Capítulo 44: "No has oído los rumores?"
Resumen:
Mulder y Scully soportan la rendición de informes trimestral del FBI
Notas:
Ringo Starr – "Whispering Grass (Don't Tell the Trees)"
Why do you whisper, green grass?
Why tell the trees what ain't so?
Whispering grass, the trees don't have to know
No, no
Why tell them all your secrets?
Who kissed there long ago?
Whispering grass, the trees don't need to know
Don't you tell it to the breeze
'Cause they will tell the birds and bees
And ev'ryone will know
Because you told the blabbering trees
Yes, you told them once before
It's no secret any more
Why tell them all the old things?
They're buried under the snow
Whispering grass, don't tell the trees
'Cause the trees don't need to know
Why tell them all the old things?
They're buried under the snow
Whispering grass, don't tell the trees
'Cause the trees don't need to know
El viernes 26 de noviembre, cuando la luz roja del reloj digital de la mesa de noche de Mulder brillaba anunciando las 04:07 am en la oscuridad, Scully salió de la cama y caminó en puntas de pie por la alfombra hasta el baño, cerrando la puerta en silencio, con cuidado, antes de encender la luz. Después de orinar, se dio cuenta que tenía que volver a casa. Por supuesto, no había tampones ahí. Volvió de puntillas para tomar su ropa, doblada cuidadosamente en el suelo junto a la cómoda, y tranquilamente se vistió. Cuando abrió la puerta de la habitación, giró para observarlo dormir, y luego salió, cerrando la puerta detrás de ella.
A las 04:49 am, un Mulder medio dormido giró en la cama para poner su brazo alrededor de Scully, su mano buscando su pecho, pero ella no estaba en la cama. Parpadeó despertándose de golpe, y se sentó.
- ¿Scully? - Gritó, pasándose la mano abierta por los ojos.
Mulder miró hacia la puerta del baño, pero ella no estaba allí. Sus ojos buscaron su pila de ropa, no la encontró. Fue a la sala, y miró en la cocina, pero no había señales de Scully. Su abrigo y el bolso ya no estaban en el perchero. Mulder suspiró, y se preguntó en qué momento lo había dejado. Pensó en la expresión de su cara cuando le preguntó si había cambiado de opinión acerca de la IVF. Ella parecía momentáneamente conmocionada. Mulder se preguntó si la había empujado a intentarlo de nuevo, pero eso no podía ser así. Sabía que ella realmente quería un bebé. Y él sin duda quería que su compañera lo tuviese. Si esta vez la IVF efectivamente funcionaba, sería la respuesta a sus plegarias. Un milagro de la ciencia era todavía un milagro, especialmente en un caso particular como Scully.
A las 08:12 am, Scully cruzó la puerta de la oficina del sótano encontrándose a Mulder vistiendo un traje azul marino, sentado en su escritorio mirando el monitor de la computadora. Los X- Files que habían revisado la noche anterior estaban apilados en el extremo del escritorio.
Mulder miró a Scully, usaba un conjunto de falda y chaqueta negra con un suéter color marfil debajo. - ¿Qué te pasó esta mañana?
Scully le dedicó una mirada de perplejidad. - ¿Qué quieres decir? Tenía que prepararme para el trabajo.
- Yeah, pero me desperté antes de las 5:00 am y no estabas. Podrías haberme al menos dicho: adiós. ¿Por qué te fuiste tan temprano?
Scully se encogió de hombros. - Me desperté y... simplemente decidí irme a casa.
Mulder la miró fijamente. - Bueno, no me gustó despertar y encontrarme con que habías desaparecido.
Ella sacudió la cabeza y suspiró. - Mulder, no deberíamos realmente estar teniendo esta conversación en el trabajo.
- Ok, está bien. - Respondió lacónicamente, antes de girar la cabeza hacia su correo electrónico.
Scully suspiró de nuevo. - Supongo que deberíamos ir arriba, a la oficina de Skinner. Sé que querrás asegurarte de obtener tu asiento en la parte trasera.
- Oh… - Mulder giró rápidamente para mirarla. - No se llevará a cabo en la oficina de Skinner. Están teniendo algún tipo de problema eléctrico en ese piso. Así que tendremos que utilizar la sala de conferencias CMU (Crisis Management Unit. Unidad de Gestión de Crisis) en el tercer piso. Y tienes razón, quiero un asiento en la parte de atrás.
Mulder apagó el computador, y tomó los archivos. Después de cerrar la oficina con llave, se dirigieron al tercer piso. Al salir del ascensor pasaron junto a la oficina "open-air" del Bullpen que solían ocupar cuando trabajaban bajo las órdenes del AD Alvin Kersh. Dos agentes femeninas estaban de pie junto al escritorio de un agente, charlando con él, y cuando vieron a Mulder y a Scully caminando los miraron fijamente, dándose ligeros codazos. Scully notó a una de ellas girarse tratando de llamar la atención de alguien, y entonces vio de reojo, la cara de Natalie Black mirando en su dirección antes de que ellos atravesaran y desaparecieran de la zona del Bullpen.
Cuando se acercaron a las puertas dobles marcadas como: "Crisis Management Unit, CR-3" ya se oían voces en su interior.
Mulder se quejó. - ¡Maldición!
Scully sonrió. - Parece que algunos trabajadores diligentes se nos adelantaron.
- No voy a estar sentado con esa gente más tiempo del estrictamente necesario.
- ¿"Esa gente"? ¿Querrás decir "tus compañeros agentes", Mulder?
Él frunció los labios hacia ella. - Pero todavía faltan unos 40 minutos hasta que se inicie la reunión trimestral. ¿Crees que quiero sentarme allí y darles conversación? - Chasqueó la lengua. - … ¿Sabes qué? Hagámoslo. El día va a ser una mierda de todos modos. Mejor ponerlo en marcha de una maldita vez.
- ¿Quieres volver a la oficina? - Scully suspiró, y le sonrió. - Creo que Natalie está en el Bullpen. Podrías ir a pasar el rato con ella hasta que comience la reunión.
Mulder le dedicó una mirada en blanco, pero luego le sonrió sarcásticamente. - No, gracias, Scully. Creo que paso. - Entonces vio una puerta un poco más allá de la sala de conferencias de la CMU. - Oh, yeah, podemos esperar allí.
Scully lo siguió mientras caminaba por el pasillo. Mulder abrió sigilosamente la puerta, permitiendo que Scully ingresara primero, y cerró detrás de él cuando entró. Fueron recibidos inmediatamente por varias voces conversando al otro lado de la pared. Scully miró a su alrededor, notando una mesa rectangular con seis sillas de cuero, dos a cada lado y una en cada extremo, una gran pintura abstracta de peces ángel en la pared. También notó que la pared ocupaba sólo una parte del cuarto, dejando una abertura del tamaño de una puerta por donde las voces se filtraban.
- Esto nos lleva a la sala de conferencias. - Susurró Mulder, tomando asiento en una de las sillas de cuero.
Scully se sentó en el extremo, en sentido transversal a Mulder, apoyando los codos sobre la mesa. Él luchó contra el repentino deseo de alcanzar y sostener su mano.
- Entonces, ¿qué tipo de mierda loca creen ustedes que "los Spookys" tendrán en stock para nosotros hoy? - Dijo la voz de un agente.
Mulder y Scully se miraron a los ojos, y los rodaron juntos. Ese era el agente Alan Collins, un hombre de unos 40 y pocos años que estaba en el FBI hacía unos 15 y trabajaba actualmente en la "Violent Crimes Unit" (Unidad de Delitos Violentos).
- Sólo deseo que no sean más de esas cosas tipo nave espacial extraterrestre. - Dijo la agente Sarah Brewer. Ella era joven, al final de los 20 y estaba en el FBI desde hacía sólo tres años, también trabajaba en la "Violent Crimes Unit". - Eso realmente me molestó la última vez.
Scully miró sus manos entrelazadas sobre la mesa. ¿Le molestaba a "ella"? Trata de verlo con tus propios ojos. Mulder la miró, preguntándose qué pasaba por su cabeza.
- Eso fue probablemente sólo basura de todos modos. - Respondió el agente Collins.
- La agente Scully nunca mentiría. - Dijo otra voz masculina, con firmeza; era el agente Samuel Cole, compañero de la agente Brewer, también en finales de sus 20.
Mulder le sonrió a su compañera.
- Por favor, Sam, ella mentiría por Mulder. - Respondió el agente Michael Chan, compañero de Collins. - Como cuando les dijo a todos que él se había suicidado después de asesinar a ese agente del DoD (Departamento de Defensa).
Scully levantó la vista para encontrarse con los ojos de Mulder, y se encogió de hombros. Mulder resopló.
- Estoy seguro de que tenía una buena razón para decir eso. - Dijo Cole.
- ¿Por qué la defiendes? - Preguntó la agente Josephine Vaughn de la UCV. - Ella y Spooky son un chiste.
Mulder y Scully se dirigieron unas sonrisas simpáticas.
La agente Sarah Brewer rió. - Debido a que tiene un gran "schoolboy crush" (enamoramiento adolescente) con ella, Jo.
- ¿Quién no lo tiene? - Replicó Cole. - Quiero decir, ¿te diste cuenta la forma en que simplemente camina por el pasillo? Como si ella caminara lista para patear algunos culos. En serio, mi Dios. Me dejaría patear el culo por ella cualquier día. Me dejaría hacer por ella mucho más que eso.
- Ella no va a necesitar patearte el culo. - Bromeó Collins. - Debido a que Mulder te dispararía antes de que ella tenga la oportunidad.
Scully rodó los ojos mientras Mulder alzaba las cejas hacia ella.
Samuel Cole rió. - Lo que sea. Creo que tal vez debería invitarla a salir.
- Tienes cero posibilidades. - Le dijo el agente Chan. - Mulder no te permitiría estar cerca de ella.
- E incluso si Spooky lo hiciese, ella no saldría contigo de todos modos, Sam. - Añadió la agente Vaughn. - Todo el mundo sabe que son amantes.
Mulder y Scully desviaron las miradas, evitando mirarse a los ojos, sintiéndose un poco incómodos. El estómago de Scully se llenó de mariposas. Mulder se sintió una mierda, como si algo internamente se hundiera en él, ante la idea de que les asignaran el título de "amantes".
- Jo, esos son sólo chismes. - Dijo Cole, sonando un poco exasperado. - Scully no me parece que sea alguien que iría en contra de la política de confraternización. Además, todo el mundo sabe que Spooky es un "fucking stud" (maldito semental) y cómo se maneja. Se cogió a Stacey Palmer, y todos los chicos saben lo imposible que es ligar con ella. Y también tiene algo que ver, una historia con esa Natalie "no sé qué" que trabaja en el Bullpen.
Mulder rodó los ojos y sacudió la cabeza, sintiéndose cada vez más molesto. Scully suspiró.
- De ninguna manera eso es cierto eso, Sam. - Dijo Josephine Vaughn.
- Mulder y Scully tienen al A.D Skinner envuelto en sus manos. - Agregó Brewer. - Rompen la política del FBI todo el tiempo y nunca les pasa nada. Tal vez estás demasiado ocupado mirando la forma en que Scully camina por el pasillo, Sam, para notar que Mulder tiene la mano en su espalda casi todo el tiempo. ¿Y qué pasa con esa manera, casi pegados, que tienen al hablarse? Ellos podrían fácilmente tener conversaciones privadas sin necesitar que sus caras estén a sólo tres pulgadas de distancia.
Scully lanzó a Mulder una mirada de perplejidad. ¿Realmente caminaban y hablaban de esa manera en el trabajo? Mulder se encogió de hombros, riendo entre dientes.
- Es cierto, Jo. - Dijo el agente Cole resueltamente, al parecer ignorando a su pareja. - Bueno, al menos lo que dije de esa tal Natalie es un hecho. Ambos fueron vistos la mañana después del banquete en Dunkin 'Donuts y Spooky aún llevaba puesto su traje de la noche anterior. Ellos están cogiendo. Y la palabra clave es "están", ellos aún lo hacen.
Mulder se inclinó hacia atrás en su silla, lanzando una mirada de incredulidad hacia el techo. Scully se limitó a sacudir la cabeza.
- Nop, de ninguna manera. - Habló con firmeza Vaughn. - La "Ice Queen" no toleraría eso. ¿Recuerdan lo que pasó con ella y con la ex de Spooky en el pasillo de arriba hace unos meses? Tuvieron una puta "cat fight" (pelea de gatas) por él.
Mulder la miró confundido, buscando su cara para saber si esto era cierto. El rostro de Scully se ruborizó, recordando su enfrentamiento con Diana después de que Mulder desapareciera del hospital. Sabía que había casi arrastrado a Diana dentro de una oficina vacía para enfrentarse con ella en privado. Y también sabía que lo que sucedió estaba muy lejos de la expresión: "puta cat fight". Scully rodó los ojos.
- ¿La agente Fowley? - Preguntó Collins. - Sabes, no creo que alguna vez encuentren a su asesino.
La sala quedó en silencio. Mulder y Scully se miraron el uno al otro.
- Probablemente fue la "Ice Queen" quien lo hizo. - Se rió la agente Vaughn.
Scully cerró los ojos, colocando la mano sobre su cara y sacudiendo la cabeza. Mulder sintió como la ira comenzaba a quemarle las entrañas. El sonido de las puertas de la sala de conferencia abriéndose se escuchó nítidamente desde donde estaban.
- ¿Qué pasa, pandilla? - Habló el agente Max Zukowski, que estaba en la mitad de los 30 y trabajaba en la UCV desde que se unió al FBI, hacía dos años.
- La fiesta puede comenzar ahora que llegamos. - Añadió Lamar Carter, compañero de Zukowski, desde que se graduaron en la Academia juntos.
- ¡Max, hey! ¡Hey LC! - Les dio la bienvenida Brewer. - Es bueno verlos, chicos. ¿Cómo va todo en el caso de New Hampshire?
- Es jodidamente horrible. - Respondió Carter. - No hablemos de eso.
Mulder y Scully escucharon como los agentes Carter y Zukowski se acomodaban en sus sillas.
- ¿De qué estaban hablando, chicos? - Preguntó Zukowski.
- Del señor y la señora Spooky. - Respondió Sarah Brewer.
Scully rodó los ojos. Mulder sonrió, recordando la tarjeta de ubicación del banquete que todavía guardaba en su billetera.
- ¡ohhh, siii! - Dijo Zukowski festejando. - Tengo la posibilidad de sentarme en una habitación junto a Dana Scully todo el día. Por supuesto, espero de corazón, que lleve puesta una de esas faldas tubo ajustada. Hablando de ella, me pareció verlos salir del ascensor mientras estábamos en el Bullpen con el agente Peterson. Me imaginé que ellos ya estarían aquí.
- Ellos están, probablemente, "enroscados y atornillados" en un armario del pasillo. - Bromeó Vaughn.
Mulder y Scully suspiraron. Scully deseó que Dios los hubiese hecho esperar en el sótano hasta el último minuto, o que Mulder se hubiese resignado a entrar en la sala de conferencias, y esperar la junta allí con ellos. Por lo menos no habrían tenido que escuchar toda esa mierda.
- ¿Quieres callarte, Jo? - Estalló Cole.
Josephine Vaughn se rió. - Sam aquí no cree que Mulder y Scully son una sola cosa.
- ¿Una sola cosa? - Preguntó Zukowski. - Por supuesto que sí lo son, Sam. Todos saben eso. Lo son desde hace años.
- Si se trata de un hecho tan conocido, ¿por qué Skinner no los separó aún? - Preguntó Cole. - ¿O la OPR? (Office of Professional Responsability. Oficina de Responsabilidad Profesional) Si llegaramos a decir que Sarah y yo estamos involucrados, seríamos reasignados inmediatamente. No lo estamos, por cierto. Sarah está felizmente casada ahora, como todo el mundo debe saber porque nunca deja de hablar sobre eso.
Sarah Brewer rió. - Cállate, Sam. Si te fueras de luna de miel a las Maldivas, no dejarías de hablar de eso tampoco.
- El FBI no los separa debido a su éxito. - Explicó Collins. - Quiero decir, miren sus números, sus registros de detención. Tienen una de las tasas más altas y exitosas dentro del Bureau.
- Claro, los X-Files son una broma por aquí y no hay manera de subir la escalera del sótano, pero Mulder y Scully tienen sus seguidores. - Añadió Carter. - Skinner, obviamente. Pero deberían escuchar la forma en que algunos de nuestros instructores de la Academia siguen y siguen hablando maravillas de ellos, sin parar, en Quántico.
- Lo que sea, creo que voy a invitarla a salir. - Respondió Cole. - No hay ningún anillo de oro en su mano. Ella es un blanco legitimo, este es un juego limpio y está en su mejor momento sexual. Voy a ir a por ella.
- Eres un hombre muerto. - Max Zukowski suspiró.
- No tengo miedo de Spooky. - Respondió Cole.
- Deberías tenerlo, si sabes lo que es bueno para ti. - Le dijo Michael Chan. - Hay gente mucho más poderosa dentro del FBI que lo tiene. ¿Por qué crees que mantienen a Mulder en el sótano?
Los ojos de Scully y Mulder se encontraron y mantuvieron la mirada fija en el otro.
La agente Vaughn se rió. - Uh, porque son una vergüenza para el Bureau.
- No, agente Vaughn. - Le dijo Chan seriamente. - Porque le temen. Están asustados. Él es una amenaza.
- ¿Una amenaza? - Vaughn se rió con incredulidad. - ¿Una amenaza para quién? Eso es ridículo.
- No lo sé, exactamente. - Contestó Chan, bajando la voz. - Pero sé que cada mes, el Director recibe una carpeta azul que es básicamente un resumen de todo lo que Mulder hace en los X- Files y que la carpeta con los archivos está sellada como: "High Priority" (Máxima Prioridad).
- ¡Michael! - Collins espetó a su compañero. - Creo que deberíamos pasar a otro tema.
El silencio llenó la habitación, y luego la agente Vaughn comenzó a preguntarle a Brewer acerca de las Maldivas mientras que los otros discutían los partidos de fútbol del día anterior.
Mulder se inclinó sobre la mesa, colocando la cabeza más cerca de Scully, y susurró: - Son días como los de hoy los que me hacen querer salir caminando de aquí y renunciar.
Ella le sonrió. - Entonces ¿por qué no?
- ¿Crees que quiero hacerle a estas personas algún favor? - Mulder dijo inexpresivo, dándole una mirada en blanco.
Scully resopló, sacudiendo la cabeza.
- Tal vez deberíamos ir a buscar uno de esos famosos armarios de la sala y ponernos a coger. Ellos ya piensan que hacemos ese tipo de cosas, de todos modos. Puedo asegurarte que eso haría mi día algo mejor, Scully.
Ella lo miró, arqueando una ceja, al oír las puertas dobles de la sala de conferencias abriéndose nuevamente y más agentes entrando. - Probablemente ya deberíamos ir allí. Esto va a empezar en unos pocos minutos.
Mulder gimió, y se puso de pie, recopilando los X-Files de la mesa. Se acercaron al orificio de apertura en la pared y observaron la sala de conferencias. Los agentes dentro estaban mirando hacia la parte delantera de la habitación, y no se dieron cuenta que Mulder y Scully ingresaban tranquilamente, en silencio, por detrás y tomaban asiento contra la pared del fondo. Mulder se sentó y acomodó los X-Files sobre la pequeña mesa circular entre ellos.
Walter Skinner entró en la habitación a través de las puertas dobles, junto con los Directivos Frances Martin de la Records Management Division (División de Gestión y Administración de Registros), Tiffany Pineo de la Finance Division (División de Finanzas), y Marianne Burnell de la Office of Integrity and Compliance (Oficina de Integridad y Cumplimiento). Mulder consideró que el hecho de que el AD Roberts no estuviese ahí era el único resquicio de esperanza del día.
Skinner se dirigió a la habitación. - Bueno, podemos empezar.
- Uh, señor. - Habló el agente Clint Moore de la UCV. - Tenemos que esperar a los agentes Mulder y Scully, ¿no?
- ¿Qué quiere decir? - Skinner lo miró fijamente, y luego asintió con la cabeza hacia el fondo de la sala. - Ya están aquí.
Todo el mundo giró de golpe para ver a Mulder y Scully sentados contra la pared del fondo, en las sillas estilo "square box" revestidas de tela negra, y los miraron con asombro.
- ¿Cuándo entraron? - Les preguntó Collins, sentado en un escritorio al centro de la habitación con expresión de desconcierto en su rostro.
Mulder se encogió de hombros. Scully se cruzó de brazos y suspiró.
- Eh, eso fue un poco "spooky". - Murmuró Vaughn. - ¿No les parece?
Risas salpicadas se escucharon en toda la habitación, mientras Mulder y Scully se preparaban para un largo día de revisiones de casos por parejas y discusiones presupuestarias.
Más tarde esa noche, Mulder y Scully estaban sentados en su sofá de la sala, Mulder viendo el partido de baloncesto de los Washington Wizards en la televisión, mientras que Scully estaba leyendo Muriel Spark es Los mejores años de Miss Brodie.
- Dios, los Wizards apestan - suspiró Mulder con disgusto.
- Entonces, ¿por qué te molestas en verlos? - Scully preguntó, sin levantar la vista.
Se dio la vuelta para mirarla. - Debido es basketball. Y debido a que los Knicks no están en juego.
- Hmm. - Scully respondió, absorta en su libro.
Mulder miró la portada del libro, y luego sonrió. - Sabes, Scully, yo, eh, he oído a través de las paredes del FBI que estás en tu mejor momento sexual.
Ella levantó la vista y lo miró fijamente, luchando contra una sonrisa. Luego sacudió la cabeza y volvió a su libro.
- Y yo... yo no - suspiró.
Ella rodó los ojos.
- Siempre me pareció cruel que mi punto sexual estuviera en su máximo, mientras yo era virgen. - él se quejó.
Scully se echó a reír.
Mulder la miró, riendo a carcajadas y limpiándose las lágrimas que se escapaban de las comisuras de sus ojos, sonriéndole. A él le encantaba cuando ella reía. Pronto sus risas cesaron y su respiración comenzó a volver a la normalidad.
- Sabes, Mulder, todo depende en como bases tu pico sexual. Es cierto que a los 18 años, los hombres erecciones más rápidas y más firmes y están mejor equipados para múltiples... actuaciones debido a sus niveles de testosterona. Pero la mayoría de los jóvenes de 18 años no tienen idea de qué hacer con eso. Las experiencias sexuales más satisfactorias ocurren más tarde en la vida. También hay que añadir en variables como las hormonas, la genética, la calidad de la relación, y otros factores psicológicos, que son completamente diferentes para cada uno. Así que si tu basas tu pico sexual en la satisfacción, en lugar de rendimiento, entonces estoy seguro de que encontrarás que tu pico llegó mucho después.
- Sí, como en este momento. - dijo Mulder con total naturalidad, antes de volver su atención hacia el partido de basketball. - Supongo que eso es una buena noticia.
Ella lo miró y tuvo una sensación de calidez, mientras su corazón se hinchaba.
- ¿Cómo es que llevas todo un trimestre y sólo anotas ocho puntos, y permites que Charlotte anote 31? ¿Por qué estoy incluso viendo este desastre?
Scully volvió a su libro, sonriendo para sí misma mientras se ruborizaba.
CONTINUARA…
