Hielo 3: Comienzo del flujo

Mirando el cielo con odio puro a causa del enorme calor que lo azotaba, suspiro un poco llamando su temple y desechando su actitud infantil.

Caminando entre la arena caliente, decidió que hoy sería el dia para intentar regresar a la civilización, había aprendido en el camino que no importaba cuanto lo intentara seguiría llamando la atención a causa de su estado "singular" pero que podía controlarlo para solo parecer un simple candidato a rey.

Bueno si eso podía ser simple, bufo con incredibilidad.

Debía buscar un lugar para educarse de manera rápida sobre el mundo, también delimitar las fronteras y saber al 100% cada reino que lo compone.

Solo tenía información de los calabozos que cruzo o las pequeñas comunidades que encontró con información general, su yo erudito y como capitán aún se sentía ignorante.

Eso y que no podía leer las escrituras de este mundo.

Con sus ojos fastidiados, se ajustó más la capucha mientras se dirigía al destino que sentía era una ciudad de gran tamaño.

-Por lo menos sin "sacerdotes"- recordó con amargura, su último intento de integración había resultado un fallo.

Hacía meses que ocurrió, así que quizás la última mazmorra tenía razón.

Debía mantenerse bajo perfil era una buena estrategia, quizás su apariencia de niño por mas que le desagrade sera beneficioso.

Aunque realmente sea un niño en esta ocasión.

XXXXX

Semanas después...

Como Rey Abhmad se sentia poderoso, sus riquezas eran suficientes para mantenerlo estable y con la arrogancia creciendo de sobremanera.

Sabia que su reino estaba en decadencia, pero no le importaba... su gente estaba para sacrificarse por el, era su deber.

Disfrutando de todo esto en la sala de estar, rodeado por las mas exquisitas compañías seria un día de ocio mas en su vida de lujos.

-Que sucede, Sahbmad- pregunto sin quitar su atención de la siguiente uva en su boca, su hermano se mantenía con la vista hacia abajo nervioso -ya dije y no lo vuelvo a repetir- reclamo aburrido.

Sahbmad por el contrario era alguien temeroso y sin carácter, su posición no le dio la confianza de enfrentarse pero hoy era diferente, los guardias lo notaron con la simpleza de verlo presentarse ante el actual rey.

-Quiero una petición- expreso con la mirada baja, expectante.

Abhmad bufo todavía desinteresado, sabia que su hermano tenia algo entre manos semanas atrás, aunque no pareciera notaba cierta alegría al salir del palacio -que quieres- pregunto.

Mordiéndose el labio el nervioso hermano suspiro para agarrar valor -voy a nombrar a mi heredero- expreso rápidamente con las palabras atropelladas y un ligero temblor en sus hombros.

El rey comenzó ahogarse con el fruto mientras un silencio profundo se instalo en la sala, todos viendo al nervioso hermano que sudaba de sobremanera.

-Que dices- se puso de pie tirando algunos alimentos, haciendo retroceder a la compañía.

-Yo... yo...- miro su entorno Sahmad no soportaba mas, pero se mantuvo lo mas firme que pudo -quiero nombrar...- paso un nudo que tenia atorado -heredero- un hilo de voz, apretando sus manos sudorosas en un gesto de dolor.

-Adoptar- soltó una risa burlona el regordete rey, su hermano bajo aun mas la mirada afirmando la sospecha, sosteniéndose de su silla para mantenerse firme -es acaso que has perdido la razón... no tuviste el valor del matrimonio y ahora me vienes con eso- declaro con lagrimas por el esfuerzo.

El hombre parecía aun mas enfermo y nervioso, no quería levantar la mirada -es mi única petición- expreso de ultima manera.

Era un Virrey pero la posición le era muy pesada, pero era lo que quería -es un niño inteligente, sera un buen heredero- defendió con un poco mas de confianza.

Una sonrisa arrogante -haz lo que quieras- indico con desdén tomando asiento para tronar sus dedos en ordenes para que lo siguieran alimentando -ahora sal de mi vista-

una sonrisa ilumino el rostro delgado del hermano menor -gracias- expreso alegremente para alzarse con mas confianza.

-Cual es el nombre de la sabandija- pregunto solo por cortesía el rey.

-Toshiro Hitsugaya- expreso con orgullo absteniéndose de corregir a su hermano en molestia, cada guardia estaba interesado en este nuevo integrante.

-Asegúrate de que se borre ese nombre de plebeyo- expreso amargamente, su atención mas en la fruta ofrecida -ahora sera un Saluja- agrego aburrido.

el Virrey estaba un poco mas emocionado afirmando con fuerza -quieres conocerlo- pregunto esperanzador.

-No me interesa- indico con un bostezo -solo estoy cediendo a tu capricho, pero que ese niño no se meta en mi camino- expreso amargamente.

Sahbmad no insistió mas y salio de la gran sala, su sonrisa estaba plasmada mientras caminaba por los pasillos del palacio.

Su existencia siempre fue una sombra de su hermano pero ahora quería algo, solo tenia que darle la noticia al niño que había acogido poco a poco en sus visitas.

-Necesitara escolta- Barkak cuestiono formal al notar al virrey salir del palacio, era recurrente que saliera con al menos una guardia a causa de su estatus.

-Por favor- pidió con una sonrisa hacia el general que arqueo levemente su ceja a causa de este gesto del siempre depresivo hombre.

-Los mismos de siempre- pregunto no sabiendo a que se debía, pero recibiendo una afirmación -Amir y Sihn vendrán en un momento- comento al dar una ligera inclinación para ir por los guardias.

Esperando en la puerta con desesperación, Sahbmad miro el cielo despejado de Baldadd con la esperanza de un nuevo inicio, obtener aunque sea un poco egoísta algo de felicidad de todo esto.

XXXXX

Toshiro suspiro desesperado a los niños expectantes en su entorno, había sido un error establecerse de manera provisional en esta área de la ciudad.

Era un puerto hermoso, pero justo donde se encontraba era un área muy pobre donde niños corrían y pedían alimentos a cualquiera que pasa por ese lugar en el comercio.

Su buena voluntad le llevo a enseñar a un niño a pescar, luego al dia siguiente aumento a dos hasta llegar a este punto donde al menos había contado 15 niños con sus ojos inocentes esperando cualquier enseñanza que les ayudara a llevar alimento a sus familias.

-Hermano, ahora donde iremos- cuestiono el mayor entre todos, no tendría al menos 9 años de ojos oscuros y rostro sucio.

El era el mayor, se podría decir -Tienen que aprender a escoger sus propias áreas de pesca- expreso severamente, los niños se agrupaban en su entorno empujándose uno a otro.

Las personas pasaban observando al pequeño grupo al lado de la calle, el niño mayor sobresalía a causa de su apariencia y ojos severos en un color del hielo que hacían juego con su cabello y piel pálida.

Susurro y reconocimiento como "El niño hielo" a causa de su actitud fría y distante, pero aun atraía a muchos infantes desafortunados.

El todavía portaba su sucia capa y aunque sabia que podía hacerse de un lugar para vivir cómodamente o cambiarse de ropa, era mejor pasar desapercibido aunque su apariencia siempre llamara la atención.

Su apariencia y actitud.

-Pero tu siempre escoges las mejores- aseguro airado uno de los mas chicos, con su caña improvisada y algunos insectos en una lata.

cruzándose de brazos debajo de su capa -Y cuando no este- pregunto de manera retorica, los sollozos comenzaron entre los mas chicos en panico ante la idea, provocandole un gesto de apuro al antes capitan -yo... no...- miro de alguna manera su entorno en forma de auxilio, no era bueno consolando.

-Pero tu siempre vas a estar- aseguro una niña con una cicatriz en su mejilla, sus ojos llenos de lagrimas en un puchero infatil.

El niño simplemente suspiro -Tienen que ser auto suficientes- expreso de manera de regaño, sabia que eran unos niños y no entendían sus palabras, pero lo intentaría -sus familias dependen de eso y ustedes no pueden depender de otros- ofrecio con mas simpleza.

una simpleza no apta para infantes.

-El tiene razón- el mayor del grupo parecía entender, miro su entorno apreciativo con sus ojos vivaces-ahora vamos- ordeno para ser seguido hacia la parte sin estructura del puerto.

Todo los niños le dieron una mirada de despedida, entendiendo que su amigo tenia asuntos que tratar y solo estaba de paso.

-Adiós hermano- saludaron para perderse entre la gente.

Toshiro simplemente suspiro para ir directo a la ciudad, pasando entre la gente que le daba miradas aun a pesar de las semanas que llevaba entre ellos pero el no les presto atención.

-Buen dia, Toshiro- saludo una voz nerviosa en medio de la calle, con sus dos guardias asignados de siempre.

-Buen dia, Virrey Saluja- formal expreso con una ligera inclinación -no me llame por mi nombre, por favor- dijo con un dejo de reproche.

Los guardias arquearon sus cejas pero se mantuvieron callados, el virrey dio un paso enfrente con su gesto suavizado -No seas así, llámame Sahbmad- ofrecio dando un golpe en la cabeza infantil.

El niño parecía enojado pero se abstuvo de hacer algún comentario sarcastico al siempre amable hombre -viene por mi enseñanza- pregunto curioso aunque todavía manteniéndose neutral.

Fue por pura casualidad que se encontraron tiempo atras, de hecho aun no entendía como es que terminaron en una relación de maestro alumno pero tenia confianza que no tenia nada que ver con el rukh.

Era simplemente la naturaleza del hombre que resulto ser el virrey de este reino, que lo acogió y era parte de la razón de su estadía en ese lugar... enseñanza.

-Yo...- el hombre miro su entorno a la gente curiosa -podemos hablar un momento- pregunto dirigiéndose al hotel que servia como estudio por capricho del rico hombre.

Entraron siendo saludados de manera sonriente aunque un gestos de desdén por parte del dueño a causa de la apariencia empobrecida del niño, pero a causa de la compañía del virrey se abstuvo de correrlo... en todas las ocasiones que han rentado su habitación para su uso.

Los guardias se mantuvieron en la puerta mientras los otros dos entraban.

Toshiro se sento de manera formal, su capa nunca mostrando sus ropas mientras el adulto mantenía su postura encorvada de forma nerviosa.

-Ahora no trae alguna herramienta de estudio- pregunto el joven mirando las manos vacías del señor, este parecía cada vez mas nervioso.

-Tu eres un niño prodigioso, aprendiste todo lo que ofrecí de manera rápida-dijo con tono de orgullo manchado por su nerviosismo, mirando la mesa en vez del chico enfrente -solo que ya no puedo enseñarte mas- expreso.

-Ya veo- el niño indico con su tono neutral -agradezco de antemano todo lo que me ofrecio- indico de manera sincera, el estaba agradecido por los datos que aprendió pero eran suficientes para embarcarse de nuevo al mundo y seguir buscando.

Como capitán sabia que había sido un poco abusivo el utilizar esta oportunidad para aprender, pero había sido efectivo aunque hubiera querido pasar como un niño normal no fue necesario, encontró alguien que de alguna manera aprecio esto.

-Yo...- suspiro para armarse de valor, levantando la vista para encarar al chico que el hubiera querido ser -te he adoptado como mi heredero- expreso con firmeza.

Toshiro se congelo poniéndose mas firme, sus ojos se abrieron aun mas y su boca en una expresión de sorpresa e incredibilidad, su silencio se extendió mientra Sahbmad apretaba sus puños con confianza.

-Se que hice mal en no preguntarte- desvió la mirada para rascarse la nuca con mas nerviosismo -pero mi hermano lo aprueba- dijo con convicción una sonrisa tonta en su rostro.

Miles de pensamientos golpeaban al prodigio, circunstancias que lo orillaron a esta decision que el no sabia como expresarse, un poco de culpa comenzaba a crecer en su interior... ¿que clase de vida era esta? se cuestionaba en silencio, no pudiendo responder.

-Eres un niño único, Toshiro... yo quiero que tu voluntad crezca en nuestra casa- puso su mano en su corazón -yo no puedo aspirar a mas, pero se que tu si puedes... tu tienes todo lo que se necesita para ser de mi linaje... de mi padre- expreso.

Ahora el antes capitán estaba sin habla en absoluto.

-Yo...- necesitaba una manera de zafarse de esto, no era una posición que deseaba ¿como llego a esto? cuestiono internamente de nuevo, intentando no mirar acusador al rukh revoloteando a causa de la voluntad del virrey, una que no sabia que contaba ese hombre sin ninguna pizca de actitud.

-Acepta- expreso sonriendo Sahbmad poniéndose de pie -sera un evento privado, si quieres nadie lo sabrá... pero por favor, podrías permitirme abrirte esta oportunidad-

-¿Porque?- fue lo único que atino a decir, sus primero años en este mundo lo golpeaban de sobremanera, sabia que sus ojos mostraban vulnerabilidad que aplasto en un intento por mantenerse firme.

-Porque yo quiero un hijo como tu- dijo con simpleza.

El silencio se hiso en la sala.

Quizas no era su destino mantenerse bajo perfil.

XXXXX

Fin del capitulo.

Uno corto pero bueno.

Neah20 fuera...