Hielo 9: Febril
La noche era un mar de movimientos para los que estaban envueltos contra el gobierno, sin embargo antes de concentrarse por completo en los deberes de su actual liderazgo como insurgente en una tarea motivacional al probable golpe de estado… tenía una carga que dejar para que descansara.
Se detuvo en el marco de la puerta.
La habitación en si era sencilla pero lo suficientemente cómoda, los ojos del rey aceptaban tal preparación con el tiempo tan corto que le dio a su segundo al mando para preparar algo decente.
Había sido una noche bastante interesante para el criterio de Sinbad, sin embargo a pesar de todo el desastre descubrió tantas cosas que valían la pena y posibles alianzas que pudieran brotar con el altercado ligero con esa princesa de Kou.
Sus ojos ante el misterioso chaval ahora acurrucado en el pecho en búsqueda de calor, rio ante tal escena que seguramente quemarían el orgullo de este cuando despierte y se dé cuenta (o le digan) que fue cargado por el rey de los mares de esa forma.
No tenían que tener años de conocerse para adivinar como reaccionaria el estricto niño.
Era pequeño ahora que lo detallaba mejor, sin ese expresión neutra o ceño fruncido, podía asegurar que si tenía los 9 años que decía el virrey poseía… el rostro era sereno, tan tranquilo que podía envidiarlo un poco de su estado actual.
-Pensar la actitud que tienes- alardeo para entrar por completo al cuarto, su andar acompasado ante el viento de la noche soplando con calma casi borrando lo terrible que fue la noche con tantas emociones y sorpresas.
-Donde te encontró Sahbmad- expreso parándose justo al lado de la cama, miro inquisitivo como si las respuestas saltaran de un momento a otro solo por ser el.
Apretó el agarre con cierta emoción desconocida por lo prometedor que sería tenerlo de su parte, con su fuerza demostrada esa noche… con sus habilidades sin fin que parecía estaba lejos de conocer… Jafar tenía tanta razón en tenerlo en consideración, si a esa edad era esto con la mentalidad aguda de influenciar a una princesa de Kou… ¿Qué seria al crecer?
Las palabras de Judal antes de la desastrosa noche… señalaba a Toshirou como una singularidad de primer nivel… como el…
-Serias digno no solo para Baldadd… para el mundo- le susurro cómplice acompañada de una risa ligera casi temeraria, pero también vivaz en emociones tácticas.
Ah, pero ya había frustrado tales avances amistosas -La severidad con la que tomaste mi invitación- negó todavía el pequeño en brazos -tampoco ayude con mi actitud hacia ti- acepto un poco.
El aliento del chico era tranquilo, era algo cálido… pero a comparación del sentimiento de protección… sabia este no lo necesitaba, diferente en una distancia considerable a Aladdin… quizás más maduro que el propio Alibaba.
-Discúlpame por tratarte tan descortés- Sinbad expreso con sinceridad en el lecho del niño siendo depositado con delicadeza, rio divertido al verlo acomodarse en una posición cómoda siendo cobijado por la sabana para alejarse como si el gran logro hubiera sido hecho.
-No vale si está dormido- Jafar ingresaba con un rostro estricto a su rey.
Este lo miro por encima de su hombro con una expresión herida -vale el intento- ofreció patéticamente volteando a su segundo.
-Sigue sin ser válido- negó el segundo con un voltear de ojos acallando otra astuta replica -estoy seguro que aceptara tus disculpas con más formalidad- no era un consejo, era algo que obligaría a hacer de eso estaba seguro el peli morado.
Sinbad sabía que estaba perdiendo esa discusión, como lo es cuando se trata del joven príncipe en el lecho -en verdad que te llego ¿no?- comento ausente sin percibir la tensión en los hombros de su fiel amigo.
-¿Le quitaste los zapatos?- cambio el tema el segundo al mando con un ligero arqueo de ceja, negando ante la mirada en blanco de su rey para acercarse y hacer dicho trabajo.
Sinbad estaba apenado por pasar de ese detalle, era bueno saberlo para futuras referencias -Has encontrado algo de el- pidió con sus ojos dorados tan profundos y oscuros en memorias pasadas.
Toshirou le recordaba su pasado, su origen y su propio destino.
Jafar tomo una postura más seria en una actitud por completo de negocios, su boca abierta para expresar lo más superficial de su pequeña investigación sin embargo fueron interrumpidos al abrir en un fuerte golpe de la puerta que los hiso tomar guardia.
Sin embargo el antes asesino solo amplio sus ojos al ser empujado al lado mientras Sinbad daba un salto del camino con su rostro confundido al poder reconocer a Sahbmad que paso de sus presencias para ir directo a la cama -gracias a dios- llamo al desinflarse en el lecho, el alivio inundándolo al caer de rodillas.
Ambos hombres se miraron en silencio, luego al virrey con sus temblores ¿llorando? para mirarse nuevamente con cejas arqueadas.
-Despertara a Toshirou- alerto Jafar con un alzar de barbilla, sorprendentemente el niño era inmutable a tales molestias más en su propio mundo de tranquilidad en su cómodo lecho.
-Em, Sahbmad- llamo con cuidado el rey forzando una risa para acercarse -¿estás bien?- pidió no muy seguro de si quería saberlo más al ver como las sabanas se mojaban ¿se deshidrataría? Se preguntó distraído pues a la velocidad que iba quizás sería confirmado.
Dicho hombre delgado volteo en un tirón provocando que saltara de impresión, su rostro en miles de arrugas de preocupación con sus ojos destilando mares salados y algunos de su nariz no muy agradables de ver a la vista del múltiple conquistador -¿puede protegerlo?- su voz era un lamento casi inaudible.
Parpadeando ante tal petición repentina con un silencio extenso de por medio la sonrisa forzada no abandonando el rostro, congelada de sorpresa -¿a Toshirou?- Sinbad estaba confundido.
Jafar en instinto apretó sus armas entre sus ropas, su rostro era neutralidad al ponerse al lado de la cama del niño… protector, Sinbad lo aprecio con disimulo otro detalle por el cual juzgar a su segundo al mando cuando todo termine.
-Ahbmad no está pensando bien- dijo apresurado poniéndose de pie con la tensión casi derribándolo para volver a andar de un lado a otro en ligeros tropezones, siendo visto por los otros dos adultos -el… él tiene esta idea…- dijo pasándose la mano por su cabello desasiendo el turbante elegante que ahora estaba en su cuello y parte de sus hombros -no puedo permitirlo… yo… yo tome a este niño como mi heredero… él es lo que yo no fui… él es merecedor de la casa de mi padre… de los Saluja- escupió con una rapidez y desespero a medias sin decir en general que era el problema.
Tales palabras personales dichas con ese tipo de desesperación, Jafar solo ablando su rostro ante el virrey que aceptaba a ellos sus debilidades y el motivo principal de tomar a dicho niño… no lo culpaba.
-Él no me escucha… no me escuchara… aunque sea familia, él ha amenazado, el no entiende…- decía una y otra vez con su voz atroz siguiendo su andar de un lado a otro -es envidioso, quien no lo seria… Toshirou será grande… el más grande que este reino será tan pequeño para el- su letanía rápida era insistente con desespero.
El rey obtuvo un desplante de oro fundido por tales alabanzas, sin pensarlo miro al pequeño con dicha predicción también en su mente.
¿será posible?
-Sinbad- Alibaba ingresaba mirando a su medio hermano para caer al rey que no le prestó atención, solo el segundo al mando le dio una mirada cuidadosa tomando esto como una señal para ingresar -Sahbmad- intento pero su presencia fue dejada de lado tan fácilmente.
Sinbad apretó la mandíbula ante los diferentes parloteos a estas alturas ya inentendibles, dio un paso tomando el hombro para obligarlo a parar -que está pasando Sahbmad- pidió con su tono de mando solo tomando las líneas incomprensibles de ese discurso, en general era de Toshirou y era preocupante si los nervios ya débiles del virrey lo llevaban a este punto.
El miro a los ojos dorados del rey, era grande el cambio en el virrey pero esa debilidad estaba presente tan claro para los presentes que encogió a Alibaba de lastima -Él ha quitado los derechos como mi heredero a Toshirou…- expreso sin aliento casi al borde de las lágrimas por la impotencia -me han arrebatado a mi hijo- balbuceo.
Sinbad no pudo evitar sentir la vulnerabilidad de Sahbmad.
-Él es tu hijo- Alibaba intervino haciendo su presencia notar, tomando el otro hombro en consuelo y apoyo, mirando la cama con cierta sorpresa de verla ocupada y que no se despertara pero lo desecho a favor de mirar a los ojos a su medio hermano -aunque no sea por papel… él es tu hijo, lo acogiste, lo protegiste y le distes todo lo que necesitaba- expreso seriamente.
El nervioso hombre paso su mano por su rostro -no es lo único- dijo en silbido ante Sinbad y el rubio -Ahbmad lo está acusando de complicidad con la tropa de la niebla…- trago un nudo -y lo ha ofrecido a Kou como esclavo- lo último agregado en un silbido.
El rostro de Jafar silente brillaban entre las sombras, el instinto asesino dormido por tal acción del rey de Baldadd en un cambio de actitud tan repentina… y predecible si los maquinistas de todo esto estaban detrás del reino y su pequeño príncipe al parecer.
-ES UN NIÑO- Alibaba expreso airadamente -ni siquiera ha estado en contacto conmigo ni con nadie de la tropa- el tono incrédulo -no puede hacerle eso- sus ojos eran heridos al pensar a su "sobrino" en esas condiciones.
-PERO LO HISO- rugió por encima de su aliento Sahbmad agitando al resto por su repentina ira tan visible en el tranquilo hombre casi al colapso nervioso -NO DESCANSARA HASTA VER A TOSHIROU EN EL BARRO- se soltó con brusquedad pasándose las manos por el cabello en impotencia.
Sinbad miro todo con expresión neutra, su sorpresa no evidente en su rostro mientras la ira quemaba sus entrañas ante tal injusticia y muestras de envidia o temor del rey hacia un niño de todas las personas.
-Fue poco tiempo, era feliz con la idea de levantarlo en nuestra casa… que llegara a ser un gran Virrey como nunca lo ha tenido Baldadd- moqueo un poco, el justo hombre daba un paso hacia la cama vacilante donde el niño mostraba tener un sueño pesado si no se perturbo por tales arranques -deben detener a Ahbmad- miro muy decidido hacia el rey de Sindria y su hermanastro -Barkak espera afuera- informo de último momento secándose su rostro para mostrarse menos miserable.
Todos parpadearon ante la voluntad que no creían en el nervioso hombre, Alibaba tomando la noticia de que fue Sahbmad el que infiltraba información a la tropa con la esperanza en su hermanastro de obtener algún avance… fue entonces que se enteraron de todo el panorama que oscurece Baldadd.
La posibilidad de una esclavitud masiva.
Ahora Sinbad sabía que aquella organización no solo quería a Toshirou fuera o quizás con ellos… si no causar una anormalidad.
XXXXX
Fue difícil llegar a este estado, miraba su cuerpo descansando en su cama para luego darle una desplante mordaz en dirección al hombre idiota que era Sinbad deseando que se ahogara con su risa… quizás morderse la lengua dolorosamente con sus comentarios raros.
Miro a Jafar… de alguna forma ese tipo le daba un desplante de lastima cada vez que lo veía, no era estúpido y su agudeza captaba esos brillos fugaces en el segundo de Sindria, mando su molestia al fondo antes de que su tiempo se agote.
Después pensaría en su orgullo magullado o la actitud extraña del peliblanco.
Busco el entorno oscuro sin poner atención a la plática que iniciaría en su dormitorio… se encogió de hombros indiferente saliendo cual fantasma, atravesando las paredes con facilidad, entonces noto al rukh revoloteando entre los pasillos con un destino fijo optando por simplemente seguirlos.
Su mueca era agria al notar a Aladdin como foco principal pasando fácil de la presencia del magi para captar el camino extendiéndose desde esa flauta en sus manos hasta el techo… después al cielo estrellado de esa noche aparentemente tranquila.
No era difícil decidir qué hacer para el sabio capitán, si podía llegar a esa cabeza y quizás darle unos grados menos de temperatura le haría el día, claro después de que explique cómo regresar a su entrañable Seireitei.
Voló indeterminable tiempo, aquel gran portón cada vez más cerca mostrándose enorme e imponente con un aire poderoso en el entorno señalándose como centro de este mundo en el suelo.
No mostro intimidarse ante la idea sabiendo que del otro lado estaría ese panorama en ruinas con masas moviéndose, solo apresuro su "paso" para alcanzar dicha apertura en los cielos de Baldadd, sin embargo no llego lejos cuando esta se le cerro en las narices indignándolo.
-Maldita sea- silbo con molestia fulminando el oro de esa construcción celestial con la esperanza de derretirlo… cabe decir que no funciono.
Cruzo sus piernas y sus brazos flotando ante la gran entrada, miro el entorno con el rukh silbando en reconocimiento de su presencia espantándolos cuales moscas.
El horizonte oscuro se ampliaba bajo sus pies notando otro camino de rukh desde el palacio de Baldadd provocándole un arqueo de ceja -tienes tiempo de tratar con esa excusa de sumo sacerdote y a mí me ignoras- se quejó con monotonía en la esperanza que una de esas palomas blancas llevaran su reporte a la gran cabeza.
Había logrado esta fase de desprendimiento en alguno de los calabozos que visito en su viaje siendo esa su "otro" intento, pero tal logro era en vano si no podía entrar a ese lugar.
Una labor en vano pensó el antiguo shinigami con pena, cuando poco a poco empezó a disiparse ante sus propios ojos señalándose que su tiempo se había agotado, causándole otra mirada de ira en dirección a la puerta celestial.
Era extraño que aquí no había cadenas del destino sujetándolo a su cuerpo ni siquiera tenía que regresar a las cercanías de este, pero no era momento de analizar este mundo a ese nivel de profundidad cuando llego a su sentir la comodidad de su cama… rindiéndose a descansar por completo dejando su rabia para después.
El agotamiento lo agobiaba más que Matsumoto con una resaca.
Ante esto se burló decidiéndose a dormir, sin saber lo que su entorno se estaba planeando o las reacciones negativas de un cuerpo esforzado hasta el límite.
XXXXX
En el palacio la guerra explotaba en llamas que comían a todo su entorno, incontrolables, venenosas que prometían volver todo en cenizas… los gritos de los civiles a su entorno, inocentes necesarios para que Baldadd resurja.
Esa era la mentalidad de quienes lideraban ese golpe de estado… corrección… ese ataque contra la monarquía.
Kassim solo tenía rabia guardada al momento en que se entregó por completo a esas herramientas oscuras, un odio infinitamente grande para hacer trabajar a dichos artefactos… sin embargo también envidia.
Su mente a un niño en especial, cuya adopción conmociono los barrios bajos y casi logra que toda la gente les dé la espalda… el que fue la excepción, tal suerte solo la había visto en Alibaba pero a la ves difieren tanto.
No lo había tratado… solo visto… solo rumores… unos que lo consumieron en una envidia sin saber creciendo para el deleite de quien estaba detrás de sus herramientas.
Sin embargo este no estaba entre los nobles, no estaba con su "padre"… pero después se preocuparía, pues aunque tuviera un origen humilde ahora pertenecía a la nobleza.
Con ese pensamiento… el joven Kassim se transformó en un djinn oscuro.
XXXXX
Los ojos turquesa se abrieron de golpe entre sábanas blancas de una mañana asomándose por la ventana, se sentó de manera rápida sin percatarse del entorno ni del dolor muscular o las quejas de su cuerpo por tal repentino despertar.
El sudor corría por su pálida frente pero los ojos intensos turquesa escaneaban el entorno con experiencia y preparado para la guerra, Toshirou lanzo las cobijas al suelo en un movimiento fluido poniéndose de pie como sus pies descalzos le permitieran.
Su primer instinto primario como ex shinigami fue acusar de un hollow cerca por tal presencia golpeando sus sentidos.
Su mente no clara busco armarse para ir a combatir… su deber como capitán era un reflejo grabado de miles de años… que una vida de 9 no sofocaría fácilmente.
Tantos milenios con un récord impune de parte de su cuadrilla no podía llegar tarde… no ahora, se tambaleo pero la firmeza estaba ahí en sus pies buscando su calzado para buscar una espada… maldiciendo a Matsumoto por la falta de su zanpakuto.
Esto en su mente febril era crítico si su arma está lejos.
Sin embargo la temperatura era una cosa que si no se cuida, podía causar desorientación o debilidad… en el caso del niño… fue algo similar, algo que Jafar trabajaba arduo para tratar pero justo en el momento en que fue a revisar a un Aladdin convaleciente… fue justo el momento en que el antiguo capitán de la 10ma división reaccionaba a lo que pasaba en el gran palacio.
Confundiéndolo con el Sereitei.
XXXXX
Alibaba miraba aquel dragón oscuro en el que su amigo se había transformado tan rabioso además de incontrolable, no quería creer cuando este arremetió contra los guardias dejándolos en nada sin algún movimiento de piedad o reconocimiento aun a estas alturas con dos intentos de eliminar a sus medios hermanos truncados por morgiana y sinbad se negaba a dañar a su amigo… a Kassim.
Su espada, Amon en su mano aferrada con una fuerza que desconocía.
Escuchaba el dolor afuera del palacio, los gritos de su gente siendo atacada sin piedad.
-ALIBABA- grito Sinbad desde la cima del djinn con desespero mientras limitaba los movimientos de la criatura a mano limpia.
El rubio cerro sus ojos en un gesto de pesar, la culpa lamiéndole su mente y lo que pudo haber sido torturándolo hasta este punto.
Pronto sin embargo el sol parecía opacarse ligeramente, la temperatura descender llamando la atención de los fanalis desde sus posiciones.
El virrey abrió sus ojos con un presentimientos mientras Ahbmad entrecerraba sus ojos entre temor o despectivo.
Pero los que tenía una vista panorámica del cambio no solo de temperatura, eran los sacerdotes flotando encima del conflicto siendo testigos aun con sus rostros cubiertos como las llamas de la ciudad se opacaban en una estela de hielo.
Acercándose rápido al castillo, el venia… aun al enfermarlo, ese niño venía a enfrentarlos… pero rieron déspotas, no era nada… la intensidad de su presencia esta opacada y aunque el miedo lamia los instintos de los enviados de al thamen al ver el rukh revoloteando libremente en su dirección.
Era cuestión de tiempo para que su sumo sacerdote se uniera a contrarrestar a la singularidad.
Por su parte, Sinbad reteniendo al djinn se percató hasta que vio su aliento, la frialdad lamiendo su piel por la falta de cubierta… parpadeo intrigado pero su descuido lo obligo al suelo en un golpe a su espalda provocándole un gesto de dolor.
Pronto la escarcha blanca fue visible para Alibaba, escalando las paredes del palacio como una mancha envolviendo no solo el aire… la piedra se congelaba causándole olvidar por un momento de su amigo el monstruo.
-ALIBABA- grito Morgiana con un apuro, era tarde para el joven príncipe detectando el aliento de "Kassim" señalándolo.
Cerro sus ojos en un reflejo en vano, apretando el agarre en Amón pero el golpe no llego… los abrió para ver una espada rompiéndose en un estruendo audible de esfuerzo… el impacto hiso retroceder pero aun así indemnes.
Todos miraron aturdidos.
-Donde esta Matsumoto, estas espadas son nada- la espalda de Toushirou era el que se interponía lanzando los restos de un arma al suelo con ira, los turquesa brillaban amenazantes barriendo el entorno destruido en búsqueda de alguien -MATSUMOTO- rugió altamente llamando de manera mandona.
El sudor era visible, la apariencia enferma su desestabilidad mental provocando este cambio brusco y continúo de temperatura, Sinbad trato de moverse con ayuda de Mazru pero estaba agobiado -él está enfermo- expreso en voz alta para ser escuchado por el rubio.
El djinn se lamentaba en los cielos, una ala congelada al igual que el hocico irritado por tal intrusión pero viendo otro objetivo.
-NO SE QUEDEN AHÍ PARADOS… HAY CIVILES QUE SACAR- ordeno alzando su mano en dirección a los escasos guardias titiritando de frio que lo siguieron al verlo entrar, estos obedecieron no sabiendo donde tenía esa disciplina de mando… tampoco como el niño no se daba cuenta el frio que estaba haciendo.
El rugido de la bestia en reprimenda, pero en palabras inentendibles y rápidas las barras que una vez sostuvieron a Ugo, aparecían con la misma efectividad en el semi congelado djinn señalado por dos dedos infantiles con un gesto de regaño.
Los sacerdotes miraban el entorno, el reino se había calmado por el frio y el descenso había llegado a un punto invariable deteniéndose de congelar… tan controlado, aun el rukh parecía estable irritándolos por tales cualidades de esa singularidad.
Ya no había negros alimentando a su cada vez debilitado djinn.
Los ojos turquesa estaban nublados, la tensión en sus pequeños hombros visibles a través de su ropa… dirigiendo con cuidado a los guardias que llegaban a ser distribuidos, aun con esta distracción era evidente el control sobre el sumiso djinn.
-Toshirou- llamo Alibaba con cuidado y preocupación por su condición ahora demasiado critica -debes descan…- fue fulminado.
La mirada severa era mil veces peor que cualquier vista para el rubio, la boca en una línea tan recta en el descenso continuo de temperatura reanudándose causando diversos castañeos… ahora siendo sentido tan bruscamente reaccionando a su llamado -para ti soy…- expreso pero se asilencio.
Tambaleo un poco a los costados, la comprensión y reconocimiento de su entorno lo golpeo rudamente cayendo hacia adelante pero se sostuvo de pie con terquedad, sus ojos turquesa vibrando de ira que Alibaba miro con su boca abierta… siendo el que tenía planeado atraparlo para que no chocara con el suelo, se quedó de piedra por la expresión infantil.
El control de la temperatura fue soltado, ahora subía de manera constante a la normal pero no fue lo único que salió del control del antiguo shinigami… el rugido del djinn creció, la ira del antiguo kassim alertándolos a todos.
-TOSHIROU- grito alarmado Sinbad cojeando lo más rápido posible maldiciendo la confianza cuando sabia el chico estaba enfermo, ordenando a Mazru adelantarse… pero era tarde, la garra del dragón estaba señalando mortalmente al niño que parecía alentado en sus reflejos.
Alibaba abrazo el niño y lo cubrió con su cuerpo en reflejo, los ojos de Toshirou quedaron libres de ver el ataque a su dirección junto con la acción tonta del rubio.
Debilitado como estaba iba a contratacar con un kido defensivo pero sería infructuoso ante sus movimientos alentados… sus palabras murieron cuando sangre baño su rostro haciéndolo reaccionar como nunca lo había hecho desde que llego algo inducido por la enfermedad y el cuerpo expuesto a esa presión espiritual aumentada por el rukh (con lo débil que estaba, este apoyo para darle fuerza a sus poderes sin pedirlo).
Amplio sus ojos paralizados.
Alibaba extrañado por esperar el golpe soltó el agarre viendo lo que su "sobrino" -SHABMAD-
XXXXXX
Sinbad detuvo su paso ante la escena al igual que todos en su entorno que bajaron la mirada en pena, había un gran hielo en medio del jardín… pero dentro, a unos centímetros de los principales actores, estaba de pie el virrey con sus manos extendidas y una sonrisa amable de esos apagados ojos.
De su torso de manera mortal la garra del djinn lo atravesaba… los protegió, aun a costa de su vida… el reflejo automático del joven príncipe fue instantánea envolviendo dicha escena en el momento justo de la acción con las palabras -estoy orgulloso de ti- lamentables pero llenas de calidez del ahora fallecido.
Toshirou grito tan fuerte en una reacción infantil de lágrimas en brazos de Alibaba que temblaba por la doble perdida.
Mientras ese glaciar encerrando no solo el cuerpo del amable padre… sino el del propio Djinn negro.
XXXXX
Aladdin junto con Jafar llegaron a escena, el ultimo ignorando a todos a favor de prestar su atención al niño convaleciente… su rostro era de preocupación de primer nivel, envolviendo al chico ahora inconsciente para llevarlo dentro del palacio.
Su acción desatendida al resto no fue pasada por alto.
Sin embargo no era el único, en los cielos Judal apretaba su mandíbula por tal fracaso de su gente… dispuesto a no quedarse así, se acercó aun en contra de su mejor juicio.
Tenía cuentas con el enano… después trataría con el otro enano de hielo.
XXXXX
Fin del capitulo.
Repentino y cambiado la parte de baldadd, Toshirou estaba tan grave que pensaba que era el sereitei cuando llego al palacio.
Toshirou estaba debil como para repeler el rukh como normalmente lo hace, por lo cual le dio potencia... pero no en todo su esplendor a causa de su debilidad actual (llevandolo a mostrar dicha habilidad congelante hasta ese punto), sin embargo como se había visto antes... el cuerpo sigue siendo de un niño, de alguna forma la misma enfermedad fue un seguro para su vida... un limite causando debilidad.
el pensaba que estaba en el sereitei, por lo cual era seguro lanzara su reiatsu si es necesario... olvidando lo vivo que estaba.
en algo fue bueno alibaba que lo saco de su error.
Sahbmad murio protegiendolo, muy adentro... a pesar de su madurez, Toshirou lo apreciaba tanto por ofrecerle lo que le negaron cuando llego ahi... algo que veremos mas adelante, obviamente.
Neah20 fuera…
