Capítulo 54: "Alguien que le ofrece todas las respuestas podría ser una criatura muy poderosa".
Resumen:
Mulder reflexiona sobre el estado actual de su vida. Skinner cuestiona a Mulder. Mulder y Scully se dirigen a Tennessee rural para investigar un caso.
Aviso: El dialogo y la premisa de "igns and Wonders" no me pertenece, no lo escribi. Lo escribió Jeffrey Bell. Igualmente, este pertenece a 1013 Productions y la 20th Century Fox.
Nota de la traductora:
Disculpas de antemano a todos aquellos que siguen la historia y que tuvieron tanta paciencia para esperar esta actualización, en serio mil gracias. Como siempre eternos agradecimientos a mi pilota/copilota Marisu alias (Dana Scully) por bancarme en todo con este fic! Lofiu marixuxa!
Notas:
Depeche Mode – "Newborn"
Newborn
For the first time
I'm not born again
I have never lived at all
I've opened up my eyes
Now I hear the world talking
Opened up my eyes
I've just started walking
I've just started walking
I've got someone who cares for me
Someone who believes in me
I've got someone understanding me
Someone crying over me
For all the right reasons
For all the right reasons
Newborn
For the first time
I'm not born again
I have never lived at all
I've opened up my eyes
Now I hear the world talking
Opened up my eyes
I've just started walking
I've just started walking
I've got someone seeing grace in me
Someone respecting me
I've got someone who's there for me
Someone saying prayers for me
For all the right reasons
For all the right reasons
Temprano, la mañana del martes 25 de enero Mulder estaba en la oficina del sótano, reclinándose en su silla con las manos detrás de la cabeza, soñando despierto sobre San Diego con Scully. Eso había sido... divertido. No la diversión que venía junto con el llegar al fondo de un misterio, haciendo extraños y nuevos descubrimientos, o incluso pasar la noche en una casa encantada en la víspera de Navidad y que dos fantasmas te jodieran por diversión. O incluso el tipo de diversión que viene junto con tener relaciones sexuales. El fin de semana pasado en San Diego había sido pura diversión, sin adulterar; la diversión amena que señorve como distracción de la vida cotidiana. ¿Cuándo fue la última vez que él se había divertido?
Y se había reído mucho. No sólo sonrió entre dientes por algo divertido. Fue una verdadera risa, a carcajadas, del tipo que se siente profundamente en el estómago liberando endorfinas. San Diego fue... perfecto. Divertirse sencillamente era una de esas cosas que había apartado lejos de él, un vestigio de su juventud que comenzaba a experimentar de nuevo. ¿Cuándo fue la última vez que se había sentido así? Y mientras se sentaba mejor, reflexionando sobre esa cuestión, rápidamente llegó la respuesta: Nunca. Nunca se había sentido de esa manera. Nunca en sus 38 años de vida había sido tan feliz.
Pensó en el hombre que era antes de que Scully ingresara por esa puerta, y apenas podía reconocer lo amargado, lo loco, lo malhumorado y enfadado que solía sentirse. Ese chiflado que nunca ponía un pie fuera de la oficina del sótano a menos que lo forzaran, que era raro porque nadie en particular quería verlo en otra parte del Bureau, despotricando y delirando acerca de extraterrestres y conspiraciones a las paredes, porque no había nadie allí para escucharlo. Nadie que quisiera oírlo.
Nadie, hasta que una médica de 29 años traída de Quántico se vio obligada a trabajar con él y en vez de espiarlo para sus superiores y redactar informes para desacreditar a fondo su trabajo, como se suponía que debía hacer, escuchó lo que tenía que decir. Ella no era lo que esos tipos pensaban que era. Ella era alguien que se echó a reír histéricamente bajo la lluvia por la pérdida de nueve minutos. Se echó a reír porque no podía explicarlo. Nada en su formación científica o médica podía proporcionarle una explicación a lo que estaba sucediendo, y su cerebro no podía asimilar todo eso. Y porque no podía explicarlo, ella quería las respuestas. Quería la verdad. Entonces él la atrapó con su anzuelo, y se dio la vuelta echando a correr con su presa.
Mulder finalmente abandonó el sótano, y sobre una base regular. Ahora podía caminar libremente por los pasillos del FBI con la cabeza bien alta, porque tener el respeto de alguien como Dana Scully le hizo creer que en realidad podría merecer el respeto de los demás. Tal vez no era un chiflado después de todo. Su trabajo de repente tuvo impulso, dirección, significado, y con suerte, un destino. Finalmente estaba logrando algo que valía la pena, y la gente se daba cuenta. La verdad estaba por ahí afuera, y con Scully a su lado, creía firmemente que podía encontrarla. Una cruzada había nacido. Un compañerismo inicialmente reticente se convirtió en una amistad que cambiaría su vida. Gradualmente, y sin ser conscientes de ello, la amistad fue convirtiéndose en la cosa más importante en su vida, porque sin ella no habría búsqueda ni cruzada y nunca sabría la verdad, sin ella todo terminaba.
El teléfono sonó. Él suspiró mientras tomaba el auricular. - Mulder.
- ¿Agente Mulder? - Habló el Director Adjunto Skinner.
- Sí, señor.
- ¿La agente Scully todavía no llegó?
Mulder miró el reloj; las 8:06 am. - No, todavía no, pero debería estar por aquí en cualquier momento.
- Cuando llegue me gustaría verlos en mi oficina. - Dijo Skinner.
- Uh, sí, señor. Estaremos ahí.
Cuando Skinner colgó el teléfono, Mulder se preguntó por qué motivo sería la reunión. Diez minutos más tarde, Scully atravesaba la puerta vestida con un traje de falda negro hasta la rodilla y una camisa azul. Él sonrió mientras su compañera colgaba su gabardina, pero la sonrisa se desvaneció cuando ella giró para mirarlo. Lo saludó con una sonrisa a medias, su rostro era ilegible. Estaba cerrada a él. Al igual que lo había estado ayer.
- Buenos días. - Murmuró mientras se acercaba al escritorio y se sentaba frente a su compañero.
- Uh, buenos días, Scully. - Se dio cuenta de que se veía muy cansada.
Ella asintió con la cabeza, desviando la mirada. - Entonces, ¿qué hay en la agenda para hoy?
Mulder la miró por encima del escritorio. ¿Qué le pasaba? Estaba bien cuando se despidieron en el aeropuerto el domingo por la tarde, pero había estado completamente ilegible ayer, como si hubiese levantado un muro delante de ella. Al salir de la oficina, la tarde de ayer, se despidió diciendo que lo vería por la mañana. Él esperaba poder pasar la noche juntos, pero eso claramente no era parte del plan que tenía Scully.
- Um, bueno, Skinner quiere una reunión con nosotros en su oficina de inmediato.
Scully lo miró. - ¿Acerca de…?
Se encogió de hombros. - No lo dijo.
Salieron de la oficina caminando hasta el ascensor en silencio, presionaron el botón del 4to piso apoyándose en las paredes, enfrentados. En el primer piso, Las puertas se abrieron y los agentes Sam Cole y Sarah Brewer ingresaron sonriéndole a Mulder.
- ¡Mulder! - Saludó Sam con entusiasmo, tendiéndole la mano. - ¿Cómo te va, amigo?
Mulder suspiró, frunciendo los labios. Luego estrechó la mano de Sam. - Estoy bien. ¿Y tú?
- Oh, estoy bien, estoy bien. Uh, y ¿cómo estás tú, agente Scully?
Mulder notó el cambio en su tono de voz al dirigirse a Scully, y en la mirada de admiración al contemplarla. Suspiró con fuerza.
- Estoy bien, gracias. - Respondió Scully. - Le preguntaría cómo está, pero el agente Mulder ya lo hizo, agente Cole.
- ¿Tuviste una buena Navidad? - Sam le preguntó.
Scully lo miró. - Um, si, fue agradable. ¿Qué tal la tuya?
- Bueno, mis padres pasaron Navidad con mi hermana, su marido está en el ejército, destinado en el extranjero, por lo que la pasé con algunos amigos. - Respondió. - Pero, uh, no fue tan emocionante como la Navidad de Mulder, sin embargo. - Giró para darle una mirada de complicidad. - Entonces, ¿cómo te trata Natalie?
Scully dirigió a Mulder una mirada de asombro, mientras que él se quedó paralizado, con los ojos muy abiertos. Pero después de un segundo, se recompuso. - Yo, uh, no sabría. No la vi.
Sam se rió entre dientes. - "Amarlas y dejarlas", ¿eh?
Mulder lo miró fijamente, y notó por su visión periférica que Scully arqueaba una ceja en su dirección. Las puertas del ascensor se abrieron en el 3er piso, y los agentes Cole y Brewer salieron.
- Oh, ¿Agente Scully? - Sam dijo girando rápidamente antes de que las puertas se cerraran. - Espero que tengas un buen día.
Las puertas del ascensor comenzaron a cerrarse y Sam seguía allí parado sonriendo y guiñándole un ojo.
- ¿Qué demonios fue eso? - Preguntó Scully, volviéndose a mirar a su compañero.
Mulder suspiró. - Te lo explicaré más tarde.
En ese punto, las puertas se abrieron en el 4to piso, y ellos caminaron por el pasillo hacia la oficina de Skinner. Su secretaria, Kimberly, abrió la puerta de la oficina y anunció su presencia antes de dejarlos entrar. Una vez dentro, se sentaron frente al escritorio de Skinner. El D.A estaba ojeando un expediente abierto, recién los miró cuando estuvieron ubicados en las sillas.
- Gracias por venir. Leí su informe del caso, y uh, es interesante. No es exactamente un X-File, sin embargo. Pero algunos de los Instructores de Quántico pensaron que el caso era fascinante y quieren que hagan una ponencia el viernes por la mañana. Piensan que el caso será un gran éxito en clase, y que ustedes podrían recibir aplausos en lugar de miradas incrédulas y risitas.
- Ok. - Mulder asintió. Quántico siempre estaba buscando agentes veteranos para presentar casos todos los viernes para los novatos que asistían a la Academia del FBI. Ellos habían ido unas cuantas veces a lo largo de los años para exponer ciertos casos. Las clases para la nueva camada se habían puesto en marcha la primera semana de enero, por lo que no lo sorprendió la petición.
Skinner suspiró. - Pero no creo que pueda permitirles que vayan allí con esto. - Dijo levantando el expediente.
Mulder y Scully le dirigieron una mirada de sorpresa. - ¿Cuál es el problema, señor? - Preguntó Scully.
- Tienen a un hombre que se inculpó por un robo que no cometió, agentes. Esa es una obstrucción grave a la justicia.
Mulder y Scully se miraron. - Um, señor, el informe explica que Alvarez fue procesado por extorsión y juegos de azar con apuestas ilegales, pero los cargos que teníamos por robo cayeron. - Respondió Mulder, cuyo tono cambió al tipo de tolerante. - El caso era muy enrevesado y retorcido, así que puedo entender que haya pasado por alto eso. Era muy confuso, señor.
Scully lo miró por el rabillo del ojo. Mulder captó su mirada, pensó que podría haber sonado condescendiente sin querer serlo.
Skinner se reclinó en su silla, dirigiéndole una dura mirada. - Sí, Agente Mulder, tiene razón. Era muy complicado. ¿Honestamente crees que es una buena idea decir frente a un auditorio lleno de novatos que ni siquiera se graduaron, que todo lo que necesitan es un número de placa del FBI y una huella digital para poder robar millones de dólares a través de transferencias electrónicas?
Se quedó boquiabierto. Eso ni siquiera había cruzado por su mente. Scully giró para mirarlo. Él supuso que su compañera no había pensado en eso tampoco. Mulder creyó ver en la boca de Skinner una contracción divertida, pero luego desapareció y su expresión se endureció una vez más.
- Ok, esto es lo que haremos. Irán a la Academia el viernes para exponer este caso. Pero también van a redactar un informe que resuma las regulaciones bancarias federales que entran en juego con este delito, así como un resumen del pasado año fiscal de la F.C.S (Financial Crimes Section. Sección de Delitos Financieros). Estoy seguro de que cualquiera de la F.C.S estará más que feliz de conseguir ese reporte. A continuación, presentarán el caso Pinchbeck junto a esos dos resúmenes en Quántico.
Mulder hizo una mueca y le dirigió una mirada de disgusto, notando que Skinner tenía una mirada de triunfo en sus ojos. Scully lo miraba fijamente con incredulidad.
- Es todo. - Finalizó Skinner lacónicamente. Ellos se pusieron de pie y se acercaron a la puerta de la oficina. - Oh, ¿Agente Mulder? ¿Se quedaría un momento?
Se detuvieron y se giraron para mirar a su jefe. Luego se miraron entre ellos, y él asintió con la cabeza para hacerle saber que todo estaba bien. Scully siguió el camino hacia la puerta, y Mulder notó como Skinner la seguía con la mirada hasta que se perdió de vista. También pensó que la línea de visión de su jefe había caído brevemente, lo suficientemente bajo como para mirarle el culo, pero no podía estar seguro de eso. Era sospechoso, de todos modos. No es que esto lo sorprendiera. Mulder lo fulminó con la mirada, pero recordó que cualquier altercado físico con Skinner nunca terminaría en su favor.
- ¿Cómo está ella? - Preguntó, volviéndose para mirarlo. - Después de todo ese calvario con Pfaster.
- Ella está, uh… ella está bien.
Skinner lo miró unos segundos. - ¿Por qué fuiste a California? Mulder, ese caso no estaba ni siquiera cerca de ser un X-File. Era más bien la trama de un episodio de "Murder, she wrote". ¿Qué te hizo pensar que ameritaba la pérdida de tiempo? ¿O los recursos del FBI, en realidad?
Mulder suspiró. - Calculé que la agente Scully necesitaba algo para despejar su mente de lo que había sucedido, y el caso era lo suficientemente bizarro como para justificar algún tipo de atención. También pensé que nuestro primer caso post Pfaster no debía ser uno donde algo tuviese la oportunidad de… uh, amenazar nuestras vidas.
Skinner asintió.
- ¿Eso es todo, señor?
- Yeah, eso es todo. - Mulder comenzó a caminar hacia la puerta. - Oh, ¿Agente Mulder? - Dijo, llamándolo de vuelta, antes de verlo girar para enfrentarlo. - Ustedes se relevaron del caso el pasado jueves por la mañana, pero sus registros de viajes especifican que no volaron de regreso hasta el domingo. Parece que hay cierta discrepancia allí.
Mulder pasó saliva, mirándolo fijamente. - Oh, si, Scully quería pasar algún tiempo en San Diego antes de regresar a su casa. Su hermano mayor está en la marina, ya sabe, y está destinado allí. Creo que acaba de tener un bebé. Y ella quería verlos.
Skinner asintió.
Mulder se giró para irse, no antes de notar un atisbo de sonrisa en el rostro de Skinner.
La tarde del viernes 28 de enero, Scully se dirigía hacia el sótano del FBI, regresaba de Quántico después de la Ponencia. Habían ido por separado con Mulder, ella había planeado almorzar con sus amigos del Laboratory Division. Mulder y Scully pasaron la mañana dando una conferencia en un auditorio lleno de agentes en formación sobre su caso más reciente, cuando Mulder abrió el turno de preguntas sobre lo expuesto, los novatos lo convirtieron en un largo Q&A (Questions and Answers. Preguntas y respuestas) sobre los X- Files en general. Si bien la presentación del caso había conseguido una reacción muy positiva, Mulder sintió que la reacción del auditorio durante las Q&A se había dividido en partes iguales entre los que rodaban los ojos y los de evidente interés. A las 11:30, Mulder partió hacia el Headquarters en DC. Después de disfrutar de un largo almuerzo en el restaurante The Globe & Laurel con amigos, y después de unos 45 minutos manejando de regreso, Scully finalmente entró por la puerta de la oficina del sótano pasadas las 14:30 y encontró a su compañero de pie detrás del escritorio al teléfono.
- ¿No hasta donde tú sabes?... ¿No en esta época del año?... Correcto. Gracias, doctor. Adiós.
Mulder la observó entrar mientras colgaba el teléfono y, a continuación, giró el monitor de la computadora hacia ella. Scully observó la pantalla que mostraba el vídeo de una enojada y sibilante serpiente de cascabel en lo que parecía ser un sitio web sobre curiosidades animales.
- Serpientes. - Dijo. Asqueroso. Odiaba las serpientes.
- Montones y montones de serpientes. - Respondió Mulder. - Y muy enojadas, por lo que parece.
Le entregó un folder, Scully lo abrió y dejó escapar un pequeño jadeo al ver la imagen de un cadáver, morado e hinchado por el veneno de las serpientes.
- Ese es el ex señor Jared Chirp de McMinn County, Tennessee.
Scully estaba asqueada. - Oh, Dios mío. - Luego comenzó a leer el informe policial.
- 116 marcas de mordeduras separadas. A juzgar por las mediciones de las heridas había unas 50 serpientes diferentes implicadas en el ataque, en su mayoría copperhead o cobrizas y de cascabel.
- Pero aquí dice que fue encontrado muerto en su coche. - Scully respondió.
- Yeah, con una pistola en la mano. - Dijo Mulder. - Él disparó seis tiros, al piso, al asiento del pasajero, incluso en su propia rótula derecha, las ventanas estaban cerradas y las puertas bloqueadas.
- Pero, uh, ¿qué sucedió con todas las serpientes? - Le preguntó confundida.
Mulder caminó hacia el frente del escritorio, y se sentó en el borde. - Nadie parece saber eso. No se encontró ni una escama. Acabo de hablar con un herpetólogo del Smithsonian, y él está perplejo, sobre todo porque estas serpientes tienden a hibernar.
Scully se hizo a un lado para sentarse frente a él. - Así que piensas que, eh... ¿el señor Chirp fue asesinado?
- Bueno, ciertamente así parece, pero la pregunta es "¿cómo?" - Respondió. - No hay ninguna evidencia física en absoluto, no hay marcas de neumáticos, no hay huellas humanas. No puedo ver cómo alguien podría haber logrado esto. Y entonces tienes que preguntarte "¿por qué?" ¿Por qué utilizar serpientes venenosas como arma del crimen?
La mente de Scully rápidamente resolvió el por qué las serpientes podrían tener algún tipo de significado. - Tal vez es simbólico. Quiero decir, las serpientes y la religión fueron siempre de la mano. Representaron la tentación de Eva, el Pecado Original. Fueron temidas y odiadas a lo largo de la historia, ya que se cree que encarnan a Satanás, para servir al Mal en sí.
Mulder asintió en silencio aprobando la explicación lógica de Scully mientras hablaba, dándole una ligera sonrisa. - Tal vez estas realmente lo hacen.
- ¿Estas serpientes en particular servían al mal? - Preguntó Scully con escepticismo, alzando las cejas hacia él, antes de darle una mirada ligeramente sarcástica. - ¿Vas a escribir eso en nuestra solicitud de viaje?
- Hmm... no. - Le contestó con una ligera sonrisa. - Pero este caso parece centrarse en torno a la religión, y no eres la única que lo piensa así, por cierto.
Scully sentía curiosidad, y le dirigió una mirada inquisitiva.
A las 17:45, partió el vuelo sin escalas desde D.C hacia Tennessee y dos horas más tarde, aterrizó en el Nashville International Airport a las 18:45 hora local. Después de alquilar un coche y un mapa de carreteras del Estado, manejaron en dirección sureste unos 90 minutos, para poder llegar a la Estación del Sheriff de McMinn County, en McMinnville. Poco después de las 20:30, Mulder entró en la estación y pidió ver al sheriff mientras Scully iba al baño.
- Gracias por venir, Agente Mulder. - Lo saludó el Sheriff Kelvin Hinks, un hombre afroamericano en sus mediados de los 50 y pelo negro canoso, antes de girar y ver acercarse a Scully hacia ellos. - Pero, sinceramente, no esperaba que trajera a su señora.
- Ella es mi compañera del FBI. - Mulder rápidamente lo corrigió, sus ojos se abrieron ligeramente. Era la segunda vez que ocurría en las últimas dos semanas, primero Pinchbeck la primera vez que ingresaron al Cradock Marine Bank en Los Ángeles y él inmediatamente lo corrigió. Hubo un momento en que lo confundiesen con el marido de Scully había sido muy divertido y no siempre sentía la necesidad de corregirlos, en parte para joder a su compañera y obligarla a ser la que los corrigiese constantemente, pero ahora la idea de Scully y el matrimonio lo ponían nervioso.
- Agente Dana Scully. - Se presentó con un suspiro, mientras sostenía su placa. Cada vez que viajaban al sur o al Medio Oeste, siempre los confundían con un matrimonio. Nunca fallaba.
El sheriff se rió entre dientes. - Oh, ok. Lo siento por eso. Uh, bueno, como iba diciendo, gracias de nuevo por venir. No sabemos qué hacer con el caso.
Scully asintió. - Entonces, ¿dónde está la ciudad de Blessing, exactamente?
Kelvin Hinks giró y señaló hacia un gran mapa del condado en la pared. - Blessing está casi a 22 millas al norte de aquí.
Scully se acercó a la pared y estudió el mapa de McMinn County mientras Mulder ojeaba las declaraciones e interrogatorios hechos por la policía a personas cercanas a Jared Chirp. Un corto tiempo después, salieron de la Estación del Sheriff y manejaron unos 30 minutos al norte, hacia Blessing, Tennessee.
Después de conducir por el pueblo sin éxito en busca de un motel, se detuvieron en una gasolinera, donde el encargado se rió y les dijo que el motel más cercano estaba en McMinnville. Mulder y Scully se quejaron sobre la idea de regresar de donde habían venido. Entonces, el encargado les comentó que había un B&B en el pueblo y se ofreció a indicarles cómo llegar, unos minutos más tarde se encontraban parados en la puerta de una casa de ladrillos de dos pisos, Sassafras House Bed and Breakfast.
Al tocar el timbre, los recibió el propietario, el señor Caleb Anderson, quien les informó que las tres habitaciones de arriba estaban llenas de forasteros que viajaron por el funeral. Mulder asumió que era el funeral de Jared Chirp, y Anderson lo afirmó con una mirada sospechosa. Mulder le explicó que estaban en la ciudad investigando su muerte. Anderson sólo asintió.
- Bueno, la "Blessed Union Cottage" está desocupada. - Dijo entonces. - Técnicamente es para nuestra Oferta de Luna de Miel Romántica, pero ustedes pueden permanecer allí si lo desean. Cuesta $225 la noche, los viernes y sábados, y $175 de domingo a jueves. El desayuno completo cada mañana está incluido en el precio.
Mulder suspiró y miró a Scully. - Eso está muy por encima del presupuesto de alojamiento.
Scully no estaba de humor para conducir de regreso a McMinnville sólo para permanecer en algún Motel 6 o Best Western. Estaba agotada, y se había sentido así desde que había regresado de San Diego. - Mulder, el Bureau pagará por encima de la tasa estándar si no hay otros alojamientos adecuados cerca.
- Muy bien, vamos a tomar la habitación. - Le confirmó Mulder a Anderson, sacando la tarjeta de crédito emitida por el FBI.
Al terminar de registrarse, Anderson los condujo por la puerta trasera de la cocina a un patio y avanzaron por un camino privado iluminado con pequeñas linternas negras en ambos lados, sobre un corto puente que cruzaba un diminuto estanque, hasta la puerta delantera con un vitreaux, de la casa octogonal de ladrillo. Después de darles una llave, Anderson partió de regreso a la casa.
Al ingresar, fueron recibidos de inmediato por una cama queen-size con dosel fucsia sobre un acolchado a rayas jade y marfil con ramos de rosas fucsias impresos a través de las rayas, el faldón de la cama era de encaje marfil con adornos en jade, un banco estampado con motivos florales en blanco y fucsia en el extremo de la cama, muebles de caoba para que coincidan con la estructura de la cama y la puerta de entrada, pisos de madera, techo abovedado octogonal con una araña que colgaba de la cúpula biselada, paredes rosa pálido, y un empapelado como frontera atravesando la parte superior, justo debajo del techo en un antiguo patrón Victoriano de querubines desnudos contra un cielo azul celeste y rosas rosadas colgando a lo largo del borde superior.
Mulder y Scully se quedaron allí, petrificados con las bocas abiertas, sintiéndose absolutamente horrorizados.
- Yo no sé a ti, Scully, pero los querubines espeluznantes realmente me ponen en clima. - Mulder bromeó.
Scully se dirigió al cuarto de baño, dentro encontró un jacuzzi, pero no tenía ducha, dos batas de algodón blanco colgaban detrás de la puerta. Sacudió la cabeza con incredulidad por la falta de una ducha. Mulder caminó alrededor de la cabaña, notando la pequeña mesa para dos, el microondas, el refrigerador compacto con agua y refrescos embotellados gratuitos, una tv con VCR y un reproductor completo con una selección de cd´s románticos y música de relajación.
Se unió a su compañera en el baño. - ¿Qué? ¿Sin ducha?
Ella suspiró. Había evitado usar su propia bañera desde la noche que Donnie Pfaster la había atacado, ni siquiera dormía en su habitación, había estado durmiendo en el sofá, y haciéndolo realmente muy poco, y no estaba encantada con la perspectiva de no tener una ducha disponible para utilizar.
- Scully, ¿estás bien? - Preguntó Mulder, dándose cuenta de su ceño fruncido y la expresión preocupada.
- Si, estoy bien. - Respondió, esquivando su mirada, antes de girar y regresar a la habitación.
Mulder la siguió. - Sé que no quieres estar en la misma habitación cuando trabajamos en un caso, pero te prometo que voy a mantener las manos quietas. No voy a tocarte, haré todos los intentos temerarios para no distraernos de lo que vinimos a hacer.
Scully le dio una media sonrisa. - Lo sé.
Después de estar listos para acostarse, se pusieron sus pijamas y subieron a la cama con el dosel fucsia. Para feliz sorpresa de Mulder, Scully se deslizó hasta pegarse a su lado mientras él se acostaba sobre su espalda, ella levantó la pierna para envolverla alrededor de su cintura, y apoyó la cabeza en el hueco de su hombro, curvando la mano sobre su pecho. Mulder giró la cara hacia la parte superior de su cabeza, cerrando los ojos y oliendo su cabello. Scully pronto se quedó dormida.
El viernes 28 de enero estaba llegando a su fin y él se dejó llevar hacia la tierra de los sueños y de la inconsciencia, se sentía feliz. Su vida estaba prácticamente en la mitad o un poco más, si con suerte llegaba a vivir tanto tiempo, pero él sentía que recién estaba empezando. Sentía como si estuviera deshaciéndose finalmente de la oscuridad, mudando de ella, como una serpiente que muda su piel, desprendiéndose de la gruesa capa de sarcasmo mordaz, el cinismo siniestro y melancólico, y el desapego emocional que se había creado a lo largo de los años para protegerse de más dolor y la pérdida.
Otros habían entrado en su vida antes de Scully, otros a los que había considerado muy importantes, y luego, eventualmente lo abandonaban, cada uno dejando una pequeña huella en él, para bien o para mal. Pero un alma gemela era diferente. Un alma gemela no era sólo alguien que te entiende mejor que nadie, te ama como nadie más, y está allí para ti incondicionalmente sin importar qué ocurra. Sólo una vez en la vida se puede encontrar a alguien que pondrá completamente tu mundo al revés. Y le dices a esa persona cosas que nunca le habías dicho a nadie, y no sólo hace que realmente escucha cada palabra que dices, sino que en realidad quiere escuchar más. Compartes esperanzas, sueños, metas; fracasos y éxitos; pérdidas y ganancias; felicidad y dolor. El objetivo, el propósito de un alma gemela es agitar las cosas, obligarte a salir de tu zona de confort; demoler el ego inflado y ese muro alrededor de tu corazón. Una verdadera alma gemela te pondrá un espejo enfrente y te mostrará lo que realmente eres, incluyendo tus fallas, defectos, hábitos, y los obstáculos que uno mismo se pone. Una verdadera alma gemela encontrará todos esos lugares profundos dentro de ti que estaban ocultos, tal vez incluso de ti mismo, y encontrar belleza en lugares que tú nunca pensaste que fueran hermosos. Una verdadera alma gemela transforma completamente tu vida.
Después de trabajar juntos en el primer caso en Bellefleur, Oregon hacía casi siete años atrás, Mulder pensó que había algo en Scully que necesitaba. Había algo en ella que lo enviaría en la dirección correcta, su estricto racionalismo o su rigurosa mente científica, de alguna manera proporcionaría la columna vertebral de su obra. Pensó que había algo en ella que él necesitaba para finalmente obtener que los X- Files despegaran de la tierra, y al fin encontrar las respuestas que había buscado desesperadamente sin éxito. Pero como notó después, no era "algo en ella" lo que necesitaba. Era a ella.
CONTINUARÁ…
