Hielo 15: Singularidad
Para Jafar era un tiempo record el que hiso desde Sindria hasta Magnostadt, caminando entre las calles con su rostro cubierto sus ojos escaneando cualquier rastro del príncipe que según sus magos en Sindria lo localizaban ahí.
Molió los dientes, fulmino a cualquiera que le ofreciera alguna mercancía y todo su ambiente era hostil.
Obligo a calmarse, era muy obvia su actitud que pronto atraería atenciones no deseadas de un reino demasiado estricto para los goi visitantes.
-Quien pensaría que la nevada durara tanto tiempo- una señora alardeo en susurros junto a otras enfrente de un puesto de tapetes, estas agrupadas sin percatarse que llamaron la atención del encapuchado misterioso.
Jafar extendió sus sentidos -fue extraño, quizás estén haciendo algún experimento en el colegio- aclaro otra con un suspiro de exasperación.
-Voy a regañar a mi hijo, hubiera avisado- se quejó otra airadamente.
-Teníamos días sin vernos- otra lloro, mirando a sus amigas que rieron de manera escandalosa.
La primera bufo -fue raro…- llamo la atención del resto -solo la nevada azoto aquí-
-Te digo, quizás fue el colegio- aclaro otra con fastidio.
-Disculpen- Jafar tomo el valor de interrumpir, miradas de las señoras en su dirección molestas por la interrupción de un extranjero -me podrían decir cuánto tiempo duro ese cambio de clima-
-un mes- escupió otra.
El segundo de Sindria perdió el color -gracias- se disculpó para tratar de correr entre las calles lo más despistado que pudiera, su mente vagando en las posibilidades.
Aunque no tardo mucho en su viaje, Sindria no detecto la anomalía durante tanto tiempo… ¿Qué estará pasando? Su imaginación dando miles de escenarios, que aunque el chico tenía un potencial, que no noto en aquel entonces… todavía era limitado, superado.
¡Por que no obligo al prodigio ir con ellos a Sindria!
¡Era un niño! Uno que desprotegió aunque pudiera congelar ciudades… aunque fuera terco y fuerte, ante esta carga carcomiéndole no se fijó en que alguien se atravesaba adrede en su camino chocándolo y aun con su entrenamiento fue tal la fuerza que lo tumbo al suelo casi tirando su capucha.
No es como si todos conocieran la apariencia del segundo de Sindria, pero mejor prevenir que curar.
-Él no está aquí- una voz advirtió deteniéndolo de levantarse con sus masculladas disculpas congelándolo -huyo a las fronteras con reim- Jafar estaba paralizado, tratando de ver al sujeto que daba tal información, entonces ojos carmesí que reconocía lo miraba desde su altura.
-Tu- escupió poniéndose de pie en un salto, las personas en el entorno caminaban ajenos a la hostilidad entre esos dos enemigos jurados.
Ithnan lo miro a través de su máscara -no repliques- corto -él no tiene tiempo- expreso -¿o quieres tener otro motivo de tu culpa si muere?- el rostro era carente de emociones.
Jafar se atraganto su desconfianza perdiendo el color ante tal declaración de ese soporte de al-thamen -tu, no puedes saber…- dio un paso hacia atrás, como si el golpe físico se hubiera efectuado.
-Se todo, no soy el único- aseguro -ahora vete, el niño pierde tiempo- espanto para dar la vuelta rápidamente, perdiéndose entre la gente.
Dejando a Jafar confundido, enojado y asustado en medio de la gente en un conflicto, cediendo ante esta única pista estable de alguien menos probable de ayudar… debía apurarse para regresar a Sindria, no podía permitir que su secreto saliera sin confirmarlo.
XXXXX
Cuando Rukia despertó desconoció por completo el techo, tardo unos segundos en reaccionar y recordar como tantas veces que estaba en Sindria…. Con eso en mente se sentó, analizando el lujoso aposento con acabados típicos de la arquitectura regional.
Parpadeo pesada levantándose con lentitud, su vestimenta blanca totalmente antes de buscar sus ropas de corte noble de Kou, solo que negras… esto era un rasgo que se rehusaba a abandonar por más que sus hermanos intentaban convencerla de tomar algún color más optimista.
Al vestirse miro su reflejo en el espejo de cuerpo completo, la persona en este podía ser reconocida por todos… pero a la vez no era familiar para ella.
Toco el vidrio frio -Rukia Kuchiki- reflexiono ese nombre con el cual se señalaba solo de manera aislada, sus ojos oscuros eran nostálgicos… ahora era más alta, no tanto como Kougyoku pero quizás Ichigo se quedaría con la boca abierta… aún seguía siendo menuda (pero con más busto) y el cabello corto negro por encima de los hombros con su mechón en medio de su frente.
Suspiro golpeándose las mejillas volviendo a una actitud radiante, miro aquel báculo que ahora era obligada a portar para tomarlo con fuerza y salir de su habitación con una máscara de indiferencia aunque sus ojos brillaran alegres.
-Buen día, cuarta princesa- un hombre salió a su camino en uno de los pasillos, las túnicas de la servidumbre de Kou con ojos amables y su propio báculo, turbante cubriendo su cabello negro.
-Instructor, buen día- saludo con cortesía.
-Esta lista para iniciar- pidió con un aire de tutor indicando el camino, la noble afirmo.
El área de estudio otorgado por Sindria ante su petición fue en la Torre Negra Libra, rodeado de estantes donde no había problema para ser interrumpidos.
Caminando en un silencio, su tutor era una persona capaz en la materia… agradeciendo no haber accedido a que alguno de los sacerdotes de su madre tomaran tal trabajo, aun el tonto de Judal se burlaba de su incapacidad para gobernar calabozos.
Ante este pensamiento sonrió, recordando que había escondido la varita del pedante magi en algún lado… sabiendo lo inútil que era el sujeto sin su magia.
Para la antes Shinigami era un don incomodo, al descubrir su herencia mágica que la hacía no apta para conquistar un calabozo… el djinn le explico que era una forma en que su reiatsu se adaptó, aunque ella culpaba a la bruja de su "madre".
Suspiro -porque hasta ahora- dijo a sí misma para ser mirada por su tutor al cual le dio una ligera sonrisa, con su espalda erguida y vista fija hacia el frente en una porte digna de una noble.
XXXXX
Aladdin miro con cuidado a la cuarta princesa estudiando con diligencia escondido entre los estantes, no había tenido oportunidad de contactar directamente con la chica y debía acercarse… para darle el mensaje de Ugo y preguntarle de donde obtuvo el bastón.
-Es como Toshirou- se dijo sobre aliento la noche de su llegada, era algo diferente pero el rukh no mentía… extrañado por ser un mago de todas las cosas, esperaba que fuera como el hermano… pero al parecer tomo otro rumbo.
Los estantes acomodados con gruesos tomos servían como cubierta, la miro en aquella mesa que tenía libros en torres acomodadas, quería preguntarle a alguien sobre su habilidad al parecer recién descubierta como mago… pero nadie le contestaba, le iba a pedir al tío Jafar pero este había desaparecido desde la llegada.
La chica sonrió al hombre que le enseñaba, el niño miraba deseoso de poder escuchar… pues él también estaba aprendiendo las bases, miro por encima de su hombro… esperando que Yamuraiha no lo encuentre espiando.
A la maestra no le gusta la idea de ser remplazada.
Cuando regreso su vista encontró el espacio vacío con el tutor negando apesumbrado, extrañado iba a dar un paso hacia atrás para topar con algo… levanto la cabeza para tener otra a la altura que lo hiso saltar al costado con sudor y el ligero temblor de susto.
-Niño, no puedes andar espiando- regaño con los brazos cruzados en severidad en un aire de autoridad, Haku había llegado de alguna forma hasta ese punto-me desconcentras- golpeteo con su pie el suelo, el rostro neutro.
-Lo siento- murmuro el peli azul, a lo que esta soltó un suspiro bajando la postura mandona.
-Bien- afirmo satisfecha para comenzar su camino hacia su escritorio, pero la mano del niño se disparó para detenerla a lo que ella le arqueo la ceja por tal arranque.
-Yo quiero hablar contigo, hermana- pidió con sus ojos fijos en los otros oscuros.
Parpadeo un par de veces, no solo por el título otorgado cuando ya tenía suficientes hermanos… sino por el tono -no tengo tiempo- se zafo con molestia más al ver que su instructor estaba dándole desplantes que seguramente reportara.
No podía permitirse darle motivos a Gyokuen de tomar ella misma su tutoría, no es como si alguien supiera que la noble esposa abnegada del emperador era un mago de altas capacidades… Rukia había logrado dar con tal dato por "casualidad" unos años antes, sin embargo cuando regreso de la mazmorra con la noticia de su naturaleza.
Bueno al parecer "Madre" estaba dispuesta a darle algunas clases sin descubrirse, tal situación le daba escalofríos.
Para Gyokuen era una cosa seria que haya heredado su naturaleza como mago.
Pero el niño tenía otra mentalidad interviniendo en el camino de la princesa que lo miro con severidad -Eres como el hermano Toshirou- dijo de golpe Aladdin deteniendo de ser empujado al costado.
-Explícate- ordeno encarándolo en una postura -no, aquí no- miro más allá del pequeño dando una sonrisa de disculpas a su tutor -tengo una cosa que discutir con este mocoso- agrego amablemente, señalándolo para empujarlo a otra área de la biblioteca solitaria, una ventana iluminaba un pequeño claro con sillas dispersas al azar.
Iba a revelar pero la princesa lo detuvo con sus ojos mirando el entorno desconfiado, suave brillo en sus dedos mientras recitaba canticos que rodearon el área… quería preguntar, pero la mirada demandante lo callo para ir directo al punto.
El joven magi vio una estela de emociones de la princesa que tuvo que sentarse, las palabras de Ugo tampoco caían bien en la chica… esta airadamente se quejó que una disculpa no bastaría, para ponerse de pie de golpe con una ira contenida.
-Hace tiempo que empecé a degenerarme- lanzo un vistazo que encogió al niño, había muchos pensamientos en la mente de la antes Shinigami recordando cómo sus habilidades fueron debilitándose hasta terminar donde estaba.
Ahora no podía ver los listones del destino sin confundirlos con el rukh… culpaba al incidente en su niñez con la bruja de su madre, aunque estaba algo aliviado de saber que el capitán Hitsugaya estaba en el área aunque muchos años de atraso si era verdad la edad que tenía.
Aladdin por su parte miraba la ausencia de la princesa que parecía sumergida en sus propios pensamientos -¿degenerar?- susurro.
Esta lo miro, Haku suspiro -es algo complicado de explicar- corto mientras se iba de nuevo a su mundo de pensamientos y probabilidades ahora que sabía el capitán de la 10ma división andaba por ahí ¿Cómo tuvo la suerte de ser nombrado con su antiguo nombre? Ella tenía que conformarse con ser llamada como un Ren.
Era más probabilidades de encontrar su Zanpakuto… su preciada arma.
El magi hiso un puchero por el cortón aunque todavía era más cómodo platicar con ella a pesar de la clara irritación que parecía irradiar.
Era más expresiva que Toshirou y más dispuesta a platicar (o eso pensaba).
-¿Qué eran, hermana?- pidió curioso el magi no pudiendo soportar la escasa información que tenía.
La princesa parecía recordar que estaba acompañada, sonriéndole con orgullo -Capitanes- dijo -parte del Gotei 13 encargado de la protección del seireitei- la mirada azul era confundida, desinflándola un poco -shinigamis- ofreció, la misma mirada en blanco -dioses de la muerte- ante esto una de terror fue su respuesta -me rindo, olvídalo- desecho con un chasquear de lengua.
Aladdin iba a replicar, pero la noble se puso de pie de golpe con sus dedos brillando para retirar lo que fuera haya hecho… miro al niño con una seña de silencio, cuando pasos empezaron a escucharse en la sala.
-ALADDIN- Yamuraiha ingresaba corriendo, detrás Alibaba junto con Sharrkan -vamos, tenemos que demostrarles a estos chicos que la magia no es cosa de juego- empujo al niño sin percatarse de que tenía compañía.
El espadachín seguía alardeando sobre las habilidades de la maga, mientras Alibaba reía nerviosamente.
-Los modales no son apreciados- pidió fríamente Haku, sus ojos entrecerrados a los generales que se percibieron su presencia.
Fue como si fuera el tiempo detenido, la princesa con sus brazos cruzados y una cara de desaprobación al grupo donde el magi ya estaba debajo del brazo de su maestra.
-Cuarta Princesa- el tutor de kou salía de entre los estantes con el rostro molesto dando pisotones e ignorando a su manera al retos, entregando el bastón olvidado… algo que le hiso recordar al peli azul su pregunta sobre este -no ha terminado sus estudios- regaño.
Una sonrisa arrogante en el rostro siempre serio de la princesa (o esa era la impresión de los generales) -pero Tutor, no puedo dejar un reto en el aire- apretó el agarre en el bastón -¿o no me invitan a su actividad?-
-¿Eh?- cada uno de los generales junto con sus respectivos alumnos se le quedaron viendo largo y tendido.
-Hermana Koug tuvo su oportunidad de luchar- indico alzando su dedo, recordando ese encuentro con el mismo rey tiempo atrás -y usted tiene un claro prejuicio contra las personas mágicas- señalo al moreno que afirmo -tu, otro contra los espadachines- ahora a la de cabellos azul marino -quisiera unirme-
Un silencio se parecía extender entre los espectadores, sobre todo ante la mirada ansiosa de Haku Ren casi en un brillo salvaje como si fuera lo que estuviera esperando.
-Cuarta Princesa- en tono de advertencia el tutor expreso con sus brazos cruzados.
-Soy un espadachín aceptable… un mago en entrenamiento- indico con inocencia ante los jadeos de sorpresa de los generales -que sería de mí, si dejo a estos dos subestimar dos de las disciplinas que me representan- el tono se volvió estricto, casi militar ante un fulminar para los generales.
-Em, eso es imposible- Sharrkan reacciono con el ceño fruncido -ni siquiera tienes una espada- acuso infantilmente olvidando que hablaba con una princesa invitada de Kou.
Una sonrisa ladina al comenzar su salida de la torre, siendo seguidos por un airado espadachín y una maga incrédula de que existiera tal persona.
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Hakuryu parpadeo curioso a la revuelta en el patio de entrenamiento, la gente que antes practicaba se acumulaba despejando un área designada… hiso un gesto pesado, viendo que su ejemplo a seguir se distraía.
-Que sucede- Sinbad a su lado pregunto a uno de sus generales, Drakon lo miro desde su altura con una negación.
-Sharrkan y Yamuraiha han arrastrado a sus discusiones a la cuarta princesa de kou- explico mirando al adolescente que negó, como si fuera predecible.
-¿Eh?- el rey solo replico, todavía la confusión de esa presentación con su doble amenaza que no ha expresado a ninguno de sus generales… quien creería que la noble silenciosa y amigable le hiciera eso a él sin motivos (aunque la dignidad de una hermana fuera motivación suficiente).
Por alguna razón cada general no dudaba de que se mereciera lo que le pasara.
-Al parecer la princesa se tomó personal la discusión de esos dos- Pisti brincaba desde su lugar, mirando el entorno.
-Y pasaron la voz con rapidez- ácidamente agrego Spartos, pues ahora todos los generales estaban presentes… mientras los involucrados parecían acomodarse a cada costado del área despejada.
Haku parecía notarlo, saludando con recato en dirección a su hermano… este correspondió ante la mirada de los de su entorno por tal correspondencia gentil pero llena de respeto.
-porque hace esto la hermana Haku- Kougyoku olfateaba al instalarse en el grupo, no pudiendo contenerse de responder el saludo también otorgado a su persona.
Aunque la séptima princesa también daba miradas nerviosas al rey por su resolución, este trataba de darle sonrisas pequeñas pero era fulminado por Haku… de alguna forma el notaba esos desplantes en su persona mientras el resto no…. ¿se estaba volviendo loco? Seguramente no, sentía la hostilidad.
-Al parecer los dos generales han provocado la atención de Haku- agrego Hakuryu con sus brazos cruzados.
-Esto será divertido- aplaudió la séptima princesa, ansiosa.
Los de Sindria no sabían que esperar, pues a comparación de los otros dos príncipes… la cuarta se la pasaba en su área de estudio con solo desplantes educados cuando se la topaban, aun había ese aire misterioso en su entorno.
Sinbad meditaba lo poco descubierto de tal chica, era muy conocida como parte de la realeza… pero nada en concreto, mucho menos su estado como mago… suspiro, mirando a Hakuryu al cual enviaría junto con Alibaba dentro de dos días a un viaje para la conquista de Zagan.
Era muy protector con su hermana.
Luego miro a la chica, cuyo báculo entregaba a su tutor para que se le fuera facilitada una espada la cual se acomodó con fluidez en su cintura, tomando una postura ajena a cualquiera conocida con su mirada fija en su contrincante.
Ambos combatientes se miraron en reto, siendo el más expresivo el espadachín de Sindria que causo algunos suspiros de vergüenza de sus compañeros.
Cuando la señal fue lanzada, el rey solo abrió su boca ante el fluido movimiento rápido que la coloco en una postura cerca del torso de Sharrkan quien sorprendido solo tuvo el tiempo suficiente para bloquear rompiéndole su postura.
-Nunca subestimen a su oponente- sugirió de manera estricta, esos ojos serios en un brillo feroz ampliando su centro para dar un arco con su arma en un movimiento fluido y mortal, el general sonrió motivado para empezar seriamente el mismo su contrataque.
Pronto el área se llenaba de los sonidos del metal chocando, con espectadores boquiabiertos por tal fortaleza en alguien tan pequeño.
El espadachín nunca volvería a alardear enfrente de la cuarta princesa, tampoco Yamuraiha insultaría la disciplina de la espada… no con lo que vieron durante ese enfrentamiento que al final del día los dejo con más preguntas sobre su naturaleza.
Aladdin quiso preguntar más sobre ese pasado que compartía con Toshirou, pero al siguiente día para sorpresa de todos, la cuarta princesa abandono Sindria ante una convocación en Baldadd… Kouen Ren solicitaba su presencia y con ello, se llevaría la posibilidad de alguna explicación para el resto de los generales o el propio rey.
Claro que el magi solo se quedó con una nota sellada para ser entregada al prodigio en el momento en que lo viera, solo esperaba que no tardara tanto en verlo de nuevo.
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Cuando Muu Alexius acudió junto con su cuerpo de fanalis a las fronteras de Magnostadd esperaban ver quizás un intento descabellado por atacarlos, sin embargo mientras cabalgaban al punto donde su señora les pidió revisar se encontraron con una nevada.
Fue difícil atravesar la tormenta, con sus vientos fuertes o la baja de temperatura… pero al ser fanalis, estos cambios solo avivaban a continuar su pesado viaje para descubrir quién estaba provocando tal nivel de brujería.
Porque aunque sean algo salvajes, no eran tontos y sabían a ciencia cierta que dichos cambios climáticos fuera de lo común eran inducidos.
Y querían saber… quien se atrevía a hacerlo en sus dominios.
Llegaron a un punto donde la nieve era espesa, una gran roca podía ser visible cubierta del azul hielo y el rugir del viento más violento silbaba en sus oídos sensibles de esa caravana, Muu se cubrió con lo que se podía al ser mestizo su resistencia no era muy buena.
Sin embargo había una luz debajo de la base de esa gran roca que señalaba que estaban cercas.
-YA CASI LLEGAMOS- rugió Myron con emoción al comenzar a labrar su camino, sin embargo cayo de frente cómicamente.
-No te puedes sostener- se burló Lo'lo' con fiereza siendo apoyados por el resto que fueron fulminados, avivando más su diversión al verla toda llena de nieve.
-No es momento para esto- Muu advirtió revisando con lo que se había tropezado su hermana, para alzar un muñeco conocido para todos.
-Al Thamen- aseguro Razol con ira, aun cuando no era de conocimiento común entre su gente o regentes… sabían de dicha organización a grandes rasgos y lo peligroso que eran.
Pronto encontraron más al arrastrar sus pies entre la nieve, figurillas salían a montones mientras más se acercaban estos parecían aparecer en cada paso.
-Alejarse- una voz advirtió entre la nieve, su tono era hostil que hiso pasar un escalofrió por la columna de todo el cuerpo de fanalis.
Era una voz que venía de todas partes, sin embargo esto no cautivo a seguir las órdenes del cuerpo del gran clan por el contrario solo una emoción salvaje nació desde lo más profundo de su ser en sonrisas compartidas… siguieron a través de la nieve y aun cuando sus sentidos eran saturados por las heladas, no fue impedimento para conseguir a través de esta.
Cada paso pesado a través de la blancura, algunos cubriéndose con el brazo los ojos ante la ventisca que revolvía los cabellos rojos… mínima luz del sol se filtraba entre las nubes cargadas pero nada que pudiera doblegar al gran cuerpo de fanalis.
Muu al ser la cabecilla paro en seco parpadeo en un esfuerzo de sus ojos para captar lo que se divisaba más adelante, a sus espaldas seguían su ejemplo.
-Que mierda es eso- Myron expreso con fuerza, tapándose la boca para regañarse que una dama no debía usar ese vocabulario… pero aun con esto, su atención por completo hacia enfrente.
Ojos color turquesa brillaban hostiles entre la oscuridad provocada por la propia nieve, un mechón de cabello blanco agitándose con el aire de ese rostro oscurecido notando a pesar de esto una tez pálida… espada de un largo considerable encajada en el suelo con su mano en el mango, una rodilla en el piso mientras en su regazo descansaba una figura sujeta con fuerza despidiendo una suave luz de la palma, ¿quizás protegiéndola del clima? Razono el mestizo con respeto ante lo considerado.
El sol parecía salir, iluminando tal escenario donde la blancura era profunda y estas figuras sobresalían entre el desastre notando que era chica la inconsciente aunque no se podía ver sus rasgos al ser cubierta con una capa sucia.
Sus heridas ahora visibles ya secas con sus ropas que prometían haber sido elegantes rasgadas, sin embargo lo que más impactaba no era la apariencia de días de lucha… sino que ante todo ¡era un niño!
El ambiente era sumamente temperamental esos ojos nada inocentes eran fijos no solo a el mismo, sino a todo el cuerpo fanali que escaneo en un segundo siempre alerta y siguiéndoles sus movimientos en total desconfianza… aun con esto, el lado salvaje de Muu fue detenido por otro de consuelo al adivinar todo el cuadro de este panorama.
Aun con el viento revolviendo túnicas demasiado ligeras para la temporada, los diferentes pedazos de armadura dorada brillando ante la escasa luz y los rostros sorprendidos de los fanalis eran notables en todos los grados.
-No se acerquen- gruño salvajemente en un tono feroz el viento parecía apoyarlo, el frio solo aumento.
-es el causante de esto- los susurros entre los fanalis aumentaron en tonos incrédulos por tal alcance para un mocoso.
Alexius ignoro esto, dio un paso cuidadoso no queriendo ocasionar una pelea innecesaria-no somos hostiles- expreso con una voz suave aun ante las quejas airadas de los fanalis que en verdad querían pelear contra ese prometedor enano, pero ante la vista de su líder… prefirieron desistir.
El agarre se apretó en su protegida, el niño no tambaleo en frialdad de sus ojos en una desconfianza que se estaba tambaleando… a pesar de su apariencia, el chico seguiría su lucha si es necesario.
Sin embargo era obvio que el desgaste entre mantener la tormenta, la guardia y el calor de su protegida lo estaba llevando al borde si el ligero desenfoque en esa mirada severa no era suficiente signo al fanali.
Dio un paso tentativo pero la mano menuda en el mango de la espada aumento, con este un ligero rayo paso a través del suelo haciéndolo brincar en guardia -un contenedor- chillo Myron pero también salvaje ante el ataque a su hermano.
-Quietos- advirtió Muu demasiado enfocado en los ojos del niño cuya postura era asombrosa, estaba en alta alerta… debió haber sido una pelea sumamente difícil, suspiro ante el ataque de advertencia al que acababa de ser víctima-vamos a ayudarte-agrego.
El brillo de un anillo entre la tormenta siendo ahora el fuego quien brillaba a través del viento en su dirección, sin embargo Alexius rodo más cercas esquivando ahora la roca saliente en su lugar de aterrizaje que le hiso dar un salto para rodar más cercas.
-Cuantos jodidos contenedores tiene ese mocoso- alguien alzo su voz indignado, siendo acallado por una ráfaga de fuego directamente hacia ellos.
Esto fue aprovechado por el líder fanali para dar una gran zancada para quedar enfrente del niño cuya habilidad mostro al dar un gran arco con su espada haciendo un silbido que le cortó algunos mechones.
Pero volvió a caer en una postura hincada con la chica aún más cercas, la capucha bajo para que sus rasgos sean visibles y Muu lo observo sin aliento aun en el lugar donde se tambaleo -es una de nosotros- silbo.
El niño seguía tenso -Toshirou- llamo alguien a través de la tormenta, los fanalis saltaron en posturas defensivas ante el susto de ser tomados por sorpresa -Toshirou, está bien…- Muu frunció el ceño ante el individuo que se acercaba.
-¿No es el perro de Sindria?- Razol escupió siendo reconocido por todos.
Entrando al área donde Alexius estaba en guardia, detallo al segundo al mando de Sindria este parecía pasar de sus presencias para ir directamente al niño -Toshirou… soy yo… Jafar- agrego con suavidad, sus manos alzadas en dirección al pequeño y un rostro de bienvenida.
Los turquesa brillaron confundidos, para ser remplazado por un gesto severo -Soy Hitsugaya- regaño en un tono más informal, pero permitiendo al hombre acercarse sin bajar la postura por completo hasta que la distancia se cortó.
Mientras todo esto pasaba, la tormenta era sofocada ante la mirada de los miembros del cuerpo fanali, los vientos apagados con el sol normal de esa zona regresando en todo su esplendor… pronto sus miradas cayeron al joven que tercamente se ponía de pie, con la niña en brazos.
Ridículo siendo la chica más alta, la espada siendo puesta con fluidez en la espalda del menor para dar un desplante al entorno… como midiendo la hostilidad que ellos significaban ahora que al parecer tenia apoyo, confiando en que el segundo de Sindria no estaba a la defensiva por algo.
Muu estaba sorprendido por tal reconocimiento, había confianza entre esos dos o por lo menos lo más cerca de eso… el niño era fuerte si su terquedad no era evidente de no ceder ante Jafar de que descansara o que se haría cargo de la niña.
Sin embargo, pronto el cansancio golpeo a Toshirou que maldijo de nuevo su situación y a cierto dios en un palacio sagrado… su fortaleza cedió ante la presión de días de lucha… hubiera tocado el suelo si no fuera por los brazos de Jafar que negó ante el deja vu de algo similar en Baldadd.
-Los recibiremos en nuestra ciudad- Muu aseguro desde su posición, la espalda del peliblanco se tensó como si lo hubiera adivinado.
-No es necesario, esto compete a Sindria- dio un vistazo por encima de su hombro.
-COMO TE ATR…- rugió Myron siendo acallada por su hermano, quien no parecía ofendido solo sus ojos fijos en el extranjero.
-No ves las condiciones en las que están- el tono era neutro por parte de Muu, evidenciando el estado lamentable de ambos -la chica no parece estar en excelentes condiciones- señalo con astucia.
Jafar parecía tener una discusión consigo mismo, sin embargo sus hombros se aflojaron al ponerse de pie con el chico en brazos -está bien- cedió.
Muu sonrió satisfecho, acercándose el mismo a tomar a la joven fanali con soltura, aun con la renuencia del segundo de Sindria… era más su preocupación por el bienestar de sus protegidos.
Este dato era interesante ¿otro exiliado acogido por Sindria? Y si fuera el caso ¿tan importantes eran para mandar a Jafar de entre todas las personas?
XXXXX
Desde la sala de observación de Reim, una figura rubia caminaba hacia la ventana que ofrecía un panorama de la ciudad de roca que tanto amaba… el sol era una cosa cálida pero abrió sus ojos mostrando unos sabios esmeralda ante la presencia que se presentaba ante ella.
-Tienes valor si vuelves- advirtió con un tono hostil, aterrizando en el mirador con gracia era Ithnan.
Este con su cabello ondeando en el viento, se sentó con descuido en el marco de esa pequeña ventana, el rukh manchándose con su sola presencia -ellos vienen- indico.
Apretando los labios -porque haces esto- exigió golpeando con su bastón, la amenaza viéndose en el revolotear de aquellos pájaros del destino -no solo me advertiste… fuiste de regreso a magnostadt para guiar al segundo de Sindria- acuso, después de todo su vista era más allá de sus fronteras de vez en cuando.
Dando una mirada cual sabio a un niño, este sonrió con enigma -solo cuídalos, aunque Sindria se lo llevara- agrego al dar un salto para desaparecer de la vista de la magi.
¿Por qué cedía? No porque le debiera nada a ese hombre caído en depravación, sino porque tenía curiosidad de tal singularidad.
Sheherazade irguió su postura ante su visión de un futuro prometedor, aunque no sabía a ciencia cierta que encontraría Muu cuando lo envió… era una sorpresa saber que era un niño.
¿Por qué no la noto? Fue leve hace un tiempo ¿Baldadd? Ahora sin embargo era una existencia que volvió a brillar en su radar.
Pero no era la única magi que apenas se percataba, era tanto el esfuerzo de Toshirou para pasar desapercibido desde que "despertó" que el logro hubiera surtido efecto… si no hubiera demostrado algo en Baldadd y recientemente en las fronteras de Reim.
Desde el fondo de la gran falla, otro rubio miraba desde la ventana a través de la oscuridad… pero ignoro a su naturaleza como magi para mantenerse al margen del mundo.
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Fin del capitulo!
Bueno, Rukia paso! Yeah un poco de explicación de ella… pero ya volvimos con Toshirou! como cayo en una trampa? bueno eso lo relatare en el siguiente capitulo.
Como siempre, volvió a caer a causa de la presión de su propio reiatsu… pobre, es la pena de cargar con un cuerpo de un infante.
