Advertencias— Limen ¬\\¬
La boda
Capítulo II
La Fiesta y El tropiezo.
Ikuto bufo por séptima vez.
Su hermana y su a hora esposo, no paraban de estar de empalagosos. Había tenido la mala suerte de tener que venirse con los novios y su madre, en la limusina que ellos habían preparado con anterioridad.
Estaba agotado, no hace alrededor de unas horas que había llegado a Japón desde Francia, donde había estado viviendo con su madre y sus abuelos paternos, desde que tenía uso de la razón. Dejando a su hermana mayor viviendo sola en Osaka, con las visitas regulares que su madre le daba. Sin duda alguna, los japoneses enserio que tenían un verano caluroso. Sentía que se estaba derritiendo en aquel traje de gala que su madre le había preparado con anticipación, varias semanas antes de que ella viniera a Japón para estar con su hermana en esos momento que le quedaban de soltería, ayudándole con todo lo posible en la boda.
—Mamá, dile a Ikuto que pare de estar bufando a cada momento. —se quejo Uta mientras daba pequeños saltos en su asiento mientras lo señalaba de manera acusante. —¡Me molesta!
—Hija, es que Ikuto todavía es un niño que no soporta los afectos enfrente de el. —murmuró su madre al mismo tiempo que se giraba a ver a su primer hijo varón.
—¡Pero el creció en Francia! —chilló mientras inchaba sus labios y lo señalaba esperando que su madre lo regañara. —¡Creció en la cuidad del amor! ¡no se porque se queja a cada momento! ¡y aparte ya no es un niño, tiene dieciocho años! ¡dieciocho!
Rodó los ojos antes los berrinches de su hermana para después jalar con fuerza ese ridículo moño rosa que estaba en su cuello, y quitarlo de este.
—Y tu tienes veintidós años y te comportas como una niña Uta. —protesto desinteresado mientras cruzaba sus piernas, ortogandole un toque maduro. —Y si, me estoy quejando porque no me esperaba ver a mi hermana mayor tan cariñosa con su esposo enfrente de mi. Me da una sensación asquerosa por el cuerpo.
Un puchero salio de sus labios mientras se cruzaba de brazos y miraba a su esposo suplicante, el cual simplemente se encongio de hombros y levantó los brazos.
—A mi ni me mires, es tu hermano. No es el mio señorita Hoshina. —sonrió al ver como la cara de su esposa cambiaba.
—Souma, señora Souma. —lo corrigió mientras se acercaba a el de forma cariñosa. —Ya no soy más la señorita Hoshina, apartir de a hora soy la señora Souma.
—¡Oh, es cierto!, perdone señora Souma.
—No se preocupe señor Souma. —acerco más su rostro al de el, estando apunto de besarse, siendo ambos interrumpidos por la molesta falsa toz de Ikuto. —¡Mamá!
—Ikuto, hijo, comportarte. —le riñó a lo que el simplemente suspiró.
Esos tortorlos ya lo tenían hasta la cabeza llena de cursilerias. No espera a mas para llegar al casino donde se iba a festejar el compromiso de ambos.
—Mamá, ¿porqué no me dejaste con Went y Francia? —cuestionó harto de tanta cursilerias. Sus hermanos menores tenían más suerte que el, para que tan sólo tuvieran tres años.
—Por que los mellizos de seguro no soportarían un viaje tan largo. —levantó la mirada, recordando de repente lo que los pequeños le habían mandado a su hermana mayor. —Por cierto, Uta. Esto te lo mandan los gemelos y te felicitan por tu boda.
Rebusco en su bolso, hasta dar a hayar dos cartas hechas a manos por sus hijos menores. Uta las agarro, sintiéndose de repente sentimental al leer lo que ambos les habían puesto respectivamente en cada carta, y una foto de cada uno sonriendo tontamente. Lo bueno de su luna de miel, es que iban a ir a Francia, donde se iba a asegurar de pasar más tiempo con ambos pillos de hermanos que tenía.
Amu se recostó en la mesa, la cual compartía con su familia, los padres de Kukai y sus hermanos. Según tenia entendido la familia de Uta también compartiria mesa con ellos. Aunque ella desconocía por completo la familia de Uta, a acepción de la madre de ella, con la cual había podido convivir varias semanas. Y eso que eran mejores amigas. Lo único que sabía es que su familia vivía en Francia desde hace ya varios años, y ella vivía sola en Japón desde pequeña, con sus abuelos paternos.
Levantó la cabeza, llamada por la atención repentina de los aplausos y felicitaciones que le daban a los novios. Entonces ya habían llegado. Era hora.
Giro la cabeza, hasta toparse con los ojos burlones de su primo, el muy infierno de su primo se estaba burlando que ella había venido cona misma vestimenta de la boda, se había olvidado por completo de llevar ropa aparte para cambiarse después de la ceremonia.
—Eres un infierno, Kukai. —gruñó por lo bajo al ver como el le guiñaba un ojo.
—Buenas noches familia. —dijo, una vez todos los de la mesa habían posado su atención sobre el. —Espero que perdonen la tardanza, ya saben como es el trágico en Japón.
Río, haciendo que todos lo acompañarán en sus carcajadas de acepción de su esposa, el hermano de su novia y su querída prima.
—Hola a todos. —saludo Uta con una sonrisa en el rostro, se encontraba tan feliz en ese momento que ni la cara amargada de su hermano menor la iba a amargar. —Espero que no haya inconvenientes con que mi hermano menor se una a la mesa, lamentablemente mi madre se tuvo que retirar antes a Francia. Tiene que cuidar de mis hermanos menores, por lo cual, este pequeñín se quedará un poco más de tiempo en Japón. Ikuto, se bueno con todos y comportarte. Amu, te lo encargo. —le guiño ojo, haciendo que su amiga simplemente se reirá, esperando ver un niño de la edad de su hermana pequeña. —Presentate Ikuto.
Lo empujó hacia al frente haciendo que este empezará a renegar por lo bajo, sabía japonés y todo eso. Pero era algo torpe con respecto sobre algunas pronunciaciónes.
—Tsukiyomi Ikuto, vaya sorpresa. —exclamó el hermano mayor de Kukai. —¿Quién diría que te encontraría aquí, pequeño?
Todos se giraron al ver el primer hijo del matrimonio Souma, de los padres de Kukai.
—¿Se conocen? —preguntó Uta, con los ojos abiertos, según tenia entendido su hermano jamás había hablado o conocido japoneses hasta el momento.
—¡Claro, como olvidar al chico que me ayudo en Francia! —sonrió encantando de volver a ver ese joven. —¡Te puedes quedar en mi casa cuanto quieras, no te preocupes que mi esposa y yo estaremos encantados de cuidarte!, después de todo tu nos ayudaste a cuando nuestro hijo estaba apunto de nacer, ¿Verdad, Natalia?
—Claro. —sonrió recordado al joven que los había ayudado en esa pequeña situación. —Puedes venir con nosotros en cualquier momento.
—Gracias, pero tengo planeado quedarme en el departamento de soltera de mi hermana. —mencionó mientras veía al pequeño niño que dormía en los brazos de Natalia. Vaya recuerdo tenia cuando cursaba los quince años, ayudar a una pareja a dar a luz a un niño.
—Bueno, nosotros nos retiramos. —mencionó Kukai mientras agarraba a su novia de la cintura y le sonreía a todos. —Espero verlos en la pista.
—Claro, primito. —murmuró Amu con una sonrisa puesta en su rostro. Se iba a vengar al momento de bailar el vals con su primo. —Nos vemos.
Kukai trago en seco, iba a suceder una tragedia si su amiga se ponía a bailar el vals con el. Pero de igual manera no podía negarse, vaya lio.
Una vez ellos se fueron, todas las vistas fueron dirigidas al francés, el cual no hayan donde sentarse. A lo que Amu, agarró su bolsa de mano y la retiro de la silla que estaba alado de ella y colocó la bolsa en su regaso.
—Aquí ahí un lugar. —dijo señalando con su mano el lugar que se encontraba alado de ella, ya que no pensaba dejar parado al hermano menor de Uta, no después de que ella se lo hubiera encargado.
Ikuto, enseguida dirigió su vista a la chica y vio que tenía un rosa pastel como pelo, el cuando se encontraba agarrado. Y enseguida un recuerda de hace unas horas se vino a su mente.
Sonrió, al mismo tiempo que tomaba asiento alado de ella, la cual no parecía nada interesada en su exista, vaya, al parecer no era tan atractivo como el pensaba que lo era.
A los minutos, les llevaron una bebida, haciendo que todos festejarán por los novios antes de tomarse todo de golpe. Era una tradición en más bodas.
Varios minutos pasaron después de dos y se dio cuenta que la chica parecía completamente aburrida en aquella conversación de adultos, al igual que el. Suspiró al mismo tiempo que bajaba su mano queriendo apoyarla en su pierna, pero en vez de sentir la tela de su pantalón, sintió algo suave, blando y completamente terso. Subió su mano, intentando averiguar que era lo que estaba tocando, hasta que sintió una delgada y pequeña tela, la cual empezó a tallar, intentando averiguar que era. Sus respuestas se aclararon al levantar la vista y ver como la pelirrosa daba un brinco y un jadeo se escapaba de sus labios.
Giro su rostro hasta toparse con la cara sorprendida del francés.
Ikuto retiró su mano, al ver como la pelirrosa lo fulminaba con la mirada y se llevó la mano a sus labios, viendo como la cara de la chica se teñia de rosa.
—Lo siento. —murmuró, viendo como su cara parecía estar apunto de explotar. —"Chica que grita hasta que se callo el viejo" cuando se acaba una boda.
—Callate. —susurró. —Pervertido.
Una carcajada salio de sus labios, llamandoa la atención de los presentes que apenas se daban cuenta que ella y el francés al parecer llevaban rato hablando, y algo le había dado gracia a este por lo cual de había empezado a reír.
—Vaya que eres graciosa, chica. —la miro. —¿Cuántos tienes, dieciséis, diecisiete?
—Quince. Voy a cumplir dieciséis. —gruñó. —Viejo de dieciocho, antes de que me digas como lo se. Se te notan en la cara.
—Amu, ¿porqué no invitas a Tsukiyomi a bailar el vals? —su hija la miro cuestionante a lo que ella suspiró. —Ya empezó el vals.
Asintió cona cabeza, antes de sentir como el francés pervertido la jalaba de un brazo, apenas dándole tiempo que dejar su bolsa en la silla e ir a bailar con el.
—Eres un pervertido, ¿lo sabes? —pregunto mientras lo rodeaba del cuello y sentía los brazos de el en su cintura, mientras se balanceaba al ritmo de la música.
—Lo se, fresita.
—Amu, me llamo Amu, pervertido.
—Querida, pervertido es no decir nada y dejar que la gente siga. —su cara se torno roja, vaya chico, menos mal que la pista estaba repleta de gente bailando por lo cual nadie los podría ver. —Y esto es de pervertidos.
—¿eh? —pregunto antes de ser besada por el, no pudo reaccionar en cuestión de segundos el se había separado de ella y la había jalado al jardín, donde era imposible verlos. —Pero ¿qué has hecho pervertido?
—Esto. —mencionó antes de volver a besarla, donde ella había intentando separarse de el y se había tropezado con sus zapatillas estando apunto de caerse. Donde el a tiempo la levantó e hizo que ella lo rodeara de la cintura con sus piernas, ayudándole el, agarrandola de las piernas, mientras ella rodeaba su cuello con sus brazos, profundizando el beso.
Ambos se sentían atolondrados y en el cielo mismo, al parecer la bebida había tenido alcohol por lo que había sido mala idea que se la hubieran tomado de golpe.
De repente ambos se empezaron a hacercar al árbol y a profundizar el beso con caricias vulgares.
Todos en la fiesta parecían estar disfrutando de esta, con el alcohol recorriendo por su cuerpo. Al parecer la bebida había contenido puro alcohol, un error de los meseros, puestos no habían encontrado el champán que los novios habían pedido para la boda.
~ La boda ~
Gracias por sus comentarios:
Zaie Valentina- Jejejeje... Pues a decir verdad no sé cómo decir lo que pienso sobre tu comentario en palabras pero creo que lo voy a intentar; Tu comentario se me hizo tan KSHDKSHKLHKS... a lo que me refiero es que cuando leí tu comentario una sonrisa se dibujo automáticamente en mi rostro una sonrisa, ya que es la primera vez que alguien me dice que ésta ansiosa por el próximo capitulo... ¡Ni siquiera mis amigas me dicen eso!
Ai Tsukiyomi- Me alegro que se vea interesante n,n y espero que siga siendo interesante n.n -ok, escribo demasiado la palabra "interesante" XD- a lo que me refiero es que es la primerma hisotira la cual escribo así, sin demasiado misterios ni cosas ficticias pero espero que pueda ser y seguir siendo una historia interesante, emocionante entre otras cosas pero en fin, yo no puedo decir eso u.u
Gracis por sus reviews Ai Tsukiyomi y Zair Valentina y espero poder seguir contando con su apoyo
¿Qué les pareció el cap. -con sus propias palabras- sean honestas u.u?
Acepto tomatasos y cualquier cosa XD
