ¿nos vemos esta noche?
Scully sonrió, de pie en la cocina terminando su té antes de irse a la oficina. - Sí, definitivamente.
Él sonrió ante el brillo en sus ojos. - Bien. Yo voy a... eh... te veo después.
Cerró la puerta detrás de él, y luego manejó unos 45 minutos hasta Quántico con el único pensamiento de tener finalmente a Scully de nuevo esa noche. Después de llegar al edificio, tomó el familiar camino hacia la Behavioral Science Unit deteniéndose frente a la oficina de la doctora Susan Clifford.
- Gracias por conducir hasta aquí, Agente Mulder. - Le dijo mientras le estrechaba la mano.
Mulder asintió, y después de sentarse en la silla color beige frente a su escritorio, le relató a Clifford los acontecimientos que condujeron a que le disparase a Robert Roberts.
- A mí me suena como si hubiera sido un suicidio. - Le comentó la doctora Clifford.
- Síp. - Dijo Mulder.
- ¿Por qué crees que hizo eso? - Preguntó.
Mulder suspiró. - Dijo que estaba cansado de ser algo que no era.
- Hmm. - Clifford respondió. - Supongo que todos tenemos una lucha similar a veces; a conformarnos con lo que la sociedad o nuestras familias y amigos creen que deberíamos ser, incluso si va en contra de nuestra naturaleza.
- Supongo. - Respondió Mulder.
La doctora Clifford miró el archivo frente a ella. - ¿Cómo van las cosas entre tú y tu compañera?
Mulder la contempló fijamente. - Uh... son buenos tiempos.
- Usted ha sido compañero de la Agente Scully durante más de seis años, así que supongo que cree que esta es una relación mucho más exitosa que la última.
Él asintió con la cabeza y se miró las manos. Inmediatamente pensó en Diana. No creía que algo así surgiría en la sesión.
Clifford lo miró. - No es ningún secreto que con su última pareja tenía problemas.
Mulder la miró con sorpresa. ¿Cómo podía el FBI saber sobre eso? A menos que Diana hubiese estado hablando sobre sus asuntos personales a alguien más, al "hombre Cáncer", eso era altamente probable... Nop, no quería pensar en eso.
- Creo que con el Agente Lamana tuvieron sus encontronazos cuando estaban asociados en Crímenes Violentos. - Explicó la doctora Clifford.
Mulder suspiró. Claro. Jerry. Mulder se preguntó por qué su mente inmediatamente fue a Diana cuando se le preguntó acerca de su asociación con Scully en lugar de a Jerry.
- Nosotros... tuvimos nuestros altibajos. - Respondió Mulder.
Clifford asintió. - Estoy segura que usted y la Agente Scully han tenido su cuota de altibajos, también.
Él asintió con la cabeza, esperando fervientemente que ella no fuera a curiosear en el porque de esos altibajos habían sucedido.
- ¿Tu compañera estaba en la habitación cuando Rob Roberts recibió el disparo?
- Sí, ella estaba ahí. - Replicó Mulder.
- ¿Pensaste que estaba en peligro? - Preguntó Clifford.
Mulder pensó sobre eso. - Supongo que los dos estamos siempre en algún tipo de peligro, simplemente poniéndonos en estas situaciones.
Clifford asintió, dándole una pequeña sonrisa. - Pero, ¿crees que ella estaba en peligro inmediato por estar en esa habitación con Roberts?
- No.
- ¿Y por qué no? - Preguntó la doctora.
Mulder la miró fijamente. - Porque sabe cómo defenderse a sí misma; estaba armada. Porque estuvo en situaciones mucho más peligrosas antes. Porque... porque... ella estaba conmigo.
- Hmm. ¿Así que no estaba preocupado por ella cuando Roberts atacó?
Mulder negó con la cabeza. - No.
- Entonces, ¿es seguro decir que usted se preocupa por la Agente Scully cuando no está con usted? - Preguntó Clifford, mirándolo ligeramente.
Mulder pasó saliva. - No tanto ahora.
- Pero... ¿Usualmente lo hacía?
Él suspiró. - Hubo un tiempo... que nuestras vidas estaban constantemente amenazadas por fuerzas exteriores, debido a la naturaleza de nuestro trabajo. No es el caso en estos días.
Susan Clifford asintió, mirando hacia abajo, al archivo, sobre su escritorio de nuevo. - Aquí dice que la Agente Scully fue secuestrada en dos ocasiones; una vez en 1994, cuando fue desaparecida durante varias semanas, y luego otra vez en 1998. Y que usted cree que esto se debió a su participación en los X- Files, ¿correcto?
Mulder se miró las manos entrelazadas. - Sí.
- Sin embargo, ella sigue involucrada en la sección. Así que puedo asumir que usted no cree que esto va a pasar con ella de nuevo. ¿O es sólo algo en lo que ambos están dispuestos a arriesgarse?
Mulder alzó la vista hacia ella, pero no sabía cómo responder. - Uh... bueno... los hombres responsables de secuestrarla están todos muertos, junto con su trabajo. Bueno... la mayoría de ellos... en fin. - Realmente no quería hablar de eso. - ¿Qué tiene esto que ver con Roberts?
La doctora Clifford le dedicó una sonrisa. - Sólo estoy tratando de determinar su proceso de pensamiento en el momento de los disparos, y esto incluye cualquier temor subconsciente o consciente que tenga en relación a su pareja mientras ella estaba presente cuando fue atacado y tuvo que defenderse con la fuerza letal. Estoy tratando de averiguar si su presencia en la situación afectó sus acciones de alguna manera.
Mulder asintió. - Tal vez si Roberts hubiese corrido hacia Scully, pero no lo hizo. Venía hacia mí.
- ¿Crees que habría perjudicado a la agente Scully? - Preguntó Clifford.
Mulder se encogió de hombros. - No lo sé. Tal vez si ella se hubiese encontrado a solas con él, y él estuviese lo suficientemente hambriento como para atacarla.
La doctora Clifford encogió el rostro disgustada.
- Pero no le habría hecho daño, o intentado, mientras estuviese yo allí. La idea en realidad ni siquiera cruzó por mi mente - Mulder concluyó.
- Está bien. - Le respondió ella. - Así que, ¿cómo están las cosas en casa?
Mulder frunció el ceño. - ¿En casa?
- Sí, en su vida fuera del trabajo. - Clifford asintió, mirando hacia el archivo. - La última vez que tuvo una de estas sesiones, hace varios años ya, vivía solo, no estaba saliendo con alguien y declaró que no tenía tiempo para la vida social. ¿Las cosas siguen igual?
Una vez más, Mulder no sabía muy bien cómo responder. Supuso que socializaba con Scully mucho más a menudo ahora, pero no sabía si pasar el tiempo con ella fuera del trabajo constituía como "salir con alguien" independientemente de que la viera todo el tiempo. No podía decirle al FBI algo diferente, de todos modos.
- Síp, siguen iguales. - Mulder respondió.
Clifford asintió. - ¿Y cómo te sientes al respecto?
- ¿Acerca de...?
- Estar solo. - Replicó la doctora Clifford. - ¿Estás contento con que tu vida siga igual? ¿Quieres que tu vida cambie? ¿Piensas en el matrimonio y la familia? ¿En no estar solo?
Mulder no estaba seguro que tenía esto que ver con el disparo a Roberts. Nunca se había imaginado casado, y rápidamente apartó los pensamientos sobre ser padre. - Yo, uh... no lo sé.
- ¿Experimentó recientemente algo angustiante en su vida personal, o algún cambio significativo que afecte su estado mental o emocional?
Mulder suspiró. - No, nada.
La doctora Clifford asintió. - Ok. Bueno, creo que eso es todo. Gracias de nuevo por venir aquí enseguida. El Director Adjunto Skinner insistió en que aprovechara al máximo su visita y lo exprimiera.
Mulder se levantó y le estrechó la mano, a continuación, salió de su despacho y se dirigió al estacionamiento.
Durante el viaje de regreso a D.C, Mulder todavía trataba de averiguar por qué había pensado en su relación con Diana cuando la doctora Clifford había preguntado si su asociación con Scully era más exitosa que con su última pareja. Mulder nunca había trabajado con Diana oficialmente, ella nunca había sido su compañera de trabajo. Su única pareja antes de Scully había sido Jerry Lamana. Scully no tenía nada que ver con Diana, y su relación con Scully no era ni parecida a lo que había sido con Diana.
Él y Diana rara vez discrepaban en algo y rara vez habían discutido. Cuando peleaban, era porque él había elegido hacerlo, pero eso era también raro. Su relación era: flores, chocolates y joyas; restaurantes de lujo y escapadas románticas de fin de semana; tarjetas de felicitación llenas de un pastoso, sentimental y florido; "bebé"; "nena"; "honey"; "cariño" y "amor"; y decirse: "Te amo" 10 veces al día. Mulder no tenía un verdadero deseo de estar atado, y a menudo se sentía sofocado o atrapado, a pesar de que en ese momento sintió que estaba realmente enamorado de Diana. Había pensado que eso era lo que hacías cuando estabas enamorado; o eso se suponía que hacías para sentirlo o parecerlo.
Mulder se dio cuenta que no tenía ninguna inclinación real en hacer la mayoría de cosas que componen una típica relación romántica con Scully. Tal vez, realmente, eran sólo socios, y amigos por supuesto, y el sexo era sólo... bueno, aún no sabía lo que era eso, realmente. Pero él y Scully no parecían encajar en el marco de la pareja romántica promedio. Sólo sabía que le gustaba lo que estaba pasando y que quería que siguiera ocurriendo.
Entonces pensó en la doctora Clifford preguntando si estaba contento de estar solo, si él quería que su vida cambie. Él no tenía una relación típica, como la que había tenido con Diana. Pero tenía a Scully. Ella rara vez estuvo de acuerdo con él sobre alguna cosa, pero lo escuchaba y lo entendía. No habían discutido últimamente, pero eso había sucedido lo suficientemente en los últimos años como para saber que las discusiones y polémicas ocasionales siempre serían un factor de su compañerismo. Pensó en lo que Scully había dicho sobre él en el banquete, y supo que ella había hecho lo mismo por él. Su compañera lo desafió y lo empujó, y él había crecido como persona a pasos agigantados desde que los habían asociado.
¿Quería un cambio en su vida? Todavía no tenía un verdadero deseo de estar atado, y la idea de casarse, ser un esposo, usar un anillo de oro simplemente no le resultaba atractivo en lo absoluto. Pero, por otro lado, estaba ligado a Scully, y creía que su vínculo con ella era un anillo de oro gratuito. Pensó que su vida realmente había cambiado drásticamente las últimas semanas, y que estaba en realidad bastante bien.
¿Estaba realmente solo? Él siempre había tenido a Scully, al menos durante los últimos seis años, pero sólo en una capacidad mínima. Incluso con su trabajo consumiéndolo todo y su asociación, todavía llevaba una vida solitaria. Y ahora que la vida no era tan solitaria. Ya no dormiría solo, bueno, aparte de cuando trabajaran en un caso que los llevara lejos de D.C... Mulder seguía refunfuñando para sí sobre eso. Pero, por lo general, trabajaría con Scully todo el día, y ahora pasaría las noches con sus brazos y piernas envueltas alrededor de él, sus labios suaves acariciando los suyos, su apretado calor húmedo acariciándolo al éxtasis. Pero su amistad con Scully no contenía toda esa pelusa romántica que había tenido con sus relaciones anteriores, con las pocas mujeres de las que creía haberse enamorado. Él y Scully seguían siendo tan indefinibles como siempre.
CONTINUARÁ…
