4.- El nombramiento

Un guardia había llegado antes del virrey, ordenando una pequeña reunión con cada integrante en ese palacio de Baldadd, el rumor ya estaba disperso y lo inédito ya se discutía entre las personas ansiosas de lo que seria una gran noticia para su reino.

No era común ni muy bien visto por algunos que alguien de jerarquía tomara a un niño sin dar paso a los rumores de ser hijo ilegitimo, como lo fue alguna vez en el pasado de Baldadd.

Este era el pensamiento de muchos en el lugar mientras alistaban una de las habitaciones principales, las doncellas reian imaginando a un niño igual al virrey... flaco y desconfiado... quizás algo feo o gordo como el rey.

Reían a escondidas, discutiendo los miles de escenarios que esto traería, quizás la mujer con la que se enredo su virrey era también fea, no lo sabían entre risas la seda y el polvo quedaba olvidad de esa antigua habitación.

El momento llego y corrigió toda idea en el palacio.

Cada rumor estaba lejos de ser cierto al ver por primera vez al aspirante a príncipe con un aspecto muy lejos de tener algo que ver con el susodicho padre.

Cabello blanco que si no fuera por el color de su piel pálida podría ser confundido con alguien perteneciente a Heliohapt bien peinado hacia atrás, una mirada llena de confianza con tintes de madurez que intimidaban a causa de la falta de algún brillo inocente.

Su estatura era pequeña pero estilizada a pesar de la desgastada capa que ocultaba sus ropas, quizás 12 o 11 años con un rostro juvenil sin ninguna expresión o nerviosismo a causa del gran evento que dará lugar su llegada.

Los guardias y súbditos se inclinaron en saludo formal pero sus ojos incrédulos no podían dar marcha atrás al chico extranjero, cuyos ojos turquesa eran lejanos a la conmoción.

El adulto una sombra del niño.

-Este sera tu nuevo hogar- Sahbmad declaraba con una sonrisa plasmada en su rostro, su postura era mas firme mientras su mano descansaba en el hombro infantil mostrando su entorno con emoción.

El niño le dio un vistazo, luego a su entorno con apreciación medida –agradezco esta oportunidad, Virrey Saluja- su voz era tan profunda para ser de un niño ademas de llena con cortesía, los que lograron escucharla tuvieron que levantar ligeramente la vista para asegurarse que fuera del joven.

-Desde ahora seré tu padre- el noble aseguro confiado, el niño dio un desplante que oculto con una afirmación rígida que paso desapercibidos para todos.

Sahbmad y su hijo a ser se detuvieron enfrente de la gente del palacio para lo que seria la presentación informal –Desde ahora este será su príncipe a servir- expreso con orgullo señalando al joven a su costado, todavía su mano en su hombro –Toshiro Saluja Hitsugaya-

Era raro que fueran dos nombres después del principal, pero nadie replico simplemente en silencio mientras el portavoz daba un paso enfrente –Barkak, como general del ejercito le doy la bienvenida al joven príncipe- expreso por todos.

-Espero servir en mi propósito y llevarnos bien- el niño tomo la palabra para asombro del resto, inclinándose en gratitud en un saludo ajeno a este mundo pero igual manera apreciado –cuiden de mi- agrego de manera educada.

A todos calentó este gesto humilde, mientras Sahbmad crecía alegre –ahora, podrían dirigirlo a su habitación y arreglarlo de manera adecuada para que vea al rey- expreso en una orden.

Esto era pura formalidad, ahora faltaba el tramite para hacerlo de manera oficial.

XXXXX

Ahbmad crecía aburrido mientras esperaba la presentación de su sobrino a ser, odiaba estos asuntos y si fuera por el mismo, todo lo dejaba en manos del hombre que llevaría los tramites para hacerlo oficial.

Trataba de entender que llevo a su hermano a tomar la decisión, pero como no le importaba demasiado lo olvido por completo hasta que un guardia informo que todo este evento se llevaría a cabo de manera apresurada y sencilla.

¿Un hijo ilegitimo? Se pregunto en algún punto de la tarde, pero conociendo a su hermano seria imposible y si fuera de esta forma, quizás el niño era una copia idéntica a este.

Con el pensamiento se burlo.

Suspiro apesumbrado mientras comía algo de fruta, la sala del trono estaba vacía y su mirada vagaba en planes a realizar si el mocoso resultaba ser un fastidio como los niños de su edad podrían ser.

Quizás lo limitaría a un área especifica del palacio, amenazaría a su hermano con echarlo si llegara a molestarlo.

Todo estos planes futuros fueron truncados cuando la puerta se abrió mostrando a su hermano sonriente –Buenas Tardes, hermano Ahbmad- saludo formal.

Arqueando una ceja a causa de la actitud extraña, el gordo monarca sonrio de manera torcida –es a caso que ser padre te ha dado un poco de confianza- se burlo.

Pero Sahbmad estaba lejos de mostrar algún tipo de irritación, afirmando mientras se inclinaba en saludo –el estará en unos momentos presentables, para que este tramite sea concluido-

-No crees que es algo apresurado mi señor- el hombre que llevaría la papelería interrumpió nervioso, el rey ni se habia dado cuenta de cuando llego - ni siquiera hemos invocado a las personas importantes del reino-

El virrey simplemente le sonrió –eso se dará con el tiempo, por ahora solo quiero hacerlo formal- expreso sin titubeos.

Ahbmad rodo los ojos en fastidio mientras su hermano seguía discutiendo los por menores de este asunto, no sabia porque había accedido a esta locura pero estaba lejos de retractarse.

Se recargo en su mano con una aire ausente, bostezando cuando esto se volvía mas aburrido entre las redacciones y por menores de la papelería a firmar.

-Toshiro Saluja Hitsugaya- Sahbmad expreso cuando llegaron a un punto de la escritura, Assim quien era el que haria el tramite se detuvo en seco no solo por el nombre si no por lo difícil que se escuchaba.

-No te dije que le quitaras esos nombres plebeyos- espeto con una mirada filosa desde su trono el rey, haciendo una mueca desinteresada y molesta.

-Es un nombre honorable, hermano mío- el virrey contradijo sin ningún tono filoso, simplemente como si el asunto no fuera importante.

-Combinar nuestro nombre con uno promedio- Ahbmad estaba lejos de olvidarlo, quizás era una pequeñez pero seria reconocido como familia... ya tenia a una vergüenza de medio hermano como para tener ahora a un sobrino con dichoso nombre.

-Prometo no poner en vergüenza su linaje, Rey Ahbmad- una voz firme interrumpió esta pequeña discusión.

Volteando a la puerta, el rey pudo jurar que encontraría a un adulto pero no esperaba que fuera un niño, menos que este se acercara con firmeza para inclinarse enfrente de el en una acción meramente cortes.

-Toshiro Saluja Hitsugaya, heredero del Virrey Sahbmad Saluja- se presento formalmente, el aire del infante estaba lejos de ser alguien nervioso o su apariencia demasiado distante a cualquiera de su reino.

Assim y el virrey se quedaron de piedra, viendo al joven de apariencia noble con su actitud respetada valiéndose por si mismo ante el rey, mas aun defendiendo su nombre para no ser cambiado por cualquiera al azar en una discusión cortes pero firme.

Su aspecto era aun mas presentable con túnicas de su futuro titulo, agregándole mas personalidad austera.

El rey estaba un poco complacido por la actitud del joven, accediendo sin interés a mantener ese nombre entre los de su casa.

Lo que no sabia, era que Hitsugaya sabia como hacerse valer en un ambiente de este tipo, usando sus conocimientos hiso acceder a no ser renombrado de una manera que pareciera el gordo noble fue el de a idea... se notaba que acariciando el ego de este, se podría llegar a cualquier lado.

Un poco astuto, por parte del ex capitán.

Este niño era diferente, Ahbmad lo noto pero no le tomo importancia –vaya, has encontrado una joya... Hermano- expreso interesado –si este es el joven, entonces el asunto del nombre es olvidado si promete no causar vergüenza a nuestra casa-

El ahora príncipe afirmaba –prometo no hacer de su nombre una vergüenza, mi señor- expreso aun inclinado, levantando la vista en un brillo diplomático.

Complacido de sobremanera, el evento se cerraba con las formalidades de papelería.

Bautizando al nuevo príncipe.

XXXXX

En un lejano lugar de Baldadd, una choza destartalada daba abrigo a un pequeño grupo de rebeldes, una chica de apariencia pobre corría para entrar de manera repentina.

Recibió muchas miradas intimidadoras al ver el hogar lleno, provocándole que se encogiera un poco.

-Ey , no sean rudos- un joven de rastas salía con una sonrisa arrogante –no ven que es nuestra informante favorita- expreso poniendo su brazo alrededor de su hombro –así que Anel, que nos traes de noticias- pregunto bastante interesado.

Después de todo, la chica era raro que viniera mas en un dia en que se sabia estaba lleno el lugar de encuentro.

Ella miro al suelo avergonzada, trago grueso para armarse de valor –han nombrado un nuevo príncipe- expreso con nerviosismo.

-¿Príncipe?- ahora el joven estaba bastante interesado –otro hijo ilegitimo- susurro en complicidad.

Todos en la pequeña habitación parecían interesados, mientras susurros indignados estaban a la orden del día.

La joven negó –mi amiga dice que el niño no se parece a cualquiera del linaje del rey- expreso mirando en su entorno, deseando que el chico la soltara para retroceder a una distancia mas digna.

El chico la soltó con sus ojos abiertos –han adoptado al azar- expreso sorprendido, para luego remplazar su expresión por algo de astucia –bueno, un asunto interesante-

Todos en la habitación preguntaron algunas cosas al azar a la joven intimidada, desde apariencia hasta edad –ese niño me suena- expreso Zaynab desde el fondo.

-¿Un conocido?- pregunto Hassan, dando miradas al actual líder con un plan astuto para utilizar esta línea delgada de saber, después de todo... todos los del barrio bajo se conocen y podrían infiltrarse en el palacio como en el pasado.

Pero Zaynab negó pensativa –un niño extranjero- comenzó a decir, con su vista en el tejado –solo lo vi un par de veces con los otros mocosos del puerto- dijo dudosa.

-Nos será de utilidad- pregunto uno emocionado, sabiendo que niños eran fáciles de manipular, quizás infiltrar a la chica entre la servidumbre para hacerse amigos.

-No lo creo- volvió a negar –me pareció alguien sin algún tipo de apego o manejable- suspiro –si no, pregúntale a Tariq- señalo.

Todos miraron al gran hombre en el rincón, que ante el señalamiento se obligo a recordar –oh- llego a una solución y su rostro se transformo a uno de molestia –es ese mocoso- expreso.

Contando brevemente sobre la actitud del niño ahora conocido príncipe, todos llegaron a la conclusión que esa posibilidad debían de olvidarla.

-No recuerdo el nombre- Tariq afirmo un poco disgustado –era algo que no le preste atención, quizás si le preguntas a sus mocosos seguidores te lo dirán-

Pero el chico de rastas negó –no le tomemos importancia, ahora es un noble y como tal nuestro enemigo- indico con desdén.

-Tienes razón- todos gritaron al unísono, de acuerdo en no investigar mas.

-Bien, ellos tendrán a su príncipe- expreso el joven de rastas después de un silencio reflexivo –pero nosotros, tendremos al nuestro- señalo mas al fondo.

Justo en la oscuridad cuya presencia había sido olvidada, un joven rubio se ponía de pie.

-No es así, Alibaba- pregunto al acercarse amigable.

-Por supuesto Kassim- afirmo confiado, para luego voltear a la joven que trajo la noticia –y como se llama el nuevo principe- pregunto tratando de ocultar su interés, todos lo observaron sospechoso –solo por curiosidad- se disculpo no queriendo admitir que como nueva familia se moría por saberlo.

Kassim le dio una mirada inexpresiva pero no replico nada –Hitsugaya- inquirió dudosa la chica.

Alibaba se quedo pensativo un rato, tratando de recordar donde escucho aquel nombre pero lo olvido, tenia una misión importante para su reino... y lo llevaria a cabo.

XXXXX

Fin del capitulo.