Capítulo 38: "Leíste lo que escribió sobre ti. ¿Estás tratando de decirme que él consiguió entrar en tú cabeza? ¿Que lo que leí es cierto?"
Resumen:
Mulder y Scully investigan una muerte en Pittsfield, Virginia. Luego tienen otra conversación importante en la cocina de Scully.
Aviso: El dialogo del episodio de "Rush" no me pertenece, no lo escribi. Lo escribió David Amann e igualmente, este pertenece a 1013 Productions y la 20th Century Fox.
Notes:
Hall & Oates - "Some Things Are Better Left Unsaid"
I feel like I could run away
Looking at a darker day
Oh I'm pulling the shades away from my eyes
It's true the moody manners come and go
And it's better that you never know
Some things are better left unsaid
Some strings are better left undone
Some hearts are better left unbroken
Some lives are better left untouched
Some lies are better off believed
Some words are better left unspoken
My ideas seem to frighten you
Are you really that afraid to move
Oh I guess that it's your right to reason
I'm still dealing with a force that's so strong
The force is stringing us along
Some things are better left unsaid
Some strings are better left undone
Some hearts are better left unbroken
Some lives are better left untouched
Some lies are better off believed
Some words are better left unspoken
La mañana del viernes 12 de noviembre, Mulder dejó a Scully durmiendo, eran las 5:00 de la madrugada y todavía estaba oscuro cuando se fue a su apartamento para alistarse para el trabajo. Después de ducharse y vestirse, encendió la televisión y se sentó en su sofá a ver las noticias locales. Los primeros informes eran sobre unos asesinatos en el área de D.C, lo más probable era que se relacionaran con pandillas o drogas. La mente de Mulder comenzó a navegar a la deriva, pensando en otras cosas. Hasta que escuchó un informe sobre el Sheriff Adjunto de Pittsfield, Virginia que fue asesinado a golpes la noche anterior y el sospechoso, un muchacho de dieciséis años, alegaba que el Sheriff había sido golpeado por un "atacante invisible", su interés alcanzó en ese momento su punto máximo.
No habían tenido un caso decente desde que regresaron de California, y esto parecía intrigante. Se puso la gabardina y se dirigió a su coche para manejar unos 90 minutos al suroeste de Pittsfield. En camino, llamó a Scully al celular para hacerle saber que estaba saliendo a "olfatear" un posible caso, y si resultaba ser digno de su tiempo, esperaba que se uniera a él.
Llegó a la oficina del sheriff en Pittsfield a las 7:30 de la mañana, leyó el informe policial sobre el incidente, y fue al hospital local para comprobar el cuerpo del sheriff adjunto asesinado. Mulder no podía creer lo que veía. Tomó el teléfono.
- Scully.
- Scully, soy yo. Tienes que venir.
- Ok, Mulder. Y... ¿estás en Pittsfield, Virginia, dijiste?
- Yeah, Pittsfield. ¿Estás en la oficina?
- Síp.
- Ok. Te voy a enviar por fax el informe de la policía, Scully. Nos vemos en el St. Jude Memorial Hospital, en la morgue.
- Estaré allí.
Dos horas más tarde, Scully todavía no había llegado al hospital. Mulder miró su reloj; eran casi las 10:15. Sacó su celular para llamarla de nuevo, cuando sintió un golpe en su espalda. Se dio vuelta para ver a Scully, en traje de pantalón negro y camisa blanca con dos botones desabrochados, le dedicó una risa entrecortada y una gran sonrisa. Estaba feliz de verla.
- Uh... Ahí estás. ¿Tráfico pesado? - Le dijo mientras comenzaban a caminar por el pasillo.
- Marcha lenta. - Respondió Scully. - Digamos que tuve tiempo de sobra para leer el informe de la policía que me enviaste por fax. - Scully levantó la carpeta de manila que estaba sosteniendo.
- Cuidadosamente proporcionado por las autoridades locales a pesar de que no comienza a contar toda la historia.
- Asesinaron al ayudante del sheriff durante un patrullaje de rutina. Es un hecho trágico, pero no veo el misterio aquí, Mulder.
- Excepto que el ayudante del sheriff fue asesinado a golpes por un asaltante invisible. - Dijo Mulder.
- Sí, pero eso es según lo que dice el joven que está acusado de su asesinato.
- Tony Reed, y supongo que injustamente acusado. Es un estudiante 'A' se trasladó aquí hace unos meses desde Philadelphia. Nunca ha estado en problemas en su vida.
Mulder sostuvo la puerta abierta de la morgue para que Scully ingresara.
- Mulder, dime que tienes indicios sólidos, más resultados del SAT para demostrar que Tony Reed no cometió este crimen - Scully lo provocó mientras se ponía un par de guantes de látex de una caja del carrito junto al cuerpo.
- Tal vez. - Respondió en voz baja. - Echa un vistazo al cuerpo.
Scully encendió la luz del techo, retiró la sábana del cuerpo, y miró la cara destrozada del ayudante del sheriff. Ella abrió la boca, y luego giró para mirar a Mulder en estado de shock.
- El ex ayudante del sheriff Ronald Foster. - Dijo Mulder. - Como puedes ver, el informe no le hace bastante justicia.
Scully miró el cuerpo. - Oh, Dios mío, parece que fue golpeado con un mazo.
- Linterna de Policía. Un solo golpe.
Scully lo miró con incredulidad, antes de pasar a examinar el cuerpo. - El daño a los huesos maxilofaciales y el cráneo es consistente con un fuerte traumatismo, pero... yo diría que, eh, Tony se come su Wheaties... ("Wheaties" marca de cereales para el desayuno. En sus empaques aparecen deportistas destacados, son un icono cultural de EU)
- Echa un vistazo a la parte posterior de la cabeza. - Mulder respondió en voz baja.
Scully se inclinó para mirar y vio el vidrio y el metal retorcido en medio del pelo ensangrentado. - ¡Ugh! Sus anteojos.
- Traspasaron totalmente el cráneo. Babe Ruth no podría golpear tan duro, y mucho menos un estudiante de segundo año de la escuela secundaria.
- Bueno, tal vez si estaba bajo la influencia de PCP (Fenciclidina, droga disociativa con efectos alucinógenos y neurotóxicos) o algún tipo de estimulante. - Scully razonó.
- No, su análisis toxicológico fue negativo. - Respondió Mulder.
- Bueno, aún así... quiero decir, el stress y el miedo pueden haber originado una descarga de adrenalina, que suele provocar reacciones de fuerzas casi sobrehumana.
Mulder dio una pequeña sonrisa y movió la cabeza a la explicación de Scully, antes de girar hacia el sheriff que entraba a la morgue. Mulder podría decir que no se lo veía feliz.
- ¿Agente Mulder? ¿Por cuánto tiempo planea estar aquí?
- Uh, sheriff Harden, ella es mi compañera, la agente Scully.
El sheriff ignoró completamente a Scully y miró fijamente a Mulder. - ¿Cuánto tiempo planea estar aquí abajo? Me gustaría que dejaran a Ron en paz. No sé qué más hay que ver, de todos modos. Nosotros ya tenemos al chico que lo hizo.
- Sheriff, no pretendemos cuestionarlos ni buscarle la vuelta. - Respondió Scully, un tanto tranquilizadora. - Sólo tenemos la esperanza de ser de alguna ayuda.
El sheriff la miró fijamente. - Bueno, no lo necesito. Tengo el arma asesina con huellas dactilares ensangrentadas y una vez que el Laboratorio Criminal Estatal (S.C.L State Crime Lab) las compare con las de Tony Reed, el caso estará "Open and Shut" abierto y cerrado. (Termino que se utiliza para hablar de un caso prontamente aclarado o resuelto)
Mulder se volvió para mirar por encima a Scully, y dijo casualmente - Bueno, eh... nosotros terminamos aquí. ¿Verdad? - Scully asintió. Luego se volvió hacia el sheriff. - Pero, sheriff Harden, no le molesta si hablo con Tony Reed, ¿verdad? Es decir, no le hará daño a su caso y si él lo hizo, usted querrá saber por qué.
El sheriff Harden los miró, considerando la idea. - De acuerdo, entonces... Envié a varios de mis hombres para hablar con el chico, y hasta ahora estuvimos lejos de hacer que se agriete. Así que golpeen ustedes mismo ahí afuera.
Mulder y Scully se dirigieron desde el St. Jude Memorial Hospital a la Estación de Policia de Pittsfield. Mulder registró sus nombres en el registro de visitas para Tony Reed, echó un vistazo a su reloj, y escribió 10:55 am en la columna correspondiente. A continuación fueron autorizados para visitar a Reed.
Cuando caminaban hacia la sala de interrogatorios, una rubia joven, bonita, de ajustada camiseta de mangas largas rosa y jeans azules chocó a Mulder mientras pasaba. Mulder giró, y vio a la joven mirándolo y sonriéndole. Scully lo tomó del codo tirando de él, Mulder se volvió y se encontró a su compañera mirándolo de forma manifiesta, arqueando una ceja, luego lo soltó y caminó hacia la sala de interrogatorios.
- ¡¿Qué?! - Preguntó Mulder, riendo a la defensiva.
Scully no reconoció esto, y entró en la habitación para ver a Tony Reed sentado a la mesa.
- Bueno, Tony, este debe ser tu día de suerte con las visitas. - Mulder le dijo en broma, pensando en esa chica rubia y ahora Scully. - Esta es la Agente Scully del FBI...
- No voy a hablar más, ¿de acuerdo? - Dijo Tony, interrumpiéndolo.
- Bueno, eso podría empeorar las cosas y ya parecen estar bastante mal. - Le respondió Scully.
- En tu declaración dices que el Sheriff Adjunto Foster te detuvo... pero no dices por qué. - Habló empujando la carpeta del caso hacia él. El chico suspiró sin decir nada.
- Vamos... estabas paseando, ¿no? - Dijo Mulder irónicamente. - Quiero decir, en una pequeña ciudad como esta... exactamente no es un "Living la vida loca". Lo sé. Crecí en Dullsville, también, sabes. Nada que hacer, sólo manejar y estacionar.
- ¿Y cuánto tiempo hace de eso? - Tony preguntó sarcásticamente.
Mulder captó el golpe verbal, e interiormente gimió. Adolescentes.
- Mira... - Tony continuó. - ¿Crees que no sé lo que estás haciendo? Eres como el décimo policía que vino aquí tratando de relacionarse conmigo para hacer que confiese.
- Si no lo hiciste, si no lo asesinaste, es una razón más para aclararlo - Scully razonó.
Pero Tony seguía firme. - Todo lo que sé está en mi declaración.
- Está bien, pero tendrás que tener paciencia con nosotros porque somos viejos y estúpidos. - Mulder bromeó amargamente. Scully bajó la mirada hacia el escritorio para ocultar su sonrisa. - ¿Cuánto tiempo pasó entre el momento en que escuchaste el grito hasta que encontraste al sheriff adjunto Foster? - Preguntó dándole otra oportunidad.
Tony no respondió, parecía que se estaba conteniendo. Mulder giró para mirar a Scully de pie junto a él.
Como si fuera una señal, Scully tomó la palabra. - Tony, no conseguirás una audiencia donde te interroguen con más consideración e imparcialidad.
Tony suspiró asintiendo con la cabeza. - Tal vez unos 10... 15 segundos - Respondió.
Mulder pensó acerca de eso. - Ok, pero... ¿no viste a nadie cerca de la patrulla? ¿No oíste nada? Aún te adhieres a la versión que sólo tú estabas ahí. ¿Está bien?
Una larga y silenciosa pausa llenó la habitación. Mulder pensó que Tony estaba visiblemente incómodo.
- Quiero volver a mi celda. - Tony respondió finalmente.
Mulder y Scully salieron de la sala de interrogatorios, hablaron en voz baja deteniéndose en el pasillo. Desde donde estaban podían ver como Tony era esposado.
- Dieciséis años y su vida terminó a menos que comience a decirnos la verdad.
- Si realmente piensas que él es culpable, Scully, por qué no te preguntas: ¿por qué no inventar un "maquillaje", una coartada más plausible para encubrirse? ¿Por qué no dijo que, eh.. una camioneta llena de "hillbillies" (termino peyorativo para referirse a los habitantes de zonas rurales o remotas) pasaba por ahí, le dieron una paliza al sheriff adjunto y escaparon?
- No estoy diciendo que sea culpable, Mulder. Me inclino a asegurar que Tony Reed no cometió el asesinato, pero creo que él vio a la persona que lo hizo, y que la está encubriendo.
- No estoy seguro de que hubiese una persona para ver. Creo que intervino una fuerza aquí.
- ¿Qué clase de fuerza? - Preguntó Scully, como si estuviese preparándose para una de las teorías bizarras de Mulder.
- No sé... una especie de entidad territorial o espiritual, tal vez.
Scully suspiró, mirando a la habitación donde segundos antes un oficial trasladaba a Tony Reed.
- El fenómeno "Poltergeists" se ha asociado con actos violentos como éste y tienden a manifestarse cerca de personas jóvenes... adolescentes... - Continuó. - Parece que están atraídos por la confusión de la adolescencia.
- Mulder... - Scully respondió un tanto inocente, casi tímidamente, mirando hacia abajo, hacia la corbata y luego tomándola con una mano. - En lugar de los espíritus... ¿podemos al menos empezar con interrogar a los amigos de Tony? - Scully continuó jugando con su corbata, y luego levantó la mirada para fijarla en los ojos de Mulder. - ¿Por favor? Sólo hazlo... ¿por mí? Hay una persona en particular con la que me gustaría hablar.
Mulder movió la cabeza por donde la rubia de antes había salido y le devolvió una mirada significativa, recordando la reacción de Scully. Después de comprobar el registro de visitantes para obtener el nombre de la chica rubia, dejaron la estación de policia y se dirigieron a la escuela secundaria de la zona. Mientras conducía, la mente de Mulder se desviaba constantemente al momento en la comisaria, donde Scully había jugado con su corbata, el dorso de sus dedos rozándolo ligeramente sobre su camisa, por la zona donde cubría su estómago. ¿Esa era Scully intentando utilizar sus armas femeninas sobre él con el fin de salirse con la suya? Supuso que "eso" estaba funcionando. Miró hacia el asiento de pasajeros para mirarla y sonrió, deseando que llegue la noche.
A las 11:50 horas, llegaron a la oficina principal de la escuela secundaria y obtuvieron el horario de clases de la joven con la que querían hablar. Esperaron en el pasillo fuera del salón de clases. La campana sonó, y los estudiantes comenzaron a salir. Mulder y Scully reconocieron a la chica rubia de la estación del Sheriff.
- ¿Chastity Raines? - Preguntó Scully, sosteniendo en alto su placa. - Soy la agente Scully. Este es el agente Mulder. Somos del FBI.
- Yeah, me acuerdo de ti. - Afirmó Chastity, sonriendo, antes de caminar hacia su casillero mientras Mulder y Scully la seguían.
- Chastity, ¿de qué hablaron con Tony esta mañana? - Preguntó Mulder, caminando detrás de ella.
- Él no mató a ese policía. - Le contestó.
- ¿Cómo puedes estar tan segura? - Preguntó Mulder.
- Simplemente eso no está en Tony. - Chastity respondió casualmente.
Scully no estaba dispuesta a aceptar cualquier mierda de esa chica. - ¿Y en ti?
Chastity abrió su casillero, dirigiendo a Mulder y a Scully una mirada aprensiva.
- ¿Estabas allí cuando sucedió? - Preguntó Mulder.
- Mira, tengo que irme... - Respondió con evasivas, poniéndose su chaqueta universitaria.
Scully la miró fijamente. - ¿Te das cuenta que Tony podría ir a prisión por el resto de su vida por esto?
Chastity se detuvo, hasta de colocarse su chaqueta, mirando a Scully y pensando en lo que acababa de decir.
Mulder podía sentir que estaba ocultando algo. - Chastity, si sabes algo ahora es el momento de decirlo.
Un joven se acercó a ellos, y pasó su brazo alrededor de los hombros de Chastity posesivamente.
- Sin una orden judicial, no tienes que decirles nada. - Afirmó.
- Wow, debes ser su abogado. - Mulder bromeó.
Miró a Mulder de manera soberbia. - Vamonos. - Le dijo a Chastity.
A Mulder no le gustaba este tipo. - ¡Gee! ("Caramba" Se utiliza en forma irónica para hablarle a un niño que se cree adulto) Inmiscuyéndote, impidiendo nuestra investigación... Me pregunto lo que tu padre, el sheriff, pensaría de eso.
- ¿Cómo sabes quién es mi padre?
Mulder señaló el nombre en la carpeta del chico. - Tienes el mismo apellido.
- Oh, eres bueno. - Respondió con sarcasmo. - Nosotros terminamos aquí. Vamos, nena. - Mientras se alejaba con su brazo alrededor de Chastity, miró a Scully. - Debes haber sido toda una Betty "Back in the day". ("Betty" Termino para describir a una mujer sexualmente atractiva, elegante y segura de sí misma. "Back in the day" Frase utilizada para hablar de un pasado mejor).
Mulder y Scully miraban en pos de ellos. - ¿Una "Betty"? - preguntó Scully.
- "Back in the day" - Mulder bromeó con sequedad, notando el logotipo de "Adams High Panthers" en la parte trasera de la chaqueta de Chastity con la palabra "SUCKS" añadida en la parte inferior. Adolescentes de mierda.
El celular de Scully sonó. - Scully.
Mulder dejó de prestarles atención a Chastity y a su novio para mirar a Scully.
- ¿Agente Scully? Soy el sheriff Harden. Parece que tenemos un problema aquí. El arma del crimen está desaparecida.
- ¿Qué pasó con el arma del crimen?
- Desapareció de las evidencias. No está. ¿Podrían usted y el agente Mulder venir?
- Vamos para allá. - Dijo Scully, antes de colgar.
15 minutos más tarde regresaban a la estación de policía, Harden les mostró la Sala de Evidencias, donde faltaba la linterna del sheriff adjunto Foster. Scully preguntó sobre la cinta de seguridad, vieron las imágenes de la sala de evidencias, donde la linterna estaba guardada, no hubo movimientos significativos durante horas en la pantalla hasta que la policía estatal se presentó para llevarla al laboratorio de criminalística, y la linterna ya no estaba. Cuando el sheriff salió de la sala, Mulder le mostró a Scully una anomalía en la cinta. Por una fracción de segundo, una figura difusa podía verse si se detenía la cinta, pero al siguiente cuadro ya no estaba. Scully no sabía qué decir ni hacer con eso, y se preguntó si esta situación, de alguna manera, alimentaría la teoría de "poltergeists" de Mulder.
Esa tarde, Mulder decidió llevar la cinta de seguridad a la Universidad de Maryland en College Park y ver si Chuck Burks y su "Advanced Imaging Lab Digital" podían ser capaces de arrojar algo de luz sobre la anomalía en la cinta. Chuck le aseguró que le echaría un vistazo a la cinta el fin de semana para ver si era capaz de entender que pasaba. Después de parar en su apartamento, ducharse y cambiarse de ropa, condujo hasta el apartamento de Scully en Georgetown.
Scully oyó que llamaban a la puerta, miró el reloj, las 17:38, abrió para encontrarse a Mulder parado allí usando unos jeans azules, un suéter gris jaspeado y la chaqueta de cuero negro.
- No esperaba verte. - Le dijo con un tono de sorpresa en la voz.
Mulder le dirigió una mirada de perplejidad. - ¿Por qué razón no iba a venir?
- Um... porque estamos trabajando en un caso.
Mulder la miró fijamente, y luego sonrió. - Yeah, cerca de casa. No es como que teníamos que registrarnos en un motel, Scully. ¿Estás diciendo que cuando estamos en casa, mientras trabajamos en un caso, estamos en tiempo de Bureau?
La boca de Scully se crispó. ¿Cómo iba a responder a eso? Había estado esperando tener una noche libre para sí misma. Se preguntó cuándo él regresaría a su naturaleza solitaria aunque, al mismo tiempo, lo temía. Suspiró, y abrió la puerta de par en par para que Mulder entrara.
Lo siguió a la cocina y comenzó a extraer ingredientes de la nevera mientras Mulder tomaba platos, cubiertos y servilletas antes de sentarse a la mesa. Luego se sentó y observó a Scully preparar la cena. Una vez que estuvo lista, él tomó dos copas y llevó una botella de vino tinto. Cenaron los spaguetti en un cómodo silencio, la mayoría del tiempo, y de vez en cuando discutían aspectos del caso de Pittsfield.
Mulder continuó sentado a la mesa de la cocina, mirando la espalda de Scully mientras ella lavaba los platos. Llevaba unos jeans oscuros y un suéter ceñido de un tono púrpura oscuro, como la berenjena casi. Se levantó de la mesa y se acercó a ella por detrás, envolviendo sus brazos alrededor de su cintura y acercando la boca a su cuello.
- Mulder, ¿qué estás haciendo? - Preguntó Scully, un tanto molesta. Tenía las manos dentro del fregadero lleno de agua y detergente, frotando una olla.
- ¿Qué crees que estoy haciendo? - Le susurró al oído, antes de llevar sus labios de vuelta a su cuello.
Scully suspiró. - Pero... realmente deberíamos centrarnos en trabajar en el caso sin distracciones.
Mulder sonrió en su oído. - ¿Soy una distracción, Scully?
- Sí, una grande.
Presionó sus caderas con fuerza contra ella. - Hmm... ¿qué tan grande?
Ella resopló y sacudió la cabeza.
Mulder luego pensó en algo. - Así que... eh... ¿qué fue eso que sucedió antes? ¿En la estación de policía?
Scully no sabía a lo que se refería. - ¿Qué fue qué?
- Esa mirada que me diste después que Chastity Raines tropezó conmigo.
Ahora sabía sobre que estaba hablando. - La estabas mirando descaradamente, Mulder.
Él resopló. - Scully, ella me estaba mirando... Sólo giré para mirarla.
- Mmm- hmm. - Respondió con escepticismo.
Mulder estaba consiguiendo retroceder con esto. - Scully, no estarás celosa de una adolescente, ¿verdad?
Pensó en su colección de vídeos. - Bueno, ¿quién sabe qué es lo que te gusta, Mulder?
La sujetó con más fuerza contra él. - Tú me gustas. - Le susurró al oído. - ¿Qué te gusta a tí?
Scully sonrió. - Tú me gustas también, Mulder.
- Hmm... ¿qué más te gusta? - Susurró mientras presionaba su cuerpo contra ella de nuevo. - Dime.
- Mulder...
- Quiero escucharte decir las palabras, Scully. Quiero que describas lo que te gusta, lo que quieres que te haga. Sé que me gusta cuando te pones celosa... Ahora tú dime algo que te guste...
Sintió que su cara comenzaba a enrojecer, y deseaba cambiar de tema. - Los celos están por debajo de mí.
Él se rió entre dientes. - ¿Oh, en serio? Porque no están por debajo de mí.
Scully rodó los ojos. - ¿Es qué tienes algo para estar celoso, Mulder?
Hizo una pausa. - Kresge.
- Por favor. - Se burló.
Mulder aflojó el abrazo de la cintura de Scully cuando ella se movió para dejar la olla limpia en el rack para que escurra. - Jerse.
Ella suspiró. - Pero... eso fue hace mucho tiempo, Mulder. ¿Nunca vas a olvidarte de eso?
Recordó la noche después del banquete, cuando la volteó sobre su estómago tomándola por detrás. El sexo había sido increíble, y su sexo había estado tan increíblemente apretado en esa posición, pero... Mulder de repente se dio cuenta de que nunca lo habían hecho de esa manera desde entonces. No quería ver la cicatriz.
- No, nunca. - Te aseguraste de eso con ese maldito tatuaje.
Scully negó con la cabeza. No podía creer que eso estuviese siendo un problema. - Bueno, ¿alguna vez vas a superarlo?
Los pensamientos de Mulder se centraron en lo bueno que había sido el sexo después del banquete, lo duro que la había hecho acabar. - Creo que puedo, yeah.
Scully se rió entre dientes.
- ¿Por qué te acostaste con Jerse? - Mulder espetó antes de poder detenerse, esa pregunta le había estado ardiendo durante casi tres años, esa pregunta había estado enterrada junto a todas las demás que nunca había sido capaz de hacerle. Él pensó que sabía la razón, lo tenía descifrado, pero quería oír las palabras de Scully.
Ella hizo una pausa. - Por diversas razones, Mulder.
- Dime. Quiero escucharlas. - Soltó su cintura y caminó hasta ubicarse al lado del fregadero, se apoyó en la encimera, mirándola.
- Bueno, en primer lugar, él era un hombre atractivo que estaba prestándome atención. Yo diría que ese es motivo suficiente para algunas personas.
Mulder se burló.
Scully se lo quedó mirando fijamente. - ¿Quieres escuchar mis razones, o no?
Puso sus manos en alto, rindiéndose.
Ella suspiró. - Además, sabía que tú no aprobarías eso, que no te gustaría. Y yo estaba... rebelándome contra ti de alguna manera. Como siempre tiendo a hacer cuando un hombre autoritario, controlador entra en mi vida.
Síp, Mulder lo sabía. Había sido un asno. Un asno que había estado ignorando a Scully en un momento en el que su compañera estaba, obviamente, teniendo una crisis personal, notando que una semana más tarde ella le informaba que tenía cáncer.
Se cruzó de brazos. - Lo siento, Scully.
Ella suspiró de nuevo. Se había preguntado lo de Jerse muchas veces, y por lo general la respuesta se presentaba por diferentes motivos. Había una razón, en el centro, que siempre estuvo presente, pero que no tenía ganas de compartir, por lo que se guardaba la respuesta para sí misma.
- Lo sé... Y de todos modos, Mulder, eso fue hace mucho tiempo. Años. Ni siquiera pienso en ello, y tú tampoco deberías hacerlo.
Él asintió con la cabeza, se alejó de la encimera y fue a la nevera para tomar una cerveza. Pero luego pensó en otra cosa, en alguien más. Mulder se volvió para mirar la espalda de Scully, mientras secaba los platos limpios. No quería decirlo. No sabía si él incluso realmente quería hablar de lo que había sucedido. Pero se permite soltarlo, antes de poder detenerlo.
- Padgett.
Scully se congeló. Nunca habían hablado de él. Nunca habían hablado de lo sucedido. Claro, Scully había firmado el reporte final del caso que Mulder había escrito, pero ella ni siquiera se atrevió a leerlo, ni siquiera podía obligarse a hacerlo. Se sentía culpable, y temía de que una conversación sobre Padgett llevara a otras conversaciones incómodas que no estaba dispuesta a tener. Tragó saliva.
- Eso fue ficción, Mulder.
Él la miró. Se sentía enojado de repente. - ¿Si? ¿Qué partes?
Scully se volvió a mirarlo. - ¿Qué se supone que significa eso?
- Correspondiste sus sentimientos por ti, ¿verdad?
Ella sintió que su cuerpo se tensaba, y apartó la mirada. - Mulder, por supuesto que no.
Vio que no podía mirarlo a la cara y decirlo. - Hmm. Pero pensaste sobre eso, ¿no?
Sintió que su estómago se inundaba por la ansiedad. - Tú no quieres oír hablar de esto, Mulder.
Scully intentó salir de la cocina, pero Mulder fue rápidamente alrededor de la mesa y se puso delante de ella, bloqueando el camino. - Sí. Quiero oírlo todo. ¿Por qué estabas sentada en su cama, en la oscuridad?
Se sentía atrapada. - Porque... tenía curiosidad acerca de él. Quería saber cómo un completo extraño me conocía tan bien.
Él se resistió a lo que decía. - Me dijiste que lo que escribió acerca de ti no era cierto. Que él no consiguió entrar en tu cabeza.
Scully se miró las manos, entrelazando sus dedos con nerviosismo. - Mentí. - Susurró.
Él frunció el ceño. - ¿Sobre qué otra cosa más mentiste?
Lo miró y suspiró. - Mulder...
Sintió la rabia caliente subir desde el fondo de su estómago. - Si no los hubiera sorprendido allí sentados sobre su cama, ¿qué hubiera sucedido? - Preguntó lentamente, pronunciando cuidadosamente cada sílaba.
Scully pasó saliva y apartó los ojos de nuevo. Había fantaseado sobre Padgett, no podía negarlo. Pero no había manera, ni en el infierno iba a decirle algo así a Mulder. En ese momento, erigió muros de acero alrededor de sí misma. Cuando volvió a mirar a la cara de Mulder, lo único que él pudo ver fue una fría furia.
- ¿Cuántas veces leíste ese capítulo, Mulder? ¿Cuántas veces te imaginaste que me lo estaba cogiendo justo en el apartamento de al lado? ¿Te imaginaste a ti mismo escuchando a través de la pared? ¿O viéndonos a través de la cámara?
Él la miró en estado de shock. - ¿Crees realmente que me gustaba leer eso? ¡Y ahora sabiendo que todas las otras cosas que Padgett escribió sobre ti eran verdad! Pensé que te conocía mejor que eso, pero creo que no.
Scully lo miró. - Eres como Padgett.
Mulder la miró en estado de shock con los ojos muy abiertos. - ¡¿Qué?!
- Ambos pensaban que me conocían mejor de lo que yo me conozco, entrometiéndose en mi vida, sólo para actuar tan jodidamente condescendientes.
Mulder sabía que tenía razón. Le había reclamado, y establecido normas para sacarla de su propia idea de quién era ella o lo que él esperaba que fuera. ¿Cuánto sabía de ella, en realidad? ¿Cuánto sabía de la vida interior de Scully? ¿Las verdades sobre sus hábitos, creencias y sentimientos? ¿Sus luchas personales con su carrera, sus colegas? ¿Sus relaciones pasadas? Padgett descifró estas verdades, las escribió elocuentemente sobre el papel, la aceptó y la quería por ellas. Pero si había una razón por las qué no sabía sobre esas cosas acerca de Scully, era porque ella no se lo permitía. ¿O era porque él nunca trató de saberlas?
- Bueno... tal vez no debería inmiscuirme en tú vida nunca más. - Finalmente respondió.
Scully se notó afligida, frunció el ceño mientras Mulder se apartaba de ella, tomó su chaqueta de cuero del perchero, y se fue.
CONTINUARÁ…
